Gracias por la espera.!
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Los ojos de Claudia se abrieron hasta su limite máximo. Incredulidad, fastidio, enojo y sorpresa parecían mezclarse en esa poderosa expresión.
-No puedo creer lo cobarde que has sido, Lisa!- exclamò la morena, dándole vida a los pensamientos que cruzaron su cabeza la noche anterior- Lo tenìas ahì! Era llegar y llevar…Ohh rayos, no…nunca entenderè còmo funcionan tus hormonas!. – se llevò la mano a la frente dando un resoplido mientras observaba a la ruborizada y carizbaja Comandante Hayes.
-No puedo llegar y tomarlo y besarlo y…eso, Claudia!- se defendió alzando la vista
-Pero por què no?- bufò impaciente, con ganas de zamarrearla para que finalmente reaccionara- què te lo impide? Tù y èl no tienen compromisos, amiga! El estaba ahì…sòlo tenìas que acercar un poco màs su rostro hacia el tuyo o viceversa y ya! Por lo que me dices Rick estaba màs que dispuesto, tontita. Las mujeres también debemos tomar la inicitiva de vez en cuando- le dijo con su mejor aire de instructora.
Lisa sòlo diò un profundo suspiro. La puerta del Puente se abrió y entrò Sammie junto a Kim, por lo que se sintió absolutamente aliviada de que su discusión con Claudia acabase.
Las chicas observaron con su curiosidad característica la expresión de sus superiores pero ante la mirada pseudo asesina que les diò la Comandante Grant, quièn consideraba su ingreso como una interrupción imperdonable, se dirigieron a sus puestos en silencio cruzando miradas de "Què haría la Comandante Hayes esta Vez?"
EL monitor de Claudia parpadeò un par de veces por lo que se ajustò el cintillo intercomunicador y abrió el enlace. Ante ellas la cara inconfundible de uno de los Comandantes Zentraedis enviados en Misiòn de reconocimiento le hizo una venia. Las tres se miraron sorprendidas y ante un gesto de Lisa, Sammie procedió a llamar al Capitàn Global por el sistema interno.
-Saludos Comandante Grant. Soy el Comandante Breln de la Divisiòn Breetai en reconocimiento en el cuadrante 70-60 Longitud Oeste y 30-60 latitud sur del Hemisferio Sur. Tenemos nuestro informe para el Capitàn Gloval y Lord Breetai.
-Entendido Comandante Breln. Favor mantener abierta la comunicación.- Mirò a Lisa quièn afirmó con la cabeza con lo que Claudia se volvió para decirle a su interlocutor- El Capitán Gloval viene en camino. Procederè a abrir comunicación con el Comandante Breetai.
La puerta del Puente volvió a abrirse minutos después y apareció el Capitàn Gloval junto a Excedore, ambos ansiosos y expectantes.
En uno de los monitores del frente la azulina màscara facial de Breetai brillaba cuando al entrar ambos les diò sus saludos al que ambos contestaron saludando también a Breln.
La atmòsfera en el cuarto era tensa y parecía que ninguno de los humanos presentes respiraba. Sammie observaba la comunicación por sobre su hombro horriblemente pàlida por el miedo. Kim en tanto había comenzado a morderse las uñas tratando de no mirar sino escuchar mientras parecía estar rezando en silencio.
-..Señores, les dijo este luego de saludarles- Nuestra misión de reconocimiento ha finalizado, debo informarles que el cuadrante asignado presenta graves daños pero los análisis realizados indican que la radiación es baja, sin riesgo para organismos micronianos.
Hubo un suspiro profundo de parte de los 5, incluido Excedore quien se atrevió incluso a sonreir. Las chicas tras ellos comenzaron a llorar de alegría ocultas en sus consolas.
Gloval se mantuvo inmutable,como era su costumbre y sacò la pipa de su bolsillo para apretarla con los labios mientras preguntaba alzando una ceja
-Hay algún organismo vivo, Comandante Breln?
-Lamento informar que en nuestro reconocimiento no encontramos signos de vida organica. Hay algunos asentamientos que permanecen en pie pero están desiertos. Creemos que quizá los habitantes han huìdo ya que, le repito, La radiación no representa un peligro para la vida. Hay algunos lugares con vegetación que ha resistido pero la mayoría del territorio en este cuadrante està yermo. Hay cursos de agua y algunas instalaciones tecnológicas en pie que desconocemos,
-Han de ser represas…-murmurò Lisa
-O plantas termoeléctricas…-agregò Claudia igual de pensativa.
