Disclaimer: Harry Potter, sus personajes y cualquier mención a su mundo pertenecen a J.K. Rowling. Esta historia no tiene fines de lucro.

7- Consecuencias.

Teddy jugaba con una cometa en el patio de su padre adoptivo. Su cabello cambiaba de color continuamente y a sus dos espectadores les trajo a la mente los recuerdos de su difunta madre.

-Es la mezcla perfecta entre Remus y Tonks- dijo Ron al observarlo.

-Sí- contesto Harry sonriendo- estaba pensando lo mismo. Está bastante emocionado con el nuevo bebé, es como si fuera el hermano mayor.

-Es el hermano mayor, compañero- reafirmo el pelirrojo- Teddy fue tu primer hijo.

Harry le sonrió y se metió en la boca una galleta que Ginny había horneado aquella misma tarde.

-Hablando de bebés ¿Cuándo tendrán uno ustedes dos?

El pelirrojo se atraganto con las dos galletas que tenía en la boca y comenzó a toser tan fuerte que Hermione llego corriendo al patio debido a los gritos de Teddy pidiendo ayuda.

-¿Qué paso?- pregunto al ver a su esposo con el rostro enrojecido y lágrimas en los ojos productos de la asfixia.

-Nada- respondió Harry dejando de golpear la espalda de su amigo- Ron se atoro comiendo galletas.

-¡Ay Ronald!- exclamo Hermione acercándose a Ron- ¿Estás bien? Tienes que comer con moderación.

-Sí, Sí, solo fue una galleta. Bueno dos galletas, pero estoy bien- contesto bebiendo un trago de cerveza de mantequilla- no te preocupes cariño.

La castaña se alejó, pero no sin antes recordarle que debía tener más cuidado al comer. Teddy volvió a elevar su cometa bastante lejos de los adultos y Harry miro de manera suspicaz a su amigo.

-Hablemos con la verdad Ron, ¿Quieres o no quieres un bebé?

El pelirrojo se refregó las manos en señal de preocupación. Hace unos meses atrás su respuesta sin dudar hubiese sido afirmativa, pero ahora que sentía el peso que traía esa responsabilidad lo abrumaba.

-¿Tú crees que Hermione quiera uno? Digo, nos casamos jóvenes y ambos estábamos de acuerdo que no habría bebés hasta que estuviéramos seguros, ahora lo tenemos todo, pero un bebé cambiaría nuestro estilo de vida.

-¿Te refieres a tener sexo por toda su casa todo el tiempo?- pregunto Harry bajando la voz para que Teddy no lo escuchara.

-Me refiero a todo, y no solo al sexo. Ser padre significa adiós a ciertas libertades y además eeeh Yo… tengo la gira de los cannons en unos meses y…

-¡Basta Ron!- intervino Harry riendo- tienes giras de quidditch todo el tiempo, solo necesitaba que me digas Sí o no.

-Tienes razón compañero, solo comencé a divagar estupideces.

Continuaron bebiendo su cerveza de mantequilla hasta que Harry volvió con el tema.

-¿Y si Herms quiere uno?

-No lo sé Harry, es algo complicado, Ella no ha tocado el tema y Yo estoy digamos… bastante cómodo como estoy.

-Está bien te comprendo, no todos podemos pensar igual.

-Es solo que te veo, veo a mis hermanos y todos ellos saben que están haciendo lo correcto, en cambio para mi aún es incierto. ¿Y si resulto un pésimo padre? No quiero dejar a Hermione afrontar sola el embarazo mientras me voy a jugar quidditch al extranjero por meses.

-Para ahí Ron- objeto su amigo- Mira, los dos somos un desastre en cuanto a marcharnos. Yo soy un auror y paso más tiempo siguiendo en otros lados a unos estúpidos hijos de puta que con mi esposa y de verdad lo lamento porque la amo, pero es mi trabajo y Ella lo comprende. Hermione se casó contigo y también sabía que tu carrera te llevaría a viajar bastante.

