Danganronpa Re: IF


Capitulo I.


La Academia Kibougamine, comúnmente referida también como Pico de la Esperanza, un instituto enfocado en cultivar el futuro de la población al albergar a una masa de estudiantes cuyos seudónimos eran "Estudiantes Definitivos"

Estos eran aquellos que destacaban tanto en un área concreta que eran insuperables en ese ámbito, el proceso de selección era riguroso y exhaustivo, en el cual gracias a informes académicos de todos los estudiantes de Japón, alumnos los cuales destacaban eran seleccionados para ser estudiados, comprobando si tenían lo necesario para unirse al prestigioso instituto.

Como tal, podría considerarse una agencia de talentos financiada por el gobierno Japonés y dispuesta solamente a reclutar los mejores, siempre con el hecho presente de quien se graduara allí estaba destinado al éxito y grandes posiciones laborales, sociales y demás, en resumidas cuentas serias considerado un prodigio u especie de celebridad.

Makoto Naegi, el estudiante afortunado definitivo, quien tenía una admiración imperecedera por la academia, no se sentía realmente como si perteneciera allí, si, tenía un "talento" y fue formalmente invitado, pero no podía sacar de su cabeza el hecho de que la única razón por la que entro allí fue por pura casualidad.

El estudiante afortunado usaba una chaqueta de color oscuro, su cabello era rebelde, despeinado en su mayor parte y con un mechón puntiagudo que tenía un extraño parecido a una antena, destacaba a simple vista por ello además de su corta estatura.

"Sinceramente, cuando me inscribí en la rifa, no esperaba ser el ganador…" Se dijo a si mismo aun incrédulo, mientras veía el imponente edificio que se alzaba ante él.

La academia era hermosa, un conjunto de edificios de gran tamaño que daban la sensación de inmensidad, seguramente era gigante por dentro, como si de un palacio se tratase, el estudiante afortunado definitivo estaba justo detrás de la entrada, aun con nervios, intentando convencerse a sí mismo de que no era un sueño.

Su mente divago, cuando se le notifico con una carta que le felicitaba y le invitaba formalmente a la Academia, se volvió loco por un tiempo, intentando averiguar por todos los medios cualquier información sobre otros estudiantes que hubieran sido seleccionados.

Su búsqueda resulto en gran parte fructífera y con grandes resultados, ya que literalmente existían foros de internet dedicados a los estudiantes de la Academia Kibougamine, con un subforo dedicado completamente a candidatos potenciales, pudo identificar a la mayoría de miembros de lo que podría ser su clase; La clase 78.

Hubo celebridades como Sayaka Maizono, la Estudiante Idol definitiva, una chica que Naegi había conocido anteriormente en secundaria, era una de las cantantes más conocidas de Japón y una de las más influyentes en la música POP gracias a las nuevas generaciones que eran activos seguidores de ella.

Supermodelos de la talla de Junko Enoshima, una mujer denominada simplemente como perfecta por su arrolladora belleza que era envidiada por la mayoría de las mujeres, había sido reclutada como la Estudiante Modelo Definitiva.

Deportistas de la talla de Leon Kuwata, quien era un experto natural en el baseball fueron reclutados, circulaban rumores sobre que el odiaba entrenar y que prefería ser músico, la veracidad de estos no estaba implícita para Naegi, era conocido como el Estudiante All-Stars Definitivo.

También otros como Aoi Asahina, quien ahora sería la Estudiante Nadadora Definitiva, una mujer según fotos esbelta y de gran belleza, al parecer con una adicción a las donas, siendo que en la mayoría de sus fotos aparecía con alguna.

Mondo Owada, conocido hombre en Japón por su banda de motoristas, fue reclutado como el Estudiante Motero Definitivo, Naegi esperaba sinceramente llevarse bien con él o en el mejor de los casos estar en buenos términos, era alguien a quien no quería como su enemigo.

Hubo otros menos famosos, pero igual de impresionantes, como Hifumi Yamada, quien era un conocido escritor de Fanfics y creador de doujins, que solía vender en ferias de anime, fue reclutado como el Estudiante Otaku Definitivo.

Sakura Ogami era el nombre de aquella mujer a quien comúnmente se le refería como Ogro, uno de los seres humanos más fuertes del planeta y la Estudiante Luchadora Definitiva, alguien a quien Naegi no quería ocasionar ningún problema por su propia seguridad.

La novelista de éxito, Toko Fukawa también había sido reclutada por la Academia, sus libros eran best seller entre el público más joven y su género destacado era el romance, pero se rumoreaba que ella tenía ciertos problemas de autoestima.

Prodigios como Chihiro Fujisaki, La Estudiante Programadora Definitiva también empezarían allí, una mujer conocida por su belleza además de su inteligencia y logros, como un proyecto de inteligencia artificial que con tecnología de Machine Learning podía hacer preguntas concretas y aprender de las respuestas dadas por el usuario, llegando al punto donde incluso podría desarrollar una personalidad propia, ciertamente algo innovador e interesante para Makoto Naegi.

El ultimo de todos fue Togami Byakuya, el Estudiante Heredero Definitivo, un hombre con una mirada de hierro e imponente a pesar de su flácida figura, futuro heredero de un conglomerado internacional multimillonario, una persona que desde el primer minuto de su vida estaba destinado al éxito.

