Previamente en Arashi…
Nuestra guerrera peli roja había llegado a una aldea, siendo guiada por unos rumores en los que decía que los habitantes de esta aldea estaban sufriendo por algo fuera de su compresión.
Y vaya que fue así, pero Akari había llegado para poner fin a esa amenaza.
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Kirameku inazuma todoroku raimei
¡Fuke yo Arashi!
¡Yobe yo Arashi!
¡Arashi yo sakebe!
Kenshin kenshin...
kage utsushi
Seigi no ninja sora kake kenzan
¡Arashi, Arashi!
¡Waga na wa Arashi!
¡KENSHIN NINJA ARASHI KENZAN!
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Uzumaku tatsumaki todoroku jinari
¡Fuke yo Arashi!
¡Yobe yo Arashi!
¡Arashi yo sakebe!
Kenshin kenshin...
kage utsushi
Seigi no ninja chi owari kenzan
¡Arashi, Arashi!
¡Waga na wa Arashi!
¡KENSHIN NINJA ARASHI KENZAN!
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La aldea de Asuka estaba siendo atormentada por un jinete con un caballo el cual cada vez que elegían una casa, dejaban un caballo de arcilla y esto daba como indicación que los hombres de la familia debían abandonar su hogar o de lo contrario, toda la familia dentro moría.
Akari estaba con una pareja la cual le contó todo lo que estaba pasando y cuando se percató de que el jinete había arribado a esa casa, salió a su encuentro.
La batalla que tuvieron fue dura, además de que el caballo impedía que le diera un golpe directo al jinete, pero la velocidad de la peli roja seguía siendo mayor por lo que estaba poniendo en problemas a su enemigo.
- ¡Debemos irnos! – exclamó el tipo y sin más, salió galopando.
- ¡No escaparás! – Akari quiso ir por el jinete, pero en ese momento, una de las patadas del caballo le dio en el estómago dejándola fuera de combate por un segundo, pero se reincorporó de inmediato.
El jinete corrió hacia la casa de la pareja y entró de golpe, no solo eso, sino que se llevó de encuentro a las dos personas que habían acogido a Akari y con sus fuertes pezuñas los mató. Finalmente, huyó.
- ¡Maldición! – la peli roja apretó con fuerza su espada mirando como las dos personas que se atrevieron a acogerla, fueron asesinadas.
Akari no dejaría esto pasar y se puso a pensar en algo para vengar la muerte de esta pareja, no solo de ellos, sino también de las demás personas que murieron en circunstancias similares.
Y su cabeza le dio una idea la cual pondría a prueba.
A la noche siguiente, el jinete decidió ir otra aldea cercana en la que fue buscando alguna casa. El galope del equino alarmó a todos por lo que se encerraron en sus casas esperando que este no eligiera su hogar.
El sujeto eligió una y dejó el caballo de arcilla en la puerta para posteriormente irse, esperando que los hombres de esa casa obedecieran la orden que significaba eso.
Mientras iba con su caballo, se percató de que había alguien cerca del bosque, parecía estar trabajando cortando maleza o algo por el estilo, por la oscuridad de la noche en esa zona no se podía distinguir muy bien.
- ¡Oye tú!
Al final, este campesino fue llevado por el jinete hacia esa zona en donde se dirigían todos los hombres cuando el caballo de arcilla les caía en la puerta.
- Ubiquen al nuevo obrero – este les enseñó al sujeto y fue llevado por los secuaces del jinete, estos llevaban mascaras de tela negra, así como unas armaduras menos sorprendentes que el del hombre del caballo.
- ¡Sí!
- ¿Cómo va la situación?
- Creo que podremos lograrlo al amanecer.
- Bien, avísenme cuando encuentren un agujero.
- Entendido – con el nuevo obrero, los secuaces del jinete lo llevaban hacia donde estaban los demás.
Los otros hombres que estaban ahí se encontraban picando, usando palas y llevando los desperdicios para otros lados, todos de esclavos.
- ¡Nuevo, agarra uno de esos picos y ponte a cavar! Y escucha bien, ¡si intentas huir, morirás al instante y de forma horrida! – el nuevo obrero se puso a cavar sin decir nada, pero minutos después, alguien dio aviso.
- ¡Oigan!
- ¿Qué ocurre?
- ¡Encontramos un agujero!
- ¡Infórmenle de inmediato al señor Yamahiko!