Ron se rió de lo último. Cuando comenzó a jugar en los Chudley Cannons no tenían torneos en el extranjero, solo en limitadas ocasiones jugaban uno que otro partido con algún equipo pequeño de algún país cercano, pero ahora era distinto.

-Bueno en eso tienes razón. Yo no fui bueno con Hermione en un comienzo y míranos, ahora estamos felizmente casados, Yo era un pésimo jugador de quidditch y ahora recibo elogios y trofeos; quizás pueda llegar a ser un buen padre.

El azabache le conto varias cosas sobre cómo sobre llevar el embarazo desde la perspectiva masculina, aterrando a Ron con los datos de que Ginny se había puesto más deseosa de estar con Él.

-¡Hey! Compañero no cruces la línea- dijo Ron haciendo un gesto como si fuera a vomitar.

-¿Ahora qué te pasa?

-Nuestra amistad tiene un código que no se debe pasar por alto. Tú te estás acostando con mi hermanita…

-Y Tú con la mía- respondió enseguida el azabache- por lo tanto no podemos hablar sobre lo que hacemos en privado. Lo siento.

-Tú tienes a tu grupo de aurores y Yo a mis compañeros de Quidditch, un trato es un trato.

Los dos se rieron de la situación. Ya estaba oscureciendo por lo tanto Harry hizo que Teddy guardara su cometa y entrará a la casa.

-Quiero galletas de chocolate- dijo Teddy apenas ingreso.

-Aquí las tienes cielo- respondió Hermione pasándole un plato con galletas. Se sentó a su lado y le acaricio el cabello, Ron la miraba intensamente, realmente Hermione se veía muy cómoda haciendo de mamá de Teddy.

-Gracias Tía Herms.

No supo cómo explicar los sentimientos que se agolpaban en su interior al contemplar esa simple escena, algo dentro de sí le decía que Hermione si quería un hijo, pero si Ella quería uno ¿Por qué no se lo decía?

Un golpe en el hombro lo saco de su ensoñación y giro la cabeza. Allí estaba Ginny preguntándole si quería más galletas, Ron asintió torpemente y acompaño a su hermana a la cocina.

Los dos llegaron a su casa felices después de haber compartido con sus mejores amigos y Teddy la tarde. En la cabeza de Ron daba vueltas la idea que había plantado Harry mientras conversaban ¿Era hora de ser padres?. Se fueron directo a su habitación, en donde Hermione se quitó los zapatos y camino al baño dejando la puerta abierta. Pudo ver como Ella buscaba en el botequín la pócima para evitar quedar embarazada y la bebía como siempre lo hacía cada quince días. Amaba como era su vida en ese momento y las palabras que esperaba decirle a Ella se ahogaron en su boca cuando sus pensamientos se aclararon, aún no era tiempo de ser padres, porque aunque sonará egoísta quería seguir con su vida como era en ese momento, pero ¿Hermione pensaría lo mismo?.

Camino hasta la puerta del baño y se quedó mirándola desde el umbral de la puerta como ella guardaba de nuevo la pócima y apoyaba sus manos en el lavamanos y bajaba la cabeza pareciendo cansada.

-¿Te pasa algo amor?- pregunto Ron haciéndola brincar por el susto. Aparentemente Ella no se había dado cuenta que Él la espiaba.

-No, nada ¿Por qué?- pregunto colocándose un mechón de cabello detrás de la oreja.

-Pareces… agotada.

Ella asintió con la cabeza.

-Es solo que el sabor es horrible- contesto- Me gustaba la que tenía Canela.

Ron se acercó a Ella y la abrazo.

-Podemos tratar con esa poción si quieres- le dijo- o también podemos usar algún hechizo anticonceptivo como cuando éramos principiantes.

-Pero esa pócima es cada tres días y además está pócima quincenal quitándole el mal sabor tiene una mejor efectividad.

Ron no supo que decir y simplemente la beso. El dulzor de las galletas de chocolate se mezclaba con la amarga pócima anticonceptiva, pero al final el resultado valió la pena, porque cuando se separó, Hermione estaba sonriendo.

