Disclaimer: Harry Potter, sus personajes y cualquier mención a su mundo pertenecen a J.K. Rowling. Esta historia no tiene fines de lucro.

5- Amor

El domingo visitaron la madriguera en compañía de los padres de Hermione que se sentían muy a gusto conversando con Arthur y Molly. Hermione intentaba subirle el ánimo a Ginny que extrañaba a Harry y se sentía gorda, mientras que Ron jugaba con Teddy en el patio. Hermione observo por la ventana como el pelirrojo perseguía a Teddy y una sonrisa de felicidad se formó en su rostro.

-Será un gran papá- dijo Ginny mirando a la castaña.

-Lo sé- últimamente Hermione tenía ganas de tener la charla con Ron sobre los hijos al ver a Ginny feliz con su panza de embarazada y a Harry con esa mirada de infinito amor. Cuando se casaron ambos estaban de acuerdo que a los veintiún años se es demasiado joven para cuidar niños sobre todo con carreras en ascenso, pero ahora gozaban con una estabilidad financiera y habían madurado. ¿Querría Ron tener hijos ahora?

-¿Han hablado del tema con mi hermano?

-No, pero claro que queremos hijos. Ron se ve muy feliz con sus sobrinos y Yo pienso que tal vez sería hora de…

-¡Hermione!- dijo la señora Weasley entrando a la habitación- ha llegado una lechuza del ministerio con una carta para ti.

Y el domingo de descanso se transformó en una tarde en el ministerio trabajando en el caso de un centauro que había atacado a un mago que trato de hechizarlo. Agotada llegó a la casa después de las diez de la noche y para su fortuna Ron la esperaba con una cena a la luz de las velas.

-Hola cariño- la saludo al verla atravesar la chimenea- ¡sorpresa!

-Ron…

-He preparado algo delicioso, mientras estabas afuera. Espero que lo disfrutes.

La castaña se aproximó a los brazos de su esposo y lo beso.

Los días pasaron y el segundo aniversario de Ginny y Harry llego. Ron tuvo una práctica especialmente agotadora esa mañana y luego de ducharse estaba listo para ir al ministerio para sorprender a la castaña llevando comida preparada para que pasaran un rato compartiendo en la oficina sin la necesidad de salir a comer a algún restaurant.

-Capitán- lo llamó Louis que luego de su pésima actuación se había limitado a retirarse apenas terminaba la práctica, cosa que Ron y el resto no paso por alto- Travis me dijo que quería conversar conmigo.

Ron lo había olvidado completamente, ya que tenía toda su concentración en recordar cómo lucían las piernas de su esposa en la falda de trabajo que llevaba puesta.

-Sí, la charla… ¿conoces el lado muggle de Londres?- le pregunto rascándose la cabeza tratando de armar un plan y así matar dos pájaros de un tiro.

-Un poco.

-¿Tienes tiempo de acompañarme al Londres muggle?- le pregunto- solo tomara diez minutos.

Louis Clawson asintió con la cabeza e imitando a Ron agarro su bolso. El pelirrojo al salir de las barreras anti aparición le pidió que sujetara su brazo y en un abrir y cerrar de ojos ya estaban en un callejón cercano al ministerio.

-¿Vamos al ministerio?- le pregunto el chico como si fuera lo más obvio del mundo.

-No, vamos a ir a ese restaurant a comprar comida para llevar. Iré a visitar a Hermione y almorcemos en su oficina.

Cruzaron la calle y entraron al local de comida china. Louis se sorprendió con las cosas que había en el restaurant y disimuladamente le pregunto a Ron que era esa máquina que estaba colgada en un extremo de la pared.

-Es un televisor Louis. Allí dan programas, transmiten noticias y videos de gente con caídas graciosas.

Louis no entendió mucho, pero de igual manera asintió con la cabeza. Ambos se sentaron en una mesa esperando la orden del pelirrojo que cancelo enseguida.