Y así fue, el jinete que ahora se sabía que traía el nombre de Yamahiko, fue informado sobre eso y no tardó nada en llegar.
El agujero que tanto decían, conducía hacia una especie de cueva en la cual se podía ver dibujos de varios samuráis y otros guerreros en las paredes, pero lo mejor fue lo que estaba en el fondo.
Había toda clase de tesoros, desde oro hasta joyas, tal vez dejadas por algún guerrero de alta clase en el Periodo Edo, pero esto no se sabía en sí.
- Esto es sorprendente… estoy más que seguro que el señor Kurobe estará complacido por esto.
- Más que complacido, mi señor.
- ¡Saquen todo el botín hacia afuera!
- ¡Obreros, a trabajar! – los esclavos fueron llevados hacia la cueva para que sacaran todo lo que había, por su lado, el jinete salió y ahí fue donde se encontró con un sujeto, de cabello verde oscuro.
- ¡¿Umihiko?! – exclamó Yamahiko sin darse cuenta que el nuevo hombre que trajo estaba acerca – ¿Qué estás haciendo? Te dije que no tomaras tu forma humana frente a los demás.
- Ya me harté, hermano.
- ¿De qué hablas?
- ¡Ya no quiero seguir con esto! ¡Ya no deseo formar parte de esto!
- ¡Umihiko!
- ¡Ya me oíste! ¡¿Cuánto más tendremos que quedarnos en este aburrido y gris lugar?! ¡¿Cuánto tiempo más vamos a seguir con este estúpido espectáculo?!
- Falta poco, nada más – decía el jinete con seguridad.
- … - el peli verde no se veía feliz, es más, seguía molesto por todo el asunto.
- Este terraplén funerario posee más tesoros de los que imaginas, así que estoy seguro que vamos a recibir más órdenes.
- ¿Para qué nos pongan a cavar más tumbas? – este se dirigió hacia el jinete – ¡todo es tu culpa hermano! ¡Tuviste que ser tan estúpido para decir que te gustaba buscar reliquias en tumbas! ¡Por eso siempre nos dan las mismas misiones!
- Umihiko, los objetos usados por antiguas generaciones son…
- ¡Tú no tienes problemas con esto! ¡Estoy haciendo esto porque te gusta, pero ¿qué hay de mí?! – Umihiko seguía con sus reclamos – ¡¿sabes cuánto me esforcé para conseguir esta transformación ninja?! ¡¿Para qué?! ¡Fue inútil al final!
- No fue inútil al final ya que gracias a tu transformación hicimos que los pobladores te tuvieron miedo y no solo eso, hemos conseguido más trabajadores.
- No me hagas reír, estos solo son un montón de cobardes – el chico volvió a hablar – ¡yo quiero usar mis técnicas ninjas con personas rudas! ¡Deseo una batalla, quiero ver sangre!
- ¿Por eso es que has estado matando últimamente?
- Ja, si no me dejaras hacer nada, no valdría la pena. Tú no tienes idea que tan dolorosa es la metamorfosis ninja.
- Tú aceptaste esto.
- ¡Lo hice! – Umihiko exclamó – lo hice porque pensé que podría conseguir cosas grandes si me volvía un ninja metamórfico, es por eso que soporté el dolor…
- ¡Se escapó! ¡Uno de los trabajadores se escapó! – el grito de unos de los secuaces interrumpió la conversación de ambos hermanos.
- ¿Qué has dicho? – justo en uno de los arbustos, se encontró al trabajador que se les había perdido, pero en ese momento, esta se quitó todo que le cubría la cabeza revelando su verdadera identidad.
- No puede ser…
- ¡Eres la tipa que peleó conmigo la noche anterior! – el jinete exclamó mirando a Akari quien se puso delante de ellos.
- Así es y estoy aquí para vengar todo lo que han hecho, así como a la pareja que mataron sin piedad – la peli roja extendió su espada – prepárense.
- Tu…
- Hermano, déjame pelear contra ella, tu solo dame la señal para la transformación – el jinete asintió y sacando su espada, esta le tocó con el mango su cabeza.
Al hacer eso, Umihiko se fue transformando. Sus patas se volvieron pezuñas, su cabeza fue adquiriendo la forma de un equino, así como su espada y el resto del cuerpo hasta que se volvió el caballo blanco que tanto atemorizó a los pueblos.
- Un ninja metamórfico, ahora entiendo todo – la chica exclamó, el relinchido del caballo se escuchó por toda la montaña.