-Gracias.

-De nada, al fin y al cabo soy el responsable de que tengas que beber esa cosa.

-Yo también soy responsable Ron- dijo Ella- Que nuestra vida sexual sea muy activa es responsabilidad de los dos.

-Dilo de nuevo- pidió el pelirrojo sujetándola de las caderas.

-¿Qué cosa?- pregunto Hermione divertida.

-Vida sexual.

-Vida sexual- dijo Ella besándolo brevemente.

-¿Por qué en ti se oye tan bien cuando dices palabras relacionadas con el sexo?

-Porque eres un pervertido que te gusta oírme decir esas palabras- replico Ella.

-Si te enamoraste de un pervertido- se burló Ron- tendrás que atenerte a las consecuencias.

Hermione lo miro con lujuria en los ojos. Una idea paso con la velocidad de un rayo por su cabeza y le dio un beso a su marido.

-Quédate aquí solo cinco minutos y cuando Yo te llame sales, ¿Ok?

El pelirrojo no tuvo tiempo de decir nada cuando su esposa salió del baño. Se miró al espejo y esbozo una sonrisa, no entendía muy bien los giros que había dado la conversación sobre 'paternidad' que quería tener con Hermione, pero lo quiso tomar como una señal de que aún no estaban listos para ese camino. Se mojó el rostro y se lo seco con la toalla que tenía a mano, pasado los cinco minutos escucho que Ella gritaba su nombre y abrió la puerta. Al otro lado estaba Ella llevaba una blusa con los dos botones superiores desabrochados, su corbata y falda de Hogwarts, además se había quitado el sostén.

-¿Qué clase de consecuencias?- pregunto con inocencia colocando su mano en la cadera.

-¡Oh! Eres la colegiala más sexy de este puto mundo- dijo Ron al verla. Sentía su boca seca y necesitaba tocarla.

-No soy cualquier colegiala- dijo Ella avanzando hasta estar frente a él- Soy una chica Gryffindor.

Ron le había confesado a Ella cuando se casaron que una de sus fantasías recurrentes en Hogwarts era que Ella entraba a la pieza de los chicos por la noche y caminaba directamente hasta su cama con su uniforme desabrochado. Se subía sobre Él y hacían muchas cosas que no están permitidas fantasear sobre todo con tu mejor amiga.

Hermione se abalanzo sobre Ron, envolviendo sus brazos alrededor de su cuello y con las piernas envueltas en su cadera. Ella levantó la cara para mirarlo y Ron beso los labios de su esposa aplastándolos con una ferocidad que la sorprendió. Ella paso sus dedos por el cabello, acercando su cara aún más cerca a la suya. Había desesperación por tocarse mutuamente. Ron camino hacia su dormitorio saliendo por fin de baño y la estampo contra la pared sin importarle la incomodidad. Hermione jadeo al sentir la boca del pelirrojo presionando en su cuello, dejando ligeras mordidas placenteras y finalmente sus piernas se soltaron de su agarre y sus pies tocaron el suelo. Ron aprovecho esto para ocupar sus dos manos rasgando la blusa de Hermione haciendo saltar los botones por el piso y dejando su corbata de Gryffindor reposando entre sus senos.

Se miraron por un segundo llenos de placer y lujuria sin decir nada antes de retomar las caricias. El pelirrojo levanto la pierna derecha de Hermione colocándola sobre su cadera y perdió su mano izquierda bajo la falda de su esposa sin dejar de besarla. El calor en medio de las piernas de la castaña aumento al sentir como su marido hacia a un lado su ropa interior y posicionaba un dedo dentro de ella.

Jadeos y más jadeos salieron de su boca al sentir como los dos dedos expertos de su marido apretaban esa pequeña protuberancia que la hacía retorcerse de placer hasta que llego al orgasmo.