Habían otros de los que solo tenía sus nombres, mas no sus talentos y algunos no tenían imágenes para acompañar su descripción, sin embargo era seguro afirmar que al menos ya sabía al menos con quien se iba a encontrar…

El sentimiento de que no pertenecía allí se hacía presente, con tanta gente extraordinaria, que alguien tan común como el estuviera entre ellos, era simplemente una burla…

.

.

.

Suspiro, sacando todo el aire que podía para después sonreír con optimismo.

"Solo queda esperar lo mejor." El expreso con una sonrisa mientras disipaba todas sus dudas y caminaba para entrar, si bien aún no se sentía que pertenecía allí, fue seleccionado, no tenía por qué dudar de si mismo, iría y triunfaría como todos.

Daria lo mejor de sí.

Fue a paso rápido, hasta que finalmente estuvo a punto de entrar a la academia…

Cuando paso la entrada, y coloco sus pies en la grava pavimentada, el mundo para Makoto Naegi empezó a deformarse, el estudiante no podía entender lo que pasaba hasta que ya era muy tarde;

Estaba perdiendo el conocimiento.

El miedo se cernió sobre ya sus adormilados sentidos mientras estaba al borde de la inconsciencia, lucho como pudo por moverse, usando la mayor fuerza de voluntad que tenía para mantenerse despierto, en vano, ya que sus parpados se sentían pesados, su cabeza daba vueltas y su cuerpo poco a poco dejaba de responder a sus suplicas.

.

.

.


. . .

"Mm…" Murmuro el Estudiante Afortunado Definitivo mientras alzaba la cabeza con pesadez, un pequeño dolor punzante se cernía en su cien, insoportable, pero decidió ignorarlo en pos de inspeccionar el lugar donde estaba.

Si bien sus ojos fallaban un poco, volvieron a la normalidad cuando se acostumbraron a la luz del lugar, divisando los contornos de una línea de pupitres escolares, él estaba sentado en uno de ellos, delante de él, un gran pizarrón era visible, varios garabatos escritos con letra horrible y el grotesco dibujo de lo que parecía ser un oso mitad blanco mitad negro estaba presente.

El lugar estaba desierto, él se levantó con una creciente intranquilidad, no estaba seguro de lo que estaba sucediendo, intento hacer cabeza de que podía haber pasado… Hasta que todo vino a su mente…

La entrada de la Academia… Me desmaye.

¿Esto era la Academia Kibougamine? Estaba tan desierto que no podía asegurarlo con claridad, no se escuchaba ningún tipo de ruido alrededor como si todo estuviera abandonado, un pequeño sentimiento de ansiedad se hizo presente en el Estudiante Afortunado, pero intento hacerlo a un lado con todo su esfuerzo.

"Cálmate, Naegi." Él se dijo a si mismo mientras palmeaba su cara con cansancio.

Inspeccionando aún más, ya completamente recuperado mentalmente del despertar, miro algo que lo dejo confuso y le helo la sangre a partes iguales…

¿¡Mm!?

Miro a las ventanas del aula, se percató de un detalle bastante alarmante en los extremos de la habitación, lo que parecían anteriormente ventanas estaban cubiertas por un gruesa plancha de acero con varios engranajes gruesos, el retrocedió por instinto con algo de pavor creciente cuando vio otra cosa más cerca del techo…

"¿E-eso es una ametralladora?" Pregunto con miedo, cerca de allí también había una cámara de seguridad, todo era muy extraño para Naegi, no podía encontrarle un punto lógico positivo a cualquier cosa que estuviera viendo por allí.

¿Era una especie de iniciación en la Academia?

Imposible, si era cierto el debería saberlo, paso muchas horas después de ser seleccionado investigando sobre los estudiantes definitivos y cómo funcionaba todo, si bien su conocimiento solo era teórico, nunca, en ningún lugar se hacía mención a algo como esto.

¿Era una iniciación secreta? Era probable, pero eso no quitaba lo extraño de todo.

Tal vez…

¿Tal vez había sido secuestrado?

.

.

.

Sin mediar más palabra e intentando que sus pensamientos no le impidieran razonar con claridad, busco la puerta del aula para salir, encontrándola rápidamente y saliendo del lugar a paso rápido sin pensarlo dos veces.

Inmediatamente después se encontró en un estrecho pasillo que transmitía una sensación bastante desoladora, con un patrón de color oscuro, como si las luces fueran muy tenues a pesar de estar plenamente encendidas, al parecer también estaba desierto, por lo que armándose de valor, Makoto decidió avanzar sin saber exactamente con que se encontraría.

A su izquierda estaba un camino cerrado por varias cintas que decían "No pasar", sin embargo había un pequeño cartel cerca que ponía "Habitaciones Estudiantiles"

A su derecha se abría un estrecho y largo pasillo que terminaba en una puerta con la cara de lo que parecía ser el mismo Oso de color blanco y negro con un diseño extravagante que vio en la pizarra del aula.

¿Sería tal vez una especie de mascota de la Academia?

A medida que caminaba a esa puerta, Naegi se dio cuenta de que había otro camino entre la mitad de ese pasillo, pero ignorándolo por el momento intento abrir la puerta con cara de Oso, sin éxito alguno, estaba cerrada y no se sentía muy seguro para intentar forzarla.

