Danganronpa Re: IF
Capitulo IV.
Makoto Naegi estaba nervioso, de hecho… ¿Quién no lo estaría? Ser seleccionado de una rifa por uno de los institutos más prominentes e importantes del mundo como lo era la academia Kibougamine, apodada comúnmente como la Academia de la esperanza no era algo fácil de digerir en lo absoluto.
Cuando fue selecto se sintió en extremo feliz de saber que había ganado el puesto como un Estudiante Definitivo, pero poco después esa buena sensación fue cambiada por un sentimiento de terror.
No era algo a lo que podría acostumbrarse fácilmente, el, una persona común y corriente que acababa de ascender a la cima y grabarse un futuro exitoso al aceptar la invitación, se mezclaría con las personas más famosas y extraordinarias no solo de Japón, sino de todo el planeta.
Seria… Difícil.
En su primer día, fueron recibidos por el director en el gimnasio de la academia, Jin Kirigiri, quien les dio una amable bienvenida mientras le proporcionaba un pequeño recorrido por el instituto y les mostraba un poco las instalaciones.
Naegi se dio cuenta de que el lugar era más grande de lo que pensaba y todas las locaciones estaban completamente en orden y reguladas para que el plantel pudiera prosperar con normalidad.
El Afortunado aprendió que la academia estaba dividida en cuatro partes, en el este se encontraba las instalaciones dedicadas a las clases de los alumnos definitivos, en el oeste se encontraban las aulas y el lugar de los estudiantes del curso preparatorio de reserva.
En el sur se encontraban la mayoría de sitios de ocio como tiendas de conveniencia y libros además de varios dormitorios preparados para los estudiantes del curso principal.
También había una plaza central que según el director estaba hecha para que todos pudieran compaginar, relajarse e incluso conocer a nuevas personas, a esto se le sumaba un campus bastante grande en el cual fácilmente podría perderse sin problema.
Todo era simplemente irreal para Makoto.
El instituto tampoco funcionaba como una escuela normal en lo absoluto, ya que las clases de conocimientos generales como Historia o Geografía eran opcionales aunque recomendables, mientras que algunas clases particulares dedicadas a mejorar su talento eran tajantemente obligatorias.
Y el sistema de notas era por lo menos… Extraño, los periodos escolares eran trimestres, con dos evaluaciones por mes en una escala de 100 puntos
Estos puntos por mes equivaldrían a 300 por trimestre, la cual se promediaba y daba el resultado final que dictaba si el estudiante aprobaba o no lo hacía y era obligado a abandonar la academia.
Solo llevaba un día, y si bien, pudo presentarse con algunos estudiantes en la ceremonia de ingreso, no pudo hacerlo con todos debido a varias cuestiones como la disponibilidad, nervios y personalidad de cada quien.
Le costó en exceso presentarse a estudiantes como Toko Fukawa, o mientras que algunos como Byakuya Togami fueron tan agresivos al momento que Makoto solo retrocedió y con un saludo cortes despidió a la conversación.
Aunque claro, fue un alivio saber que había gente más o menos común junto a él que eran amigables, Leon Kuwata, Aoi Asahina o incluso Sakura Ogami, que a pesar de su intimidante figura era una persona muy noble, también Sayaka Maizono que se había acercado voluntariamente a él para empezar una amistad.
Actualmente se encontraba sentado en una de las bancas del gimnasio del comúnmente mal llamado edificio viejo de la Academia, estaba desierto salvo por el mismo.
Normalmente solía aprovechar los momentos de soledad para reflexionar y pensar un poco en varias cosas, divagar sin temor a interrupciones ajenas
.
.
..
Tan ensimismado se encontraba en sus pensamientos que ni siquiera se dio cuenta de que dos chicas habían entrado al gimnasio, seguida de algunas personas más, posiblemente algunos profesores y otros alumnos.
Naegi, olvidando su accionar anterior se permitió analizar a las personas que habían llegado, pero solo con un vistazo a las gradas contrarias a donde se encontraba el, vio a alguien que llamo inmediatamente su atención…
Junko Enoshima.
La estudiante modelo definitiva…
Una mujer rubia conocida por su arrolladora belleza que no tenía comparación, normalmente se le consideraba como la cúspide de la perfección humana, con un cuerpo proporcionalmente impecable además de una cara con facciones hermosas.
