Declaimer: Todo es propiedad de JKR y la WB


White chessmen


Ron tiro sus guantes en el suelo totalmente frustrado y se desvistió con rabia en aquel camarín que les habían asignado. Se sacudió la nieve que tenía en su pelirrojo cabello antes de terminar de desvestirse en la ducha para colgar su empapada túnica de vuelo en el pequeño soporte.

-¡Y una mierda!.- dijo golpeando la pared con rabia antes de abrir la regadera para limpiar la suciedad de su cuerpo y calmar el dolor de sus brazos con agua tibia.

Había abandonado el recinto después que sus compañeros, teniendo que mascar el desagradable sabor de la derrota que seguía fresco en él mientras asistía a la conferencia de prensa dando la cara. Este había sido el partido más largo que había disputado en su vida y habían perdido por tan poco que no podía evitar sentirse molesto.

-¡20 jodidos puntos!.- se quejó apoyando una mano en la pared.- Maldito Oskar Bewick.

La puerta sonó y se cerró de un portazo y Él volvió a dar un puñetazo a la pared.

-Ron, déjame entrar.

La voz de Hermione lo descoloco e instintivamente saco su varita del bolsillo de su túnica de vuelo y se amarro a la cintura una toalla. Abrió la puerta y apretó la varita entre sus dedos.

-Palabra secreta.- dijo en un tono molesto examinándola con la mirada. Era imposible que Hermione haya ido a verle, no estaba contemplado, pero ahí estaba ella… tan hermosa como siempre que no pudo evitar suavizar su corazón mientras pasaba la pregunta de rigor que habían instaurado para situaciones como esta.

Ella se remojo los labios pareciendo intimidada ante la brusquedad con la que él le apuntaba con la varita.

-White chessmen.

La miro un par de segundos antes de bajar la varita y abalanzarse contra ella.

-¿Qué haces aquí?.- dijo él estrechándola en un abrazo antes de besarla.- ¿Cuándo y por qué llegaste?

-Era una sorpresa.- respondió Hermione acariciando su cabello.- No creí que duraría tanto tiempo el juego.

-Nueve horas y perdimos.

-Ron…

-Es la verdad.- se quejó él juntando su frente con la de su mujer.- Nueve putas horas sobre una escoba para nada.

-No digas eso.

-Estuvimos tan cerca de llegar a la final y otra vez quedamos en el camino. ¡Este podrido torneo Ruso es una mierda!

-Ron, no estés molesto.

-Es solo que… realmente quería ganar este año.

-El próximo año de seguro lo lograrán.- dijo ella acariciando su cabello.- mi amor, en casa…

Él le dio la espalda y se alejó de sus caricias.

-¡Estoy tan enojado Hermione! ¡Tan molesto! Tú lo viste, solo nos ganaron por veinte puntos.- hizo una pausa antes de girarse nuevamente y añadir con brusquedad.- Debo vestirme, James ni nadie estará contento de que tome tanto tiempo aquí.

Hermione asintió con la cabeza al tiempo en que Ron tiraba la toalla al suelo antes de ponerse ropa limpia. Ella sintió sus mejillas sonrojarse al verlo desnudo, él se veía sumamente atractivo, sexy y follable, ¡Merlín y Circe! Se veía tan salvaje enojado, que tuvo que reprenderse mentalmente por querer tener sexo con él, cuando su marido estaba sufriendo de esa manera, ajeno a sus pensamientos.

-Ron… yo…

Él levanto la mirada del lugar donde guardaba sus pertenencias y Hermione estaba segura que podía ver su rubor.

-¿Te excita esto, bruja pervertida?.- le dijo acercándose a ella con lentitud y ella no pudo evitar sentir como si fuese una presa y Ron el depredador que se acercaba para cazarla.- ¿Te calienta esto?

Ella gimió cuando sintió las posesivas manos del pelirrojo en sus caderas y los esfuerzos por guardar la compostura en aquel lugar público quedaron reducidos a cero.

-¿Esto es lo que quieres? ¿Qué te tome aquí?.

