Dr. Stone no me pertenece es propiedad de Inagaki y Boichi, yo sólo tomo prestado a los personajes para fines de esta historia.
~Prueba del servicio. ~
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Ishigami Senku podría ser muchas cosas, pero un detractor jamás. Aunque claro, en este momento quizá se dio cuenta de que por primera vez en su vida había tomado una decisión sin consultar a su buena lógica y sensatez.
El camino hacia el lugar al que quedaron como "lugar de encuentro" fue realmente tedioso y más aún con el tráfico de mierda de esa noche. Cuando el auto de Senku se detuvo en el estacionamiento, él se preguntó nuevamente sobre si eso era realmente una buena idea, es decir, acceder a acostarse con una desconocida a expensas de un vil chantaje. Aunque, mirando de soslayo a Kohaku no pudo negar que una pequeña parte de él (no tan pequeña en realidad) quería que esto sucediera. Culpó a ese molesto instinto primitivo.
Sus pensamientos volvieron a tierra cuando escuchó a Kohaku cerrar de golpe la portezuela del auto al bajarse, Senku entonces no tuvo más opción que afrontar lo que fuese a suceder esa noche. Era solo sexo y nada más. Olvidaría este ridículo episodio al día siguiente y ya.
Oh, y por supuesto que se encargaría de darle su merecido a Ryusui y a Gen por esta humillación a su dignidad.
Ishigami guió a la mujer hasta la entrada del edificio y a través de la recepción del complejo de apartamentos hasta el ascensor que los llevaría a su departamento, sin embargo, a pesar de sus intentos, Senku no pudo evitar notar la mirada insistente del hombre de la recepción ni tampoco de uno de los guardias en turno. Genial. Pero esto era mejor a ir a un hotel de mala muerte o a uno de los de Ryusui. Incluso Kohaku había denegado la opción de su departamento cuando Senku le preguntó, alegando que nunca llevaría a un cliente a su lugar y que eso también aplicaba como uno de los términos y condiciones del servicio.
Senku se abstuvo de preguntar el motivo, pero intuyó que era más que nada una cláusula de seguridad para evitar a posibles acosadores. Como sea, eso realmente no le interesaba al científico.
Cuando finalmente llegaron a la puerta del departamento de Senku, él dio un ultimo vistazo a Kohaku por encima del hombro y a decir verdad la imagen de la chica lo dejó levemente confundido, ella parecía bastante… profesional, como si ella estuviera ahí para cualquier otra cosa menos para brindarle un servicio sexual. Aunque claro, Ishigami aún a través de esa apariencia y actitud pudo notar ese brillo felino en sus ojos aguamarina, esa leona parecía estar escudriñándolo sin descaro alguno.
Inconscientemente los labios de Senku se curvaron en una sonrisa ante tal revelación. De acuerdo, ella era interesante.
La puerta se abrió y él se hizo a un lado para que ella pudiera entrar, los tacones de Kohaku resonaron con fuerza contra el suelo del departamento al ingresar. Con un ultimo suspiro de evidente resignación, Senku se despidió del ultimo fragmento de dignidad que aún le quedaba.
Kohaku debió reconocer que el lugar en cuestión era bastante decente. Miró a su alrededor y se dió cuenta de que para un sujeto que aparentemente vivía solo, el apartamento era espacioso e incluso bastante ordenado, y se atrevería a decir que también costoso. De hecho, el complejo de apartamentos parecía de buena categoría.
¿Qué clase de trabajo desempeñaba este sujeto? Se preguntó ella. Gen y Ryusui apenas le habían dado a Kohaku información relevante para tratar con Ishigami, entre aquella información apenas resaltó su empleo en JAXA y la mención de que Senku era un ¿Científico?
Bien, Kohaku tomó nota de que él era un nerd. Eso explicaba muchas cosas y entre ellas la petición casi desesperada de Asagiri y Nanami para que ella aceptara a Senku como su cliente.
No podría mentir, ella pensaba rechazar a Ishigami como potencial cliente y después hablar con Nanami sobre la inversión de la tarifa, pero después de conocer a Senku en persona la idea simplemente se fue por el caño… a ella le gustó y no pensaba dejar ir esta oportunidad.