Sin embargo, más que por mera atracción física, Makoto se asombró por la fama que precedía a la modelo, no era muy versado en el mundo de la moda, pero conocía un poco gracias a su hermana, quien solía siempre comprar los números mensuales.
Cerca de Junko estaba otra chica de cabello negro sentada con una expresión estoica y los brazos cruzados…
Era una persona que no podía reconocer, al menos no a simple vista.
Recordando la investigación que había realizado, tal vez ella era una de las personas de las que no había conseguido mucha información.
Junko, de la nada saco una corona y se la coloco en la cabeza. "¡Oiga usted, humilde campesino que nos mira indiscretamente, venga hasta aquí para poder conocerlo!" Ella le llamo en voz alta desde de su asiento, todas las miradas del gimnasio se dirigieron hacia él.
Makoto trago saliva con nerviosismo por las palabras de la rubia, quedando a los ojos de los pocos en el gimnasio como una especie de loco obsesivo, mientras comenzaba a caminar hacia ella con toda la tranquilidad que pudo reunir.
Cuando estuvo ante la rubia, escalo un poco los asientos para encontrarse de cara con ella, mientras esta le miraba con una sonrisa que Makoto no podía describir bien, en el mejor de los casos podría decir que era aquella de un rey que mira ensimismado a un campesino trabajador.
Y ese pensamiento era extraño…
… MUY EXTRAÑO.
Makoto giro la cabeza para ver a la chica de cabello negro, quien aún ni siquiera le había devuelto la mirada, solo veía al frente con indiferencia sin ningún indicio aparente de querer hablar.
Junko pareció notarlo mientras se quitaba la corona y volvía a una expresión normal. "¿Extraña, verdad? ¡Cuesta creer que sea mi hermana!"
"E-eh…" Makoto le respondió torpemente, sorprendido del repentino comentario, pero después de aclararse la garganta rápidamente hablo, yendo al grano. "Eh… Soy Makoto Naegi, es un gusto conocerte, Enoshima."
Junko asintió para después colocar una expresión maniática mientras apuntaba a Naegi con el dedo. "¡Y yo, soy Junko Enoshima, la belleza encarnada, que te quede bien claro, maldito idiota!"
Silencio.
Makoto retrocedió ante el tono de la chica y su mirada de demente, intentando comprender su extraño comportamiento, solo alzo las manos en señal de paz intentando calmar la ya de por si extraña situación.
La pelinegra giro la cabeza levemente hacia él. "Descuida, ella es así…" Le dijo en voz baja antes de volver a fijar su mirada al frente.
Junko bajo los hombros mientras su cabello se despeinaba y adquiría una expresión deprimida, pequeñas lágrimas bajaban por sus ojos.
"Oh… Arruinaste mi broma, hermana…" Ella le dijo con un lastimero suspiro antes de alejarse y sentarse apartada de ellos dos.
Makoto miro a la pelinegra que estaba sentada, ya que ella le había dirigido la palabra esperaba el momento oportuno para intentar entablar una conversación con la chica.
Si sus pensamientos eran correctos, tanto ella como Junko serían sus compañeras de clases por un largo tiempo, así que al igual que con los demás, debería llevarse bien con ella, ¿No?
Mm…
Él se aclaró la garganta, decidiendo arriesgarse. "H-hola, mi nombre es Makoto Naegi, Estudiante Afortunado Definitivo, un placer."
Silencio.
Esa fue su respuesta, los ojos de la chica vagaron hacia él y asintió, pero nada más, el Afortunado se sintió cohibido al ser ignorado de forma tan directa, por lo que pensó en alejarse, hasta que alguien lo tomo por los hombros.
Ladeo la cabeza hacia un lado para ver a Junko, ahora usando unos lentes, su cara imitaba vagamente a la de un erudito, a Makoto le vino el pensamiento casi sin querer…
"No debería juntarme con esta mujer extraña…" Pensó el involuntariamente.
"Intuyo que quieres conocer a mi hermana, ¿Verdad? El conocimiento es poder, y yo te daré poder revelándote un gran secreto." Expreso la rubia con un tono instructivo que no concordaba con su forma de actuar anterior. "El refrán es… ¡Un código debes usar para su atención llamar!"
