Claudia observaba a Lisa con serenidad. Se sentía alegre de que su amiga sobreviviera al caos y por qué negarlo, que fuera Rick el héroe que la sacara del agujero donde estuvo a punto de morir.
-Mira qué gran coincidencia esa de que nuestro alocado piloto fuese el único en oir tu trasmisión, querida. – se puso las manos a la cintura indicándola- Cualquiera diría que la vida se empeña en reunirlos a ustedes dos de manera incomprensible pero terriblemente romántica.}
-No hay nada de romántico en la casualidad- susurró con gesto sombrío a pesar de la breve conversación que tuviera con Rick a su arribo a la fortaleza. No quería hacerse falsas expectativas teniendo como soundtrack a la estrellita ahora posiblemente convertida en heroína, según lo que Claudia le comentara respecto de la táctica elegida por Glova, Excedore y Breetai, de tenerla a ella como protagonista del hechizo de la cultura microniana para vencer a DOlzar, y vaya que había resultado…eso no la deprimía pero tampoco la hacía saltar en un pie de felicidad.
-Vamos, niña, quisiera haber captado las caras de embeleso con las que me encontré en el hangar…
-Claudia…-refutó-…creo que no tengo nada que hacer respecto a eso, soy una simple mortal y esa chica es toda una sirena…puso de rodillas a una flota de más de tres millones de naves. No sabes cómo la admiro a pesar de todo.
Claudia suspiró poniendo poca atención en cómo Lisa se abotonaba su uniforme. Se sentó en el borde de la cama respondiendo con acento lógico
-Las sirenas terminan comiéndose a los marinos, recuérdalo.
-Bien, "nuestro marino" ha de estar ansioso de ser devorado.- le contestó terminando de arreglar su cabello. Lo había dejado suelto y aún estaba húmedo, pero necesitaba urgentemente presentarse ante el Capitán para darle su reporte acerca de la posibilidad de que hubiesen más sobrevivientes en la Base, sólo le tranquilizaba que la Fortaleza iba en curso , por lo que de igual modo llegarían al abismo que se había creado allí en cuestión de horas.
Claudia suspiró poniéndose de pie para abrazarla con fuerza.
-Sé que estás pasando por un momento terrible. Lamento tanto lo de tu padre, Lisa.- repitió una vez más su condolencia – sé que no puedo ponerme en tu lugar y decirte que te entiendo pero quisiera que vieras lo afortunada que eres de seguir con vida cuando es posible que el resto de la humanidad esté hecha cenizas bajo nosotros. Estas en todo tu derecho de sentirte triste, enojada y rabiosa, pero por alguna razón se te ha dado una nueva oportunidad. Debes tener claro qué hacer y aprovecharla yen lo que decidas te apoyaré. Simplemente no pierdas la perspectiva. Si debes llorar hazlo, pero vive…atrévete a vivir de nuevo.- besó su mejilla y Lisa se enjugó el llanto. Sentía que algo de la reina del hielo se había quebrado y le asustaba el hecho de sentirse tan indefensa y vulnerable. Tenía muchos motivos para estar triste y desesperanzada pero el motivo más poderoso era Rick, y su propio conocimiento de los sentimientos del muchacho. Nada en el mundo sería más consolador que sentir sus brazos rodeándola y su voz susurrándole que nada era tan terrible…
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El semblante de Gloval era oscuro y su silencio como tantas otras veces transmitía el inequívoco mensaje de la gravedad de la situación. Tampoco había que ser un adivino para entender que no había muchas esperanzas para los sobrevivientes del SDF 1 viendo el estado en el que había quedado la Tierra. Había que asegurarse las provisiones y un lugar seguro y apto para aterrizar. Era aterrador pensar que no quedara ningún lugar en toda la superficie para volver a instalarse. Haber esperado tanto tiempo aquel momento, de regresar, de que se les permitiera aterrizar y ahora que no habían objeciones no encontrar dónde era desolador.
Lisa y Claudia ingresaron a su privado con prisa, expectantes esperando que el hombre tuviera alguna luz respecto del camino a seguir. Gloval, al ver a su Primer oficial de regreso esbozó una sonrisa suave y honesta de alegría.
