Capítulo 4
Neslihan ahondó el beso y lo tomó de la chaqueta para sostenerlo. Era ridículo seguir negando lo que les pasaba… porque ella estaba segura de que a él le sucedía lo mismo…
Lo escuchó suspirar y cuando él deslizó sus manos hacia la cintura de ella, para acercarla más, también comenzó a responderle…
Ella se sintió deliciosamente acorralada por él y la puerta y sintió su cuerpo que irradiaba calor sobre el suyo…
Creyó que volvía a sus épocas de adolescente, por el ímpetu y el deseo…
Luego de unos cuantos minutos en los que Neslihan se permitió suspirar también, sintió una mano de él, alzando su pierna, deslizando sus dedos para acariciarla y luego sostenerla, rozándola, mientras tomaba el control en su boca y la hacía desear más…
El sonido estridente y repentino de la alarma de la casa los sobresaltó y él la soltó, pero, aunque sus bocas se separaron, quedaron muy cerca, algo sorprendidos…
Él se perdió en sus ojos, tratando de entender lo que sucedía y ella se mordió el labio con algo de frustración…
-Señora Neslihan… solo se disparó la alarma… ¿está usted bien? - preguntó el guardia desde afuera.
Neslihan giró la cabeza hacia el costado para no gritarle a él…
-Estoy bien… muchas gracias Demir…- dijo y luego volvió a mirarlo.
Hakan no se movió, su pelvis aún rozaba suavemente la de ella y era muy evidente que la deseaba.
-Hakan…- dijo con un hilo de voz- lo siento… de verdad…- dijo y él se separó un poco.
-Entiendo…- dijo solamente.
-Quiero decir… claramente nos deseamos… pero ¿acaso no complicaríamos todo si siguiéramos adelante?
-Por supuesto - le dijo él con algo de fastidio- lo pensé cada minuto desde que te conocí… pero yo no empecé esto…- se defendió él.
-Por eso te pedí disculpas… me dejé llevar por mi soledad… y por el deseo… pero afortunadamente para ambos… nos dimos cuenta a tiempo…
-Para no complicar las cosas…- dijo y humedeció sus labios antes de bajar la mirada, alejándose un poco más.
Neslihan bajó la vista con un poco de culpa y sacudió la cabeza.
-¿Quieres quedarte? - dijo y cuando lo vio frunciendo el entrecejo, agregó- en la habitación que te presté… de verdad me siento culpable de dejarte ir así…
-¿Así? ¿cómo? ¿borracho? ¿insatisfecho?
-Solo… y tengo una casa grande… no es un problema para mí...
-¿Estás segura?
-Por supuesto…- dijo ella y se apartó de la puerta- descansa… con que mañana nos veamos cerca del mediodía estará bien… hasta mañana…
-Hasta mañana…-le dijo él y la siguió con la mirada cuando ella subía la escalera mientras se preguntaba cuando había perdido la oportunidad de acompañarla.
Se amonestó a sí mismo. Era él quien tendría que haber frenado el avance de ella. Y no lo había hecho… simplemente porque no quería… quería besarla, acariciarla… disfrutarla… hacía tanto que no se sentía así...
