HISTORIA DE UNIVERSO ALTERNO, LOS PERSONAJES DE RANMA 1/2 NO ME PERTENECEN, SINO A RUMIKO TAKAHASHI

¡Holaaaaa!

Acá les traigo un nuevo ONE SHOT para mi participación en la página de Facebook Mundo Fanfics Inuyasha y Ranma para la dinámica #Rankane_ week_ 2024 #por_amor_al_fandom #MFFIYR

Por cierto, gracias por la invitación =D

- Los personajes hablan: aaaa

Pdta: Disculpen cualquier error que se me haya podido escapar…

Sin más disfruten

O

o

O

"¡Soy un Hombre!"

O

o

O

Siempre he pensado que soy un hombre entre hombres, o bueno eso es lo que me ha hecho creer mi madre desde que era un niño.

Lo malo es que por culpa de mi padre es que me vi alejado de todo y todos, por lo cual el acoplarme con los demás cuando era un adolescente, realmente es algo que me resultó… muy complicado ya que hasta ahora me siento un ignorante en algunas cosas.

Recordando mi niñez, resulta que cuando tenía la tierna edad de cuatro años, conocí a un niño, el cual se convirtió en un buen amigo. Dicho amigo, vivía cerca de mi casa en ese entonces, pues por mi padre, es que mi madre y yo nos fuimos a vivir a otro vecindario, en donde nos volvimos vecinos por cinco años, es decir hasta cuando cumplí los nueve años de edad.

Ese tiempo bastó para sentir que era mi mejor amigo, al cual hasta ahora mis veintiocho años, extraño.

Y todo fue debido a un mal entendido, motivo por el cual, nos vimos obligados a mudarnos nuevamente cuando pensé que por fin nos quedaríamos en un solo lugar.

¡Mi padre idiota y sus apuestas!

¡Nos fuimos a medio de la nada huyendo y todo por culpa de mi padre!

Felizmente mi madre lo dejó, aunque muchos años después, luego de ello, es que pudimos establecernos en Tokio, en un barrio tranquilo de Nerima. Nerima fue el lugar donde en algún momento me sentí contento ya que por fin había hecho un amigo y al que me gustaría volver a ver alguna vez.

Espero tener suerte…

Resulta que cuando regresamos, inmediatamente quise alquilar una casa, con planes de comprar en el futuro, en dicho barrio, pero resulta que mi buen amigo al parecer, ya no vivía por aquí. Aun así, no me doy por vencido y sigo buscándolo.

Suspiro.

Espero poder encontrarlo…

.

.

En la actualidad, soy un instructor en un gimnasio, pues fue en una de las dos cosas que hizo mi padre por mí, y fue instruirme en las artes marciales.

Es lo único en lo que estoy agradecido, porque en lo demás… sinceramente ese viejo calvo y desagradable nos condujo a mi madre y a mí a lo peor. Felizmente mi madre lo dejó, pues de lo contrario, era capaz de empeñarnos a ambos con tal de seguir jugando.

En serio es o era de lo peor, pues a la fecha, ni sabemos de él… quizá siga con vida en quine sabe donde o quizá la parca lo vino a recoger o quizá… ni si quiera ella lo quiere.

También tengo otro empleo, pues gracias a mi padre no sé de muchas cosas, lo cual me causa a veces problemas, y tampoco es que haya podido estudiar, ya que nuestra situación económica está mejorando, pero lentamente, motivo por el cual necesitamos dinero y mientras más, mejor. Mi madre quiere explicarme algunas cosas, pero al ser tan vergonzosas, es que evito que empiece con sus explicaciones, pues resulta que mi madre en ocasiones es muy desvergonzada.

Bueno… aunque pueda sentirme algo avergonzado… debo decir que hay muchas cosas que no sé, pues por no poder estar en un lugar estable por mucho tiempo es que no pude asistir mucho a la escuela y lo poco que supuestamente pude aprender… me la pasaba durmiendo ya que me resultaba aburrido. Debo decir que milagrosamente pude aprobar, o eso creo, pues resulta que mi padre era el muso, por decir de alguna manera, de la directora de la preparatoria en donde estuve, por lo que en honor a él, es que aprobé.