-¿Cómo sabe tanto?- pregunto maravillado el buscador.

-Los padres de Hermione son muggles y Ella me enseño todas estas cosas, me llevo a un parque de diversiones una vez…- Recordó con una sonrisa, pero antes de que Clawson preguntará qué era eso él agregó- te lo explicare algún día. Ahora quiero que hablemos sobre lo que paso el sábado, No deberías sentirte mal, finalmente atrapaste la snitch con un brazo roto.

-¿Leyó la columna de deportes del profeta el domingo? Creo que lo más suave que me dijeron fue "brazos de señorita" fui el hazme reír del partido.

-¿Y quiénes son ellos para catalogarte de esa manera? Conozco a Derek hace años y Él además de críticas no tiene nada en su cabeza, jamás fue jugador en un equipo reconocido, solo un tipo con contactos en el diario.

-Pero usted lo sabía todo- dijo el chico sin levantar la mirada- Supo que Kaufman y Stone volverían a atacarme con las bludgers, por eso dejo a Ben a mi lado. Jamás se me hubiese ocurrido proteger a un jugador.

-Eres muy blando Louis- reconoció Ron- ¡es quidditch! Era obvio que los golpeadores intentarían derribarte. He jugado en tres ocasiones con Kaufman cuando era parte del Münich y trato de golpearme en todas esas veces con las bludgers a pesar que eso se considera una falta. Es un tipo de cuidado.

-Lo sé señor, Yo trataba de concentrarme en el partido pero estaba tan nervioso con la presión de…

-Louis no había presión. Esa presión la creaste tú mismo en tu cabeza, Lewis sugirió que era hora del cambio porque sabía que estabas preparado para alternar partidos. Recuerda que fue Él quien fue a reclutarte a Hogwarts y supo que Hufflepuf ganó la copa solo porque atrapaste la snitch en diez minutos en tus dos últimos partidos. El equipo es similar a los mosqueteros, Uno para todos y todos para uno.

-¿Qué son los mosqueteros?- pregunto Louis desconcertado- ¿Historia de la magia?

Ron sonrió, claramente Él estaba en el limbo entre lo mágico y lo muggle gracias a Hermione por lo tanto le era difícil hablar sin hacer referencias de ese lado.

-Es un libro del que hicieron una película, que es una… bueno no importa, lo importante es que sepas que todos en el equipo nos preocupamos por ti no solo cuando estamos en la cancha. Marshall me comentó que lo has rehuido desde el sábado, incluso Lewis cree que es su culpa por no darte más tiempo.

-¡Oh! Lewis no tiene la culpa de nada, Él es un gran sujeto y me dio varios consejos como todos y Marshall… bueno creo que no es el único al que he rehuido.

-No hay nada peor que encerrarte dentro de ti Louis. Ya lo harás mejor en tu siguiente partido, a todos nos ha pasado algo malo ¿Recuerdas que una bludger golpeo a Ben y lo dejo inconsciente una semana?, en Hogwarts lo hice horriblemente mal en mi primer partido y me deprimí mucho, pero lo tuyo no es ninguna catástrofe amigo. Fueron los nervios y nada más.

Una de las dependientas del local llamo a Ron para que retirara su orden y luego de dar las gracias se marcharon. Había llegado la hora de despedirse.

-Espero que esta tarde estés más animado- comentó Ron- además quiero pedirte una cosa.

-Lo que quiera capitán- respondió enseguida.

-Desde ahora me llamaras solo Ron. Tengo unos cuantos años más que ti y a veces me siento como un viejo con el trato que me das. ¿Está bien Louis?

-Por supuesto cap… Ron.

El pelirrojo asintió mientras le indico que podría desaparecerse en el mismo callejón donde habían llegado. Se dieron la mano y así concluyo la conversación que tenía pendiente con el joven buscador desde que lo vio deprimido el lunes en el entrenamiento.

