Lo personajes no me pertenecen a mi si no a Masami Kurumada esto es sin ningún fin de lucro.
Sin recuerdos.
Capitulo 3: Revelaciones
Tras su cálido encuentro entre hermanos, Saga y Kanon se separaron tras un largo abrazo y Kanon entonces se mantuvo en silencio mirando a su hermano con la mirada dulce y nostálgica al ver que él aun mantenía su memoria en blanco, por lo que, un indeciso sobre si decirle la verdad, el dragón marino mintió nervioso.
-La verdad es que… tampoco recuerdo nada, solo sé que soy un simple"marinero" que vino a buscarte y que, ahora, lo único que quiere es estar contigo. -Kanon miro a su hermano ansioso por saber si Saga en aquel momento quería que permaneciera a su lado o si lo quería aparte en su camino en esta nueva oportunidad aunque no lo recordara.
Saga bajo la mirada con decepción ante la respuesta de su hermano de no recordar nada y expreso confundido.-Que extraño, es como si nuestra memoria se hubiera borrado de pronto. Es tan difícil no saber nada, ni quienes éramos antes de ayer ni quiénes somos hoy, como si debiéramos empezar de cero en medio de la nada.
Kanon no respondió, tenia tanto miedo de hacerle daño a Saga hablándole sobre lo que ambos habían hecho en el pasado y que no lo soportara los hechos, por lo que apretó los puños lleno de conmoción para no abrir la boca, pues si para él había sido difícil recordar su pasado no imaginaba como lo tomaría su hermano que sabía era más sensible que él. Kanon sabía que por mucho que le dijera la verdad a Saga, sin la ayuda de un cosmos de un dios como Poseidón que le proporcionara visiones del pasado, quizás no lo podría recordar y tampoco le creería su relato, le parecería a Saga imposible que ambos alguna vez fueron guerreros poderosos y pelearon contra dioses, por lo que se mantuvo en silencio sin saber que decir.
-¿Marinero?-pregunto Saga curioso tras un largo silencio.-Espera hermano, no creo que no sepas nada sobre nuestro pasado, ¿cómo es posible que sepas que habías sido marinero y además, como le hiciste para encontrarme, como sabias que tenias un hermano si no recordabas nada?
Kanon sorprendido por las preguntas, se puso algo nervioso sostuvo.-Yo… no se qué decirte, simplemente lo sé, de pronto lo recordé.
Saga entonces incrédulo se acerco a Kanon y lentamente puso sus manos en los hombros de Kanon con mucha seriedad.-Si sabes algo de mí, debes decírmelo, merezco saberlo, lo necesito.
Kanon le desvió la mirada y se mantuvo tímido ante lo dicho, sin embargo, Saga hizo algo que desarmo totalmente al geminiano menor. Saga lentamente volvió a abrazar a Kanon con mucha fuerza y desesperación, haciéndole sentir extraño pues durante su vida como santo, Saga era el fuerte emocionalmente de los dos, pero ahora lucia tan vulnerable y perdido, que hizo que a Kanon le doliera su corazón.
Kanon luego entonces lo miro fijamente y observo la necesidad en los ojos de Saga por respuestas, la desesperación en ellos, misma que él había tenido al no saber nada cuando fue encontrando por Anya en la playa, por lo que ya no pudo resistirse. Tuvo que hablar.
-Está bien, te diré lo que se.
Saga abrió sus pupilas con un brillo desesperado al oírlo.-Te escucho.
Tras largas horas charlando sentados en la mesa sencilla de la cabaña que albergaba a los maestros del pueblo, Kanon revelo la verdad a Saga con lujo de detalle, sin embargo, a cada palabra Saga iba a poniendo más y más cara de desconcierto ante lo que su hermano decía, pues aunque Kanon le narrara los sucesos pasados, la mente de Saga estaba totalmente en blanco, sin poder recordar aquel cuento increíble de dioses y guerreros que Kanon le mencionaba.
