Disclaimer: Harry Potter, sus personajes y cualquier mención a su mundo pertenecen a J.K. Rowling. Esta historia no tiene fines de lucro.

6- Consejos en un bar

Ben, Marshall y Louis habían invitado a Ron a beber una cerveza a un local muggle, en lo personal él no sabía cómo podían los muggles llamar "cerveza" a un licor tan asqueroso que no se parecía en nada a la cerveza de mantequilla que bebía habitualmente. Ron decidió probar otro tipo de trago que había en la carta por recomendación de Ben.

-¿Dices que esto se llama tequila?- pregunto después de beber un sorbo.

-Así es, pero te recomiendo que bebas con moderación si no quieres que Hermione te mande a dormir al sillón.

-Hermione no lo haría- luego de unos segundos agregó- bueno tal vez si lo haga.

Era un local oscuro, pero que les daba la privacidad suficiente para hablar los temas de su mundo lejos de las miradas del resto.

-Entonces Louis- pregunto Marshall vaciando cerveza a su vaso- ¿Cómo van las cosas con Nía?

-No lo sé. Ella es difícil de manejar, todo depende de sus estados de ánimo. Creo que me estoy cansando de ser tratado como una marioneta, somos dos en esta relación pero aparentemente no tengo derecho a opinar nada.

-Es mejor terminar las cosas antes de que empeoren- intervino Ben- ¿Al menos el sexo es bueno?

Louis se atraganto con la cerveza y Ron soltó una carcajada.

-eeem si es bueno- reconoció finalmente- cuando tiene animo de hacerlo.

-No debes estar en una relación seria con nuestro status- dijo Marshall- Mira, si hay muchas mujeres a la que le gustas ¿Por qué atarte a una si puedes estar con todas?

-Eres un casanova Marshall- se quejó Ben- recuérdame no presentarte a mi hermana o lo olvide, ya te la presente.

-Te aseguro que nada paso con Olivia, soy sincero. Lo intente, pero tu hermana prefiere a los pelirrojos de ojos azules que ocupan el puesto de guardián.

Ron se atraganto con el licor que bebía y tosió varias veces e incluso Louis le golpeo la espalda.

-Es una broma ¿verdad Marshall?- dijo Ben- Olivia me lo hubiera dicho, yo creí que ustedes salieron juntos.

-Fue una cita que no llego a puerto. ¡Diablos! Ni siquiera sé porque estamos hablando de esto. El problema aquí lo tiene Louis con su novia.

-Y tú le aconsejaste que debía salir con todas las pudiera- contesto Ron riéndose de la cara de enfado que tenía Ben cuando miraba a Marshall- ¡vamos chicos! No se van a pelear por algo que paso hace años.

-Lo mejor es estar con alguien que te quiera y con la que puedas tener sexo todo el tiempo- dijo Ben- Con Salma es así, pero no creo estar enamorado.

-¿Y por qué sigues con Ella?- pregunto Louis confundido.

-Porque quiero estar con alguien. ¿No es suficiente motivo? Tener sexo es una cosa y está claro que es mucho mejor si estás enamorado de esa persona, pero si no lo estás el sexo es solo sexo.

-¿Qué opinas tú Ron? A final de cuentas eres el único casado aquí- dijo Marshall- ¿Qué consejos le das a Louis?

-Una relación no se basa solo en sexo ¿Eso lo tienes claro, verdad Louis?- el joven buscador asintió con la cabeza- Se trata de escuchar, respetar, compartir, proteger, cuidar, confiar y encima de todo eso está el amor. Yo siempre he amado a Hermione, Ella es única en mi vida.

-¿Me estás diciendo que botaste todas esas oportunidades de follar con cualquiera que se te insinuara después de la guerra? Estás loco Ron, al menos dime que te tiraste a alguna puta la noche de tu despedida de soltero.

-¡Merlín Marshall! - se quejó el pelirrojo- Ustedes no lo entienden, Hermione es única, ella es perfecta para mí. Jamás volveré a mirar a nadie como la miro a Ella.

-Entonces, ¿Por eso se casaron temprano? ¿No hubo ningún bebé de por medio?- pregunto Louis.

