"Waifus War"
Capitulo 10.
La noche transcurrió con normalidad, y un nuevo día llego a Xalapa, Veracruz. Todo parecía ser tranquilidad en casa de Zadkiel, pero por desgracia, de manera inesperada, una fuerte discusión comenzaría en el lugar.
· ¡Esta no es una casa de caridad ni mucho menos un hotel! Más vale que saques a esas aberraciones del demonio de aquí, ya bastantes problemas tenemos con todo esto del fin del mundo. Grito un hombre algo mayor y de semblante cansado, era el padre de Karen y Zadkiel.
· Ja, ¿Qué paso con eso que siempre predicabas sobre que debíamos ayudar al próximo y darles cobijo, ya que sin saberlo, muchos hospedaron ángeles? Respondió Zadkiel de forma retadora, pero entonces su padre lo abofeteo.
· ¿Tu crees que a estas alturas me importa toda esa mierda religiosa? Al final todo resultó ser una maldita mentira, ahora lo único que importa es buscar como sobrevivir, y no tenemos tanta comida como para andar regalándole a estos monstruos, ya suficiente tuvimos con todo lo que robo el inútil de tu hermano. Reclamo el señor con aun más osadía, mientras qué ambas Waifus solo observaban esto en silencio sin poder decir nada.
· Viejo, cálmate, tampoco tienes por que ponerte así. Dijo su esposa, y madre de Zadkiel mientras tomaba del brazo a su marido para tratar de calmarlo.
· ¿Y como quieres que actúe? Todo el mundo se está volviendo loco, la delincuencia se esta adueñando de todo, y la gente se está peleando por todos los productos de las tiendas, todo esta muy peligroso como para querer hacer lo mismo. Exclamó con pesar el don.
· Entonces, ¿lo único que quiere es que consigamos víveres? Cuestiono Celestia con astucia.
· Si nosotros conseguimos todo eso, ¿podremos vivir aquí? Pregunto también Enterprise mientras se acercaba al señor, mirándolo seriamente, lo que obligo al don a ponerse nervioso, pues podrían atacarlo.
· Basta, Enterprise, yo no pienso usarte como una herramienta, tu no tienes por que hacer esas cosas, si lo que mi padre quiere es que le page renta en productos, lo haré yo misma. Dijo Zadkiel con terquedad mientras miraba a su padre desafiante, pero entonces, Enterprise lo tomo de una de sus mejillas y lo pellizco, ocasionando que su Link se quejara.
· Bueno, tampoco es que nosotras estuviéramos pensando en estar aquí sin hacer nada, así que igual pondremos de nuestra parte para "sobrevivir", ¿le parece bien? Propuso Celestia con elegancia.
· Pero, Celestia, podría ser muy peligroso, incluso para ustedes. Recalcó Karen con temor mientras tomaba de la ropa a su amiga.
· Descuida, parece que olvidas con quien estas hablando, Soy la "Apostadora Definitiva", por lo tanto soy muy astuta, en cuanto a la señorita barco, ella es muy fuerte y sabe de estrategia militar, será pan comido para nosotras. Espetó Celestia orgullosa mientras hacia ademanes con sus manos qué denotaban seguridad.
· En cuanto a ti, parece que no te quedo claro lo que hablamos la otra vez, sobre dejar de arriesgarte a lo tonto. Reclamo Enterprise a su Link mientras apretaba aun más su mejilla.
· Esta bien, lo siento, no lo volveré a hacer. Dijo el con dificultad a causa del dolor, pero al oír esto, su Waifu lo soltó, para acto seguido cruzarse de brazos y hacer pucheros.
· Esta bien, si de verdad pueden hacer eso, les permitiré vivir aquí. Declaró el padre mientras se calmaba y se retiraba a su habitación a relajarse, siendo seguido por su esposa.
· Y bien, ¿Tienes planeado algo más? Pregunto Zadkiel apenado mientras miraba a Celestia lleno de incertidumbre.
· Bueno, no conozco esta zona, pero ustedes dos si, por lo tanto, deberán hablarnos sobre todos los sitios de conveniencia donde podamos obtener recursos, y con eso nosotras podremos formular un plan. Explico ella mientras se sentaba en la mesa para beber una taza de te.
Tras una amena charla, ambas Waifus lograron formar un plan con la información qué los chicos les dieron, por lo que tomaron unas mochilas, ropa cómoda para salir a la calle, y lo cargaron en la camioneta de su familia, pues se dirigirían al centro de la ciudad, pero justo antes de partir, Zadkiel recibió una llamada, por lo que se aparto un poco de las demás para poder responder.
· Hola loca, ¿Cómo has estado? Dijo el al responder la llamada.
· Preocupada, no había recibido ni un solo mensaje tuyo desde la última vez que hablamos, pensé que algo te había pasado. Respondió Natasha desde el otro lado del teléfono.
· Lo siento… han pasado tantas cosas… que no había podido escribirte, la situación ha empeorado mucho, y ayer vino mi hermano y tuvimos una situación… Contaba el, pero fue interrumpido.
· ¿Ese inútil regreso? Pero que descaro de su parte, ¿pero están todos bien? Volvió a interpelar ella aun preocupada.
· Si, todos estamos bien, gracias a Enterprise todo salió bien. Respondió el con tono suave y relajado, algo que Natasha pudo notar, en el pasado, ella nunca le molesto el hecho de que su novio tuviera cientos de Waifus, incluso lo apoyaba con la idea, pero ahora, que eso se había vuelto real, comenzó a sentir una emoción qué ella nunca pensó sentir a causa de Waifu, celos…
· ¿Y como van las cosas con tu Waifu? Cuestiono dudosa la chica Rusa tratando de ocultar los celos qué comenzaba a sentir.