-oficial Young- dijo el Capitàn para volverse a ella – La estimada para ingresar a las coordenadas indicadas…
-En seguida señor!.—exclamò ingresando los datos para responder – 37 horas velocidad crucero
-Gracias.- se volvió a dirigir a Breln.- Comandante Breln…gracias por su ayuda, Le contactaremos a la brevedad para mayor información.
EL Zentraedi inclinò cortésmente la cabeza y finalizò la transmisión.
Breetai que se mantenía silencioso hablò finalmente
-Me complace mucho haber ayudado a encontrar un refugio para su gente. Mi intensiòn es seguir colaborando con ustedes para reafirmar nuestra alianza, Capitàn.
-Y se lo agradecemos enormemente, Lord Breetai. Sin ustedes hubiésemos perdido tiempo y recursos que no tenemos.
Mirò a su alrededor con alivio evidente al ver las sonrisas de esperanza dibujadas en los rostros de sus oficiales.
La raza humana aùn tenía una oportunidad después de todo.
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La noticia se difundió tímidamente entre los altos mandos que la recibieron con la misma emoción y alegría que ellos y de una u otra manera se filtrò al público.
Pronto el Capitàn Gloval se encontraba dando un informe en tv respecto del pronto aterrizaje de la fortaleza. Los habitantes estaban felices y la bella Minmei emocionò a todos con una vieja canción llamada "EL Himno a la Alegrìa" una vez que el Capitàn dejó de hablar.
Lisa observaba la pantalla en la sala de descanso con el aliento contenido y las làgrimas reprimidas. No soportaba a esa chica, pero debía admitir que no podía haber elegido una canción mejor para el momento…"pequeña calculadora" sacando provecho de las emociones de la gente.!
Resoplò sus chasquillas terminando de ponerse su chaqueta. Recogìa su bolso cuando Claudia entrò con una amplia sonrisa en el rostro.
-Que tengas un buen descanso, querida- Le dijo guiñandole un ojo- afuera te espera tu segunda oportunidad. No la desaproveches.- y delicadamente la empujò para que saliera al pasillo tomándola totalmente por sorpresa.
Cuando se repuso se encontró con la sonrisa alegre de Rick, quien esperaba con las manos en los bolsillos de sus jeans y y la espalda afirmada en la muralla de metal.
Su rostro se tornò violentamente carmesì…con las emociones del dia había olvidado completamentelas emociones de la noche anterior y lo que menos esperaba ver a Rick allí, sonriéndole de ese modo.
-Es verdad!- le dijo tomandole las manos con emoción- tenemos dònde aterrizar! No te parece maravilloso?
Ella sonrio medio aturdida asintiendo en silencio. Ahora entendía las palabras de Claudia minutos atrás.
-Increìble!...-sonriò finalmente mientras Rick la abrazaba y ella tardaba un poco en responder a tanta efusividad.
-Somos tan afortunados…algo muy importante estamos destinados a hacer…y es esto…recuperarnos, ayudar a nuestros sobrevivientes y comenzar de nuevo! – le dijo èl – Te lo dije! Debemos celebrarlo…con un helado!
Ella sonriò nuevamente pero esta vez con sincera alegría
-Muy bien…pero tù invitas
Rick le guiñò un ojo.
-Que no sea de trufas…ya que he vuelto a pensar en Bienes raíces- bromeò intentando hacerla sentir cómoda luego de pensar cuànto la habrìa incomodado la noche anterior con esa osadìa suya que desconocía hasta entonces.
-Rick! –exclamò divertida.
-Ah. Mujer…-le contestò tomàndola de un brazo- Es broma.! Puedes pedirme un banana Split y te invitarìa sin remordimientos de igual forma- y se alejaron riendo por el pasillo.
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Se detuvieron a comprar helados en un pequeño local ante el anfiteatro, Lisa pidió una pequeña paleta de chocolate y Rick una doble de vainilla fresa, a pesar de insistir que pidiera lago màs costoso porque todo lo que le había dicho rato antes sobre sus ahorros era broma…,
Rick la invitó a acercarse a la barandilla, llevado por la curiosidad del sonido incomparable del circo. Ambos recordaron que ese día debutaba una compañía circense, justo en vísperas del aterrizaje definitivo de la nave luego de vagar por tanto tiempo en busca de ese oasis que parecía improbable. Se apoyaron en la baranda para disfrutar del refrigerio mientras observaban las acrobacias de una pareja de brillante indumentaria sobre el trapecio.