-¿Estas seguro de lo que dices?-preguntó Saga con desesperación al mirar a Kanon.-Es que…es tan difícil de creer, ¿yo, un santo dorado de Géminis, cosmos, Athena?
Kanon tras terminar su relato, tomo un trago de agua de un vaso para aliviar su boca seca tras hablar largas horas y exclamo.-Se que suena imposible, pero es verdad, y aunque no lo creas ahora, fue así como sucedió, Athena se sacrifico por nosotros y ahora vive en Japón como una persona normal al igual que nosotros, sin sus recuerdos. Sé que somos pocos los que sabemos que paso, muchos otros están desaparecidos y ahora lo sabes, ¿Qué vas a hacer?
Saga bajo su mirada desconcertado por su increíble pasado y exclamó.-¿Dices que fue el cosmos de Poseidón que te devolvió tus recuerdos?,-Kanon afirmo.- Entonces quiero verlo, yo también quiero saber sobre mi pasado.
Kanon se negó asombrado por la petición y exclamó. -Cálmate, ¿ de qué serviría?, nosotros ya no somos nada ni nadie de lo que éramos antes en esta nueva oportunidad de vida, ni siquiera el Santuario existe más, además no puedes ir en contra de la voluntad de nuestra diosa y tampoco creo que Poseidón quiera ayudarte y devolverte las memorias para que te vuelvas contra los dioses y causemos más problemas como en el pasado, recordar solo te traería dolor y rencor en lugar de paz como me sucedió a mi.-Kanon dijo determinado.- Athena nos regalo hasta el final esta nueva vida, nos regalo paz liberándonos del castigo de los dioses, entiende Saga, todo se perdió, nada de lo que conocimos existe y ahora debemos asumir nuestra nueva realidad.
-¿Y que, se supone que estamos en tiempos de paz, los dioses no volverán a atacar a la humanidad?,-rebatió Saga confundido.- Kanon si dices es cierto, ¿no deberíamos buscar a los demás santos y a Athena y reconstruir todo?, pelear por la paz y justicia del mundo y proteger a la humanidad.
Kanon ladeo su rostro pues jamás se había preguntado tal cosa ni tampoco se había dado tiempo para reflexionar a profundidad.-Pienso que… quizás los dioses están satisfechos con el sacrificio de Athena, sin embargo, eso tampoco lo sé, ¿de qué serviría ir a buscar a Athena y hacerle recordar todo, para que se llene de dolor como yo, para que no nos crea, para que deje su vida tranquila ahora por más dolor y pena?, piénsalo Saga, ella ya decidió. Además la última conversación con Poseidón me advirtió que debíamos ayudar a la humanidad de otras formas, en labores sociales y cosas de ese tipo, pienso que nuestro propósito ahora es otro, pero aun no comprendo del todo como es nuestra situación actual con los dioses y que tan malo es recordar, así que quizás si debemos ir con Poseidón nuevamente como sugieres y despejar nuestras dudas.
Saga suspiro profundo y sostuvo. -Kanon, sé que no debemos ir en contra de la voluntad de nuestra diosa, pero también estoy preocupado por nuestros amigos santos aunque no los recuerde, por nosotros, por nuestro propósito aquí, por Athena y la paz en la tierra, debemos hacer algo.
Kanon asintió determinado y dijo con dulzura colocando su mano en el hombro de su hermano
-Me alegra que no estoy solo en el mundo en esto, Saga.
Saga sonrío satisfecho ante la determinación de ambos.-Bien, iremos a Atenas con Poseidón en dos días más en cuanto termine de prestar mi ayuda en esta escuela. -asintió Kanon con serenidad. Así podremos pensar con calma lo que diremos frente a Poseidón.
Tras ello, Kanon observo a su hermano tomar unos libros de texto e ir al aula a su frente para dar su lección a los niños del pueblo que le miraban emocionados a pasar tras salir de la cabaña con Kanon, tal como en su época de Patriarca aquellos aprendices pequeños de santo.
