El cielo desnudo.

Era una vista extraña en las ciudades y su contaminación lumínica. Incluso en el campo traviesa o en medio del mar, poder contemplar la majestuosidad del cosmos sin censura era una ocasión reservada solo para momentos y lugares afortunados.

Las estrellas resplandecían en medió del tinte oscuro espacial, acumuladas líneas que se superponían una sobre la otra, como brillos de escarcha arrojados por una niña contenta en un panel de ébano.

Incluso si te fijabas, podías ver en vivo el movimiento de estas, desplazándose por la boveda celestial, aunque claro, no es que estás se movían. Era solo la tierra bajo tus pies lo que lo hace.

Y ese brillo de esa escarcha que se movía por el cielo, pero no, era también algo contemplativo, era un testigo. Era algo para apreciar el hecho de que una vez, ese brillo fue de algo, un algo que ya no está.

Muy posiblemente la estrella que aprecias, no exista, pero su brillo sigue ahí, como una muestra de que hubo una vez una estrella que resplandeció.

Eso era algo que merecía que todos que pudieran observar tal paisaje, reflexionaran, se tomara su tiempo de poder apreciar el pasado de un millar de existencias que ahora los agraciaba con su suave luz en una noche estelar. Existencias que ya no estaban ahí pero aún tienen un impacto en los que lo ven.

Pero en ese momento y lugar, donde aun resonaba con mas fervor los estallidos de decenas de bombas en medio del campo de batalla, no había nadie que pudiera apreciar ello. No mas que solo un individuo, que hace mucho dejo de desear regresar a su hogar.

Aun así, estaba impresionada de que algo tan maravilloso, un espectáculo que solo ha presenció en un par de ocasiones. El apreciar la inmensidad de una Galaxia sobre sus cabezas, solo haya sido revelada gracias a algo tan atroz como una arma aberrante.

Su mirada esmeralda se dirigió en el epicentro donde se cometió tal atrocidad.

La ruptura celestial, un arma para derrotar dioses, estallo sobre la cabeza de la Emperatriz… que se mantenía aun en pie.

El Mega-Steelix, compuesto de ocho segmentos junto a su cabeza, todos unidos para formar un cuerpo alargado y pesado, con su cabeza en forma de herradura resoplando espeso humo al abrir sus mandíbulas, con la inferior proyectando de pares de tres crestas agrietadas.

De cuatro segmentos había marcas hexagonales azules que pulsaban, de las otras tres sobresalen púas cristalinas como agujas que brillaban al calor emitido por la explosión, que empezaron a girar como aspas al son de restos de metales girando alrededor del segmento que se unía a la cabeza.

Pero es sobre la cabeza que estaba lo mejor de la vista.

Era una mujer solitaria, con una vestimenta en forma de túnica blanca cerrada por el frente, unidas por botones en forma de hexágono azul sobre fondo negro.

La túnica estaba abierta por el vientre y el escote, cubiertos por un evidente leotardo negro que se aferraba tanto a su piel como para resaltar su vientre tonificado y la anchura de su escote, pero no para esconder la claridad de sus cremosos y amplios muslos.

Esta levantó su cabeza, con sus cara angulada, sonrisa sardónica bajo su pequeña nariz, con humo saliendo por el borde de boca mientras sonreía, a la vez que sus ojos rasgados brillaban en un tono pálido azul Cherenkov.

Era un azul radioactivo que brillaba pálidamente a su alrededor..

La mujer levanto sus brazos, estando totalmente metacristalizados, en un prisma que daba la ilusión de brillar con luz propia en un arcoíris mortífero.

Y en sus manos, sostenía un mausoleo en miniatura hecho de teracristales, apretándolo contra su inflado pecho.

El hombre con máscara entrecerró la vista ante eso… para luego suspirar pesadamente.

'Teratipo Roca'

La Emperatriz, no solo realizó un Dinamax, no solo Megaevolucionó, sino que además realizo la Teracristalización.

Al arrojar Arena, técnicamente realizo una 'Tormenta de Arena' que junto al Tipo Roca, su defensa subió de forma estratosféricas.