Por lo que volvió sobre sus pasos y tránsito por su nuevo camino, inspeccionando rápidamente los nombres de las habitaciones que aparecían ante el "Sala de Video", "Enfermería", "Sala de Juegos" y otros más, algunos estaban bloqueados, y a los que estaban abiertos solo les hecho un pequeño ojo superficial, solo para percatarse de que todo estaba desierto y salvo el mismo no había un alma cerca.

Le llamo la atención un lugar que ponía en lo alto un cartel con el nombre de "Entrada", por lo que sin dudar entro, solo para encontrarse con una sala desierta y una gran puerta de un material que no podía identificar pero que parecía imposible de romper para él, una metralleta apuntaba a la puerta, por lo que siquiera intentar forzarla de algún modo era algo suicida y por ende Makoto lo descarto inmediatamente.

"¿Qué demonios?" Naegi se preguntó con ansiedad, intentando buscar una respuesta lógica a lo que le estaba sucediendo en este momento, su suerte fue mala siempre, pero que le secuestraran y lo pusieran en un lugar desierto era MUCHA mala suerte, incluso para él.

¿Tal vez era un juego de escape?

¿Tal vez era una especie de experimento?

¿Tal vez…?

Tal vez…

Los pensamientos de Naegi se habían descontrolado, por lo que en un descomunal esfuerzo de autocontrol ante la desesperada situación, intento un ejercicio de relajación común, inhalar profundamente y después exhalar.

Solo le tomo un minuto mientras se notaba un poco más relajado pero no menos intranquilo, de ninguna manera, pero con pensamientos más claros y no tan fatalistas.

Salió del lugar sin pensarlo dos veces, y exploro por donde no lo había hecho antes, consiguiendo baños tanto masculinos como femeninos y unas escaleras a otro piso cubiertas con firmes barrotes de acero.

Naegi intentando recopilar todo tipo de información sobre el lugar, se dio cuenta de que había diversas cámaras de seguridad repartidas de tal forma en la cual teóricamente no deberían de haber puntos ciegos, le gustaba pensar que las cámaras de seguridad eran solo eso, pero su intuición le decía que algo andaba mal.

Finalmente, un último pasillo se abrió ante él.

Sin nada más que buscar, al cerciorarse de que no había otros caminos ni nada por el estilo, entro por la puerta al final del nuevo pasillo que ponía "Gimnasio"

Al entrar reconoció el lugar inmediatamente, como la antesala, varios trofeos se alzaban exhibidos en vidrieras orgullosamente a la vista de cualquiera que entrara, destacaban tanto que era imposible no recaer en ellos, además de lo que parecía ser varias armas de oro, pero solo con afilar la mirada se podía ver que era brillantina.

Es raro ver armas en un exhibidor de un lugar como este...

.

.

.

Por el momento, Naegi ignoro todo y camino hacia la puerta que conducía al verdadero gimnasio.


. . .

Asombro.

Eso fue lo que sintió Makoto Naegi cuando cruzo la puerta al gimnasio, pudo ver a una pequeña multitud de personas, todas con el ojo puesto en el, algunas de las caras se le hacían vagamente conocidas.

Pero independientemente de cualquier cosa, sintió alivio por primera vez cuando se dio cuenta de que no estaba solo.

"¿Quién es?" Pregunto una voz masculina apenas se dio cuenta de su presencia.

"Al parecer tú eras el ultimo." Una chica de cabello azul dijo con una sonrisa, vestía un uniforme de escuela y una falda sencilla.

Naegi afilo la vista a la mujer que le había hablado, reconociéndola inmediatamente como la celebridad Sayaka Maizono, una cantante de música POP bastante reconocida entre los jóvenes de la nueva generación, el solía escuchar muchas de sus canciones y podría identificarse como un seguidor activo de ella.

"S-sí, así parece…" Naegi respondió torpemente, dándose cuenta de inmediato que olvido una pregunta importante. "¿Dónde estamos? Me he despertado en un aula desierta y todo este lugar se ve muy macabro."

"Tch, todos estamos en esta misma situación, idiota." Un rubio le respondió en tono desdeñoso cruzado de brazos, usando un elegante traje y unos lentes que a simple vista, parecían bastante caros, identificándolo obviamente como Byakuya Togami.

"¡Absténgase de usar ese lenguaje, estamos en una institución educativa!" Regaño un hombre de cabello oscuro y ropas blancas, siendo olímpicamente ignorado por el rubio.

Un silencio sepulcral se hizo en el gimnasio, Naegi no entendía muy bien porque, pero la atmosfera opresiva le impedía decir palabra a pesar de la necesidad tan creciente que tenia de hablar con alguien para detener su flujo de pensamiento y poder estar al día sobre cualquier cosa que estuviera pasando.

"¿Se quedaran callados todo el día o qué?" Una dulce voz se escuchó con fuerza, era tan adorable pero con un tono macabro escondido que hizo que los cabellos del Afortunado estudiante se erizaran, buscando la procedencia de la voz movió su cabeza hacia todos lados, dándose cuenta de que las otras personas hacían lo mismo. "¡Hey! ¡Estoy aquí!"