-¿Un bebé? Claro que no, siempre nos cuidamos. Un día me levante y me dije: ¡Hey! Ron por qué no te casas con Hermione si ya viven como una pareja. La amaba y casarme con Ella en unos años, solo era postergar algo inevitable.

-Hermione es guapa y tiene…- dijo Marshall y luego tosió para evitar la mirada asesina que Ron le echaba.

-¿Te sientes así con Nía?- le pregunto Ron a Louis.

-No. Últimamente creo que la detesto, se fue de viaje y me informo a través de una carta. ¿Quién hace eso?

-Una Slytherin- dijo Ben- son todas iguales. Son demasiado sexys y apasionadas en la cama, pero son un asco de personas. Supongo que Nía es buena en el sexo oral ¿no?

Louis se veía un poco incómodo con las preguntas. Como buen Hufflepuff le costaba hablar mal de alguien sobre todo con la chica que salía.

-Sí, pero no es algo que le guste.

-No tiene por qué gustarle- dijo Marshall- por eso son favores sexuales, Ella lo debería hacer para que te sientas mejor.

-No me siento cómodo, si ella no está cómoda.

-Bueno en eso tienes razón- respondió Ben- Búscate otra novia.

Ron se rió de la situación, si ellos supieran que con Hermione sus relaciones sexuales eran tan intensas le envidiarían estar casado. Su Hermione era muy apasionada en la cama, sobre todo cuando eran fechas especiales las que celebraban.

Bebieron un rato más hablando de las novias y sus historias de faldas e incluso de quidditch hasta que el cazador del equipo se le ocurrió una idea.

-Veamos si ebrios tenemos buena puntería- dijo Marshall levantándose de la silla caminando hasta donde estaba el cantinero para decirle que querían ocupar el juego de dardos.

-Bueno- dijo Ben que se tambaleo un poco mientras caminaba- Vamos a hacer una apuesta. Veinte galeones cada uno y el mejor de todos se lleva el premio.

Ron y Louis estaban más sobrios que sus amigos, pero ambos eran inexpertos en el juego. El pelirrojo lo había jugado en un par de ocasiones con Harry, pero siempre era el azabache el que lo derrotaba, el secreto estaba en que Dudley tenía un juego de esos cuando niño y Harry lo en varias ocasiones secretamente. Por otro lado Louis no tenía familia muggle de forma directa en tres generaciones, por lo que sus conocimientos de sus juegos eran nulos.

Al final de la noche se corono campeón Ben que a pesar de estar ebrio derroto a Ron en la ronda final. Marshall se quedó en el bar coqueteando con una chica que había allí en la barra y el resto camino a la parte trasera del bar para desaparecerse. Louis le dijo a Ron que iría a dejar a Ben a su casa que entre risas y murmullos decía que Kaufman el alemán del Puddlemere United era un nazi resentido.

-¿Qué es un nazi?- le pregunto Louis a Ron.

-No lo sé. Le preguntaré a Hermione ella siempre lo sabe todo.

-Ese nazi hijo de perra quería golpearte Louisito, a ti que eres Hufflepuff y eres bueno con todos- Ben estaba diciendo esto en el momento en que Ron vio como los dos desaparecían.

Ron llegó de regreso a su casa a las dos de la mañana. Intento no hacer ruido y se quitó la ropa en silencio. Cuando se metió a la cama abrazo a Hermione depositando un beso en el cuello de la castaña que se revolvió en la cama hasta quedar frente a Él.

-Hola- la saludo el pelirrojo.

Hermione en la oscuridad busco su boca para besarlo.

-Sabes a alcohol- le dijo.

-Bebí tequila.

-¿Lo pasaste bien?

-Sí, los muchachos están locos, hablamos de sexo, quidditch y perdí 20 galeones jugando a los dardos. Louis está teniendo problemas con su novia.

-¿De sexo? ¿Te dijeron en que posiciones ponerme?

Ron soltó una carcajada ante la ocurrencia de Hermione.

-Solo aconsejamos a Louis sobre enamorarse. Ben y Marshall no creen en el matrimonio, en especial Marshall que va detrás de cualquier falda.

