Harry Potter es propiedad de JKR y los tipos de la Warner Brothers.

Esto pudo haber pasado al 100% si Ron en vez de trabajar con George, hubiese sido jugador de quidditch profesional. Romione Rules! :)

La celebración tardía.

Hermione sintió como Ron se movió lentamente en la cama haciendo el intento de levantarse sin despertarla, por lo que enseguida sujeto su brazo para retenerlo a su lado.

-¿Hermione?- murmuró Ron echándole una mirada confundido.

-¿Por qué te levantas tan temprano? Creí que nos quedaríamos aquí hasta mediodía.

Ron se giró y se acomodó frente a frente con su esposa.

-Quería ir a trotar un rato, ¿Quieres venir?

Hermione frunció el ceño.

-¿Estas bromeando?

Ron acaricio su mejilla lentamente.

-Ven conmigo, prometo cargarte si te cansas.

La castaña negó con la cabeza.

-Solo soy apta para una actividad física y lo sabes, correr no es lo mío.

Ron la beso lentamente sonriendo contra sus labios.

-Lo sé, el sexo salvaje es lo tuyo y me encanta.

-¡Ronald Weasley!- le regaño ella con falsa indignación- ¿Cómo puedes decirme eso?

-Lo digo porque te amo y porque es la verdad. Me gusta tu agresividad cuando te vuelves insaciable y salvaje.

-Entonces…- prosiguió Ella atrapándolo en un abrazo- ¿Te quedaras conmigo aquí?

Ron beso la punta de la nariz.

-mmm entre estar afuera y quedarme aquí abrazado a tu cuerpo, creo que elegiré lo segundo.

Hermione apoyo su cabeza en el pecho del pelirrojo y se dejó abrazar por su marido.

-¿Terminaste todo tu papeleo anoche?- pregunto Ron acariciando el cabello enmarañado de Hermione.

-Todo- contesto bostezando con los ojos cerrados- Suzanne vendrá por los documentos más tarde para entregarlos en el ministerio, así que oficialmente estoy de vacaciones.

-Entonces bebé ¡Grecia nos espera!.

La castaña deposito un beso en el torso desnudo de su marido.

-Lo tengo todo planeado, podemos hacer un tour por Atenas y disfrutar de su cultura. Incluso podemos ir a un partido de los Levadiakos, bañarnos en la Playa de Elafonis- ella comenzó a enumerar con rapidez las cosas que siempre había querido hacer- ¿De cuánto disponemos?

-El dinero no es problema.

-No, me refiero al tiempo. ¿Qué día tienes que volver a las prácticas?

-El veintidós de agosto, pero el veinte está el asunto de nimbus.

-Tendremos mucho tiempo para realizar cada cosa de mi lista- dijo Hermione satisfecha con una sonrisa de felicidad.

Para Hermione están vacaciones significaban mucho. De alguna forma marcarían el final de una era en donde solo eran Ron y ella, si las cosas salían como esperaba el próximo año para esta fecha su pequeña familia comenzaría a crecer. Estas serían sus últimas vacaciones como un matrimonio sin hijos y por lo tanto quería aprovechar cada momento y atesorar cada recuerdo.

-Haremos todas esas cosas que tienes planeadas- dijo Ron sacándola de su ensoñación- y podemos agregar unas cuantas ideas mías.

-Serán nuestras mejores vacaciones…

-Me encargaré de ello, te lo prometo- dijo Ron besando su espesa cabellera.

-Me basta con que estés allí conmigo. Quiero aprovechar el tiempo que tenemos antes de que el quidditch te aleje de mí por meses.

-Siempre podemos vernos unos…

-Vernos un día y que luego desaparezcas no es lo mismo Ron. A veces no es suficiente y lo sabes porque sientes lo mismo que yo.

-Sí tan solo… nuestras carreras fueran más compatibles- se lamentó Ron entendiendo el punto de su mujer- todo sería distinto.

Hermione se incorporó sobre su codo para mirar a su marido a los ojos.

