Hermione Weasley podía sentir la lengua de su marido deslizándose entre sus pechos y un gemido de placer escapo por sus labios entreabiertos. Desde aquella navidad en que se habían entregado el uno al otro por primera vez Él conocía su cuerpo a la perfección, por lo que sabía exactamente qué lugares de la anatomía de su esposa debía tocar, acariciar, lamer, succionar y amar para que Ella se sintiera en el cielo. Sus agiles manos acariciaban sus piernas y cintura mientras que su boca experta volvía a su cuello para depositar besos frenéticos. Rodaron un poco sobre el lecho bajo las sabanas entre caricias y toques sensuales que le erizaban los vellos a ambos.
-Dilo
Sus manos se introdujeron en el cabello que tanto le gustaba y jalo su rostro para quedar frente a frente e incluso podía sentir la excitación de su marido golpeando parte de su muslo derecho.
-Te amo hermosa
Y se fundieron en un apasionado beso sintiendo el fuego crecer en su interior. Sus cálidos ojos azules se posaron sobre los de ella mientras sonreía con satisfacción y le beso la punta de la nariz.
-¡Oh Ron! Yo… te necesito.
Cerró los ojos y su marido volvió a besarle con intensidad y justo cuando ella esperaba que sus cuerpos se unieran un molesto ruido la saco de su ensoñación.
De improvisto abrió los ojos para encontrarse con la oscuridad de la noche y sus bragas empapadas luego de su fogoso sueño. Estiro un poco su mano para encender la lámpara y agarrar el teléfono celular.
-¿Diga?
-Hola bebe ¿cómo estás?
Tras escuchar la voz de su marido se incorporó un poco sobre la cama para sentarse y así hablar más cómoda.
-Estoy bien, me acabas de despertar ¿Qué hemos acordado sobre no llamar en la madrugada?- dijo Ella fingiendo un enojo que no sentía. Extrañaba terriblemente al hombre que estaba llamándola y había esperado todo el día anterior por escuchar su voz.
-Lo siento, para mi aún son las nueve de la noche. Entonces ¿Te he despertado de un buen sueño?
El sonido de su risa cálida al otro lado de la línea le sacudió el corazón de tal manera que deseaba estar con él más que nunca.
-Sí.
-Y dime cariño ¿Había allí un pelirrojo sexy que te quito a ropa?
Hermione soltó una carcajada alegre ante la ocurrencia de Ron, aunque Él no estaba equivocado, porque claramente su sueño era bastante atrevido.
-No, más bien diría que Yo le quite la ropa a Él. ¿Sabes que llevo puesto?
-¿Una de mis camisetas?
-¿Cómo es que siempre sabes todo de mí?
Ambos se rieron al mismo tiempo, pero luego de un momento decidieron hablar en serio.
-Hey… Hermione.
-Dime.
-Te extraño mucho.
-Yo también Ron- Hermione soltó un suspiro y jalo el edredón hacia arriba para cubrirse- No sabes cuánto deseo que vuelvas.
Hubo una pausa.
-Cada vez falta menos amor y em… además es probable que no esté en el último juego.
La voz de Ron a pesar de tratar de sonar alegre tenía un dejo de tristeza que Hermione percibió enseguida.
-Cariño ¿Qué paso?- Y los peores pensamientos abrumaron su mente en cuestión de segundos, mientras Ron decidía como decirle las cosas sin que ella se preocupara excesivamente.
-Una bludger.
Una escueta respuesta para todos los sentimientos que acongojaban a su esposa.
-¿Estas bien? ¿Estas herido? ¡Ron, por el amor de Dios! Cuéntame que paso.
-Una bludger golpeo mi brazo está tarde, no había mucho que hacer para frenar el dolor hasta que acabase el juego y bueno simplemente no fue nuestro día. Después de casi tres horas el buscador del otro equipo atrapo la snitch y ganaron.
¡Habían perdido! Los chuddley Cannons habían perdido la semifinal del torneo amistoso que se jugaba en Toronto.