Naegi le miro con indiferencia, sin captar del todo cualquier intento de broma que ella quisiera hacerle, con leve molestia iba a quitar las manos de la rubia que sujetaban sus hombros pero Junko se acercó a su oreja.
"Pista: Es la estudiante mercenaria definitiva." Le susurro antes de apartarse de él y ponerse la corona con una sonrisa altiva. "¡Ahora, esfuérzate y serás recompensado con veinte acres de tierra, campesino!"
Silencio.
.
.
.
Naegi pensó por un momento, intentando hacer las conexiones en su mente, ¿Un código que debía usar? ¿Estudiante mercenaria definitiva? Un pequeño halo de luz se hizo presente en los pensamientos del Afortunado… Tenía una clara idea.
La cual, viendo ambas pistas, le resulto muy obvia.
Mientras algunas otras personas entraban al gimnasio ensimismado en sus cosas, Naegi con lentitud alzo su mano derecha y termino con un rápido movimiento llevándola a su sien, en un improvisado saludo militar.
"¡Mi nombre es Makoto Naegi, estudiante Afortunado Definitivo, un placer señor, digo, señora!" Exclamo el imitando lo más posible el tono militar que se le había quedado grabado en su mente gracias a las muchas películas vistas de esta temática.
Junko casi se lanzó encima de su hermana, mientras la envolvía por el cuello con su brazo y la acercaba a ella. "¿Y bien, que piensas, Muku~, lo ha hecho bien?"
La susodicha ignoro a Junko, mientras se la quitaba de encima para levantarse, su expresión se suavizo un poco y se las arregló para brindarle a Makoto una agraciada aunque pequeña sonrisa.
"Lamento haberte ignorado antes…" Se disculpó ella mientras se inclinaba ligeramente.
"D-descuida…" Le restó importancia Makoto. Segundos después ella le dio al Afortunado un perfecto saludo militar, sin ningún tipo de comparación por el torpe e inexperto que el había hecho.
"¡Estudiante Mercenaria Definitiva!" Se anunció a ella misma con voz alta, pero sin emociones audibles, tal como lo haría un impecable soldado. "¡Mi nombre es…!
. . .
"¡Esquívalo, Mukuro!" Naegi grito cuando estuvo a menos de dos metros de ella, él no tenía claro que es lo que se supone que iba a hacer, pero no podía simplemente quedarse de brazos cruzados mientras veía como la rubia era ensartada por las lanzas.
La rubia reacciono con el grito del afortunado, mientras uso toda la potencia en sus piernas para saltar hacia atrás con fuerza, con un recién despertado instinto de supervivencia que tomo el control de sus acciones en un abrir y cerrar de ojos.
Le fue difícil mantener el equilibrio cuando uso todo lo que tenía para quitarse del rango de las lanzas, por lo que cayó de espaldas al piso con un ruido sordo y doloroso.
¡SPLASH!
Junko sintió como la habitación se llenaba de gritos de puro terror, y mientras sus sentidos se avivaban de nuevo, abrió los ojos para mirar una de las escenas más descorazonadoras y grotescas que hubiera visto en su vida.
.
.
.
"Ups…" Monokuma dijo asombrado mientras se tapaba su cara con las patas.
Makoto Naegi, el Estudiante Afortunado Definitivo, se encontraba en frente de ella, una expresión de puro dolor atravesaba su rostro mientras apretaba los dientes con fuerza y la sangre salía de la comisura de sus labios hasta resbalar por su barbilla.
Una lanza había atravesado su estómago.
Todas las demás estaban cerca de él, pero habían fallado.
"U-ugh…" Gimió Naegi, mientras bajaba la cabeza hacia la lanza que ahora atravesaba su cuerpo, la sangre caía por el suelo manchando el lustrado piso del gimnasio.
"¡Makoto!" Sayaka y los demás estudiantes gritaron horrorizados, pero a pesar de todo, ninguno se movió, todos en estado de shock sin poder realizar ningún tipo de acción.
"¡S-s-s-s-s-s-sangre!" Grito Toko Fukawa, mientras se tiraba de las trenzas, antes de caer inconsciente al piso, aunque a diferencia del afortunado, ella fue atajada por Mondo antes de que se diera de bruces contra el suelo.
