Declaimer: Si luego de leer este fic quieres un Ron Weasley solo para ti, soy completamente culpable de tales cargos.
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Pasión desatada
Hermione apretó la mandíbula con furia mientras miraba a Ron.
-No tienes por qué enojarte conmigo, ni siquiera es justo. Lo hice porque te amo.
-Te dije en repetidas ocasiones que no hagas nada, absolutamente nada.
-¿Querías que me quedará de brazos cruzados, mientras te veía sufrir? ¡Y una mierda! No permitiré que nadie te haga daño otra vez.
Hermione se dio media vuelta y se quitó con furia las lágrimas de los ojos.
-Cuando acordamos algo como pareja Ron, quiero que lo respetes. Fue la decisión que tomamos y me fallaste. Punto.
Ron escuchó con pesar esas palabras.
-Hermione…
-¿Era necesario involucrar a más personas?
-No involucre a nadie más.
-¿La selección inglesa de quidditch no es nadie?
-Yo no se los pedí. Ellos lo hicieron.
-Bueno… eso no es lo que parece.
-¿Crees que te mentiría?
-No lo sé. Simplemente quiero que esto acabé y cada vez hay más involucrados. Harry me envió una lechuza esta tarde diciendo que tomaran declaraciones al director del profeta mañana.
-Bueno, eso es bastante lento. Es obvio que Malfoy está detrás de todo esto.
-No lo sabemos, además ¿Por qué justo ahora?, ¿no te parece curioso?.
-Él estaba ahí esa noche, ¿Crees que su madre lo contaría? No. Es obvio que fue ese maldito hurón. Hermione, lo siento. Yo solo quiero que sepan que si se meten contigo o te dañan yo no lo permitiré.
La castaña dio media vuelta para abrazar a su marido.
-Lo sé.
Abrazada a él Hermione se permitió llorar. Con dulzura Ron acarició su cabello y beso su frente para transmitirle todo el amor del mundo a su querida esposa. Le había prometido que la protegería siempre, para toda la vida, pero a veces el mal es inevitable por más que se trate de mantener alejado.
-Creí… creí que todo era parte del pasado. No me molesta que nuestra familia lo sepa, porque ellos fueron parte importante de mi recuperación, sobre todo tú. Pero ahora… que todo marchaba bien y al fin las personas se interesan en mis proyectos en el Wizengamot, aparece este ridículo artículo y todos creen que es verdad.
-Bebé, mírame.- pidió Ron sujetando su rostro con suavidad.- Las personas que cuestionen tu salud mental, son los que realmente tienen problemas. Tú estás perfectamente bien.
-Lo sé, pero no me gusta ni me siento cómoda con todo el mundo a mí alrededor comentando esto. Hoy en el ministerio todos me miraban con recelo.
-Tranquila Hermione, ya pasará todo.
Se besaron lentamente disfrutando de ese beso salado por las lágrimas de la castaña. Ron odiaba verla llorar, y estos días desde que ese artículo se había publicado su esposa había llorado en varias ocasiones. Se suponía que disfrutarían de su último día de vacaciones en completa armonía, pero todo se había estropeado.
-Todo se solucionará, te lo prometo. Harry nos ayudará ¿no? Él no nos defraudará.
-Lo sé. Gracias por todo.- Hermione se arregló el cabello con las manos un segundo antes de continuar.- Sé que lo hiciste con buena intención, pero no quiero que te traiga problemas laborales. Esas entrevistas y la sesión de fotos son parte de tu contrato.
Ron negó con la cabeza.
-Quiero que sepas que tú, Hermione Jane Granger-Weasley eres lo más importante en mi vida, no el quidditch. Solo tú me importas realmente y si es necesario pagaré la cláusula del contrato, pero me niego rotundamente a dar publicidad a ese periódico de mierda.
Ella esbozo una sonrisa triste.
-Debes estar realmente mal para no corregir mi lenguaje.- intentó bromear Ron.