Ron estaba extasiado con la visión que tenía delante de sus ojos. Hermione estaba apoyada en la pared de su habitación con el cabello revuelto, mejillas sonrosadas, labios hinchados y con la respiración descontrolada. Sin mencionar lo sexy que le sentaba la blusa rota dejando expuestos sus senos y la falda desordenada.

-Esta es una de las consecuencias de estar con un pervertido- dijo Ron con una sonrisa ladeada- tu blusa ha perdido los botones.

Hermione le devolvió la sonrisa y se encogió los hombros.

-Me gusta más como está ahora.

-Me alegro- respondió Él mientras su dedo delineaba una línea entre los senos de Hermione sin apartar la mirada de sus ojos.

La castaña entreabrió los labios y soltó un gemido. Ron la tomo en brazos y la tiro sobre la cama sin ninguna delicadeza. Cada vez que Hermione se colocaba ese uniforme la parte más salvaje que había en Él despertaba y no le importaba ser suave con sus movimientos. Hermione acomodo su cabeza en la almohada y vio como Ron se deshizo de su ropa con rapidez.

-No tienes idea cuanto te deseo- dijo Ron subiéndose a la cama besando y lamiendo la piel de Ella desde su pie hasta subir más arriba y finalmente quitar las bragas de su mujer- Me vuelves loco, soy un depravado cuando se trata de ti. Podría amarrarte a esta cama y follarte el resto de mi vida.

Hermione no dijo nada cerrando los ojos con una alegría enorme en su pecho al oír esas palabras y contuvo el aliento al ver como Ron se posicionaba sobre Ella afirmándose en sus brazos para no aplastarla.

-Te deseo Hermione- volvió a decir Ron con seguridad- No sabes lo hermosa que eres.

El pelirrojo dejo unos cuantos besos regados por su cara y bajo por el cuello hasta llegar a sus pechos lamiendo y succionando con ferocidad. Mordió ligeramente el pezón derecho de Ella en la cantidad suficiente para no lastimarla y Ella soltó un grito de sorpresa. Luego enterró su cara en el hombro de Hermione tirando de su blusa hacia un lado para exponer la dulce piel que tenía allí y la mordió otra vez dejando una marca roja en el lugar. La castaña soltó un grito entre el dolor y el éxtasis manteniendo sus manos bien sujetas al edredón.

-Eres mía- dijo Ron mordiendo su otro hombro consiguiendo otro grito de placer de Hermione. Dejo besos húmedos otra vez su cuello y lamio lóbulo de su oreja. La castaña soltó un gemido rasguñando la espalda de su marido y Ron volvió su mirada a Ella.

Se veía pequeña bajo su cuerpo, con el cabello revuelto formando un halo en la almohada y su respiración descontrolada.

-Te deseo tanto que podría irme al infierno por solo pensar las cosas que quiero hacerte todo el tiempo- planto un beso feroz en la boca de ella mordiendo su labio inferior hasta hacerla sangrar- Te deseo tanto que creo que estoy loco, porque desear a alguien de esa forma no es normal.

Ron volvió a fundir sus labios con los de Ella en un apasionado beso que termino solo por la falta de aire.

-¿Me deseas de esa forma Hermione?- pregunto con la voz ronca

Hermione tomo la cara de Ron entre sus manos y se levantó un poco para alcanzar sus labios y morderlo de vuelta.

-Te deseo de esa forma Ron.

Su marido le dedico una sonrisa ladeada y giro su cuerpo con el de ella intercambiando posiciones. Él agarró su cara otra vez, tirando de sus labios hacia abajo sobre los suyos con su lengua empujando dentro y fuera de su boca como un preámbulo de lo que sus cuerpos harían.

Hermione no podía creer la necesidad que sentía por Ron, una necesidad que de igual forma sentía él por Ella. La castaña sintió la erección de su marido bajo su falda y enseguida agarró la dura longitud y lo guió a su interior. Ron gritó de placer al igual que Hermione cuando ella comenzó a montarlo mientras se miraban directamente a los ojos. El sudor cubrió ambos cuerpos tras cada empuje de ella hacia abajo. El pelirrojo deseaba sentirla más a fondo si era posible y posiciono sus manos a cada lado de su estrecha cadera y con fuerza tiro de ella hacia abajo embistiéndola con dureza.

