Capítulo 1
Tenía la mirada perdida en el cielo, pensaba en lo que había escuchado hablar a su padre con su asistente la noche anterior. Por lo que había entendido su padre le diría todo está noche, estaba furioso, ¿por qué él tenía que estar metido ya en los asuntos de la empresa?, se suponía que hasta que terminara la universidad tendría que preocuparse por ese tipo de cosas, no ahora. Pensaba que aún le quedaban esos poco años para hacer lo que quisiera de su vida.
-Estas muy callado, Naruto.
Volteó hacia un lado para encontrarse con su mejor amigo. Shikamaru era igual o más flojo que él, pero era mucho más maduro e inteligente, aunque no lo aparentara a simple vista. Tenía el cabello negro y largo, sujeto con una coleta, con eso ya era considerado un rebelde, usaba el uniforme de manera desalineada, pero debido a sus buenas notas pocos profesores se molestaban en regañarle, además de que su papá era uno de los principales benefactores de fondos del colegio.
Se enderezó y su mirada se enfocó en una de las chicas que estabas sentada en una banca a pocos metros de él. Una chica de cabellos rosados y ojos de color jade voltearon en su dirección y dirigió una sonrisa juguetona antes de volver a seguir platicando con sus compañeras.
-¿Sucede algo con Sakura?- preguntó Shikamaru al ver cómo su amigo se veía bastante afligido, cuando generalmente soltaba algún comentario cursi después de ver a su novia.
-Ayer escuché a mi padre hablando con su asistente – por fin se decidió a hablar.
-¿Tiene que ver con la caída de las acciones de la empresa de tu familia?
-¿Por qué eres tan ñoño?- le reprendió a su amigo.
Shikamaru sólo se encogió de hombros – ¿qué está pensando hacer tu padre?, ¿vender parte de la empresa? o – volteó hacia Naruto- el inteligente de Kabuto- lo dijo con sarcasmo- le propuso una solución arcaica pero efectiva en corto plazo.
-Lo segundo-dijo sin ánimos.
-¿Con la chica Hyuuga?
Asintió mirando con tristeza hacía donde estaba Sakura - ¿Tú crees que sea la mejor opción? – confiaba en la opinión de Shikamaru, sabía que cuando estuviera a cargo de la empresa de su familia, el sería su consejero.
-Si- dijo con firmeza – Naruto, siempre hemos sabido la vida que nos esperaba, todo gira en torno a los negocios, el matrimonio de mis padres fue arreglado y los tuyos tuvieron suerte.
-Por eso mismo esperaría que mi padre no aceptará la propuesta de Kabuto, pero parece que lo está considerando.
-La situación de la empresa de tu familia es grave, están casi en la bancarrota debido a la cancelación de los últimos dos proyectos gracias al senador Sarutobi. Hiashi Hyuuga representa la mejor opción para salvar a la empresa, pero querrá ser accionista mayoritario, con lo cual buscar quitarle la presidencia a tu padre, pero si hay un matrimonio de por medio y enamoras a su hija, podrás mantener la empresa dentro de tu familia.
-Pero no quiero tener nada que ver con ella, amo a Sakura.
-Lo sé, y Hiashi sabrá que es la jugada de tu padre, pero existe el rumor que de todos cortejan a su hija menor y nadie a Hinata, por lo que le urge conseguirle un buen prospecto.
Naruto miró a Shikamaru con desaprobación y después volteó hacia donde estaba Hinata, no era fea, pero era solitaria, jamás comía con nadie, además de que en varias ocasiones la había pillado viéndolo detenidamente.
-Tienes la ventaja de que le gustas- dijo Shikamaru burlándose de su amigo.
-No es momento para burlas, quiero a Sakura y no pienso dejarla por el capricho de mi padre.
-Naruto, seamos sinceros, dudo que en la Universidad continúen ustedes con su relación. Sakura va a entrar a la Escuela de Medicina, ¿crees que tendrá tiempo para ti?, además así como es tu caso, su familia preferirá que se case con alguien más serio, ambos sabemos que sus padres no te soportan.
Quería golpear a Shikamaru por ser tan franco – he estado enamorado de Sakura desde cuarto de primaria, no creo encontrar a una chica mejor que ella.
-Tú decides, el legado de tu madre o Sakura. Te seré franco, Sakura te quiere pero tiene sus propias metas y dudo que un novio de preparatoria se convierta en un impedimento tan importante como para botar todo a la basura.
Miró a su amigo boquiabierto -gracias por los ánimos.
