Arashi había llegado a Osaka en donde encontró una pareja de agricultores, pero había algo raro en la mujer.
Y al final, resultó que no era una agricultora cualquiera, era una ninja muy hábil.
Pero, ¿Qué secretos ocultaba esta mujer de nombre Katsuragi?
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Kirameku inazuma todoroku raimei
¡Fuke yo Arashi!
¡Yobe yo Arashi!
¡Arashi yo sakebe!
Kenshin kenshin...
kage utsushi
Seigi no ninja sora kake kenzan
¡Arashi, Arashi!
¡Waga na wa Arashi!
¡KENSHIN NINJA ARASHI KENZAN!
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Uzumaku tatsumaki todoroku jinari
¡Fuke yo Arashi!
¡Yobe yo Arashi!
¡Arashi yo sakebe!
Kenshin kenshin...
kage utsushi
Seigi no ninja chi owari kenzan
¡Arashi, Arashi!
¡Waga na wa Arashi!
¡KENSHIN NINJA ARASHI KENZAN!
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Katsuragi había salido a ver qué pasaba ya que sentía que Akari venía por ella a matarla. Notando desde lejos que la peli roja se encontraba ahí, comenzó a correr hacia el bosque.
- No puedo morir… por mi hijo y por mi esposo… ¡debo matarla! – exclamó ella en su mente y ahí fue cuando notó unos pasos atrás de ella encontrándose con Akari que venía en su caballo.
Ya la mujer no tenía otra opción y ahí fue en donde en un prado abierto, Akari notó como el cuerpo de la mujer comenzó a mutar.
Su cara adquirió un tono blanco, sus ojos fueron cambiando hasta que parecieron unos de zorro, así como su boca y nariz se volvieron como el de un hocico de animal.
Akari se dio cuenta de que la peli azabache se había transformado en un zorro blanco el cual ahora era más veloz.
- Lo sabía, es una ninja metamórfica de Venenum – susurró la peli roja y así fue como es que la ahora zorra blanca, se lanzó hacia el caballo.
El equino no pudo reaccionar a tiempo y fue mordido en el muslo lo que hizo que lanzara un relinchido fuerte y Akari saltó para evitar caer.
La batalla dio inicio entre ambas, pero la velocidad de Katsuragi era muy alta, incluso a la peli roja le costaba ver por dónde iba.
- Arte Ninja Metamórfico: ¡Clones de Sombra del zorro de 9 colas! – al pronunciar eso, se hicieron 9 zorros blancos los cuales comenzaron a girar en círculos alrededor de la chica.
Eran tan rápidos que en varios momentos, fueron directo hacia Akari dándole varios golpes en el cuerpo, así mismo, causándole heridas superficiales, aunque menores a la que la peli roja le causó.
Esto siguió por un buen rato, Akari no podía contrarrestar los golpes, por más que usara su espada para darle golpes, solo se los daba a la nada.
En un momento, esta observó su arma, y se reflejó su apariencia en ella.
Y ahí fue donde tuvo una idea.
Recordó que había escuchado sobre el mito de Perseo y la Gorgona Medusa.
Al no poder a la bestia petrificadora, Perseo tenía un escudo que la diosa Athena le había dado y con el reflejo de Medusa en él, pudo acabar con la horrible criatura.
Akari intentó hacer lo mismo, justo al ver por el reflejo de su espada, notó la silueta de la zorra blanca yendo por atrás.
- ¡Ahí estás! – con un rápido movimiento, logró darle un golpe certero, no a las copias, sino a la Katsuragi original.
El aullido de dolor fue muy sonoro y esta sin más, huyó de ahí. La peli roja solo tomó algo de aire, pero ahí fue cuando su mente le dio una idea.
Ya la madrugada había caído, debía ser la una de la mañana o algo por el estilo, no obstante, en el hogar de Katsuragi, su esposo se había despertado para ir al baño, notando su ausencia.
Eso le preocupó ya que todo esto le estaba dando mala espina.
Desde que la miró extraña cuando estaban en el campo, él sabía que algo no andaba bien y ahora que ella no estaba, encontró más sospechoso eso.
Pero antes de que pudiera formular más teorías sobre lo que le podría pasar a su esposa, unos toques en la puerta lo sacaron de sus pensamientos y fue rápidamente hacia ahí.
- ¿Katsuragi? – fue una decepción para él darse cuenta de que no era su esposa, sino Akari la cual hizo visibles sus heridas – ¿Qué te pasó, niña?
- Lo siento, es que me atacó un zorro y me perdí.
- Oh, lo siento niña.
- ¿Puedo quedarme al menos esta noche? – el hombre asintió e hizo pasar a la peli roja.
Las heridas de Akari fueron tratadas por el sujeto quien estaba calmado, aunque igual preocupado por su cónyuge.