Kanon se quedo desde lejos observando a su hermano como maestro dando clases y tras largos minutos observándolo, finalmente Kanon se aburrió y se marcho a dar una vuelta en el pueblo mientras reflexiona sobre su futuro y lo que le depara a ambos santos ahora que sabían la verdad.
Más tarde, al anochecer, Saga preparo la cena con un poco de pan y fruta que le habían regalado la gente del pueblo tras dar clases y espero llegar a Kanon al cual no había visto desde que habían tenido su charla de reencuentro en la mañana. Al verlo llegar, Saga le ofreció un asiento en la mesa de la sencilla cabaña con la cena puesta y exclamo.
-Se que fuiste a ver el pueblo mientras estaba en clases. ¿Fuiste a buscar algo en especial o solo estabas aburrido Kanon?
Kanon se sentó y exclamo cansado, con un gesto tedioso.-La verdad es que estoy algo aburrido aquí en este pueblo, no hay mucho que hacer, es muy quieto y callado, nada a lo que estoy acostumbrado.
Saga miro a Kanon con intriga unos segundos y exclamo.-He estado pensando toda la tarde mientras daba mi lección, ¿y si Poseidón nos dijera que no intervengamos más y que son tiempos de paz entre los dioses y humanos, ¿tienes en mente una idea de qué hacer?
-¿De qué hablas?-espetó Kanon.
-Pienso que, no tenemos muchas opciones y ya que podríamos hacer una vida aquí en este pueblo al no tener nada ni dónde ir,-Saga pauso inseguro. -Kanon, ¿te quedarías conmigo a vivir en este pueblo aunque fuese aburrido para ti?
Kanon alza sus hombros indiferente ante la pregunta y suspiró resignado.-La verdad, antes de saber la verdad y de decírtela, tampoco tenía idea de que haría, sin embargo, se que quiero estar donde tu estés hermano.
Saga le sonrío mientras le ofertaba una fruta a Kanon como cena. -Quizás podríamos conseguir trabajo en el puerto o encargarnos de algo para sobrevivir. Además si continuo dando clases aquí al menos tendremos un techo donde dormir. –dijo Saga aun sin tener claridad en su mente. Kanon sonrío para si, pues no se imaginaba una vida de cargador de cajas en el puerto o de tendero tras haber sido santo glorioso ,ahora dedicándose a una vida sencilla y común, sin embargo, exclamó resignado ante la idea de su hermano.-Lo pensare, pero también, si son tiempos de paz y no hay batalla que enfrentar, quisiera encontrarme primero con mis amigos, saber qué es lo que hacen y también si no hay nada mas por hacer… encontrar a alguien con quien formar una familia.
Saga pregunto curioso al menor de los gemelos.-¿Has encontrado a alguien interesante en este pueblo?
Kanon negó y exclamo con un mohín en sus labios de aburrimiento.-No, ni siquiera he conocido a nadie interesante aquí.
Saga sonrió diciéndole.-Si volvemos a aquí tras ver a Poseidón, quizás encuentres a alguien en este pueblo, es muy pequeño, pero seguro encontraras a una joven humilde con quien unirte.
Kanon entonces comenzó a recordar su vida en la ciudad antes de llegar ahí, y sobre todo la promesa que le hizo a Anya de volver a verla y a Julián de un trabajo social por hacer a su lado, y aunque adoraba a su hermano sabia que la vida de campo no era del todo atractiva para él, por lo que se quedo pensativo debatiéndose en que haría si Poseidón les decía a ambos que no intervinieran más y se olvidaran de su pasado como santos.
Saga sonrío y exclamó al verlo pensativo.-¿Te pasa algo Kanon ?
-No es que…estaba pensando en… Anya.
Saga le devolvió una mirada curiosa.-¿Quién es Anya?