Makoto sintió que sus piernas no podrían aguantas más su propio peso y cayo de rodillas al piso, respirando lentamente como si con cada inspiración la vida se le escapara de las manos.
Y no estaba muy lejos de la realidad.
Fue un acto improvisado, el Afortunado vio como ella había saltado hacia atrás para esquivar las lanzas, por lo que el mismo pudo haber detenido su marcha, pero no lo hizo.
No paro ya que, a pesar de que ella ya había evadido por su cuenta, aun había una lanza que seguía su recta trayectoria y aun la hubiera atravesado, por lo que Makoto con la mente nublada, sin muchas opciones pero con un objetivo claro decidió interceptarla por sí mismo.
No entendía en absoluto porque ella, estaba vestida como su hermana, pero no era importante, aun sin saberlo tenía el consuelo de estar al corriente que se encontraba bien.
Para el, quien había recuperado sus recuerdos, el costo del inmenso dolor que estaba sintiendo era minúsculo en comparación con perder a la persona que tenía en frente de él y que le miraba con susto.
"¿M-Makoto?" Ella pregunto con vacilación.
El alzo la cabeza, para mirarla, su expresión de dolor aun palpable en su rostro "N-no a-actúes de f-forma tan e-estúpida… Mukuro…"
Y sin más, el Afortunado cayó al suelo.
El sonido de Makoto impactando contra el suelo fue un despertar para la rubia, quien no perdió el tiempo para levantarse y correr a su lado, Monokuma se encontraba cerca de él, sin moverse y emitiendo estridentes sonidos de estática.
Junko le miro con miedo, mientras intentaba usar la parte racional de su cerebro para maquinar una forma de salvarlo, examino con la mayor racionalidad y rapidez la situación…
Cuerpo débil por heridas recientes, atravesado por una lanza cerca del estómago y perdiendo sangre…
No era en absoluto un pronóstico alentador…
.
.
.
Como un oasis al final del desierto, ella recordó que en la enfermería había insumos suficientes para tratar las heridas de Naegi, y así, en el mejor de los casos salvar su vida.
Vio por el rabillo del ojo como los algunos de los demás estudiantes salían de su propia incertidumbre y se acercaban a ambos con la intención de socorrerlos, algo muy apreciado por ella ya que necesitaban la ayuda y rápido.
"¡Tengan cuidado!" Grito Monokuma con fuerza, haciendo que todos los estudiantes detuvieran su marcha, mientras la rubia giraba la cabeza hacia el Oso con sorpresa.
Su voz había cambiado, aquel dulce y alegre tono que podía interpretarse como inquietante para una figura siniestra como Monokuma ya no era el mismo, ahora sonaba serio y decidido, como un mercader al negociar una buena suma de dinero.
"¡Es peligroso, no se acerquen a ellos dos!" Monokuma grito de nuevo, su cambio de actitud y voz llamaron la atención a más de uno. "¡Son criminales altamente buscados!"
Silencio.
"¡Deja de joder! ¿Esperas a que te creamos y lo dejemos morir? ¡Ni te creas!" Mondo escupió antes de empezar a seguir su camino hacia el herido, pero Monokuma se atravesó en su camino.
"¡Mi nombre es Isshiki Madarai, estudiante Hacker Definitivo!" Exclamo Monokuma, haciendo que Mondo y todos los demás se detuvieran en seco.
La rubia no entendía lo que estaba pasando, pero empezó a tomar el cuerpo de Naegi con sumo cuidado para llevarlo por si sola a la enfermería, no había tiempo que perder.
"¡He estado trabajando en destruir el sistema de protección de estas unidades, pero me ha tomado tiempo!" Monokuma dijo en voz alta, mientras los más listos se hacían una idea de lo que quería decir. "¡La ayuda para sacarlos de aquí está en camino, pero tardara en llegar!"
Antes de que cualquiera pudiera celebrar e ignorando a Makoto, Togami pronuncio con dureza. "Cállate, basura. ¿A qué te refieres con que los dos plebeyos son criminales?"
La cabeza de Monokuma bajo mientras hacia una pequeña pausa, antes de levantarla de nuevo con renovada energía.
"¿No lo sabes? Ellos dos son los responsables de todo este juego de matar… Los encerraron aquí…" El Oso les dijo sorprendiéndolos. "Ellos son Makoto Naegi y Mukuro Ikusaba."