Es lo único que le puedo agradecer a mi padre, ya que hasta la convivencia dentro de la preparatoria fue horrible, ya que… las chicas literalmente me acosaban, pero como ágil que soy, siempre me escapaba y de alguna manera, considero que la ignorancia es buena.

Por otro lado, resulta que en el gimnasio en donde trabajo desde hace dos meses desde que regresamos acá, causo sensación entre las chicas, pues yo soy el nuevo instructor. Eso me avergüenza, ya que enseño a solamente mujeres, lo cual pensé que no sería así, aunque entre los hombres, algunos me alaban por ser considerado eso un éxito, pero otros, demuestran un desagrado muy grande hacia mí.

Es todo un tema del cual desconozco y también huyo.

Me agrada ser alabado, pero a veces siento que estas chicas me acosan, mucho, demasiado, es muy incómodo, pues solamente son tres chicas que realmente se toman en serio el entrenamiento que les puedo enseñar y dar.

Entre ellas y poco a poco, me di cuenta de que hay una chica de baja estatura, fuerte (demasiado en realidad pese a ser una chica), buena silueta, bonita (mucho a mi parecer), pero con terrible carácter. Algo que sin querer pude apreciar y de primera mano, ya que en una ocasión, nos vimos envueltos en una pelea de demostración; sin embargo, fui sometido a una dura patada en la cara, de la cual de tan solo recordar, siento que me suele todavía el pómulo derecho y el labio.

En serio… me dolió mucho, pero me gustó enfrentarme a ella, pues fue agradable.

Aun recuerdo su mirada de determinación cuando nos vimos enfrascados en esa pelea de demostración, aunque al parecer no era una para ella. Incluso aun recuerdo su toque durante el golpe y después cuando vi su cara de preocupación además de tratar de curarme. Su toque en ambas circunstancias fue agradable, aunque eso suene raro.

Según me enteré, ella quiere este entrenamiento como defensa personal, además también me enteré… de que está comprometida.

Al principio, no sabía muy bien que significaba eso, pero luego me enteré por mi madre y bueno… no sé por qué, pero me sentí extraño al enterarme realmente lo que era eso.

Lo curioso es que incluso, ella no luce muy feliz o eso me parece, pues alguna vez pude presenciar como su… prometido vino a recogerla en un auto elegante y al parecer caro.

Espero que no sea nada malo, pues como mi alumna… no me gustaría que se viera obligada a algo que no quiere.

.

.

Siendo un nuevo día y estando en mi empleo de los lunes a viernes por las mañanas, ya que el gimnasio es en las tardes y de miércoles a domingo, es que de alguna manera me siento algo relajado, más aun sabiendo que tendremos un nuevo barista y mesero.

Resulta que el barista actual, se retira por problemas personales y por fin habrá un nuevo mesero a parte de mí.

Llegan los nuevos.

Normalmente el barista anterior era el que abría el local, pero desde hoy soy yo quien lo abrirá, ya que los otros dos son nuevos y según tengo entendido ingresarán dentro de una media hora, por lo que iré limpiando y ordenando el lugar, ya que normalmente al cerrar, las sillas se colocan sobre las mesas y algunas cosas más que se mueven para poder acomodar.

.

Ya siendo la hora de ingreso de los nuevos, verifico que aun nada, y eso que la cafetería abrirá a las 8:00 am y ya son las 7:15 am, hora en la que ya deberían estar llegando los nuevos.

Pasan unos cuantos minutos más, aunque aun no son ni las siete y media de la mañana, cuando tocan la puerta dos personas. Me imagino que deben ser ellos.

Según tengo entendido es una chica y un chico. La chica será la barista y el chico será mesero como yo, pues según nos dijo la jefa, eso ayuda a que vengan más comensales, aunque en su mayoría sean chicas, lo cual me incomoda como siempre, pues… según me dijo la dueña, que es la cajera, me dijo que desde que llegué las ventas han mejorado y al parecer es por mi presencia.