-Naruto, yo en tu lugar haría lo siguiente, terminaría en buenos términos con Sakura, tal vez hasta le explicaría la situación, aceptaría la tontería del matrimonio arreglado, claro que jugaría la carta de que no me sentiría digno marido de ella, hasta que tuviera el título y obtuviera la presidencia de la empresa. Mientras tanto aprovecharía ese enamoramiento de Hinata por ti, enamórala al punto que prefiera tu felicidad sobre la de ella y luego vemos a quien le presentamos para quitarte la de encima con el menor daño colateral posible.
-Eso es maquiavélico. No le haría daño a esa pobre chica.
Shikamaru se encogió de hombros-tú decides, destruyes tu vida o solo la usas un rato y le arreglas la suya de paso. Me parece que a ambos les conviene más mi plan.
Continuó pensando las palabras de Shikamaru, había pasado toda la tarde en su habitación comiendo ramen instantáneo a la ve que intentaba distraerse con videos sin sentido en Internet.
Escuchó el auto de su padre estacionarse en la entrada y la poca clama que había conseguido se esfumó. Una ansiedad volvió a recorrerle todo su ser y comenzó a caminar de un lado a otro por toda su habitación, esperando el momento en que su padre fuera a buscarlo para hacerle la proposición.
La puerta sonó, su padre lo llamó por su nombre y giró la cerradura.
-Veo que nos escuchaste a Kabuto y a mi hablar a noche- dijo con una mezcla de preocupación y tranquilidad.
Su padre era bueno y sabía que de no haber otra opción no le proponía que acabará en un matrimonio arreglado. Si su madre aún viviera seguramente ambos optaría por vender la empresa, pero desde que ella había muerto, su padre se sentía culpable e inútil. Su madre había muerto de cáncer, su padre creía que él debía de haber visto las señales, pero incluso el médico le dijo que lo síntomas se habían presentado muy tarde. Desde entonces cada mes ambos se sometían a hacerse exámenes médicos.
-Mis abuelos te meterían en la cárcel de vender la empresa. Supongo no hay otra opción- dijo para calmar a su padre, en teoría con eso daba por entendido que estaba dispuesto a hacerlo, pero una parte de él quería que su padre le dijera que no era necesario y siguiera con su vida.
-Si, además de que ellos siempre quisieron una unión con el clan Hyuuga.
Hasta donde sabía, su madre, Kushina Uzumaki estaba comprometida con Hiashi Hyuuga, el padre de Hinata, pero cuando su madre y su padre se conocieron se casaron a escondidas y sus padres se vieron obligados a aceptar el matrimonio, aunque ambos siempre supieron que buscarían la manera de lograr esa unión. Kushina había mantenido al margen a sus padres, pero al morir ella, sus abuelos culparon a su padre de todo y le dijeron que ante cualquier error que cometiera el pagaría las consecuencias.
-Sé que estas con Sakura y eso lo hace difícil.
Miró de reojo el cajón de su buro, si tan sólo su padre tuviera idea de los planes que él ya tenía con Sakura- Descuida, además sólo es un noviazgo de preparatoria, ni yo me veo un futuro con ella-mintió.
-Pero podría ser sólo de palabra por un tiempo-dijo su padre en un intento vano por reconfortarlo, quien después de aquellas palabras de su hijo, se notaba más tranquilo.
-Hasta que Hinata encuentre a alguien más y ella disuelva el matrimonio y la empresa esté recuperada- su padre lo observó sorprendido- hablé con Shikamaru y me dijo que ese sería un buen plan.
-Así es- su padre se había sentado a un lado de él para evitar hacer contacto visual-pero es la única manera de mantener la empresa con nosotros.
-Lo sé, al menos dame tiempo para hablar con Sakura.
Había invitado a Sakura a cenar, la llevó a su restaurante favorito y después al parque que tanto a ella le gustaba visitar. Estaba besándola, cuando al dar un paseo atrás cayó al pasto y ella con él.
-¿Cuándo vas a aprender a caminar?-se burló Sakura de él y volvió a besarlo. Estar con ella siempre lo tranquilizaba, cuando sus labios se encontraban con los de ella, se sentía tan liviano. Le encantaba recorrer esa cabellera rosada con su mano, mientras la besaba y el olor a cerezas de su perfume. Iba a extrañarlo tanto, a sólo que ella aceptará su proposición.
-Algo sucede-afirmó Sakura y sintió como esa intensa mirada de color jade se posaba sobre su rostro. Esa mirada que en ocasiones conseguía calmarlo, como en otras lo hace sentir un gran temor.