-Una lástima, no saben lo que se pierden- dijo Hermione dándole otro beso que se prolongó por más rato que el anterior- y bien ¿Te hablaron de alguna nueva posición para practicar?

-Marshall me hablo del kamasutra, dijo que intento recrear todo el libro con una novia. Le regalara una copia a Louis para que lo intente, aunque no sé si le resulte con la novia que tiene.

Ahora era el turno de Hermione para reír.

-A esa descarada le encantara recrear todo. Yo tendría compasión por el pobre de Louis.

-Tienen problemas en la cama, a Ella no le gusta hacerlo muy a menudo, ni siquiera le permite sexo oral.

-¡Oh! Pobre Louis- dijo Hermione dejando besos esparcidos por el rostro de su marido- Él no tiene una esclava sexual para cumplir sus fantasías y que le guste el sexo oral.

-No todos tienen tanta suerte ¿Sabías que Ella era una Slytherin?, maneja a Louis a su antojo y eso es porque Él es muy blando.

-Podrías invitar a Louis algún día a cenar… pero sin su horrible novia.

Ron se rió del comentario de su esposa que se acurruco en su pecho.

-Esperemos a que terminen su relación, estoy seguro que Ella se las ingeniería como llegar aquí. Te amo cariño buenas noches.

Hermione le dio un suave beso en el pecho para luego reposar su cabeza allí.

-Buenas noches amor.

Días después de aquella noche, Los Cannons estaban preparándose para enfrentar a los Tornados en medio de los gritos de James.

-¡Hudson! Debes coordinarte con Travis. Solo pases ¿entiendes?

-Si señor- respondió Henry atrapando la quaffle que su compañero le entregaba.

Entre pases llegaron a la portería de Ron e intentaron atravesar la pelota en uno de los aros. Pero el pelirrojo envió la pelota lejos.

-Debes tirar la quaffle hacia el tercer aro- le dijo Ron a Travis- En ese lugar no la hubiese atrapado si estoy en esta posición.

-Háganle caso a Weasley- grito James- ¡Vamos repitan la alineación! Ahora quiero que Marshall y Steve traten de bloquearlos, mientras que Jack lanzara una bludger cerca de ustedes y Alexander la detendrá. ¿Te parece Dorchester?

El golpeador asintió con la cabeza.

Pasaron todo el resto de la tarde buscando maneras para atravesar los aros, aunque con Ron como guardián las cosas eran un tanto complicadas, pero de todas formas lograron marcar varios puntos.

Después de la práctica el entrenador los reunió a todos abajo en el suelo.

-Este viernes viajaremos al estadio de los tornados a las doce del día vía traslador. Permaneceremos allí hasta que finalice el encuentro y los necesito a todos el domingo a las dos de la tarde para continuar con los entrenamientos, ahora pueden irse a las duchas.

-¿Señor?- intervino Ron- ¿No nos dirá cuál es la alineación para mañana?

-Tengo algunas dudas aún Weasley. Sé que es inusual, pero tendrán que esperar hasta mañana.

Ron se encamino a la sección de escobas para guardar la suya al igual que sus compañeros. El modelo que Él disponía al igual que Lewis era la mejor escoba del mercado en ese momento, una rayo veloz 5000. El resto del equipo disponía de saetas de fuego 2.5. Estaba lleno de sudor y el traje de guardián se le pegaba al cuerpo, se pasó una mano por la frente y se dirigió a las duchas.

-Mañana vamos por los tornados- dijo Alexander con una sonrisa- será pan comido ahora que van en descenso.

-Yo no me fiaría- dijo Henry- en quidditch nunca se sabe. Los tornados tienen un buen buscador y en una de esas el partido acaba antes de tu bate golpee una bluddger.

-Eso podría pasar si es que juego. Tengo la impresión de que James quiere hacer un cambio en mi posición. ¿Qué crees Ron?

-No lo sé, cualquiera podría estar en la nómina- respondió sombríamente pero en el fondo estaba de acuerdo con Dorchester, con la excepción de que creía que James sacaría a Ben y pondría a Jack allí.

La ducha termino y justo cuando se retiraba para aparecerse en su hogar, Jim lo detuvo en la salida.