-Lisa, me alegro que este de vuelta con nosotros.- le dijo con cariño en la voz levantándose para estrechar su mano
-Gracias, señor. Me alegra mucho estar de regreso…aunque realmente hubiese preferido que fuese bajo otras circunstancias.- Gloval asintió en silencio retrocediendo unos pasos.
-Lamento lo de su padre. EL Almirante Hayes fue una gran figura dentro de nuestras fuerzas.
Lisa inclinó el rostro en silencio como afirmación. EL Capitán les indicó que tomaran asiento con un gesto y ambas lo hicieron. En ese momento la puerta volvió abrirse y apareció Rick, con su uniforme de parada. Hizo el saludo de visera y se acercó en silencio Luego de que Gloval le saludara también con un apretón de manos, dándole a conocer lo importante que había sido que él hubiese sobrevivido a pesar de los pronósticos.
Rick sonrió suavemente a las dos mujeres que estaban sentadas en silencio y Lisa sintió que su corazón se aceleraba a mil con ese simple gesto. Se preguntó, mientras la voz de Gloval le llegaba como en un susurro, por qué Hunter tenía ese poder sobre ella a pesar de que su lado lógico le gritaba que nada entre ellos era posible.
-…ustedes como yo- decía el Capitán cuando ella logró ponerle atención- tienen clara la situación y entienden lo grave que es. No tenemos certeza de que desembarcar a toda la población a bordo sea una buena idea considerando el estado en que ha quedado la superficie y llevar a cabo un reconocimiento sería malgastar nuestras reservas de energía inútilmente. He estado pensando que lo mejor que podemos hacer es continuar la trayectoria y esperar que en el camino encontremos algún oasis. Nuestras provisiones no son interminables por lo que debemos hacer un inventario y proyectarnos cuánto tiempo nos queda antes de que se terminen. EN cuanto a la posibilidad de sobrevivientes, es conveniente también esperar si recibimos alguna transmisión antes de lanzarnos a buscar porque tenemos que asegurar que toda la gente a bordo esté resguardada por el mayor tiempo posible si consideramos que hasta ahora podríamos ser lo último que queda de la raza humana.
-Señor.- interrumpió Lisa- Creo que es muy probable que en la Base Alaska hayan sobrevivientes. Es un complejo enorme y si bien es cierto no tuve chance de comunicarme con ningún nivel mientras estuve allí durante el ataque, creo que sería prudente enviar un grupo de rescate especializado.
-Bien. – No puedo negarme a su solicitud. Más que todo porque llegaremos al perímetro en un par de horas. Comandante Grant, por favor usted hágase cargo de esa operación. –la miró directamente a los ojos mientras le decía con seriedad- Planifique bien la misma. No quiero que quienes vayan corran riesgos innecesarios y que estén expuestos más tiempo del necesario. Deberá revisar el mapa de la instalación y poner énfasis en las áreas que considere pudieran haber sufrido menos daños. Lisa usted puede ayudarla en eso, pero quiero que Claudia esté al mando. Sé que estamos en alerta y en una situación de crisis pero considero que usted y el Capitán Hunter merecen la tarde, cuando menos, como licencia a modo de que ya desde mañana se puedan reintegrar a las operaciones.- Cruzó las manos mirándolos alternativamente- No es demasiado tiempo, pero al menos es un tiempo que nadie más va a tener.
-Señor yo preferiría…- se adelantó Lisa
-Es una orden, Comandante Hayes.-contestó el alzando la mano. Lisa volvió a sentarse sintiéndose como una colegiala regañada por su profesor. Rick sonrió para sí. Al menos había alguien que pudiese frenarla en pos de su bienestar.
-Señor.- tomó la palabra Rick.- Puedo ofrecerme en caso de querer organizar una patrulla de reconocimiento pero creo que lo más conveniente ahora es seguir el curso hasta la Base Alaska y luego cambiar el curso. He sobrevolado estas coordenadas durante la noche y creo tener casi la total certeza de que no hay vida en la superficie. Si concuerdo con que en la Base pueda haber algún superviviente. Lamentablemente no tuvimos tiempo de poder cerciorarnos personalmente.
