Capítulo 3:

El salón quedó completamente en silencio, cada ojo en el salon observó a los recién aparecidos aunque la atención de la mayoría estaba en Verrine quien desborda un poder demoníaco inmenso mientras sonreía dulcemente hacia los guardias qué apuntan sus armas hacia ellos.

Ninguno de los demonios nobles en el lugar tomaron en serio al emperador rojo al aún ser un cachorro qué no tenía el poder para respaldar sus palabras pero en el otro lado de la moneda estaba Verrine, la cual hizo qué todos mantuvieran la distancia y cautela sobre ella, su compañero de nobleza y su rey.

En un lugar tan hostil y feroz como lo era el infierno, solo los fuertes tenían voz y Naruto y los suyos tenían voz de sobra en el infierno.

Naruto se había deshecho de aquella capa qué lo cubría antes de aparecer en medio de todo este alboroto causado por el portador de Ddraig. Se paro frente a Riser siendo un poco más alto que el, vistió unos simples pantalones negros junto con botas de combate y una simple camisa negra cuello de tortuga sin mangas.

Los ojos azules llenos de ira Riser amenazaron con quemar hasta las cenizas a Naruto qué le devolvió la mirada con un ojo rojo crítico. Mientras qué el tercer hijo de los Phenex se encontró más enojado ante esta nueva interrupción, Naruto se encontró analizando al Phenex teniendo en cuenta experiencias del pasado y los rumores que había escuchado sobre el.

—Patético...—susurró Naruto con una pequeña sonrisa, concluyendo qué todo lo dicho por la sociedad del diablo que engrandece al tercer hijo de los Phenex no eran más que sobrevaloraciones y falsedades.

—¿Cómo me has llamado?—Riser apretó su mandíbula ante la rabia que sentía ante la mirada que Naruto le estaba dando. Hace unos momentos su mirada solo se posó sobre él sin mostrar ninguna emoción pero ahora lo miraba con burla y diversión.

—No creo que haya necesidad de repetírtelo—dijo Naruto con un tono provocativo, su sonrisa ampliándose más en su rostro.

El poder demoníaco de Riser se elevó rápidamente mientras su cuerpo era cubierto completamente por fuego dorado, dos luces azules simularon ser sus ojos entre todo el fuego.

—¿Sensible ante las palabras?—preguntó Naruto con burla—. Sin duda no has cambiado nada, Yakitori.

Riser tuvo suficiente de este tuerto qué con solo cinco minutos de estar aquí ya había logrado molestarlo, ahora solo deseaba eliminarlo para después ir y acabar con el emperador rojo para por fin casarse con Rias.

—¡Solo conviértete en cenizas!—exclamó Riser disparando una ola de fuego dorado sobre Naruto.

Verrine se movió rápidamente extendiendo su mano contra el fuego.

—¡¿Cómo es posible?!—cuestionó la única hija de la familia Phenex, viendo incrédula como el fuego convocado por su hermano para aniquilar a ese tuerto se arremolina en una esfera condensada en las manos de esa mujer de cabello verde jade.

—Verrine...

—Lo siento mi rey—Verrine sonrió ampliamente—. Me deje llevar por la emoción y olvide que usted se encargará personalmente de él—sus ojos comenzaron a brillar de emoción mientras miraba a los guardias alrededor—. Cumpliré con mi rol al pie de la letra.

Verrine balanceo su brazo desplegando una llamarada horizontal con el fuego dorado qué había capturado de Riser.

Algunos guardias fueron consumidos hasta las cenizas ante ese ataque mientras otros lograron esquivarlo a duras penas.

El fuego no se detuvo y siguió arrasando con todo a su paso con la intención de también lastimar a los nobles en el lugar.

Grayfia apareció en el camino del ataque de Verrine y con un simple suspiro apagó la llamarada de muerte con facilidad.

—Mi rey...—Verrine sintió las intenciones asesinas de la reina más fuerte del infierno directamente sobre ella.

Verrine no se dejó intimidar ante la mirada fría que la maid de cabello plateado le dio, le devolvió la mirada con intensidad dándole a entender que esto era lo que ella esperaba que sucediera.

Yuta balanceo su espada perezosamente, dejando fuera de combate a los guardias restantes en un parpadeó.