Camino a la cabina telefónica en pésimas condiciones y marco los números 62442 y una operadora le pidió que indicara su motivo de visita a lo que Él respondió "Reunión con Hermione Weasley". El teléfono se desplazó hacia abajo de forma similar a un ascensor y tras pasar por el control de varita se dirigió a los ascensores. Recibió varios saludos de parte de algunos emocionados fans de los Chudley Cannons que trabajaban en el ministerio. "Gran atrapada el sábado cuando Jonas ejecuto el penal" "Usted es lo mejor que ha pasado en la historia de los Cannons" "¿De verdad la oferta de los osos polares era el triple de su sueldo?".

Se bajó en el cuarto piso donde quedaba la oficina de Hermione cuando observo una cara que Él había llevado por unas horas cuando irrumpieron en el ministerio a los diecisiete años.

-¡Reg!- gritó para alcanzar al hombre de mantenimiento con él que tenía una muy buena relación después que se dio la oportunidad de conocerlo tras la guerra, junto con el resto de su familia.

El sujeto se dio la media vuelta y al verlo le sonrió.

-Hola Ron ¿Cómo estás? Leí en el profeta que fuiste el salvador del partido el sábado, nos hubiese encantado ir.

El pelirrojo llego a su lado y estrecho su mano.

-Bueno ambos sabemos que el profeta tiende a exagerar las cosas. No te habrás creído que Louis fue un desastre ¿Verdad? Él logro capturar la snitch con un brazo quebrado, mientras que Dorchester hizo un buen trabajo protegiendo al equipo de las bludgers desde la mitad de la cancha, bueno en realidad todos estuvieron geniales.

-Me lo imagino- contesto con un gesto de estupefacción porque a pesar del tiempo Ron Weasley seguía con esa humildad que lo caracterizaba- Daniel está feliz con su regalo de cumpleaños, no tenías qué molestarte.

Ron era bastante cercano a la familia de Reg y siempre les enviaba un presente para sus cumpleaños y la navidad.

-¿Cómo no preocuparme por Dan? Fue mi hijo por unas horas y es fanático de los Chudley Cannons tanto como Yo a su edad y por cierto no gaste nada, mis compañeros estuvieron encantados de firmar la camiseta y mis guantes viejos creí que le gustarían.

-Tienes razón- reconoció Reg- dice que cuando vaya a Hogwarts buscara la plaza de guardián para usar los guantes.

-¿Ves?, todos ganamos- contestó sonriendo Ron de tal manera que varios curiosos se preguntaban porque la mega estrella de quidditch se detenía para conversar con el tipo de mantención- Por cierto, te haré llegar pases libres para que puedan ir todos a los futuros encuentros de los Cannons si tienen tiempo. No es necesario que los ocupen pero si quieren…

-¡Oh Ron!- dijo Reg saltando efusivamente hacia Ron que casi lo hizo botar la comida que llevaba- Muchas gracias, es un gran honor que siempre estés pendiente de nosotros.

-No es nada Reg- logró decir el pelirrojo al soltarse- Te metí en varios problemas hace años y Yo solo intento enmendar las cosas.

-Esta todo más que pagado, gracias muchas gracias.

-No te emociones Reg, realmente no es nada. Solo procura cuidar a tu familia, envíale mis saludos a Mary, a los niños cuando regresen de Hogwarts y a Dan que espero verlo pronto y así le presento al equipo.

Después del encuentro con el hombre a quien una vez suplanto, fue enseguida a la oficina de su mujer. Suzanne su secretaria lo hizo ingresar enseguida, ya que Hermione le había dicho que le llevará algo para comer por su limitado tiempo de colación en ese día.

-Hola amor- dijo Ron ingresando a la oficina- traje comida china para que almorcemos aquí.

-¿Ron?- dijo la castaña levantando la cabeza de la ruma de papeles que leía- Gracias a merlín que trajiste comida ¡me muero de hambre! Pero el caso del centauro Keppins me tiene absorta. ¿Puedes creer que la legislación de Bruselas de 1897 dice que…

-Hermione, Hermione, tranquila- dijo Ron acercándose a su espalda para darle un masaje en los hombros- solo relájate.