-Sabes,- le dijo ella luego de un rato, mirando al escenario con gesto ausente mientras terminaba su helado- Me siento algo culpable por no pagar mi entrada.
Rick la miró sin creer hasta dónde era ella capaz de cumplir las reglas y se cuestionò sin querer el hecho que de haberla besado las consecuencias hubieran sido terribles…para èl, al menos,
-Por Dios, Lisa… creo que necesitas liberarte un poco más. Supongo que un poco de irreverencia en tu vida no sería pecado- mostró con una mano a los últimos espectadores que estaban adentro a unos diez metros de ellos hacía abajo- Míralos a ellos, pagaron la suya y aún así están viendo la versión extra small del show…-al hacerlo, lo que quedaba de su helado se desprendió del soporte cayendo al vacío, justo sobre uno de los asistentes que se paró a protestar indignado, pero no pudo ver nada pues ambos dieron un paso atrás, distancia suficiente para hacerse invisibles… pálidos de susto.
-ves a lo que me refiero? Si hubiésemos pagado ahora nadie tendría helado en su cabeza!.
Rick abrió los ojos sorprendido, su rostro aún tenía una gama indefinida de colores, ya que pasó de la palidez extrema al extremo bochorno…
-Lisa!-le increpó-yo debiese estar molesto porque perdí lo que quedaba de mi helado con lo caro que me costó!
Lisa le devolvió el gesto de incredulidad al escucharlo pero cuando finalmente repararon en lo cómico de la situación y en sus propias caras de espanto no pudieron evitar reír realmente divertidos. Rick había tomado su mano, haciendo de esa alegría compartida algo más íntimo, de manera inconsciente. Pronto ambos se dieron cuenta de lo increíblemente bien que se sentía estar así, juntos como desde volvieron de la Tierra devastada.
La sonrisa se fue borrando lentamente de los labios de ambos, dando paso a una expresión compartida de descubrimiento, se miraban fijamente, como si por primera vez se diesen cuenta del reflejo de sí mismos en los ojos del otro, como si al mirarse de ese modo pudiesen encontrarle un nombre al repentino loco palpitar de sus corazones. Los ojos de Rick bajaron para posarse en los labios de ella, que trago saliva al descubrir que ella misma había mirado los de él. Ninguno dijo nada, como si las palabras fueran a romper el embrujo de su cercanía y fue Rick quien acortó lentamente la distancia que los separaba, temeroso pero aùn asì pensando en la promesa del beso que la noche anterior no había podido ser. Se inclinò para rozar apenas los tibios labios de Lisa con los suyos. El simple hecho de hacerlo le provocó una sensación de placer incontenible, en una descarga repentina que acusaron todos sus sentidos, se quedó quieto un instante apenas separando sus bocas temiendo haber traspasado todas las barreras de la osadìa existentes en el universo y que ella podía rechazarlo pero tal idea se desvaneció en seguida aplastada por el inequívoca complicidad de sus silencios...el aliento de Lisa le quemaba sobre los labios como una invitación que no podía ni quería rechazar, su mano libre subió a la mejilla de ella y el toque coincidió con un nuevo suave roce de sus labios, como si ambos estuviesen testeando hasta qué punto serían capaces de llegar. Lisa sin embargo, no podía creer que hubiesen llegado a ese punto otra vez …de nuevo sin que tuviera que ordenárselo. No había otro pensamiento en su mente que no fuese lo increíble que era que eso estuviera pasando, que los labios de él la estaban llevando al paroxismo de manera irremediable a causa de todas las emociones y sensaciones que estaban provocándole, llevo sus manos al pecho de Rick y se consoló en la agitación que descubrió en él a través de su camisa, recordó a Claudia, recordó su consejo de acercarlo y acercarse…al menos, pensó ella en ese momento que ambos eran conscientes de que estaban sintiendo igual.