-¡Oh! Aquí está el hombre que buscaba- dijo con una sonrisa- ¿Cómo estas para mañana?

Ron estaba aturdido con la pregunta.

-Estoy bien señor, en este momento me marchaba a mi casa.

-Eso es excelente- respondió Jim sin parar de sonreír- Hermione ha venido a buscarte, está arriba hablando con Brian y me pidió que te lo dijera. ¿James sigue en el campo de juego?

-Yo estaba en las duchas y no podría decirlo.

-No hay problema, lo buscaré porque necesito la nómina.

-No hay nomina señor- respondió Ron antes de marcharse- el entrenador tiene algunas dudas, eso es todo lo que sé. Adiós.

Jim mostro preocupación en el rostro y después de despedirse del pelirrojo se marchó enseguida. Ron subió hasta la oficina de Brian para encontrarse con su mujer, que justo salía de allí.

-Hola- le dijo con un suave beso en los labios- ¿Estás listo para irnos?

-Por supuesto amor.

Ron entrelazo con delicadeza sus dedos con los de su mujer y caminaron a la salida para aparecerse.

-¿Paso algo?- pregunto Ron de pronto.

-¿Tendría que haber pasado algo?- contra preguntó Hermione.

-No lo sé. Es raro que vengas a buscarme.

La castaña se acomodó un mechón de cabello detrás de la oreja, mientras sonreía.

-Jim me envió una carta hablándome de los preparativos para el partido a beneficio. Cariño, eso fue algo muy dulce.

"¡Claro el partido!" recordó Ron. Hace días había hablado con Jim para apurar el asunto.

-Me gusta que te guste- contesto devolviéndole la sonrisa- Entonces ¿Qué planes tenemos para celebrar?

-Pensé en que podríamos ir a nuestra casa, vestirnos elegantemente e ir a cenar a algún restaurant, para volver y hacer una previa a tu partido amor.

La sonrisa de Él se ensancho.

-Entonces ¿Qué estamos haciendo aquí?

Hermione sujeto su mano y ambos se aparecieron en su hogar. Ella se colocó un vestido color borgoña ajustado a su cuerpo y un collar de plata en el cuello que hacía juego con sus pendientes, por su lado Ron se vistió entre besos de su mujer que lo ayudo a escoger uno de sus trajes.

-Eres demasiado hermosa- dijo Ron observándola mientras ella se ponía sutilmente maquillaje en el rostro- Sin dudas soy el hombre más afortunado del mundo.

Hermione lo miro por el espejo del tocador.

-¿Aún con esta cicatriz en el cuello?- le pregunto haciendo referencia a la cicatriz que la navaja con magia oscura de Bellatrix Lestrange le había provocado aquella vez en la mansión Malfoy.

-Hermione…- dijo Ron acercándose a Ella- Todas estas cosas te hacen hermosa y esa cicatriz es el recordatorio permanente que debo aprovechar el día a día contigo. Eres hermosa amor, nunca debes dudarlo. Además Yo también tengo las cicatrices de los cerebros del ministerio en los brazos y aun así me amas.

El pelirrojo deposito un beso en su cabello mientras Ella se pintaba los labios.

-¿Aún con este cabello imposible?- le volvió a cuestionar.

-Sobre todo amo tu cabello.

Hermione se levantó de la silla para mirarlo directamente.

-Tú también eres hermoso Ron y no puedo creer que seas solo mío. Gracias por lo del partido a beneficio.

-Hermione, llevamos años juntos y sabes que no me gusta que me des las gracias de esa manera. Por lo menos merezco un beso ¿no?- pregunto Ron riéndose.

-Tienes razón amor, pero me he puesto labial y no quiero estropearlo. Tendremos que esperar a después de cenar para desatar toda la pasión que siento por ti.

-¿Al menos me dejas besarte en otro lado?- pregunto su marido.

La castaña asintió con la cabeza y momentos después Ron deposito un beso en su frente.

Hermione se puso su abrigo que estaba sobre la cama y caminaron al exterior de la casa para aparecerse en un estacionamiento cerca del restaurante. La cena fue bastante tranquila y disfrutaron mucho la compañía del otro, Ron le conto a Hermione sobre su día, mientras que Ella le hablo de cómo iban las cosas en el ministerio y en los nuevos casos que le llegaban. Pagaron la cuenta y volvieron a su hogar.