La rubia, quien ya sostenía a Naegi y estaba lista para irse quedo de piedra con aquella revelación…
Una gran posibilidad paso por su mente…
¿Una traición?
.
.
.
Junko, o mejor dicho Mukuro, había ayudado a su hermana a construir todo el juego de matar dentro de la academia, ella misma funcionaria como un topo y tenía un objetivo claro que cumplir, que era crear escenarios para los asesinatos…
Cuando Monokuma les llamara al gimnasio y les explicara las reglas de los juicios escolares, ella debía oponerse a él, usando la violencia para infringir las reglas, momentos en el cual una trampilla debía abrirse que la conduciría fuera de la vista de todos.
Y desde allí debía cumplir con su misión…
Pero, extraño fue para ella cuando Monokuma invoco aquellas lanzas, sino fuera por el aviso de Makoto, hubiera muerto…
Ahora el Estudiante Afortunado Definitivo se encontraba en sus brazos, perdiendo poco a poco la vida solo por haberla salvado.
Mukuro podía haber atribuido el exagerado cambio de Monokuma a un hackeo, como afirmaba el Oso, pero ella conocía mejor que nadie a su hermana, Junko, la Analista Definitiva…
Ser víctima de un hacker simplemente no era una posibilidad viable.
.
.
.
¿Solo era un peón prescindible para su hermana?
La realidad era clara; Ella le iba a asesinar, la había traicionado y con sus sorprendentes habilidades persuasivas, solo era cuestión de tiempo a que colocara a todos los estudiantes en contra de ella y Makoto.
Por lo que, ignorando su creciente sentimiento de tristeza que le oprimía el pecho, empezó a marchar cargando a Makoto, solo para ser interceptada por Togami.
"¿A dónde crees que vas?"
"Yo… Necesito tratar las heridas de Makoto." Respondió ella con un leve indicio de desesperación.
"¡No permitan que escapen, Mukuro Ikusaba esta disfrazada de Junko Enoshima para engañarles!" Grito Monokuma con voz autoritaria. "¡Ella es un soldado de elite del grupo de Fenrir, su tatuaje se encuentra en el reverso de su mano izquierda cubierto por maquillaje, es muy peligrosa!"
Mukuro apretó los dientes mientras que sus secretos eran uno a uno revelados para hacer más creíble la historia de su hermana.
"Danos a Naegi." Sakura ordeno mientras se acercaba, extendió una de sus manos. "Puedo garantizar que trataremos sus heridas y no dejare que nadie le haga daño."
Mukuro retrocedió con cautela, sabia por cuenta propia que Sakura era alguien noble y confiable, por lo que la idea estuvo en consideración por varios segundos, pero fue descartada finalmente.
Negó con la cabeza. "Si te lo entrego, Monokuma lo matara." Explico ella con seriedad.
"¿Y? Si en realidad lo que dice ese Oso es verdad, aunque viva ahora, estará más que muerto cuando salgamos de aquí, por lo que da igual si muere o vive." Togami espeto fríamente.
Los demás estudiantes solo estaban atónitos, algunos como Celestia disimulándolo mejor que otros, pero nadie decía nada, era mucha información para procesar en tan poco tiempo.
Mukuro por su parte se dio cuenta de que Sakura se acercaba a paso lento hacia ella, por lo que retrocedieron unos pasos mientras barajaba sus opciones posibles…
Podía intentar salir por la puerta del gimnasio, pero debía de burlar a Sakura, lo que sería extremadamente difícil, eso sin contar con que la peliblanca la perseguiría, Mukuro no era rival para ella en una carrera y mucho menos sumándole el hecho de que cargaba a alguien.
Y podía abrirse camino por la fuerza, Sakura sería un oponente formidable y era una opción impensable en situaciones normales, pero era al menos la única forma viable para poder salir…
Solo esperaba que Makoto resistiera lo suficiente…
… Y ella misma que tener fuerzas para vencerla.
Con un suspiro, ella flexiono sus piernas, mientras dejaba al Afortunado de nuevo en el suelo con todo el cuidado del mundo, no debía de preocuparse, Sakura no era de tomar rehenes y los demás estaban muy sorprendidos y confundidos para tomar a Naegi.