-En este momento realmente desearía vacaciones otra vez.- dijo suspirando.
-Puedes pedir administrativos.- propuso Ron intentando animarla.- y me acompañas a Italia.
Hermione lo envolvió con fuerza en sus brazos al recordar que la selección inglesa enfrentaría a Italia la próxima semana y eso significaba que Ron estaría lejos durante esos días.
-Eso sería…
-¿posible?
-Encantador.- concluyó Hermione.- Le enviaré una carta a Kingsley. De seguro lo entenderá.
-¿Lo dices enserio?- El pelirrojo la alzo en sus brazos y la cubrió de besos.
-Totalmente.
Ron la beso con pasión reprimida y con el corazón repleto de felicidad. Desde hace ya una semana no habían tenido relaciones, ya que primero que todo siempre estaba el bienestar de su esposa. Por lo que cuando sintió que ella le devolvía el beso con igual pasión enseguida atrajo con fuerza el cuerpo de ella para sentir como la electricidad recorría su espina dorsal.
-Vamos a la habitación- pidió Hermione en un gemido ahogado.
Él la tomo en sus brazos y la cargo a la habitación y la deposito con delicadeza en su cama matrimonial.
Hermione sin esperar que Ron lo hiciera, comenzó a desvestirse con rapidez quedando solo en ropa interior.
-Te extrañe.- confeso ella con una sonrisa.
-Yo siempre te extraño.- respondió él con una sonrisa ladeada.
-Yo más.
Fue ella la que con tiro de su camiseta para quitársela y luego de jalar sus pantalones para tirarlos al suelo.
-Tranquila Hermione.- dijo Ron bromeando.- sigo aquí.
Ella se abalanzo hacia él con ferocidad y besándolo de lleno en la boca con pasión arrastro a la cama para calmar la pasión que sentía por Ron…
(**)
-¡Hermione!.- dijo alguien a su espalda llamándole con prisa.- Hermione.
Ella se giró enseguida ignorando las miradas que le daban las personas.
-¿Qué pasa Jeff?.- pregunto enseguida.
-¿Tienes un minuto?.
-Sí, por supuesto.- respondió confundida.
Suzzane aún no estaba en su puesto cuando entraron a la oficina. Allí la esperaba una ruma de pergaminos que revisar y que había dejado inconclusos por falta de ganas y concentración.
-¿Qué paso?.- pregunto desocupando el escritorio.
-Bueno, yo… quería saber cómo estabas. He leído el profeta y…
-Estoy bien, tratando de dejar ese asunto atrás.- respondió instantáneamente.
Él asintió.
-Sé que no debe ser fácil, pero quiero que sepas que puedes contar conmigo para lo que quieras.
-Gracias Jeff, si necesito algo te lo haré saber.- dijo con una sonrisa.
-Eso espero.
De haber estado pendiente en el hombre, Hermione habría visto realmente sus intenciones que estaban escritas en sus ojos.
-Bueno, regresaré a mi oficina. ¿Quieres almorzar conmigo?.
Ella enarco las cejas prestándole verdadera atención, pero él enseguida se corrigió.
-Quiero decir, para que me pongas al corriente sobre los asuntos del departamento. Quiero ser un real aporte.
Hermione se relajó visiblemente.
-Sí, por supuesto.- respondió enseguida.- ¿a la una?.
-Sí, pasaré por ti.
Ron por su parte no tuvo una buena mañana mientras entrenaba con la selección inglesa. El clima no les acompañaba ya que el viento y la lluvia estaban dificultando todo el entrenamiento.
-REUNIÓN.- grito desde abajo el entrenador. Por lo que el pelirrojo bajo enseguida con su escoba. Se encontraron todos bajo un techo para protegerse de la lluvia.
-¿Pasa algo?.- pregunto Rooney un golpeador de los tornados.
-Con este clima de mierda solo conseguiré que mis jugadores cojan un resfrío.- dijo enseguida el hombre.