-¡Oh! Oh! Dios- murmuro Hermione Jadeando cuando sintió que Ron estaba muy adentro de Ella.

-Sí bebé, te sientes tan bien.

Sus manos levantaban las caderas de Hermione y la hacía caer con rudeza sobre su propia erección ayudándola a que se mueva más y más rápido hasta que pudo sentir el clímax de su esposa y como su interior se contraía alrededor de su miembro y la podía oír gritando su nombre. Él le dio la vuelta rápidamente, sin dejar nunca de estar dentro de ella y siguió empujando con fuerza hasta que sintió finalmente su propia liberación.

-Mierda, Hermione Te amo.

Ron colapso sobre Ella, aunque a Hermione no le importó tenerlo obstruyendo su proceso de respiración, se sentía demasiado feliz como para pensar en otras cosas. Su marido se dio cuenta de que la estaba aplastando, se levantó y salió de Ella con cuidado. Cuando eso pasó Hermione se sintió extrañamente muy vacía sin Ron en su interior.

Ella estaba tratando de componer su respiración. Volteo su cara para mirar a Ron que mantenía los ojos cerrados. Se aproximó a sus labios y deposito un suave beso. Ron sonrió y abrió los ojos para verla.

-Eres tan deliciosa.

Los ojos de la castaña brillaron ante esa revelación y volvió a poner su cabeza en la almohada. Ron se incorporó un poco y paso su mano por el borde superior de la falda haciendo que su mujer se estremezca.

-Ron…

-Shshsh- susurro en su oído para que guardara silencio- Aún estas algo vestida, No querrás dormir con esta ropa o ¿sí?

Ella negó con la cabeza.

Ron continuo acariciándola hasta quitarle la falda, dejándola exclusivamente con la corbata y la blusa rota. Dio una mirada por el cuerpo semi desnudo de su mujer y le dedico una sonrisa ladeada.

-¿Qué pasa?- pregunto Hermione divertida.

Su marido se acercó a su rostro.

-Hermosa- susurro contra su boca- Eres hermosa.

Hermione se estremeció al escuchar la voz de Ron y sentir su aliento sobre sus labios. Estaba sobre la cama a medio vestir y su marido parecía que aún no se saciaba de tocarla, podía verlo en la mirada cargada de pasión que le envió Ron.

-¿Qué?- pregunto Ella con calma.

Ron delineo su cuerpo con uno de sus dedos sin apartar la mirada de sus ojos.

-Me gusta verte así- respondió el pasando su dedo por debajo del ombligo- salvaje, sexy, apasionada.

-Tú me transformas- contestó con simpleza encogiéndose de hombros.

Ron le envió una sonrisa arrogante y sin premeditación introdujo un dedo dentro de Ella.

-Ron… ¿qué?- pregunto abriendo los ojos desmesuradamente e incorporándose de los codos. Normalmente Ron la dejaba tranquila luego de asegurarse de que alcanzará el orgasmo dos veces.

-Ya te lo dije, me gusta verte así.

Sin decir nada más contemplo como su esposa se mordía el labio. Introdujo un segundo dedo y volvió a sonreír mientras observaba como el rostro de su mujer hacia una mueca. Hermione soltó un gemido y cerró los ojos al sentir el placer que Ron le proporcionaba, sus dedos estaban bombeando su interior y Él se aproximó a su boca y le planto un beso hambriento que los dejo sin respiración.

-¡oh! Hermione eres tan jodidamente hermosa.

Ron volvió a besarla sin esperar una respuesta. Volvió a besar su cuello y Hermione sintió ese calor que conocía muy bien, arremolinarse en su vientre. Estaba próxima al orgasmo con las caricias de su marido y en un tiempo menor al normal debido a que su cuerpo aún estaba sensible.