-Esto es lo que nos tocó como pareja Ron, eres el mejor hombre que conozco y te juro que si alguien me hubiese dicho que te tendría que compartir con un montón de hombres por meses aun así aceptaría mil veces casarme contigo.

-¿Compartirme con hombres por meses?- pregunto Ron divertido- En teoría es cierto, pero no al menos no te estoy engañando con ellos.

Hermione se río y beso su nariz.

-Te amo.

-Yo te amo más.

Ron beso su hombro y sonrió.

-Ven aquí hermosa- dijo jalándola hacia su costado para abrazarla y besar su cabello- Ya que me impediste salir a trotar, voy a dormir un par de horas más a tu lado.

Hermione acomodo su espalda en el fuerte pecho de su marido y este hundió su cara en su cabello sintiendo el leve cosquilleo que le producía aquel enmarañado cabello que tanto amaba. Ron sonrió envolviendo sus brazos posesivamente en la cintura de su esposa y pensó en que no había nada más perfecto que pudiera pedir un domingo por la mañana.

Suzanne paso a recoger los papeles cerca de las dos de la tarde vía Red flu, ya que como secretaría personal de Hermione tenía la chimenea de su jefa conectada con la de su casa por si se presentaba alguna contrariedad. Cuando apareció en el living grito para anunciarse y se sorprendió gratamente al ver que Ron Weasley salía de la cocina con la cara cubierta de crema y un delantal manchado con polvos. El pelirrojo la invito a quedarse a comer, pero la muchacha estaba con prisa y cogiendo los papeles se marchó enseguida sonriendo.

-¿Tienes lo pasajes?- pregunto Ron sacando la maleta para comenzar a guardar la ropa.

-Se los encargue a Kingsley- respondió Hermione saliendo del baño envuelta en una toalla.- Me los enviará mañana junto con la reservación del hotel. Él tiene muy buenos contactos.

-¿Haremos transbordo en algún lado para despistar a los periodistas?

La castaña se sentó en la cama y quito la toalla que envolvía su cabello para peinarlo.

-Iremos a Dublín, luego Ámsterdam y por último Atenas. Necesitarán pasajes internacionales para todos esos lugares si quieren seguirnos. Además somos los primeros en viajar.

Ron observo como su hermosa esposa dejaba caer la toalla para colocarse la ropa.

-Eres jodidamente inteligente amor voy a recompensar cada detalle que has planificado.

-No más joyas por favor- pidió Hermione- Solo quiero estar contigo feliz estos días sin problemas, sin lechuzas de James, sin presiones, sin entrevistas. Solo tú y Yo ¿Prometes cumplir eso?

-Solo tú y yo- prometió Ron con una sonrisa agregando un par de playeras- Solo tú y yo.

-Deberías vestirte- le sugirió Hermione quitándose el vestido que se había puesto para cambiarlo por otro.

-Estoy vestido- bromeó Ron seleccionando un par de short.- o ¿quieres verme desnudo?

-¡Ron!- lo regaño.

-¿Qué pasa amor?

-¡Eres tan infantil a veces!

-Creí que me amabas por eso, o ¿te casaste conmigo por el sexo?

Una de las toallas se estrelló contra la espalda del pelirrojo.

-¡Deja de exasperarme! Harry llegará de un momento a otro.

Ron se levantó del suelo cogiendo la toalla del suelo.

-¡Merlín! Detesto tu humor cuando estas con tu periodo, no toleras ninguna de mis tontas bromas.

-Ya no estoy con mi periodo- dijo Hermione utilizando su varita para ordenar la ropa que estaba tirada sobre la cama- Ahora ve a ducharte.

-Me haces sent….

-¡Dúchate!- le ordenó sin admitir replica.

Ron ingreso a bañarse con rapidez y cuando salió otra vez envuelto en una toalla pudo escuchar claramente la voz de Harry en el living. Sobre su cama reposaba uno de sus trajes muggles que Hermione había seleccionado para que use esa noche y sonriendo mentalmente sonrió a su mujer por tener esa consideración. Sí hubiese dependido de él habría llevado lo primero que encuentre en el armario. Después de vestirse y arreglarse un poco el cabello camino al living.

