Pequeños fragmentos de tiempo

Hermione se despertó de espaldas a Ron que sostenía su cintura y por su patrón de respiración, podía asegurar que estaba despierto.

-¿A qué hora llegaste?.- pregunto tratando de no sonar ansiosa.

-Buenos días cariño.- susurró su marido atrayéndola más a su cuerpo de manera que podía sentir su torso musculoso contra su espalda mientras plantaba un par de besos sobre su cabello al mismo tiempo que tiraba hacía el lado la camiseta para besar su hombro desnudo.

-Estás muy animado esta mañana.- bromeo al sentir la erección de su marido en su trasero empujando contra ella.

Ron levanto un poco su vieja playera que Hermione usaba como pijama y empujo sus bragas hacia abajo y ella entendiendo lo que quería lo ayudo con sus piernas, empujando su ropa interior por sus piernas hasta que logro quítaselas. Su marido enseguida paso su brazo izquierdo bajo su cuerpo y bajo el otro para acariciar su pierna derecha hasta que se detuvo encima de su rodilla, moviendo su mano al interior de su muslo haciéndole jadear. Él continuo regalándole besos por sobre su cuello disfrutando de sus gemidos, con cuidado sus dedos acariciaron su centro en círculos perezosos, frotando sus pliegues con movimientos precisos y seductores. La castaña estaba entrega al placer y soltó un quejido lujurioso cuando él rozo con la yema de sus dedos su clítoris.

-¿Se siente bien?.- pregunto él introduciendo sus dedos para continuar con sus caricias.

Hermione gimió en respuesta y empujo sus caderas en su contra.

-Contéstame.- gruño mordiendo su hombro mientras acariciaba su clítoris tratando de llevarla al orgasmo.

-Sí.-

Él sonrió contra su piel y continúo dejando un camino de besos húmedos hasta que la sintió tensar a medida que apretaba las sábanas y gritaba su nombre en medio de jadeos ahogados.

-¡Merlín!.- dijo extasiado sacando sus dedos de su zona íntima cubiertos con sus fluidos.- ¡Eres condenadamente caliente amor!

Hermione trato de girarse, pero Ron sujeto su cuerpo y se lo impidió. Ella sonrió y levanto la cabeza para mirarlo sobre su hombro aun respirando con dificultad.

-Te amo.

-Te amo.- respondió él acercándose a sus labios para besarle.

Ron comenzó a moverse contra ella, su erección se habría camino entre sus piernas en empujes lentos. Sus brazos rodearon sus caderas y su cintura a medida que lograba una mejor unión. Él gimió ante la sensación de sentir la cabeza de su pene moliendo deliciosamente contra su clítoris mientras se empujaba a sí mismo, y Hermione no pudo evitar unirse a sus gemidos.

-Joder.- se quejó Ron al tocar otra vez su intimidad con los dedos.- Estas tan mojada.

Hermione se retorció y sujeto la mano de Ron contra su intimidad mientras mecía sus caderas contra él y su erección quedaba entre sus piernas, debajo de su trasero.

-Sí sigues haciendo esto terminaré antes de que…

La castaña entendió y luego de guiar los dedos de Ron a su interior un par de veces más lo dejo en libertad y volvió a presionar sus manos contra las sábanas.

-Follame.- pidió levantando la cabeza para atraparlo en un beso embriagador.- Te necesito.

Su marido asintió sorprendido. Ese día era para ella, y no quería hacerla rogar, pero pudo sentir en su piel lo desesperada que esta ella por lo que levantó la pierna de Hermione apoyándola en la suya generando el espacio suficiente para acoplarse. Ambos gimieron cuando finalmente entro en ella en un movimiento lento y su mano posesivamente en su cintura atrajo el cuerpo de ella hacia abajo para profundizar la unión.

-Ron…

Su esposa jadeo en voz alta enterrando la cara en la almohada con deseo.

-Hermione joder, te amo.

Se enterró profundamente en ella empujando poderosamente sus caderas, disfrutando de las emociones que le producía estar de esa forma tan íntima con ella.

-Eres tan apretada.- siseó conteniendo la respiración.

Ella gemía su nombre mientras agarraba las sábanas hasta dejar sus nudillos blancos al sentirlo mover con fuerza en su interior. Cada golpe parecía transportarla a un lugar de placer dentro de ella y que le borraba la visión.

