Danganronpa Re: IF


Capitulo II.


La alegría no cabía en la expresión de Naegi, solo había bastado una tirada en la maquina MonoMono para que se hiciera con el "Botón de Escape", lo que le reconfortaba al saber que su suerte definitiva servía para algo, ya que la mayor parte de su vida solo le pasaban cosas que definitivamente decían lo contrario sobre su talento.

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Cuando la alegría inicial paso, la realidad lo golpeo como un balde de agua fría en la cara…

¿Acaso esto no era increíblemente conveniente?

Es decir, tenía en sus manos el botón de escape justo después de que Monokuma había mencionado que podrían haber algunas cosas en la maquina MonoMono que servirían para poder salir de la escuela.

Un sentimiento de incertidumbre paso por su cuerpo, ¿Sera una trampa? ¿Tal vez ese botón explotaría y lo mataría de una forma grotesca?

Trago saliva intentando apartar el pensamiento de su mente.

Para librarse de dudas tomo otra de las monedas Monokuma y la introdujo en la máquina, cuando esta saco otra capsula que Naegi tomo, abriéndola para ver su contenido y cerciorarse de que no fuera otro "botón de escape"

Cuando la abrió se dio cuenta de que era una Rosa in vitro, es decir una rosa en un recipiente de vidrio, la admiro un momento, pero después la guardo en los bolsillos de su chaqueta con cuidado, a lo mejor podría ser útil después.

Miro al Botón de Escape en sus manos, estaba tentado al usarlo, pero intento por todos los medios reprimir el sentimiento, al menos por ahora, él siempre fue bastante precavido con las cosas, por lo que no usaría el botón hasta pensarlo muy bien.

Podría ayudarle a escapar… ¿Pero y si no?

Varias cosas pasaron por la mente de Makoto, nada especialmente bueno por lo que ideo maneras de poder activar el botón de manera indirecta, ¿Tal vez sería viable usar un palo para presionarlo? Solo tendría que buscar uno.

¡Si, eso era!

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"¡Por los dioses! ¿Hasta cuándo planeas quedarte allí como un pasmarote?" Monokuma le dijo con irritación saliendo de la nada.

"¿¡Q-que!?" Makoto grito sorprendido por la repentina aparición del Oso mientras se alejaba un poco de él. "¿De dónde saliste?"

Monokuma le miro con diversión antes de posar con una sonrisa.

"Es un superpoder que aprendí en otro planeta, ya sabes, la teletransportacion, me da la capacidad de moverme a voluntad por los caminos de la vida." Respondió Monokuma mientras se tapaba la boca con ambas manos para después cambiar a una expresión neutral. "En fin, te estaba mirando y no pude evitar notar como te quedaste más de 10 minutos pensando con cara de tarado. ¡Así que vine a ayudarte!"

Makoto trago saliva pero miro al oso con expresión contemplativa, mientras se armaba de valor para preguntar.

"¿Y en que planeas ayudarme?" Fue su pregunta, haciendo que Monokuma le mirara.

"Seré sincero, nunca jamás espere que encontraras ese botón, era estadísticamente imposible que alguien lo lograra, pero supongo que eres una prueba viviente de que la suerte existe, es bueno, pero asqueroso al mismo tiempo." El respondió ignorando deliberadamente su pregunta mientras se dejaba llevar por las ramas.

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"¿Esta es tu forma de ayudar?"

Monokuma guardo silencio por unos segundos, pero después salto, como si hubiera tenido una revelación. "¡Oh, cierto, cierto! ¿Tienes el botón de escape, no?"

Makoto nada más asintió con ligera irritación hacia el Oso, haciendo preguntas más que obvias cuando el mismo había hecho alusión a la suerte que había tenido el afortunado al encontrar el botón.

"Bueno, tu talento es bastante normal, al igual que todo en ti, por lo que para equilibrar las cosas te concederé el talento supremo; El conocimiento." El anuncio mientras alzaba los brazos de manera dramática haciendo que Makoto suspirara. "Eres más fácil de leer que un libro para niños, por lo que solo te diré esto; El Botón es cien por cien seguro, incluso lo dije en el gimnasio, supongo que tu memoria es peor que la de un pez."

"¿Y por qué debería confiar en tu palabra?" Makoto pregunto con cautela y los ojos entrecerrados, Monokuma sonrió con diversión en respuesta.

"Upupu, porque no tienes otra opción, ¿Quieres presionarlo, no? Pues ten la seguridad de que ese botón no te matara, palabra de Oso." Aseguro el mientras ponía una de sus patas en su pecho, en señal de juramento.

"…" Makoto guardo silencio, sabiendo que las palabras del Oso eran en parte verdad, por lo que de nuevo decidió arriesgarlo todo con su suerte definitiva y poco a poco sus dedos fueron acercándose al botón…

"¡Protesto!" Monokuma grito haciendo que Naegi se detuviera, mirándolo con una expresión irritada.

"¿Ahora qué?"

"¿Quién dijo que te permitiría presionarlo?" Monokuma pregunto de vuelta con malicia, haciendo que el Afortunado retrocediera instintivamente.

"Hace un momento me estabas incitando a presionarlo…" Naegi recordó con vacilación, pero su expresión era determinada, si Monokuma no quería que presionara el botón después de haberle dicho que no era peligroso, era lógico pensar de que si podría ayudarlo a escapar.

"¿Me estás diciendo mentiroso?" El Oso protesto haciendo énfasis en su última oración en un tonto juego de palabras. "Nunca dije que podías presionarlo, dije que TU querías presionarlo, y también fui un buen Oso y respondí tus dudas."

"¡Tch!" Fue la respuesta de Naegi, preparándose con un ceño fruncido para lo que venía. "¿Entonces me lo quitaras?"

"Oh, claro que no, tampoco dije eso, deberías dejar de señalarme cosas que no han salido de mi boca." Monokuma protesto, sonriendo. "Supongo que te daré una oportunidad."

"¿A qué te refieres?" El Estudiante Afortunado pregunto de nuevo.

"Te dejare presionar el botón, por supuesto." Respondió el animal mientras posaba con una sonrisa. "¡PERO…! Si quieres presionar el botón, solo podrás hacerlo un tu habitación."

Silencio.

El Estudiante Afortunado quedo bastante desconcertado por las declaraciones contradictorias de Monokuma, además de que voluntariamente le estaba dando una oportunidad de escapar.

"Debe haber algún truco en esto." Pensó Makoto con incredulidad.

"Descuida, no lo hay." El Oso le dijo con neutralidad.

"¿Q-que? ¿Lo dije en voz alta?"

"No. ¡Este es otro de mis poderes ocultos, lectura automática de mentes! ¿No soy fabuloso?" Monokuma se adulo a si mismo con arrogancia. "De todas formas, si quieres usar eso, hazlo en tu habitación, si lo usas en otros lugares, te tratare como a un… Infractor."

Naegi trago saliva con las últimas palabras del Oso, quien solo desapareció tan rápido como había venido, con un pesado suspiro guardo el botón de escape en otro bolsillo de su chaqueta, mientras se colocaba la capucha y salía del lugar.

Camino un poco por los pasillos, la ambientación tétrica era inquietante, dando una sensación desoladora que iba en perfecta consonancia con este juego loco de matar.

Detuvo su camino cuando estuvo a un lado de la puerta del aula de donde había despertado, dándose cuenta de que el Hotel para Estudiantes estaba ahora abierto, sin perder ni un segundo paso, para encontrase con un nuevo lugar.