Ella sonrió cuando escuchó a Senku cerrar la puerta y se volvió lentamente hacia él para inspeccionar su actuar. Aún con esa fachada de aburrimiento y aparente calma o desinterés, Kohaku pudo notar lo intranquilo que estaba. Una fina ceja se levantó en evidente intriga, acaso él…
—¿Eres virgen? —ella atajó sin vergüenza ni tacto alguno.
Era una cuestión que estaba dando vueltas en su mente desde el restaurante. Otro dato que Gen y Ryusui no le dieron.
El entrecejo de Senku pareció fruncirse ante la sola cuestión, definitivamente ese era un tema del que no quería hablar. Parecía una completa invasión a su privacidad. Se sintió repentinamente claustrofóbico y también ligeramente cohibido.
Más aún cuando Kohaku se acercó a él e invadió su espacio personal como muy pocas personas lo habían hecho. Senku se estremeció con esa repentina cercanía y sobre todo con la mirada de genuina curiosidad que le estaba dando.
—¿Lo eres? —Kohaku insistió. Llevando sus brazos al cuello de Senku para envolverlo en un abrazo y pegar su cuerpo al suyo. Con una mano acarició su nuca suavemente, enviándole ligeros escalofríos.
¡Mierda!
¡¿En qué se había metido?! Se preguntó Senku. Él no le devolvió el toque pero tampoco la apartó.
—No, no lo soy. —dijo simplemente sin dar más detalles al respecto. Tampoco lo haría aunque ella le preguntara e insistiera.
Eso era lo único que tenía que saber. Y a decir verdad eso pareció complacerla ya que una sonrisa casi felina se extendió por los labios de Kohaku.
—Te ves un poco pálido Senku ¿Necesitas sentarte o tomar algo antes de que empecemos? —sin borrar esa sonrisa de sus labios, Kohaku le apartó uno de los mechones del rostro. Acariciando en el proceso la mejilla del científico.
Definitivamente ese sujeto era atractivo e internamente Kohaku admitió que moría de ganas de hacerlo con él. Instintivamente se mordió el labio.
Senku por su parte negó con la cabeza denegando así su oferta, sin embargo no perdió de vista aquel gesto casi travieso en Kohaku. La miró con una mezcla de cautela, expectativa y un poco de excitación.
—Bien, entonces ¿Quieres hacerlo en tu habitación o aquí? —ella quiso saber.
Kohaku se apartó de él, dejando un extraño vacío de su calidez a su alrededor. Y de nueva cuenta, su buen juicio y lógica parecían no estar ahí cuando Senku tomó a Kohaku del brazo para guiarla hacia su habitación.
Ella era…
Senku no podía formular ninguna conjetura decente en ese momento para describir a Kohaku, él estaba mal. No se había equivocado con esa mirada felina que ella poseía y definitivamente esta mujer quería demostrarle ese punto.
La mano de Kohaku estaba entre sus pantalones y él estaba haciendo todo lo posible por no hacer un solo sonido. Aunque Senku no lo estaba consiguiendo exactamente.
Sin poder evitarlo más, Senku dejó escapar un pequeño gemido y entonces la mano de Kohaku ralentizó el delicioso movimiento alrededor de su pene. Otro sonido, uno que parecía emular una certera molestia escapó de los labios del científico. Ishigami quiso protestar al respecto pero ella ya le había dicho que tenía que estar callado, esas fueron sus indicaciones contundentes al juego previo.
Ambos estaban en la cama, Kohaku tomando el control de esta ronda, desnuda y sentada prácticamente a horcajadas sobre él. Fue clara, sería la que tendría el control en esa ocasión y consideraría dejar a Senku tomar el control más adelante si él era lo bastante obediente con sus instrucciones.
Lo único que Senku pudo hacer fue lanzar un siseo mientras se aferraba fuertemente a las sábanas. La segunda condición fue "no tocar".
—Maldición. — susurró con voz ronca.
Y esta vez la mano de Kohaku se detuvo por completo mientras suspiraba, casi como si estuviera decepcionada.
Kohaku se inclinó hacia él para poder hablarle al oído.
—Ni una sola palabra, Ishigami… no quiero escuchar nada que no sean tus gemidos —ella dejó muy en claro con un tono casi autoritario pero también seductor—. Sólo tienes que ser un buen chico. —sonrió con picardía.