-Hola Harry- saludo amistosamente estrechando en un abrazo sincero a su mejor amigo.

-Hola Ron ¡Estas muy elegante!, Gin envía saludos.

-¿Cómo está la enana?

-¿Sabes que te matara si sabes que la llamaste así?

-Claro, como también sé que estuvo a punto de matarme cuando le ganamos la final a las arpías. ¡Ni siquiera me felicito!

-Eso todavía es tema sensible en casa- dijo Harry entre risas.

-Ya han pasado una semana exacta…- dijo Hermione volviendo de la cocina trayendo jugo de calabaza.- el equipo de Ron lo hizo bien toda la temporada y tenía merecido el triunfo en la final.

Ron volvió la atención a la bandeja.

-Amor ¿Jugo de calabaza?.

-Es para refrescarnos no para embriagarnos Ronald- se quejó Hermione.

Harry los miró sonriendo. Extrañaba sus pequeñas peleas.

-Entonces ¿Qué sorpresa tienen para mí esta noche? Hermione no me ha querido decir nada.

-¡oh! Eso… bueno como no pude estar en tu cumpleaños porque estaba en la concentración pre-partido y luego tuviste ese viaje a Irlanda, mi querida y amada esposa que es la mujer más maravillosa de todas y coordina todo a la perfección ha sugerido que te llevemos a comer al Londres muggle.- titubeó un poco pensando en si decir la verdad o mejor callar.- Bueno sinceramente ese es el plan B, porque originalmente cocinamos algo esta tarde, pero no es comestible.

El azabache sonrió.

-¿Comer afuera?- Harry parecía realmente sorprendido.- Ni siquiera estoy vestido como para salir al Londres muggle.

-Eso se arregla con facilidad- dijo Hermione agitando su varita- listo.

Se aparecieron en un callejón oscuro y caminaron hasta llegar a destino. Allí cada uno ordeno lo que quería y tuvieron una conversación agradable.

-He estado con mucho trabajo últimamente- reconoció Harry- y además James está muy hiperactivo por las noches, no creí que sería tan complicado.

-Díselo a mamá- dijo Ron para darle animo- Imagínate a los gemelos cuando eran bebés. Desde ya demostraban ser inquietos.

-Y tu mi amor ¿Cómo eras?- pregunto Hermione acariciando su mano.

-Era el bebé más tranquilo del mundo.

-No lo creo- respondieron a coro su esposa y su mejor amigo.

-Por lo que me han dicho mis suegros tú eras una llorona insufrible en las noches. Jean planeó dejarte en la casa de los vecinos.

-¡Es mentira!- exclamo Hermione riendo- era tranquila.

Harry bebió vino antes de seguir la conversación.

-Entonces ¿Cuándo tendrán un bebé?

Hermione se atraganto con el vino que bebía en ese momento.

-¡Harry!

-Es una pregunta totalmente valida.- dijo el azabache levantando las manos.

-Nosotros con Hermione- Ron sujeto la mano de su esposa que estaba al lado suyo- Estábamos pensando en intentarlo los próximos meses.

-Cuando acabe su gira por Europa.

-¿Por qué tiene que acabar tu gira para ser padres?- Pregunto Harry sin entender mirando a Ron.

-Porque así estaré con ella durante los tres primeros meses sin moverme de casa.

Harry sonrió.

-Entonces brindemos por eso.

Cuando les trajeron el postre Ron decidió que era hora de darle a Harry su regalo.

-Herms, amor. Creo que es hora.

Hermione asintió y saco de su cartera una caja negra.

-Harry ¡Feliz cumpleaños!- dijeron los dos sonriendo.

El ex niño que vivió abrió la caja y quedo pasmado al ver su contenido.

-Woow Gracias chicos. No debieron molestarse.