En contraste con la deprimente ambientación de los pasillos, el nuevo lugar estaba fuertemente iluminado, las paredes eran prácticamente blancas, en cierto sentido a Makoto le recordó como una especie de hospital.

Había un pasillo visible, al parecer la iluminación en ese lugar parecía ser tenue, ya que las luces tenían patrones rojizos, lo identifico como las habitaciones de los estudiantes, ya que cada uno tenía fotos con sus caras en un patrón de 8-Bits bastante preciso.

"Es bastante extraño, pero no puedo decir que no es llamativo." Pensó él.

Decidiendo no extenderse mucho con una exploración municiona, solo investigo un poco más, los llamativos letreros hicieron acto de presencia haciendo que identificar cada área fuera una tarea bastante fácil.

Pudo ver los carteles de algunos lugares como la Lavandería, Baños e incluso un almacén.

Lo que le llamo poderosamente la atención fue la cocina, era identificada por un obvio letrero de una cuchara y un cubierto cruzados, además de algunas voces que salían de allí.

Los demás estudiantes deberían estar en el lugar.

Por lo que no perdió ni un solo segundo en entrar, divisando a la mayoría de ellos, algunos como Byakuya quien se encontraba alejados del resto con la Escritora Definitiva siguiéndole, solo una persona no estaba aquí; Kyoko Kirigiri, la chica misteriosa cuyo talento no había revelado.

La Estudiante Modelo Definitiva, Junko Enoshima se dio cuenta de la presencia de Naegi, por lo que le llamo con un gesto de la mano a una de las sillas libres que estaba adyacente a la de ella misma. Makoto con cierta vacilación avanzo hasta sentarse a su lado bastante nervioso…

¿Quién no lo estaría en presencia de una modelo de categoría suprema?

Mondo e Ishimaru discutían, mientras el resto de estudiantes conversaba, la modelo solo miraba la plática que tenían, y Makoto, quien acababa de sentarse hacia lo mismo, al menos hasta que Junko le miro.

"¡Holanda, Makoto!" Saludo la Modelo con una gran sonrisa que no debería ser humanamente posible, el Afortunado solo se rasco la cabeza, brindándole su propia sonrisa nerviosa.

Ella noto la rigidez de Naegi, por lo que le palmeo el hombro con ánimo. "¡Venga, no seas tímido, si crees que soy hermosa, solo dilo!"

"¡No, no, no, no es eso…!"

Silencio.

"¿Entonces me estás diciendo que soy fea?" La rubia pregunto con un tono afilado, haciendo que Makoto levantara las manos con rapidez.

"¡No, no!" Aclaro el con un tono algo elevado, pero después carraspeo su garganta. "Es solo que… Bueno, no esperaba que recordaras mi nombre, como nos presentamos fugazmente en el gimnasio y no soy de los que destacan, era solo eso."

"¡Oh, ya veo! ¿Me tomas por una de esas rubias idiotas? ¡Mi memoria es tan buena que puedo recordar con claridad hasta el número de partículas de polvo de esta habitación!" Ella anuncio con una sonrisa de seguridad, Makoto no pudo evitar sentirse un poco más cómodo ante la espontanea personalidad de la chica.

"¿Y cuantas hay?" Pregunto el siguiendo la corriente, aunque también poniendo a prueba las habilidades de la modelo.

Junko se encogió de hombros. "Ni idea, dije que podía recordarlo, pero no las he contado ni tengo la paciencia para ello."

Naegi se rio ante la declaración de la rubia, iba a responder si no fuera por como el Estudiante Delegado Definitivo palmeo con fuerza la mesa, llamando la atención de todos los presentes.

"¡Muy bien, ahora que nos hemos conocido e explorado un poco, contemos lo que hemos encontrado!" El demando en voz alta con pasión.

Todos le miraron con diversos grados de incredulidad y sorpresa, pero el primero en responder fue Leon.

"Hombre, tampoco es como si haya mucho que ver, solo los dormitorios, además de los baños y la lavandería." El All-Star respondió encogiéndose de hombros.

Hagakure levanto la mano con rapidez, captando la atención del delegado. "¡Yo descubrí que hay una cocina!"

Silencio.

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"¿En serio, Hiro?" Junko pregunto con decepción clara en su tono.

"U-usa las p-pocas neuronas de e-esa cabeza tuya p-para algo no t-tan estúpido." La Escritora Definitiva le insulto, haciendo que el Vidente se cruzara de brazos ofendido.

Sayaka alzo la mano. "¿No se han dado cuenta aun?"

"¿Darnos cuenta de que, Señorita Maizono?" Pregunto Hifumi con un gesto pensativo.

"Hay mucha comida, pero somos 15 personas, es solo cuestión de tiempo antes de que se acabe…" Ella señalo con ligero nerviosismo, Naegi trago saliva ante la idea de que el Oso pudiera matarlos de hambre.

"¡Es cierto, no lo había pensado!" Asahina expreso con temor.

"Ciertamente eso será un problema." Celestia comento con una mueca imperturbable.

"¡Que no cunda el pánico!" Monokuma grito, saliendo de la nada y haciendo que varios estudiantes chillaran de terror, la pose del oso era encorvada, como si no pudiera cargar el peso de sus propios hombros.

Byakuya le miro con una expresión severa mientras se cruzaba de brazos. "¿Así que este es tu plan? ¿Matarnos de hambre?"

"¡Serás hijo de puta!" Mondo le espetó al Oso con odio, el solo levanto los brazos con exasperación.

Un momento!" Monokuma grito, haciendo que todos se callaran. "Ustedes son mis preciosos estudiantes, no quiero que les pase nada, por lo que no se preocupen por los suministros de comida, este oso se encargara de que tengan la necesaria para sobrevivir."

"Es bueno escuchar eso." Sakura murmuro con un asentimiento.

"Pero… Si ustedes quieren puedo privarles de la comida hasta que maten a alguien, ¿Les parece?" El pregunto con malicia, haciendo que todos se estremecieran.

"¡Ni se te ocurra, maldito oso!" Grito Mondo con ira.

"¡Tengo que estar de acuerdo con el!" Taka expreso con vigor, pero con cuidado de no sonar insultante.

Silencio.

"Jo… Ya veo. Entonces, no tocare la comida. Lo prometo." El expreso, mientras se inclinaba aún más, Hagakure lo noto.

"H-Hey, ¿Por qué vas encorvado?" Pregunto el Vidente con curiosidad, olvidándose de la situación.

Monokuma se rio. "Upupupu, ¿Quién sabe? Tal vez quiero estar a la altura de tu coeficiente intelectual." Respondió antes de desaparecer.

Leon miro a Hagakure con una expresión conflictiva.

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"Vaya amigo… La altura de tu coeficiente es bastante… Pequeña." El comento con incomodidad mientras se encogía de hombros.

"Es una persona más tonta que el promedio, pienso yo." Junko apoyo con indiferencia.

"¡No soy tan tonto!" El Vidente protesto con enojo.

Antes de que pudiera iniciar cualquier discusión, Kiyotaka se paró con presencia, llamando la atención de todos en la habitación de nuevo.

"¡Entonces, ya que la escuela ha sido explorada, conozcámonos!" Anuncio el Delegado Definitivo con ánimo. "¡Ya que vamos a vivir en un ambiente escolar organizado, debemos estrechar lazos con nuestros compañeros de clase!"

Silencio.

"Hmpf." Bufo el Heredero Togami. "¿Acaso eres idiota? ¿Hablas de convivir cuando la mente maestra detrás de todo nos incitado a participar en un juego de matar?" El recordó con ferocidad latente.