· Bien… nos hemos hecho muy buenos amigos… Respondió el tratando de ocultar lo que había pasado la noche anterior, pues empezó a atacarlo un sentimiento de culpa qué le hizo remorder su conciencia, a pesar de su plan harem, en el fondo, el sentía que estaba siendo infiel, pero trato de ignorar este sentimiento con todas sus fuerzas.
· ¿De verdad solo eso? Volvió a preguntar Natasha con temor, pues no sabia si seria capaz de soportar la respuesta que quería escuchar.
· Si… solo eso… espetó el con voz temblorosa… de pronto, se escucho a alguien que lo llamaba, era su hermana, quien le decía que debían partir ya.
· ¿Van a salir? ¿A dónde? ¿No me habías dicho que estaba muy peligroso todo? Cuestiono nuevamente Natasha con intriga, pues conocía mejor que nadie en el mundo a su novio, sabia que el trataba de ocultarle algo, pero también trato de ignorarlo.
· No te mentiré, saldremos a conseguir comida, medicinas, y lo que haga falta para poder subsistir, ya no es como antes que solo íbamos de compras y ya, ahora tendremos que saquear lo que podamos. Dijo el con sinceridad.
· Al menos esta vez no te harás el temerario queriendo ir tu solo y ponerte en peligro. Manifestó ella con un poco de molestia.
· Descuida, Enterprise se encargo de eso, incluso pellizco uno de mis cachetes cuando lo propuse. Afirmaba el chico mientras reía un poco para tratar de aligerar la tensión.
· Pues dile de mi parte, que si vuelves a hacer una tontería como esa, te de un golpe más de parte mía. Tras decir esto, los tortolitos quedaron en silencio por unos segundos, hasta que ambos comenzaron a reír.
· Prométeme que te cuidaras, no puedes dejar qué te pase nada, acá en Rusia aun esta algo tranquilo, por lo que ire por ti, y te traeré conmigo, y así podamos estar juntos nuevamente el tiempo que queda. Suplico ella con ternura, pues no podía ocultar su miedo a perder a su amado en esta situación.
· Lo prometo, así que, tu también, cuídate, hasta que ambos podamos volver a vernos. Menciono el, para después ambos despedirse, permitiéndole así a Zadkiel colgar, y abordar la camioneta donde ya todos los esperaban, para así partir de una vez.
· ¿Y con quien estabas hablando por teléfono? Pregunto Karen, quien iba sentada en la parte de atrás del conductor.
· Era mi novia. Respondió el chico algo apenado.
· ¿Qué piensas hacer con ella? ¿Le dijiste que tu y Enterprise se besaron anoche? Al decir esto, la parejita recién formada se puso roja como tomate, pues ambos creían qué no los habrían visto.
· No le dijiste, ¿verdad? Sabes que también la adoro, y no quiero que la lastimes, recuerdo que antes bromeabas con eso de que tendrías tu harem, e incluso te escribía historias con todas tus Waifus, pero esta situación ya no es un juego, ellas son reales ahora, y sus sentimientos también, no es correcto qué le ocultes algo así, no quiero que la lastimes. Cuestiono Karen a su hermano, quien solo seguía conduciendo sin decir nada.
· Ara, pero que ocurre aquí, una historia de infidelidad, jaja, esta aventura se pone cada vez mas interesante. Dijo Celestia tratando de bromear y romper con la tensión que se formó mientras asomaba su cara entre ambos asientos, para poder observar a ambos tortolitos del frente.
· Escucha, yo, solo… tan solo… no supe como decírselo… no pretendo ocultárselo ni nada, es solo… qué a pesar de todo lo que dijo alguna vez, no se como reaccionara en verdad, Yo tampoco quiero lastimarla… la amo… ella es lo mejor que me paso en esta vida… pero… mis Waifus… también son de lo que más amaba… y ahora qué se que son reales y están aquí… es demasiado difícil para mi… yo… no quiero lastimar a nadie… por eso buscaré la forma, de que podamos ser todos felices… al menos el resto de tiempo que nos queda. Explicaba Zadkiel con sinceridad, pero al oír su última frase, algo en Enterprise llamo su atención.
· ¿A que te refieres con "El poco tiempo que nos queda"? Pregunto la chica barquito conmocionada.
· Esa diosa menciono qué tan solo nos darían un máximo de 3 años más de vida, es por eso, que quiero disfrutar ese tiempo a su lado. Respondió el chico sin quitar la mirada de la carretera.
· Pero, ¿Acaso no piensas pelear. ¿No quieres salvar a este mundo? Cuestiono nuevamente Enterprise.
· ¿Salvar este mundo? Ja, no me hagas reír, este mundo está tan podrido, que no importa lo que hagamos, ya no tiene salvación, igual la extinción es lo mejor, este planeta estará mejor sin la raza humana. Respondió el cambiando totalmente su semblante y tono de voz, ambas Waifus pudieron notar qué el hablaba muy enserio.
· Mi hermano tiene razón, quizás lo mejor sea nuestra extinción, los seres humanos son horribles, no merecen ni la salvación, ni el perdón. Exclamó Karen apoyando a su hermano, en ella también era visible la seriedad que tomaba frente a esta situación, lo que ocasiono qué ambas Waifus se entristecieran un poco, pues ellas esperarían que ellos aceptaran luchar a su lado para salvar sus mundos, pero no fue así, por lo que, un silencio incomodo reino por gran parte del viaje.