-¡Ron!- gimió Ella.

Los agiles dedos de Ron entraron un par de veces más y su interior se contrajo, Ella cerro las piernas alrededor de la mano que la hacía estremecerse mientras gritaba el nombre de su marido. Se sentía exhausta, le dolía todo su cuerpo y estaba segura de que tenía varios moretones en sus caderas. Se levantó lo suficiente para quitarse de una vez por todas la blusa y la corbata quedando completamente desnuda.

-La cama es un desastre- dijo al levantarse.

-Lo sé- respondió Ron cogiendo su varita del velador- pero para nuestra fortuna eres una bruja y yo un mago y esto no es un problema.

El pelirrojo con un movimiento de su varita ordeno la cama y la dejo otra vez como nueva. A Hermione no le agradaba usar hechizos de limpieza en sus cuerpos luego de tener intimidad, ya que decía que le gustaba tener el olor y la esencia de su marido sobre su piel y eso a Él le encantaba.

Hermione camino a su lado y le dio un abrazo cariñoso.

-Volvamos a la cama entonces cariño- dijo Ella.

A la mañana siguiente Ron sintió como el despertador sonaba y lo apagó de un manotazo. A su lado Hermione se revolvió un poco pero no hizo ninguna señal de que estaba despierta. Ron la sacudió un poco y Ella se movió de un lado a otro con una sonrisa en los labios.

-Buenos días- dijo Ella con una sonrisa que luego se transformó en una mueca- ¡Ay!

La castaña se quejó de algo y Ron arqueo las cejas.

-¿Hermione que pasa?- le cuestiono con un evidente tono de preocupación.

-Me duele todo el cuerpo- respondió Ella con los ojos cerrados.

Ron dejo las mantas a un lado para inspeccionar el cuerpo de su mujer y encontró varios hematomas alrededor de sus caderas, hombros, brazos e incluso en su espalda.

-¡Santa mierda!- exclamo acongojado- ¿Yo te hice todos esos moretones? ¡Soy una mierda de hombre!

Hermione abrió los ojos y se incorporó lo suficiente para impedir que Ron saliera de la cama. El pelirrojo se veía realmente angustiado.

-Ron tranquilo- dijo Ella con una voz suave.

-¿Cómo quieres que esté tranquilo si tú estás llena de golpes?

-Ron, amor escúchame- pidió Ella acercando más su cuerpo al de Él- Esto es producto de algo hermoso que hicimos. Anoche fue especial y eso me hace muy feliz.

-¿Estas feliz? ¡Estas llena de dolor Hermione!- exclamo porfiadamente Ron- No debí ser tan violento, debí… debí controlarme.

-Ron por favor- pidió Hermione- No es la primera vez que pasa esto, además tu espalda debe tener varios rasguños.

-Había sido violento lo sé, pero nunca habías amanecido con tantos golpes. Debiste detenerme anoche.

Hermione negó con la cabeza, para Ella todo lo que hizo Ron con su cuerpo había sido magnifico. Todas las caricias con dureza y las mordeduras habían sido tremendamente excitantes.

-Amor- dijo Ella tomando el rostro de su marido entre sus manos y junto su frente con la de Él- Quiero que entiendas que me gusto. Me gusta cuando eres así de posesivo con mi cuerpo.

-¿De verdad?- pregunto Él aún si estar muy convencido.

-Sí- dijo Ella con una sonrisa a pesar del dolor que sentía. Deposito un beso en los labios de Ron para sellar el tema.

Cuando el beso hubo terminado Ron quiso agregar algo más intentando bromear.

-Supongo que está es otra consecuencia de casarse con un pervertido: amanecer con moretones en el cuerpo.

-Tonto Te amo, Creo que ahora nos merecemos una ducha pero primero tomare la pócima para el dolor.

-Está bien- contestó y ambos salieron de la cama. Para sorpresa de Hermione, su marido la tomo en brazos y la llevo al baño. La dejo en el suelo y abrió el agua caliente de la ducha mientras que Hermione buscaba en el botiquín del baño la pócima para el dolor. Ron desde la ducha le estiro su mano para invitarla y ambos disfrutaron del agua tibia en sus cuerpos.