—¡M-monstruo!—gritó uno de los nobles en el lugar, incrédulo al ver a todos los guardias caer al suelo noqueados en un instante.

—¡No hemos venido a enemistarnos con todos los nobles en el lugar!—hablo Naruto fuerte para que todos lo escuchasen mientras agarraba el hombro de Verrine, deteniendo su asalto hacia la Grayfia—. Solo quiero una conversación con Lord Phenex y Gremory.

—No es la forma adecuada para pedir una conversación conmigo, muchacho.

Naruto se volvió hacia un hombre alto de cabello corto rubio y unos ojos azules tranquilos. El hombre viste túnicas blancas con detalles azules y dorados juntos con un collar con el emblema de su familia.

—Lord Phenex, supongo—dijo Naruto, apartando toda su atención de Riser.

—¡Aun sigo aquí bastardo!—gritó Riser, cargando contra Naruto.

—¡Alto Riser!—Lord Phenex exclamó con un tono que hizo detener en seco a Riser.

Las llamas doradas abandonaron el cuerpo de Riser mientras se tambaleaba ante esta inesperada orden de su padre.

—¡Pero...—Riser cerró la boca cuando la mirada de su padre se intensificó.

Lord Phenex se volvió hacia Naruto y le dio una mirada escéptica.

—Tampoco es el lugar ni el momento para una charla conmigo o Lord Gremory—agregó Lord Phenex.

—Se equivoca ahí Lord Phenex—Naruto se cruzó de brazos y siguió hablando sin perder la calma—. Este es el lugar y momento perfecto para que tengamos una charla.

—¿Qué charla podríamos tener con un desconocido como tu?—cuestionó Lord Phenex.

Zeoticus se acercó a ellos con su atención centrada completamente en Naruto.

Antes de responder, Naruto miró a Sirzechs y noto su nula intención de intervenir o dar su opinión en esto, eso era algo bueno para él.

—En cómo deberías cumplir mis caprichos—dijo Naruto compartiendo una mirada de complicidad con Zeoticus.

Los ojos de Zeoticus brillaron en reconocimiento.

—Muy bien, te concederemos una Reunión—dijo Zeoticus.

Lord Phenex miró a su viejo amigo con una mirada confundida al este aceptar sin cuestionar quién era este chico.

Naruto asintió con calma mientras metía las manos en los bolsillos de su pantalón.

—¿Podemos llevar esta conversación a un lugar más privado?—preguntó Naruto.

Zeoticus se acercó a Lord Phenex y le susurro algo al oído, haciendo que los ojos del patriarca Phenex brillarán con entendimiento de la situación.

—Claro—respondió Lord Phenex para proseguir a dar un anuncio a todos en el salón—. ¡Se pospondrá este compromiso, gracias por asistir!

—¡¿Qué?!

Todos en el lugar, sin excepción, miraron a Lord Phenex incrédulos y confundidos por sus palabras.

—¿Padre?—Riser miró confundido a su Lord Phenex.

—Ya te lo explicaré—dijo Lord Phenex, haciendo aparecer un círculo de teletransportación debajo de los cuatro y desapareciendo del lugar.

—Nos han dejado aquí con el enemigo—hablo Verrine con diversión mientras alzaba las manos en rendición.

Okkotsu siguió su ejemplo mientras Grayfia se acercaba a ellos acompañada de guardias.

—¿Quién era ese joven de cabello plateado?—se pregunto Rias mentalmente, sintiendo una sensación familiar al mirar al hombre tuerto qué encaró a Riser.


—Delicioso té—dijo Naruto sentado en la oficina de Lord Phenex—. Buen trabajo—felicitó Naruto a la sirvienta qué estaba sirviendo el té.

—Muchas gracias por sus palabras—respondió la sirvienta con una reverencia—. Si me disculpan, me retiro.

Cuando la sirvienta abandonó la oficina, Naruto soltó un largo suspiro y siguió tomando su té. Miro a las otras personas en la habitación, Lord Phenex siguió su ejemplo bebiendo el té, Zeoticus Gremory veía un periódico y Riser Phenex solo lo miraba con ojos entrecerrados.

¿Por que se me hace que lo he visto antes en algún lugar?—pensó Riser intentando recordar.

Naruto mantuvo la boca cerrada, negándose a comenzar la conversación, permitiría qué Lord Phenex comenzará y él llevaría la conversación a donde quería.