El recuerdo de un hecho tan horrible hizo que todos le miraran con expresiones serias y disgustadas, pero el no menguo su semblante a pesar de todo el peso de ellas, finalmente Celestia Ludenberg, quien estaba cerca de él le miro con una expresión indiferente.

"Adaptación es la clave, si quieres sobrevivir debes adaptarte." Ella le dijo con seriedad. "O también puedes matar a alguien, pero sinceramente no creo que uno de nosotros haga eso."

"A-además… Si nos secuestraron la ayuda debería de llegar p-pronto." Chihiro comento con timidez.

"¡Muy bien dicho, Señorita Fujisaki, usted ha ganado suficiente EXP para subir de nivel!" Hifumi grito con ánimo, ganándose una mirada penetrante de Toko.

"M-malditos Otakus y s-sus basuras frikis." La escritora Definitiva se quejó con disgusto.

"Sea como sea, ella tiene razón. Si esto es la Academia Kibougamine, solo es cuestión de tiempo para que la ayuda llegue por nosotros." Sakura expreso con serenidad mientras se cruzaba de brazos.

"¡Te apoyo, Ogro!"

Junko solo miraba con aburrimiento a la conversación, mientras Makoto hacia lo mismo, sin ver algún punto en el que pudiera incluirse, sin embargo grande fue su sorpresa al ver como la Estudiante Idol Definitiva se acercó a ellos con una sonrisa.

"Hola Makoto, Junko." Ella saludo a ambos con cortesía y una pequeña sonrisa.

Automáticamente Makoto sintió como si un balde de agua fría hubiera caído sobre él, bañándolo en un nerviosismo latente, mientras la ansiedad lo empezaba a comer.

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"Cálmate Makoto, solo estas ahora mismo con la cantante de pop más famosa de Japón y una modelo reconocida internacionalmente, todo normal, todo normal…" El estudiante Afortunado pensó para sí mismo, pero luego su mente estallo. "¡No, no es normal! ¿Qué debería hacer, tal vez responder el saludo?

"Si, pienso que deberías hacer eso." La Idol le dijo con un asentimiento.

Naegi se sobresaltó visiblemente. "¿Q-que? ¿Lo dije en voz alta?" Pregunto el con vergüenza, Maizono por su parte solo negó con la cabeza.

"¡No, es que soy Psíquica!" Ella anuncio con seriedad, Makoto y Junko le miraron extrañados por un momento, cuando ella aminoro su semblante y sonrió. "¡Es broma! Solo tengo una muy buena intuición."

"Por un momento me lo creí." Junko comento con una risita. "Pero por lo que veo, Makoto, eres del tipo estúpidamente honesto."

"No sé si tomarlo como un cumplido o como un insulto…" Él dijo con una mueca confundida mientras se rascaba la cabeza.

"Un poco de ambos, diría yo." Sayaka expreso con una sonrisa, pero luego su expresión se volvió sombría. "Mm… ¿Qué piensan de todo esto?"

"¿Mm?" Junko musito confundida.

"A esto que dijo Monokuma de matarnos entre nosotros… Sinceramente no sé qué pensar." Sayaka dijo con una mezcla de varias emociones en su expresión.

Makoto miro a las dos, viendo cómo se perdían en sus pensamientos, seguramente pensando en la situación que les acontecía, barajo la idea de contarles sobre el Botón de Escape, sin embargo la descarto de inmediato por varios motivos.

El primero es que era optimista por naturaleza, por lo que esperaba pacientemente la ayuda que vendría a rescatarlos, el segundo era que antes de anunciar la existencia de ese botón debería probarlo para cerciorarse que no sea una trampa.

El tercero es que si hablaba sobre él seria inmediatamente presionado a utilizarlo o incluso se lo arrebatarían y lo usarían ellos mismos, y lo que el menos quería era ver como Monokuma trataba a un "Infractor"

Pero debería pensar en algo y rápido, nunca le gustaron los ambientes pesados y densos, suelen deprimir y llenar de negatividad a las personas, por lo que va en contra de su propia naturaleza, así que debería actuar para mejorar la situación.

"Solo te digo que no le den muchas vueltas por ahora, la ayuda debe llegar pronto para rescatarnos, y al menos si no llega hoy, sabemos que Monokuma prohibió asesinar por este día." El Afortunado explico con ánimo. "¡Les prometo que todos saldremos de aquí!"

Las afirmaciones del chico sacaron una sonrisa de la Idol. "Tienes razón, ¡Gracias Makoto!" Ella agradeció con una sonrisa enérgica.

"Lo que dices es bastante… Audaz, pero te lo comprare." Junko por algún motivo vacilo al principio, algo que no pasó desapercibido por Makoto, pero ella finalmente brindo una amplia sonrisa. "¡Pero hombre, al menos podrías respaldar tus palabras con algo!"

Makoto se rasco la nuca con nerviosismo. "S-sí, creo que tengo algo, pero ya se verá después." El respondió, fugazmente vio la Modelo se tensó por un momento, pero después volvió a su yo habitual, colocando una expresión inquisidora.

"¿Oh? ¿Tienes algo?" La rubia pregunto con curiosidad, haciendo que el chico se riera de manera nerviosa.

"Tal vez, creo… Pero no quiero hablar mucho de ello." Respondió el con un poco de incomodidad por haberse ido de la lengua.

"Mm… ¿Un secreto? ¡Me estas pidiendo a gritos que lo descubra, pues bien, desafío aceptado!" Junko soltó con una sonrisa competitiva.

"No era un desafío… Pero al menos no creo que haga más preguntas."

"Si, yo tampoco creo que haga más preguntas." Sayaka dijo mirando a Makoto cuando este se sobresaltó de nuevo.

"¿Q-que? ¿Otra vez, como lo haces?" El pregunto con incredulidad, provocando las risas de la Idol.

"¡Te dije que soy psíquica!" Respondió ella con una sonrisa arrogante. "¡Es broma, es broma! Solo tengo una muy buena intuición."

"Eso o Makoto es muy fácil de leer." Junko murmuro por lo bajo con los ojos entrecerrados pero luego se levantó de donde estaba sentada. "Como sea, iré a ver mi habitación, ¡Makoto, que sepas que ahora más tarde te hare una visita para enterarme de lo que ocultas!"

Gritando lo último con una sonrisa, ella salió del lugar dejando a Makoto con su propia sonrisa, que chica más rara.

El Afortunado no noto como el Estudiante Otaku Definitivo se acercaba hacia la silla donde él se encontraba sentado, hasta quedar detrás de él.

"¿Entonces Sr. Naegi? ¿Usted podría estar ocultando algo como…? ¿Porno o Hentai?" El Otaku pregunto con un tono más elevado que el de la cuenta con picardía.

Makoto quedó estupefacto por la repentina pregunta. "¿Q-que?"

Leon negó con la cabeza, habiendo escuchado lo que Hifumi había dicho. "Eso no se pregunta, gordo. Hombre, hay mujeres aquí, ¿Es que no tienes vergüenza?"

"¡El porno es un material indecoroso que no se ajusta a las normas y estatutos escolares, por lo tanto está prohibido y confiscare todo los que tengan!" Kiyotaka exclamo con determinación, siendo escuchado por todos.

"¡No creas que me engañaras, quieres confiscarlos para tener toda la mercancía para ti!" Hifumi reclamo con enojo.

"¡Cállense la puta boca! ¡¿En serio están discutiendo por porno?!" Mondo pregunto con irritación.