-Yo…- sabía que no sería fácil, la amaba y no estaba dispuesto a renunciar a ella-yo…- las palabras no lograban salir de su boca- mi padre…-Sakura lo miraba con mayor intensidad, sin decir una palabra se sentía amenazado. Respiro profundo-mi padre quiere que me comprometa con Hinata Hyuuga-de inmediato tomó la muñeca de Sakura para evitar que se fuera de ahí de inmediato. La conocía y sabía que tenía un carácter fuerte, si no lo golpeaba en ese momento seguro optaría por abandonarlo en ese lugar.
-Si viniste a romper conmigo, hazlo de una vez-Sakura se zafó del agarre de Naruto y se puso de pie.
Ver la imagen de Sakura frente a él, lo hizo sentir que estaba a punto de perderla para siempre, le dio el valor que necesitaba. Buscó algo en su bolsillo derecho y se apoyó en su rodilla derecha. La mirada de Sakura cambió de ira a sorpresa al ver frente a ella el anillo que sostenía Naruto.
-Siempre supe que quería una vida contigo y está no es la manera en que me hubiera gustado pedírtelo, pero ¿te casarías conmigo?, sólo- tragó saliva- tendría que esperar, necesito hacer ese compromiso con esa chica para ayudar a mi padre…
-Espera, ¿me estás diciendo que nos comprometemos y lo mantengamos en secreto hasta que ese compromiso con esa chica se disuelva? ¿Te estas escuchando?
¿En que había pensado?, Sakura jamás estaría dispuesta a una propuesta como aquella, era prácticamente decirle que sería la otra y siendo sinceros ni siquiera estaba seguro de que de darse el compromiso con la chicha Hyuuga se pudiera romper tan fácil.
-No me sigas-fueron las últimas palabras de Sakura antes de darle la espalda y alejarse de él.
Había marcado el número de Sakura tantas veces en las últimas dos semanas que ya había perdido la cuenta, además de que resultaba inútil porque se iba directamente a buzón. Shikamaru le había aconsejado que la buscará e intentará dialogar con ella, aunque dudaba que el resultado pudiera cambiar.
Se encontraba de pie frente a la casa de Sakura, observando su ventana, se sentía como completo acosador, pero tenía que intentar arreglar las cosas, de verdad no quería perderla. Espero a ver como la madre de Sakura salía de la casa, se supone que debería de actuar como una persona normal, pero lo cierto es que la señora Senju le daba temor y si Sakura ya le había contado lo sucedido, seguro lo recibiría con un golpe en la cara.
Por fin Sakura se quedó sola en la casa. Observó que la luz de su cuarto se encendía, así que procedió a acercarse y escalar el árbol que estaba frente a la ventana para llegar a su habitación. Cuando estuvo en el balcón, la vio a ella, de espaldas sentada en su escritorio muy seguramente haciendo sus deberes de la escuela, sintió un poco de esperanza cuando vio que una foto de ambos aún seguía en el buró de Sakura, tal vez no todo estaba perdido. Juro la manija del ventanal y entró antes de que Sakura pudiera reaccionar para evitar que lo hiciera.
-¡Naruto!-lo regañó Sakura- ¡¿Qué demonios te sucede?!- se había puesto de pie inmediatamente y se acercó a él.
-No contestabas mis llamadas, y necesito hablar contigo-Sakura lo volvía un completo cobarde, había practicado tantas veces frente al espejo y no sirvió para nada. Podía sentir como le temblaba su cuerpo, pero tenía que encontrar la manera de calmarse o lo perdería todo.
-Naruto-dijo con voz apagada ella, lo cual lo sorprendió, esperaba un grito de su parte. Sakura se sentó al borde de su cama y lo invitó a hacer lo mismo.
-Estaba furiosa-dijo viendo hacia la pared de enfrente-¿pero tú no lo estarías en mi lugar?-lo miró exigiendo una respuesta de su parte.
-Si-de hecho de estar en el lugar de ella, él ya hubiera ido a golpear al bastardo que estaba por robarla de su lado.
-Lo cierto es, que yo pensaba romper contigo acabando la preparatoria.
Se quedó helado, ¿cómo que Sakura pensaba en terminarlo?, ¿por qué?, comenzó a recordar todos sus momentos con ella, en busca de alguna pista o algún error que hubiera cometido…
-Naruto-dijo Sakura para atraer de nuevo su atención-no es por lo que piensas-le dirigió una media sonrisa, para confortarlo y eso hizo que él se preguntará ¿si era tan débil a los ojos de los demás?
-¿Entonces?-preguntó sin poder ocultar su desesperación.