-Lo siento mucho Ron. Iré a acompañarte y así podré ver que tan grave es tu lesión- Hermione sintió que las lágrimas picaban en sus ojos castaños- Yo… em… Ron, estoy tan preocupada por ti ¡Merlín! Voy a viajar ahora.
Se levantó enseguida de la cama decidida a acompañar a su marido en el otro continente.
-¡Hermione!- dijo Ron alarmado- No es necesario ¡Merlín! Deben ser las cuatro de la mañana para ti.
-Son recién las dos. Iré donde Harry, donde Kingsley o donde sea, pero cuando despiertes por la mañana estaré a tu lado.
-Escucha amor, solo detente.
-¿Qué me detenga?- Hermione pregunto con la voz rota y sintió como las lágrimas caían por su rostro- Estoy muy preocupada por ti y no quiero…
-Estaré mejor- le dijo Ron poniéndole paños fríos a la situación- Por favor créeme, no es el primer accidente que tengo jugando, ¿verdad?
-Pero en esas ocasiones, Yo estaba junto a ti para cuidarte.
-Aquí hay buenos medimagos cariño. Te llame para que no te preocuparas cuando vieras 'El profeta' por la mañana. Ese maldito cretino de Ludovico Phelps tomo bastantes fotografías de mi horrenda actuación y mi accidente como para alterar a toda Inglaterra.
-De todas maneras podría viajar- Hermione soltó un suspiro de agotamiento- No sé cómo resistiré estos seis días sin verte Ron. Podría… tomar unos días de licencia en el trabajo y…
-Tienes audiencia en Wizengamot en tres días más Hermione. Por favor, solo confía en mí. Me recuperaré y cuando vuelva a casa te voy a demostrar cuanto te he echado de menos este tiempo.
Ron tenía razón. Esta semana seria decisiva para sus proyectos de ley que estaba planeando presentar frente a la comunidad mágica.
-Está bien Ron, tú ganas. Pero te advierto que cuando vuelvas te voy a mimar tanto como me sea posible y te trataré como a un rey.
La risa de Ron al otro lado de la línea le demostró que el pelirrojo ya estaba más animado.
-Tú siempre me tratas así amor. Te amo.
-Yo también te amo- Hermione se volvió a meter a la cama desistiendo de su intento por conseguir un traslador e ir enseguida con su marido.
Por el auricular pudo oír como una puerta se abría y una voz femenina hablaba -"Señor Weasley, Ya es hora de que tome su otra poción" a lo que su marido respondió "Ok, deme solo un minuto más"-
-eeeh cariño, la enfermera llegó con la otra poción que necesito y debo colgar.
-¿Me prometes que me llamaras para decirme como va todo?
-Por supuesto que si Herms. Te amo.
-Te amo. Entonces…
-Espera, por favor ve donde mis padres y explícales lo que te dije y que no crea en las exageraciones del diario.
-Lo haré. Duerme bien cariño.
-Tú también, y permito que hospedes a Crookshanks en nuestra cama hasta que regrese.
Hermione sonrió ante esta petición.
-Está bien, Te amo. Adiós.
-Adiós preciosa.
Hermione se recostó de nuevo sobre la cama después de dejar el celular y apagar la pequeña lámpara que estaba sobre el velador. Estaba más tranquila luego de que Ron le explicará las cosas y es que Él la conocía tan bien. Si hubiese leído el diario antes de tener la versión de su marido hubiese dejado botado todo y habría viajado enseguida.
-Ron…- suspiro y dio varias vueltas en la cama para acomodarse mejor hasta que finalmente abrazo la cabecera de su marido para sentirse acompañada.
Cuando Ron abrió los ojos se dio cuenta que ya era de día. El sol se colaba por la ventana que tenía la cortina entreabierta y se preguntó qué hora era. El dolor de su brazo había disminuido considerablemente, pero como debió forzarlo a pesar de la lesión en el partido se tardaría unos días en recuperar y eso significaba que estaba fuera del partido para disputar el tercer lugar, dejando su puesto a un debutante Robbins. La puerta de pronto se abrió y una persona que él conocía muy bien entro.