"Ay señor…" Murmuro Naegi mientras se levantaba dispuesto a irse del lugar. "Yo creo que mejor voy y reviso mi habitación."

"Te acompañare hasta los dormitorios. También tengo ganas de ver la mía." Anuncio ella, levantándose de su asiento y caminando junto a Makoto.

El Afortunado se tensó por un momento, pero asintió, empezando a caminar con lentitud hasta finalmente salir del lugar con la Ídolo pop junto a él, Makoto trago nerviosamente saliva, viendo el silencio incómodo para el que se formaba entre ellos.

"Ni siquiera sé que podría decir que pudiera interesarle…" Pensó el con decepción.

"No tienes que decir nada." Le calmo ella con una amable sonrisa.

"¿Otra ves?" Makoto pregunto asombrado, ¿En serio era tan fácil de leer como lo dijo Junko?

"¡Soy psíquica!" Recordó Sayaka con una sonrisa pícara. "Es broma, ya sabes."

Makoto soltó una risa divertida, en una situación desesperada como esta, hacer amigos y aliados para mantenerse mentalmente saludable era algo en extremo recomendable.

"De todas formas, me gustaría saber más de ti." La Idol le dijo con curiosidad y Makoto por reflejo se volvió un manojo de nervios, sin embargo logro controlarlos.

Se quedó en silencio por unos segundos. "B-bueno, soy un tipo muy normal, ¿Sabes? No tengo nada interesante que podría contar."

"Mm… Entonces supongo que yo preguntare." Musito ella mientras detenía su marcha para mirar fijamente. "Dime que haces en tu tiempo libre."

"Jugar videojuegos, ver anime y escuchar música, ya sabes, cosas muy normales."

"¿Cuál es tu genero de música favorito?"

"En realidad, suelo escuchar lo que está de moda." Respondió el con un poco de vergüenza, Sayaka le miro con una ceja arqueada. "Pero si lo que quieres preguntar es si escucho tus canciones, si, de hecho, soy un gran fan tuyo."

Los ojos de la Idol se iluminaron por un momento para brindarle una sonrisa. "Gracias, Makoto."

"No hay de que, solo digo la verdad." Respondió el Afortunado con un poco de vergüenza.

Ella siguió caminando hasta que finalmente llegaron al área de los dormitorios, para la sorpresa de ambos sus cuartos estaban bastante cerca, por lo que por cortesía acompaño a Sayaka hasta la puerta de su habitación.

"Gracias por acompañarme, Makoto. Espero que podamos seguir hablando, será el comienzo de una bonita amistad." Sayaka le dijo con una sonrisa que hizo que Makoto se sonrojara, ella volteo para entrar en su habitación. "Esta vez sí seremos amigos…"

La puerta de su habitación se cerró, mientras Makoto pensaba en lo último que ella había dicho, ¿Esta vez? ¿Podría ser que ella recuerde que estuvieron en la misma escuela secundaria? Era poco probable ya que el mismo no destacaba en nada, pero era una gran posibilidad.

Simplemente se encogió de hombros mientras desechaba ese pensamiento, girando para ir a su propia habitación.

Cuando entro, se encontró con una habitación sencilla, una cama además de algunos pequeños estantes donde poder guardar sus cosas, había una puerta que llevaba al baño, había algunas ventanas cubiertas por placas de hierro además de una cámara de seguridad.

Sin perder el tiempo, Makoto se lanzó a su cama para poder descansar, si bien su cuerpo estaba activo, su mente estaba al borde de unos hiatos, así que cerró los ojos con fuerza, reflexionando y asimilando la situación en la que estaban.

Encerrados en la Academia de sus sueños y obligados a matarse, ellos eran desconocidos, por lo que la desconfianza se sembraría poco a poco, además algunos de ellos se veían bastante peligrosos como la Luchadora Definitiva o el Motero Definitivo.

El esperaba que no se produjera ningún asesinato y que la ayuda llegara pronto, pero tenía algo, un presentimiento dentro de él que ese no sería el caso, al menos, tendría el día de hoy tranquilo, ya que matar estaba prohibido.

Se rio por lo bajo, si bien normalmente una situación tan absurda no puede ser considerada en serio, solo recordar lo cerca que estuvo Monokuma de asesinar a uno de sus compañeros le hacía ver que su palabra era ley…

Y quien no la seguía sería ejecutado.

No se dio cuenta ni del momento en el que se quedó dormido, perdido en sus pensamientos poco a poco su conciencia se fue desvaneciendo, con su mente agotada durmió hasta el día siguiente.


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Se despertó con anuncio matinal de Monokuma, que les decía la hora actual, sinceramente estaba agradecido de al menos saber qué hora era, ya que encerrados en la academia el sentido del tiempo era traicionero, y determinar el momento del día era, cuanto menos, imposible.

Con un gran bostezo se levantó de su cama, mientras rápidamente se alistaba para salir, abrió su puerta y se dio cuenta de que no había nadie en el pasillo, al menos eso creía, por lo que decidió emprender camino al comedor para desayunar algo.

Su camino fue detenido bruscamente por alguien que lo había sorprendido, tomándolo por la espalda mientras colocaba algo filoso en el cuello de Makoto, haciendo que su sangre se helara.

¡…!

¿Acaso…?

¿Sería asesinado tan rápido?

"No grites o te mueres…" Le susurro la persona, una voz que el Afortunado reconoció casi al instante, como si la hubiera escuchado multitud de veces antes.

"¿J-Junko?" Makoto pregunto con miedo, inmediatamente después fue soltado por la rubia, quien solo había empezado a reír para cuando él la miro.

Ella se rio por un largo rato, hasta que finalmente estuvo lo suficientemente calmada para hablar. "No pude ver tu cara, pero podría apostar a que mojaste tus pantalones." Se burló la rubia.

Makoto se estremeció ante la acusación, pero le miro con leve enojo.

"¡No bromees con eso, Junko!" El Afortunado regaño, pero solo fueron respondidos por unas cuantas palmadas en la cabeza cortesía de ella.

"Lo siento, lo siento. Solo era una broma." Se disculpó ella aun sin borrar su sonrisa. "Pero sí que eres descuidado, si pude acercarme a ti sin problemas. ¡Por cierto, no puedo creer que no te dieras cuenta de que lo que puse en tu cuello era una uña!"

Makoto retrocedió mientras se rascaba la cabeza con vergüenza, su acusación aunque no excusaba su broma, era bastante valida, debería de ser menos despistado en el futuro o cualquier cosa podría sucederle.

"O-olvídalo, ¿Quieres ir a comer?" Propuso el con la excusa de cambiar el tema, Junko le miro con los ojos entrecerrados.

"¿Cómo una cita?" Pregunto la rubia con un aire contemplativo, pero después sonrió con picardía. "¿Así que eres de esos que van a por todas, eh?"

Makoto se sonrojo, había sido poco claro con su propuesta y la Modelo le había malinterpretado completamente.

"¡No, no, no! Me refiero a que, bueno, me acabo de levantar, y asumiendo que tú también deberíamos desayunar, ¿No crees?"

La chica pareció decepcionada por un pequeño momento, pero recomponiéndose le regalo una sonrisa a Makoto mientras asentía.

"¡Entonces, humilde campesino, vamos a comer!" Ella anuncio mientras empezaba a caminar a la cocina seguida del Afortunado con una sonrisa.