Kanon le dijo algo nostálgico mientras mordía su fruta de cena.- Anya es la chica que me encontró por primera vez cuando no recordaba nada en la playa, es una chica dulce para mi, fue muy amable conmigo, cuando la conocí me dio un lugar para quedarme, ropa y dinero para ayudarme. Ella está en Atenas, es amiga de Poseidón ,ella me llevo hasta él, y de no ser por ella, yo no hubiera recordado nada ni sabría de tu existencia-Kanon miro melancólico la fruta en sus manos.- A veces pienso que fue el destino que hizo que nos conociéramos.
Saga mira su hermano reflexivo en la mesa mientras juguetea con su manzana en las manos al hablar.
-¿Y la extrañas?
Kanon se quedo pensativo y dudo -Si te soy honesto, siento un vacio en mi corazón al pensar en ella, ahora que no estoy a su lado, me gustaría volver a verla aunque fuese solo una vez.
Saga sonrío divertido ante su reacción.-¿Y lo harás?
Kanon le respondió desanimado.-Creo que… no.-La respuesta tomó desprevenido a Saga.- Aunque lo prometí hacerlo, no tengo nada que ofrecerle Saga, ella no sabe quien fui, además estoy tan confundido con mi pasado y esta nueva oportunidad, y yo fui un cobarde, la deje sola sin más a pesar que me ayudo, no creo que ella quiera verme de nuevo. También, quiero estar a tu lado hermano y sé que ella no podría estar viviendo aquí con nosotros incluso si se lo pidiera porque esta vida en el campo no es algo para una joven de dinero como ella. Ella es diferente a mí.
Saga suspiro al ver a su hermano reflexivo y evidentemente triste, por lo que murmuro.-Pienso que al menos, deberías verla una última vez para agradecerle lo que hizo por ti Kanon, independientemente de si te quedaras a su lado o no, si te ayudo tanto y te trajo hasta a mí, necesitas agradecérselo.
Kanon suspiro reflexivo y exclamo. -Quizás lo haga, aun no lo sé, no tengo valor, por lo pronto, en dos días vayamos a ver a Poseidón.
Saga afirmo con amabilidad.
Mientras tanto, por otro lado, en oriente de un pueblo cercano a Rodorio, en una sencilla cabaña cerca del bosque, un hombre rubio reposaba cansado en una sencilla cama de paja, sin embargo otro de aspecto calmado y jovial, sencillas ropas, lunares en su frente y largos cabellos lilas al verlo despertar, se acerco y le ofreció amablemente un cántaro con agua.-¿Se encuentra bien?-pronuncio aquel hombre que no era otro que Mu, el antiguo caballero de Aries.
El hombre rubio de finas facciones abrió sus ojos azulados con asombro, como si todo lo que viera a su alrededor fuera totalmente nuevo para él y suspiro mientras bebía el agua-Gracias…-dijo con su boca seca apenas pasando saliva , para después incorporarse lentamente de la cama.
Con sencillas ropas base de una túnica y pantalón de manta, el hombre rubio alzo sus cejas y observo la sencilla cabaña a su alrededor con muebles básicos y rústicos.-¿Puedo saber dónde estamos?-pregunto el hombre rubio a Mu.
-No lo sé, realmente no me he atrevido aun a explorar más allá de esta sencilla cabaña vacía y tampoco reconozco el lugar.-exclamo Mu hacia el hombre de ojos azulados.-Yo aparecí en el bosque y el sonido del rio me despertó, pero no había nadie ni nada a mi alrededor, tampoco pude recordar nada sobre mí a excepción de mi nombre y después a metros de mí, lo encontré a usted, por cierto, ¿cuál es su nombre?-pregunto Mu sumamente curioso.
El hombre se llevo las manos a su cabeza tratando de profundizar en sus pensamientos, pero por más que trataba de lograrlo, su mente estaba completamente en blanco, todo a excepción de su nombre.- Shaka, creo que es Shaka mi nombre.
El antiguo caballero de Virgo se llevo las manos a su cabeza y exclamo confundido y ligeramente asustado.-Es algo extraño, yo…tampoco recuerdo nada de mi ni él porque estoy aquí.