-¡Hey, gran Ron Ya despertaste! Te vine a ver hace un rato, pero aún dormías.
'Gran Ron' Solo había una persona que le llamaba así en el equipo y ese era Lewis.
-¡Hey Lewis! ¿Crees que soy como la bella durmiente y necesito de un beso para despertar? Me siento halagado, pero ya tengo a mi esposa.
-Idiota- dijo su compañero riendo mientras acercaba un silla para sentarse al lado de la cama- Conozco esa historia.
-Yo vi la película hace un tiempo.
-¿En serio? Eso es para niños y tú ya no eres un niño.
-Tengo muchos sobrinos y Hermione sabe cómo mantenerlos tranquilos.
Ambos se echaron a reír tras esta declaración.
-¿Cómo está tu brazo? Ayer tenía un aspecto horrible cuando James te trajo de urgencia.
-Mejorará, no te preocupes. Se necesitan cosas peores en este mundo que una bludger para vencer a Ron Weasley.
Lewis le dio una sonrisa sincera.
-James estaba furioso contigo.
-¿en serio?- pregunto Ron desconcertado.
-Sí, dijo que sacaste todo tu estatus de estrella para que te consiguiera un teléfono y llamar a Hermione, además que tenías que ordenar tus prioridades.
Ahora fue Ron el que comenzó a reír ante la mención del orden de prioridades.
-La enfermera me dio una poción para el dolor y podía soportar un poco más. Por otro lado sí Herms se enteraba por la prensa hubiese sido peor.
Lewis hizo una mueca cuando Ron menciono a la prensa, por lo que el pelirrojo se imaginaba que los habían destrozado en los artículos. A lo largo de los años los periodistas siempre querían destacar de mala forma al equipo, ya sea por las fiestas locas de Marshall o por el desempeño de un jugador en particular.
-Hemos hecho bastantes enemigos periodistas a lo largo de los años Ron. Les gusta poner Dioses en el olimpo y luego dejarlos caer. No hay nada más que amen, que un ídolo caído al que puedan apuntar con el dedo.
-¿Quién fue el elegido esta vez?- pregunto sintiendo una leve jaqueca.
-No es muy difícil adivinar. En cierto sentido tienen razón, ayer actué como un idiota, pero ¿Crees que soy muy viejo para este puesto?
Las palabras de Lewis salieron atropelladamente como si fueran un pensamiento desordenado que solo se tenía que mantener en su cabeza. Ron enseguida reacciono.
-¡Por supuesto que No! Eres el mejor buscador de toda Inglaterra. Solo un estúpido podría meterse contigo con ese argumento.
-eeem Gracias Ron, ¿Sabes? Hable con Gina hace unos días y bueno… la cosa es que seré papá.
Ron hizo el intento de acercarse un poco, pero no podía apoyarse en la cama con su brazo vendado.
-¿Podrías acercarte un poco para poder abrazarte?
Y así ambos amigos tuvieron un momento de alegría. Cuando Lewis se sentó de nuevo parecía acongojado.
-Yo no he sido como tú, Gran Ron. Desperdicie mucho dinero en cosas banales, descubrí el amor un poco tarde y solo hace un año comencé a serle fiel a mi mujer- soltó un suspiro de preocupación- He cometido muchos errores.
-¿A qué viene esto?
-El mejor contrato que puedes conseguir es máximo a los veinticinco y ya tengo veintiocho. Tengo que ser bueno para seguir aquí, pero James hablo conmigo y me dijo "si hubieses atrapado esa puta snitch antes No tendría a mi mejor jugador en el hospital sin jugar la final. Lo siento Lewis, pero Louis jugará el último partido".
-¡Vaya mierda!- Replicó Ron enojado- Lewis ¡mírame! ¿Me estoy muriendo? Ese maldito lame culos de James está equivocado. No fue tu culpa mi accidente y tampoco fue tu culpa que la snitch estuviera inatrapable.
-Me estoy volviendo viejo Gran Ron, aceptémoslo. Es probable que el próximo semestre no esté en el equipo.