La personalidad de la modelo era bastante extraña además de que se toma bastantes confianzas con él, sin embargo a Makoto no le molestaba en absoluto, de hecho y aunque pareciera extraño, es como si la conociera de siempre…

Pero por alguna razón, pensaba que todo lo que hacía era más como una máscara que su yo real, como si no fuera ella misma…

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Descarto esos pensamientos rápidamente, le estaba dando más vueltas de lo necesario, lo más probable es que fuera el caso de que Junko no era lo que aparentaba en las revistas de moda, ya que daba la apariencia de una mujer de personalidad dócil, que era todo lo contrario a lo que se encontraba con él en este momento.

Si, seguro era eso.


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Entraron al comedor con rapidez, donde se encontraron con aun menos que estudiantes que la última vez, faltando en la reunión algunos como Toko, Kirigiri y Byakuya, estando la mayoría de asistentes en la mesa ubicada al centro del lugar.

Obviamente había algunas excepciones como Celestia, quien estaba apartada del grupo junto a Hifumi que le servía cordialmente un té.

Makoto se sentó un poco alejado del grupo, en uno de los extremos de las mesas, las cuales estaban a varios asientos separados de los demás, saludo de manera cortes a los presentes, antes de que Junko, quien aún no se había sentado se le quedara mirando.

"¿Qué?" Naegi pregunto con incomodidad al ver que ella no apartaba su mirada.

La rubia negó con la cabeza. "Hemos venido a comer, pero estas sentado allí, ¿Crees que hay chefs personales aquí o qué?" Ella le expreso con una mueca incrédula, haciendo que el Afortunado se levantara avergonzado.

"Tienes razón, aunque sinceramente pensé que sería Monokuma quien sirviera nuestra comida…"

"No te olvides que estamos en un juego de matar, si lo piensas detenidamente es obvio que Monokuma no prepara nuestra comida cuando puede dejar que otro la prepare… Y la envenene, por supuesto." Recalco ella con seriedad.

Makoto trago saliva. "No creo que nadie aquí vaya a hacer algo tan horrible, ¿Sabes?"

"No confíes ciegamente en una panda de extraños, esa naturaleza ingenua tuya te terminara matando." Junko le dijo pero luego sonrió con diversión. "¡De todas formas, a comer, que este cuerpo no se mantiene divino porque si!"

El afortunado se permitió sonreír mientras seguía a la modelo hacia dentro de la cocina, esta era espaciosa, aunque sobrecargada de utensilios de todo tipo, condimentos y demás.

Junko no perdió el tiempo mientras se dirigía a una de las gaberas y la abría, sacando una pequeña bolsa de sándwiches, giro con la cabeza hacia Makoto quien aún se encontraba en la entrada de la cocina.

"Hey, busca algunas bebidas para nosotros, preparare nuestra comida." Ella le dijo con tranquilidad, pero entrecerró los ojos para después aclarar. "Descuida, descuida, no voy a matarte ni nada, ¿Bien? Si desconfías de mi envenena mi bebida y problema resuelto."

Makoto se tensó y rápidamente negó con la cabeza repetidas veces. "¡No, no, no! Descuida, confió en ti, ya busco algo para nosotros."

Junko le sonrió con amabilidad, mientras Makoto iba a uno de los extremos de la cocina donde se encontraba un pequeño frigorífico, lo abrió siendo recibido por el frio aire de la máquina, dentro habían varias gaseosas, decidió tomar las más comunes y predilectas para ambos; La Coca Cola.

Con dos botellas, cerró la puerta del frigorífico para volver con Junko, quien había preparado el desayuno de ambos, Naegi vio el plato que estaba hasta hartar de sándwiches preparados, podría contar cuanto menos siete de ellos.

Silencio.

"¿No crees que eso es demasiado, Junko?" Naegi pregunto con una sonrisa nerviosa, mientras la chica tomaba el plato con ambas manos.

"¡Tonterías!" Ella respondió antes de empezar a dirigirse hacia la salida de la cocina, cuando él no se movió, la rubia le hizo un ademan con la cabeza para que lo siguiera.

Ambos fueron de nuevo al comedor, se había formado un pequeño grupo entre algunos estudiantes, quienes habían hecho buenas migas y hablaban animadamente, olvidándose por un momento de la situación que acontecía.

Sinceramente Naegi no podía culparlos, con esta situación en la que estaban todos buscar escapatorias era algo normal.

Junko se mostró un poco vacilante a medida que caminaba, decantándose finalmente por sentarse en una mesa alejada de donde estaban todos en uno de los extremos del comedor.

Naegi tomo asiento junto a ella, mientras le daba una de las gaseosas que había tomado y tomaba un sándwich para sí mismo.

"¿Coca Cola?" Ella pregunto con una ceja levantada, pero tomándolo de todas formas, el afortunado se encogió de hombros.

"¿No te gusta?" Cuestiono el después de tragar por dar un gran bocado.

"No me gusta… ¡Me encanta! O eso me gustaría decir… Pero ya sabes, este cuerpazo no se mantiene con estos venenos, pero supongo que la tomare." Respondió con una sonrisa jocosa mientras masticaba su propia comida.

Naegi asintió en compresión mientras la miraba con los ojos entrecerrados haciendo que ella enarcara una ceja y se encogiera de hombros confundida.

"Si estás enamorado de mí, solo dilo." La rubia le dijo con diversión, haciendo que Makoto mirara hacia otro lado con rapidez.

"¡No, no, no es eso! Sino es que… Mi hermana solía ver tus revistas de moda… Pero no puedo evitar pensar que te ves diferente a como te veías allí."

Silencio.

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.

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Junko le miro de manera inexpresiva e inmediatamente Makoto lamento la pregunta, pero antes de que pudiera disculparse o hacer cualquier cosa, su habitual sonrisa volvió en un parpadeo.

"¡Por supuesto que me veo diferente! ¿Nunca has escuchado de Photoshop? ¿Ediciones postproducción? ¿Retoques digitales?" Pregunto la chica repetidas veces de manera pensativa, haciendo que Makoto diera un sorbo de su bebida antes de responder.

"Oh, ¿Te refieres a que tus fotos de las revistas estaban retocadas?"

"¡Exactamente!"

"Siento como si el sueño de miles de personas se destruiría solo con oír esto…" Pensó el Afortunado mientras una gota de sudor resbalaba por su frente.

Junko al parecer noto o intuyo los pensamientos de Makoto, por lo que con un puchero abrió la boca para protestar, pero un grito proveniente de la mesa central llamo la atención de ambos.

"¡De ninguna manera voy a creerme una mierda como esa!" Mondo grito mientras golpeaba la mesa y se levantaba de su asiento.

Taka se levantó con rapidez y se movió hacia él con un caminar robótico.

"¡Alzar la voz está prohibido en un ambiente escolar, corrija su comportamiento!" El Delegado exclamo con pasión mientras alzaba un puño.

"¡Calla, idiota!" Replico el Motero con enojo, haciendo que Ishimaru abriera los ojos con sorpresa.

"¡No soy un idiota! ¡Tú eres un idiota!"

"¿Por qué no se calman chicos?" Leon les pregunto con nerviosismo mientras alzaba ambos brazos pidiendo paz.

"S-sí." Apoyo Chihiro con timidez, los dos hombres miraron a la pequeña programadora, antes de detener cualquier potencial lucha y volver a sentarse.

"Mis disculpas." Taka expreso antes de sentarse,

"Tch, como sea." Dijo el motero.

Sakura quien estaba entre ellos solo abrió uno de sus ojos, dirigiendo su mirada al par con severidad.