- ¡Mami! ¡Mami! ¡Mami! – Maru se había despertado y al no ver a su progenitora, comenzó a llorar. No obstante, había algo más con el niño y tanto Akari como el padre del chico lograron observar que se trataba de un zorro blanco.
- ¡Maru!
- El zorro blanco… no cabe duda, esa esa mujer de nuevo – tanto la peli roja como el padre del infante se dieron cuenta que estaba bien, no obstante, algo nuevo apareció y es que en una de las paredes de la casa, estaba escrito algo.
Si me extrañas, ven a buscarme. La maliciosa Katsuragi del bosque Shinoda de Izumi.
- ¿Qué diablos es eso? – susurró el hombre – ¿acaso es…?
Pasó un buen rato hasta que el niño se durmió, ahí fue donde el hombre estaba pensando en muchas cosas sobre lo que había ocurrido con su esposa.
Akari solo estaba sentada en silencio, era un ambiente tenso ya que ocurrieron muchas cosas en poco tiempo.
- ¿Por qué? ¿Por qué se iría a Izumi y nos dejaría a Maru y a mí aquí? – el castaña se agarraba la cabeza preocupado – es más, ¿Por qué al bosque Shinoda?
- Dígame una cosa, ¿Cómo fue que conoció a su esposa? – el hombre se quedó callado un momento antes de hablar.
- La conocía hace 6 años. Ella tocó la puerta pidiendo quedarse esa noche, pero pasó el tiempo y se quedó a mi lado. Yo me enamoré de su belleza, así como su actitud y personalidad y la tomé como esposa. Luego de eso tuvimos a Maru y desde entonces nos hemos dedicado a la agricultura.
- ¿Alguna vez fue a ese bosque? – preguntó Akari.
- Sí, pero fue antes de conocerla a ella, justo cuando me dedicaba a ser cazador en el bosque.
Los dos acordaron dormir y en la mañana, irían hacia el bosque mencionado por la zorra blanca.
El Sol estaba iluminando todo, pero el pequeño Maru estaba aún adormilado mientras que su padre y la pequeña peli roja.
Durante el trayecto, el pequeño se despertó y su padre lo llevaba en hombros, aunque en un momento, se le notaba algo cansado.
- Déjeme ayudarle – ahora cargó al niño en sus hombros y él asintió feliz.
Iban a través del bosque y una mariposa pasó cerca de ellos, el pequeño Maru la miró y de un gran salto, Akari logró llegar a ella y el niño lo atrapó.
Eso fue lindo en su momento, pero de inmediato, parece que fue un detonante ya que el niño comenzó a llorar.
- ¡Mami! ¡Zorro blanco! ¡Mami!
Su padre estaba devastado, pero eso tocó un poco a Akari ya que sabía lo que significaba que no tuviera a su madre, ella había perdido a la suya cuando Venenum atacó.
El trio descansó un poco debajo de un gran árbol, el señor estaba acariciando la cabeza de su hijo, Akari solo veía esto con una expresión triste.
- Sabes… ahora que lo recuerdo, hace tiempo encontré un zorro blanco.
- ¿En serio?
- Sí, en mis días de cazador. Lo encontré, era grande y estaba muy mal herido, pero como ya había cazado mucho ese día, le perdoné la vida – el señor comenzó a reír un poco nervioso – p-pero no creo que sea posible que… es ridículo pensar en eso jajaja.
A pesar de eso, Akari ya tenía una idea de que es lo que podía estar pasando, ese zorro blanco se había metido en el hogar, pero no atacó a nadie, es más, Maru parecía querer cariñosamente a ese animal.
- No cabe duda… ese zorro blanco era…
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Provincia de Izumi.
Bosque Shinoda.
Katsuragi se encontraba escondida en unos arbustos mirando para todos lados. Estaba esperando a que justo su familia, junto con la peli roja, apareciera.
Y así fue.
Pudo notar como su esposo y su hijo estaban caminando junto con Akari, eso la preocupó, pero ya sabía qué hacer.
- El Bosque Shinoda es muy extenso… demonios, me pregunto en donde estará Katsuragi – el hombre exclamó llevando a su hijo en brazos.
- No se preocupe. Ustedes dos esperan aquí, yo iré a buscarla – la peli roja asintió.
- Gracias – de lejos, la mujer notó como Akari se distanciaba de los dos, ahí fue donde notó a su hijo.
- Maru… que bueno que estás bien.
La peli azabache ya no tenía dudas de que hacer, ahora que la peli roja estaba caminando por su cuenta, era la oportunidad de acabar con ella.
Su cuerpo fue mutando hasta que adoptó la apariencia del zorro blanco y se fue acercando hacia Akari de poco en poco.
La peli roja se detuvo un momento y miró para todos lados, trataba de agudizar sus sentidos para sentir si el zorro blanco andaba cerca.