-Bueno, eso debiste saberlo de ante mano.- se quejó Marshall que no se andaba con rodeos pasándose una mano por el empapado cabello.- ha llovido por días y nos has tenido al borde de la hipotermia.
-Marshall.- intervino Ron tomando su brazo.
-Por primera vez estoy de acuerdo con este desperdicio de aire.- opino Jonas del Puddlemere united dándole la razón a Marshall.
-¿Te refieres a mí?.- dijo el compañero de Ron con una mueca molesta.- Vete a la mierda Jonas, vete a joder a otro lado con tu carrera en descenso.
-A Will no te diriges de esa manera.- intervino Mark Walcott quien jugaba en Bulgaria, mirando con rencor a Marshall.
-Con Marshall no te metes.- dijo Ben en apoyo a su amigo.- Él no deja a la selección por otro torneo. Ustedes no saben lo que es llevar esta camiseta.
-¡BASTA!.- gritó Joseph, el entrenador de la selección.- Son peores que niños.
-Los Cannons siempre provocan todos los problemas, sacando en cara sus logros que ni siquiera son tantos.
-Bueno, debiste fichar por un mejor equipo Rooney.
Ron estaba molesto con la actitud de sus compañeros, que lamentablemente no eran tan unidos como se esperaba.
-Creo que con este comportamiento que están dando queda claro porque nunca ganamos nada.- se quejó Ron sin mirar a nadie en particular.- ¿Qué importa en qué equipo estamos? Irlanda, Brasil, México, Bulgaria e Italia siempre llegan arriba porque están unidos, sin egos personales y juegan como si solo fueran uno. En esta selección siempre hay problemas de egos o roces de opinión y cuando perdemos siempre nos enfrascamos en discusiones personales. Así es como Italia probablemente nos gané otra vez.
-No digas eso Weasley.- dijo Joseph.- Eso es ser pesimista.
-Tal vez solo ser realista.
Todos guardaron silencio.
-Ron tiene razón.- reconoció finalmente Jonas.- Lamento haberte insultado Marshall.
Los involucrados en la discusión se dieron un apretón de manos y todo quedó sellado. Joseph les pidió a todos que tomaran una ducha y les informo que por este día tenían la tarde libre por el mal clima.
-Weasley.- dijo deteniéndolo.-Vienes a dar la conferencia de prensa conmigo.
-Sí están los reporteros…
-Sí, sí. No hay nadie del profeta tal como lo pidieron.- dijo casi escupiendo las palabras.
-Está bien, iré luego de ducharme.
Joseph no era como James. Era un tipo duro, que le molestaba recibir opiniones o nuevas estrategias por parte de los jugadores, no era innovador, no lograba controlar a sus jugadores. Y por supuesto, Ron estaba lejos de ser su predilecto. De haber existido otro guardián que se le asemejara, él no estaría convocado mientras Joseph fuera el entrenador.
-Escuché lo de tu esposa.- dijo Walcott palmeando su espalda.- igual hubiera firmado de haber llegado ayer.
-Gracias.- contesto con una pequeña sonrisa. Era bueno saber que contaba con buenos compañeros. De alguna manera luego de las calumnias del profeta, lo positivo que rescataba era que había recibido el apoyo de sus compañeros de selección en contra del periódico.
(**)
Italia era tan calurosa como un buen día en Londres, Se quedaría aquí alrededor de tres semanas, ya que comenzaba la pretemporada los cannons luego de que se desligará de los compromisos de la selección.
-¿Qué le hiciste a tu cabello?.- dijo Hermione cuando él fue a recogerla al sector de chimeneas internacionales.
-¿No te gusta?.- pregunto antes de levantarla del suelo para besarla.
-¡Ron!.- se quejó Hermione riendo.- No hagas eso.
-Dime, ¿te gusta o no?.
-Sí, te queda bien.
El la envolvió con sus brazos y le sonrío.