Un tiempo después, estaban por entrar a la ciudad, pero para su desgracia, la situación era peor de lo que imaginaban, desde la lejanía se veían enormes columnas de humo, y varios autos accidentados sobre la carretera, los cuales Zadkiel tuvo que sortear para abrirse paso, para poco después ver a la gente rompiendo puertas y ventanas de varios sitios, saqueando todo cuanto podían. Lo que les ocasiono problemas, pues en cuanto la gente vio la camioneta, trataron de robarla, lanzando piedras y objetos contra ella, ataques que Zadkiel no pudo evitar, pues eran demasiados, lo que termino por estrellar el parabrisas y medallón de la camioneta, obligando a Enterprise a salir hacia la batea, y desde ahí, poder defenderse, mediante sus flechas, las cuales lanzaría contra sus atacantes, sin embargo, no uso fuerza letal, por lo que solo los lastimo lo suficiente como para evitar que siguieran atacando, logrando así abrirse paso hasta una zona relativamente tranquila.
· Eso fue aterrador. Exclamó Karen nerviosa mientras se hiperventilaba a causa del susto, después de todo era una chica muy sensible, y a pesar de las experiencias qué ha vivido hasta ahora, y que puede hacerse la fuerte, en el fondo, sigue siendo la misma chica de siempre.
· Menos mal contamos con la señorita militar edgy, su habilidad en combate si que es útil en situaciones así. Menciono Celestia mientras daba unas palmaditas en la espalda de la chica albina.
· No es nada, es lo menos que puedo hacer, prometí qué los cuidaría, y no pienso faltar a mi palabra. Declaró ella mientras miraba un poco triste a Zadkiel, quien no noto esto, pues estaba distraído con algo más, pero para fortuna de ellos, logro avistar un enorme almacén comercial, el cual parecía estar intacto, incluso sin seguridad alguna, por lo que pensó que era su día de suerte, así que se dirigió ahí sin pensárselo dos veces, para estacionarse cerca de la entrada.
Una vez apartados en el sitio más conveniente para su misión, cada uno de los miembros tomo una maleta, dirigiéndose todos juntos con cautela hacia el almacén.
· Era de esperarse, las puertas están cerradas con candados. Espetó Zadkiel tras una breve revisión para encontrar una forma de entrar.
· Es un poco raro, ¿Por qué no ha venido nadie aquí? Cuestiono Celestia mientras observaba a todos lados como buscando algo.
· Quizás por que no pudieron entrar a causa de las cerraduras, por fortuna para nosotros no será difícil destruir los candados. Exclamó Enterprise mientras apuntaba con su arco hacia uno de los candados para así destruirlos, pero fue detenida por su Link.
· Espera, lo mejor será no llamar la atención, si de verdad no vinieron hacia aquí por que no pudieron entrar, seguramente vendrán en tumulto en cuanto vean que conseguimos abrirlo. Explico el astuto chico mientras se colgaba su mochila de frente y la abría para meter su mano en ella, para buscar algo.
· ¿Y como planeas qué entremos? Pregunto curiosa la Waifu Gótica con incertidumbre, pues las cerraduras lucían resistentes, quizás haría falta mucha fuerza bruta para destrozarlas.
· Descuida, mi hermano es el mejor chico que podrás conocer nunca, no solo es muy fuerte, también es muy sabio y sabe hacer muchas cosas. Exclamó Karen con alegría demostrando el orgullo qué sentía por su hermano.
· ¡Aquí están! Cúbranme por favor chicas, necesito un poco de tiempo para abrir los candados. Ordenó el tras sacar unas ganzúas de su mochila.
· ¡Vaya! Tu hermano es toda una caja de monerías, hasta ladrón experto nos salió jajajaja. Dijo bromeando Celestia mientras todas lo cubrían.
· De más joven… no era tan sabio como dice mi hermanita… andaba en malos pasos… y aunque aprendí cosas útiles, no es algo de lo que este muy orgulloso. Respondió el con seriedad mientras se concentraba en abrir aquellos candados, mientras qué, ante esta declaración, Enterprise quedo sorprendida, pues no podía creer como un chico tan lindo como el podría haber echo tal cosa.
· Vale, ya esta, Enty, ayúdame con el otro lado de la cortina, la levantaremos al mismo tiempo, mientras qué Karen y Celestia entran, debemos hacer el menor ruido posible para no llamar la atención. Tras esto, le indico a su Waifu para levantar la pesada cortina, pero a diferencia de lo que había imaginado, pudo notar como la chica logro levantar aquella cortina con facilidad, el ni siquiera metió las manos, algo que no le sorprendió, pues a pesar de estar orgulloso por lo fuerte que el es, sabia muy bien que no era nadie a comparación de su Waifu, la diferencia de fuerza era mas que obvia, por lo que solo se resigno y entro tras su hermana, para sostenerla ellos 3 mientras Enterprise entraba, logrando así estar todos dentro, cerrando la cortina para así asegurarse de qué nadie más pasara.
Ya una vez dentro, lograron observar lo enorme qué era ese sitio, lleno de anaqueles y cajas por todo el lugar, por lo que decidieron separarse y buscar lo necesario, para así no perder mucho tiempo y regresar pronto a casa.
Poco después, Zadkiel estaba tratando de abrir unas cajas, cuando de pronto, alguien se acerco a el, era su hermana, Karen.
· ¿Cómo vas con la búsqueda? Pregunto la dulce chica a su hermano menor.
· Mal, muchas de estas cajas están selladas a conciencia, quizás debería pedirle ayuda a Enty para poder abrirlas. Respondió el chico mientras desistió de tratar de destapar una caja de madera con la tapa clavada.
· Yo tampoco he encontrado nada útil, quizás no fue buena idea venir a este sitio, pero, dejando eso de lado, quería hablar contigo a solas. Espetó Karen con timidez.
· ¿Qué ocurre? ¿Esta todo bien? Cuestiono el mientras daba un vistazo más al fondo en el pasillo, logrando ubicar cajas de cartón, las cuales serian más fáciles de abrir, por lo que se dirigió hacia ellas, siendo seguido por su hermana.