"No quiero peleas… O tendrán que vérselas conmigo." Ella murmuro lanzándoles una mirada a ambos, haciendo que se estremecieran en sus asientos con pavor.

"¿Y por qué era que se estaban peleando?" Maizono pregunto con curiosidad mientras alzaba la mano.

Se miraron en silencio, sin saber por qué había empezado la discusión, Asahina negó con la cabeza, pero antes de que pudiera hablar para explicar…

"¡Yo puedo responder a eso!" Monokuma dijo en voz alta antes de hacer acto de presencia en el comedor, sentado en una de las sillas cercanas. "¡Peleaban porque Hiro había dicho que un extraterrestre secuestro su hamburguesa!"

Ignorando la súbita aparición de Monokuma, la mayoría de ojos de la habitación se volvieron hasta el vidente, quien solo se aclaró la garganta con nerviosismo palpable.

"Upupupu, es como si absorbiera la estupidez de todos, porque cada vez que lo miro veo como su intelecto disminuye por segundo. ¡Buajajaja!" Se burló Monokuma con jocosidad.

"¿Por qué estás aquí?" Celestia pregunto con expresión calmada. "No creo que hayas venido simplemente para saludar, ¿No?"

"Tal vez tenga algo que ver con la sorpresa que dijo que tenía para nosotros." Junko recordó con el ceño fruncido.

Monokuma le miro antes de asentir repetidas veces con una risita infantil que provoco escalofríos a casi todos. "¡Muy lista!" Felicito el cruzando sus pequeños brazos. "¡Una vez terminen, vayan derechito a la Sala de A/V, o como algunas la conocen; La sala de videos!"

Silencio.

"¿Qué hay allí?" Makoto pregunto con recelo.

"Nada importante, solo algunas cosas que servirán para mejorar su rendimiento académico." Él dijo con una sonrisa maliciosa. "Antes de que alguien se pase de listo… No, no está permitido faltar, ya saben que pasa a los que violan las reglas."

Sin dar tiempo a nadie para responder, desapareció, posiblemente en busca de los estudiantes que no estuvieran presentes, dejando el lugar en silencio, la mayoría se miraban entre ellos con temor.

La mente de Naegi empezó a divagar en lo que Monokuma podría mostrarles, mientras sentía que el pánico empezaba a hacerse presente en su cuerpo, el Oso había dicho algo que mejoraría su rendimiento escolar, es decir… ¿Les enseñaría algo que les empujaría a matar?

"¿No comerás?" La voz de Junko le saco de sus pensamientos, aun dándose cuenta de que tenía la mitad del sándwich en una mano, por su parte, la rubia había devorado toda la comida restante siendo que el plato estaba limpio.

"¿Q-que?" Fue todo lo que pudo articular, tanto por su desorientación mental y la sorpresa al ver que la rubia se había comido incluso su desayuno, sacudió su cabeza con fuerza antes de mirarla. "S-sí, solo estoy algo ido."

"Descuida. Creo que todo estará bien." Le dijo ella con una sonrisa amable antes de levantarse de su asiento y estirarse. "Entonces, ¿Vamos o qué?"

Naegi miro el resto del lugar, dándose cuenta de que la mayoría de las personas habían salido o se preparaban para hacerlo, con pesar se levantó para seguir a Junko, olvidándose de limpiar la mesa y dirigiéndose a la sala de videos.

Navegaron por los pasillos con rapidez, con Junko encabezando la marcha, hasta que finalmente después de un par de minutos se hallaban ante la puerta del lugar al cual Monokuma les había citado, sin perder tiempo la rubia entro, tirando a Makoto con ella.

No se sorprendió al ver ya a todos allí, incluidos a Togami, Toko y Kirigiri con la escritora invadiendo el espacio personal del Heredero.

La sala era estrecha, con reproductores de DVD bastante grandes, estaban organizados en fila y al parecer con un solo vistazo podía apreciarse de que era tecnología de punta.

"¡Oh, ya todos están aquí!" Monokuma exclamo mientras aparecía de la nada como ya era costumbre. "¡Sonrían un poco, esto que he preparado les encantara!"

Nadie respondió ante eso además de un chasquido de lengua cortesía de Togami y unas cuantas maldiciones por Mondo, el Oso les ignoro a ambos antes de caminar un poco por la habitación mientras sacaba una pequeña caja y la colocaba en frente de los alumnos.

"¿Qué es eso?" Pregunto Asahina con temor.

"Eso querida, son CDs, tienen videos bastante interesantes." Respondió el con un tono macabro, antes de sobarse la barriga. "En fin, cada CD tiene sus nombres marcados, así que tomen los suyos y mírenlos."

Los estudiantes se miraron entre ellos con nerviosismo, ninguno tenía deseos de moverse a buscar su CD, los más listos se hacían una idea del contenido que podría tener, pero tenían que verlos, tanto para asegurarse de lo que pudiera tener como por el hecho de que no podrían llevarle la contraria a Monokuma.

Con pesadez, Makoto fue el que avanzo, tomando la caja entre sus manos, tragándose su propio temor mientras les daba a todos los pequeños sobres que tenían grabados sus nombres torpemente con rotulador.

Cuando todos tuvieron los CD en sus manos, cada quien se puso en una máquina de DVD, Makoto se sentó en la que estaba en el extremo izquierdo de la habitación, en la primera fila, abriendo el pequeño sobre saco el disco y lo introdujo en la máquina.

La pantalla encendió casi de inmediato, mientras la cara de Monokuma salía girando con las palabras "Now Loading…" escritas un poco debajo, cuando termino de cargar la pantalla quedo negra por unos momentos, antes de mostrar a la familia de Makoto.

Su madre, su padre y su hermana.

Todos estaban sonrientes, y Makoto sintió que sus hombros se destensaban mientras una sonrisa aparecía en su rostro, su hermana menor tenía la cara muy cerca de la pantalla.

"¿Esto está grabando, no?" Su hermana, Komaru Naegi pregunto mientras giraba la cabeza hacia sus padres, que estaban sentados en un sofá.

"Pues claro, idiota." Makoto respondió con una sonrisa a pesar de saber que no podría escucharle.

"Pues claro, hija." El Padre de Makoto respondió con la misma expresión que tenía su hijo actualmente.

Con un asentimiento, Komaru se levantó para ir a sentarse junto a su madre, ahora todos miraban a la cámara, el padre del afortunado fue el primero en hablar.

"¿Así que la Academia Kibougamine, eh?" Su padre preguntó retóricamente con una sonrisa que derrochaba orgullo por los cuatro costados.

"Sabemos que lo lograras, Makoto. Eres una persona muy inteligente, además de un chico muy bueno." Las suaves palabras de su madre hicieron que el chico se sintiera inmensamente feliz solo de escucharlas.

"¡Por supuesto! Y quien sabe, ¡Tal vez incluso hasta consigas una novia!" Su padre dijo con una sonrisa, haciendo que su hijo también sonriera avergonzado.

"¡Si la consigues tienes que presentármela!" Komaru grito mientras saltaba del sofá, para después sentarse con los brazos cruzados. "¡De todas formas, deja las dudas existenciales, no te creas menos que las demás personas que van a la Academia!"

"Cierto hijo, sabemos que puede ser difícil para ti, sabiendo que te encontraras con súper estrellas, gente difícil y súper dotados, pero no eres menos que ellos, recuerda eso." Su padre le ánimo con una sonrisa sincera y un asentimiento.

"Si, recuerda que la academia también te eligió a ti. ¡Eres el Estudiante Afortunado Definitivo!"