-No seas dramático Lewis- dijo Ron enojado con la situación- Aún tienes chispa para seguir en el equipo.
Lewis miro por la ventana antes de volver la vista a su compañero de equipo.
-Nunca hable contigo del porque rechazaste a los americanos. Sé que amas a tu esposa, pero ¡Era el triple de tu sueldo!
Ron sonrió y lo miró fijamente.
-Hay cosas más importantes que los galeones, Lewis. Fui pobre toda mi infancia y adolescencia, pero fui feliz. No te puedo negar que muchas veces sentí envidia de las cosas que tenía Harry, porque soy humano y me equivoco. Pero tuve amigos a los que no les importaba si tenía dinero o no, una familia que siempre estuvo pendiente de mí.
-Vaya…
-No necesito una mansión para vivir, ni muchas comodidades. El dinero va y viene, pero en cambio solo hay una Hermione en el mundo.
Lewis apoyo su mano en el catre del pelirrojo un poco nervioso y bajo la voz.
-Recibí una oferta para el próximo semestre, bueno es un sueldo un poco mejor al que tengo ahora, pero no es algo que pueda regodearme…
-¿De quién?
-Los Pinzones.
Eso significaba que tendría que trasladarse a España si aceptaba jugar por ese equipo. Ron sabía que la perdida de Lewis para el equipo sería un golpe duro, sobre todo para Ben que era su mejor amigo dentro del club.
-Entonces ¿tomaras la oferta?
-No lo sé… es un buena oportunidad, pero debo hablarlo con Gina.
-Cualquier decisión que tomes Lewis te apoyaré. Fuiste el primero que llegó luego que me incorporé al equipo.
-Gracias, Gran Ron. Eres un buen amigo, supongo que ahora Louis tendrá su oportunidad- el tonó que uso su compañero era una mezcla de resignación y alegría, Él descubrió a Louis después de todo y le tenía un cariño especial a su joven aprendiz- Son las vueltas de la vida ¿no? Cuando el sol se esconde en un lugar es porque está apareciendo en otro.
Ron saco un par de ranas de chocolate que había logrado introducir la noche anterior y le tendió una a su amigo.
-Pero tampoco debes olvidar que el sol va y viene todos los días Lewis. De alguna u otra forma, las cosas encontraran su lugar en tu vida.
Hermione estaba ansiosa por la llegada de Ron. La final se había jugado por la mañana en Cánada y como los chudley cannons habían obtenido el tercer lugar el día anterior debían esperar hasta la ceremonia de clausura para recibir sus medallas. Ron le había dicho que tenía previsto llegar cerca de la medianoche y que recuperarían el tiempo perdido hasta que estén cansados y no se puedan mover.
En tan solas unas horas más podría abrazar y besar a Ron hasta sentirse momentáneamente satisfecha, porque jamás era suficiente para ella el tiempo que compartía con su marido. Se mordió el labio sintiéndose traviesa por pensar en las muchas cosas que haría con Ron en unas horas mientras sacaba del refrigerador la crema para el postre que estaba preparando y lo llevo sobre la mesa donde ya tenía las fresas listas.
El locutor de la radio señalo que ya eran las siete con veinte minutos y reanudaba sus felicitaciones a los chudley cannons por su tercer lugar. Una canción lenta comenzó a sonar y estaba absorta en sus pensamientos que el ruido que produjo algo quebrándose en el living la hizo dar un brinco. Enseguida tomo su varita, apago la radio y con algo de aprensión se acercó a la puerta, pero antes de que pudiera abrirla escucho la voz de Ron.
-Crookshanks, maldito gato desgraciado. Esa foto era una de mis favoritas. ¡Tenías que hacer ruido ¿verdad?! No podías quedarte descansando en el sillón. ¡Se supone que somos amigos!
Hermione Abrió la puerta y sin pensarlo dos veces corrió hasta donde estaba su marido y se arrojó a sus brazos para besarlo frenéticamente. Ron no perdió el tiempo llevándola enseguida contra la pared botando la lámpara que estaba ubicada a su costado. La castaña tenía enredadas sus piernas alrededor de las caderas de su marido y sonrió con descaro cuando Ron comenzó a besar su cuello.