· Si, todo esta bien, al menos conmigo, a pesar de lo que paso ayer, creo que todo esta bien… sin embargo… hay algo que me dice que eres tu quien no lo esta. Expreso ella con delicadeza, pues conocía a su hermano muy bien y no quería incomodarlo hablando sobre sus sentimientos, pues el jamás tuvo alguien con quien hablar… o al menos, ya no tenia con quien hacerlo.
· ¿De qué estás hablando? Yo estoy bien, no tengo ningún problema. Respondió tajantemente mientras rompía las cajas de cartón, encontrando dentro comida chatarra, la cual empacaría en su mochila.
· Somos hermanos, te conozco desde hace mucho, puedo notar cuando hay algo distinto en ti, siempre te he visto como alguien ejemplar, se que eres fuerte, y siempre has sido muy sabio, sabes que siempre te he admirado, por ser tan responsable y trabajador… pero… últimamente… desde que todo esto empezó… siento que algo cambio en ti, no se que será… pero no eres el mismo de siempre. Explico ella mientras se acercaba a ayudar al chico a empacar las cosas que encontraron.
· Escucha, sabes muy bien qué me jure a mi mismo jamás volver a hablar de mis sentimientos, jamás volver a abrir mi corazón, y menos después de qué "el" nos abandonará. Expreso el chico con melancolía en su voz, al parecer recordó algo que no quería, o más bien, a alguien que no debía.
· Lo se, se que desde lo que ese tonto hizo Natasha y tu salieron heridos, incluso yo misma he llegado a creer que no haberlo conocido pudo haber sido lo mejor, pero, yo no soy el, se que quizás antes no lo hice, pero, si un día necesitas hablar con alguien, puedes contar conmigo. Propuso ella mientras abrazaba a su hermano por la espalda, pero el chico solo se limitó a asentir, pero antes de que el dijera algo, escucharon un ruido al fondo del sitio, una especie de golpeteo metálico, lo que intrigó a la pareja de hermanos, quienes armados de valor, con cautela, decidieron ir a explorar el origen de aquel ruido.
Mientras tanto, al otro extremo del lugar, ambas Waifus se habían reunido, al parecer tampoco lograron encontrar alimentos, pero si algunas herramientas qué podrían ser útiles en algún momento.
· Y dime, ¿Qué piensas de ellos? Cuestiono curiosa Celestia mientras se acercaba a Enterprise.
· Ellos… son buenos chicos, la verdad, me alegra poder estar con ellos, más aun sabiendo lo "podrido" qué esta este mundo. Respondió la chica barco con seriedad.
· No pues, si se nota, digo, no ha pasado ni siquiera una semana y terminaste besándote con el, incluso sabiendo que tiene pareja. Exclamó bromeando la chica Gótica mientras reía burlonamente, lo que ocasiono qué la otra Waifu se sonrojara.
· No es momento para bromas tontas. Respondió Enterprise molesta tratando de ocultar su vergüenza.
· Lo siento, solo quería romper el hielo, además, mi pregunta no era por eso, era mas bien, por lo que ellos dijeron de camino hacia aquí. Explico Celestia en tono serio mientras seguía buscando entre las cajas.
· ¿Te refieres a lo de que los humanos no merecen ser salvados? Cuestiono ella de regreso.
· Pues si, ¿a que más si no? Digo, tu pareces ser de esas que luchan por la justicia y todo eso, ¿de verdad te parece bien? ¿Planeas solo vivir con ellos como si fueran todos una gran familia feliz? Volvió a cuestionar Celestia con aun más seriedad, como tratando de obligar a su compañera a ser sincera.
· Ellos en verdad son buenos, y seguramente tienen sus razones para pensar así, no puedo juzgarlos, quizás, vivir en esta "realidad" les causó mucho dolor, pero a pesar de ello, creo que vale la pena al menos luchar para protegerlos. Respondió Enterprise con gran seguridad en si misma.
· No se si te has puesto a reflexionar pero, si estos 3 años terminan, y nada cambia, entonces toda la humanidad será eliminada, y pues, no lo se, nuestros mundos, y nosotras mismas, fuimos creados por esa humanidad, si ellos desaparecen, ¿no lo haríamos nosotros también? Y si eso ocurre, ¿de verdad esta bien para ti no hacer nada? Al parecer, este interrogatorio por parte de la Loli Gótica había terminado, pues Enterprise no respondió nada, sin embargo, si se mordió los labios en señal de duda, por lo que al notar esto, Celestia decidió parar con su interrogatorio.
De regreso con los hermanos, ambos se acercaban cautelosamente al cuarto del que provenía ese golpeteo, el cual estaba cerrado, por lo que Zadkiel procedió a revisar si la puerta estaba cerrada, pero para su fortuna, la perilla giró completamente, permitiéndole abrirla lentamente, al menos hasta poder dejar una apertura para poder observar el interior, mientras que Karen cubría su espalda, permitiéndole así descubrir lo que ocasiono el ruido, al fondo, había una jaula de acero, la cual era lo suficientemente grande como para una persona, pero lo mas sorprendente, era lo que había dentro de aquella jaula, era una Waifu de pelo morado y cuerpo muy bien dotado, con uniforme un escolar típico de algún colegio para señoritas de la alta sociedad, alguien que el conocía muy bien, pues se trataba de un personaje de uno de sus animes favoritos, era Miku Izayoi del anime Date a Live, estaba atada de pies y manos, además de estar amordazada, aun así no se rendía, pues usaba todas sus fuerzas para patear la puerta de la jaula, esperando así abrirla, verla en esa situación hizo enojar a Zadkiel, pues no podía creer que hubiera alguien capaz de hacerle eso a alguien tan linda como ella, por lo que le pidió a Karen ir por sus Waifus, mientras el liberaba a la chica cautiva, entrando sin pensarlo y acercándose a la jaula, lo que ocasiono qué la prisionera de pelo púrpura se asustara y retrocediendo a una esquina dentro de la jaula misma.