No me gusta eso, pero por dinero lo hago.

Ok, no suena muy bien eso, pero es que…

¿Qué más puedo hacer? Pienso resignado.

Ingresan y noto a una chica sonriente de cabello castaño y largo con ojos azules, relativamente alta y a su lado, a un chico bajito serio de cabello negro como el mío y ojos negros.

Aparentemente… se notan diferentes, pero quien sabe y quizá son… ¿Novios? O eso creo, bueno no es que me importen sus vidas privadas tampoco, con que trabajen bien, todo está conforme.

- Buenos días, un gusto, soy Ukyo Kuonji. - dice la joven sonriente.

- Hola Ukyo, un gusto soy la señora Hinako. - responde la dueña, a la cual se le ve joven, aunque creo que puede tener por la edad de mi madre, es decir unos cincuenta años recién cumplidos.

Y no es que a mi madre se le vea mayor, es más se le ve muy bien, solo que mi madre suele ser más seria y la señora Hinako hasta resulta ser algo más jovial. Quizá debe ser eso.

- Mi nombre es Toma Tom, un gusto. – dice el chico serio.

- Un gusto Toma. – dice la jefa- Este de aquí es Ranma… cualquier cosa él también le podrá ayudar… saluda – me dice codeándome.

Como si yo no supiera… a veces puede ser así la señora Hinako.

- Hola, soy Ranma Saotome, un gusto, seremos compañeros de trabajo desde ahora… - digo saludándolos y dándoles la bienvenida.

- Hola Ranma, es un gusto conocerte… – me saludan al unísono.

.

.

Despierto para mirar el techo de mi habitación con una extraña sensación como cuando tengo esos sueños… otra vez esos sueños con mi amigo del pasado… ese al cual busco, pero no encuentro por ningún lado, es como si la tierra se lo hubiera tragado… o que ilusamente pienso que podré encontrarlo acá… como si el mundo fuera tan pequeño… aunque esta vez el sueño tuvo algo extraño, demasiado. Al punto que me provocó de alguna manera escalofríos.

Soy un tonto, aun así, no pierdo las esperanzas.

Por otro lado, han trascurrido en un parpadeo otros dos meses y solo puedo decir que en la cafetería no ha estado mejor de lo que habría podido pensar. Incluso aunque las chicas siempre van por nosotros los camareros, gracias a Toma y a Ukyo, como que no me siento acosado, sino que es un ambiente agradable, pese a que me siento observado todo el tiempo, aunque ya de manera moderada, pues Ukyo y Toma son tremendos.

Al principio pensé que eran amigos o quizá novios, pero me enteré que recién se conocieron en ese trabajo y ahora todos nos llevamos bien como una familia.

En el gimnasio también las cosas han estado yendo mejor, con la única diferencia que esa chica bonita y con fuerza de gorila, dejó de ir desde hace un mes, lo cual me ha causado extrañeza, pero tampoco es que como si pudiera hacer algo.

Solo espero que esté bien y que ojalá… y regrese, que de alguna manera la extraño.

Aunque nunca supe su nombre relmente…

Creo que es momento de ponerme de pie, cambiarme e irme a trabajar.

Mejor me voy antes de que mi madre salga con alguna de esas conversaciones de… cuando uno se acuesta con una chica. Bueno la verdad es que nunca la dejo hablas más allá de ello, pues sinceramente no quiero escuchar nada del tema… y también que debo ser un hombre y demás…

¡Es sumamente vergonzoso!

Si lo sé… es una vergüenza que con mis veintiocho años y no sepa nada de eso y que nunca haya tenido una novia.

Novia… algo que me pide mi madre y además de eso… nietos…, pues según ella a mi edad ya me tenía a mí…

¡A veces pienso que mi madre está loca!

Si me escuchara me enviaría a volar… a veces puede ser muy violenta o amenazarme con su katana.

Mejor me voy…. Que no quiero que empiece con ese tema, del cual siempre huyo… como digo… o pienso, creo que eso es instintivo o ¿No?