Era como si, al arrojarte una bomba, se interpusiera en la mitad muros hechos de sacos de arena.

'¿ Pero como pudo preveer…? No, ya debe haberse hecho una idea de que iba todo esto'

Esto mas que una batalla, debía ser una ejecución. Un acto de mostrar poder colgando poderosos, aumentando así el terror a quién quiera oponerse.

Pero la Emperatriz, que soportó un arma tan atroz como el Sky-breaker, estaba de pie con dignidad cabalgando su Dinamax que empezó a emitir humo por la boca mientras las aspas comenzaba a gira mas rápido.

Su voz de ultratumba resonó en direccion al hombre de la mascara que se elevaba sobre el Museo de Ciudad Plateada.

"¿Es todo? Esto es un arma de remate. Para derrotarme hará falta tres mas… y solo para derrotarme…"

La forma Dinamax de Steelix rugió en un ultra tonó, que estremeció lo alrededores cristalizados estallando ante la resonancia, haciendo que buena parte de Kanto sintiera estar en un mini-terremoto como preludio a la catástrofe.

Muchos que sabían sobre lo que estaba sucediendo, pensaba que este era el llanto final de la Emperatriz antes de su colapso, como muchas veces a pasado en estos últimos tiempos. Pero no, Steelix hacia esto para sacar de las sombras a quienes estaba detrás de muchas cosas.

De lagrimas espaciales surgieron figuras envueltas en trajes de astrónomo con guantes amplios y botas pesadas. Era un traje que se pegaba a su figura como un expandes blanco aunque algo ancho alrededor de sus muslos, revelando figuras tanto esbeltas como musculosa detrás de los trajes.

Sus cabezas, estaban cubiertas por un casco con visor tintado, que se dirigieron al unísono a la Emperatriz sosteniendo su Mausoleo en sus brazos Metacristalizado, como una madre sosteniendo a su bebe.

El viento volvió a soplar viento ardiente ante la vista desolada de una planicie que alguna vez fue montañas y arboles.

El viento agito el cabello alcalino de Steelix que mantuvo la vista sardonica ante los extranjeros que se colocaban en posición de combate.

" Bien Ultraguardianes… ¿Felices de llevar caos al mundo moribundo?"

Una del grupo extranjero con figura infantil ladeo la cabeza ante la pregunta.

"Tan solo ayudamos. Si quieres te podemos dar un chance a escapar ahora que no hay Cielo Alto"

Una figura fornida dio un paso adelante, alzando su mano amplía.

"Aunque tienes que pagar un módico precio. Pero siendo una preciosidad como tú de seguro habrá rebaja jajaja"

Una figura esbelta resoplo ante el tono de su camarada.

Steelix levantó el menton con sus ojos estrechandose peligrosamente.

"Cierto, no hay cielo villano…" su cabeza giro hacía el Monte Moon " ¿Saben lo que hay ahí? ¿Para que había un Trono?"

Los Ultraguardianes reflexionaron, antes de asentir.

Si, sabían lo que había ahí.

Y rápidamente se dieron cuenta de lo que iba hacer Steelix que inmediatamente elevo su aura a su Cenit mientras los Ultraguardianes pisaron el terreno para cerrar brechas con la Emperatriz y matarla en el acto.

Pero era demasiado tarde, ya Steelix estaba preparada a minuto cero para realizarlo en caso de que, en realidad, si hubiera habido un par mas de Sky-Breaker o un imposible Star-Breaker.

El Mausoleo en sus manos estalló imantado su cuerpo en el Teraescudo, mientras su brazos se elevaba al cielo mientras rugía a toda voz.

"¡¡¡ APLASTAMIEENTOO GIGALITICOOOO!!!"

El Teraescudo se ensancho junto al rugido, deteniendo a varios Ultraguardianes que se estrellaron ante el escudo ampliado súbitamente, impidiendo que Steelix lograra su cometido.

La figura esbelta rugio hacia Steelix "¡¿Estas loca?! ¿¡Comprendes la magnitud de lo que estas a punto de hacer?! ¡Este mundo no esta listo para que empiecen a despertar!"