-Entiendo y convengo, Capitán.- se levantó para darles la espalda para perder la vista en el horizonte ceniciento y todavía humeante.- Roguemos a Dios que haya un pedazo de Tierra capaz de albergar al SDF-1, porque de no ser así estamos condenados a ver el fin de la humanidad desde primera fila.
Los tres se miraron consternados, todos temían ese escenario pero oírlo de Gloval venía a acabar con la esperanza de que aunque fuese por apoyo moral, la realidad se presentara de manera distinta.
-Pueden retirarse.
-Si, señor contestaron los tres al unísono.
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Los tres salieron al oscuro pasillo en silencio, compartiendo la incertidumbre del futuro. Así, como se veían las cosas, no había más que un par de meses antes de que la Fortaleza se quedara sin provisiones y sin energía, además había que tener presente que una parte importante de la flota de Khyron estaría en algún lugar a la espera de la ocasión para caer sobre ellos como un cazador sobre su presa. Los humanos tenían la moral por el suelo luego de conocer la realidad del planeta y si bien contaban con el apoyo de la Flota de Breetai, no había mucho que él pudiera hacer contra el hambre y la sed.
Muy bien, parejita- rompió el silencio la morena para acelerar el paso, ellos se detuvieron al ser llamados de aquel modo. Era extraño, pero no sonaba molesto en absoluto, pensó Rick, permitiéndose seguir con su curioso optimismo. Si la batalla había dejado una tregua entre él y Lisa, se había ganado algo después de todo. Más aún cuando ahora sabía que ella guardaba algún aprecio por su persona.- El deber me llama…
Voy contigo, recuerda que el Capitán dijo que yo…
Que me apoyes con tus observaciones. Lo sé- contestó Claudia en emdio de un suspiro- pero primero déjame buscar el mapa y analizarlo con el Comandante Collins. Necesito ver con cuántos hombres podemos disponer y aún nos quedan un par de horas para arribar. Te llamaré en cuanto te necesite. Lo prometo- le guinó un ojo y se alejó luego de despedirse con una venia.
Los dos se quedaron mirándola mientras desaparecía por la derecha, como engullida por una de las paredes y el silencio se hizo incomodo. Rick giró el rostro para verla, Lisa permanecía mirando hacia el frente, hasta le pareció que no respiraba,
-te encuentras bien?- preguntó suavemente, ella se volvió para mirarlo y Rick pudo ver que había temor y ese halo de tristeza que nunca cedía en su expresión
-creo que sí.- le contestó entendiendo que estaba siendo terriblemente honesta con él.
-SI quieres puedo acompañarte a emergencias…-se ofreció sintiéndose el mismo algo asustado
-No te preocupes, no es que me sienta mal físicamente. Es que me parece realmente imposible que podamos salir bien parados esta vez. Tenemos todas las probabilidades en contra.
Rick asintió en silencio y suspiró.
-Bueno…supongo que para eso existe la fé, no crees?- musitó casi con timidez- en estas horas me he puesto a pensar que algo bueno debe haber para nosotros que se nos ha permitido seguir con vida…
Lisa se volvió completamente para quedar frente a él, minándolo directamente a los ojos.
-No sabía que tuvieses un lado espiritual tan desarrollado…Hunter-susurró a modo de reto. Rick esbozó una sonrisa tímidamente socarrona .
-Hay muchas cosas de mí que desconoces, Comandante.
Ella sonrió más relajada, permitiéndose jugar con él.
-Bien pues, déjame aclararte que yo tampoco soy un libro abierto…-y echo a andar sin esperarle
-De eso no tengo dudas- siseó poniéndose los brazos tras la nuca para darle alcance.- qué haremos en esta laaaarga tarde libre…? Tienes alguna idea?
Ella se volvió a verlo, con un gesto suspicaz en el rostro…
-estás incluyéndome en tus planes o esperas que te incluya en los míos…?