.

Llego al trabajo y me topo solamente con Toma, bueno es algo que suele suceder desde hace mes y medio.

Al parecer ni la jefa, ni Ukyo han llegado todavía.

- Hola Toma – le digo amablemente.

- Hola Ranma - me responde.

Comenzamos a hablar mientras ordenamos y limpiamos todo, esperando también de que lleguen la señora Hinako y Ukyo.

.

.

Debo de decir que cada vez me siento mejor con Toma. Se ha vuelto mi amigo y a veces me recuerda a mi amigo de la niñez.

Aunque no sé, pero a veces… he notado a Toma extraño conmigo y yo me siento extraño con él… como si tuviéramos una confianza única, no sé siento que es algo difícil de explicar.

En serio. A veces con Toma me siento muy extraño, pero bien a la vez…

Me agrada bastante…

Ok…

Sé que me gustan las mujeres o bueno, eso creo … ya que alguna vez me ha gustado una chica, es más… esa chica del gimnasio que ya no va… creo que me gustaba y como mujer… pero no sé por qué estoy comenzando a pensar cosas… cosas que se alejan a las que dice mi madre de ser un hombre…

Espero no estarme confundiendo, después de todo… yo siento que soy un hombre… pero…

¡¿Qué rayos me pasa?!

¡Soy un hombre!

Estoy pensando locuras…

Si mi madre supiera algunos de estos pensamientos creo que cometería sepuku contra mí… y luego contra ella…

Estoy volviéndome loco…

.

.

Hoy entre todos, quedamos en ir a un bar.

¡Incluso la señora Hinako irá!

Me siento algo nervioso, pues es la primera vez que iré a un lugar así.

.

Ya saliendo de casa mi madre me habla de cómo poder actuar con las chicas… y que no hacer… genéricamente claro pues me voy rápidamente al no querer escuchar algo más… cochino y vergonzoso que pueda decir mi madre.

¡Incluso me dio unos sobre medios raros que no sé qué diablos son!

.

Llego al punto de encuentro y me percato de que soy el último en llegar, pues la señora Hinako y Ukyo están, pero irreconocibles, al único que reconozco bien es a Toma.

- ¡Hola Ranma! Pensamos que no llegarías a tiempo… - dice la señora Hinako.

- Demorón… - dice Ukyo.

- Mejor ingresemos antes de que se llene más… – dice Toma

- Si… - le doy la razón a Toma, pues ya solo quiero ingresar a este local del cual tengo mucha curiosidad.

Ingresamos y se escuchan fuerten murmullos, además de música.

Nos sentamos en una mesa con cuatro sillas y comenzamos a pedir al mesero que viene inmediatamente a nosotros.

Me fijo en la carta y todas son bebidas alcohólicas. Para no decir que soy ignorante, pido lo mismo que pide Toma.

.

Nos traen lo que pedimos.

Comenzamos a hablar entre los cuatro.

Resulta que tan como bar no es o no sé como calificarlo, pues más allá veo que gente comienza a bailar, pero de una manera algo… vergonzosa.

De pronto, dos hombres se acercan a nosotros y sacan a bailar a la señora Hinako y a Ukyo, dejándonos solos a Toma y a mí en la mesa.

- La señora Hinako y Ukyo han venido muy lindas hoy ¿Verdad? – comienza a hablar Toma.

- Es verdad… - le respondo.

- Y Ranma… ¿Tú no tienes novia o algo por el estilo? – ok… siento que los colores se me suben al rostro.

- Pues no… - bebo mi trago, terminándomelo. - ¿Tú, Toma? – debo decir que ahora siento calor y algo extraño.

- ¿En serio? Cualquiera pensaría que hasta tienes familia… y yo pues… no exactamente…

No le entendí eso del final, por lo que estoy por preguntarle cuando de pronto dos chicas… muy alegres se acercan a nosotros.

- Hola guapos…. ¿Desean con nosotras? – dice una de ellas.

- Nos podemos divertir mucho… - dice la otra.