"Bueno hijo, ya para terminar, lo que queremos decir es que te amamos y te apoyamos, sé que tendrás éxito en la academia. ¡Y sabes que siempre puedes contar con nosotros si necesitas algo!" Su madre le dijo con cariño y una sonrisa que expresaba mucho cariño.

Makoto no había borrado en ningún momento su amplia sonrisa, no podía haber deseado tener ninguna familia mejor.

El video se pauso, el Afortunado pensaba que ya se había acabado por lo que iba a levantarse, antes de que el contenido siguiera reproduciéndose haciendo que él se detuviera en el acto y volviera a su asiento con curiosidad…

Y horror.

Donde antes estaba la familia sonriente de Makoto, ahora solo se hallaba un sofá rasgado y destruido, las paredes estaban maltratadas y la única ventana visible en el fondo estaba rota, por lo visto, todo el lugar estaba destruido.

"¿Q-que demonios?" Makoto pregunto con horror mientras acercaba su cara a la pantalla, una expresión preocupada apareció en su rostro. "¿Qué le paso a mi familia?"

"Una familia feliz y amorosa, quien solo quería lo mejor para su hijo. Algo malo les ha pasado, ¿Qué podría ser?

¡Descúbrelo después de la graduación!"

Makoto miro estupefacto la pantalla, un sentimiento de un terror pasaba por todo su cuerpo que rápidamente se convirtió en ira.

"¡Maldición, maldición, maldición!" Makoto exclamo golpeando la maquina con sus puños, sus dientes estaban apretados con fuerza y su ceño fruncido no detenía las lágrimas de preocupación que amenazaban con salir de sus ojos. "¡Tengo que salir!"

Con un sonoro último golpe, recostó su cabeza frente a la pantalla mientras intentaba respirar para calmarse en un esfuerzo inútil, ese sentimiento de hundimiento no se detenía y lo hacía sentir horrible mientras más respiraba.

Se sentía furioso, quería golpear a Monokuma, quería tomarlo y sacarle todas las respuestas que se arremolinaban en su cabeza, pero sabía que no serviría de nada y solo terminaría muerto, lo que solo aumentaba más su frustración.

Su madre, su padre, su hermana…

¿Qué les habría pasado?

.

.

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Sintió un ligero toque en su hombro y levanto la cabeza para ver a Junko, quien tenía una expresión preocupada escrita en su rostro.

"¿Makoto, estas bien?" Ella pregunto con vacilación.

El no respondió, solo tomo su cabeza con ambas manos mientras tiraba levemente de su cabello, su expresión podría describirse en un término simple; Desesperación.

"No, no estoy bien." Respondió finalmente con voz apagada y una expresión ida. "Mi familia… Yo… No sé qué les paso…"

Junko le miro con tristeza, pero no dijo nada por lo que Makoto continuo.

"Yo… Tengo que salir de aquí." Expreso el con tono desesperado y temeroso.

Junko le tomo por los hombros con fuerza, haciendo que él, sorprendido le mirara directamente a los ojos, la expresión de ella estaba en conflicto, una mezcla de varios sentimientos; Vacilación, Miedo, bondad y arrepentimiento.

Eran fácilmente identificables, pero Makoto no pregunto, no tenía la fortaleza mental ni las ganas como para hacerlo.

"No seas idiota. Estas haciendo lo que ese Oso quiere." Junko le dijo mientras lo sacudía con fuerza. "¡Te está dando un motivo para que mates a otra persona! ¡No puedes caer en una trampa tan obvia!"

"…" El Afortunado se quedó en silencio, pensando en lo que la rubia le había dicho.

Respiro hondo y después exhalo, intentando pensar con claridad, su familia estaba en peligro, pero no mataría a otra persona por algo como eso, no importa lo mucho que quería ver a su familia, ya que ellos estarían decepcionados de él si matara a alguien, no lo aprobarían.

Y él no era un asesino.

Su preocupación seguía allí, pero al menos podía estar más tranquilo por lo que como pudo, le brindo una cálida sonrisa a la modelo.

"Gracias, Junko." Le dijo con una sonrisa, por su parte la rubia se sonrojo levemente, pero después de unos cuantos segundos le sonrió también.

Por alguna razón, a Naegi esa reacción a su sonrisa le recordaba a alguien…

Pero no podía acordarse de quien.

Junko se alejó un poco para darle espacio a Makoto para levantarse, haciendo justo eso y guardando el CD en el sobre que Monokuma les había dado antes de finalmente guardarlo cuidadosamente en su chaqueta.

La mayoría de sus compañeros ya habían terminado de reproducir sus videos, sus expresión decían que no había sido nada bonito lo que vieron, algunos disimulándolo mejor que otros.

Makoto miro a la que parecía la más afectada; Sayaka Maizono, si expresión en blanco y sus temblores eran indicativo de algo.

El afortunado se acercó con cautela, en busca de ayudarla tal como Junko había hecho con él, pero cuando intento tocar su hombro para llamar su atención este fue rechazado de manera descortés por la mano de la Idol.

"¡No me toques!" Ella le grito con miedo, haciendo que Makoto retrocediera con las manos levantadas intentando no alterarla más.

"¿Sayaka?"

"¡Tengo que salir de aquí! ¡No, voy a salir de aquí!" Exclamo alterada la Idol, antes de echar a correr fuera de la Sala, abandonando el lugar mientras que el ambiente se volvía aún más pesado...

Sin pensarlo dos veces, Makoto salió en busca de la chica, sin saber exactamente a donde ir, decidió buscarla en su habitación, siendo el lugar más lógico donde ella estaría.

Corrió con rapidez por los pasillos de la escuela, finalmente llegando a los dormitorios, donde tomo un fugaz descanso para recuperar el aliento, antes de finalmente seguir hasta la puerta con el icono de Maizono.

Toco la puerta con fuerza, intentando llamar la atención de ella si estuviera allí, inútilmente ya que nunca dio indicios siquiera de querer salir o de que se fuera.

Espero pacientemente por algunos minutos, sin ningún tipo de respuesta, por lo que con pesar decidió ir a su propia habitación.


. . .

El peso de los acontecimientos sucedidos hicieron gran mella en Makoto, quien solo se lanzó a su cama con pesadez, mientras cubría su cara con su mano, la preocupación volvió a él como un horrible recordatorio de la situación en la que estaba.

Su familia estaba en una situación horrible, no queriendo pensar en lo peor que podría sucederles, el encerrado en una academia con Oso sociópata enfermizo que quiere hacer que se maten ellos mismos.

Cerro los ojos mientras buscaba un pequeño descanso mental, los minutos pasaron, luego le siguieron las horas hasta que finalmente Naegi perdió el sentido de cuánto tiempo había permanecido en su propia cama, pero a juzgar por su estómago que rugía ferozmente había sido mucho.

Cuando su cerebro empezó a funcionar a plena potencia, la dura realidad lo golpeo en la cara…

¡El Botón de Escape!

Se había olvidado completamente de él, por lo que buscando entre su chaqueta lo saco con sumo cuidado, mirándolo con detenimiento, su única posible salida sin tener que recurrir al asesinato.

Tragando saliva dirigió su mano hacia el botón.

"¡Suerte, te confió todo a ti!" El musito con los ojos cerrados antes de finalmente presionarlo.

Al principio nada paso, hasta que Makoto sintió un ligero cosquilleo en la punta de su dedo que después se extendió por todo su cuerpo, ese sentimiento de hormigo se convirtió con rapidez a un punzante ardor mientras sentía como involuntariamente su cuerpo se retorcía.