—No entiendo una mierda—Riser fue directo, sin mantener un buen vocabulario ante dos patriarcas de familias importantes—. No entiendo nada de lo que está pasando.

La interrupción del emperador rojo fue algo que él tenía previsto pero los sucesos actuales no estaban para nada en los escenarios que junto a su reina había previsto.

¿Su padre posponiendo la ceremonia de la nada? Ni en sus más locos sueños pensó que eso sucedería.

—Zeoticus me comentó que algo como esto podría suceder—hablo Lord Phenex dejando la taza de té sobre su escritorio—. Pero no pensé que sucedería en medio de toda la ceremonia, sin duda te encanta ser el centro de atención.

Naruto también dejó la taza de té en el escritorio para centrarse en la conversación.

—Claro, esa era la idea—dijo Naruto—. Hacer qué ellos sepan antes que nadie que estoy de vuelta.

—Un movimiento arriesgado pero típico de ti—dijo Zeoticus.

—Sabes como soy viejo—Naruto se hundió en su asiento sintiendo la comodidad abrazar su piel—. No soy un cobarde que enfrente sus problemas mientras se esconde.

Riser lo miró intrigado por sus palabras.

—Pero todo esto no va de acorde a la situación—dijo Naruto—. Tu, yakitori, ¿sabes por qué Rias tomara el apellido de Phenex en vez de tu tomar el apellido Gremory y convertirte en el próximo Lord Gremory?

Riser guardó silencio, miró fijamente a Naruto esperando una respuesta a esa duda que había tenido desde hace mucho tiempo.

¿Por qué Rias tomaría el apellido de los Phenex a pesar de la desaparición de su heredero que había sido marcado como desaparecido? La línea sucesión era clara, con la "muerte" del hijo de Sirzechs y Grayfia, Rias tomaba el manto de heredera y el debía abandonar su apellido y convertirse en Lord Gremory una vez que Zeoticus Gremory se retirara aunque todo seguía siendo igual por alguna razón.

No tenía sentido para Riser qué los Gremory enviaran a su heredera a ser un miembro más de la rama principal de Phenex junto a él.

—Por mi—Naruto golpeó su pulgar contra su pecho—. El legítimo heredero de los Gremory.

Riser se levantó abruptamente mientras ganaba una mirada llena de sorpresa al entender todo.

—Tu eres...¡Naruto Gremory!—habló Riser sorprendido—. Pensé que estabas muerto.

—Falsa publicidad del consejo Gremory—dijo Naruto con calma—. Pero de nuevo, nos estamos desviando del tema principal. Siéntate qué aún hay mucho que discutir.

Lord Phenex y Zeoticus Gremory permitieron qué Naruto manejara la conversación a su gusto, ellos ya sabían lo que él quería y para ambos, sin importar el resultado de esto, era un ganar y ganar.

Riser se volvió a sentar, esta vez con más cautela ahora teniendo a alguien igual en estatus qué el.

—¿Qué buscas con detener este compromiso?—preguntó Riser—. ¿Acaso eso no beneficiaría a nuestras familias en un futuro? ¿Una alianza permanente entre los Phenex y Gremory no vendría como anillo al dedo para ti, el próximo Lord Gremory?

Riser, como muchos otros demonios, había creído en las palabras del consejo Gremory quienes habían declarado a Naruto muerto tras un año sin noticias de su paradero. No cuestionó aquellas palabras, él simplemente las tomó como legítimas que lo benefician en gran medida. Con la supuesta muerte del heredero principal de Gremory daba como resultado el ascenso de Rias como la próxima cabeza de su familia y por lo tanto él sería el próximo Lord Gremory pero con todas las cartas sobre la mesa y Rias asumiendo el puesto como heredera, por alguna extraña razón el contrato se había mantenido igual con Rias tomando el apellido Phenex y abandonando cualquier cargo con su familia.

—Estoy de acuerdo con la alianza de nuestras familias—dijo Naruto, haciendo sonreír a Riser—. Pero de no del modo que tu quieres.

—¿A qué te refieres?—cuestionó Riser.

—Yo me casaré con tu hermana, Ravel Phenex.

La sonrisa de Riser se desvaneció al oír aquellas palabras.