Ok… no sé a dónde más podríamos ir con desconocidas, por lo que estoy por decirles que son desconocidas y que no nos hablen, cuando de pronto Toma, toma la batuta de la conversación.

- Ohh son muy amables y guapas, pero estamos bien…- y de pronto sin poder preverlo pasa algo delante mis ojos.

Toma sujeta mi mano con la de él, ocasionándome un shock muy fuerte, pero de pronto comienza a hablar de nuevo.

- Lo siento, pero mi pareja y yo no estamos interesados, disculpen… - dice sonriente.

No sé, pero su sonrisa… me tranquiliza y gusta.

¡Estoy loco!

¡Debe ser el alcohol!

¡¿Cómo voy a pensar eso de Toma?!

- Ay… que desperdicio… tan guapos que están… aunque quizá… y si vienen con nosotras piensan de manera diferente después… y hasta les gusta…. – dice muy descaradamente aunque no entiendo mucho por qué tanta insistencia para que las acompañemos.

- Pues no lo creo… ya que estamos muy felices juntos… no las necesitamos verdad ¿Cariño? – dice Toma dejándome más… raro y sujetándome la mano más fuerte.

- Es verdad… - le digo la corriente a Toma.

- Vengan con nosotras… en serio… cambiarán de opinión. – dice la otra chica.

- ¿Es que acaso no entienden? – y de pronto Toma hace algo… más.

Se pone de pie y llega hasta donde estoy. Me mira fijamente de una manera extraña, toma mi rostro entre sus manos y de pronto… de pronto nuestras caras están muy cerca y siento una presión sobre mis labios.

¡Quedo completamente en shock!

Acaso eso fue… ¿Un beso?

¡Mi primer beso!

¡Mi primer beso y con un… chico!

¡Y lo peor de todo es que se sintió bien!

Creo que no me gustaban lo suficiente las mujeres…

¿Soy o era un hombre?

Me siento muy confundido…

Sé que a mi madre no le gustará esto y hasta tenga que huir por esto, pero…

¿Quizá mi amigo al que ando buscando me acepte así?

Toma se separa un poco de mí y yo vuelvo a juntar nuestros labios.

Las chicas dicen algo al parecer desagradable para irse luego.

Ya ni sé lo que estoy diciendo.

De pronto nos separamos y Toma me dice…

- Ranma… vámonos a otro lado, que quiero conversar contigo de algo muy serio…

- Ok…

Nos ponemos de pie y solo noto la mirada de desagrado de esas dos chicas y a lo lejos la mirada sorprendida de nuestra jefa y de Ukyo.

.

Al poco tiempo llegamos a un departamento algo… sencillo.

Me hace pasar y entiendo que es aquí donde Toma vive y solo según noto.

Recién veo mi reloj y noto que es de madrugada.

Tomamos asiento en lo que parece ser su sala y Toma comienza a hablar.

- Ranma… yo… he… lo que pasó en el bar… - dice Toma.

- - sigo procesando lo que pasó aunque por el alcohol probablemente es que mi cerebro no esté funcionando bien.

- Ranma… me gustas… - dice lo que ocasiona que mi cerebro ahora se desconecte por completo.

- Sé que debes estar pensando que… dos chicos no podemos estar juntos, al menos no románticamente, pues según noto o creo… te gustan las mujeres, y esto es algo… muy extraño…

- Yo… me gustó…. Me gustó ese o esos besos contigo… - solo alcanzo a decir eso.

- Ranma… - y ya sin pensar nada, de pronto nos encontramos besándonos sobre su sillón…

Los besos van progresando según noto y ya ni me importa si es un chico… no me importa lo que pueda pensar mi madre… no me importa nada… pues solo me importa estar con Toma…

Estamos en plena sesión de besos cuando de pronto ocurre algo más entre vergonzoso y sorprendente.

Por un lado… mi cuerpo está reaccionando de una manera muy extraña a las anteriores que solo eran durmiendo, ya que mi parte inferior se siente… inquieta y hasta molesta, por otro lado y algo más sorprendente es que… a Toma, le acaba de crecer el cabello de la nada.

