Título: Desgarro de la ley: una historia de Maretime Bay (fan fic MLP G5). Autor: Possproud28 Era un día soleado y colorido en Maretime Bay, los pájaros cantaban y yo Hitch Trailblazer un simple oficial contaba las horas para que se terminase mi turno como sheriff del pueblo. Me encanta mi trabajo pero aun así en ocasiones quisiera tener un día libre simplemente para holgazanear como cualquier otro poni. Mi rutina seguía normal. Ayudaba a los ponis que buscaban direcciones ya que desde que las razas se unieron, los unicornios y pegasos se pierden muchas veces por estos rumbos. También hacía cosas como regañar a irresponsables a poner la basura en su lugar, resolver discusiones pequeñas entre ponis, etc. Mientras hacía mi labor me enteré de que un unicornio se había mudado al pueblo recientemente. Parte de mi trabajo incluye presentarme a los nuevos ponis que llegan a instalarse y explicarles las reglas donde pueden encontrarme si necesitan ayuda y otras cosas. Así que fui a su dirección. Una vez llegué a su casa, como era de esperarse. La casa estaba algo vieja, descolorida y con algunos daños en las paredes y techos Supongo que es por el tiempo que estuvo abandonada pero a pesar de eso, la casa era habitable. Me puse enfrente de la entrada y toqué la puerta esperando una respuesta. Después de un rato escuché una voz aguda y delicada a gritar desde el interior. – espere un momento enseguida abro- Después del grito escuche un objeto pesado caer fuertemente al suelo y pregunte. -¿está todo bien ahí adentro?- Pasaron unos segundos y escuche nuevamente a la voz del interior - sí, perdón accidentalmente deje caer un mueble un poco pesado- A lo cual respondí - ¿estás bien?, ¿necesitas ayuda?- la voz del interior respondió – si no es mucha molestia ¿podría ayudarme a acomodar mis muebles? Algunos son muy pesados y no puedo moverlos yo sola-. Accedí a ayudarla y desde el exterior escuché sus pasos hasta llegar a la entrada. Cuando abrió la puerta vi a una pequeña unicornio con una piel suave y azul. Me recordaba a los pétalos de un clavel, una melena lacia de gris con algunas rayas blancas. Cuando miré a su rostro, me llamó la atención ver que ella tenía un cuerno que no había visto en otros unicornios antes era grueso de la base y no era muy largo. Parecía un cuerno de rinoceronte. Me pareció encantador e interesante. No sabía que los unicornios podían tener el cuerno de esa forma. Cuando terminó de ver su rostro, ella notó que estaba mirando con atención su cuerno y agachó la cabeza con pena. Al mirar su reacción, dije. - discúlpame, me llamo hitch, hitch trailblazer, soy el sheriff del pueblo, ¿necesitabas que te ayudase con tus muebles no?- La yegua me devolvió la mirada y dijo - sí, así es acompáñame por favor- Después de esa incómoda primera impresión, me enseñó el lugar donde estaban sus muebles y hacia donde quería moverlos. Pasó un tiempo algo largo sin hablar entre nosotros, solo podía pensar: "Bien hecho, hitch ya la hiciste sentirse mal en su primer día aquí". Después de mover un librero hacia una esquina de una habitación cercana a la entrada, me animé a hablar con ella. – Oye, escucha perdóname por mirar tu cuerno fijamente hace rato… simplemente me llamo la atención, eso es todo. Ella, con tranquilidad en su voz, respondió —no te preocupes es normal para mí es feo y extraño ya sé—. Rápidamente respondí – no, no, para nada, en realidad me llamó la atención porque sí es extraño pero a la vez es bonito, almenos para mí. Al unicornio azulado se sorprendió y sus mejillas se tornaron rojas y con una pequeña sonrisa respondió – gracias, sheriff—. Al ver su cara sonrojada, simplemente solté una risa y respondí – jajá, de nada. Después de eso continuamos moviendo otros muebles y sentía cómo el ambiente era más ligero y confiable entre los dos, decidí hablar más con ella. – Y dime ¿Por qué decidiste mudarte a maretime bay?