Mu observo a Shaka confundido, pues era algo inusual que ambos hombres perdieran la memoria y aparecieran en situaciones similares, sin embargo, Mu se tornó reflexivo y trato de encontrarle una explicación lógica. -Quizás ambos sufrimos un accidente juntos, quizás trabajamos juntos en el bosque y nos sucedió algo, de otro modo no veo el motivo del porque no sabemos nada sobre nosotros mismos.
Shaka asintió y se acerco a Mu para analizarlo.-Bueno, ya que ambos estamos en similares condiciones, creo que ambos podemos ayudarnos, no tenemos más opción.
Mu sonrío amablemente hacia Shaka y estrecho su mano con gentileza.-Por su puesto.
Tras ello, ambos jóvenes guerreros se dispusieron a salir a explorar os alrededores con indicios sobre ellos mismos.
Mientras tanto, en otra región en un pueblo griego, en una zona rural, un calmado hombre de sencillas túnicas despertó en medio de un callejón oscuro y oculto junto a un bar donde los ruidos de botellas rompiéndose lo despertaron abruptamente. A su frente, del otro lado del callejón, otro hombre de túnica con castaños cabellos permanecía dormido junto a muchas botellas vacías y rotas.
El calmado hombre de largos cabellos verdes y ojos lilas se alzo lentamente del suelo y observo a las personas pasar por la calle a su frente, totalmente indiferentes, sin embargo su mirada estaba fija en aquel hombre castaño aun dormido a metros de él.
Confundido, el elegante hombre se sacudió sus sencillas ropas y observo su alrededor tratando de ubicarse o reconocer el lugar, sin embargo, no pudo hacerlo, sintiéndose desconcertado, sin saber donde estaba o que hacia ahí.
De pronto, a su frente, observo como un hombre que salía del bar le lanzaba un balde de agua fría al hombre castaño sentado en el callejón de enfrente para despertarlo , exclamando con rispidez;
-¡ Oye, largo de aquí, no nos gustan los borrachos!
El hombre castaño se molesto al ser despertado violentamente y enojado, se lanzo contra el hombre que le había lanzado la cubeta, comenzando a golpearlo con su musculoso cuerpo, tirando la túnica que le cubría de su cuerpo y dejando ver un tigre en su espalda como tatuaje. Asustado por lo que pudiera pasar entre ambos hombres, el hombre de largos cabellos verdes y ojos lilas, se apresuro a separarlos y los arrojo a diferentes lados.
-¡Basta!
El castaño se soltó del agarre del hombre de cabellos verdes mientras este decía.-Mataras a ese hombre, déjalo.
-¡No interfieras!-dijo el castaño del tatuaje de tigre limpiándose las gotas de agua en sus ropas aun molesto mientras el hombre del bar y el cual le había lanzado una cubeta de agua al otro, yacía en el suelo adolorido. El hombre castaño al cual corresponde el nombre de Dohko miro fijamente al hombre de aspecto calmado, pero fuerte físico, sobre todo por sus singulares cejas en forma de dos puntos y aunque quería atacarlo, se detuvo.
-¿Eres… extranjero?-exclamó confundido Dohko analizándose a su mismo y observando en su frente si el también tiene esos puntos en su piel. Aquel hombre correspondía al nombre de Shion, quien indiferente al ver sus actitudes del otro , continuo sus pasos calmado por el pueblo sin prestarle más atención a Dohko buscando algo que le ayudara a identificar su origen y entender porque su mente estaba en blanco.
Dohko miro a Shion caminar por las calles del pueblo con una expresión confundida por su reacción, sin embargo, sintió que debía seguir a aquel hombre misterioso que le había separado en pelea y lo persiguió instintivamente tras ponerse su túnica mojada nuevamente. Es entonces que al paso de una hora de recorrer el pueblo, Shion de Aries se detuvo cansado en una zona cerca del rio del pueblo, para limpiarse y tomar agua, suspirando cansado tras no reconocer nada. Dohko entonces desde lejos le miro sigiloso detrás de un árbol ,analizándolo, por lo que Shion intuitivo le exclamo en un tono molesto, pero calmado desde lejos.-¿Vas a seguir persiguiéndome hombre del tatuaje de tigre?