-TE AMO.- Grito fuerte cuando alcanzo otra vez el clímax en pocos minutos.

Ron continuo empujando con los ojos cerrados tratando de prolongar sus embestidas, quería disfrutar de esto al máximo y cuando sintió que estaba cerca volvió a llevar su mano a la zona intima de ella para acariciar su clítoris, Hermione gimió y se retorció por la abrumadora sensación, pero él no le daba tregua hasta que se vino con un grito ahogado, apretándole tan duro, que Ron por más que lo intento prolongar alcanzo el orgasmo de forma potente mientras continuaba empujando arrítmicamente su cadera sintiendo sus músculos tensos y dejándose ir dentro de ella mientras murmuraba como una plegaría su nombre.

Yacieron jadeantes durante varios minutos después tratando de compensar sus respiraciones en busca de aire. Ron se siente cómodo con tener su cuerpo sobre él de ella, pero se levantó sobre su brazo izquierdo en busca de apoyo para no aplastarla.

-Espera.- dijo ella deteniéndole.- Quiero sentirte un poco más dentro de mí.

Su voz suena tan desesperada que Ron se sonroja y besa su mejilla. Solo ella puede hacerle sentir de esa manera.

Finalmente cuando se retira dentro de ella la hace rodar sobre su espalda para besarla profundamente en los labios de la misma manera que ha ansiado hacerlo durante una semana.

-Feliz cumpleaños amor.- dice acariciando su mejilla.- Tres orgasmos antes del desayuno espero que cuenten como un buen regalo.

-¿Es hoy el día?.- dice cerrando los ojos perezosamente.

Ron sonríe y besa su nariz.

-Vendrá nuestra familia más tarde, por lo que necesitaba darte tu regalo un poco más temprano de lo normal.

Hermione sonrió con picardía.

-Gracias.

Lo beso entrelazando sus manos en su cuello con cariño.

-Una semana sin tus besos es una tortura.- dijo Ron dejándose amar.- te extrañe tanto.

-No sabía que llegarías tan temprano.

-Conseguí boletos para las cuatro de la mañana.

-Me gusto tu sorpresa.

-Deseaba poder volver a casa y besarte.

-Debiste despertarme apenas llegaste.

-¿Para qué? Me gusta verte dormir tan plácidamente con tu rostro lleno de serenidad.

-Pero prefiero mil veces tenerte en mis brazos que dormir.- rebatió ella sin darse por vencida.

-Siempre me ganas los alegatos.- dijo él riendo.- ya me he dado por vencido.

Ron se ubicó al lado y la abrazó con suavidad.

-Quería dejarte desnuda, pero sé que te gusta esta playera.

Hermione se sonrojo y asintió con la cabeza.

-Es como si fuera parte de ti.

Su marido la acaricia bajo el abdomen haciendo pequeños círculos con sus dedos y ella se revuelve en medio de las sábanas, por lo que finalmente opta por quitarle la camiseta.

-Me retracto.- dice bajando la boca a sus pechos.- Que sean cuatro orgasmos antes del desayuno.

(**)

-Hermione…- dijo su madre al salir de la chimenea sacudiéndose la ceniza del cabello.- Mi amor, feliz cumpleaños.

-Gracias mamá.- respondió abrazándola. Momento después llegó su padre y por último Ron.

-Mi pequeña hija ya tiene veinticinco años.- dijo Hugo estrechándola entre sus brazos.

-¡Papá!.- se quejó ella.- Me haces sentir vieja.

-Eres mayor que yo.- interrumpe Ron trayendo cerveza de mantequilla para que brinden en honor de su esposa.

-¡Ronald Weasley!

Los cuatro rompen a reír y luego de beber se dividen las tareas para esperar a los invitados. Ron y su suegro van al jardín a preparar la carne y Hermione con su madre preparan las ensaladas mientras conversan animadas.

-¿Dónde está la señorita del cumpleaños?.

-En la cocina.- grita Hermione al escuchar la voz de Ginny.

Su madre les concede un momento de privacidad mientras lleva a James a dormir un momento y la pelirroja la acosa con preguntas.

-¿Cuatro?

-Ginny baja la voz.

-Es repulsivo porque es mi hermano.

-Y mi marido, con el que…- se sonroja.- hago cosas.