Sus manos hicieron presión en los lugares indicados y poco a poco la sensación de agotamiento se fue alejando del cuerpo de la castaña que tenía los ojos cerrados. Ron acaricio suavemente su cabello que estaba tomado en un moño exprés sin ningún tipo de producción.

-¿Mejor?- preguntó besando la coronilla de su cabeza.

-Mucho mejor. A veces me aferro a cosas tan superficiales, pero siempre estas a mi lado para salvarme ¿Qué sería mi vida sin ti?

-Probablemente serias la loca de los gatos. ¿Ese era tu plan B si las cosas no resultaban con nosotros verdad? Porque creo que empezaste en tercero tu colección con Crookshanks.

-Tonto- dijo Hermione riendo mientras golpeaba sin fuerza el brazo de su marido.

-Pero aun así me amas con locura cariño. Tú escritorio es testigo de eso.

-Mi marido es el sex simbol del mundo mágico, Si soy la afortunada de ser dueña de tu cuerpo ¿Por qué no usarlo todas las veces que quiera?- contesto Ella con coquetería deslizando un dedo por su pecho.

Ron se acercó para robarle un beso.

-¿No quieres usarme ahora?.

-Es tentador- susurro pasando un dedo por el pecho de Ron- pero ¡Me muero de hambre!

El pelirrojo asintió.

-Bueno, no perdía nada con intentarlo.

Ambos se dirigieron al sillón para descansar y almorzar entre risas y mimos la comida china que Ron había traído.

-Eso estaba riquísimo- dijo Hermione dejando la caja vacía en el basurero- Muchas gracias Ron.

-¿Esa es tu forma de agradecérmelo? Creí que por lo menos merecía un beso.

La castaña se sentó en sus piernas y le dio pequeños besos por el rostro mientras acariciaba su cabello. Ron se dejó amar y paso distraídamente su mano por el muslo de su esposa hasta llegar a su trasero, sin dejar de acariciarlo por sobre la estrecha falda agarro su cabeza con la otra mano y le planto un beso apasionado. Las manos de Ella viajaban con rapidez por debajo de su camiseta en busca de más contacto y sin darse cuenta de un momento a otro estaba botada en el sillón con su esposo encima suyo, con la mano derecha en su muslo intentando subir más arriba.

-No podemos Ron- dijo Hermione en un susurro, pero una parte de Ella esperaba que su esposo no le hiciera caso y prosiguiera con sus caricias.

El pelirrojo se detuvo y se separó antes de que la pasión aumentara.

-Tienes razón cariño, me deje llevar lo siento.

-Ron…- dijo Hermione juntando su frente con la suya- Es solo que no tendremos tiempo suficiente, créeme que yo también lo deseo.

-Supongo que tendremos que esperar hasta la noche.

-Sí, pero habrá valido la pena la espera.

Un golpeteo en la puerta hizo que ambos se levantaran del sillón.

-Adelante- dijo Hermione caminando a su escritorio.

-Señora Weasley- dijo Suzanne al entrar- La reunión con Erick Kreuk se adelantó y será en quince minutos más en la sala de juntas del departamento.

Hermione asintió.

-Gracias Suzanne, enseguida salgo.

Ron se dio cuenta que su hora con Hermione había finalizado abruptamente y se acercó a Ella para abrazarla, con delicadeza deposito un beso en su cabello y aspiro su aroma.

-Creo que es mejor que me vaya- dijo su marido.

-Te extrañare Ron- susurro Ella apretando el abrazo- Gracias por ayudarme a quitar el estrés.

-No llegues tarde hoy, recuerda que debemos ir con Ginny.

Hermione se puso de puntitas y le dio un breve beso en la comisura de los labios, beso que Ron encantado hubiese prolongado pero no había tiempo.