-No es nada, sabemos lo mucho que te preocupas por la enana y James cuando estas en tus misiones. Leímos el código de los Aurores y nada impide que viajes llevando este reloj.

-¿Lo leyeron completo? ¡Merlín! Eso debió tomarles tiempo.

Hermione golpeo el brazo de Ron.

-Bueno, no lo leímos. Estuvimos a punto, pero la persona que fabrico este reloj era un ex auror. Te suena ¿Timothy Abbott?.

-No, ¿Cuándo se retiró?

-Él fue obligado a retirarse luego de que un hombre lobo lo ataco en Coventry. Tenía recién veintitrés años y al verse imposibilitado de poder hacer lo que le gustaba deicidio trabajar en el negocio familiar, y tiene una pequeña tienda en el callejón Diaggon que debió cerrar por orden de Dolores Umbridge hace años. Luego la reabrió y hace dos meses me envió una carta pidiéndome ayuda para evitar la que demuelan para construir oficinas. Así fue como lo conocimos.

-Un regalo con historia- dijo Harry colocándose enseguida el reloj en su muñeca izquierda. Podía leer claramente que las manillas de 'Ginny' 'James' indicaban "Madriguera"- Gracias de verdad. No sabía que podíamos portar uno.

-De nada.- dijo Ron sujetando la mano de su mujer- Todo fue idea de Hermione con la ayuda de Timothy.

-Correré la voz- dijo Harry con una sonrisa- Probablemente hayan más personas que quieran uno.

-Sería de gran ayuda para él, no tiene muchos clientes mensualmente…

Cuando ya estaban por retirarse Ron ayudo a Hermione a colocarse el abrigo y tomados de la mano siguieron a Harry.

-¿Quieres ir a tomar algo con nosotros?- consulto Ron.

-Es un poco tarde- dijo Harry- Ginny debe estar esperándome con James para que pase a recogerlos. Dejémoslo para otro día.

Harry se despidió de ellos y se alejó tomando rumbo al callejón para aparecerse en su casa.

-Así que ¿quieres salir a algún lado?- pregunto Ron besando a Hermione.

-Son casi las diez y es domingo. ¿Crees que haya algún lugar abierto a esta hora?

-Es verano y es Londres, Hasta el caldero chorreante está abierto en este momento.

-¿Quieres ir a platicar con Neville y Hannah?

-No, solo que no quiero volver a casa aún. Es tu primer día de vacaciones y deberíamos aprovecharlo. Aún no me recompensas por la nueva copa que alce la semana pasada.

-Claro que lo hice. Recuerdo que te acompañe a esa aburrida celebración post partido con el equipo.

-No fue aburrida, lo pasamos genial.

-Terminaste ebrio.

-¡Salimos campeones! Eso es lo que cuenta.

Hermione rodo los ojos.

-Pero tienes razón, no hemos celebrado como en otras oportunidades por mi trabajo y luego por mi periodo.

-Solo quiero que vayamos a algún lugar, bebamos algo y disfrutemos del momento.

Hermione tomo su mano y lo jalo hasta que entraron a un bar que estaba abierto.

-Buenas noches, quiero un margarita y ¿Tú que quieres?.

-un whisky.

El cantinero les sirvió lo que pedían y después de cancelar se sentaron en una de las mesas de la esquina.

-¿Estas cómoda?- pregunto Ron.

-Sí, estos sillones son bastante cómodos.

-Así puedo estar sentado al lado tuyo y puedo acariciarte delante de todas estas personas sin que nadie se dé cuenta.

-Esta oscuro, pero no somos invisibles ¿sabes?

Ron bebió un poco de su vaso.

-Tienes razón… pero para mí fortuna sé que a ti no te importa.

-Eres un descarado.

La mano derecha de Ron se posó en la rodilla de la castaña que masajeo con cuidado y poco a poco fue subiendo por su muslo. Ella trato de cerrar las piernas.

-¿Quieres hacer las cosas difíciles amor?

-Solo quiero beber mi copa y largarme de aquí- la voz le tembló ligeramente.