Gimió de dolor hasta que finalmente la sensación se detuvo y el botón de escape callo de sus manos, el cayo de nuevo a su cama, mientras una ligera capa de humo salía de ellas, sus dedos estaban ligeramente chamuscados.

Le tomo algo de tiempo al afortunado pensar en lo que había ocurrido, hasta que finalmente conecto los puntos dándose cuenta de que Monokuma lo había engañado como era de esperarse, de hecho incluso Naegi sabía que el oso le estuvo mintiendo, pero se engañó a si mismo con la falsa esperanza de poder salir.

"¡Buajajaja! ¡Pero que idiota!" Monokuma se burló apareciendo de la nada cerca de la puerta de Naegi. "Y pensaba que la estupidez humana había alcanzado picos muy altos con el Vidente."

Reuniendo toda la fuerza que tenía, Makoto se sentó con pesar mientras miraba a Monokuma con una expresión enojada.

"D-dijiste que estos objetos eran seguros…" El Afortunado le reclamo con tono apagado.

"¡Por supuesto! ¿No estás muerto, o si? ¡Eso prueba que son seguros!" El Oso se burló mientras se tomaba del estómago. "La trampa era obvia, de hecho incluso hasta pensé que no lo usarías."

Makoto no respondió, sintiéndose estúpido y usando toda su fuerza de voluntad para detener los movimientos involuntarios que estaba teniendo su cuerpo por la electrocución.

"Oh, oh, veo que no estás en las mejores condiciones." Monokuma recalco con fingida preocupación. "Pero descuida, te prometo que sobrevivirías a esta. Por cierto podrías tener algunos problemas motores y perdida de consciencia, aunque solo temporal por supuesto."

El Oso se giró para irse, pero Makoto extendió un brazo y como si pudiera verlo aun de espaldas, Monokuma se detuvo.

"¿Por qué nos haces esto?" Pregunto el Afortunado con los dientes apretados, intentando ignorar el ardor de sus manos.

Monokuma se rio de forma macabra, girándose hacia Naegi.

"Porque la esperanza que se transforma en desesperación es lo mejor que alguien puede experimentar en la vida." Respondió con una sonrisa burlona, antes de volver a girarse. "Por cierto, tienes visita."

Y sin dar tiempo a responder, desapareció, dejando solo a Makoto. El solo pudo suspirar con pesar y dolor, antes de que alguien tocara su puerta.

Con lentitud y fuerza de voluntad se levantó, apoyándose en las paredes de la habitación para no caerse, el mundo le daba vueltas, pero a paso lento se detuvo y abrió la puerta.

Allí frente a él estaba una Sayaka Maizono con una expresión triste, no le miraba directamente y optaba por mirar hacia otro lado, como si estuviera arrepentida de algo.

"Hola, Makoto. Yo quería disculparme por responderte de esa manera tan grosera en la sala de videos." Le dijo la Idol mientras miraba hacia otro lado, sin percatarse del estado de Makoto. "Incluso escuche como tocabas mi puerta, pero no me sentía bien para salir, lo siento mucho."

"N-no te preocupes." El lucho por responder, haciendo que Sayaka girara para mirarle mientras enarcaba una ceja.

"¿Qué estas…? ¡Makoto! ¡¿Estas bien?!" Pregunto ella con horror al verlo en un estado tan deplorable, sujeto a la pared, con los dedos prácticamente calcinados y con apariencia de que estar a punto de morir en cualquier momento.

"E-estoy bien… N-no te preocupes p-por mí." Respondió mientras sentía que poco a poco su agarre en la pared perdía fuerza, pero lucho para mantenerse consciente.

Por su mente pasaban fugaces imágenes, de personas… De estas personas que se encontraban en el juego de matar, él estaba entre ellos, ¿Los conocía? No podía pensar en otra cosa más allá de eso, su mente estaba confusa y podía decir que estaba al borde de la inconsciencia.

Cuando volvió a la realidad, se dio cuenta de que ahora estaba tirado boca abajo en el suelo, solo escuchando un grito horrorizado de Sayaka, giro un poco la cabeza para ver como ella corría a una habitación cercana, posiblemente pidiendo ayuda.

Sintió como su consciencia se desvanecía lentamente, y más imágenes de los estudiantes pasaban frente a él, pero algo de ellas llamo poderosamente la atención de Naegi…

Había una chica.

De cabello corto, expresión estoica, pelinegra y bastante hermosa, ella no estaba presente aquí.

O al menos eso parecía…

¿Quién…?

¿Quién podría ser ella?

Con ese último pensamiento, Makoto sintió como sus sentidos se durmieron y la inconsciencia se abrió paso en su cuerpo.


Continuara…


Buenas, este es el segundo capítulo de esta historia (Sin contar los Teatro Monokuma, por supuesto.)

Me disculpo de nuevo por la tardía actualización, donde vivo hay problemas graves con la señal de internet por lo que se me dificulto subir este capítulo a tiempo.

Por cierto, aunque es una tontería decirlo, los títulos que tienen los estudiantes están basados en la traducción de Danganronpa hechas por Transcene, donde se les dice estudiantes definitivos, creo que queda mejor que "Súper Preparatoriano X" o como en los Fandubs del anime que se les referían como "Súper Estudiante Nivel: X"

Lo único que he dejado como en la traducción al inglés es cuando Sayaka decía que era Psíquica, ya que en la traducción al español que estaba basada en la japonesa ella decía que era un "Esper"

También por comodidad algunos personajes se refieren a otros con apodos conocidos en el fandom, es decir, a Kiyotaka Ishimaru aquí se le podría referir como Taka, al igual que con Hagakure se le podría referir como Hiro además de Asahina como Hina.

Como ya se darán cuenta aún no hemos llegado a la parte donde revelamos a Mukuro como tal, mas sin embargo aquí vemos un desarrollo algo más significativo entre Naegi y la Junko falsa (Mukuro)

Para construir la forma de actuar del personaje me base en como actúa la Junko falsa, que imita a la personalidad "normal" de la real, además de los evidentes sentimientos que ella tiene hacia Makoto.

Por ello está el hecho de que ella combina esos sentimientos de su yo real con la personalidad de su hermana y por ello esas interacciones con Naegi.

También podemos ver algunas sutiles pistas e indicios, como Mukuro ayudando a Naegi a no caer en la desesperación a pesar de estar en conflicto porque obviamente va en contra de los deseos de su hermana.

Aquí nos centramos enteramente en Junko (Mukuro) y Naegi, y en menor medida de Maizono, olvidándonos casi por completo de los demás personajes, lamento si a alguien eso no pudiera gustarle, pero esta historia se basa en ellos dos por lo que no puedo centrarme en todos los personajes salvo cuando sea necesario.

También en el final vemos como poco a poco Naegi empieza a recuperar sus recuerdos, recordando a los demás estudiantes y en menor medida viendo que alguien (Mukuro) falta.

Me disculpo si la descripción del color de cabello de Mukuro no es acertada, puesto que soy daltónico y tiendo a confundir colores.

Me gustaría agradecer a neo magician 96 por su review, si, Mukuro es un personaje que la gente suele olvidarse, aunque sinceramente creo que es uno de los más desaprovechados de todos, aquí ella tiene un protagonismo mucho mayor al estar centrada la historia en Naegi y nuestra Soldada favorita.

Por cierto, me alegra que te gusten los teatros Monokuma, vendrán más con el pasar de los capítulos.