-Llegaré temprano- dijo Ella finalmente.

-Está bien, te esperaré- contesto besándola por última vez caminando a la puerta.

Ron salió del ministerio enseguida para volver a sus entrenamientos de quidditch. Aquella tarde Louis estuvo más relajado y todos se alegraron que por fin el joven buscador hubiera arreglado sus problemas con respecto a su debut. A las cuatro se apareció en el jardín de su casa que estaba ubicada a las afueras de Londres por lo tanto no tenían vecinos cerca.

Luego de alimentar a Crookshans se dio cuenta que sus provisiones se estaban acabando y decidió ir a una pequeña tienda muggle que había por allí cerca. Normalmente iba allí con Hermione, pero ir de compras solo era un beneficio, porque podía agregar algunas golosinas que Hermione le prohibía echar al carrito.

Se subió al auto que a Hermione le habían regalado sus padres al salir de Hogwarts. Su esposa le había dicho que era común que los padres den ese tipo de obsequios a sus hijos al cumplir los dieciséis años o al salir del colegio y que Ellos no quisieron hacer una excepción a pesar de que Ella podría aparecerse. Esto había resultado muy útil pues Hermione, cuando eran novios lo llevo a pasear en el auto muchas veces e incluso un día por la noche aparco en un lugar solitario y luego de llevarlo a la parte trasera hicieron el amor. Él no entendía muy bien esa tradición muggle de tener sexo dentro del auto, pero le gusto bastante.

Su esposa había insistido en que debía aprender a manejar, cosa que a Él no le emocionaba nada. Pero Ella brillante como siempre después de cada clase lo compensaba bastante bien y no le quedó otra opción que hacerle caso. Ahora que ya había pasado bastante tiempo de eso le había tomado el gusto a manejar un auto.

Después de realizar las compras regreso a su casa tarareando canciones de un grupo que el tipo de la radio llamo "Keane".

-¿Ron?- pregunto Hermione desde la habitación cuando escucho que la puerta se cerraba.

-Soy Yo- grito el pelirrojo caminando a la cocina- Fui a la tienda.

Antes de que su esposa apareciera en la cocina, aprovecho de guardar varias bolsas de comida chatarra en el aparador. Hermione llego a la cocina justo cuando el metía los últimos vegetales en el refrigerador. Se acercó a Él para besarlo y luego hundió su cara en el pecho del pelirrojo.

-¿Qué pasa Hermione?- pregunto Ron preocupado por el estado de animo de su esposa.

-No me fue muy bien en la reunión con Erick Kreuk, es un idiota y dice que su cliente no cederá en la demanda.

El pelirrojo la abrazo y beso su espeso cabello que tanto le fascinaba.

-Tranquila amor, todo se solucionara ya lo veras.

Hermione negó con la cabeza.

-Esto es diferente, la legislación es muy pobre con respecto a los derechos de los centauros. Temó por lo que Wizengamot decida sobre este caso. Aún hay muchos prejuicios sobre que los centauros son violentos y temperamentales, pero Keppins solo se defendió de un ataque cobarde.

Ron le paso una mano por la espalda intentando animarla. Sabía que su mujer no toleraba esas injusticias y pensaba que todos merecían un juicio justo, incluyendo esos malditos mortifagos. Al comienzo de la carrera de Auror de Harry, habían discutido varias veces sobre los derechos de Ellos (cosa que Ron no compartía, ya que para él los mortifagos eran sinónimo de alguien sin nada bueno que rescatar y siempre apoyaba a su amigo en las discusiones)

-Entonces… no te quedará otra que desacreditarlo, tienes que demostrarle al juzgado que Él es un maldito desgraciado, violento y racista. Además tienes los exámenes de San Mungo como prueba de que Él había bebido alcohol. Hermione un partido de quidditch no está perdido hasta que se pierde, lo mismo se aplica en tu trabajo, ¡vamos! Aún hay muchas pruebas que pueden ayudarte.