Ron siguió masajeando la zona hasta que su mujer cedió un momento y abrió sus piernas permitiéndole el acceso. Su dedo roso su ropa interior con delicadeza, aplico un poco de fuerza y sonrió al ver como ella apretada los labios para evitar gemir. Hizo a un lado la tela e introdujo un dedo que comenzó a mover discretamente.

-¿Qué tal esta tu margarita?

-¿qué?- la voz le salió casi como un jadeo.

-Pregunte ¿Qué tal esta tu margarita?

-Delicioso- dijo bebiendo otro sorbo.

Ron sonrió y quito la mano que tenía bajo el vestido de su esposa y bebió todo el contenido de su vaso de un solo trago.

-No te cargaré otra vez a casa si estás ebrio esta noche.- le advirtió ella medio bromeando, pero en el fondo él sabía que hablaba en serio.

-No estaba tan ebrio el domingo pasado, logré llegar a la puerta…

-A la puerta del hotel, luego tuve que levitarte para que te pudieras recostar.

-Lo siento, no volverá a ocurrir. Es solo que… esa copa casi se nos escapa. Fue el gran final para Lewis como el héroe del partido.

Recordar que luego de sus vacaciones Lewis no sería parte del equipo le produjo tristeza a Ron, cada uno tenía su lugar en el grupo y el humor y consejos de Lewis se echarían de menos siempre.

-Lo sé- dijo Hermione dando un pequeño sorbo a su margarita- Fue un gran partido.

-Pero no te incomodo que te besara delante de todos luego de bajarme de la escoba ¿no?.

-No, claro que no.- contesto sonriendo ante el recuerdo- Pero me molesto que Rita le dedique una plana entera a ese beso con exceso de pasión que según ella nos dimos para tapar los rumores de infidelidad y pronta separación.

Ron suspiro agitando los hielos de su vaso.

-¡bah! Es Rita. Esa bruja podrida inventa casi todo lo que dice. Toda la gente sabe que eso es mentira.

-Menos tu tía Muriel.

-¿Qué tía Muriel?.

-Ron…

-Mira, ese vejestorio tuvo la osadía de decir todas esas cosas malas de ti antes de nuestro casamiento y desde que prácticamente la expulse de la madriguera dejo de ser algo mío.

Hermione le dio un beso conciliador.

-Lo recuerdo, creo que nunca te he visto tan enojado.

-Se lo merecía, además ni que su tiara fuera muy importante. Tú no necesitabas de nada de eso para ser la novia más hermosa del mundo.

Hermione tomo las manos de su marido entre las suyas y lo jalo para que se levantara.

-Es hora de ir a casa.

Ron saco un billete y dejo la propina sobre la mesa antes de salir del local.

Al llegar a casa el teléfono sonaba con insistencia y Hermione se apresuró en responder. Eran sus padres confirmando el almuerzo del día siguiente previo a su viaje para llevarles a Crookshanks y cuando termino de hablar con ellos Ron ya tenía puesto su pantalón de pijama y se cepillaba los dientes. Ella jamás se cansaría de admirar el bien formado cuerpo de su marido gracias a su trabajo. Se quitó los zapatos y enseguida los guardo en el closet.

-¿Me ayudas con el cierre?.

Ron salió del baño y sus manos buscaron el cierre en el vestido de su esposa. Movió con cuidado el cabello de su esposa a un lado y lentamente procedió a bajar el cierre. La castaña se alejó para dejar caer el vestido al mismo tiempo que Ron escupía el residuo de pasta dental en el lavamanos.

-El baño es todo tuyo hermosa- dijo luego de enjuagarse la boca.

Ya en la cama decidió hojear la última edición de Wizards Sport que había llegado esa tarde por correo lechuza. La puerta del baño se abrió mientras él mantenía los ojos en el segundo artículo de la revista que hablaba sobre el equipo Danés que era la nueva revelación del quidditch internacional.

Hermione se metió a la cama y enseguida le quito la revista.

-¡Hey!