-Son las diez de la noche- dijo Hermione consultando su reloj, luego de quitarse el collar de plata- tenemos tiempo para jugar un poco antes de…

-¿Follar?

-Hacer el amor- respondió Ella.

-¿Prefieres hacer el amor hoy, cariño?- pregunto el pelirrojo acercando sus manos al cierre de su vestido mientras depositaba besos en su rostro- o ¿Prefieres algo más atrevido?

-Yo estaré arriba ¿Qué te parece?- respondió Ella enseguida.

-Sería bueno, así vería como tus tetas rebotan mientras gritas.

El vestido de la castaña cayó al suelo dejándola solo en su ropa interior roja. Ella se subió a su cama bajo la atenta mirada de su marido acomodándose en el centro, movió su dedo incitándolo a seguirla.

-Quítate la ropa, pero deja tu bóxer chico suertudo.

-¿Estás dándome ordenes esclava?- pregunto Ron divertido.

-tktktktk- negó Hermione moviendo la cabeza- nada de eso hoy señor Weasley. Hoy será un juego equivalente para ambos.

-¿No quieres rogar?

-¿Quiere seguir haciendo preguntas o prefieres venir a comprobar lo mojada que estoy por ti?

En el acto el pelirrojo se quitó la ropa y se subió encima de la cama para besar con pasión a su esposa pasando sus manos por sus piernas morenas. Hermione lo dejo de espaldas en la cama y ella se posiciono en su abdomen.

-Quiero que estés relajado mañana, amor- le susurro Ella con un brillo de lujuria en sus ojos- ¿Lo estarás?

-Tú sabes que lo estaré.

-Me gustaría asegurarme de eso Ron. Quiero que te des vuelta y cierres los ojos.

El pelirrojo la miro desconcertado.

-¿Qué?

-Menos preguntas señor Weasley y hágale caso a su mujer.

La castaña se levantó de su abdomen para buscar su varita encima del tocador. El pelirrojo obedeció las peticiones de su esposa y se giró en la cama, mientras Ella ponía música relajante y dejaba la luz tenue en la habitación.

Ron doblo su cabeza hacia la derecha y sintió como Hermione se subía otra vez a la cama para posicionarse sobre Él. Era un peso ligero, que le enviaba pequeñas chispas de corriente por el cuerpo. Sus manos aceitosas se situaron en sus hombros y comenzó a masajear la zona con cuidado. Las palmas recorrieron su espalda con destreza y experiencia, apretando en los lugares necesarios, quitando la tensión de sus hombros.

Terminada su labor, Hermione se recostó sobre Ron abrazando su espalda y esparciendo besos en su cabello pelirrojo.

-¿Estas relajado?- pregunto en su oído con esa voz sexy que tanto le gustaba a Él.

-Mucho- respondió sin abrir los ojos.

-Entonces estás listo para jugar conmigo cariño- dijo su mujer mordiendo el lóbulo de su oreja- Yo estaré arriba.

Ron se giró con una sonrisa en los labios sin que Ella se saliera de donde estaba.

-Lo que tú quieras amor esta noche, lo que tú quieras.

Gracias por sus Favoritos, por comentar, por seguir la historia, etc, etc... Ahora que mis clases comienzan nuevamente será un poco complicado actualizar más seguido, Sin embargo no dejaré de escribir en mis ratos libres... Tengo un par de ideas interesantes para el futuro. Xx

*Adelanto del próximo capítulo*

-¿Por qué en ti se oye tan bien cuando dices palabras relacionadas con el sexo?

-Porque eres un pervertido que te gusta oírme decir esas palabras- replico Ella.

-Si te enamoraste de un pervertido- se burló Ron- tendrás que atenerte a las consecuencias.

Hermione lo miro con lujuria en los ojos. Una idea paso con la velocidad de un rayo por su cabeza y le dio un beso a su marido.

-Quédate aquí solo cinco minutos y cuando Yo te llame sales, ¿Ok?