-La escuela ya va a terminar, yo estudiaré medicina y tu negocios.
Sakura guardó silencio, como creyendo que él había captado lo que ella quería decirle.
-¿Y eso que tiene que ver?
Sakura rió con ternura- esa es una de la cosas que tanto me gusta de ti, a veces eres tan simple. Naruto-lo miró directamente a los ojos-es probable que una vez que entremos a la universidad yo no tenga mucho tiempo para ti, además-hizo una pausa y miró hacia otro lado-puede y conozcas a alguien mejor que yo.
-Sakura-dijo alterado-te amo y sé que eso no pasaría.
Los ojos de Sakura se tornaron vidriosos después de esas palabras- a eso me refiero, ves el mundo de otra manera, de una forma tan simple a diferencia de mí, que veo tantos escenarios hipotéticos. Naruto, yo también te quiero, pero lo cierto es que no sé cómo sería en unos años. Podrías conocer una chica mejor que yo en la en la universidad o incluso podrías acabar enamorándote de Hinata.
-¡No!, ella no es mi tipo, lo eres tú-la besó después de esas palabras, pero fue un beso breve, que se vio finalizado cuando Sakura lo alejó de ella.
-Eso puede cambiar.
-Espera, ¿estás diciendo, que querías romper conmigo, porque temes que sea yo el que encuentre a otra persona?, acaso no te he demostrado lo que siento por ti, todo este tiempo-se había puesto de pie, y por primera vez en su relación con Sakura, era el enojado en ese momento.
-¿No te das cuenta del buen partido que eres verdad?
-¿De qué hablas?, soy tonto, despistado, tragón, pervertido y agresivo.
-No negaré lo que has dicho, pero hay muchas más cosas buenas en ti. Eres amable, no eres egoísta, eres protector, detallista y siempre buscas la forma de hacerme reír cuando estoy triste. Además eres muy bueno en otras cosas…-se sonrojó al decir las últimas palabras- y la pubertad te sentó bastante bien.
-Lo sé-dijo con una sonrisa de victoria y a continuación recibió el impacto de una almohada en su cara, para después escuchar la risa de Sakura.
-¡Oye!-le reclamó con una sonrisa en el rostro y se abalanzó sobre ella. Sakura aún reía cuando decidió plantarle un beso.
Un silenció se apoderó de la habitación, ese beso juguetón lentamente se fue transformando en algo más. Sakura había sido la que había profundizado más el beso, tomándolo con fuerza de la nuca y no dejándolo ir. Naruto le respondió, deslizando su mano por debajo de su espalda e intercambiado posiciones.
Sakura se enderezó y ambos aprovecharon para quitarse sus prendas que cubrían la parte superior de sus cuerpos. Le indicó a su asistente inteligente que apagara las luces y besó de nuevo a Naruto.
Sentía las caricias de él recorriendo todo su cuerpo y como sus besos iban descendiendo lentamente hasta que se apoderaron de sus pezones mientras los dedos de él jugaban en su interior. Comenzó a gemir, sintiendo como su piel comenzaba a arder ante los roces de Naruto.
Sintió como él se posicionaba entre sus piernas y se acomodaba para introducirse dentro de ella. Se miraron fijamente con cierta tristeza en sus ojos, ella acarició su cabello, y se fusionaron nuevamente en un profundo beso.
Se aferró a su espalda, cuando las embestidas comenzaron, los gemidos escapaban de sus labios, pero por breves momentos Naruto los silenciaba con un beso que era insaciable para ambos.
El ritmo fue acelerándose, hasta el punto, en que no podía concentrar su mirada en algún punto fijo. Ambos se perdieron en el éxtasis de sus sentidos hasta que sus cuerpos pudieron soportarlo.
Se encontraba recostado en su cama, mirando al techo de su cuarto. Era el día, estaba a unos minutos de comprometerse con una completa desconocida para él. Después de aquel encuentro con Sakura, no se habían visto de nuevo.
-Hagamos esta promesa-le había dicho Sakura cuando estaba recostada a un lado de él, cubierta sólo por las sábanas- sí logras que ese compromiso tuyo con aquella chica no se consuma, yo haya terminado mis estudios y ambos sigamos sintiendo lo mismo, intentémoslo de nuevo.
Sakura le regalo una cálida sonrisa y lo besó, para después acurrucarse en él.
El cerrar de la puerta sonó, guardo de nuevo el anillo que había comprado para Sakura y se puso de pie. Se miró al espejo, verificando que su traje se viera impecable y aceptó su futuro.