-¡Serás descarada!.- se ríe su amiga al ver sus mejillas.- Espera a que Fleur se entere de esto.

-Ni se te ocurra.

-Tranquila gatita, que todos sabemos que por la sonrisa que lleva Ron eres más salvaje de lo que nos cuentas.

Hermione soltó una carcajada al oír esto.

Poco a poco la casa se va llenando de amigos, compañeros de trabajo y familia.

-Aún no abres ninguno de mis regalos.- dijo Ron atrapándola en la cocina cuando fue por copas para el vino.

-¡Ron!.- respondió mirando por la ventana por si alguien miraba hacía dentro, algo cohibida bajo la voz.- creí que los cuatro orgasmos eran tu regalo.

-Bueno, esos fueron regalos para mí también.

La gira y la besa tratando de levantar un poco su vestido, pero ella abre los ojos desmesuradamente y le da un pequeño empujón.

-Aquí no.- pide mirando con aprensión por la ventana, pero afuera cada persona está en lo suyo que ni siquiera se fijan en ellos.

Ron sonrió con descaro y la atrajo a su cuerpo.

-Solo quería besarte un poco.

Su marido le robo un beso antes de abrir el estante para bajar las copas y llevarlas a sus invitados que siguen llegando.

Angelina la abordo enseguida cuando llego al jardín y luego de dejar las copas en la mesa la aparto del resto para conversar un poco, luego se les unió Fleur que acababa de llegar y que ansiaba un poco de charla de mujeres. Levanto la mirada y vio como Ron conversaba con su padre y Arthur mientras daba vuelta la carne y se reía contando alguna anécdota.

A las cinco de tarde su marido trajo el pastel que preparó Molly y a pesar de negarse a darle un mordisco, todos insistieron y ella cedió a la presión.

-Feliz cumpleaños amor.- dijo Ron dejando el pastel a un lado levantándola del suelo para besarla. Ahora ambos tenían chocolate y crema en sus bocas y Ginny no tardo en inmortalizar el momento con una cámara ante la risa de todos los presentes.

Estaban tan felices junto a todos los invitados que Ron no quería que el día acabara, pero cuando la noche de verano comenzó a caer George encendió fuegos artificiales y los entretuvo con un acogedor espectáculo pirotécnico y Harry se quedó hasta el final ayudándoles a limpiar, a pesar de que Hermione insistió en que acompañara a Ginny a casa.

-Irá a la madriguera esta noche para alojarse con Arthur y Molly, yo tengo turno nocturno.

Recogieron todo y Ron se negó a que ella lavara la loza de forma muggle. "Es tu cumpleaños" dijo a modo de escusa antes de agitar su varita y dejar la loza lavándose sola para volver al comedor.

-Te llegaron muchos obsequios Hermione.- observó su amigo viendo la pila de regalos que estaba sobre la mesa.

-La mayoría son de Ron.- contesto ella mientras se dejaba abrazar por su marido.

-No exageres.- dijo él besando su cabello.

Harry miro el reloj y se levantó del sillón.

-Se me hace tarde, Ted estará molesto si me retraso.

-Gracias por todo Harry.- dijo Hermione abrazándolo.- Te veré en el ministerio.

-Claro.

Ron palmeo su espalda y lo acompaño a la chimenea antes de volver su atención en su mujer.

-Al fin estamos solos.- dijo rodeando su cintura y besando su cuello.

-Quiero ver los regalos.- contesto Hermione cerrando los ojos al sentir como él se frotaba contra ella.- Después podemos…

El pelirrojo asintió y tomo el primer regalo.

-Es de mi madre.- dijo entregándoselo para que lo abriera.- ¿Qué es?

Hermione saco un pequeño conjunto de bebé y lo extendió.

-¡¿Qué?!

-¿Me veo gorda?.- pregunto Hermione tocando su vientre enseguida.- Sé que cuando estas lejos me pongo ansiosa y como galletas como loca, pero…

-Trae pegada una tarjeta.- observó Ron.-"Para el futuro".

-¡Vaya que quiere un nieto nuestro!

-Bueno, podrá jactarse de que nos dio el primer traje para nuestro bebé.

Hermione lo puso contra el pecho de Ron.

-Imagina un pequeño bebé pelirrojo llevando este trajecito ¡Sería tan adorable!