Ella se mordió el labio y asintió con la cabeza, sintiéndose intimidada bajo el cuerpo de él. Ron no espero tiempo y estirando su mano para tomar nuevamente su varita desde el bolsillo de su túnica le quito la ropa en un santiamén como tantas veces cuando llevaban prisa lo había hecho. ¿Qué importaba el torneo ruso cuando Hermione Jean Weasley quería que la follara en el propio vestuario del estadio?. Ron jaló la mano de su castaña esposa y entraron al cubículo.

-Cierra la puerta.- pidió ella cuando él perdió la boca en sus pechos.- por favor amor.

Él solo sonrió echó un hechizo al suelo del baño para que no se resbalaran antes de guardar la varita en su túnica que colgaba de un pequeño gancho en la puerta.

-Quieres jugar con fuego, pero no quieres quemarte.

Todo se dio con la misma rapidez con que se ejecuta un hechizo, la beso en la boca con ferocidad y mientras sentía el agua de la ducha sobre su rostro no podía dejar de pensar cuan excitante le resultaba lo que estaba haciendo con Hermione en ese preciso momento, allí en ese viejo vestuario. Ella se veía tan hermosa ¡Merlín! Sus pezones estaban erectos al roce de sus dedos y de su hambrienta lengua que ansiaba contacto. Le gustaba esto de ella, tan sensual en secreto, solo para él. Las manos de su esposa tampoco se quedaban tranquilas y ella comenzó a bombear su pene haciéndole gruñir. Sin delicadeza la arrincono en contra la pared de baldosas y tanteo su centro con un dedo.

-¡Joder!.- dijo en su oído.- estás tan mojada.

-Solo por ti.

Ella era tan jodidamente estrecha que la fricción de sus cuerpos unidos de forma tan íntima cuando la penetro los hizo gemir al unísono. Acaricio la nalga derecha de ella a medida que la ayudaba a apoyarse contra él para acercar sus cuerpos deseosos de liberar la lujuria que los unía y comenzó la lucha de lenguas. Él devoro su boca con necesidad, queriendo disfrutar de sus caricias, de su cuerpo y su suave piel morena.

-Te amo Ron.- dijo ella cruzando las manos detrás de su cuello.

-Y yo a ti Hermione.- contesto sujetándose del extremo de la pared para impulsarse contra su mujer con fuerza.

La castaña no pudo evitar gemir y gruñir a medida que sentía que el calor comenzaba a agruparse en la zona baja de su vientre y la boca de Ron se encargó de silenciar en parte sus gemidos con un apasionado beso sin detener el vaivén de caderas a medida que ella rasguño su espalda. Para Ron era un dolor bueno, nunca le molesto las marcas que su mujer le dejaba en la espalda, eso solo le añadía condimento al salvaje encuentro.

De pronto la puerta se abrió de golpe y Ron fue consciente de la mirada de sorpresa de Hermione que aferro con fuerza las manos a sus musculosos y fuertes brazos. Los dos se congelaron por un segundo.

-¡Ron!.- la voz de Louis resonó por sobre el ruido de la ducha.- Estamos esperándote.

Le dio una sonrisa ladeada a su esposa y volvió a empujar contra ella provocando que Hermione ahogara un gemido mordiendo su labio.

-Ya voy.- gritó mirándola a ella.- estoy casi ahí.

La puerta volvió a cerrarse indicando que el joven buscador se había marchado.

Hermione resoplo con los ojos cerrados y él sujeto su cadera para que ella le mirara. Su cabello mojado, completamente desordenado y sus labios rosados entreabiertos eran la mayor de sus tentaciones, y él no pudo evitar abrir la boca entre una mezcla de sorpresa y éxtasis cuando su esposa mordió su piel de forma hambrienta, salvaje, necesitada y Ron enseguida sujeto con fuerza las nalgas de la castaña, para que ella entrelazara las piernas a sus caderas y de esta forma profundizar las embestidas.

-Ron.- sollozo en un gemido ahogado ella al sentir como él tocaba con maestría su clítoris.

-No hay tiempo cariño.- le dijo en el oído antes de devorar nuevamente su boca color fresa.- quiero venir contigo.