-Estoy feliz de que hayas venido. Tengo un día libre luego de que termine con la selección, podemos ir donde quieras… Bueno, tal vez pueda convencer a James de que sean dos.
Hermione bajo la mirada.
-Con respecto a eso Ron… solo estaré dos días contigo.
-¿Por qué? ¡No trabajas el fin de semana!
-Es complicado, tengo que ir a una conferencia sobre centauros en Dublín.
-¿Un fin de semana?.
-Sí.
-Creí que te avisaban con tiempo sobre eso.- dijo él estupefacto.- eso significa que te iras luego del partido.
-Amor, lo siento.- dijo enseguida.- es solo que Jeff consiguió dos cupos para este seminario y es nuestro deber como funcionarios ir en nombre del ministerio.
-¿Jeff?
-El nuevo. Te hable sobre él.
-No lo hiciste.- dijo el pelirrojo haciendo memoria.
-Ron… no vamos a tener esta conversación aquí.- dijo ella molesta.
-¿Por qué te enojas?.- dijo él sujetando su mano.- No dije nada malo.
Hermione negó con la cabeza.
-Es solo el tono que usas… no me gusta.
Ron no agrego nada más y se calló, no sabía quién era ese tal Jeff y ya lo detestaba por hacerle pelear con Hermione.
Llegaron al hotel y enseguida fueron abordados por Marshall que quería bromear un poco.
-Qué cara traen ¿Han comido un caramelo que estira el rostro?
Hermione le dio una sonrisa forzada.
-¿Qué haces aquí?- pregunto Ron tratando de desviar el tema.- Creí que tenías una cita.
-En efecto.- dijo con una sonrisa ladeada.- una cita sexy con una modelo italiana. Me veo muy guapo, ¿Verdad Hermione?
-Sí, te queda bien el cabello así.
-Bueno no los retengo más tiempo.
Se despidieron y subieron por el ascensor.
-Marshall no cambia.- comento Hermione para llenar el vacío.
-Es un espíritu libre.- dijo Ron riendo.- Algún día se enamorara y cambiara.
La habitación tenía una vista agradable y Hermione sonrió gustosa al mirar por la ventana.
-Quisiera despertar todos los días con esta vista.- dijo en el balcón.
Ron se posiciono detrás de ella, dejo su cabello hacia un lado exponiendo su cuello y la abrazo.
-Quédate conmigo.- pidió él besando su coronilla.- Y así verás este paisaje todo lo que quieras.
-Ron, tengo…
-El asunto de los centauros.- se anticipó él.- Olvídate de ellos y del trabajo, quédate conmigo por favor.
Hermione se dio media vuelta apoyando su espalda en la baranda del balcón.
-Mi amor… no me hagas esto.
Él clavo sus ojos azules en los de ella.
-¿Tan difícil es elegir?.- pregunto algo decepcionado.
Hermione se puso de puntitas y le dio un tierno beso en los labios.
-Voy a bañarme.- dijo contra sus labios.- luego de eso podemos ir a pasear.
Ron asintió y observo la vista mientras saboreaba en su boca la amarga decepción por el rechazo.
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No había sido un partido fácil para ellos pero habían conseguido ganar a pesar de no atrapar la snich. Ron no cabía más de felicidad, porque ese resultado era inesperado y luego de bajarse de la escoba firmo autógrafos para los fans que se lo pidieron y dio las entrevistas con la mejor de las sonrisas.
-Weasley.- dijo Joseph cuando le encontró en el camarín.- Buen trabajo el de hoy.
-Gracias señor.- dijo él enseguida.
-Solo por eso te dejo en libertad y le pediré a Rooney que me acompañe a la conferencia de prensa.
Ron sonrió sinceramente al percatarse que tendría más tiempo con Hermione antes de dejarle partir y eso significaba que sabía cómo usar las tres horas y fracción que restaban con ella.