- ¡Umihiko, espérame! – a pesar del llamado de su hermano, el equino no hizo caso de eso – ¡tenemos que hacerlo juntos, Umihiko!
El caballo fue con todo hacia Akari, la cual rápidamente notó que este era veloz y atacaba con toda ferocidad.
Akari no tenía tiempo para poder transformarse ya que el equino estaba dándole mucha batalla, en un momento, la peli roja fue tomada del brazo derecho y lanzada con fuerza hacia unos arbustos.
- ¡Umihiko! ¡No pelees tu solo! – gritaba Yamahiko para atraer la atención de su hermano, pero no daba resultado.
El caballo seguía con lo suyo, dándole una dura pelea a Akari quien apenas se levantó, fue interceptada por una patada de sus fuertes piernas equinas que la estrelló contra un árbol.
Parecía que el sujeto estaba siendo victorioso en su pelea contra la peli roja, pero esta se levantó, a pesar de las heridas, no se iba a rendir.
Esta se guardó su espada y se colocó en pose de pelea. Esta estiró sus manos haciendo una T con su cuerpo, agitó sus brazos como las de un águila y las juntó sobre su vientre.
- ¡ARASHI! – al gritar, su cuerpo brilló hasta que adquirió su transformación, ahora si estaba lista para la batalla.
- ¿Ella también es una ninja metamórfica?
Ahora la pelea fue a un nivel diferente ya que esto le dio más poder a la peli roja quien esquivaba con más facilidad los ataques del endemoniado caballo.
Pero para Akari esto no era suficiente, esta planeaba que la derrota de estos fuera más humillante ya que pudo ver que el vínculo de hermanos tenía problemas.
- ¡Hayasabu! – otro relinchido equino se escuchó y fue cuando apareció el caballo de Akari a quien de un solo golpe, se montó encima de este y fue contra Umihiko.
- ¡Es peligroso Umihiko!
A pesar de eso, el caballo blanco fue hacia Akari quien hizo que su propio equino galopara a todo lo que daba hacia su enemigo y justo cuando estaba por ser atacada, la guerrera sacó su espada y todo fue demasiado rápido.
Ambos se situaron en puntos alejados, pero Arashi se guardó la espada en su funda, justo al hacerlo, la cabeza del caballo enemigo se despegó de su cuerpo, todo para sorpresa del hermano de este.
- ¡UMIHIKOOOOOOOOOOOOOOO! – su hermano había muerto.
- Y ahora faltas tú.
- ¡Maldita bastarda! – con toda la furia que le daba su cuerpo, el jinete fue contra Akari quien se bajó de su caballo para encararlo cara a cara.
- Hirieron, asesinaron y esclavizaron a muchas personas solo para sus malvados propósitos… ¡no permitiré que sigan con eso! – el duelo entre ambos ya tenía claro ganador y es que la velocidad con la atacó Arashi fue muy superior a su enemigo.
Justo cuando estaba por atacar, Yamahiko no se dio cuenta de que su rival ya había acabado con él, no fue hasta que notó como la sangre caía de su cabeza.
- N-No puede ser… – finalmente, su cabeza se partió a la mitad y su cuerpo cayó al suelo, muerto.
- ¡Señor Yamahiko!
- ¡Maldita sea! – los secuaces del ahora fallecido fueron en contra de la guerrera misteriosa, pero ni que decir que fueron eliminados sin mucho esfuerzo.
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Todos los hombres secuestrados volvieron a sus respectivos hogares, todo fue felicidad ya que se sabía que esta pesadilla había terminado.
En cuanto a los tesoros encontrados, Akari se aseguró de que fueran enterrados de nuevo para que no pudieran ser saqueados, así que solo ella sabría en donde se encontraban nuevamente esas reliquias antiguas.
- Al menos todo salió bien – susurró la peli roja quien se montó en su caballo y ya sin ver hacia atrás, partió de ahí.
Aun le quedaban muchas cosas que hacer y siempre en mente destruir a los ninjas de Venenum y vengar a su familia.
¡Continúa en tu lucha, Arashi!
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Akari ga hashiru hate shinaki gen'ya o
Akari ga sakebu taiyō ni mukatte
Roshi ga Roshi ga
Roshi ga naite iru
Mabuta no shichi wa ima doko ni
Furimuku na Akari
Ashita wa omae no mono
¡ROSHI SHOJO AKARI!
Akari ga yuku...
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Continuará…