-. Después de preguntar los dos cargamos una mesa no tan pesada pero sí lo suficientemente larga como para que un solo poni no pueda moverla hacia el segundo piso de la casa. Mientras hacíamos eso el unicornio respondió. – ya no me queda nada en el lugar de donde vengo y escuche que aquí era un lindo lugar para vivir-. Esas palabras me dejaron pensando en lo que le pudo haber pasado. ¿Ya no me queda nada de dónde vengo? ¿Qué hay de su familia o de sus amigos? Mi amiga izzy no para de hablar sobre las costumbres y ponis del lugar donde vienen los unicornios con mucha alegría. ¿Por qué ella no tendrá nada en ese lugar tan aparentemente alegre y mágico? Supongo que eso ya sería meterme mucho en su vida. La pequeña unicornio y yo terminamos de subir y acomodar aquella mesa en la segunda planta y en ese momento me surgió una pregunta. – oye, espera un momento, ¿Por qué subimos estos muebles si se supone que tienes magia? ¿No hubiera sido más fácil acomodarlos con tu magia?-. La yegua al escucharme se avergonzó y dijo. – perdón, eso es porque aún no domino mi magia y no puedo mover objetos tan fácilmente- la mire con una sonrisa y le dije – bueno, no importa ya me hacía falta hacer ejercicio-. Ella y yo soltamos una pequeña carcajada y volví a hablarle – si gustas podría pedirle a una amiga que te ayude a yegua me miró alegremente y respondió – eso me encantaría sheriff-. los dos volvimos al asunto de acomodar sus muebles en la casa a la par que acomodamos los muebles pude apreciar como la acústica de las habitaciones cambiaba y junto a ella ese ambiente solitario que solo un lugar abandonado puede dar, después de mucho acomodar y limpiar la casa finalmente terminamos, no soy experto en decoraciones pero almenos para mi gusto quedo muy bien solo que no podía dejar de notar que si bien los muebles ya estaban en su lugar la casa aún tenía ese aura de ser solitaria, supongo que será por los muebles que si bien costo trabajo acomodarlos aún dejaban mucho espacio en las habitaciones "demasiado espacio libre para un solo poni" pensé y tambien agregando los daños estructurales de la casa por el desgaste del tiempo me daban una sensación de incomodidad pero no importaba ya que finalmente podía hacer mi cometido principal pero antes de comenzar con mi larga explicación noté que la unicornio no se miraba muy contenta por haber terminado de acomodar sus muebles parecía como si hubiese recordado algo triste y no voy a mentir me dio pena verla con la mirada medio caída y desanimada en esa casa tan solitaria, mire hacia la ventana y vi que aún era medio día y el pueblo se veía agradable a lo cual me surgió una idea así que llame la atención de la unicornio. – disculpa, como sabrás soy el sheriff de aquí y tengo el deber de explicarte todo lo necesario para que puedas vivir y convivir tranquilamente aquí en maretime bay, así que… ¿Qué te parece si damos un paseo por el pueblo y te explico todo lo que hay?-. La yegua al escuchar la propuesta me miró con una sonrisa y dijo – claro, me encantaría ir contigo-. Esa sonrisa me hizo sentir que hice una buena acción supongo que es natural, siempre me gusta ser amable con todos pero antes de empezar el viaje recordé que no había hecho algo importante. – Diablos casi lo olvido, no me has dicho tu nombre ¿Cómo te llamas?- la pony sonrojada respondió – jajá, mi nombre es carnatia-. El resto de la tarde nos la pasamos caminando y visitando diferentes lugares del pueblo como el conocido salón de belleza mane melody, el puesto de smooties de mi amiga sunny, cafeterías, restaurantes y demás lugares de interés, algo que noté en nuestra excursión improvisada es que ella como en el primer momento que nos vimos sentía una gran inseguridad por la forma de su cuerno, miraba atentamente a los ponis del alrededor como si la estuviesen juzgando y bueno no voy a negar que nadie la miraba ya que en algunos lugares algunos ponis si miraban ese detalle principalmente otros unicornios ¿tendrá algo de malo tener el cuerno de esa forma? Volviendo a algo más positivo que pasó en la excursión fue que carnatia conoció a mis amigas me alegró ver que se llevaron bien incluso izzy la invito a ir a algunas fiestas con nosotros y compartieron bromas entre ellas "apenas la conocen y ya le hablan como si la conocieran de toda la vida, aunque bueno… con misty no