-Puede ser una buena idea indepediente de quién ceda su tiempo libre…
Ella pensó un instante, como sopesando si no arruinaría la cercanía que tenían al formular la pregunta, peros sabía que muy a pesar suyo debía hacerla
-Rick…y Minmei…? No sería lo correcto dadas las circunstancias que fueras a disfrutar con ella de tu tiempo libre?
EL la miró, sin sorpresa, puesto que él también había pensado que eso era lo más lógico. Estuvieron a punto de morir en una lucha épica, la humanidad entera estuvo a punto de desaparecer en un abrir y cerrar de ojos y ellos se habían declarado un amor profundo en el calor del momento pero…en los breves momentos tras su regreso, se enteró a través de Max, que ella ni siquiera había preguntado por él. Quizá por su mentalidad de que las noticias malas siempre vuelan, entendía que él había sobrevivido de una pieza por lo que podía postergar una vez más el tiempo que pudiera darle y él simplemente estaba harto de la postergación de la que siempre era objeto, pero esta vez, dado lo íntimo de sus confesiones ella debía haberse comportado de modo diferente . Ella tendría que haberlo estado esperando para abrazarlo y dejarle claro que ya no estaría solo, pero una vez más la hermosa Lynn Minmei no tenía tiempo para él a pesar de que le había dicho que le amaba.
-tú sabes lo ocupada que la vida de una estrella puede llegar a ser, más aún luego de convertirse en una heroína para lo que queda del mundo,- contestó con cierto dolor que no podía ocultar- Creo que es mejor para ella que siga disfrutando de su nuevo minuto de popularidad. Nadie sabe cuánto va a durar la vida…
-Eso sonó muy deprimente, Rick…qué pasó con eso de la fé…- se apoyó en el muro mientras esperaban que llegara el ascensor.
-bueno, a veces es mejor tener fé en que cosas mejores pueden ocurrir si uno quiere, no?- se acercó a ella, sólo un paso pero eso bastó para que se pusiera en alerta máxima y empezara a faltarle el aire…- creo recordar que te dije que planeaba invitarte a salir, Lisa.
-Y eso qué significa?- consultó tratando de recomponerse y volver a ser quien llevaba las riendas de la seguridad y la ironía.- No creas que soy tan fácil de convencer, piloto
-Bien…- convino mientras ponía una de sus manos junto al rostro de la muchacha y se afirmaba de la pared gracias a ella, entendía que ejercía cierta incomodidad en ella y eso le fascinaba de manera inconsciente y Lisa se preguntaba qué había pasado que se comportaba así con ella ahora- por qué no simplemente aceptas y después vemos si logro convencerte de algo.
-aceptar sería convenir que me convenciste al menos de salir,-le dijo atreviéndose a recuperar al menos su altura parándose firme ante él, no podía demostrarle más debilidad.
-ok…-suspiró retrocediendo mientras se ponía las manos en los bolsillos- hay algún modo de salir contigo sin que eso parezca un reto?
-Me halagas, Rick.. sonrió ella ingresando al elevador cuando esté abrió sus puertas con un sonidito agudo,- sólo que quisiera que no te equivocaras de chica. Tú sabes, es difícil llenar expectativas o vacíos si no eres la persona correcta.
Rick la observó fijamente
-No me atrevería a llenar vacíos contigo, Lisa. De verdad espero que nuestra visión de cada uno sea distinta en lo que nos queda de vida, que ya pareciera ser poco…quiero demostrarte que puedo ser un poco menos necio de lo que me consideras.
Ella sonrió con suavidad, y esa sonrisa se hizo más grande cuando él se atrevió a tomar su mano para decirle.
-Mi visión del mundo se habría tornado bastante sombría si hubiese confirmado que tú ya no estabas en él y no…
-Ok…-murmuró haciéndolo callar con ternura- no quiero que digas algo de lo que puedas arrepentirte. Acepto la invitación sin ningún compromiso.
EL contestó su sonrisa con otra y ambos sintieron que sus corazones se iluminaban al tiempo que el ascensor abría otra vez sus puertas y los dejaba a nivel de la calle donde las luces y las pantallas llenas de publicidad y el ruido de las voces de la gente los hacía olvidarse de lo difícil que iba a ser empezar de nuevo en un mundo destruido.