El pelirrojo insistió en preparar un desayuno nutritivo para Hermione mientras Ella se vestía y arreglaba. Sentía remordimiento por sus instintos animales que tenía a veces con su esposa y a pesar de que Ella decía que eso le encantaba, no le gustaba ver su cuerpo lleno de hematomas.

-Ron hablo enserio- dijo Ella acariciando su mejilla- Lo disfrute mucho, no sabes cuánto.

-No hables así Herms- se quejó Ron- Tus palabras me están provocando una erección.

Ella se rió y le dio un corto beso en los labios.

-Es una lástima tener que ir al trabajo entonces- respondió con una sonrisa traviesa- de lo contrario podría ayudarte a liberar esa tensión.

-Tú sabes que me encantaría, pero con tu cuerpo lleno de golpes no me atrevería a tocarte.

-Bueno, pero los golpes y el dolor habrán desaparecido en un par de horas y mi cuerpo será el mismo de antes.

Ron enredo un riso del cabello de su esposa en su dedo y la miro fijamente.

-¿Esa era una invitación para tocarte esta noche?

-Técnicamente no necesitas una invitación si mi cuerpo es tuyo y tu cuerpo es mío.

Una sonrisa ladeada apareció en la cara del pelirrojo.

-Eres una bruja muy traviesa ¿Sabías?

-Solo soy una bruja que ama tener sexo con su esposo y si eso me hace traviesa, entonces Si lo soy.

Se besaron un par de veces y luego de consultar la hora, Hermione se levantó para ir a su trabajo. Ron tenía entrenamiento solo en la tarde por lo tanto se quedó en casa viendo televisión en compañía de Crookshans. Cerca de las diez de la mañana tomo un puñado de polvos flu y se marchó a "Sortilegios Weasley". La chimenea estaba en el despacho de George, pero al llegar allí no había nadie. Salió por la puerta y se encontró frente a frente con Verity que casi suelta la caja que traía.

-Hola- dijo Ella al verlo.

-Hola Verity- la saludo el pelirrojo- Estaba buscando a George.

-George está atendiendo a un par de clientes adelante- respondió Ella enseguida entrando a la oficina de George para dejar la caja y Ron aprovecho ese instante para caminar por el pasillo y encontrar a su hermano.

Cuando llego a la parte delantera de la tienda encontró a George en la caja registradora y por la puerta salían un par de personas.

-¡Hola George!- saludo apareciendo por su costado derecho.

-¡Santo cielo! Ronniekins me has dado un susto de muerte- Exclamo con exageración- ¿Cómo estás?

-Bien y tú.

-No me quejo, el pequeño Freddie escondió mi varita la otra noche- contesto riendo- ¿Éramos tan traviesos a esa edad? Digo, ese niño tiene cuatro años y me parece que cada día es más extremo.

Ron soltó una carcajada al igual que su hermano y asintió con la cabeza.

-Supongo que heredo mucho de ti.

-No sabes cuánto esperaba que eso no pasara. Y bien ¿qué te trae por aquí?.

-¿Es que no puedo simplemente visitarte?

George lo miro de reojo como si tratara de leer su mente.

-Supongo. ¿No tienes entrenamiento?

-Solo en la tarde. Me levante temprano para desayunar con Hermione.

-Querrás decir Para tener sexo de madrugada con Hermione.

-No, eso solo ocurre los fines de semana- contesto enseguida para sorpresa de George.

-Wooow Ronniekins viniste a presumir tu vida llena de sexo en mi cara ¿no?- dijo bromeando su hermano mayor.

-Tú tocaste el tema. Por cierto ¿cómo esta Angie?.

-¡Oh ella está muy bien! Está esperando a mi segundo heredero.

-¡¿Qué?! ¿Serás padre otra vez?