se comportaron diferente" dije para mí mismo. La tarde paso y una vez oscureció acompañe a carnatia a su casa después de que ella se despidiese de las demás, una vez nuevamente en su casa le dije. – bueno, nos la pasamos bien y ya conoces a mis mejores amigas hasta mejor que yo se podría decir jajá-. Carnatia entro a su hogar y alegremente me dijo – muchas gracias por enseñarme el pueblo y por presentarme a sus amigas sheriff son geniales y muy amables me la pase excelente hoy-. Mire a carnatia con una sonrisa y dije – no hay de que ya es tarde así que me retiro y por cierto ya no me digas sheriff si gustas puedes decirme hitch-. carnatia se sonrojo y tímidamente cerró la puerta mientras decía – jejeje, si… por supuesto, nos vemos.., hitch…-. Me despedí educadamente y volví a la estación de policía a terminar mi turno y para hacer que Sparky, mi pequeño dragón se duerma de una vez. Mientras me dirigía a la estación pensaba: ¿vería a aquella unicornio de forma frecuente? Supongo que es obvio que sí, ya que se mudó aquí, pero ¿se llevará bien con las chicas y con Sparky o con los demás del pueblo? De cualquier forma supongo que esas dudas las resolverá el tiempo, solo espero que todo salga bien al final. Los días pasaron y carnatia se sentía más segura de sí misma, supongo que le fue perdiendo miedo a la gente que pudiera criticarla por su cuerno además parecía que la gente en el pueblo ya la habían aceptado ya que la saludan al pasar por las calles, mis amigas a su ritmo empezaron a incluirla en sus cosas y organizaban salidas con ella eso me alegro mucho ya que la que en un inicio era solo una unicornio solitaria en un pueblo de ponis terrestres y ahora ya tiene a personas incluyéndome a las que les puede decir amigos y tambien a pipp le encanta tener a una amiga que sea ligeramente más pequeña que ella pero aun así hay dos cosas extrañas con ella la primera es que algunas veces la he visto verme fijamente algunas veces con sonrisas y otras mirándome sin expresión alguna solo me observa por momentos muy prolongados y deja de hacerlo cuando le regreso la mirada o cuando alguien o algo la interrumpe honestamente nose como Sentirme al respecto con eso y la segunda cosa extraña es la reacción que sparky mi adorado dragoncito tiene cuando está cerca de ella. Sparky se enoja e intenta morder a Carnatia. Por el momento, no me preocupa, ya que, según palabras de misty, se le pasarán esos comportamientos. Una vez la conozca bien, no me convencen mucho sus palabras pero tampoco puedo decir que son mentiras, así que pensé que tenía razón. A final de cuentas, ella ya sabe por experiencia cómo se comporta Sparky con la gente nueva. Tiempo después, como cosa de algunos meses, noté que Sparky seguía sin agradarle a Carnatia. Preocupado, se lo comenté a mis demás amigas. Nadie pensó que fuese algo grave, solo se quedaron con el pensamiento de que simplemente a Sparky no le agradaba Carnatia. No tenía motivos para pensar diferente, así que lo dejamos así izzy pensó en la situación y se le ocurrió una idea así que nos dijo a todos. -oigan ¿Qué tal si hacemos una fiesta en la playa para que carnatia y sparky se lleven mejor? A sparky le encanta ir ahí y no hemos ido con carnatia a la playa así que creo que será perfecto-. Cuando lo propuso, todos estuvimos de acuerdo y en ese momento recordé las miradas prolongadas que me hacía carnatia, pero decidí no contarlo en el momento, ya que probablemente no lo creerían o dirían que solo es un malentendido. Ya llegado el día de la fiesta en la playa, todo estaba en orden, las chicas jugaban y reían, la playa se veía increíble e incluso Sparky parecía haberle agarrado cariño a Carnatia. Tiempo después, la fiesta se terminó y empezó a oscurecer. Las chicas se fueron a dormir junto con Sparky al faro y yo, como es costumbre acompañé a Carnatia a su casa en el camino. Conversamos de tonterías como por ejemplo: si Sparky con su magia transforma a un pony en una galleta y esa galleta se la come accidentalmente otro pony ¿sería canibalismo? Obviamente jamás permitiría que algo tan horrible pasara pero supongo que