Como respuesta, el pico del Monte Moon comenzó a temblar, con decenas de grietas comenzando a fracturar la cima de la montaña, como una sierra rasgando de forma descuidada el tronco de un árbol, haciendo que poco a poco un bloque de 5 kilómetros alzándose al cielo.

Steelix amplió sus brazos, haciendo que el bloque se ampliara con los escombros que comenzaron a flotar hacia el bloque titánico de rocas que empezaba despegar mas y mas hacia el cielo.

Los Ultraguardianes no se quedaron quietos y comenzó a volver a correr a detenerla, pero el Dinamax realizo su acción en forma independiente, con su cola agitándose para golpear el suelo en un destello purpureo a la vez que lanzaba un chirrido horrendo.

El Terremoto, este Terremoto que levanto y hundió montañas en todas las direcciones de forma descuidada, era una declaración plena de que a la Emperatriz no le importaba en lo absoluto modificar de forma irremediable el paisaje a su alrededor. Era un Terremoto que se sintió en toda Sekiei, como el preludio de una segunda intifada.

Muchos se despertaron ante el estremecimiento que lanzo amenazas de maremotos en los lugares circundantes, con muchos llorando ante el hecho de como sus casas parecían estar en medio de un océano tormentoso, en vez de tierra firme.

Y muchos pudieron contemplar con absoluto horror como una luna gigante empezaba a flotar sobre sus cabezas, detrás de éste un halo de luz lo envolvía en una corona ardiente, mientras bajo sus pies y manos, ya no había lugar firme que los pudiera retener o los ayudara a correr a cualquier dirección.

El fin del mundo, parecía cerca.


Su zapatillas de caucho trastabillaron en los bordes de su habitad, con roca y lava cayendo de forma pausada pero sin prisa hacia el mar que lamia la montaña donde ella y su hermanito vivía

O fue un día malo ¡No había comida!

Bueno, tenía algo, pero ya era el segundo día ¿Qué tendría para mañana?

Algo mareada del hambre, camino suavemente por el precipicio hasta llegar a una ladera mas plana que el resto luego de un tiempo, con rocas negras alzándose en gigantes pedrales del suelo.

Esto era el sitio mas seguro para dejar a su hermanito antes de buscar comida, obviamente debe levantarse mas temprano para dejarlo aquí y luego correr a donde las Pelipper dejaban algo para las decenas de niñas lagartijas que se agolpaban en busca de algo en esta tierra desierta.

Ahora todas sabían arañar, y muchas se meten con ella por ser aventajada ¡Pero si ella fue considerada! ¡Solo se llevaba dos Barboach o Wishiwashi! ¡Tampoco es que la dejara sin nada!

Mamá solo la veía decepcionada y no parecía dejar comida para ella extrañamente, siempre llegaba tarde para su parte de galleta.

¿Qué quería? ¿Dormir ahí? Pero si ella lo prohibía…

Pensando en ello con molestia, una cabecita redonda se asomó en una de las rocas, sus ojitos azules brillaron contentos al ver a su hermana que se sentaba en el sitio con los brazos abiertos.

"¡Char! ¡Char!"

Corrió con sus patitas hacia su hermana, que lo recibió con una abrazo y una palmadita en la cabeza, el Pokémon lagartija agito la cola con alegría, mientras la niña lagartija sentía que el dolor de panza se iba un poco.

Char-char lamio la carita redonda de su hermana, Charmander asintió hacia su hermano que la veía con ilusión.

Uhm… Char-char estaba portándose bien, y había estado aquí tranquilo esperándola… ¿Cómo ella tenía el corazón de no recompensarlo?

Busco en su pecho plano y saco una galleta que se pegaba en su piel y vestido tutu, esta era la reserva de hace una semana, y era la única que tenia.

Ahh… tenía la ilusión de poder comer esto luego de una panza llena.

Sacudió la cabeza antes de que se deprimiera, no pasa nada. Algún día podrán comer todo lo que quieran cuando sean Charizard y puedan volar de aquí al mundo de los sueños.

Char-char alzo las manitos y se agito contento ante el bocadillo del día, Charmander pensó en dividirlo… pero decidió mejor dárselo. Así mañana, se esforzara mejor para conseguir algo para los dos.