Hermione lo abrazo con mucha más fuerza y se limpió las lágrimas que corrían por sus ojos.

-No sé qué me pasa Ron- dijo Ella finalmente- Me sentí abrumada después de conversar con Kreuk y perdí las esperanzas. Gracias por estar aquí.

-Siempre voy a estar para ti amor. Te lo prometí ¿recuerdas? Aquella vez cuando…

-Ron- lo interrumpió Hermione levantando la cabeza para ver su rostro- No es necesario.

-Es necesario Hermione, porque a pesar del tiempo siempre ese pasado estará presente. Independiente si tenía un pedazo de voldemort en el cuello o no, no debí alejarme de ustedes. Cuando al fin me volviste a hablar después de regresar te prometí que jamás te dejaría otra vez.

-Te amo Ron.

-Y yo a ti hermosa.

El pelirrojo la beso con tranquilidad sanando todo el mal que sentía su mujer. La amaba mucho y le dolía verla triste.

-¿Lista para ir a visitar a mis papás y a Gin?

La castaña asintió soltándose del abrazo.

La cena en casa de los Weasley fue bastante tranquila. El ánimo de Hermione ya estaba mucho mejor y pasaron el rato riéndose de anécdotas del pasado. Hasta llegar a los recuerdos de la boda de Ginny y Harry hace exactamente dos años atrás.

-Fue una boda muy bonita- dijo la señora Weasley.

-Lástima que Harry tuviera dos pies izquierdos para bailar- agrego Ron riéndose- No quiso aceptar mis consejos sobre ir con un profesional.

-Sí, bueno no tenía tiempo para ir, pero de todas formas no lo hizo tan mal- dijo Gin defendiendo la honra de su esposo.

-No, no lo hizo taaaan mal- dijo Hermione riéndose- Lo siento Gin, pero se tropezó con tu vestido y casi los tira al suelo.

-No sean malos con el pobre Harry- dijo el señor Weasley que estaba al lado de su esposa- Él dio su mayor esfuerzo y aunque no salió muy bien…

-Gracias papá- dijo Ginny riéndose- Pero solo das pie a más burlas.

-Bueno hay que brindar por eso. Brindemos por Harry que es el peor bailarín que ha pasado por la familia.

-¡Merlín!- se quejó Ginny- Percy también es pésimo bailando y George es un bufón en la pista de baile.

-Sí tienes razón- dijo Ron- Percy es pésimo bailando, Yo creo que están empatados.

-Bueno entonces brindemos por la felicidad de Ginny y Harry- dijo Molly.

-Sí- acepto Hermione alzando su copa- por la felicidad de ambos.

-Brindemos porque Ginny consiguió a su amor platónico de niña ¿Se acuerdan cuando estaba obsesionada con el-niño-que-vivió? Jajaja que recuerdos- dijo Ron riéndose de la situación.

-Yo no estaba obsesionada- se defendió Ginny.

-Bueno, bueno a la salud de Harry y Ginny y que sean muy felices con el bebé que viene en camino- dijo su padre con una sonrisa.

Arthur enseguida alzo su copa y todos lo imitaron levantando su champagne a excepción de Ginny que estaba tomando jugo de naranja y brindaron felices.

-Por cierto- dijo Hermione levantándose para ir a su cartera y sacar el regalo y entregárselo a Ginny- Harry vino a nuestra casa la semana pasada para entregarnos esto.

Los ojos de la pelirroja brillaron cuando encontró un lindo collar de oro en su interior en forme de corazón y cuando se abría tenía una pequeña foto de ambos en movimiento, pero lo que más le gusto fue encontrar una carta que Harry había guardado en el interior del estuche.

-¡Qué lindo detalle por parte de Harry!- exclamo la señora Weasley.

-¡ay! Que romántico es mi marido, no creí que…- Ginny estalló en lágrimas y no pudo seguir hablando.