Se había sentido tan hipócrita durante la cena, había sido amable con la Hinata e incluso había bromeado con su posible futuro suegro. Sentía algo en su garganta como si una cuerda invisible lo estuviera ahorcando.
No era como si se hubiera dicho de manera tan directa que ambos debían casarse, Minato había comenzado insinuando que tal vez ambos deberían de conocerse mejor durante su estadía durante la universidad, lo que significaba que deberían tener citas.
Hinata había dicho escasas palabras durante la cena, era muy tímida y por ratos lo miraba de una forma que lo había sentir incómodo, tal vez y era cierto lo que había dicho Shikamaru, era probable que esa chica si sintiera algo por él y eso sólo lo hacía sentir más basura, porque está completamente seguro que jamás sentiría algo por ella.
La peor parte de la cena fue cuando Hiashi sacó el tema de Sakura –Hinata me dijo que tienes novia, Naruto.
-Tenía- rectificó Naruto-rompimos hace unos meses-eso era mentira, tan sólo habían sido hace unas semanas.
-¿Por qué?, tengo entendido que se trataba de la señorita Senju, su madre es dueña del mejor hospital de la ciudad.
-Nos dimos cuenta que teníamos objetivos muy diferentes-había hecho un gran esfuerzo para que no se le quebrara la voz al decir esas palabras.
-Ya veo-Hiashi sonrió, sin esforzarse en esconderlo-Hinata es una gran chica, estoy seguro que se volverán muy cercanos.
Lo siguiente de la cena, fue meramente sobre negocios, así que se limitó a seguir comiendo y de vez en cuando mirar a Hinata y sonreírle con amabilidad.
Cuando por fin terminó la cena, pensó que se podría retirar a su cuarto y probablemente tirarse en su cama a hacer algún berrinche o algo por el estilo, pero su padre lo detuvo.
-Gracias-le dijo su padre cuando estuvieron solos- haré lo posible porque el compromiso no se dé.
Naruto le sonrió, dándole a entender que veía muy difícil esa situación.
-Parece una chica linda y creo que le gustas.
-Sí-dijo sin emoción alguna.
-Quería hablarte contigo sobre algo. Su padre rebuscó en su bolsillo y sacó una llave que le tendió a Naruto.
-¿Qué es esto?-preguntó con terror, ¿acaso su padre ya quería que se fuera a vivir con Hinata y comenzara la supuesta relación tan pronto?
-Es la llave de un departamento-le dijo Minato con felicidad.
-¿Para qué?-preguntó con temor.
-Para ti, ahora que te vas a la universidad.
-Ah-dijo tranquilizándose-pensé que ya quería que me mudará con Hinata.
-No. Es un apartamento, pero…-se apresuró a hablar, cuando vio el brillo de malicia en los ojos de su hijo-es compartido
-Bien, le diré a Shikamaru.
-No-dijo Minato-¿Recuerdas a Sasuke Uchiha?
Miró a su padre con extrañeza, en que lo había metido ahora –No, ¿quién es ese sujeto?
-¿No lo recuerdas?, es el hijo de mi amigo Madara, venía siempre a todos tus cumpleaños de niño.
Continuó mirando a su padre con incredulidad, tal vez ya se había vuelto loco. Minato desesperado se alejó para buscar una de las fotografías que estaba colgada en la pared- Mira-dijo acercándose a su hijo con un portarretrato- es este chico-señaló a un niño de cabellos negros, con una mirada frívola; de pocos amigos y rasgos finos, de hecho si su padre no le decía que era un chico, él hubiera pensado que se trataba de una niña malhumorada.
-¿Él?-hizo un intento por recordar-ah ya recuerdo un poco- dijo molesto- era ese niño que siempre se burlaba de mi a mis espaldas y que en todos mis cumpleaños terminé golpeando.
-Sí, él-Minato parecía sentirse como un completo idiota de nuevo- ha pasado tiempo, así que tal vez ya se lleven mejor.
-Papá, ¿por qué quieres que viva con él?
-Es un favor más bien. Tu prima, tiene una relación con él y según tu tío las cosas marchan de maravilla…
-Quieren que sea su niñera, ¿acaso es un casanova o algo por el estilo?
-No lo sé, sólo me dijo que Karin se siente a veces con cierta desconfianza hacia él, así que si le haces ese favor, tu tío cubrirá todos tus gastos de vivienda de la universidad.
-Lo pensaré-dijo y se fue a su habitación.
Tal vez no sería tan malo vivir con ese tal Sasuke, había una probabilidad de que ambos pudieran sacarse provecho en uno del otro.