· Tranquila, no tienes por que temer, he venido a ayudarte. Dijo el mientras miraba por todas partes, pues la puerta de aquella jaula tenia un candado, el cual no podía abrir usando sus ganzúas, por lo que pensó qué debería haber algunas llaves cerca para quitarlo, pero no lograba localizarlos con la mirada, sin embargo, acto seguido, una flecha de energía verde impacto contra el candado, destruyendo al instante y desbloqueando la puerta, era Enterprise quien llego rápidamente y comprendió la situación, por lo que soluciono rápido el problema, acto seguido, Zadkiel trato de entrar, pero aquella Waifu no hacia más que mostrar desagrado ante su presencia, pues no hacia más que alejarse y negar con la cabeza, al menos así fue hasta que Karen y Celestia aparecieron en el sitio, ya que, al Miku percatarse de ellas, se robaron su atención por completo, haciéndola olvidarse de Zadkiel, e incluso motivándola a ponerse de pie y salir de la jaula por cuenta propia dando saltitos, incluso empujando al pobre chico que solo quería ayudarla, ocasionando que este terminara en el suelo, cosa que no pareció importarle para nada a la nueva Waifu, la cual se acerco hasta Karen y le suplico por ayuda, y así, usando un Cúter qué encontraron ahí mismo, la liberaron, ocasionando que en cuanto Miku pudiera moverse con libertad, abrazara de forma muy empalagosa a su salvadora, mientras qué Enterprise ayudaba a su Link a levantarse, quien veía todo esto estupefacto, pues no sucedió lo que esperaba.
· Entiendo que estés agradecida por liberarte, pero no hace falta que seas tan cariñosa. Espetó Karen tratando de apartarse de Miku, pues no estaba impuesta a recibir tales muestras de afecto, pero por más que intento, no pudo quitársela de encima.
· Muchas gracias por salvarme, llevaba más de un día aquí encerrada desde que me capturaron, estoy tan feliz por que una chica tan linda fue quien me salvo, lastima que lo primero que vi fue a ese asqueroso hombre de ahí. Exclamó Miku con desagrado mientras miraba con desprecio a Zadkiel, algo que afecto en gran medida al chico, pues se sentía rechazado, el no esperaba tal reacción, y menos de una de las Waifus qué el amaba.
· Dejando eso de lado, ¿a que te refieres con que te capturaron? Cuestiono Celestia a la nueva chica, quien también la miraría con ojos de deseo, soltando al fin a Karen para poner toda su atención en la Waifu Gótica.
· Tu tampoco estas nada mal, ya me hacia falta un poco de felicidad después de tantas malas experiencias en este mundo, que me dio más razones para odiar a los hombres. Espetó Miku mientras miraba de pies a cabeza a Celestia.
· Te hicieron una pregunta, deja de ignorarla y responde. Exclamó con molestia Enterprise, pues estaba enojada por lo que la peli morada dijo sobre su Link.
· Tu también eres muy linda, lastima por ese humor qué te cargas, si pudiera usar mis poderes, ustedes dos ya serian mías, pero en fin, supongo que esto es mejor que estar a merced de ese grupo de asquerosos hombres armados. Dijo Miku mientras se cruzaba de brazos y suspiraba con exasperación.
· ¿Hombres armados dijiste? ¿Y ellos te encerraron aquí? Pregunto Celestia nuevamente mientras reflexionaba sobre todo eso.
· ¿Acaso estas sorda? Es lo que dije, ya bastante tuve con que me sacaran de mi mundo y me trajeran a este sitio al qué llaman "realidad", y para colmo, enviarme a buscar a un estúpido hombre, al cual ni siquiera me tomé la molestia de ir a buscarlo, fue entonces que escuche todo lo que esa "diosa" menciono sobre su tonto juego, ¿obligarnos a hacer equipo con hombres? ¡por favor, qué estupidez!, no se puede confiar en ellos, y prueba de esto fue cuando me tope con un grupo de hombres con equipo táctico militar y armas de fuego potentes, de no ser por que esa diosa dijo que podía morir si gastaba toda la energía que me permitía existir, me habría defendido y los habría matado a todos, pero no quiero morir, por lo que no me quedo más que someterme a ellos, por alguna razón están capturando a otras como nosotras, desconozco el por que, pero dijeron que regresarían… Explico Miku mientras los demás escuchaban con atención.
· Espera un poco, hombres armados, secuestros, armas, un almacén… ahora entiendo todo, este es un almacén de los narcos. Exclamó Karen con temor mientras miraba preocupada a su hermano.
· ¿Narcos? ¿Qué es eso? Pregunto Enterprise con intriga.
· Son grupos criminales mejor conocidos como "crimen organizado", son la peor escoria que puede haber en este país y los causantes de que este país viva en el miedo día tras día. Menciono Zadkiel mientras chasqueaba la boca atemorizado.
· Si es verdad lo que dicen, no creo que debamos estar aquí, quizás lo mejor sea irnos de aquí antes de que regresen, o podríamos correr un grave peligro. Propuso Celestia, pero para desgracia de los chicos, justo en el peor momento, se escucho como abrieron de golpe las cortinas, y varias voces comenzaron a parlotear de manera violenta.
· Maldición, algún pendejo forzó los candados y entro, de seguro ya nos chingaron toda la mercancía. Exclamó una voz masculina.
· Aun deben estar aquí, esa camioneta no estaba estacionada fuera cuando nos fuimos, quémenla, y revisen el sitio, maten a todo el que encuentren aquí. Ordenó otra voz gruesa y rasposa, mientras qué varios hombres entraban al almacén preparando sus armas para atacar, mientras qué otro incendio la camioneta de Zadkiel usando gasolina qué roció por todo el vehículo y un encendedor.