Todos giraron hacia la tarima visible en el gimnasio para ver una de las cosas más raras que cualquiera haya siquiera soñado antes.

Un oso bicolor, una mitad completamente blanca con un ojo negro que daba una apariencia adorable, la otra mitad negra con un ojo rojo rasgado y una sonrisa macabra.

"Hola, ¿Qué tal les va, chicos?" Saludo el Oso con una sonrisa mientras se sentaba, saco un pequeño micrófono de la nada mientras lo acomodaba para que pudieran escucharle. "¿Ahora me escuchan?"

"¿Q-que demonios, amigo?" Un hombre pelirrojo de aspecto rebelde dijo con incredulidad, el afortunado lo reconoció inmediatamente como Leon Kuwata, si bien se veía un poco diferente a la imagen de internet que había visto…

Sinceramente Naegi no podía culparlo por su desconcierto, si ves un peluche apareciendo de la nada la incredulidad y la confusión serian unas reacciones de los más normales.

"Ya que ahora estamos todos, intentemos llevarnos bien, ¿Estamos?" La sugerencia del Oso sonó más a una orden, pero su adorable voz sumada a la todavía presente incredulidad les hizo guardar silencio. "Bien, mi nombre es Monokuma, soy el Director de la Academia Kibougamine."

Nadie dijo palabra, aun, sin poder creer lo que pasaba, hasta que una chica de cabello morado y dos grandes trenzas avanzo con timidez, usaba una falda larga y oscura hasta los tobillos, unos lentes redondos eran visibles dándole la apariencia inequívoca de una persona intelectual, no era difícil decir que era la Escritora Definitiva; Toko Fukawa.

"¡E-esperas que me creas como un peluche es el Director de esta famosa academia!" Grito ella sorprendiendo a varios por su cambio, y provocando la irritación de Monokuma.

En su pata cerca de su cara las garras se hicieron presentes, mientras su expresión se veía increíblemente contraída, gruño pero recupero rápidamente la compostura.

"Bueno, lo pasado pisado esta. No soy un Oso rencoroso, ¿Sabes?" El respondió con una sonrisa mientras hacia una extraña pose. "Pero agradecería que se presentaran, como Director de la Academia es importante conocerlos, ¿No creen?"

"¡N-no lo h-haremos h-hasta que n-no tengamos respuesta de lo que pasa aquí!" Fukawa espeto mientras le apuntaba con el dedo, si bien nadie decía nada por diversas razones, lo que ella exigió era lo que todos querían.

Monokuma tembló de ira cuando le llevaron la contraria, pero término suspirando mientras negaba con la cabeza.

"Serás… Bueno, hagamos un pequeño trato, ¿Bien?" El propuso con calma mientras se cruzaba de brazos. "Si ustedes se presentan a si mismo con sus talentos definitivos yo les diré todo lo que quieran saber, no hay más negociaciones."

El silencio cayo de nuevo mientras el Oso volvía a sentarse con expresión neutral, todos los estudiantes se miraron a sí mismos, sin saber quién debería comenzar, algunos incluso veían a Monokuma con recelo, pero finalmente alguien avanzo.

"¡Mi nombre es Kiyotaka Ishimaru, el Estudiante Delegado Definitivo! ¡Lamento mucho nuestro comportamiento inicial, fue una sorpresa enterarme de que es el Director de esta gran academia, me disculpo profundamente!" Se presentó un hombre de ropas blancas y aspecto elegante, con voz fuerte y enérgica mientras se inclinaba, era uno de los estudiantes a los que Naegi no había podido averiguar nada sobre él, recibiendo un asentimiento de parte del Oso.

"Descuida, chico. Es inevitable su sorpresa, hasta yo me sorprendo a veces por ser tan guapo." Monokuma respondió mientras restaba importancia con una sonrisa creída.

Naegi fue el siguiente en avanzar, al ver que después de la presentación de Ishimaru nadie prosiguió.

"H-hola, mi nombre es Makoto Naegi, soy el Estudiante Afortunado Definitivo." El susodicho expreso con timidez, mientras Monokuma asentía para después empezarse a reír.

"Upupupu… Soso hasta en el Talento, eres aburrido, pero qué más da, gracias por tu presentación. Siguiente." El Oso ordeno, sin cuidado al ofender a Naegi, quien tomo unos segundos para recomponerse y retroceder con lentitud.

La siguiente en avanzar fue Sayaka Maizono, quien le dio una sonrisa reconfortante al Estudiante Afortunado, apoyándolo silenciosamente cuando vio su cara afligida por el insulto del Oso.

Después de ella le siguió Leon Kuwata, quien de manera nada elegante y rockera había saltado mientras se presentaba con una sonrisa y la lengua afuera.

"Ya veo, ya veo. ¿Eres muy animado, no? Upupupu, me pregunto que quedara de eso…" Monokuma dijo con voz divertida, pero escondiendo un macabro mensaje en sus palabras que envió escalofríos por el cuerpo de Kuwata y todos los demás.

El siguiente en pasar fue el hombre trajeado de lentes caros quien había insultado anteriormente a Naegi, su paso era firme y confiado, como si estuviera dispuesto a comerse al mundo entero, Byakuya Togami, el Estudiante Heredero Definitivo.