Sus bocas se encontraron y se besaron con euforia hasta que llegaron al orgasmo y solo entonces se separaron a buscar aire, mientras Hermione ponía los pies en el suelo otra vez luego de liberarlo. Ron acababa de cerrar la canica de la ducha cuando escucharon un ruido afuera.

-¡Joder Ron!.- La puerta dio un nuevo azote y ellos se congelaron en el cubículo.- Estamos como locos esperándote, ya podrás ponerte decente para Hermione, pero sale de la ducha ahora. Ella te estuvo buscando hace un rato.

-Marshall, ya estoy casi vestido.- grito.

-¡Serás un presumido!.- le reclamo desde afuera su amigo.- Apenas tocamos el agua para volver pronto al hotel y tú decidiste tomar una ducha a fondo. Así no se ahogan las penas, ¡venga! Que debemos ponernos como cubas luego de beber vodka. Invéntale algo a tu mujer y vamos por algo de beber, ¡merlín! Jodidos rusos, al menos el licor es bueno.

-Vete Marshall.- le dijo al ver los ojos desesperados de Hermione.

-Está bien, tú ganas. Pero date prisa, necesito beber algo fuerte y follar con alguna Rusa.

La puerta se azoto otra vez y Ron salió del cubículo para asegurarse que el joven cazador ya no estaba allí.

-Se ha ido.

Hermione se vistió con rapidez y echo un encanto en su cabello para secarlo con rapidez.

-Eso fue…

-Absolutamente peligroso.- termino Ron con una sonrisa.- reconócelo, fue excitante.

-No puedo creer que no hayas cerrado la puerta.- reconoció ella completamente abochornada.- ¡Ronald Weasley que te quede claro que está fue la última vez!

-En Rusia, en un vestuario tan horrendo. Tenlo por seguro. Estoy seguro que tendremos sarpullido después de esto.- soltó una carcajada.- Es broma cariño.

Ella se mordió el labio aun nerviosa por las prisas.

-¡Eres un…!.- dijo ella exasperada.- ¿Cómo lo logras?

-Es porque me amas.- sentenció el dándole otro beso antes de ponerse su túnica de quidditch limpia.- y estás dispuesta a correr riesgos conmigo.

-Hasta el fin del mundo.

Él sonrió y le extendió su mano.

-¿Vienes conmigo?

-Creo que ya lo hice.

Ron soltó una carcajada ante la ocurrencia de una mujer.

-¡Maldita sea! Eres una pervertida.

Ron sujeto su mano y la jalo fuera del lugar. Era completamente feliz en ese minuto, porque sabía que aunque habían perdido otra vez en Rusia y las cosas no iban como planeaba, siempre podía contar con el apoyo y el amor de Hermione para sacarlo adelante y animarlo con su infinito soporte.

-Deberías entrar solo tú Ron.- le dijo ella enseguida.- Se darán cuenta con solo ver mi cara de lo que acabamos de hacer.

Él asintió e ingreso, mientras que Hermione se quedó esperándolo en el exterior. La charla de James le pareció tediosa y realmente no pudo concentrarse al pensar en todo lo que había hecho con su dulce esposa, que parecía ansiosa por romper las reglas otra vez. Tan absorto estaba en sus pensamientos que lo sobresalto un golpe en el hombro.

-¿Estás bien?.- pregunto Marshall al ver su reacción.

-Sí, sí.

Su amigo lo examino con la mirada.

-Parecías en otro mundo.

-Solo pensaba cosas.

-¿Cosas sexys?

-Con mi adorable esposa.

-Eres un ganador rey Weasley. ¿Y bien? Ya escuchaste a James, mañana estaremos en Inglaterra otra vez, ¿Te animas a ir por unos tragos?

-Por tragos si, mujeres no.

-Lo que tú quieras, habrá más para mi.- dijo Marshall riendo.

Ron negó con la cabeza y se preguntó si su amigo algún día realmente sentaría la cabeza por alguna chica.


Volver a Inglaterra con un pequeño receso de diez días para adaptarse nuevamente al cambio de horario había sido lo mejor para él y Hermione no podía más de felicidad al despertar a su lado y se lo hacía saber todos los días con las formas creativas que tenía para despertarlo, ¡joder! Su boca era una perdición. No podía dejar de sonreír como un estúpido al recordar que el primer día Hermione había sido en extremo creativa con él.