Y ahí fue cuando corrió al lado de Akari la cual la siguió, pero en un momento, justo en una zona recta, el animal dio un gran brinco y antes de que la peli roja se diera cuenta, fue tarde.
En esa parte del suelo, había una trampa con estacas en el suelo y antes de que Akari cayera al fondo sacó su espada y la clavó con fuerza evitando que sus pies tocaran el filo de esas armas de madera.
Usando su fuerza, esta logró salir hacia arriba y se fue rápidamente por los arbustos. La zorra blanca pensó que la chica había caído en el agujero.
- Ahora entiendo por qué es que querías al bosque – el animal se sorprendió al ver a la peli roja encima de una rama – pero alguien como yo, un miembro del clan Arashi, no caerá fácilmente en ese truco.
- Maldita – de nuevo, Katsuragi comenzó a huir de ahí y Akari fue tras ella.
La persecución siguió hasta que llegaron a un campo abierto en donde no había nada de árboles, solo un campo lleno de flores.
- Arte Ninja de Katsuragi: ¡Atadura de raíces! – justo ahí, de las flores salieron raíces las cuales tomaron a la peli roja prisionera.
- ¿Q-Qué? – a pesar de su lucha, no podía quitarse las raíces y cuando cortaba algunas, salían más evitando que se siguiera moviendo y la empujaban hacia abajo.
- ¡Es completamente inútil que sigas luchando! – la zorra blanca se paró frente a ella riendo – esas raíces te estrangularán hasta la muerte.
- N-No voy a permitir eso – a duras penas, la peli roja logró llevar su mano derecha hacia la zona de su vientre y la apretó – ¡Arashi!
Justo cuando Katsuragi pensó que había ganado, una luz salió de las raíces y no solo eso, sino que fueron cortadas de cuajo.
- ¿Q-Que demonios? – una nueva figura salió de ahí, Akari se había transformado en la guerrera Ninja Arashi.
La zorra blanca saltó sobre la peli roja, pero con su nuevo poder aumentado, no fue rival para esta y con un solo espadazo, hirió mortalmente al animal el cual, huyó entre las raíces.
- ¿Es… sangre? – la chica notó las manchas rojas que tenían dirección.
Katsuragi volvió a su forma humana y caminó un buen rato, tambaleándose, pero en sí, logró llegar hasta donde estaba su familia.
- ¡Katsuragi!
- ¡Mami! – el niño fue hacia su madre abrazándola.
- ¿Por qué cariño? ¿Qué fue lo que…?
- Por favor… no me preguntes nada… este… era mi destino después de todo – ahí fue donde el nombre notó la herida de su mujer.
- ¡¿Estás sangrando?! – en ese momento, Akari llegó y tanto ella como la peli azabache intercambiaron miradas.
- Katsuragi, ella es…
- ¡Cariño! ¡Llévate a Maru de aquí!
- ¿Por qué me pides eso? – ahora donde la mujer decidió ser sincera.
- Yo… en realidad… soy aquel zorro blanco que salvaste hace años.
- ¿Q-Que? – la sorpresa en el rostro del hombre era mayúscula.
- Yo soy… una ninja kunoichi que puede transformarse en zorro – esta siguió hablando con tristeza y aguantando el llanto – en ese momento en el que me encontraste, entrenaba, pero resulté herida. Pero tú… lejos de matarme, me ayudaste y eso me conmovió. Me hiciste tu esposa y di a luz a Maru… ¡era feliz! ¡estaba feliz! En serio.
- … – Akari apretó su espada, en su rostro se notaba una tristeza bastante grande al escuchar eso, ni que decir del esposo de la ninja.
- ¡No te vayas mami! – el llanto de su hijo la quebró y lo abrazó fuerte por última vez.
- Cuídate Maru… cuídalo cariño… los amo – ya con eso, fue corriendo hacia Akari quien hizo lo mismo.
- ¡Katsuragi!
- ¡Mami!
- Lo siento… pero tengo órdenes de matar a esta chica y si no lo hago, ustedes pagarán las consecuencias de mi fallo – esta se fue transformando en zorro – ¡tengo que matarte!
- ¡Mami!
- ¡Idiota! – Akari levantó su espada y todo fue silencio después.
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Akari se encontraba bañando en un río cerca de ahí, su mirada se encontraba escondida sobre su cabello.
Esta victoria no fue nada buena para ella ya que sabía que había privado de una madre a su hijo y el cariño de una esposa a un hombre.
- Soy… una persona horrible – susurró esta y comenzó a llorar en silencio.
La pobre guerrera siguió así un buen momento.
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Akari ga hashiru hate shinaki gen'ya o
Akari ga sakebu taiyō ni mukatte
Roshi ga Roshi ga
Roshi ga naite iru
Mabuta no shichi wa ima doko ni
Furimuku na Akari
Ashita wa omae no mono
¡ROSHI SHOJO AKARI!
Akari ga yuku...
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Continuará…