mientras sea solo un caso ficticio… no importa. Mientras conversamos, la lluvia empezó a caer, así que los dos apresuramos el paso y mojados entramos a su casa. Ella me invitó a quedarme hasta que pasara la lluvia, a lo cual con mucha confianza acepté. Pasamos un buen rato conversando de lo mucho que se habían encariñado las chicas con ella y aparentemente Sparky también y nuevamente a discutir tonterías. ¿Quién ganaría en una pelea sin armas entre Phyllis y la reina Haven? ¿Por qué en los libros del padre de Sunny spike se ve muy musculoso y bípedo, pero en la realidad es un dragón normal? En esa última discusión solo pude pensar en que el padre de Sunny tenía gustos extraños. Después de discutir esas cosas observe que la lluvia se había detenido a lo cual me despedí y me dirigí a la puerta principal pero antes de siquiera abrir la puerta carnatia me detuvo diciendo. – espera, hitch, se te olvida algo-. Cuando dijo eso, rápidamente me puse a recordar todo mientras que Carnatia se acercaba a mí. Una vez lo suficientemente cerca, Carnatia se puso en medio de mi camino hacia la puerta. Una vez ahí le dije. – creo que no olvido nada ¿Qué se me está olvidando?- tan pronto como lo pregunte carnatia se me abalanzo robándome un beso por sorpresa, casi al instante la separe de mí y le dije. – hey ¿Qué te pasa?- ella con una sonrisa respondió – no mientas hitch eso te gusto tanto como a mí al fin que a todos los machos les gusta eso- confundido le dije – no, no me gustó nada eso, me voy de aquí-. Confundido intente apartar a carnatia de mi camino a la salida pero me bloqueo el paso diciéndome- vamos hitch, nadie lo sabrá créeme-. carnatia no solo volvió a intentar besarme sino que tambien con sus pesuñas empezó a tocarme de forma provocadora, nuevamente la aparte de mi y le grite. – acabo de decirte que no me gusto y mucho menos quiero repetirlo ¿Qué no lo entiendes? Aléjate de mí-. carnatia sorprendida por mi grito se quedó sin palabras a lo cual aproveche y la quite de mi camino y rápidamente Salí de la casa hacia la estación nuevamente confundido y nervioso escuche como carnatia gritaba con la voz quebrada y triste a lo lejos. -¿es por mi asqueroso cuerno no es así?-. Una vez llegue y entre a la estación, trate de pensar en lo que había pasado hace unos momentos, tal vez exageré demasiado al gritarle pero yo le dije que se detuviera cuando lo hizo por primera vez, no me dejó opción, supongo que no hice nada malo, ¿verdad? Esa situación no me dejaba dormir cómodamente, solo pensaba: ¿y si tal vez no tenía malas intenciones y malinterpreté todo? ¿Cómo se sentirá ahora? ¿Debería contarle a las demás? entre todas mis dudas solo estaba seguro de tres cosas: la primera no estoy muy seguro de qué pasó o si actué de forma correcta, la segunda, en el momento que me beso por primera vez solo sentí confusión, pero cuando intento hacerlo por segunda vez e intento ir más allá, fue ahí cuando me sentí mal y quise salir de ahí y la tercera, sea cual sea la respuesta de todas mis demás preguntas, solo estoy seguro de que esto afectará en nuestra amistad de una u otra forma. Después de mucho intentar conciliar el sueño y desperté gracias a que un dragoncito travieso me empezó a picar la cara. Una vez despierto le di de desayunar a Sparky. En ese momento había olvidado lo de la noche anterior y no fue hasta que me serví una taza de café que lo recordé. Supongo que fue tan extraño para mí una situación así que pensé que fue un sueño y nuevamente volví a preocuparme de lo siguiente que pasaría, pero extrañamente no pasó nada y así siguió durante días. No vi a Carnatia y aparentemente nadie más la volvió a ver tampoco. En esos días solo me sentía preocupado de haberla lastimado emocionalmente gracias a esas últimas palabras que dijo: ¿Es por mi asqueroso cuerno, no es así? Ojalá pueda volver a verla para arreglar esta situación. Días después, en la noche cuando termine mi turno y le envíe un mensaje a por teléfono a Sunny diciéndole que ponga a dormir a sparky, en lo que yo cierro la estación para dormir en la comodidad del farol. Mientras guardaba todos los documentos en los cajones, escucho que alguien abre la puerta de la estación e instintivamente respondo sin mirar a la puerta. - buenas noches ¿hay algo en lo que pueda servirle?