Le dio una mitad que Char-char comió con cuidado, gimiendo contento ante el sabor dulce del bocado. Eso le saco una sonrisa contenta a la niña lagartija que le dio la otra parte que también degusto con alegría.

El Pokémon lagartija sintiendo el sabor dulce que se pega en las fauces abrió los ojos para comenzar a lamer la carita de su hermana, contento de felicidad.

"Char… Char-char"

Charmander acarició mas su cabecita gomosa, sintiendo mágicamente que el dolor se iba ante la muestra de agradecimiento genuino de su hermano.

Pero se dio cuenta, que su mano, que acariciaba a su hermano, estaba algo roja.

Su corazón salto, pensando que algo abrió su piel. Pero con sus dedos se dio cuenta que era una roca.

¿Su mano agarro una roca que pinta?

Char-char separo sus fauces de la mejilla de su hermana que veía curiosa la mano llena de cosas rojas, para después llevarlo a su blanca carita, pintándolo de rojo.

Charmander empezó a cubrirse la cara con el pigmento rojo, como una mascarilla que cubrio hasta que este se hizo deslucido.

Luego miro a su hermanito y habló hacia él.

"¡Char-char! ¡char!"

Char-char miro a su hermana con ojos confusos, para luego estos brillar en lagrimas y luego gimotear tristemente.

"¡Char! ¡Char! "¡Char-char!"

Negando llevo su lengua a pasar por la cara de su hermana, haciendo un sonido ante el mal sabor de la cosa roja de la carita redonda de su hermana, pero aún no se detuvo mientras gimoteaba con tristeza ante una Charmander confusa.

Pensó que su hermano creía que estaba con la piel abierta, pero no parecía porque él podía darse cuenta.

Ella solo quería pintarse para no hacerlo sentir extraño. Char-char debe sentirse solo pareciendo así, aunque lindo no habia nadie como él en esta montaña.

Estaba orgullosa de tener a un lindo char-char para ella, pero que tan malo debe ser voltear a todos lados y no ver a alguien parecido.

Pero Char-char no le importaba, ella quería a su hermanita con su carita blanca y cabellos rojos, con sus ojos azules como el cielo que prometió que volarian que lo miraba con alegría.

¡No quería que fuera tan inútil como él! Así que no te preocupes hermanita, será obediente y así algún día podrá ayudarla.

Pero por favor, no seas como él.


Charmeleon se había quedo impávida en el sitio, con su rostro pálido y labios temblorosos, con su cuerpo temblando ante la figura frente a ella.

No fue la explosión, ni que la lluvia se detuviera, ni que la batalla a los alrededores escalaran aún mas en magnitud, era este fantasma del pasado que estaba aplastando su voluntad.

Liza, que al ver qué no sucedía nada luego de que el cielo se despejara, camino con pasos pesados y expresión arrogante, mientras sus ojos esmeraldas brillaban hacía su presa paralizada.

"Siempre pensé que eras una estúpida con golpes de suerte para llegar tan lejos. Y demasiado considerada. Siendo tú agarraría mi comida y tiraría el resto para eliminar la competencia. Pero tu solo agarrabas lo suficiente para ti y tu hermano… haciendo que el resto pudiera seguir"

Un Dragón lagarto alado de azul y negro, con llamas de butano surgiendo en las comisuras de sus fauces, dirigió su hocico en dirección hacia su maestra caminaba, balanceando su cola ébano con flamas azules mientras sus ojos cobalto se estrechaba en dirección a la figa temblorosa mirándola de forma despectiva.

Ciertamente, esta niña mas que ser poderosa era solo alguien afortunada.

Charmeleon hizo el ademan de dar un paso atrás, pero antes de poder retroceder su mano espasmódica fue sostenida por una mano enguantada.

Miro a su lado en un salto asustado solo para encontrarse con la figura de su estúpido entrenador.

…No, no era su entrenador.

Ivysaur se paro al lado de su compañera de equipo, con sus ojos camelia brillando y su gorra negra deslichada corrido a un lado sobre su melena, con el bulbo de su semilla estando a su lado.