Su presentación fue confiada, siempre con aire de suficiencia y mirando al Oso de manera altiva, cuando termino volvió a su lugar un poco alejado del resto, mientras la Escritora Definitiva le miraba fijamente.

"¿Qué quieres, plebeya?" Pregunto el con fastidio y los brazos cruzados.

"E-eres… G-genial…" La mujer de lentes dijo mientras se abrazaba a si misma haciendo referencia a Byakuya quien solo frunció el ceño.

"Confiado, conciso y con mucho dinero, me gusta eso chico, ¡Eres el terror de las nenas!" Monokuma le dijo para después voltear a ver a la pila de estudiantes que quedaba por presentarse.

Luego se presentó una mujer de aspecto extremadamente corpulento con cabello blanco, a simple vista se veía como un hombre, con el único indicativo de su verdadero sexo en las ropas femeninas que llevaba, Naegi la recordó, Sakura Ogami, la Estudiante Luchadora Definitiva, una presencia que imponía solo con estar cerca, gano varias miradas de desconcierto cuando revelo que era una mujer.

"¿E-eres una chica? Pensé que eras un macho…" Un hombre de aspecto algo más viejo que el resto y cabello desordenado de manera imposible hablo, cuando recibió una mirada dura de Sakura retrocedió por instinto ante su imponente figura. "¡N-no me mates, s-solo bromeaba! ¡Mi nombre es Yasuhiro Hagakure, el Estudiante Vidente Definitivo!"

"Y un idiota, al parecer." Termino un chico vestido con una chaqueta de cuero y un copete, su dura apariencia además de sus facciones aparentemente enojadas y su cuerpo robusto hacían que tuviera presencia en el gimnasio. "Mondo Owada, Estudiante Motero Definitivo."

Hifumi Yamada le siguió, presentándose a sí mismo y a sus denominadas obras de arte, que generaron disgusto en Fukawa.

"U-ustedes Otakus y su b-basura de contenido pornográfico…" La mujer de lentes se quejó mientras se los acomodaba con irritación.

"Yo soy la Estudiante Apostadora Definitiva, Celestia Ludenberg, un placer." Se presentó una mujer vestida de negro, su tez era muy pálida y parecía una muñeca de porcelana, con un aspecto de lolita gótica.

"Mm… Y-yo, soy Chihiro Fujisaki… Soy la… Estudiante Programadora Definitiva." Una adorable niña de cabello corto se presentó con timidez, llamando la atención de todos en el lugar, Junko se acercó a ella a paso lento y le palmeo la espalda.

"¡Vamos, chica, se más animada!" Le dijo con una gran sonrisa, recibiendo un asentimiento torpe en respuesta.

Finalmente solo restaba un estudiante, quien no había hablado en ningún momento, Naegi poso su vista en ella con curiosidad, era una chica de cabello lavanda, vestida con una falda y una chaqueta de color claro, su tez era bastante pálida y su mirada estoica y sin emociones era desconcertante.

"Kyoko Kirigiri, no recuerdo mi talento." Hablo ella con indiferencia, mirando Directamente a Monokuma quien se cruzó de brazos.

"Upupupu, ¿No lo recuerdas? Eso es muy rebuscado, pero me muero de aburrimiento, así que tampoco es como si me interesara mucho saberlo." Respondió el con una sonrisa. "De todas formas, lo descubriré luego, Upupupu"

"¡D-da igual lo que v-vayas a hacer! ¡C-cumplimos nuestra p-parte, ahora dinos que pasa aquí!" La Escritora Definitiva ordeno, hubiera sido imponente sino fuera por los tartamudeos seguidos que hacían que su tono y su figura intimidadora flaquearan.

Los hombros del Oso bajaron visiblemente mientras colocaba una expresión triste, pero después se recuperó.

"Esta es la Academia Kibougamine, como sabrán, así que iremos con el programa normal de clases con algunas pequeñas reformas, deben esforzarse mucho para poder graduarse… Upupupu." El Oso bicolor se tapó la boca con ambas manos para contener la risa que amenazaba con escapar de su boca.

"¿A qué reformas te refieres?" La Estudiante Modelo Definitiva, Junko Enoshima pregunto mientras alzaba la mano con expresión neutral.

"¡Excelente pregunta! Verán, solo hay una forma de graduarse de aquí..." Monokuma dijo mientras posaba con una mano. "¿Quieren saberla?"

"¡Por supuesto, Sr. Director Monokuma!" Ishimaru exclamo con voz alta.

"Entiendo, entonces, para graduarse de la Academia, ustedes deben…" Una pausa dramática vino con el silencio siguiente de Monokuma, hasta que el coloco las manos en su estómago y con un suspiro tranquilo dijo "¡Matar a alguien!"

Silencio.

"¿A qué te refieres con matar?" El Estudiante Vidente Definitivo pregunto con una tranquilidad alarmante a la extraña situación.

"¿Qué crees tú que quiere decir, maldito imbécil? ¡Nadie puede ser tan idiota!" Grito Leon Kuwata haciendo que Hagakure saltara con sorpresa.

"¿Te crees esto, amigo? Obviamente es una iniciación, nada de esto es real." El vidente le respondió mientras se encogía de hombros.