Abro los ojos, primero por que no quiero que vea mi estado que no puedo controlar y por otro, pues ahora… no veo a Toma… si no… a una chica y una muy… bonita al punto que hasta se me hace conocida.

- ¡Tú! – digo sin poder evitarlo.

- Yo… puedo explicarlo… ¿Me reconoces? - me dice él o ¿Ella?

Quizá el alcohol esta haciendo de que alucine cosas…

¿Tanto me gustaba esa chica?

Pero…

¿Si ahora sé que me gusta Toma?

O ¿No?

- Ranma… mi nombre es Akane Tendo… era tu alunma en el gimnasio en el que enseñas… tomé clases para defensa personal ya que el idiota de mi prometido o mejor dicho ex prometido siempre me estaba acosando y yo solo quería defenderme de él y de sus tonterías con las cuales quería propasarse conmigo… después dejé de ir pues ya no tenía modo de pagar mi asistencia. Me gustaba verte ¿Sabes? Eres muy bueno y profesional.

Luego por necesidad, ya que dejé mi hogar por huir, es que entre a trabajar coincidentemente a la misma cafetería que tú.

Y ahora… solo puedo decirte que aunque no haya pasado mucho tiempo de conocernos realmente y convivir… que me enamoré de ti…

Me hice pasar por hombre por temor a ser encontrada… no pensé que pasaría todo esto, pero no me arrepiento…

Solo le lanzo a abrazarla fuertemente agradecido y aliviado, pues me siento contento y aliviado, ya que es ella… la chica que me llamaba la atención y gustaba, además de que mi madre ya no querrá asesinarme por según ella salir… no hombre.

- Creo que mi cerebro ha regresado y solo puedo decirte que le alegro que hayas sido tú… siempre mi madre me ha dicho que soy un hombre y después de darme cuenta de que me gustabas como hombre y ahora saber que eres chica y no cualquiera si no la chica que me llamaba la atención en el gimnasio… me gustas Akane Tendo…

- Y tú me gustas a mí Ranma Saotome… pensé que me odiarías por hacerte creer que besaste a un chico…

- Nunca podría odiarte…

Me separo un poco de ella y siento que mi cabeza me da vueltas.

Ella se pone de pie y me dice.

- Mejor vamos a dormir.

Me extiende la mano y toma la mía, la sigo hasta lo que parece ser una habitación y de pronto no recuerdo más.

.

.

Abro los ojos y me doy cuenta de que esta no es mi habitación.

De pronto siento algo o alguien conmigo.

¿Me habrá venido a despertar mi madre?

Y lo mas raro es que siento que mi amiguito está despierto también y que choca con algo.

Ahora noto que mi mano recae en algo… calientito y ¿Plano?

Asustado me doy cuenta de que… todo lo que creí haber soñado fue cierto y que… no soy gay como creía que era, aunque eso no era malo, si no que…es una chica con quien tuve mi primer beso y que es la misma chica que me cautivó en el gimnasio.

Sonrío, pero me asusto rápidamente, pues…

¡Dormí con una chica!

Akane despierta y me sonríe dándome un beso sobre los labios.

Aunque hay algo extraño, pero igual debo de tomar la responsabilidad como es debida…

- Hola Ranma…

- Hola Akane… Akane… debo decirte algo importante…

- Dime… - dice viéndome directamente, pues estaba de espaldas a mí y yo la abrazaba.

- Akane… debemos casarnos…

- ¡¿Qué?! – me mira sonrojada y asombrada.

- Debemos casarnos, pues… pasamos la noche juntos y lo más seguro es que estes esperando un hijo mío… ¡Debo de hacerme responsable!

- ¡¿Qué?! – me mira ahora… ¿Molesta?

- ¿No quieres?- pregunto apenado.

- Yo… yo… eventualmente si podríamos casarnos, pero nos falta conocernos más… tener citas… y ¿Cómo es eso que estoy embarazada?

