Capitulo 4
La semana paso rápidamente y con la compañía de Pansy y los demás se paso agradable.
Era viernes por la mañana y Mel estaba histérica de lo nerviosa que estaba, ya que esta semana era el primer fin de semana que iba a pasar sola con George. Estaba junto a los chicos y Pansy, que gracias a Mel ahora eran muy buenos amigos y sabía toda la verdad.
-tranquilízate –dijo Hermione intentando calmarla.
-anímate, te has llevado a uno de los solteros de oro –dijo Pansy sonriendo.
Los demás se rieron al oírla.
-Pansy –regaño Mel mientras se ponía cada vez más nerviosa –no es eso lo que me pone nerviosa, si no que esté completamente sola con él, no sé cómo actuar, la última vez que estuvimos por así decirlo solos, paso lo que paso y ahora no sé cómo actuar delante de él, que vergüenza –explico Mel sonrojada.
Los demás la miraron con una sonrisa, entendiendo lo que pasaba.
-intenta olvidarte de lo que paso, esta noche tienes que estar tranquila si no, no dormirás –dijo Ginny seria.
-es muy fácil decirlo, pero no hacerlo –soltó Mel un pelín enfadada.
-ya lo sé, pero lo digo por el bien de los dos –dijo Ginny seria mientras la miraba.
-bueno, a lo mejor a George le pasa lo mismo –soltó Luna con su típica voz inocente.
Eso le dio un poco de esperanza a Mel, mientras los demás asentían con la cabeza.
Lo que quedaba de día paso rápidamente, cuando ya era de noche, Mel preparo todo para el dia siguiente, cuando termino se fue a la cama e intento dormir.
Intento durante toda la noche, pero conseguir, lo que se dice conseguir, no consiguió nada, estuvo toda la noche despierta dando vueltas en la cama.
-"para ya" –se grito mentalmente mientras se incorporaba en la cama de golpe.
Cansada vio que eran las 6:30 de la mañana, así que decidió levantarse y darse un baño relajante, ya estaba con los nervios alterados. Cuando termino de bañarse, ya más relajada se vistió y preparo todo para irse, cuando miro el reloj vio que eran cerca de las 8:30, decidió bajar a desayunar, sabiendo que era muy temprano y que ninguno de sus amigos estaría despierto. Allí en la puerta del Gran Comedor para sorpresa de ella se encontró con sus amigos, incluso con Pansy que antes la había visto en su cama durmiendo, se sentó junto a Pansy para desayunar, quien la estuvo contando cómo había salido de la habitación son que ella lo notara.
Cuando terminaron de desayunar se fueron al pasillo de fuera del Gran Comedor para esperar a los demás y así despedirse.
En cuanto empezaron a despedirse Ron se acerco a Mel muy serio.
-¿oye le puedes dar esto a George? –Pidió Ron dándole una carta a la chica, cosa que hizo que los demás lo miraran extrañados –es una cosa entre George y yo –sentencio él, para luego alejarse.
Los demás lo miraron extrañados mientras se alejaba.
-hombres –soltó Pansy mientras miraba a Ron.
-ehhh, que yo también soy hombre y no he hecho nada raro –explico Harry indignado.
-claro que no, amorcito –dijo Ginny sonriendo a la vez que le besaba en la mejilla, mientras los demás reían.
El grupo se despidió de Mel y ella se fue a coger su pequeño bolso donde había metido algunas cosas necesarias y se dirigió al despacho de la directora.
Cuando llego al despacho la directora la estaba esperando fuera de su despacho, en la puerta.
-iba a ir a buscarte –dijo la mujer dejando entrar a Mel por la puerta, para luego pasar ella.
-siento la tardanza –se disculpo cuando se giro a mirarla.
Minerva miro extrañada el bolso que llevaba la chica.
-¿te llevas eso? –pregunto la mujer señalando con la mano el bolso.
-si, me llevo unas pequeñas cosas necesarias –explico Mel mientras miraba el bolso –todo lo demás está en la casa.
-tienes que estar aquí, el domingo después de cenar –dijo la mujer mientras cogía una maceta con polvos flu y se los acercaba a la chica –toma, creo que ya sabes cómo va –dijo la mujer mientras guardaba la maceta después de que Mel cogiera un puñado de polvos.
La chica asintió, se despidió de la profesora, entro en la chimenea y lanzo los polvos a la vez que decía donde ir.
En la casa:
George estaba esperando en la sala a que llegara Mel, esa mañana temprano había recibido un mensaje de McGonnagall diciéndole a qué hora llegaría la chica. Estaba un poco nervioso, ya que había hecho cambios en la casa y no sabía si le iban a gustar a la chica.
Había estado toda la semana entusiasmad, creía que no le iba a importar mucho no verla, pero aunque se lo negara a su familia, tenía unas ganas tremendas de verla, besarla, abrazarla, hacerla suya.
Noto que la chimenea sonaba y empezaron a salir llamas verdes y supo que la chica había llegado, a los pocos segundos entre las llamas verdes apareció ella con una tímida sonrisa, cayendo hacia delante, cosa que George se dio cuenta y la cogió antes de que se cayera.
En el despacho de McGonnagall:
En cuanto la mujer vio que la chica desaparecía suspiro y se giro hacia el cuadro del profesor Dumbledore que la estaba mirando con una sonrisa.
-espero que estemos haciendo bien las cosas –dijo la mujer mientras se sentaba en su silla.
-hay que ser fuertes Minerva, muchas cosas van a cambiar este año y tenemos que estas más unidos que nunca –dijo Dumbledore mirando a la mujer.
-si, lo sé –soltó ella mientras miraba hacia el cuadro.
-habría que convocar una reunión con los de la orden y Mel para que nos explique qué paso en la estación –propuso Albus sonriéndola.
-lo preparare en cuanto pueda –soltó Minerva seria mirando los papeles encima de su mesa.
-cuanto antes mejor –propuso Albus serio mirando a la mujer.
Minerva asintió y se dispuso a escribir las cartas.
-¿estas ocultando algo, verdad? –pregunto Minerva son dejar de escribir.
-muy pronto se sabrá –soltó Albus para luego desaparecer del cuadro.
La mujer suspiro.