"¿M-matar a alguien?" Naegi pregunto con miedo, aun la situación se le hacía difícil de asimilar y creer, pero el solo si quiera pensar en matar, así sea en broma le enviaba un terrible sentimiento por todo el cuerpo.

Monokuma se carcajeo al ver el desconcierto de todos y duro así un buen rato hasta que finalmente logró calmarse, limpiándose una lágrima imaginaria se volvió a ellos.

"Si, estoy hablando realmente de matar a alguien, no importa con que sea, ya saben, apuñalar, cortar, empujar, explotar, mutilar, descuartizar, envenenar, maldecir y embrujar, todo es válido para matar." Explico como si fuera lo más normal del mundo. "Quien quiera graduarse tiene que…"

"¡Amigo, deja de decir estupideces!" Grito Leon con enojo mientras apretaba los puños.

"¡Hemos venido a la Academia Kibougamine a Estudiar, esto no es una broma graciosa en lo absoluto!" La siguiente en protestar fue Sayaka Maizono con enojo.

Monokuma suspiro.

"¿Terminaron? Pensé que ya eran mayorcitos, pero mira que gritarle al Director así…" Monokuma murmuro con seriedad. "En fin, como les decía, pueden usar cualquier cosa…"

"¡Cierra la puta boca, peluche de mierda!" Mondo Owada avanzo hasta el con furia, al parecer no era alguien quien gozara de mucha paciencia, mientras tronaba sus dedos con peligrosidad. "Matar esto, matar lo otro, ¿Quieres que te enseñe lo que significa morir de verdad?"

Silencio.

Monokuma le miro con expresión monótona, para nada intimidado por la imponente presencia del Estudiante Motero Definitivo, solo alzo una mano con tranquilidad.

"Cualquier violencia contra el Director está prohibida." El condeno con seriedad como disuasorio, pero fue ignorado cuando Owada lo tomo de lo que debería ser su cuello sin ningún tipo de gracia.

"¡Y una mierda! No eres director de nada, solo eres un peluche parlante que necesita aprender a respetar." Él le exclamo mientras escupía en su cara, Monokuma coloco una expresión sombría pero no dijo nada.

BEP.

Makoto Naegi veía la escena horrorizado y con ese sonido que acababa de oír, aun mas, un sentimiento de miedo invadía su cuerpo, estaba bien acostumbrado a él, normalmente era el que tenía cuando una ola de mala suerte venia, en pocas palabras, era el presagio de que algo malo iba a pasar, miro más fijamente a Monokuma, solo para darse cuenta de que su estómago parpadeaba tenuemente…

BEP.

Un momento…

¿Parpadeaba?

BEP.

¡Mm!

"¡Suéltalo, es una bomba!" Naegi grito a todo pulmón, llamando la atención del Motero Definitivo, quien sin entender completamente arrojo el peluche a lo alto del gimnasio por puro instinto, el cual exploto poco después haciendo un estridente ruido.

¡BOOM!

.

.

.

El humo de la explosión se disipo, revelando las caras de miedo e incredulidad de los estudiantes.

Pavor, ese sentimiento era palpable en el rostro de todos y cada uno de los presentes, más que todo en Owada, quien se había percatado desde el minuto uno de la cruda verdad al ver la explosión; Hubiera muerto si hubiera reaccionado un poco más tarde.

"¿Qué demonios?" Pregunto con miedo Naegi mientras instintivamente retrocedía, chocando con Sakura sin querer y disculpándose rápidamente.

"¿E-el exploto?" Toko pregunto con sorpresa mientras tiraba de sus dos trenzas con miedo.

"¡Eso pudo haberte matado!" La Estudiante Idol Definitiva grito con una mezcla de expresiones diferentes que iban desde el enojo al miedo.

"¿Estas bien?" Junko Enoshima pregunto con preocupación a Mondo, quien la ignoro.

El Motero solo miraba fijamente sus manos, mientras un sudor frio recorría su cara, aun sin asimilar todo lo que había pasado, sus manos temblaban visiblemente.

.

.

.

"Upupupu, deben aprender a respetar niños." Se rio Monokuma quien ahora yacía sentado en la tarima donde antes Owada lo había agarrado. "¡Las violencias contra el director se castigan con la muerte, no lo olviden!"

Hubo varios gritos de sorpresa cuando la gente se percató de que un nuevo Monokuma había aparecido y ahora estaba tranquilamente sentado como si nada hubiera pasado.

"Solo por esta vez, dejare pasar este tipo de violencia contra mi persona, digamos que esto es una advertencia, si se le puede decir así." Monokuma hablo con tono adorable.

"¿Q-que?" El Motero definitivo pregunto con incredulidad y miedo en su voz.

"Descuida, joven, ignorare tu falta. ¡Pero no hay más segundas oportunidades, y no acepto excusas del tipo 'este ambiente escolar me vuelve loco'! Ya saben, soy un oso y no puedo sentir piedad… Jo."

Silencio.

"¿A-así que quieres que n-nos matemos?" Fukawa pregunto con miedo, Monokuma asintió.

"Efectivamente."

"¿Por qué demonios nos mataríamos entre nosotros?" Leon pregunto con impaciencia y enojo.