- y una voz familiar me responde – claro que si hitch-. me congelo de la sorpresa al identificar la voz de carnatia rápidamente me volteo para verla pero para ese momento ella ya estaba tan cerca de mí que la vi cara a cara instantáneamente un poco nervioso hable. – carnatia, no sabes cuánto me alegro de verte, primero que nada quiero disculparme por-. carnatia puso su pesuña en mi boca y con un tono de voz furioso y serio me dijo – no hitch, primero que nada no vine a hablar y mucho menos vine por tus estúpidas disculpas- confundido le pregunte – bueno si no quieres hablar entonces a ¿Qué vienes?-. carnatia nuevamente hizo lo mismo que aquella noche comenzó a besarme y a tocarme y nuevamente me sentí incómodo, no lo sentí como un beso normal, ni siquiera como algún estimulo, solo sentí rechazo hacia ella así que la empuje bruscamente tanto que la tiré al suelo y rápidamente me dirigí a la salida de la estación, pero antes de poner una pesuña afuera, ella me gritó con enojo. – Atrévete a salir de aquí y les diré a todos que intentaste abusar de mí aquella noche-. Al escucharla me congele la mire rápidamente y dije- no, no, nadie te lo creería estoy seguro- ella riéndose dijo – le diré a todos que aquella noche intentaste violarme y debido a eso no Salí en días de mi casa por terror a lo que el sheriff pueda hacerme-. En ese momento me quede paralizado y comencé a sudar frio y nerviosamente solo pude decir. – entonces ¿Qué quieres que haga?-. Ella empezó a verme con deseo con una sonrisa siniestra que solo hacía que me sintiera incómodo y con nervios. Mientras pienso en las posibilidades de lo que ella quiera que haga carnatia, se levanta del suelo y cierra la puerta que está enfrente de mí y después usa el seguro de la puerta y me dice al oído. - ¿no es obvio? Quiero que terminemos lo de aquella noche-. Esa noche pasó lo que tuvo que pasar, simplemente obedecí todas sus instrucciones. Recuéstate aquí, has esto, di mi nombre. El acto no fue muy diferente a lo que te podrías imaginar, solamente que tanto durante y después de aquel encuentro me sentí humillado porque ella no se limitó a solo obligarme a cumplir sus perversiones también hacia comentarios hirientes como ¿por qué tan serio? ¿Si no es con sproud, no te gusta? Apuesto que las chicas se morirían de celos si supieran lo que estamos haciendo, traicionado porque aún no puedo asimilar la idea de que alguien a quien me refería como amiga me esté haciendo esto y sobretodo indefenso tanto de forma mental como física, porque no me imagino qué haría si todos creyeran una acusación tan grave hacia mí y mucho menos podía pensar en una forma para salir de esta situación. Al momento de terminar no sentí absolutamente nada, básicamente fui solo un títere, un juguete, un muñeco que solo hará lo que le ordenes sin oponerse de ninguna forma. Después del acto, ella se veía alegre, contenta, casi como si fuera su cumpleaños o como si le hubiesen dado una buena noticia. Solo me miro y dijo. – Muy bien hitch ¿en qué quedamos?- enojado, triste y sobre todo manipulado respondí con la voz desanimada – todos los días a partir de las 12 de la noche debo presentarme aquí mismo sin compañía o vigilancia para complacerte hasta que te hartes o lleguen las 6 de la mañana de lo contrario le dirás a todos que abuse de ti-. Ella me miro con una sonrisa juguetona y me dio unas palmadas en la cabeza como si fuese un perro y dijo. – Asi es, buen chico-.

Solo pude mirar al suelo hasta que vi sus patas alejarse de la estación. Una vez ella se encontraba lejos, cerré la puerta de la estación y me puse en posición fetal en el suelo llorando mientras pensaba: ¿Qué acabas de hacer? ¿Cómo puedo confiar en que no se lo dirá a nadie? ¿Algún día se aburrirá de mí? Y si eso llega a pasar, ¿qué pasará después? ¿Se lo dirá a todos de cualquier forma o simplemente no se detendrá hasta que muera? Pero la duda que más me atormentó fue: ¿ahora qué debo hacer?