· Rayos, ¿Y ahora qué hacemos? Exclamó Karen casi susurrando mientras temblaba del miedo.
· Tranquilos, yo me encargare de ellos, no dejare que nadie los lastime, y si en verdad son escoria, no tendré reparos en matarlos a todos. Murmuraba Enterprise mientras preparaba su arco para luchar.
· Espera, no puedes lanzarte así sin un plan. Menciono Celestia tratando de detener a su amiga, pero antes de que alguien dijera algo, Zadkiel salió corriendo del cuarto gritando para tratar de llamar la atención de los sicarios, cosa que fue fácil de lograr sin embargo, en cuanto lo vieron, todos dispararon contra el, obligándolo a correr y esconderse entre los anaqueles para cubrirse de los disparos.
· ¡Hermano! Grito Karen aterrada al ver tal acto de valentía, o quizás de estupidez.
· Ese tonto, esta haciendo de señuelo, es tu turno de atacar Enty, acaba con todos. Ordenó Celestia mientras se asomaba por la puerta tratando de ubicar a los enemigos, para acto seguido, ver como la Waifu albina salía disparada y comenzaba a disparar contra los sicarios, uno por uno fueron cayendo, pues Enterprise apunto directo hacia la cabeza sin compasión.
Mientras tanto, Zadkiel llego hasta el último estante, la balacera continuaba, pero era mas que obvio qué los disparos disminuían, el pensó que estaría a salvo, cuando de pronto, sería golpeado con violencia en la cabeza, uno de los sicarios, al parecer quien estaba al mando, había llegado hasta el, dejando al pobre chico en el suelo, siendo apuntado por un rifle de alto calibre, pero antes de que el criminal disparará en su contra, el pateo una de sus piernas, haciendo qué errara el tiro y cayera al suelo, aprovechando la oportunidad para ir sobre de el ignorando todo el dolor, golpeándolo ferozmente en la cara, pero ese sicario también estaba entrenando para ignorar el dolor por lo que dejando de lado su arma de fuego, riendo mientras recibía golpe tras golpe del chico, saco de entre sus pantalones un cuchillo, con el cual dirigió un ataque justo a la cabeza de Zadkiel, el cual pudo acabar con su vida, pero justo en ese momento, apareció Enterprise, quien disparo a la mano, cortándola de tajo con todo y cuchillo, ocasionando que aquel hombre dejara de reír para gritar de dolor, al parecer, su aguante tenia un límite, aun así, Zadkiel no paraba de golpearlo, pero entonces, Enterprise acabo con la vida de aquel sujeto de un disparo certero en la cabeza, consiguiendo así que su Link se detuviera al fin.
· Ya todo esta bien, mate a todos, por favor, detente. Dijo la Waifu Albina mientras abofeteaba a su compañero esperando hacerlo entrar en razón.
· ¡Hermano! ¿Pero que tonterías estabas pensando? Exclamó Karen llorando mientras se lanzaba a abrasar a su hermano, pues creía que lo perdería para siempre.
· Lo siento, yo, solo actúe sin pensarlo, tenia que protegerlas… Espetó el chico mientras sobaba su adolorida mejilla y se ponía de pie junto a su hermanita.
· Menos mal estos tipos no fueron ni siquiera una molestia para ti Enty, si no estuvieras con nosotros, no se que habría pasado, ni siquiera yo podría con tantos sujetos, y menos con esas armas qué poseen. Menciono Celestia mientras daba un vistazo por todo el sitio, logrando contabilizar al menos 10 cadáveres.
· Si pudiera usar mis poderes también podría deshacerme fácil de ellos, pero lo mejor será irnos ahora. Dijo Miku mientras se acercaba a ellos.
· ¿Planeas venir con nosotros? Cuestiono Karen sorprendida.
· Pero por supuesto, ¿Por que dejaría ir a una chica tan linda como tu? Respondió la peli morada mientras acercaba su rostro al de Karen para tratar de besarla, pero entonces fue detenida por Celestia.
· Bien, bien, dejemos los "cariñitos" para después, ahora debemos pensar en como irnos de aquí, ya que acaban de incendiar nuestro vehículo, debemos buscar otro transporte. Ordenó la Gótica mientras seguía observando a su alrededor en busca de una posible solución.
· ¿Y si usamos sus vehículos? Quizás alguno de ellos tenga alguna llave o algo así… Proponía Karen, pero fue interrumpida de golpe por la albina.
· Olvídalo, podrían tener alguna forma de rastrearlo, debemos buscar algún otro. Expreso ella mientras mordía uno de sus dedos.
· Tomemos todo lo que conseguimos juntar, y salgamos de aquí, ya encontraremos otro vehículo. Ordenó Zadkiel mientras tomaba su maleta y la colgaba sobre su espalda, no sin antes tomar también una pistola qué aquel que lo había atacado tenia consigo, una Beretta 92 FS INOX, el sabia que tomar alguna de las armas largas sería una desventaja, por lo que se decidió por aquella arma corta, además, que no era la primera vez que tenia algo así en sus manos, por lo que también busco más municiones en los demás cadáveres, mientras era seguido por las chicas, y una vez terminado esto, todos salieron del sitio con cautela, pues no sabían si habían llamado la atención de alguien más.