La celebración se prolongó un rato más, hasta que Ginny bastante cansada se retiró a dormir con una gran sonrisa, agradeciéndole a su hermano y cuñada ir a visitarla ese día.

Ron y Hermione volvieron a su casa vía polvos Flu ya que sus chimeneas estaban conectadas. Caminaron a su habitación para descansar, pero a Hermione se le ocurrió una excelente idea.

-¿amor?- dijo ella al ver que su esposo se quitaba su ropa en silencio dispuesto a ponerse el pijama.

-¿Qué pasa Hermione?- pregunto Él.

-¿Te gustaría ir al jacuzzi conmigo? Aún es temprano.

Los horarios de sueño de su esposo eran un poco rigurosos, ya que al otro día debía entrenar temprano y no podía estar cansado.

-¡Demonios sí!- dijo Ron levantándose de la cama en donde estaba apoyado para quitarse los zapatos.

-Tú lenguaje Ron- dijo Hermione dándose la media vuelta camino al baño. Ron la observo contornear el trasero de esa forma que tanto le gustaba, Ella podía volverlo loco.

Poco a poco se quitaron su vestimenta y se metieron al agua. Hermione aplico un poco de burbujas y se ubicó entre las piernas de Ron apoyando su espalda en el pecho del pelirrojo.

-Se siente tan bien estar aquí los dos solos- dijo ella sintiendo el agua caliente en su cuerpo.

-Sí- contesto Ron pasando distraídamente su mano por su pezón izquierdo apretándolo levemente. Hermione dejo caer su cabeza hacia atrás cerrando los ojos.

-Hemos hecho esto tantas veces y aun así siempre me sorprendo de lo que provocas en mí.

Ron ahora masajeaba sus dos senos jugueteando con sus pezones. Él conocía todos los lugares del cuerpo de su esposa y sabía cómo hacerla reaccionar.

-Lo sé, me pasa lo mismo. Por eso no pude irme a América. Ya tengo suficiente con las giras de quidditch que me alejan de ti por semanas como para soportar la lejanía de tu cuerpo tanto tiempo.

-Al menos en esas semanas podemos hacer uso de nuestra memoria y tener llamadas candentes.

-¡Merlín!- suspiro Ron- Tú puedes hacer uso de tu vibrador, pero Yo solo tengo mi mano, ¿No es justo verdad?

Mientras una mano masajeaba el pecho izquierdo de la castaña, la otra viajaba hacia abajo. Ron introdujo un dedo entre sus pliegues y Ella se mordió el labio para amortiguar un gemido.

-Nadie dijo que la vida es justa cariño, además tus manos tienen mucho talento.

Ron introdujo un segundo dedo y a la castaña le estaba costando contenerse.

-Eres tan sexy Hermione cuando te sonrojas- dijo Ron en su oído- Eres jodidamente brillante cuando entierro mi polla en tu interior y me pides más.

La castaña sintió el miembro de su marido presionando sus nalgas y la excitación de Ella aumento.

-Te gusta que te folle duro ¿Verdad?- le pregunto apretando su clítoris.

La castaña asintió con la cabeza.

-Respóndeme Hermione- rugió él en su oído aplicando más presión en su centro y en su pecho- Dime que te gusta.

-Me gusta cuando me follas duro Ron- contesto Ella presa de la emoción.

Él sonrió y aparto sus manos del cuerpo de Ella, haciéndola que reaccione de inmediato.

-¡por favor! Amor- suplico Ella girándose.

-Tranquila cariño- dijo él suavemente acariciando su mejilla- Yo solo quiero cumplir tus deseos.

Estampo a Hermione al otro lado del jacuzzi para besarla con pasión, sus manos viajaron a su trasero y le dio unos suaves agarrones.

-Tienes un culo perfecto Hermione- dijo Él besando sus parpados que Ella mantenía cerrados- Podría masturbarme solo con verlo. Te gusta moverlo para provocarme ¿Verdad bruja traviesa?

Hermione abrió los ojos y observo a su marido con detenimiento. Él sonreía mientras sus ojos se encontraban.