La desesperación y la lujuria estaban en ambos de igual medida al entrar a la habitación. Habían estado tonteando en el ascensor donde él sin decoro la estampo en una de las paredes sin importarle si alguien subiría en algún piso mientras la acariciaba sobre su ropa interior.
-Solo tres horas.- Gruño Ron pateando la puerta para cerrarla.
-¡Felicidades por ser el mejor guardián!.- dijo ella subiéndose a horcajadas sobre él para que la cargue a la cama.- Te amo.
Ron la tiro sobre la cama y le quito el vestido con facilidad deleitándose con acariciar su cuerpo, con escuchar sus gemidos y sentir la humedad de su esposa. Se desnudó y se unió a ella enseguida.
-Tienes un moretón en tu brazo.- dijo ella preocupada incorporándose en sus codos.- Ron, tienes que…
-Silencio.- dijo él tomando su varita.- Estira tus manos sobre tu cabeza.
-Mi amor, no…
-¡Ahora!.
La castaña obedeció al escuchar su voz tan imperativa y un escalofrió recorrió su espina dorsal entre una mezcla de excitación y vergüenza al sentir lo expuesta que estaba. Él pronuncio un par de palabras y sus manos quedaron atadas al cabecero de la cama, quedando a la merced de él.
-¿Estas bien?.- pregunto él para asegurarse que no la lastimaba.
Ella asintió con la cabeza.
Ron conjuro una pluma y luego de eso dejo la varita sobre el velador. Ya tenía todo lo que necesitaba.
-Ron.- gimió ella cerrando los ojos al sentir como él recorría su silueta con la pluma sin detenerse en un lugar en particular.- Por favor.
El bajo su boca y fue dejando un rastro de besos por sus pechos en los que se detuvo a lamer y succionar mientras que la seguía acariciando con la pluma. Sonrió contra su piel al sentir lo rápido que ella se había excitado de esa manera.
-¿Tan pronto amor?.- se burló levantando la cabeza para verle.
Ella se mordió el labio y ahogo un gemido.
-Por favor.- fueron las únicas palabras que salieron de su boca.
Él continuo el camino de besos por su abdomen hasta que llego a su lomita donde comenzaba su vello púbico donde deposito un par de besos descuidados sonriendo con descaro al notar como ese pequeño gesto a ella le gustaba tanto.
-Te gusta, ¿No?
-Sí.- reconoció ella retorciéndose.
La beso en aquel lugar un par de veces más y luego sujeto sus piernas para hacerlas un lado mientras se acomodaba entre ellas.
-Originalmente tenía planeado llevarte a comer luego del partido.- dijo introduciendo uno de sus dedos sin dejar de hablar, ella gimió mientras le escuchaba.- Ir a la fiesta del equipo y presumir que tengo a la mujer más guapa. Bailar contigo un par de canciones y luego de beber un poco quitarte las bragas y follar contigo en el baño del club.
Hermione se rio al escuchar esto.
-¿Planeabas ser romántico y luego follarme en un vulgar baño?.
-Primero me hubiera asegurado que estuviese limpio.
Ella gimió al sentir como los dedos de Ron acariciaban su clítoris con precisión.
-Pero luego recordé.- dijo sacando los dedos de su zona sensible para aproximarse a ella y besar sus labios.- que tengo solo tres horas antes de que te vayas.
Hermione le devolvió el beso y mordió el labio de su marido.
-¿Vas a retenerme a la fuerza?.- bromeo ella, haciendo alusión a que estaba amarrada.
-No.- dijo enseguida antes de bajar los labios a su cuello.- solo me estoy asegurando de que pienses en mí mientras estas en ese aburrido seminario. Vas a desear no haberte ido.
Volvió a besar su lomita antes de bajar su boca e introducir su lengua en su intimidad. Hermione se retorció inquieta de tal manera, que debió sujetar su cadera para mantenerla quieta. Todo lo que podía oír eran sus gemidos y ruegos entre cortados hasta que alcanzo el orgasmo. Se limpió la boca con el dorso de su antebrazo y le sonrió.