Dohko miro a todos lados y se miro la piel rápidamente encontrándose con un tatuaje enorme suyo en su espalda, sin saber que tal existía en si. Al verse descubierto, Dohko salió de los árboles y exclamo calmado al otro.-¿Quién eres?
Shion le miro y dijo calma.-Es mismo puedo preguntar yo.
Dohko le miro con una suave sonrisa y aunque trato de contestar rápidamente con orgullo, su mente parecía estar en blanco, por lo que confuso, contesto.-Soy, soy… Dohko.
Shion se levanto del suelo al oírlo y avanzo hasta él con calma.-Me llamo Shion.
Ambos hombres se dieron la mano y se sonrieron con confortable calma tras presentarse.
Dohko entonces le exclamo divertido.-Oye, no contestaste mi pregunta hace rato, ¿eres de aquí?, quizás puedas ayudarme, estoy algo desorientado.
Shion alzo sus cejas confundido y exclama dudoso sin tener respuesta.-Creo que…no soy de aquí. No sé, no lo recuerdo.
Dohko le mira intrigado al verlo tan desconcertado como él. Tal parecía que ambos extraños se aquejan del mismo mal.
-¿Qué extraño?, ambos estamos desorientados.-suspiro Dohko mirando fijamente a Shion, quien también le miraba intrigado.
-Lo sé pero por ahora creo que es mejor permanecer juntos.-objeto Shion mirando al cielo.
Por otro lado, en una provincia de Grecia, en una sencilla casa, un hermoso joven de ojos verdes y cabellos oscuros alborotados, se acerco a una bella joven y la tomo por la cintura depositando un suave beso en su hombro mientras ella le hacia una sencilla sopa. Aquel hombre no era otro que el antiguo caballero de Capricornio que tras despertar días atrás sin saber nada de si mismo, apareció en aquella casa de esa joven, en la cama totalmente inconsciente y sin recuerdos, con un vendaje en el pecho y frente a aquella hermosa mujer de atractiva figura que ahora besaba y cuidaba desinteresadamente así como lo había hecho ella con él.
-Shura…¿podrías pasarme un poco de papas?-le dijo la hermosa joven de cabellera azabache hacia el español, quien susurraba con dulzura mientras buscaba en una caja los vegetales pedidos por su acompañante.-Creo que ya no hay, si quieres iré a conseguir más con el anciano de las verduras.
La dulce dama, entonces con gentileza le sonrío a Shura y asintió.-Seria muy gentil de tu parte.
Shura asintió tomando un poco de arroz para hacer intercambio por las papas hacia la zona del campo donde las cultivaban y mientras caminaba, recordó, como aquella dulce joven le había cuidado tras, según ella encontrarlo inconsciente en el campo. La interacción entre ambos, los dulces cuidados de la joven y la soledad misma les había hecho ceder lentamente en un dulce beso tímido al sano y a la joven, y al no tener donde ir ni recordar nada de su pasado, se había prometido cuidar de ella y quedarse a su lado. Shura sonrió al cielo pues aunque no recordaba nada, se sentía afortunado tras haber encontrado a esa sencilla campesina que ele había cuidado y con la que, ahora compartía su vida.
Por otro lado, en ese mismo sencillo pueblo donde se encontraba Shura, en la zona del campo, un alto hombre jugaba a cargar a tres dulces niñas para que estas pudieran alcanzar las manzanas de los árboles.
Una de ellas, la más pequeña y pelirroja, gritaba con diversión al hombre de apariencia corpulenta pero de buen corazón.
-Señor Aldebarán., ¿puede ayudarnos a bajar esas manzanas de ese otro árbol?