-Te extrañe hermosa- susurro Ron contra su oído- Te extrañe condenadamente mucho Hermione.
-Yo también te extrañe- respondió con un jadeo moliendo sus caderas contra las del pelirrojo.
Ron soltó un gruñido y la llevo hasta el sillón donde había estado sentado Crookshanks antes de botar el portarretrato de una foto de Ellos junto a Harry. Dejó a Hermione de forma no tan delicada antes de subirse sobre ella y comenzar a quitarle el sweater que llevaba.
-Deberías haberme esperado desnuda- dijo tirando lejos de su vista la prenda de ropa- No sabes cuánto deseo follarte.
-Eso suena grosero.
-¿Eso crees? Yo creo que mi boca sucia te excita, Yo sé lo caliente que te pones cuando digo que quiero follarte.
Hermione sonrió y volvió a besarlo. Con audacia intercambio de lugares dejando a Ron con la espalda pegada en el sillón, abrió los botones superiores de su camisa y deposito besos.
-Cariño… Estaba tan preocupada por tu brazo.
Ron la miro a los ojos con amor y acaricio su mejilla.
-Ya estoy bien. No tienes por qué preocuparte bebé, pero si quieres cerciorarte tal vez deberías besarme entero.
Hermione se levantó y quedó parada frente a él.
-Siéntate Ron- le pidió con las mejillas sonrojadas por el calor- quiero besar una parte que me encanta de ti.
El pelirrojo le obedeció enseguida y miro embelesado a su hermosa mujer. Hermione se dio media vuelta y comenzó moverse de forma provocadora tomando su fina camiseta por el borde para lanzarla al suelo.
-¿Cro… Crookshanks salió de esta habitación verdad?- dijo Ron tragando con dificultad al ver como Hermione se dejaba caer de rodillas frente a Él llevando un sexy sujetador de encaje.
-Creo que huyo a la cocina- dijo ella sin apartar la mirada- ¿Te gusta el color?
-Amo el naranja Hermione.
-Lo sé- dijo ella con calma frotando su mano en la entrepierna de su marido, saboreando el poder que tenía sobre el pelirrojo- Ron ¿Sabes que amo yo?- Sus manos comenzaron a desabrochar su cinturón y posteriormente su pantalón- Amo chupar tu pene.
-¡Maldita sea!- se quejó Ron al escucharla decir eso. Sentía que podría venirse en sus pantalones solo con sus palabras. Hermione se rio de su reacción, pero antes de que pudiera bajar los pantalones de Ron sus manos se detuvieron.
-¿Hueles eso?- pregunto sin moverse.
-No- dijo Ron impaciente- ¿Podemos llegar ya a la parte donde tu talentosa boca me chupa…?
-¡Oh Santo merlín!- dijo Ella levantándose del suelo- ¡Olvide las galletas en el horno!
Camino con rapidez a la cocina para apagar el horno antes de que las galletas se quemen. Crookshanks soltó un bostezo como si se burlara de la situación y araño la puerta para salir al exterior.
-¡Oh No!- se quejó Hermione al comprobar que sus galletas se habían quemado un poco.
-¿Debo sentirme ofendido?- dijo Ron al entrar a la cocina y enseguida libero a Crookshanks.
-¿Ofendido?
Hermione tenía una mano sobre su cadera y el pelo más espeso de lo normal y con una expresión de fiereza en su cara.
-Ya sabes… Estábamos en una buena posición y todo eso.
-¡Es que tú no sabes el esfuerzo que puse en tu bienvenida!- contesto Ella moviendo sus manos para señalar las cosas que tenía a medio preparar en la cocina- Te cocine galletas de avena porque sé cuánto te gustan, lasaña, y haría tu postre favorito…
Ron se acercó a Hermione y deposite un dulce beso en su frente.
-Gracias por todo cariño y no te molestes de todas maneras me comeré esas galletas. Si me las preparaste tú, no hay manera de que no me gusten.
-¡Pero están quemadas!
El pelirrojo la miro a los ojos con amor.