-¿Por qué no una pequeña castaña? Una mini copia de ti… ¡Merlín! Sería la niña más hermosa del mundo.

Su esposa sonrió y dejo el pequeño atuendo a un lado.

-Bueno.- dijo acercándose a él con coquetería.- ¿Sabes que es lo bueno de planear ser padres?

-¿La práctica?

-Exacto.

-¿Te gustaría practicar ahora?

-Veamos algunos regalos más…

Así pasaron una hora abriendo envoltorios y deleitándose con los regalos, jugando a adivinar quién lo había enviado.

-Ron, que hermoso vestido.- dijo al abrir uno de sus regalos.- No puedo creerlo, es tan perfecto.

-Se verá bien con tus pendientes con forma de corona.

Ella asintió riendo.

-¿Desde cuándo sabes tanto de moda?

-Bueno, tuve un poco de ayuda.- reconoció Ron rascándose la cabeza.- aún no se de vestuario femenino.

-¿Marshall?

-Alexandra me acompaño, ella es una experta.

Hermione se tensó, pero lo disimulo dejando el vestido a un lado. No quería imaginar a Ron esperando fuera de un probador mientras Alexandra se quitaba la ropa. Luego se reprendió a si misma por estar celosa de algo tan estúpido. Ron pareció no notar su incomodidad y siguió hurgando en la pila de regalos.

-Esto te lo envía Louis.- dijo sacando un paquete del montón.

Hermione busco algo entre los presentes ya abiertos y le dio un beso a Ron para que deje el regalo de Louis a un lado.

-Vamos a la habitación, usemos el jacuzzi y más tarde el obsequio de Angelina.

Él la tomo en sus brazos y la cargo.

-¿Segura que quieres estrenarlo hoy?

-Segura.

-Pero es tu cumpleaños y yo soy el que debe sorprenderte.

Ella negó divertida al poner los pies sobre el suelo otra vez.

-Quiero ser tu chica sexy hoy.

Dos horas más tarde cuando seguían con sus piernas entrelazadas y el atuendo de enfermera reposaba en el suelo, Ron acaricio su cabello en la oscuridad.

-Extrañaba nuestros juegos.- dijo Hermione sintiendo su cuerpo cansado y sus ojos pesados.- ¿Seguiremos siendo así cuando tengamos hijos?

-Sí.- respondió Ron con seguridad.- Vamos a seguir igual de apasionados ¿sabes por qué?.

-¿Por qué?

-Porque ambos nos aseguraremos de conquistarnos siempre.- Ron beso su hombro.- y jamás me cansaré de hacerte el amor, es como… es como si fuera mi combustible.

Ella sonrió y beso su pecho.

-Buenas noches amor, asegúrate de robarme un beso antes de irte.

-¿Solo uno?

Cuando Hermione despertó la mañana del lunes para ir al trabajo se encontró sola en la cama. No pudo evitar sentir como las lágrimas llegaban a sus ojos al saber que estaría sola otra vez en casa, pero la nota de Ron le saco una sonrisa.

"Sonríe, solo faltan siete días, diez horas y algunos minutos para vernos, te amo".

Y adjuntaba los tickets para Italia, para que fuera a visitarle el próximo lunes cuando ella tomaría el día libre para ir a visitarle y así pasear por la Toscana donde Ron entrenaba con el equipo. Inmediatamente se secó las lágrimas de los ojos con el dorso de la mano y se levantó optimista, porque si bien tenían pequeños fragmentos de tiempo con su marido, esos eran los fragmentos más felices y perfectos de todos.


Hola! He vuelto por segunda vez antes de que acabe el mes, porque no he podido dejar de darle vueltas a este capítulo que si bien no es tan extenso, solo transcurre en el domingo 19 de Septiembre de 2004 y así la espera no es taaaaan extensa para el próximo. La escena intima de ellos, espero que haya quedado bien, la verdad esperaba cambiar un poco ya que los imagino creativos y no van a estarlo haciendo siempre en la misma posición.

Gracias infinitas por los comentarios! De hecho esa fue mi principal motivación para actualizar pronto.

Besos, paz y amor! Espero leer sus comentarios.

PD: Lo del profeta quedará en misterio por ahora, pero hasta el momento Draco es el único sospechoso por lo que leí en los comentarios :B

xx