- Pues… pasamos la noche juntos… por eso debo hacerme cargo… además de que me gustas mucho… - digo como si fuera obvio.

- ¿Tu crees en lo de la cigüeña?

- ¿Qué?

- Ranma… solo dormimos juntos literalmente, no hicimos nada más…

- Pero… ¿Eso no es suficiente? – pregunto desconcertado.

- Pues… no – se pone tan roja como su casaca colgada más allá. – para que yo pueda quedar embarazada tú y yo… deberíamos de hacer algo más que solo dormir juntos bobo… deberíamos tener relaciones sexuales…

- … - ¿Qué?

- No sé donde te habrás educado ni qué habrá sido de tu vida, pero eso es cuando… uhmmm… tu amigo ahora despierto…. – dice señalando mi entre pierna que ahora está saludando – Ingresa a mí por… aquí… – señala su entrepierna.

Ahora Akane no es la única roja como tomate maduro, si no que ya somos dos ahora.

¡Debí haber dejado que mi madre me instruyera en el tema!

Aunque seguro lo hubiera hecho de manera más… gráfica y vergonzosa.

Agradezco en parte de que Akane me instruya, pero eso no quita la vergüenza.

.

.

Han transcurrido cuatro meses y solo puedo decir que Akane es la mejor aunque aun siga siendo en público Toma y confusiones, pues Akane debe de esperar un mes más para que su ex prometido deje de molestarla o ese fue el trato que hizo ella con su familia.

Por otro lado, mi madre conoció a Akane. Al principio, pensó que era un chico, pues por seguridad fue como hombre a mi casa.

Mi madre casi me asesina delante de ella, a lo que Akane rápidamente se quitó la peluca y lentes de contacto y le contó todo.

Mi madre, después alegre le dijo que era hermosa y que para cuando era la boda, a lo que sorprendentemente Akane dijo que tendríamos que hablarlo y que al parecer seria antes de lo previsto.

Yo salté de energía, pero mi madre entendió eso como que estábamos en la dulce espera, es decir, que Akane estaba embarazada de mí.

Nuevamente, ambos pasamos una vergüenza muy grande, aunque por primera vez en ese día ya que mi madre comenzó con charlas de… ahora sé… sexualidad, ya que según ella se hace mayor y quiere disfrutar a sus nietos.

Aun así, el día culminó y de la mejor manera pues me enteré de que el amigo que estuve buscando por todos estos años, era Akane.

¡Sí Akane!

¡De niña parecía un niño!

Aunque no solo eso… su carácter parece de un chico, pero aun así, con fuerza de gorila y de mal carácter, estoy profundamente enamorado de ella.

Espero que el futuro sea de lo mejor.

.

.

Ha pasado tres años desde que todo esta locura sucedió.

Akane y yo ahora somos marido y mujer.

Akane ahora está esperando nuestro primer hijo.

Somos felices y después de todo…

Mi madre comprobó…

Akane comprobó

Y yo comprobé….

Que...

¡Soy un hombre!

Sonrío tontamente mientras veo a mi esposa dormir entre mis brazos. y toco su vientre la notorio.

Falta poco bebé para poder conocerte, le susurro a su vientre. Akane abre los ojos sonriéndome para darme un beso en los labios y acurrucarse mejor en mis brazos.

.

FIN

.

Espero les haya gustado este gracioso ONE SHOT.

Algo tarde pero acá está mi participación =D

Estaba con esta idea en mente, pero si les contara todo lo que me ha pasado… aun así, por acá me tienen para que no se olviden de mi existencia. Ya estaré actualizando mi Fic "Bajo tu Mirada" el cual se ha quedado en una parte muy importante y les comento que está entrando a una parte picante.

Gracias página de Facebook Mundo Fanfics Inuyasha y Ranma por la invitación

Cuéntenme qué tal les pareció mi ONE SHOT, que soy muy curiosa y que como ya saben me encanta leerlos a ustedes =D, ya que sus reviews me motivan a seguir escribiendo. =D

Abrazos de oso y cuídense mucho!

Saludos desde Perú!

=)