-¿En qué piensas?

-En cómo me despertaste el jueves por la mañana.

-Eres un hombre afortunado.- le dijo ella sonriendo.- ¿no crees?

-Merlín sabe que soy un hijo de puta con suerte.

-¡Ron! No hables así.

-¿Quieres castigarme? No me quejaría si decides amarrarme está noche.

Hermione le miro con un brillo en los ojos, pero no alcanzo a responder cuando Ginny ingreso otra vez al comedor.

-James al fin se durmió, lo siento por esto.- dijo la pelirroja sentándose nuevamente en la mesa.

-No te preocupes enana, te comprendemos.

-Entonces, ¿Qué sigue en tu gira?

-Volvimos para los partidos de la liga veintiún contra los tornados y las arpías. Luego de eso estaremos jugando en Alemania.

-¿Alemania?

-Contra Los trogos.

-Interesante.

-Y mi amuleto vendrá conmigo ¿No es así Hermione?

-Después de lo de Rusia me quedó claro que debo ir.- bromeo ella.

-¿Cómo lo harás con el trabajo?.- quiso saber Ginny sirviéndose un poco de aderezo.- Harry me comento lo de tu departamento.

-Iré por el fin de semana, el partido de Ron es el sábado por la tarde.

-Y más le vale a Louis atrapar esa condenada snitch pronto, no quiero pasar la noche jugando.- hizo una pausa señalando su plato.- Por cierto Gin, ¿te he dicho que cocinas como nuestra madre?

Chocaron las copas para brindar cuando escucharon como al otro lado alguien llegaba por la chimenea.

-Debe ser Harry.- dijo la pelirroja levantándose de la mesa para ir a su encuentro.- Él los ha invitado a cenar y se le ocurre llegar una hora tarde.

Ron aprovecho la ausencia de su hermana para robarle un beso a Hermione quien respondió gustosa.

-Entonces.- dijo él lamiendo sus labios.- ¿Vas a castigarme esta noche?.

-Tal vez.- respondió coqueta la castaña.

Cenaron los cuatro compartiendo historias poniéndose al día acerca de sus vidas en ese último mes. Harry más tarde les acompaño a casa y fue entonces cuando les contó que Pansy Parkinson estaba detrás de las acidas declaraciones. Al parecer más que una venganza para ellos, era en contra de Draco Malfoy y su familia que resultaron ser los principales sospechosos desde un inicio. El hurón había contraído matrimonio y eso la había llevado a contar la historia de tortura que Hermione sufrió en la mansión Malfoy antes de marcharse de Inglaterra.

-No es mucho lo que se puede hacer.- dijo Harry con la mirada gacha.- está fuera de nuestra jurisdicción muchachos.

Cuando se fueron a la cama esa noche Ron la estrecho entre sus brazos con amor y dulzura. Habían llegado al final de ese capítulo y no sentían la satisfacción de la justicia como esperaban.

-Jamás volví a pensar en ella.- dijo Hermione contra su pecho.- No pensé que seguía enamorada de él.

-Es desconcertante que después de todo, esto quede en nada.

-Bueno, no somos los primeros ni seremos los últimos que ganaran un juicio y no recibirán justicia. ¿Ahora me entiendes Ron? Veo este tipo de injusticias todos los días, hombres lobos que son rechazados de sus trabajos por lo que son, centauros que son tratados como bestias.

-Lo sé, es solo que… él jodido hurón lo supo todo el tiempo, pero no dijo nada. Él prefirió que sigamos creyendo que era él, ofreció esa absurda suma de dinero a tu fundación a cambio de bajar el perfil de esto ¡Estúpido! Sigue creyendo que el dinero puede comprarlo todo, pero esto va más allá como si…

-¿Qué estás tratando de insinuar?

-Que él protegió a Parkinson, le dio tiempo de irse, ¡maldito hurón! ¡Puto cabrón desgraciado! Será gilipollas.

Hubo un silencio entre ellos, afuera el viento rugía con fuerza y golpeaba con furia el techo.