Pero no tuvo tiempo de replicar porque su mujer estaba besándolo con pasión. Se posiciono sobre sus caderas dejando besos intercalados entre sus mejillas, boca y cuello que se prolongó por varios minutos.

-Te amo- murmuro ella contra sus labios.

-Te amo- respondió Ron sujetando sus caderas para atraerla hacia él.

-Felicidades por la copa.

Hermione sonrió y se arrastró hacia abajo besando el cuello de su marido y luego su pecho. Ron sonrió al sentir las cosquillas que le producía el cabello de su esposa y se dejó amar. La boca experta de la mujer descendió hasta llegar al borde donde se encontraba el límite entre su pijama y la piel de su abdomen, con un movimiento rápido tiro todo hacia abajo y libero el miembro rígido de su marido.

-Herms…

-Shsh- lo hizo callar ella bajando su boca para dar lamidas intensas.

Ron entrecerró los ojos.

-Hermione- susurro cogiéndola con cuidado del brazo para ponerla a su altura.

Ella lo miro confusa.

-¿No quieres que…?

-No esta noche.

-Sabes que me gusta- dijo ella besándolo otra vez mientras dirigía la mano a su pene para acariciarlo.- A ti te gusta cuando lo hago…

Claro que le gustaba, ella tenía una boca jodidamente talentosa.

-Te he extrañado- susurro él a modo de respuesta- quiero estar dentro de ti.

Hermione asintió y trajo sus manos traviesas hacia arriba.

-¿Seguro? Puedo hacerlo rápido.

Ella era la tentación en persona.

-Hermione por favor- suplicó él.

Ella lo miro con sus ojos color chocolate cargados de pasión y finalmente asintió. Se quitó la ropa interior y su camiseta de dormir antes de posicionarse sobre el pelirrojo. Con cuidado tomo en su mano el miembro de su marido y lo coloco en su entrada. Ron podía sentir el calor y la humedad de su mujer en ese lugar. Se miraron a los ojos al tiempo en que Hermione empujaba sus caderas hacia abajo con un jadeo. Ron dirigió sus manos a las caderas de su amada esposa para mantener el ritmo y luego de unos minutos aunque ambos trataron de prolongarlo, culminaron en un orgasmo que los dejo a ambos exhaustos.

Hermione echo su cabeza hacia adelante y cepillo con pereza los labios de su marido, haciendo una cortina con su cabello.

-Eso fue fantástico.- murmuró ella contra sus labios.

Aún estaban unidos y de alguna manera eso la excitaba siempre.

-Eres grandiosa amor- dijo Ron recorriendo su silueta con su dedo.

Hermione lo beso un par de veces más antes de moverse y acomodarse a su costado. Ron la abrazo con cariño entre sus brazos para recuperar el aliento.

-Te amo.- dijo el pelirrojo cerrando los ojos un momento con una sonrisa en el rostro.

Hermione beso su torso por un minuto entero.

-Me gustan tus músculos.- reconoció finalmente con voz perezosa.

-¡Lo sabía! Estás conmigo solo por mi cuerpo.

-idiota.

-un idiota adorable que te ama. Es lo que cuenta, ¿no?

-supongo que…

Pero no termino la frase porque los labios de Ron estaban sobre los de ella.

-Vamos a recuperar en parte nuestro tiempo perdido- murmuró sobre su cuello- Creo que estoy listo para la segunda ronda.

Y Hermione simplemente se dejó amar.


Hola a tod s! Lamento la tardanza y por lo random del capítulo. Para mi transcurre en el domingo 8 de Agosto de 2004 y el nombre del capítulo proviene del encuentro que tienen con Harry por su cumpleaños en el que Ron no pudo estar presente y la posterior celebración del último triunfo del pelirrojo en el quidditch.

Gracias por no perder las esperanzas y pedir que actualice pronto! Reitero mis disculpas, nos leemos en el próximo capítulo, que tal vez tenga un poco de drama (No quiero recaer en eso, pero a veces es inevitable)

xx