-¿Ahora que viene?.- pregunto levantando la cabeza mientras la miraba tratando de normalizar la respiración.- ¡Ya lo recordé!
Tomo su varita y la libero de las amarras, dejando sus brazos libres. Ella enarco una ceja confundida.
-Creí que…
Él la beso y corto sus palabras.
-Sé que a tu mente pervertida le gusta que te amarré.
Ella se sonrojo involuntariamente, pero no lo contradijo.
-Eres tan dulce cuando te sonrojas.- Dijo él posicionándose sobre ella.- mi hermosa esposa te amo tanto. Prometo compensarte y tenerte toda una noche amarrada cuando tengamos más tiempo.
Comenzó a besar sus labios mientras sujetaba su cintura, ella levanto su pierna derecha para aumentar el contacto.
-Ron…
-¿Sí?.- dijo mordiendo el lóbulo de su oreja.
Ella apuro las cosas y con su mano atrapo el miembro de su marido para guiarlo a su zona, pero él la detuvo echándose hacia atrás.
-Tú conoces la palabra mágica.
-Has la excepción hoy.- dijo ella tratando de sujetarlo con sus piernas, pero Ron no cedió.
-Te dije que te arrepentirías de decidir ir a ese seminario.
Hermione hizo un puchero con frustración, él siempre terminaba ganando, pero ella no se iba a dar por vencida. Se ubicó un poco más arriba en la cama y abrió las piernas lo suficiente para que él se posicionara entre ellas, pudo ver como los ojos de su marido la recorrían con lujuria. Instintivamente llevo una de sus manos a su centro y comenzó a acariciar su zona sintiendo como sus dedos resbalaban con facilidad entre sus pliegues por el exceso de secreciones. Los ojos de él se abrieron con sorpresa.
-Hermione, planeas matarme.- dijo él con la boca seca. Claramente no se esperaba esto.
Ella se retorció gimiendo, tratando de concentrarse en el rostro de Ron.
-Te he ganado.- dijo Hermione finalmente con satisfacción mientras continuaba dándose placer a sí misma.
Ron sujeto la mano que tenía perdida entre sus piernas y la llevo sobre su cabeza junto con su otra mano.
-Yo creo que ya no. Dilo.
Sus ojos chispeaban y ella gimió al sentir su miembro rozando su entrada.
-Te amo.
Sus ojos azules se suavizaron y él le dio un beso tierno.
-Te amo también, pero ahora dilo. Hermione se me acaba la paciencia.
Trato de que su tono no delatara lo desesperado que estaba por perderse en su interior. Su erección necesitaba ser liberada porque ya le estaba provocando un dolor en la zona. Presiono la punta solo un poco entre sus pliegues y le tomo mucho esfuerzo no empujar hasta el final.
Ella gimió al sentirlo.
-Follame.
-¡Hermione!.- se quejó él casi perdiendo la cabeza.
-Follame por favor.
Ron sonrió soltando sus manos para luego sujetar su cadera y empujar su virilidad hasta el fondo en su húmeda intimidad. Ella respondió arañando su espalda y entre besos fogosos y gemidos lo único que podía oírse era el sonido de sus testículos chocando con fuerza contra la piel de ella
-Te amo.- murmuró él como una plegaria tratando de prolongar el momento al máximo, pero ella que estaba más sensible llego primero al orgasmo y ese envolvente agarre después de unas profundas estocadas lo llevo a la cima.
Con sus últimas fuerzas giro su cuerpo y cambio las posiciones para que ella quede sobre su pecho tratando de normalizar la respiración.
-¡Vas a matarme!.- se quejó él riendo.- Un día de estos vas a matarme.
Ella sonrió y cepillo sus labios con los suyos en un beso perezoso.
-Tú vas a matarme.- respondió Hermione levantando las caderas lo suficiente para liberar a Ron y ubicarse a su lado.- Fue… sensacional.