El antiguo caballero de Tauro sonrió ante la petición de la pequeña niña y expreso.-Por su puesto, pero recuerda no lastimarte. El trío de niñas se colgó de los pantalones del santo de Tauro mientras el cargaba a la pequeña pelirroja para que bajara las frutas deseadas mientras que, los abuelos de estas trillizas observaban a Aldebarán jugar con ellas y ayudarles.
El anciano entonces le expreso a su esposa admirando a Aldebarán.-Es un gran hombre, tiene un corazón puro y además nos está ayudando mucho con los cultivos, fue una suerte haberlo encontrado vivo en nuestros campos totalmente inconsciente.
La anciana al ver a Aldebarán sonriendo, exclamó. -Así es, es como el hijo que nunca tuvimos y ahora que somos ancianos , quizás nos ayude a proteger nuestras tierras y cuidar de nuestras nietas.
Y mientras conversaban, detrás del anciano, un hermoso hombre de ojos verdes tocaba la puerta con una bolsa de arroz.-Buenas tardes.-dijo Shura mientras se acercaba a los ancianos.-Disculpen, he venido a ver si pueden cambiarme este saco de arroz por papas.
El anciano sonrió amablemente y exclamó.-¡Ah!, eres Shura, el chico de la otra vez, si claro, toma las que desees.-dijo el anciano observando confiado al santo español mientras tomaba las papas.
-Muchas gracias, volveré en otra ocasión.-suspiro Shura mientras veía a lo lejos al corpulento santo de Tauro jugar dulcemente con las jóvenes al ver la mirada de la anciana dirigirse hacia el campo. Un escalofrió recorrió su cuerpo al verlo , sin embargo, decidió no prestar atención y regresar a la casa de la joven con la que vivía.
Por otro lado, en ese mismo pueblo un desfachatado hombre robaba sutilmente un pan de vitrina mientras caminaba triunfante al lograrlo distrayendo al tendero. El forastero camino tranquilo por los senderos de ese pueblo tras tomar su motín, sonriendo satisfecho ante el cometido hasta que lentamente se perdió en el bosque donde, en un hueco de un árbol en específico aventó aquellas pertenencias que había robado para su sobrevivencia. Manzanas, monedas, algunos artículos de adorno y un trozo de pan era lo que tenia aquel santo de Cáncer, llamado Deathmask tenía tras no recordar nada de si mismo. Calmado, aquel hombre solitario lentamente comenzó a comer aquel trozo de pan que había hurtado y suspiro al aire tratando de encontrar una razón del porque se sentía tan perdido y solo tras despertar en el bosque. De pronto, los gritos de una mujer siendo perseguida por dos hombres llamo la atención del santo.
-¡Suéltenme!-gritaba una dulce joven de cabellos castaños cortos al hombro y de sencillas ropas mientras los hombres forcejeaban con ella tirándola al suelo.
Los dos hombres de aspecto sucio y desaliñado, exclamaron hacia la joven.-¡No escaparas, eres muy bella y muy tonta!
Ambos hombres se comenzaron a quitar sus ropas mientras la joven gritaba aterrada en el suelo, es entonces que guiado por su instinto, Deathmask se levanto y observo todo desde detrás de un árbol, pensando en si intervenir y de hacerlo, como ganar ante aquellos sujetos.
La dulce joven comenzó a gritar cuando ambos hombres comenzaron a someter, fue entonces que Deathmask vio una rama semi rota del árbol donde permanecían ambos atacantes de la joven y la tomo para después, golpear la cabeza de ambos sujetos antes de que ellos la desvistieran. La joven se quedo sorprendida ante la ayuda y suspiro ansiosa al ver sus atacantes en el suelo.
-Gracias señor.-suspiro la dulce joven con inocencia mientras Deathmask veía sus ojos y sentía compasión y tristeza por ella.
-No te preocupes.-suspiro Deathmask mientras veía a la joven con una expresión serena.-Ahora vete.