Se encerró en la habitación y se dejó caer en la cama. Sería una noche muy larga…
Neslihan decidió darse una ducha reparadora. La verdad era que mas que reparadora, necesitaba una ducha bien fría. Lanzó una risita algo amarga… todo eso era una locura…
Lo peor de todo no era solo que había dejado a ese hombre insatisfecho… lo peor era que ella también había quedado así… se sentía tan oxidada en esos temas… vieja… aunque sabía perfectamente que el físico la acompañaba, porque trabajaba duro para estar impecable… era su actitud la que estaba, para ella, fuera de lugar…
Luego del baño se puso un pijama cómodo, no fuera cuestión de estar tentando al diablo… y recurrió al viejo atado de cigarrillos que tenía guardado "solo para las emergencias" y tomó uno para disfrutarlo… aunque fuera eso…
Se asomó al pequeño balconcito que tenía en su ventanal de la habitación y entrecerró los ojos cuando dio la primera pitada… a pesar de todo, de la sensación de insatisfacción, de todos los problemas, de su soledad… se sentía tranquila… más liviana y eso la hizo sonreír. Aunque por momentos pensara en bajar las escaleras y encerrarse en la habitación con su huésped… y luego se arrepintiera mil veces…
Disfrutó el cigarrillo hasta lo último. Se sentía poderosa, porque, aunque había sucumbido al vicio y había fumado, sabía que de ella dependía dejarlo y no seguir fumando y volver a caer… y en eso estaba resuelta…
Se acostó a dormir, tratando de olvidar las ganas que tenía de bajar las escaleras y golpear la puerta de Hakan… el pobre hombre saldría corriendo… o quizás la tomaría entre sus brazos y cumpliría todas sus fantasías…
Al otro día, Hakan se despertó con un poco de jaqueca. No era que no estuviera acostumbrado a beber, pero el no haber podido descansar mucho no había ayudado…
Miró la hora, eran las 6.30. Se preguntó si Neslihan estaría despierta. Recordó lo que había sucedido la noche anterior y entrecerró los ojos. Sintió los dulces labios de ella, invitándolo a que la besara, hasta quedarse sin aliento. El aroma de su perfume envolviéndolo… tan de ella… la suavidad de su piel, casi brillando cuando él había deslizado su mano por su pierna, en ese momento intenso… apasionado que habían compartido…
Hakan se tapó la cara con la almohada… ¿ahora qué? Si bien las cosas no habían pasado a mayores, por suerte o por desgracia, ahora tendría, no solo que verla, sino también trabajar con ella y fingir que no tenía ganas de seguir adelante, de dejarse llevar por la pasión…
Pensó en darse una ducha, para refrescarse un poco. No hacía calor, pero él se sentía algo acalorado… quizás podría pasar por su casa a cambiarse antes de presentarse oficialmente ante ella para trabajar…
Se levantó, usó la ducha que baño en suite de su habitación y cuando abrió la puerta, la vio hablando por teléfono en la cocina…
Sacudió la cabeza, no podía simplemente irse. Tenía que, al menos, darle los buenos días…
Se acercó despacio, observando sus facciones, ¿acaso esa mujer alguna vez no estaba impecable?
Ella giró y lo vio. Su semblante cambió. Parecía estar discutiendo, y lo miró algo sorprendida…
Hakan movió la cabeza, en una especie de reverencia para saludarla y se sentó en una de las banquetas, la que siempre había ocupado él…
Esperó a que ella terminara de hablar…
-Buenos días…- dijo cuando ella dejó el móvil sobre la mesa.
-Buenos días…- le contestó, sin mirarlo, hasta que el silencio hizo que no le quedara más remedio- no creí que te despertaras tan temprano…
-Así soy yo… no duermo bien…
-¿Café?
-Mejor té, si no te molesta…
-Para nada…- dijo ella y le sirvió un té- con respecto a…
-¿Lo de anoche? - dijo él e inspiró hondo- por favor… no me digas que te arrepentiste de darme el trabajo…
-¿Qué? - preguntó ella y luego comprendió- Hakan… precisamente quiero evitar esta incomodidad…
-Lo se… me pasa lo mismo… pero debo ser sincero… cuando pasó… cuando estaba besándote… ni por un segundo se me pasó por la cabeza si era una equivocación o si debíamos parar…
-Bueno…- dijo ella con algo de nerviosismo- cuando te besé no pensaba, solo me dejaba llevar… pero luego no pude no pensar… por eso te pido disculpas…
-Mientras tengamos las cosas en claro…- dijo él y ella ladeó la cabeza.
-¿Cómo sería eso?
-No debemos mezclar las cosas… es muy evidente lo que pasa, pero estamos aquí para trabajar, ¿verdad?
-Es muy evidente lo que pasa…- dijo ella y sonrió divertida.
-¿Es gracioso? - preguntó él.
-Solo me divierte que lo expreses así… pero tienes razón…
-Bien…- dijo él satisfecho.
-Bien… te dejo en libertad… yo tengo que ir a hacer algunas compras, supongo que tú también tendrás cosas que hacer…
-Así es…
-Bien… ¿qué te parece encontrarnos a las 5 aquí? Si puedes, intenta cerrar alguna entrevista para mañana y hoy nos dedicaremos a trabajar en eso…
-Está bien… nos vemos…- dijo y tomó el té de un sorbo.
Hakan levantó la mano antes de irse y Neslihan se quedó mirándolo mientras se alejaba. Miró la hora… las 7:30… faltaba una eternidad para volver a verlo… así podría reponerse un poco del nerviosismo incómodo que sentía al recordar cada segundo de lo que había ocurrido la noche anterior entre ellos…
Esa tensión tan evidente que les cuesta tanto trabajo resolver. Veremos como sigue! Gracias por leer!