Se apartó de él no sin antes mordisquear la oreja de Senku, sin lugar a dudas supo que eso sólo consiguió excitarlo más de lo que ya estaba. La prominente erección envuelta en sus manos era la prueba de que este hombre no era un tipo asexual como sus amigos habían casi asegurado. Él parecía disfrutar de su toque.
Todo el cuerpo de Senku se estremeció cuando la mano de Kohaku comenzó a moverse rápidamente y él apretó los labios en un vago intento de mantenerse callado. Maldición, le estaba costando. Su mandíbula también se apretó, ella estaba a cargo y no podía soltar palabra alguna a menos que ella le diera permiso.
—Te dije que no tienes que reprimir tus gemidos, Senku. —Kohaku desabrochó por completo el pantalón para dejar su miembro al aire mientras seguía masturbándolo con esas ágiles manos.
Ella definitivamente lo estaba matando. Sin poder contenerse más, un gutural gemido escapó de los labios de Senku. Un sonido tan primitivo y vergonzoso que apenas pudo controlar.
Inconscientemente, la cadera de Senku se alzó ante el ritmo de sus toques y su cabeza se hundió ligeramente hacia atrás en el colchón de la cama, todo debido al placer que ella estaba brindándole. Pero de un momento a otro nuevamente los movimientos cesaron y él protestó silenciosamente con un siseo.
Sin embargo, duró apenas un fracción de segundo antes de que Kohaku se apartara lo suficiente para que su rostro estuviera a la altura de su erección, bajando aún más los pantalones y la ropa interior para que el pene de Senku estuviera aún más libre.
Senku la miró entonces, observando cómo Kohaku también lo miraba mientras su mano envolvía nuevamente su miembro erguido con una clara intención en mente.
—Ni una sola palabra, Senku… gime y sisea todo lo que quieras pero no quiero escuchar nada más de ti. —a pesar de sus palabras, su mirada aguamarina estaba cargada de lujuria.
Senku se limitó a asentir mientras se apoyaba en el colchón para tener una mejor vista de ella. Ishigami se mordió el labio inferior cuando la chica acarició su longitud y besó la punta de su miembro. Maldita sea, Kohaku definitivamente iba a volverlo loco.
¿Por qué demonios esta mujer tenía ese efecto en él? ¿Cómo fue que siquiera llegó a esto? No lo sabía y no podía pensar en eso ahora, no cuando toda su sangre estaba concentrada en un sólo punto y ese no era exactamente en su cabeza.
—Buen chico.
Kohaku sonrió e inclinó la cabeza hacia adelante, envolviendo sus labios alrededor de su dolorido pene. Le abrió las piernas ligeramente para poder acomodarse mejor y seguir con sus atenciones, su boca descendió tomando de él todo lo que podía y después se movió hacia arriba nuevamente dejando en la cálida y rugosa carne su rastro de saliva mezclándose con los fluidos preseminales. Repitió este movimiento una y otra vez, chupando fuerte y rápido.
Y por supuesto que Senku le hizo saber que sus atenciones estaban dando resultados, su cabeza se inclinó nuevamente hacia atrás para gemir fuerte y lánguidamente. Haciéndole saber a ella cuánto disfrutaba cuando lo chupaba de esa manera casi salvaje y errática. Pero incluso él intuía que Kohaku sabía a la perfección lo que estaba haciendo con él.
En ese instante Senku tuvo la imperiosa necesidad de enredar sus dedos en el cabello dorado y acariciarle la cabeza mientras guiaba sus movimientos en un ritmo aún más frenético para poder alcanzar el orgasmo de una vez por todas. Estaba al límite, podía sentirlo, ella lo estaba llevando al extremo de un placer que nunca antes había sentido ni siquiera en todas esas ocasiones en las que se masturbó.
Con dificultad, Ishigami la miró a través de sus ojos nublados por el placer, observando cómo la cabeza y la mano de Kohaku se movían hacia arriba y hacia abajo rápidamente. Senku podía sentir la fuerza de su succión… una tortura placentera y gloriosa.
Kohaku entonces también lo miró a través de esas espesas pestañas, sus ojos aguamarina llenos de lujuria y también placer, al parecer ella también estaba disfrutando aquello. Sin apartar la mirada de él, torció la mano en la base de su pene mientras hacía girar su lengua alrededor de la abultada cabeza, su lengua repitió ese delicioso movimiento dentro de su boca en la dirección opuesta a las de sus manos.