-Y eso fue solo mi culpa por retenerte en el living-Le dio un abrazo y sus ojos brillaron cuando vieron la crema y las fresas sobre la mesa. Sin previo aviso tomo a Hermione en su brazos y la puso sobre uno de los muebles de la cocina.
-Ron ¿qué…?
Pero los labios de Ron estaban sobre ella impidiendo que hable. Sus lenguas se encontraron y comenzó una lucha de besos desenfrenados.
-Me dejaste tan caliente anoche Hermione- dijo Ron besando sus senos por sobre el sujetador naranja- ¿Realmente te estabas tocando?
El día anterior Ron llamó a Hermione para contarte que su equipo había logrado finalmente el tercer lugar del campeonato y la conversación de pronto se tornó sexual cuando Hermione comenzó a gemir su nombre por el teléfono y hablándole cosas atrevidas.
-Sí- dijo Ella ladeando la cabeza hacia atrás- A veces tengo que hacer uso del regalo que nos dio George cuando mi imaginación no es suficiente.
-No hables de mi hermano cuando planeo tener sexo contigo Hermione- se quejó Ron mordiendo su hombro- o tendré que castigarte.
Hermione continúo gimiendo mientras sentía los besos de Ron en su mandíbula.
-¿Vas a follarme aquí?- pregunto sin abrir los ojos.
-No sería la primera vez- dijo Ron deslizando sus manos por la espalda de su esposa para quitarle el sujetador.
Hermione abrió los ojos y comenzó a quitarle la camisa a Ron para poder besar su atractivo cuerpo. Se quedó por unos segundos mirando el pecho de su marido y Él no lo paso por alto.
-¿Te gusta lo que ves?
-Eres tan sexy- dijo un poco cohibida por el hombre que tenía frente a Ella.
-Tú eres sexy.
-No es verdad- respondió Ella con una sonrisa.
-Eres condenadamente sexy Hermione.
Se acercó a Hermione y volvió a besarla logrando que Ella enredara sus piernas alrededor de sus caderas y sus brazos alrededor de su cuello.
-Quiero follarte.
Hermione sonrió y susurro en su oído.
-Quiero ser follada por ti.
Ron agarro su trasero y la cargo hasta dejarla sobre la mesa donde estaban la crema y las fresas.
-No es muy higiénico.
-Lo sé cariño, pero gracias a Merlín somos magos y todo quedará como nuevo después de agitar la varita.
-Además de sexy eres tan inteligente Ron…
Él le sonrió con picardía y tomo un par de fresas para degustar y luego le dio otras a Hermione. Embetuno dos de sus dedos con crema y los llevo a la boca de Ella que comenzó a lamerlos con delicadeza al comienzo para luego ser más atrevida. Ron gimió ante la visión y retiro sus dedos para tomar una cuchara y poner crema en el cuello de Hermione y comenzar a lamer.
-Esto es delicioso.
Hermione comenzó a jadear ante los toques de la lengua de Ron que lamia con dedicación.
-Cre... creo que deberías ¡ah!- jadeo perdiendo la respiración- probar un… un po… poco más abajo.
Ron levanto la vista y observo sus parpados cerrados y sus labios entreabiertos y pensó en lo afortunado que era.
Puso crema sobre sus senos y enseguida enredo su lengua sobre sus pezones duros lamiendo y succionando con viveza y pasión. Cuando se aseguró que ya no quedaba crema, Ron tragó saliva y un segundo más tarde aplastó sus labios contra los de Hermione. Su lengua estaba entrando y saliendo de su boca con ferocidad y ella se apartó solo por un momento para preguntar en broma "¿Te gusto el postre?"
-Me encanto Hermione, y estoy seguro que a ti te va a gustar la sobremesa.
Hola Soy Yo de nuevo :) Primero que todo: FELIZ CUMPLEAÑOS RUPERT SEXY GRINT 3
Gracias por leer y agregar a favoritos. En fin! hasta el próximo capítulo (que sinceramente espero escribir pronto antes de que me colapsen con pruebas y trabajos)
Xx.