-Siento mucho que las cosas quedaran en nada.- dijo Ron besando la coronilla de la cabeza de su mujer.- Pensé que después de tantas tragedias nos merecíamos un poco de respeto.

-Lo sé, siento lo mismo mi amor. Pero quiero agradecerte todo lo que hiciste por mí en este tiempo, fuiste realmente perfecto.

-Te amo Hermione, realmente te amo.

Atrapo sus labios en un suave beso antes de hacerla rodar sobre su espalda para posicionarse sobre ella, haciéndola sentir una parte de su cuerpo, una extensión sensual de su ser. Quería amarla, porque solo entonces se sentía un hombre completo que no necesitaba más que el aliento de sus labios para vivir. Con desesperación la desvistió y se deleitó besando cada pedacito de su piel expuesta, su olor a rosas le impregno la nariz y él deseó lamer su cuello para sentir su sabor.

-Te amo.- susurro contra sus labios.- ¿Quieres ver lo que bueno que soy con mi boca?

Ella asintió abriendo las piernas para darle espacio.

-Te encantará.- respondió antes de bajar hasta las caderas de su mujer y plantar besos allí antes de enterrar la cabeza entre sus piernas.- Me gusta hacerlo por ti.


Los días pasaron y en Nimbus creyeron que sería bueno un poco de promoción, por lo que Ron debió conceder una entrevista para Mundo Quidditch y extrañamente se sintió muy cómodo respondiendo las preguntas que le hicieron. No todo fue de quidditch, también le preguntaron por Hermione y él estuvo a gusto profesando su amor por ella.

-Hoy he hablado de ti en la entrevista.- le comentó esa noche mientras cenaban.

-¿Así? ¿Qué les dijiste?

-Lo loco que me pones con tu boca.

-¡Ron!

-Bueno, no me faltaron ganas. Pero sé que no te gusta que hable de nuestra vida conyugal.

-Mientras no hables con orgasme y le digas que me tomas en el escritorio donde trabajo todo bien.

Ron se atraganto con la comida y decidió beber un poco de vino después de toser ruidosamente.

-¿Ahora entiendes por qué no quiero alejarte de ese lugar?.

Se rieron un buen rato y compartieron juntos hasta que llego una lechuza para Ron de parte de Dorchester recordándole sobre la pequeña fiesta en su piso.

-¿Segura que no quieres venir?.- le pregunto a la castaña luego de darle un beso y tomar polvos flu del recipiente.

-Tengo que terminar el trabajo atrasado.

-Solo será una hora.

-Nunca es solo una hora Ron.- respondió ella divertida besándole otra vez.

-Podría serlo ahora.

-Vete, te están esperando.

-¿Bromeas? Todos son unos jodidos impuntuales, de seguro Alexandra será la primera en llegar y organizara todo.

La sonrisa en la cara de Hermione se borró al instante.

-¿Alexandra también está invitada?

-Sí.- Ron se encogió de hombros.- Todos los del equipo lo están.

-Creí que era algo entre amigos.

-Ella es nuestra amiga.

Hermione le beso una última vez.

-Pásalo bien.

-Y tú no te duermas tan tarde, mañana podrás seguir con eso.

-Lo sé…

Ron se marchó a través de la chimenea y ella se volvió al escritorio a terminar el papeleo que había traído de su oficina para avanzar en su próximo caso con rapidez, sin embargo la concentración no la acompaño en absoluto al pensar en que si bien confiaba en su marido, los celos de que Alexandra Dellanova estuviera cerca de él no la dejaban concentrarse. Alexandra era hermosa, divertida, una excelente jugadora y le molestaba de sobre manera que se jugara con la química que ella tenía con su marido para resaltar las campañas de Nimbus.

Por primera vez en todos los años sintió real miedo de que otra mujer compartiera tanto tiempo con Ron, tal vez era su instinto de mujer o solo paranoia, pero no le gustaba para nada esa proximidad que ellos tenían.


Capítulo corto, pero necesitaba hacerlo pronto! =) Gracias por los comentarios! Son lo mejor, de lo mejor! Deséenme suerte en mis pruebas, es todo lo que pido para mi próxima actualización.

¡Ayayay! Se viene el drama :SSSSS y la hora de tomar decisiones importantes.