Senku pudo sentir cómo sus músculos abdominales comenzaban a contraerse, otro siseo escapó de sus labios entonces y un gemido ronco resonó en su garganta cuando el inminente orgasmo comenzó a acercarse.
Pero nuevamente ella se detuvo.
¡Definitivamente ella iba a matarlo!
Kohaku sacó el pene de Senku de su boca con un sonido ruidoso debido a la saliva y fluidos, entonces ella le sonrió con socarronería y una mirada más que lasciva antes de lamer lentamente su miembro desde la base hasta la punta. Repitió las lamidas un par de veces más y después con la punta de la lengua le dió un ligero golpecito en el borde de la cabeza provocando que Senku cerrara los ojos de golpe, rompiendo así el contacto entre sus miradas.
El siguiente movimiento de su mano alrededor de su eje fue duro y rápido, recordándole a Senku cuando masturbarse era un ejercicio de necesidad biológica, aunque en esta ocasión él pudo asegurar que fue de simple placer.
Otra lamida seguida de un suave beso para llamar su atención de vuelta a ella, Senku volvió a mirarla justo a tiempo para verla sellar sus labios alrededor de su pene, chupándolo de una manera que él juró que lo haría correrse en una fracción de segundos.
Kohaku tomó todo lo que pudo de él y una vez que lo tuvo completamente en su boca y su nariz rozó su rizado nido de cabello albino, cerró los ojos con felicidad y tarareó contenta.
Eso fue todo.
Senku se retorció mientras le disparaba el semen por la garganta, incapaz de detener el gruñido que escapó de sus labios ante su inminente orgasmo. Kohaku se quedó donde estaba, aferrándose aún más mientras él temblaba y se descargaba por completo.
Él respiró hondo una vez que terminó, jadeando y siseando mientras remontaba la ola de placer que aún sacudía todo su cuerpo. Senku se sintió realmente embriagado y fuera de sí.
Sus jadeos se hicieron cada vez más audibles, sus pulmones necesitaban todo el aire que pudieran obtener para volver a la normalidad.
Kohaku dejó que el ahora flácido pene de Senku saliera de su boca para después tragarse cada gota de semen que aún permanecía en el interior de la misma, todo ante la atenta mirada del científico. Ella sonrió con picardía y se limpió el pequeño rastro de espeso líquido que manaba de la comisura de sus labios.
Contra todo pronóstico Senku le devolvió una sonrisa temblorosa debido a su falta de aliento. Compartiendo una breve mirada, Kohaku se deslizó nuevamente sobre él pero esta vez para recostarse encima y rozar sus pechos desnudos.
—Fuiste un buen chico —le susurró con un tono que parecía rayar el orgullo—. Como premio, te dejaré hacer lo que quieras conmigo en la segunda ronda.
—¿Segunda ronda? ¿Tengo que pagar un cargo extra por ello? —Senku se rió disimuladamente.
No tenía idea de cuánto había pagado Ryusui por esto ¿Toda la jodida noche acaso?
—La casa invita en esta ocasión —Kohaku sonrió juguetonamente.
Sí, definitivamente no iba a dejar pasar esta oportunidad y al menos por esa noche ella también quería obtener algo de diversión. Ishigami Senku había captado su atención, no sabía por qué pero tenía el presentimiento de que él podría convertirse incluso en su cliente favorito.
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N/A:
Ya es tarde lo sé, pero hoy (ayer… depende a qué hora suba esto) fue un caos, la luz se iba y venía por algunas horas debido al mal tiempo y bueno momento LATAM XD sino hubiera subido esto un poco más temprano… en fin
Aún no un lemmon como tal pero weno… falta la segunda ronda XD
Y bueno, ya saben, me estoy tomando la libertad de incluir tanto Ooc (personajes fuera de carácter) como crea necesario y perdón por eso, así como una disculpa también por los posibles horrores ortográficos y de redacción que esto pueda tener uwu
En realidad esto es una excusa para hacer lemmon, quizá no tenga tanta profundidad a menos que decida desarrollar la trama detrás de esto, pero aún no sé…
Ehhhh, y weno espero esto fuese de su agrado y si es así agradecería que me lo hicieran saber n.n también agradezco a quienes le dieron una oportunidad a esto… de verdad muchas gracias u.u
Y pues creo que eso es todo… hasta la próxima!!