No sé si pasaron días, semanas o algunos pocos meses, pero como Carnatia me obligó a prometer, he cumplido mi parte del asqueroso acuerdo hasta ahora. Estoy seguro de que si esta situación se la contase a algún otro poni, me dirían que soy un llorón, que estoy viviendo una fantasía. ¿De qué te quejas?, Debe ser vergonzoso que alguien a quien nombraron Sheriff tenga una abusadora tan pequeña y débil, ya nisiquiera quiero imaginar cómo reaccionarían mis amigas. No sé qué sería lo peor si ella llegase a contar su mentira. ¿Qué es peor? Perder a tus mejores amigas y que todo el mundo te vea como un enfermo o perder el empleo por el que tanto te has esforzado y tanto tiempo le has dedicado, como sea solo espero que si ese día llega sea cuando yo me encuentre 10 metros bajo tierra. Últimamente, los encuentros que he tenido con Carnatia están siendo algo preocupantes para mí. Si bien ahora cuando eso pasa solo dejo mi mente en blanco y espero a que lo feo pase, he llegado a notar que ella se encuentra insatisfecha. Ya no se aprovecha de mí toda la noche, solo unas horas e incluso aveces menos que eso, pero lo que me hace saber que algo va mal es su expresión al irse. Ya no es de felicidad o tranquilidad, es de aburrimiento o frustración. ¿Se habrá aburrido de mí? ¿He hecho algo mal? ¿Si solo seguí órdenes, pude hacer algo mal? Nuevamente ciento un dolor en la parte trasera de mi cráneo y ojos que no me deja organizar mis pensamientos, solo tendré esperanza en que tal vez ya nada malo pase y quien sabe, tal vez ella solo me deje en paz. Ya fue suficiente, ya no puedo continuar más. Déjame en paz, esas fueron las palabras que usé el día de hoy para enfrentar a mi agresora en un inicio para confrontarla después para negociar y finalmente para que se apiade de mí. El motivo de estas palabras es que ella hizo un descubrimiento que por mi culpa consiguió. Si tan solo hubiese sido más fuerte, si tan solo me hubiera quedado callado, tal vez todo habría terminado, pero no. Esta noche Carnatia volvió para lo que le interesaba, me hizo lo que quiso por varias horas, pero ella pareció haber recapacitado sus acciones tal vez o simplemente perdió el interés y me preguntó. – hitch ¿Qué opinas de todo esto?- yo pensando que tal vez podría razonar con ella dije – creo que ya fue suficiente- ella volvió a preguntarme- ¿Por qué?-. me arme de valor y la mire con lo poco que me quedaba de seguridad y dije – ya fue suficiente de esto carnatia, nose porque haces esto en primer lugar, si es alguna especie de castigo por haberte hecho sentir mal aquella noche no he hecho nada más que arrepentirme de ello pero ya fue suficiente-. carnatia abrió los ojos como si se hubiese percatado de algo o como mencione hace rato como si hubiese descubierto algo y me dijo. – Entonces en ese caso quiero probar algo contigo- nervioso y tembloroso mire a mi agresora y dije – espera, ya no puedo continuar más-. Para ser honesto, me encontraba muy cansado, tanto tiempo sin dormir adecuadamente y a eso agregado a que durante el día no me he alimentado más que de café y una que otra cosa cercana de la estación ya me estaba cobrando factura. Carnatia me dio una bofetada y me dijo. - no era una pregunta-. carnatia abrió uno de los cajones de mi escritorio donde habían unas esposas de acero ¿Cómo sabía que estaban ahí? Y aún más importante ¿Cómo pudo abrir el cajón del escritorio? Juro por mi vida que cerré ese cajón con llave, carnatia las tomo y me dijo que me pegara lo más posible a los barrotes de la jaula de la estación, obedecí sin saber que tramaba y una vez ahí estampo mi cara contra los duros y frios barrotes de la jaula, carnatia aprovechando mi distracción y dolor por el golpe sujeto mis pesuñas y usando las esposas me encadeno con los barrotes de la jaula, reaccione lo más rapido que pude pero únicamente pude mirar mis pesuñas delanteras una fuera y otra en el interior de la jaula sujetadas por las frías esposas puestas de tal forma en la que no podía separarme de los barrotes, inmediatamente después de notar eso carnatia con la ayuda de un trapo grueso me vendo los ojos dejándome con una vista sumergida en oscuridad y yo con terror en todo mi cuerpo solo pude decir con la voz quebrada por el estrés de la situación.

—Por favor, déjame en paz- . Después de casi llorar esas palabras, solo tuve una larga oscuridad y dolor, un seco e interno dolor.