· Ese auto podría servirnos, Enty, cúbreme la espalda, necesito unos cuantos minutos. Pidió Zadkiel atentamente tras observar una camioneta Renault Duster roja, por lo que su Waifu respondió afirmativamente, acercándose todos a aquel auto, mientras que las demás chicas se cubrían al otro lado, Zadkiel hurgo en su maleta, buscando un alambre y una pequeña navaja de bolsillo, para después acercarse a la puerta del conductor, y usando la navaja, separo la moldura de plástico del vidrio, permitiéndole introducir aquel alambre, cuya punta doblo en forma de ganchillo, y de manera repetida, meterlo y sacarlo, esperando así poder votar el seguro de la puerta. Para su desgracia, varios civiles qué estaban ocasionando disturbios se percataron del grupo de chicos, por lo que no pensaron dos veces en ir a asaltarlos, situación de la que Enterprise se dio cuenta, por lo que se preparo para atacar, y de igual forma, Celestia le cargo sus cosas a Miku, y fue a apoyar a su amiga.
· No quiero apresurarte, pero vienen varias personas hacia aquí, y no parecen tener buenas intenciones. Menciono Enterprise mientras disparaba algunas flechas como advertencia, pero eso no hizo retroceder a aquella gente que estaba frenética, por lo que se lanzaron a toda prisa en contra de ellos.
· Lo se, tan solo cúbreme un poco más. Pidió Zadkiel algo presionado, para su fortuna, logro votar el seguro y abrir la puerta, entrando rápidamente al vehículo y quitando los demás seguros para que todas pudieran entrar, ahora, solo faltaba lo más importante, y eso era encender el auto.
· Supongo que no tenemos opción, Enty, encárgate de los más lejanos, yo me encargare de los más cercanos. Ordeno Celestia mientras sacaba varias cartas, las cuales sujetaba con todos sus dedos en ambas manos, ella sabía muy bien qué Enterprise era fuerte con sus ataques a larga distancia, pero era demasiada gente incluso para ella, por lo que no quedaba más que trabajar en equipo, y aprovechar que la chica Gótica tiene ventaja en ataques a distancia media, por lo que ambas comenzaron a disparar, pero ya que solo eran civiles, trataban de no lastimarlos de gravedad, uno a uno cada miembro de esa horda de gente descontrolada iba cayendo, pero no parecía tener fin, pues con cada minuto qué pasaba, aparecían más y más personas, por suerte, se logro escuchar el motor de aquella camioneta encender.
· ¡Suban, rápido! Grito Zadkiel mientras arrancaba el auto a toda velocidad, permitiéndoles escapar asi de aquella peligrosa situación.
Momentos después, ya de regreso a casa:
· No quiero volver a hacer algo así en mi vida, pensé que moriríamos todos. Expreso Karen con pesar, ella aun seguía siendo muy sensible, y tener una experiencia como esa fue demasiado.
· Tranquila, ya todo paso. Espetó Miku mientras la abrazaba con ternura para tratar de consolarla, pues noto que ella estaba llorando.
· Supongo que puedo permitir esto por esta vez. Dijo Celestia mientras miraba hacia otro lado por la ventana del auto.
· Aunque, estoy sorprendida, ¿Cómo es que ustedes dos pueden usar sus poderes sin miedo a desaparecer y morir? Cuestiono Miku con curiosidad.
· ¿Acaso no lo sabes? Puedes hacer un Vinculo con tu Link, y así obtener energía suficiente para poder vivir. Explico Enterprise mientras volteaba su mirada hacia los asientos de atrás.
· No me digan que… ¿eso se hace solo con la persona que nos obligaron a buscar al llegar aquí? Expreso Miku con gran desagrado a aquella situación.
· No, la verdad es que no, parece que podemos hacerlo con cualquiera siempre y cuando ambas partes estén de acuerdo, después de todo, esa chica a la que tanto están manoseando es mi Link. Explico Celestia mientras tomaba de un brazo a Karen y la jalaba hacia ella, pero esto no sería permitido por Miku, quien también terminaría por tirar de su otro brazo, dejando a la pobre chica atrapada en una especie de juego de tira y afloja.
· ¡Sueltala! Ahora ella será también mi link, y así podré recuperar mi poder. Ordenó Miku mientras jalaba de Karen.
· ¡Basta! Ella no es un objeto qué puedes usar a tu conveniencia, además no sabemos si una persona pueda hacer otro vinculo aparte del que ya tiene. Exclamó Celestia con malestar mientras también tiraba de Karen, quien no hacia más que suplicar por ayuda a su hermano, quien veía todo esto por el retrovisor y solo reía un poco, tratando de olvidar aquel traumático momento que vivió hace poco.
· Estas molesta conmigo, ¿verdad? Pregunto Zadkiel temeroso mientras seguía conduciendo y sin apartar la vista de la carretera.
· ¿Acaso tengo que decirlo? Volviste a lanzarte sin pensarlo, casi te matan, esta vez fue una situación aun más peligrosa, y tu solo te lanzaste como un suicida… ¿Acaso no pensaste en las consecuencias de que tu mueras? Regaño Enterprise a su Link mientras bajaba la mirada.
· Yo… Lo siento… no sabia que las hacer… supongo que, deberíamos agradecer qué todo salió bien… Expresaba arrepentido el chico, pero entonces fue interrumpido por su Waifu, quien grito a las chicas de los asientos traseros qué se callaran de una vez, lo que las atemoriza e hizo qué dejaran de discutir y pelear, esto también asusto a Zadkiel, no pensó que su Waifu llegaría a tener mal temperamento.
· Si vuelves a hacer algo así, te juro que te abandonare y buscaré a alguien más, así que, más te vale, que sea la última vez que te arriesgas así. Suplico ella casi susurrando y soportando el derramar lágrimas, pues el simple echo de pensar que podría haber perdido a su link, casi le rompe el corazón, un sentimiento que ella no sentía hace ya mucho tiempo, por eso le era difícil expresarse.
· Esta bien… Lo prometo, no volveré a hacer una locura como esa jamás… ya bastante tengo con saber que el mundo está por terminarse… perderte a ti también… seria lo peor que me podría pasar… Exclamó el con sinceridad, pero había un poco de rubor en su rostro, al parecer, ese regaño si le afecto bastante, y más con la amenaza qué le hicieron.