—¿Tu casarte con Ravel?—Riser soltó sus palabras lentamente, él mismo saboreandolas en su boca—. ¿Qué tiene mi hermana que te interesa?

Entre los dedos de Naruto apareció una pieza de ajedrez con la que jugueteo un poco.

—Ravel es alguien inteligente, buena para los negocios y esas cosas relacionadas con la política, necesito a alguien como ella qué me ayude a dirigir a la familia Gremory una vez ascienda al poder—dijo Naruto con calma mientras la pieza desaparecía.

—¿Acaso ya no tienes una reina que se encargue de eso?—cuestiono Riser.

—¿Hablas de Verrine?—Naruto parpadeó confundido ante las palabras del tercer hijo de Phenex—. Ella solo es una adicta a las batallas, ¿Qué puedo esperar de ella en lo político si nunca se ha interesado en aquello?

Riser apretó los dientes, intentando no explotar sobre Naruto quien alguna vez llamó amigo.

—Te desapareces por años, sin nadie saber de ti y ahora vuelves y haces lo que quieras sin restricciones como si fueras el rey del infierno—el cabello rubio de Riser oscureció sus ojos mientras hablaba.

La mirada amigable qué tenía Naruto sobre Riser se esfumó por completo y fue reemplazada por una mirada ilegible.

—¡No me jodas!—gritó Riser acercándose a Naruto—. ¡¿Quién crees que eres maldito?!

—Vamos viejo amigo—Naruto sorpresivamente le dio una sonrisa a Riser—. ¿Qué hay de malo en que yo sea tu cuñado?

—¡Cállate!—gritó Riser mirándolo fijamente a su único ojo—. ¡Las cosas por aquí han cambiado desde los últimos cuatro años que estuviste fuera! ¡YO HE CAMBIADO!

—¿Ah que quieres llegar con todo este arrebate Yakitori?—cuestionó Naruto imperturbable ante la furia de Riser.

—¡Qué no me convertiré en la burla de los clase alta por no poderme casar con Rias!—respondió Riser.

Naruto rompió su actitud tranquila y miró con un ojo frío a Riser.

—Rias no es un trofeo ni mucho menos algo que eleve tu estatus—declaró Naruto.

—Lastima para ti, viejo amigo, pero asi son las cosas—dijo Riser con una sonrisa arrogante—. Ella es un trofeo qué me dará mayor poder político por su conexión con los Gremory qué podré usar a mi gusto, así como también follar ese enorme culo suyo que es deseado por todos pero yo solo podré meterlo ahí.

—¡Riser!—Lord Phenex miró enfurecido y sorprendido de su hijo por este comportamiento inusual suyo—. ¡Así no fue como te crié yo!

A diferencia de muchos otros demonios de clase alta, Lord Phenex se había negado a la idea inculcada por su padre de formar un harem, el se estaba conforme con su esposa quien lo ha acompañado incluso en sus peores momentos, ella era su reina y aquella merecedora de toda su fortuna como jefe de la familia Phenex. Intentó transmitir esta idea a sus hijos pero parece que con Riser no funcionó.

Riser ignoró a su padre y siguió mirando de manera arrogante a Naruto.

—Incluso si eres tú quien me lo pide, no abandonaré los privilegios qué trae ser el esposo de Rias—hablo Riser con intensidad, queriendo dejar claro su pensamiento ante Naruto—. Hay mucho que perder para mi si no me caso con ella.

—Bastardo ambicioso...—musitó Naruto—. No te juzgaré por tu pensamiento, después de todo somos demonios.

Riser sonrió pensando que Naruto se había rendido.

—Pero no permitiré que Rias pase una miserable eternidad junto a ti—Naruto se levantó y sonrió con la misma arrogancia qué Riser le había sonreído—. También obtendre muchos beneficios al casarme con tu hermana, muchos más de lo que tú obtienes al casarte con Rias. Así que, te olvidas de tu compromiso con Rias y permites que tu hermana se case conmigo...

—¿Oh que?—cuestionó Riser entrecerrando los ojos mientras sus puños eran rodeados por fuego dorado.

—Tendré que patearte el trasero hasta que te rindas—dijo Naruto, listo para comenzar una pelea contra Riser.

Zeoticus dejó el periódico de lado mientras fingía su tos para atraer la atención hacia él.