Rick tomo ese movimiento como una aceptación y fue entonces que sus labios se apoderaron de los de ella tornándose cada vez más demandantes mientras sus brazos se cerraban contra la fina espalda de Lisa haciendo que inclinara la cabeza levemente hacia atrás dado lo apasionado de la caricia. El tiempo se había detenido para ambos. Rick comprendió que el el sabor del chocolate quedaría innegablemente unido a la sensación suave: y tibia de la boca de Lisa. Y ella se daba cuenta de que ahora sabía a qué se refería la gente cuando hablaba de derretirse por alguien, literalmente
Cuando finalmente se separaron de sus gargantas emergió un suspiro profundo y doloroso como si la naturaleza de sus cuerpos se negara a renunciar a la sensación recién descubierta aun cuando fuese para respirar de nuevo. Rick no perdió jamás el contacto al unir su frente a la de ella disfrutando de su cercanía. Lisa continuaba con los ojos cerrados, con expresión de incredulidad y satisfacción mientras alzaba sus manos y comenzaba a masajear suavemente su nuca. Giro un poco su rostro mientras entreabría los ojos para alzar la vista y encontrar una mirada azul eléctrica brillante de emoción y por qué negarlo, de felicidad.
Desde que la había sacado de aquella solitaria habitación en marte, desde que recibiera la orden de ella , desde que recibiera su orden de besarla ante los zentraedis a fin de demostrar cómo se expresaba el amor y habían convenido que volver a hacerlo era la única manera de escapar de la oscura celda junto a Ben, desde la noche anterior…desde siempre, Rick había guardado la secreta fantasía de volver a besarla, especialmente en los momentos en que ella se tornaba insoportable y lo regañaba por cualquier error o estúpido detalle tan fervorosamente que lo hacía preguntarse cuan apasionada ella podría llegar a ser en otro ámbito. Últimamente y a la luz de su ausencia en el SDF 1 eso se había convertido en una necesidad alimentada por tantas noches pensando en que realmente le gustaba demasiado y que había creído que todas posibilidades de un acercamiento habían muerto el día que lo llamó para despedirse desde el transbordador. Y después de haberla sacado de la Base Alaska y que ella se hubiese convertido en su única verdadera compañera y confidente incluso por sobre Max ya no podía negarse màs el hecho de que como la humanidad, ellos también tenìan una oportunidad.
La mirada de Lisa se volvió curiosa ante el gesto n de ensoñación del muchacho...
-qué fue eso, Teniente...?-susurró tratando de tomar distancia al llamarlo por su rango pero había tanta dulzura en su voz que solo consiguió que él sonriera al contestarle.
-Hummm...si no me equivoco, ha sido una maravillosa demostración de protocultura, Comandante Hayes...
Se separó al fin de ella para mirarla, era como si un velo se hubiese corrido de sus ojos y finalmente estaba viendo a la mujer detrás del uniforme, esa que se le había ido revelando lentamente el último tiempo...La que solo Claudia y Roy parecían conocer realmente y ahora él, gracias al bendito destino que lo había hecho estar en el momento y lugar preciso para devolvérsela del mismo modo en que se la había quitado.
Aún sabiendo todo lo que se había perdido en aquella terrible batalla, cuando fue a sacarla de la Base en Alaska, entendiendo que Minmei jamás dejaría de ser una celebridad por él, estaba satisfecho y alegre de adivinar en la mirada de Lisa su misma esperanza de un nuevo comienzo juntos...un nuevo comienzo….se repitió mentalmente para convencerse de su nueva realidad.
Lisa sonrío divertida, agradeciendo que con su humor Rick le hiciera más soportable el pulso que aún estaba desbocado ante la incertidumbre de lo que podría pasar entre ambos ahora.
-Maravillosa? - consulto medio en broma pero buscando una respuesta honesta.
-crees que no era ese el adjetivo!? - consulto mirándola con sorpresa, cualquier cosa que lo negara seria negar que ambos un minuto atrás casi se habían devorado...literalmente...
Ella se ruborizó mientras le sostenía la cara con ambas manos pues Rick se había acercado otra vez
Acabamos de quedarnos sin aliento, Hayes...no me digas que no fue maravilloso...-susurro sintiendo cómo su pulso volvía a acelerarse por la proximidad que estaba creando. Ella iba responder pero Rick no la dejó porque volvía a besarla con toda la intensión del mundo de volver a dejarla sin aire.
Rick era tan transparente y honesto...pensó ella mientras cerraba los ojos y abría los labios para recibirlo otra vez. A ninguno le importaba realmente estar en un lugar como ese haciendo semejante demostración. Poco sabrían las pocas personas que transitaban en esa callejuela en penumbras que los tortolitos eran nada màs ni nada menos que la Primer oficial de la nave y el Capitàn del Skull 1. Hasta hacìa poco tiempo enemigos acèrrimos a los ojos de todos sus colegas en la milicia.