· Pero a pesar de todo… no dejas de sorprenderme… dime… ¿Cómo aprendiste a abrir autos y arrancarlo sin llave alguna? Cuestiono Enterprise con más calma, pues no quería seguir diciendo cosas hirientes a su chico.
· Yo te lo dije… también tengo un pasado qué quiero dejar atrás… hice cosas malas… como robar… o involucrarme en pleitos callejeros de bandas… estuve a nada de seguir por el mal camino y terminar como esos sicarios a los que mataste en el almacén… pero por suerte para mi, hubo personas que me alejaron de ese mal camino, y gracias a eso, soy quien soy ahora, sin embargo, hay cosas qué no se olvidan jamás. Relataba el mientras continuaba manejando, teniendo la atención de todas las chicas a lo que el decía, lo que hizo más ameno el viaje de regreso a casa.
· Al menos, no eres también un hombre inútil… Susurro Miku mientras recargaba su cara sobre una de sus manos y miraba su reflejo en la ventana.
Ya era de noche para cuando los chicos regresaron a su hogar, la luna se encontraba en lo alto, parecía una noche extrañamente tranquila, pero ninguno le tomo importancia, por lo que solo se limitó a bajar las cosas, y entrar a casa. Por ahora, la única preocupación de Zadkiel, era como explicarle a su padre lo que le paso a su camioneta, y también, ocultar todo lo que paso a su novia, Natasha, pues no sabia que podría pasar si se llegara a enterar.
· Hijo, gracias a dios, pensé que algo les habría pasado y ya no los volvería a ver. Exclamó casi llorando la madre de ambos chicos, mientras los abrazaba.
· ¡Vaya! Ya era hora de que regresaran, más parece que se fueron a divertir, y encima traen a otra de esas aberraciones con ustedes, esto no es un hotel ni una casa de la caridad, así que espero y hayan traído todas las cosas, o ya sabes lo que pasara, se van derechito a la calle. Mientras el padre de Zadkiel decía esto, fue golpeado por varias maletas, las cuales lo hicieron caer al suelo, por lo que, sintiéndose humillado, se levanto como pudo, y enfurecido, se prepararía para golpearlos, pero entonces, fue detenido por Enterprise, quien le apuntaba directamente a la cara con su arco.
· Escuche bien, vengo de muy mal humor, y me canse de estar aguantando sus malos tratos, usted no es nadie para tratarnos así, ni a nosotras, ni a sus hijos, ahí esta lo que quería, espero y le aproveche, por que sus hijos casi pierden la vida ahí afuera, y si, también perdieron la camioneta, pero no quiero escuchar nada al respecto, una sola palabra más, y me desharé de usted, ¿entendido? Ordenó Enterprise con gran enojo, pues la actitud de aquel hombre le pareció de lo más nefasto.
· Enty, por favor, es mi padre, no le hagas daño, te lo ruego. Suplico Karen, pero fue detenida por Celestia, quien también se acerco a ese hombre, y usando una de sus cartas, le hizo un leve corte en la mejilla
· ¿Entendido? Volvió a cuestionar Celestia mientras ambas Waifus lo miraban amenazadoramente.
· Tsk… esta bien… ya entendí. Esto fue todo lo que ese hombre se limitó a responder, pues no era tonto y sabia que no podía hacer nada al respecto, mientras qué, ambas chicas, bajaron la guardia y se retiraron de la sala, llevando las cosas a la cocina, pues todos estaban hambrientos y solo querían comer algo.
· Malditos monstruos… Exclamó el señor entre dientes mientras limpiaba la sangre qué le escurría por aquel corte, y era consolado con un abrazo por parte de su esposa, tratando de calmarlo, Zadkiel y Karen solo se limitaron a seguir a sus Waifus y llevar a Miku consigo.
· Por eso odio a los hombres. Expreso Miku mientras miraba con desprecio al padre de familia y le hacía el feo en forma de burla, lo que hizo enojar aun mas al tipo, pero sabia lo que pasaria, por lo que se trago todo su enojo y solo se retiro a encerrarse a su habitación.
Tras esta bochornosa escena de una típica pelea familiar de Latinoamérica, los chicos solo se dedicaron a cenar y darse un buen baño, fue un día muy pesado y todos estaban agotados, por lo que se retiraron todos a dormir.
La noche siguió avanzando, era ya de madrugada, de pronto, Karen somnolienta, sintió qué alguien se acostó a su lado con ella en la cama, pero no le tomo importancia, al menos, no hasta que comenzó a sentir como acariciaban su cabello, cosa que se le hizo muy extraña, por lo que pensó qué quizás era Miku, quien estaba de melosa otra vez, pero la cosa solo empeoró, cuando una mano cubrió su boca mientras que la levantaban violentamente jalando sus cabellos, sujetándola de tal forma que no podía moverse, y tampoco gritar, Fue entonces que ella se percato de un grupo de hombres armados, los cuales tenían atadas y amordazadas a Miku y Celestia, lo que la aterro, por lo que pensó en gritar por ayuda, forcejeando con todas sus fuerzas para liberarse, pero fue inútil, entonces alguien se acerco a ella, sujetando su cara obligándola a mirarlo.
· Silencio, no querrás despertar a los demás, hermanita… Susurro una voz qué Karen conocía muy bien, era su hermano menor, había regresado, al parecer, planeaba cumplir su amenaza, mientras qué Karen solo veía esto con terror, pues logro notar, a pesar de la oscuridad de la habitación, en los chalecos de aquellos invasores, el mismo logo de los narcos qué Enterprise abatió, una Z mayúscula acompañada de una z minúscula.