La única preocupación seria su hermana, pero debía tomar el riesgo.
"Ríndete, prometo que asegurare a Naegi." Sakura intentó disuadir.
Mukuro por su parte elimino todo tipo de emociones de su cara, mientras que de un tirón se arrancaba la peluca que usaba, dejando su cabello negro al descubierto.
"No." Fue la respuesta cortante de la mercenaria.
Sakura suspiro, antes de flexionar sus piernas y salir dispara en dirección a Mukuro, quien abrió los ojos con sorpresa ante la alta velocidad de la peliblanca.
La luchadora ataco con un puño al estómago de Mukuro que fue bloqueado por ambos brazos de esta, mientras un gemido de dolor salía de su boca, la fuerza de Sakura era sencillamente sobrehumana y dudaba que pudiera resistir otro embiste así.
Mientras el piso chirreaba con los pies de Mukuro siendo arrastrados, recupero el equilibrio mientras se impulsaba rápidamente para saltar y dar una patada giratoria a la cabeza de la peliblanca.
Sakura no solo la bloqueo, sino que tomo su pierna y sin esfuerzo la lanzo hacia un lado, la pelinegra le costó, pero pudo recuperar el equilibrio en el aire y aterrizar de pie con esfuerzo.
.
"… No han pasado ni 10 segundos, pero ya es un hecho de que no puedo contra ella…" Pensó Mukuro mientras apretaba los dientes. En un combate uno a uno no era rival para la Luchadora, todo sería diferente si tuviera sus armas…
Su mirada se dirigió a Makoto, mientras sentía que la preocupación volvía a aflorar en ella, si no actuaba rápido y lo llevaba a la enfermería, moriría.
"¿Qué puedo hacer?" Se preguntó a si misma mientras sentía una inmensa cantidad de frustración, todo había pasado en cuestión de minutos pero su mundo se había desmoronado por completo.
Sakura tenía una expresión seria, mientras su ceño fruncido y su aura intimidaban a cualquiera, se colocó en posición de combate antes de volver a arremeter contra Mukuro…
En posición de pelea, la pelinegra espero preparada para ser tacleada de nuevo, preparada para contraatacar, usaría lo aprendido en Fenrir, formas de lucha que favorecían al más débil con la esperanza de cambiar la balanza a su favor.
Cuando Sakura estuvo lo suficientemente cerca, Mukuro avanzo con uno de sus brazos extendidos para hacer un agarre a la Luchadora, pero grande fue su sorpresa cuando la peliblanca salto.
.
.
.
"¿Eh?" Fue lo único que alcanzo a decir Mukuro.
Antes de que pudiera hacer cualquier cosa, la Luchadora Definitiva en pleno aire tomo con fuerza uno de sus brazos el hombro de Mukuro logrando que perdiera un poco el equilibrio y con el otro, tomo la parte superior de su cabello.
Mientras la Mercenaria sentía como sus pies se separaban del suelo, Sakura aterrizaba mientras con suma fuerza lanzo a Mukuro contra las bancas del gimnasio, provocando gritos de la mayoría.
"¡Oye, eso es demasiado!" Grito Leon aterrado mientras tragaba saliva al ver como la pelinegra se estampaba dolorosamente contra las gradas.
"¡No hay necesidad de ser tan bruscos!" Exclamo Hagakure con temor.
"¡No sean tontos!" Togami espeto mientras se volteaba a mirarlos. "Demuestren un mínimo de inteligencia, si nos encerraron aquí no hay razón ni motivo para ser endebles con ellos."
Mukuro estaba echada sobre las gradas del gimnasio, con un dolor punzante en la espalda y un ligero dolor de cabeza, solo había una afirmación veraz en su mente…
Se acabó el juego, para ella y para Makoto.
Si no había podido hacer nada estando a plena potencia contra Sakura, herida podría hacer menos…
Cerró los ojos con fuerza mientras la frustración carcomía sus sentidos. "Lo siento, Makoto…" Expreso ella con tristeza, mientras se preparaba mentalmente para lo que vendría para ella.
"¡Buajajaja!" Se rio con demencia una voz femenina.
Mukuro abrió los ojos y giro la vista con sorpresa hacia donde provenía la voz; Toko Fukawa, o mejor dicho, su alter-ego, Genocida Shou, quien tenía tijeras sumamente filosas en ambas manos.