-Soy traviesa solo contigo Ron, nunca le roge a nadie antes de conocerte.

-Lo sé por eso me gusta tanto hacerte rogar. Eres mía Hermione y ningún otro maldito te puede ver así.

-Y aun así te gusta hacerlo en las duchas del estadio de los cannons ¿verdad? Donde tus compañeros podrían llegar y vernos o escucharnos.

-Reconoce que también te excitan lo lugares públicos Hermione. Si no te detengo me hubieses violado en esa biblioteca cerca de la casa de tus padres.

La castaña soltó una carcajada.

-No es violación si hay consentimiento- lo acuso- tú también querías hacerlo contra ese estante.

-Yo siempre quiero hacerlo- contesto Él- Eres mi amuleto para que las cosas me salgan bien.

Hermione sin perder tiempo lo beso con fuerza introduciendo sus dedos en el cabello del pelirrojo mientras las manos de él la apretaban contra su cuerpo. Podía sentir la erección de Ron en su muslo.

-Ron

-¿mmf?- dijo Él metiendo su lengua en su boca para saborearla mejor. Ella se alejó un poco.

-Ron por favor

-¿Por favor qué amor?- se burló Él.

Ella suspiro frustrada.

-Te quiero dentro de mí- pidió. Siempre tenía la esperanza de que Ron cediera antes que Ella.

Ron la ignoro y continúo besándola a pesar de que su erección le dolía, pero no la tocaría hasta que Ella le pidiera. La castaña alejo nuevamente su boca.

-Por favor Ron- dijo otra vez.

Ron continúo besándola hasta que le faltó el aire en los pulmones.

-Vamos Hermione es solo una palabra la que quiero oír- dijo Él agarrando uno de sus pechos- Yo podría jugar con tus tetas toda la noche si no quieres decir nada.

Ella se acercó para besarlo pero el corrió su cara con maestría.

-Por favor amor, Tú sabes que quiero.

-Dímelo al oído cariño- dijo él apretando su pezón derecho- ¡maldición! Tus tetas son magníficas, se sienten bien en mis manos pero no tanto como enterrar mi polla dentro de ti.

Hermione Jadeo. Ya había perdido.

-Follame- le pidió totalmente excitada por las palabras sucias de su marido.

-¿Qué cosa amor? No escuche más que un murmullo.

Hermione vio la sonrisa ladeada que su marido le dedicaba y suspiro entre frustrada y excitada. Se acerco a sus labios y le robo un beso cargado de pasión, pero de todas formas Él se alejo de Ella esperando que le rogará una vez más, aunque esta vez de alguna forma las palabras salieron sin problema.

-Follame duro, Ron.

El pelirrojo sonrió y agarrándola de las caderas se adentró en el interior de Ella hasta llevarlos al orgasmo entre gemidos y jadeos.

Hola :) Espero que estén teniendo una buena semana! Yo por mi parte estoy disfrutando de mis últimos días de vacaciones.

Intentaré actualizar pronto, aunque ahora que empezarán las clases, no sé con qué regularidad pueda subir capítulos :(

*Adelanto de capítulo siguiente*

Contexto: Ron y sus compañeros de quiddicht tienen una noche de machos en un bar muggle

-¿Qué opinas tú Ron? A final de cuentas eres el único casado aquí- dijo Marshall- ¿Qué consejos le das a Louis?

-Una relación no se basa solo en sexo ¿Eso lo tienes claro, verdad Louis?- el joven buscador asintió con la cabeza- Se trata de escuchar, respetar, compartir, proteger, cuidar, confiar y encima de todo eso está el amor. Yo siempre he amado a Hermione, Ella es única en mi vida.

-¿Me estás diciendo que botaste todas esas oportunidades de follar con cualquiera que se te insinuara después de la guerra? Estás loco Ron, al menos dime que te tiraste a alguna puta la noche de tu despedida de soltero...