Hola, antes de leer quiero aclarar que el hijo no tiene nombre. Tampoco iba a tener género XD Solo iba a escribir un drabble (en el que era un bebé) de esta familia y termino convirtiéndose en varios drabbles. (Ya no me puedo detener) Cosas que pasan, seguramente en el futuro escribire más...
—Bill —llamó Mabel—. Le prometi a nuestro hijo que veríamos una película hoy. Pero me tengo que ir, ¿Puedes ver algo con él?
—¡Por supuesto, estrella fugaz! Yo mismo me encargaré de elegir la película perfecta para nuestro pequeño.
Mabel sintió un escalofrío recorrer su espalda. Conocía demasiado bien esa mirada maliciosa de su esposo.
—Divertida tiene que ser. Nada terrorífica, Bill.
—Por supuesto, Estrella Fugaz.
Mabel lo miró sospechosamente mientras que Bill seguia sonriendo.
—Esta bien, ya me tengo que ir, regresaré en un par de horas.
Luego de minutos después, un niño pequeño apareció.
—¿Y mamá? Dijo que veríamos una película.
—Se tuvo que ir —dijo Bill a su hijo—.¿Que te parece ver una película conmigo?
—¿Va a ser de comedia?
—Va a ser muy divertida.
—¡Siii! —exclamó el niño sentándose en el sillón, colocandose Bill a su lado sosteniendo el control remoto.
—Mira, hijo, esta es la mejor película que vamos a ver. ¡Presta mucha atención!
Ya puesta la película e iniciando. En la pantalla, una escena espeluznante comenzó a desarrollarse. Un hombre con una máscara ensangrentada acechaba a su víctima, blandiendo un cuchillo de carnicero.
—¡Mira cómo le abre el estómago! —exclamó Bill, emocionado—. Y ahora, ¡le saca las tripas!
El pequeño niño se cubrió el rostro con sus manitas, aterrorizado.
—¡Pa-papá! —gimió—. ¡Eso da mucho miedo! ¡Ya no quiero ver! —dijo al borde de las lagrimas—. No es divertido —pero antes de que pudiera bajarse del sillón, la mirada de su padre dio más miedo.
—No te iras— vociferó y eso genero más terror que la película que se estaba desarrollando—. Le dije a tu mamá que íbamos a verla juntos —dijo sonriendo, pero al niño le dio más pavor. Lentamente volvió a sentarse, quietecito.
Durante la pelicula, el niño tenía el corazón latiendo a mil ante cada escena. A diferencia de Bill que parecía encantado ante los gritos desgarradores.
Ya en el fin de la película, Bill se levantó del sillón.
—¡Entra cuchillo, salen las tripas! —canturreó.
—Entra cuchillo, salen las tripas—repitió lentamente el infante, quien seguía en posicion fetal, meciendose en el lugar completamente traumatizado
—Asi es, ¿No te pareció divertida?—revolvió el pelo de su hijo y se fue.
—Entra cuchillo, salen las tripas...