Tras decir eso, la joven hizo sus pasos apresurados hacia el camino de regreso al pueblo, sin embargo, su instinto, le hizo volver su mirada hacia atrás y observar a Deathmask perderse en el bosque. Ella lo siguió guiada por su agradecimiento y lentamente lo observo a lo lejos mientras Deathmask tomaba el pan que estaba comiendo del suelo y lo veía con tristeza lleno de tierra, pues al ir a auxiliar a la joven lo había votado sin cuidado.
-¡Maldición!-dijo para si mismo Deathmask.
Al ver esto, la joven salió de entre los árboles y exclamó.-Señor, ¿no tiene donde ir?
Deathmask se sorprendió al ver a la dulce joven seguirle y exclamó vulnerable.-En realidad, no.
La dulce joven entonces exclamó con una suave sonrisa.-Por favor sígame, hablare con mis pares sobre su ayuda, se que le recompensaran el gesto que tuvo conmigo.
Deathmask sin opción acepto y siguió a la joven que en el camino le pregunto.
-¿Cual es su nombre?
Deathmask bajo su mirada ,pues llevaba días preguntándose eso mismo, ya que en su mente frágil solo existía el recuerdo del sobrenombre "Deathmask", sin embargo, sabía que aquello no era algo real y que al confesarlo, podría asustar a la gente, por lo que exclamó lo primero que se le vino a la mente.-Me llamo Ángelo.
La joven le sonrió y lo guio por el bosque hasta su casa, donde una nueva aventura se escribiría para el santo de Cáncer.
Por otro lado, en el pueblo de Rodorio, mientras Aioria, Aioros y Milo se adentraban a un bar para platicar sentándose en una mesa, un hermoso joven de ojos fríos pero enigmáticos movía barriles con cerveza en el exterior de este mientras se acercaba la barra donde otro joven al igual que él, le exclamaba.-Camus, ¿ya has terminado de desembarcar la mercancía?
El antiguo caballero de los hielos, afirmaba a su camarada, un joven hijo dueño del bar, quien le había dado trabajo y comida tras haberse despertado solo y sin nada en el bosque.
-Si, he terminado de mover los barriles con cerveza.
-Bien,¿ puedes quedarte en la barra un momento?, iré por medicina para mi hermana-exclamó el tendero del bar con camaderia. Camus asintió con su semblante serio mientras permanecía observando a las personas departir alegres en el bar. De pronto, su mirada se centro en tres individuos en una mesa, aquellos eran Milo, Aioria y Aioros que conversaban entre ellos. Un escalofrió recorrió su cuerpo cuando se quedo largos segundos mirándolos, sin embargo, la hermana del tendero, una dulce joven inquieta, se acerco a Camus y le sujeto de la muñeca atrapando su total atención.
-Camus, ¿quieres un poco de pescado frito?, debes estar hambriento, yo lo prepare. -decía la dulce joven pelirroja mientras tosía un poco.
-No te hace bien salir de cama, vuelve a ella, ven te acompañare a ella.
Camus al verla le sonrió y asintió amable, aunque no muy expresivo mientras recordaba que aquel dulce rostro de la joven enferma que le había recibido en aquel bar junto su hermano con suma alegría a pesar de su enfermedad. Camus miro una última vez al trío de antiguos santos a su frente y continúo su camino junto a la dulce joven sin prestar atención a lo demás.
Los días pasaron y Saga tras terminar de dar sus lecciones en aquel pueblo, se despidió de la maestra y junto a Kanon, hizo su camino hacia Atenas, con la ansiedad en su corazón. Tras mucho andar, por fin Kanon y Saga llegaron al exterior de la mansión de Poseidón mientras lo observaban, Kanon preguntó:
-¿Estas listo Saga?
-Si.
El mayor de los geminianos asintió mientras ambos avanzaban a la puerta de Julián Solo en busca de respuestas.
Continuará…
Muchas gracias por leer, espero les gustara esta continuación a pesar de la tardanza, serán pocos capítulos, así que espero les este gustando este fic, gracias por sus palabras me animan a seguir.
Y un agradecimiento especial a Krista por seguir ahí pesar de la tardanza, a Goddess Artemiss y a MacrossLive.