-Guarda silencio Ron- dijo enseguida George- Eres el primero a quien se lo digo, Angie está organizando una comida para el sábado o domingo. Mamá me matara si sabe que tú te enteraste antes que Ella.

-Entonces fingiré sorpresa- respondió Ron aún pasmado con la noticia.

-¡Vamos a tomar un café!- le dijo palmeándole la espalda- ¡Rob! ¡Verity!

De entre los estantes apareció la cabellera rubia de la mujer que estaba reponiendo algunos productos.

-¿Si?

-Quedas a cargo de la tienda- dijo George con una sonrisa tirando del brazo a Ron para que lo siga.

Caminaron por el callejón Diagon hasta que entraron a un local que estaba casi vacío, se sentaron al lado de una de las ventanas. Ordenaron dos cafés y comenzaron a charlar de varias cosas que habían ocurrido desde la última vez que se vieron.

-¿Qué quieres que sea?- pregunto finalmente Ron.

-¿Qué cosa?

-El bebé. ¿Prefieres un hombre o una mujer?

-La verdad no lo he pensado mucho, pero sería bueno que sea una niña, porque Angie sueña con tener una chica con la que pueda salir de compras y esas cosas de mujeres.

-Woow eso sería bueno. Supongo que las mujeres siempre esperan tener una niña.

-Sí, por cierto ¿Ustedes cuando tendrán un bebé?

Ron se atraganto con el café que estaba bebiendo y termino escupiéndolo en la cara de George.

-¡Maldición Ronniekins!- dijo su hermano limpiándose la cara con una servilleta.

-Lo siento George- respondió Ron abochornado por la situación- Es solo que eres la segunda persona que me pregunta eso en menos de veinticuatro horas.

-¿Quién fue el primero? ¿Gafas redondas?

-Sí, fue Harry y no le gusta que lo llames gafas redondas.

-Bueno, como sea. Entonces… ¿Cuándo hay bebé?

-No por ahora. Ni siquiera lo hemos hablado, pero ayer lo estuve pensando y creo que me siento muy cómodo con mi vida tal como está ahora.

-Mira Ron, Yo comprendo tu posición porque tienes todo lo que se necesita para estar feliz, pero ser padre no está mal.

-Lo sé. No he dicho que nunca tendré hijos, es solo que quiero disfrutar de esto un poco más.

Ron almorzó ese día con George y luego volvió a su casa para recoger sus cosas para el entrenamiento preguntándose si era una señal del destino el ya poner sobre la mesa el tema de ser padres.

Hola soy yo de nuevo! Lamento la tardanza, pero mi vida ha sido un caos con la universidad y algunos problemas que se me presentaron u.u y que realmente espero se solucionen pronto!

Muchas gracias a por sus comentarios, favoritos, follows, etc. Me gusta saber que existen personas en el mundo a las que les gusta lo que escribo :)

Esta vez no podré poner un adelanto, porque tengo a medias el próximo capitulo y quizás le cambie algunas cosas y no serviría de nada el adelanto :( PERO puedo decirles que tanta felicidad en la apasionada familia Weasley-Granger se verá interrumpida por algunos inconvenientes, ya que como leyeron Ron manifesto sus intenciones de no tener hijos por ahora y... tendran que leer el próximo capítulo para averiguar qué pasará!. No me gusta escribir tanto drama, realmente detesto esas historias donde Ron y Herms nunca pueden ser felices mientras todos lo son a su alrededor (¿Por qué hacen eso? Ron nació para follar a Hermione y llenarla de pequeños pelirrojos sabelotodo buenos para el ajedrez y el quidditch, quizás es una exageración pero ustedes me entienden :P), pero una que otra pelea no viene mal. Espero que me comprendan, esperen y me dejen un mensaje :) Debo reconocer que escribir este capítulo salio casi solo y siempre he creído que Ron es algo salvaje en la cama y a Hermione le gusta eso Grrr jajajajaja

Besos! y les hago un juramento inquebrantable de que intentaré actualizar pronto.

xx