-Cuando te tocaste.- Ron se lamio los labios rememorando el momento.- ¡Merlín! ¿Por qué no lo haces más seguido para mí?
Ella se sonrojo y golpeo su pecho.
-Ron, eso quedo en el momento.
Él beso su nariz.
-¿Lo harías otra vez para mí?
-¿hoy?
Ron negó con la cabeza.
-No, no tenemos tiempo.
-Tenemos un poco.- dijo ella viendo el reloj del velador.
-Planeo follarte otra vez más antes de ir a ducharnos.- dijo enseguida.- Pero la otra semana, cuando viaje a casa quiero verte haciendo algo así.
Hermione se pegó a su cuerpo al de él recordando que no lo vería hasta el sábado subsiguiente para el día de su cumpleaños.
-Voy a extrañarte.- dijo ella enseguida.
-Y yo a ti, mucho. Más de lo que piensas.
-¿Qué harás durante el fin de semana?.
-Bueno, considerando que no puedo salir de esta ciudad haré algo de turismo con algunos del equipo. Probar la comida de la que tanto hablan, bueno ya sabes… nada interesante en resumidas cuentas.
Ella asintió y se sintió culpable por arruinar los planes con su viaje de último minuto.
-Te lo compensaré, te lo prometo.- dijo enseguida.
Ron beso sus labios.
-Te cobraré la palabra.
Cuando llego la hora de la inevitable despedida se besaron prolongando el beso en la zona de chimeneas internacionales. Él no quería dejarla ir, y de hecho espero hasta el último minuto para que ella desistiera y le dijera que fingiría alguna excusa en su trabajo y se quedaría con él pero nada de eso ocurrió.
-Te amo.- dijo sujetándola de la barbilla.- Te veré el día de tu cumpleaños.
-Esperare ansiosa el día.
-Te sorprenderé, ya verás. Después de todo no todos los días mi reina esta de cumpleaños.
Ella sonrió.
-Creí que era tu esclava.
-También lo eres, tú eres la fantasía de cualquier hombre.
-Solo quiero ser la tuya.- respondió besándolo por última vez.- Piensa en mí.
-Cada minuto de mi vida.
El pelirrojo la vio irse en medio de las llamas verdes y suspiro. No había pasado ni diez segundos y ya la extrañaba.
(**)
Ron estaba guardando sus cosas en el casillero cuando Marshall llegó a su lado y le palmeo la espalda.
-James nos llama a todos al campo. Dice que tiene sorpresas.
-¿Otra más?.- dijo encogiéndose los hombros.- Creí que agregar dos fechas más que una sorpresa era una locura.
-La verdad a mí me agrada la idea. Este lugar es genial.
Era cierto, Italia tenía muchos lugares interesantes y hacer turismo allí de seguro era divertido, pero no podía dejar de pensar en que todo sería mucho mejor si tuviera a su querida Hermione a su lado.
-Sí… es diferente.
-Conocí a una chica anoche.- dijo Marshall con una sonrisa de satisfacción.- ¡Merlín! Era la cosa más linda que he visto en mi vida. La hubieras visto… No podía apartar mis ojos de su trasero. Deberías haber venido con nosotros ¡Te estás volviendo aburrido!
-No tenía ganas.- respondió cerrando el casillero para salir por la puerta.
-¡oh! Por cierto ¿Cómo va ese asunto del profeta?.- preguntó con interés su amigo.
-Lento. La verdad es que no hay mucho que se pueda hacer, pero Hermione está mejor y es lo único que realmente me importa.
Al llegar al campo cargando sus escobas Ron se detuvo un segundo al ver a Alexandra Dellanova al lado de James esperándoles con su perfecta sonrisa. Ella le guiño el ojo a Ron cuando él pasó a su lado.
-Ahora que Ron y Marshall se han dignado a llegar tengo el agrado de comunicarles a todos que Alexandra se une a los entrenamientos del equipo a partir de este momento. Es la primera vez que ella jugará para un equipo inglés y desde el Bologna nos han pedido exclusivamente que la tratemos como en casa.