"Eso es obvio, ya que si no matan a alguien no podrán graduarse ni salir de esta academia, Buajajaja." Monokuma se perdió en risas mientras los estudiantes retrocedían alarmados por el peso de sus palabras.

"¿Qué ganas con esto?" Kirigiri pregunto con suspicacia y tono tranquilo.

"Upupupu, por supuesto que nada, ¿Acaso necesito algo?" Monokuma respondió como si fuera lo más normal del mundo. "El punto aquí es que, pueden matar y salir o no matar y quedarse aquí para siempre, la decisión es suya."

La Estudiante modelo definitiva avanzo pisando fuerte, atrayendo la atención de Monokuma.

"Ja, ¿Crees que nos mataremos solo porque a ti te da la gana?" Junko Enoshima se burló con una sonrisa confiada que contrataba con la situación en la que estaban. "¿Qué te hace pensar que no vendrán a rescatarnos antes de que ocurra algo?"

"La plebeya tiene razón, de todas formas, no he venido a perder el tiempo, dime tu cifra para poder lárgame de aquí y usa ese dinero para pagar tu fianza en la cárcel, si es que no te ejecutan primero." Togami le dijo con palabras secas, llenas de arrogancia, la Escritora Definitiva se acercó a él con ambas manos en el pecho.

"T-tan genial…" Murmuro ella con ilusión, haciendo que Togami girara su vista hacia otro lado con disgusto.

Monokuma se había quedado callado, mirando atentamente a los estudiantes, hasta que finalmente inclino la cabeza con confusión.

"¿Dijeron algo?" Pregunto el con tono confuso, para después sonreír. "Solo escuche lloros y lloros como si fueran bebes, vamos que ya son grandecitos, niños, pueden soñar con que los vendrán a rescatar, pero mientras estén aquí siguen mis reglas, quien no lo haga será ejecutado, ténganlo bien clarito."

"Este cabron…" Murmuro el motero definitivo con enojo.

"Bueno, que se le va a hacer, esto es una iniciación, una broma chicos." Aseguro Hagakure con una sonrisa despreocupada. "Tampoco se asusten tanto."

"¡Eres un soberano idiota!" Le grito Leon con ira, haciendo que Hagakure le mirara sorprendido.

"De todas formas." Monokuma dijo antes de que estallara una discusión entre los alumnos. "Quiero que tengan algo."

Monokuma rebusco y saco varias bolsas, 15 para ser exactos, cada una tenía su cara grabada con una desagradable sonrisa, él se las lanzo a todos los estudiantes, algunos las tomaron y otros por pavor o miedo simplemente lo esquivaron.

"¿Qué es esto?" Kirigiri pregunto mientras tomaba su bolsa con serenidad.

"Esas chicos, son las monedas Monokuma…" El respondió con una sonrisa que fue acompañada de un suspiro. "Si sienten que quieren desesterarse, en la sala de juegos pueden usarlas en la bella maquina MonoMono por increíbles premios. Quien sabe, tal vez incluso haya algo que les ayude a escapar."

La macabra risa que le siguió solo fue detenida por la mano alzada de una de las estudiantes, Monokuma se volvió hacia ella reconociéndola como Chihiro Fujisaki, la Estudiante Programadora Definitiva, quien al parecer estaba reuniendo una gran fuerza de voluntad para hacerlo.

"¿Qué quieres, pequeña?" Monokuma pregunto con la cabeza inclinada y con el tono más suave que pudo.

"U-um, ¿N-no es una trampa la Maquina MonoMono?" Ella pregunto con timidez haciendo que Monokuma se cruzara de brazos.

"Descuida, todo lo que hay en esa máquina es 100% seguro, los objetos de allí no pueden matarte ni ser usado para matar, solo sirve para divertirse y para yo ganar dinero, Jojojo."

"¿Y qué es eso de que hay algo que nos podría ayudar a escapar?" Pregunto Sakura con imponencia pero un ligero aire curioso.

"Quien sabe, a lo mejor y deberían usarla para descubrirlo." Monokuma respondió con indiferencia. "De todas formas, usen el día de hoy para conocerse, explorar un poco el lugar y demás, les prohíbo, al menos por hoy, que se maten entre sí. Mañana les tengo una sorpresita esperándoles con ansias, Upupupu."

"¿Qué clase de sorpresa?" Asahina pregunto con energía, olvidándose o ignorando la situación en la que estaban.

"Si se los digo, no sería sorpresa. Como sea, les he preparado un ElectroID, que contiene información y datos sobre ustedes, además de las reglas de la Academia, está en esa bolsa junto a las monedas, no lo pierdan ni lo presten, por su propia seguridad." Monokuma expreso con tranquilidad. "En fin, he desbloqueado el acceso a la zona de los dormitorios, cada quien tiene uno que esta diferenciado, así que no se confundan y por cierto, está estrictamente prohibido dormir fuera de las habitaciones."

Y dicho eso, Monokuma simplemente desapareció saltando hacia la parte trasera de la tarima del gimnasio, dejando el peso de sus palabras atrás con todos los estudiantes.

¿Matar para salir?

El solo pensamiento trajo un escalofrió en el cuerpo de Naegi, era ridículo, seguir las ordenes de Monokuma, pero solo una mirada a Owada le hacía pensar en que no era bueno llevar la contraria al Oso, quien lo haga moriría irremediablemente.