Con una lengua anormalmente larga que amenazaba con tocar el piso y una mueca que solo expresaba una locura sin fin, ella hablo. "¿A que estamos jugando, chicos?"
Silencio.
"Shou…" Mukuro levantando la cabeza pronuncio con dolor desesperada, con la renovada esperanza de poder hacer una distracción con ella.
La aludida ensancho una ceja. "¿Qué? ¿La samurái silenciosa quiere algo de mí?" Afilo su mirada mientras la escaneaba aún más de cerca. "¿Ese quien se desangra no es Big Mac? ¿Quién le hizo ese Oyó? ¡Recuerdo haberles dicho que solo yo podría matarlo!"
"Esto se ha vuelto muy extraño." Susurro Hagakure, la mayoría de los demás estudiantes estuvieron de acuerdo.
"Creo que los libros han vuelto loca a la Señorita Fukawa… Más de lo que estaba." Pronuncio Yamada con pavor.
"¡No me compares con ella, maldita morsa o te partiré en dos!" Grito Shou con ira, antes de girar de nuevo hacia Mukuro. "¡Estoy muy enojada! ¡Naegi era muy lindo como para matarlo, incluso para mis estándares! ¿¡Quien le ha hecho esto!?"
Nadie respondió, Monokuma estaba de nuevo en silencio, solo que esta vez no tenía sonido de estáticas provenientes de él. Sakura se había detenido momentáneamente, intentando descifrar lo que estaba ocurriendo mientras Togami solo veía sombrado a Fukawa.
"¡Buajajaja!" Se rio Shou con locura, cambiando por completo su estado de ánimo. "¡Hay que salvar a Big Mac, un trabajo imperfecto no debe ser completado! ¡Ya después lo terminare yo misma!"
Y mientras sacaba un nuevo par de tijeras desde los confines de su oscura falda para apoyar con el par que tenía, apunto a Sakura Ogami con irritación.
"¡Tu, Ogro, quita de en medio! ¡Solo mato a chicos hermosos, pero no hay reglas que me impidan dejarte al borde de la muerte si molestas demasiado!" Grito ella mientras se acercaba. "¡Tu, Samurái, mueve el trasero ya!"
Solo en cuestión de segundos, Mukuro se había levantado, ignorando el dolor en su espalda mientras caminaba lo más rápido posible para agarrar el cuerpo inconsciente de Makoto.
Se dio cuenta de que estaba perdiendo temperatura corporal, un frio recordatorio de que la vida se le estaba yendo con cada segundo que pasaba.
Shou después de sonriera había saltado con la intención de apuñalar a Sakura, pero ella le esquivo sin mucho problema antes de empezar ambas una batalla.
Mientras que la peliblanca tenía la ventaja en fuerza y velocidad, la Genocida tenía una agilidad sin igual que le permitía realizar movimientos anatómicamente imposibles para cualquier otra persona.
La mercenaria empezó a correr lo más rápido que pudo con Makoto en sus brazos, intentando aprovechar cada segundo que Shou le compraba, a medio camino de la puerta para salir del gimnasio, Togami se interpuso ante ella.
"¡Alto!" Ordeno el mientras extendía ambos brazos con la intención de detenerla.
Mukuro apretó los dientes con frustración, sin perder la velocidad al correr giro sobre sí misma y con un despliegue de agilidad propino una patada giratoria de lleno en una de las mejillas de Byakuya sin ningún tipo de contemplación.
El Heredero Definitivo por la fuerza del golpe y su complexión débil fue enviado al suelo, arrastrado varios metros en el, cayendo aparentemente fuera de combate.
Con un último impulso para recuperar su carrera, Mukuro finalmente salió del gimnasio en dirección a la enfermería…
Mientras, de manera muy extraña, Toko Fukawa mantenía una pelea de iguales contra Sakura, quien se encontraba a la defensiva por la flexibilidad de Shou, además, de que a diferencia de ella, la Genocida luchaba a matar.
No ayudaba por gusto ni por ser buena gente…
Era que…
Makoto era muy lindo para ser asesinado por cualquier otra persona que no fuera ella misma…
"¡Buajajaja!" Se rio ella mientras esquivaba un golpe de Sakura, y extendía sus tijeras para cortar su cuello, siendo esquivada sin mucho problema, la Luchadora salto para alejarse.