—¿Por qué no se calman ustedes dos?—Zeoticus los miró con severidad, en especial a Riser qué anteriormente había insultado el honor de Rias—. Hay una manera de resolver este pequeño conflicto.

Ambos lo miraron expectantes aunque Naruto podía deducir fácilmente hasta donde se dirigía todo esto.

—¿Qué tal una batalla?—propuso Zeoticus—. Será en tres días y no tengo que recordarles qué obtendrá el ganador.

—Por mi está bien—dijo Naruto.

—Perfecto—declaró Riser mirando a Naruto con arrogancia—. No quiero más interrupciones entre mi compromiso con Rias cuando te aplasté.

—Y no quiero que te interpongas cuando yo te gane—dijo Naruto.

—Nos vemos en tres días, viejo amigo—dijo Riser antes de desaparecer en un círculo mágico.

Un largo silencio se apoderó de la habitación. Naruto siguió mirando el lugar que Riser había ocupado anteriormente.

—Perdone la actitud de mi hijo, Lord Gremory—dijo Lord Phenex apenado por cómo su hijo se refirió en todo momento a la idea del patriarca Gremory.

—No te preocupes Lord Phenex—Zeoticus se encogió de hombros sin darle mucha importancia—. Las palabras no lastiman a nadie después de todo.

—Eres muy suave viejo—dijo Naruto con un resoplido.

—No soy suave—dijo Zeoticus mirándolo con una sonrisa—. Mis represalias vienen en forma de la paliza que le darás en tres días.

Naruto sonrió.

—Déjamelo a mi, viejo—Naruto le dio un pulgar arriba a su abuelo mientras desplegaba un círculo mágico debajo de él.

—¿Por qué no vienes conmigo?—ofreció Zeoticus extendiéndole la mano—. Millicas estará muy feliz de conocerte.

Naruto comenzó a desaparecer pero logró responderle a su abuelo:

—Aún no es el momento anciano pero muy pronto lo será.


Naruto apareció en medio de una oficina repleta de pilas de papeles.

Escuchó varios ronquidos que lo hicieron reírse por lo bajo.

—Este lugar no ha cambiado nada desde la última vez que vine—dijo Naruto fuerte y claro despertando al hombre que dormía sobre un escritorio.

Con una amplia sonrisa en su rostro, Naruto pateó una pila de papeles que ocasionó un efecto dominó hasta derrumbarse sobre el hombre somnoliento.

La cabeza calva del hombre emergió del derrumbe de papeles y miro con el ceño fruncido al peliblanco.

—¿Esa es la forma que saludas a tus mayores, maldito mocoso?—cuestionó el hombre.

—También es bueno verte de nuevo, Falbium.

—¿Qué quieres ahora?—preguntó Falbium molesto por la interrupción de su siesta—. Creo que fui muy claro la última vez en decirte que molestes a tu padrino con cualquier problema que tengas, él tiene más tiempo libre que yo para atender tus cosas.

Naruto descanso su espalda sobre una de las paredes y miro a Falbium con los ojos en blanco por sus palabras.

—¿Dormir todo el día es estar ocupado? Tomaré nota y aprenderé—dijo Naruto.

Falbium lo ignoro mientras usaba un hechizo para volver a levantar las pilas de papeles en orden.

—¿Qué problema tienes ahora?—preguntó el Maou Asmodeus sin verle—. ¿Acaso la facción del gran rey ya ha hecho su movimiento?

—Pronto lo harán pero ese no es el asunto ahora—respondió Naruto—. Verrine y Yuta deben haber sido encerrados en alguna de las cárceles de Lilith por mi madre.

—¿Cómo Grayfia capturó a esos?—cuestionó Falbium pero sacudió la cabeza mientras un círculo mágico apareció cerca de su oído—. No importa, solo espera y los traeré aquí.

Naruto asintió mientras su ojo se cerraba lentamente.

—¿Puedo quedarme aquí por hoy?—preguntó Naruto.

Falbium lo miró con una ceja arqueada por su repentino sueño.

—Claro, descansa.

Luego hablaría con el hijo de su amigo cuando se despertase.

Naruto cerró su ojo, quedándose dormido


Editaré los anteriores capítulos para mejorar muchos diálogos y la historia.

Si llegamos a 15 reseñas subo nuevo capitulo, todo depende de ustedes. Sigan la historia y denle amor.