Se veía francamente ridícula, pero eso ayudó por un momento a Charmeleon a salir de su ciclo de pensamientos de miedo.

La señorita semilla miro a la mujer que enarco una ceja a la inicial de Tipo Planta de Kanto.

Y antes de que esta pudiera hablar Ivysaur la detuvo.

"Humana, tu Mega-Charizard es solo un Pokémon. Como Charmeleon y yo ¿Lo sabes?"

Liza parpadeo.

"¿Qué? ¿Hablas en serio? ¿Mi Charla un simple Pokémon?"

Ivysaur levanto la barbilla y camino hacia adelante "No, solo un Pokémon"

Miro con sus ojos camelia a la Mega-Evolución. Debe ser su forma Dinamax para tener esa forma, la figura debe estar adentro cubriéndose en la manifestación de su aura; su constructo.

Era, francamente formidable, el pico de un Pokémon… pero era un Pokémon.

Si pensaba de forma distinta aquí, estaban derrotadas.

La mano de Ivysaur se despego de la mano de Charmeleon que dejo de temblar para mirar con sorpresa la espalda desnuda de su compañera que comenzó a señalar. "Sea un Caterpie, un Dragonite, sea Celebi, sea Lugia, sea Dialga, sea Arceus… todos son Pokémon. No es ser igual, no es ser distinto, es ser lo mismo. Es ser un Pokémon"

Nada dice que un Pokémon sea mejor que el otro…

Charmeleon parpadeo.

Liza paso de su rostro extrañado a decir con expresión despectiva "Divagas" miro tras su hombro "Ve Charla, no tenemos tiempo. Solo necesitamos el torso y la cabeza, puedes prescindir de lo demás"

Ivysaur miro hacia Charmeleon que levantaba la cola con expresión grave "¡Realiza Sísmico!"

Un Pokémon no ordena a otro a menos que esté lo reconozca como Alfa. En tiempos normales, que Ivysaur u otra Pokémon le ordene, habría sido un botón rojo gigante que no debían de haber presionado para la Señorita Salamandra.

Pero en este caso, Charmeleon en su estado aturdido entendía que no podía enojarse con Ivysaur por dirigirla en este caso. Así que sencillamente obedeció bajo la mirada completamente decepcionada de su madre, al ver como esta inicial de Tipo Fuego le hacia caso a su par de Tipo Planta.

Charmeleon clavo sus dedos en el suelo, haciendo Contraataque en éste mientras tenía la intención de atacar. La voluntad se doblego y levanto un bloque de tierra enorme ante la acción opuesta.

Era como si un instante contrarresto el movimiento natural de la tierra en un punto focal.

Una ola gigante de rocas y tierra surgió, que se lanzo para tragar a Liza que solo salto hacia atrás ligeramente con un suspiró exasperado.

No quería demorar esto, entre menos se hubieran resistido, hubiera sido mucho mejor.

Charla que había seguido sus indicaciones, se habia ya lanzado como un meteorito que se estrello contra la ola de rocas en un estrepitoso impacto, sin daño alguno aparente, para luego colapsar en la posición donde Charmeleon estaba.

Liza frunció el ceño.

"Era una Sumisión bastante fuerte para lo que es ese desperdicio… ¿La Tipo Planta ablando la tierra con lianas?"

Charla por su lado abrió la mandíbula, con las flamas azules surgiendo en la profundidad de sus fauces.

En un rugido, un lanzallamas salió como su soplete gigante que dejo un surco claro en el suelo, persiguiendo la posición de Charmeleon, que en vez de dar pelea, se había lanzado a su flanco deslizándose con su pierna para ir en dirección a su madre.

Liza no la miro, sino que elevó su vista al cielo lleno de rocas y tierra, a la vez que su cuerpo zumbaba para reaparecer más a la izquierda.

Varias lianas cayeron donde antes había sido su posición, que clavándose en el suelo impulsaron a su ama para volver a proyectarse hacia Charla que solo fruncía mas el ceño.

'Lanzo a Charmeleon hacia abajo y se lanzo ella misma hacia arriba, y ahora Charmeleon contrarrestará a Charla.'