Giro su vista hacia la entrada del gimnasio por donde habían salido los dos criminales. "Se han ido." Pronuncio Sakura mientras separaba la vista un momento de Shou.
Aunque esto no fue por mucho tiempo, ya que la Genocida lanzo un par de tijeras a la cabeza de Sakura que ella esquivo saltando hacia un lado.
Shou se rio con malicia mientras levantaba sus tijeras. "No me quites la vista de encima, o sino lo único que podrás ver será… Un Game Over."
Continuara…
Hola, primeramente decir que lamento la demora en subir este capítulo, estuve unos diez días sin internet, este cap estuvo listo un par de días después de subir el III, pero por las razones anteriormente dichas no pude subirlo.
Con respecto a la pequeña lucha de Sakura y Mukuro, quise nivelarla conforme a la original, ya que en IF vemos unos niveles muy dispares de poder en ambas.
Aquí en forma literal, quise plasmar como en un 1vs1 Sakura barrería el piso contra cualquiera, Mukuro no es una excepción a esto pero al igual que en el original, fue salvada por la campana, o mejor dicho, por Shou.
Decir que al igual que con la localización al español, decidí llamar a la personalidad Genocida de Fukawa como Shou, según tenía entendido en las versiones con doblaje al inglés tanto en la localización oficial inglesa se le refería como "Genocida Jack" o "Genocida Jill"
Baraje la idea de Jill por un rato, pero decidí dejarla como Shou. Espero que no moleste.
Aquí vemos un avance en la trama pequeño pero significativo, con cambios clave destinado a darle más peso a algunas decisiones tomadas por los protagonistas, me explico.
Primeramente, a mí se me hizo bastante extraño en el material original a Fukawa le diera el suficiente tiempo para desviar la vista de Naegi cuando le atravesaba una lanza.
No creo que cuente como hecho que haya mirado a otro lado antes, ya que se nos contextualiza que todos estaban mirando atónitos como Junko había desafiado a Monokuma.
Por ello aquí Shou sale por si misma mientras se enfrenta a Sakura para darle tiempo a Mukuro, ya que en el material original me resulto bastante sospechoso que de inmediato todos se olvidaran de nuestra mercenaria favorita y Naegi para solo prestarle atención a Fukawa (Salvo Kirigiri claro)
Jojojo, Byakuya es un personajazo, pero me divertí haciendo que Mukuro lo pateara, ya que si bien es uno de mis favoritos en Danganronpa 1, al principio era un idiota insufrible y como ese es la parte de él que estoy retratando… Hay que darle matarile.
También cambio el hecho de como Naegi se atravesó para salvar a Mukuro, en el IF después de releerla varias veces no pude evitar negar con la cabeza ya que en pocas palabras nos decían que Makoto lo atravesó una lanza por imbécil.
Explicándome más, me refiero a que Mukuro había esquivado la lanza cuando Naegi le llamo por su nombre, pero él siguió corriendo y como dicen, el resto es historia.
Aquí Naegi se puso en medio ya que si no lo hubiera hecho, la lanza que lo atravesó hubiera matado a Mukuro, en pocas palabras fue un pequeño sacrificio en pos de no hacerlo ver como un idiota.
¡Cierto! Vemos el primer flashback, si bien hay solo una pequeña participación de Mukuro, en los siguientes exploraremos varios aspectos de su relación que sirvan para fortalecer el contexto de lo bien que se llevaban ambos.
Obviamente con la pareja como protagonista de aquellos flashbacks con apariciones ocasionales de ciertos personajes. Aún estoy barajando como introducirlos, es decir, si hacerlos al principio del capítulo o de otra forma.
Los aspectos de la relación que se cubrirán serán diversos, y las fechas de ellas serán variables, es decir, los flashbacks podrían tener una diferencia de tiempo de semanas o meses, ya que exploraremos su relación progresivamente.
De todas maneras, esto se indicara en la narración para que se pueda llevar una coherencia cronológica.
Me gustaría agradecer a CS Soldier97 y Neo magician 96 por sus reviews, espero que este capítulo les guste y lamento mucho la demora.
Un saludo.