La cazadora dio un paso adelante y agitó su mano a modo de saludo.
-Hola a todos, es un agrado para mí ser parte de los cannons. Tenía cierta temor de jugar para un equipo inglés tan granda, pero es un gran desafío y gran oportunidad para mi carrera profesional. No quiero que ustedes tratarme diferente por ser mujer. Yo jugar a la par con todos. Y disculpen mi poco errores de lenguaje, pero aún no dominar bien el idioma.
-No te preocupes, lo has hecho bastante bien.- dijo Ron con una sonrisa confortante.
Había conocido a la italiana cuando los dos fueron elegidos como modelos para la nueva campaña de nimbus y ella era de risa ligera por lo que se habían llevado bien desde el comienzo a pesar de no haber compartido mucho.
-Pueden saludar a Alexandra antes de que se retiré.- dijo James.- Aún debe firmar cierto papeleo antes de mediodía.
Todos saludaron afablemente a la modelo de Nimbus que les respondió con cortesía.
-Creí que volverías a jugar a Alemania.- dijo Ron que fue el último en acercarse.- Por lo que esto es…- busco las palabras para continuar.- una real sorpresa que ahora seamos compañeros.
-Yo también. El Nuremberg ofrecer buen contrato para volver, pero Yo no estar muy segura. Inglaterra ser interesante, tener ingleses interesantes.
-Te adaptarás bien al estilo de juego. No es tan violento como el alemán.
-Alemán ser duro, pero me gustaba. Era un gran reto.
-Los desafíos son buenos.
La bella italiana sonrió a Ron y toco su hombro.
-Me alegra tener un buen amigo en Inglaterra.
El pelirrojo asintió y le devolvió la sonrisa.
-Puedes contar conmigo para lo que quieras.
Un flash de cámara proveniente desde afuera de la cancha los hizo volver la cabeza.
-La prensa está para fotografiar presentación mía.- le informó Alexandra retirando su mano del hombro.- En nimbus también quieren una entrevista, para la edición de la revista del mes de octubre.
-Entonces te dejaré. Creo que James comenzará a gritarme si no subo a cubrir los postes ahora.
-Ron.- dijo la italiana antes de caminar hacia los periodistas.- De verdad estoy feliz de jugar a tu lado.
Él asintió sonriendo, esperaba que Alexandra sea un buen aporte al equipo.
Tarde diez meses en actualizar y espero no quedar al debe con este capítulo ¡Qué vaya que me costó! Pero al final resulto mejor de lo que esperaba. Gracias infinitas por su paciencia y sus comentarios esperando actualización, trate de llevar esta historia al drama pero no me resulto y surgió otro fic en este periodo que si tiene drama (por si alguien se interesa en leerla). Pero bueno igual he agregado ese toque de tristeza en el capítulo con respecto a los sentimientos de Ron que comienza sentirse desplazado por el trabajo de Hermione. ¿Qué pasara a futuro con eso? ¡ufff! Lo dejaré en suspenso por ahora. Incluí a un nuevo personaje y además sume al "elenco recurrente" a otro.
Marshall sigue siendo Marshall, Ron sigue en los cannons, México es mejor en Quidditch que Inglaterra, Hermione es una pervertida :O y eso resume el capítulo jajajajajjaja
PD: Tome nombre de equipos de futbol para nombrar a los equipos donde estuvo Alexandra anteriormente, así como también los nombres de ciertos jugadores reales para dos personajes de la selección inglesa de quidditch. Aah! Por cierto, por si a alguien no le quedó claro Lo que el profeta público fue que Hermione había sido torturada por Bellatrix en el pasado y eso le había causado problemas mentales, por lo que no era apta para su cargo en el ministerio. ¿Quién filtro eso? Dejen sus apuestas.
Sí no me equivoco no se me escapa nada, Besos y gracias por leer. xx