En efecto, Charmeleon apoyo los talones y se levanto a la vez que Mega-Charizard daba medía vuelta lanzado un Cuchillada que voló hacia la Señorita Salamandra que, no veía un corte proyectado, sino un verdadero divisor de montañas ante el zumbido inquietante al oscilar sus garras.

Era muy parecido a Pikachu cortando rocas.

Si lo enfrentaba, podía resistir pero saldría volando.

Así que con mano envuelta en un manto de cobalto, se lanzo hacia el ataque y golpeo de arriba hacia abajo para desviar el impactó hacía arriba, impulsándose hacia adelante.

Utilizar un truco tan bajo como Contraataque le parece lo mas denigrante a Liza, pero eso no impidió que desestimara la alarma que se encendía.

Si te estrella un carro siendo una persona normal, este te empujara por el impactó, sino es que queda sepultado. Pero Charmeleon lo que hizo fue, poner su pie en el capo del carro, que se movía a altas velocidades con una cantidad de peso tremendo, correr sobre esté aun en movimiento y caer como si nada en el mismo sitio.

Utiliza el momentun para moverse ella misma.

Contraataque normalmente te empuja pero devuelves el doble del impacto, pero Charmeleon esta usando el doble del impacto y proyectarlo donde le convenga.

En este caso, puede incluso usarlo para empujar el carro mas rápido mientras se mueve ella misma sobre esté…

Mega-Charizard X, su ventaja, era el poder bruto tremendo, si con el Control de Charmeleon puede mantener las distancias cortas, no es improbable que pueda afectar a Charla como para que el esfuerzo no valga la recompensa.

Friné lanzo mas lianas con Liza moviéndose entre estas para cerrar la distancia y balancear una cuchilla como podadora, pero Espesura ayudaba a mantener alto el crecimiento de las lianas mientras la propia Ivysaur era la que se echaba para atrás.

Si Liza retrocedería, ella lo perseguirá, pero si la cuidadora del Valle Charrifico es la que avanza, Ivysaur tiene la ventaja de poder mantener distancias.

Claramente es una táctica dilatoria. Los humanos tenían peores ventajas cuando combate contra un Pokémon de tu a tu, e Ivysaur lo sabe

Charmeleon en el aire lanzo un zarpazo de Garra Dragón con el constructo también lanzando el suyo, aplastándolo y creando una explosión de energía del vacío en medió de ellas.

Pero ambas aun se lanzaron al medio del humeral, señorita y Dragón para enfrentar un baile mortal.

Y en ese instante, el suelo tembló, pero no importó porque ambas chocaron dedos y garras en el medió, con sus auras, una tan explosiva como Gigante Azul y la otra como una estrella amarilla creciendo para ser una Gigante Roja.

Charmeleon sabe que no tenía el poder ni la experiencia para derrotarla en términos normales ¡Pero ella era un Pokémon! ¡Como lo era este Mega-Charizard a la que tanto aspiro a ser cuando era una Charmander con hambre junto a su hermanito!

'¡Si lo uso a quemarropa, tal vez pueda..

¡'

Pero en ese momento, el poder necesario no provino de la fuente que mas deseada.

Victribeel chasqueo los dedos y lanzo el Sol en sus manos, que iluminó glorioso la noche mas oscura antes de opacarse en un eclipse omnimoso.

Pero Green, siendo rodeada por las lianas que busca retenerla, sabe que no necesitaba chasquear los dedos para arrojar el sol.

Los ojos de Victribeel estaba mirando a Charmeleon que cambió su expresión en pánico.

Y miro a Vermilio, que en vez de mirar a su preciosa inicial miraba de lejos a la Emperatriz mientras estaba siendo suprimido por el Top Ranger y el Proscrito.

Tenía solo una mirada en blanco, sin ninguna expresión a la vista.

Vermilio no puede molestarse con ella, porque tiene un favor, y Pikachu tampoco. Así que si el despojó sobrevive, lo habrá suprimido de forma efectiva

Ella en ese momento, quería echar la cabeza hacia atrás y reír ante su plan.

Al fin se lavaría ese sarpullido molesto en su corazón. No podía vivir en un mundo con algo tan peligroso suelto.