Apretó los dientes de manera inconsciente, sin saber qué hacer, estaba encerrado en una academia con 14 extraños y un director Oso, una situación de por sí muy surrealista, no tenía nadie en quien confiar más que el mismo, conocía a todos por su reputación, pero no sabía nada más de allí.

Todos se miraban entre sí, con evidente desconfianza en el rostro, hasta que Hagakure alzo una mano con una sonrisa.

"¡Descuiden, chicos, esto no es real! No tengan miedo, incluso adivine el futuro y todos estamos bien." Aseguro el mientras inflaba el pecho orgulloso, Leon le miro.

"¡Pues obvio que es real imbécil!" El All-Star definitivo grito, pero después sus hombros se destensaron con una sonrisa cansada. "Aunque si el Estudiante Vidente Definitivo lo dice, eso me trae un poco de calma…"

"¿Qué tan precisas son tus predicciones?" Pregunto la Nadadora Definitiva con esperanza.

"¡Bastante precisas, solo fallan el 70% de las veces!" El Vidente respondió en voz alta con inspiración.

Silencio.

Todos le miraron con varios grados de disgusto y molestia.

"Retiro lo dicho…" Leon murmuro con los ojos cerrados.

Sin decir nada más, poco a poco todos salieron del gimnasio para explorar los terrenos de la academia, con relativa tranquilidad al saber que al menos hoy todos vivirían...

Owada, quien aún no había salido, se acercó a Naegi, quien seguía pensativo sobre la situación en la que se había metido.

"Oye, enano." Él le con dureza dijo haciendo que Naegi le mirara.

"¿S-si?" Pregunto el Afortunado con un ligero toque de nerviosismo al ver la imponente presencia de Owada sumado al hecho de que su reputación y su apariencia le indicaban que era un hombre peligroso.

"Gracias por avisarme lo de la bomba allí." El motero definitivo le expreso con un asentimiento mientras caminaba para salir. "Te debo una."

Y así salió del lugar, dejando solo a Naegi con una pequeña sonrisa al ser agradecido, aún se sentía incrédulo por la situación, pero decidió salir tranquilamente al pasillo para seguir a los demás…

Hasta que se detuvo abruptamente en medio de su recorrido cuando se dio cuenta de algo…

"Quien sabe, tal vez incluso haya algo que les ayude a escapar." Recordó que Monokuma les había dicho…

Naegi abrió los ojos con sorpresa y se sorprendió al encontrarse corriendo con rapidez hacia la sala de juegos, cuando entro la inspecciono más de cerca, habían armaduras que desentonaban con todo el lugar, además estaba decorado como si fuera una especie de local para niños.

Había un mostrador con varios artilugios, pero lo que llamo la atención al Afortunado fue la máquina que estaba encima de la estantería, colocaba "Maquina MonoMono"

Él era el Estudiante Afortunado Definitivo, tal vez encontraría algo útil, tal como Monokuma había dicho incluso puede que encontrara la forma de escapar, en el caso de que no estuviera mintiendo.

El, y su suerte definitiva podrían ayudarlos a todos.

Inspecciono la bolsa, y guardando el ElectroID en uno de sus bolsillos, saco una de las monedas Monokuma, que tenían esculpida la cara del Oso y las introdujo en la ranura de la máquina, tirando una palanca para activarlo.

Un ruidito se hizo presente, y Naegi vio que de una especie de pequeño túnel adyacente a la máquina, una pequeña capsula salía, él se acercó con rapidez mientras tomaba el objeto por el cual había canjeado su moneda con ambas manos.

Lo abrió con cuidado y no pudo reprimir una gran sonrisa.

Era un pequeño botón, con la palabra "Botón de Escape" escrito.

"Parece ser, que mi suerte sí que es definitiva." Murmuro el con una sonrisa de oreja a oreja.


Continuara…


Primero decir, que lamento la actualización un poco tardía, este capítulo me dio algo de guerra, la razón de ello es que como dije, tenía que presentar a los personajes y no estancarme en el inicio, por lo que en este presente a todos (Exceptuando a Mukuro por obvias razones), algunos como investigaciones de internet por parte de Naegi antes de entrar y otros por presentación propia.

Aun toca hacer unos pequeños malabares en la trama para poder despegar, tengo varias cosas en el tintero que estoy deseando introducir.

Ya le di contexto al botón de escape, algo que en el IF original solo te lo presentaban así nada más, lo que en era algo anticlimático y bastante soso desde mi punto de vista, así que decidí empezar desde el principio de la historia con algunos cambios por supuesto.

Estoy barajando la idea de introducir Teatros Monokuma como en los juegos, obviamente estos irán en consonancia con la historia y le darán ese toque Monokuma desde mi punto de vista, planeo al menos uno cada capítulo, y los teatros no contaran como una actualización.

Es decir, que cuando implemente los teatros activamente, habrá doble actualización, el teatro y el capítulo en sí mismo, no estoy seguro de si me explique bien.

Me gustaría agradecer a Dantesparda23 por su review, muchas gracias y espero que la historia te guste.

Un saludo y espero que este capítulo sea de su agrado, nos vemos en el siguiente.