Esta historia está basada en el juego de Ubisoft, Assassins creed Odyssey y los personajes le pertenecen.

Kasandra paseaba por el mercado tras haber terminado de comprar, miraba a la gente y los puestos sonriendo, se detuvo al ver a una mujer frente a ella, la mujer se acercó a ella y la miró nerviosa:

-Hola Kasandra - le dijo la mujer.

-Dafne, ¿Que haces aquí? - le preguntó Kasandra.

-Yo... Te he estado buscando - le dijo Dafne nerviosa.

-¿Porque? La última vez que nos vimos, tu dijiste que me matarías si volvíamos a vernos - le dijo Kasandra.

-Lo sé, lo siento mucho - le dijo Dafne sin mirarla.

-¿Qué quieres Dafne? - le preguntó Kasandra.

-Arreglar las cosas - le dijo Dafne.

-Lo siento, no tengo nada que hablar contigo - le dijo Kasandra fríamente.

-Lo entiendo - le dijo Dafne tristemente.

-Vuelve con las hijas de Artemisa, eres su líder - le dijo Kasandra sin mirarla.

Kasandra pasó al lado de Dafne y continuó su camino sin detenerse, ni mirar atrás. Llegó a su casa y tras dejar las compras sobre la mesa, se sentó abatida, no pensó que volvería a ver a Dafne después de irse con el corazón roto y una amenaza de muerte, no sabía si quería hablar con ella o no, lo que sabía con certeza, era que no la había olvidado y que aún la amaba. Estaba tan absorta en sus pensamientos que no oyó a Mirrina llamándola, solo se dió cuenta cuando sintió una mano en su hombro y la miró confundida:

-¿Ocurre algo mater? - le preguntó Kasandra.

-Te estaba llamando pero parecías estar lejos de aquí, ¿Estas bien cielo? - le preguntó Mirrina preocupada.

-Si, es solo... La he visto mater, a Dafne - le dijo Kasandra.

-¡Dafne! ¿Que hace aquí? - le preguntó Mirrina.

-Dice que ha estado buscandome y quiere hablar, arreglar las cosas - le dijo Kasandra.

-¿Y que quieres hacer? - le preguntó Mirrina.

-No lo sé, no confío en ella - le dijo Kasandra.

-Lo entiendo, pero estaría bien que la escucharas, saber lo que quiere decirte - le dijo Mirrina.

-No lo sé, no se merece que la escuche - le dijo Kasandra.

-Todos merecemos una oportunidad Kasandra, pero pocos merecen una segunda - le dijo Mirrina.

-No se que hacer, no creí que la volvería a ver - le dijo Kasandra.

-¿Aún la amas? - le preguntó Mirrina.

-No he dejado de hacerlo - le dijo Kasandra esbozando una triste sonrisa.

-Entonces deja que hable contigo, cuando termine, podrás decidir que hacer - le dijo Mirrina.

-Mañana la buscaré y escucharé todo lo que tenga decir - le dijo Kasandra.

-Se que es difícil para ti - le dijo Mirrina.

-Me alegra tener a mi familia conmigo - le dijo Kasandra sonriendo.

-Voy a preparar la cena, Alexios y Febe no tardarán en volver, ¿Quieres echarme una mano? - le preguntó Mirrina sonriendo.

-Claro - le dijo Kasandra sonriendo.

Kasandra fue con Mirrina a la cocina y ambas se pusieron manos a la obra. No había pasado mucho tiempo cuándo volvieron Alexios y Febe, Mirrina los mandó a la lavarse y poner la mesa mientras ella y Kasandra terminaban. Las cuatro cenaron charlando alegremente y tras recoger todo, Kasandra subió al catre en el techo, le gustaba dormir bajo las estrellas de vez en cuando. Estaba tumbada contemplando el cielo cuando escuchó pasos, se movió y vio a Febe de pie, mirándola preocupada:

-Febe, ¿Ocurre algo? - le preguntó Kasandra.

-Se cuándo te pasa algo, te conozco muy bien Kasandra - le dijo Febe.

-No es nada Febe, cosas de mayores - le dijo Kasandra.

-Vamos, tengo 14 años, se de sobra como se hacen los niños sabes - le dijo Febe molesta.

-Has crecido, pero siempre serás mi hermanita - le dijo Kasandra sonriendo y moviéndose para dejarle sitio.

-Puedes hablar conmigo, sabes que no se lo diré a nadie - le dijo Febe tumbándose a su lado.

-Entonces te contaré como conocí a la mujer de la que me enamoré y que me rompió el corazón - le dijo Kasandra sin mirarla.

Kasandra le contó todo a Febe, cómo conoció a Dafne, las tareas que hizo para ella y la que no pudo completar, como Dafne la amenazó por ello y se fue con el corazón roto. Cuándo terminó, miró a Febe que la miraba con lágrimas en los ojos:

-¿Porque eligió a su diosa y no a ti? No lo entiendo - le dijo Febe.

-Entiendo que vivió siendo una hija de Artemisa desde que nació, jamás la apartaría de ello - le dijo Kasandra.

-¿Has intentado hablar con ella? - le preguntó Febe.

-Hoy la vi, después de comprar cuando volvía a casa - le dijo Kasandra.

-¿Esta aquí? - le preguntó Febe sorprendida.

-Si, me dijo que me había estado buscando y que quería hablar conmigo, yo le dije que no quería hablar con ella, que dejó claro todo cuando me amenazó con matarme si volvía a verme - le dijo Kasandra.

-Deberías hablar con ella, ¿No te gustaría arreglar las cosas? - le preguntó Febe.

-No lo sé, creí que no volvería a verla más - le dijo Kasandra

-Si esta aquí, significa que le importas, al menos, dale una oportunidad - le dijo Febe.

-Hablaré con ella mañana - le dijo Kasandra.

-¿Puedo quedarme contigo? - le preguntó Febe sonriendo.

-Esta bien, buenas noches Febe - le dijo Kasandra sonriendo.

-Buenas noches Kasandra - le dijo Febe sonriendo.

Febe se durmió en seguida y Kasandra se quedó mirando el cielo hasta que la venció el sueño; a la mañana siguiente cuando Kasandra se despertó miró a Febe que estaba sentada acariciando a Ícaro, ambos la miraron e Ícaro caminó sobre la manta hasta quedar cara a cara con ella:

-Buenos días a los dos - les dijo Kasandra sonriendo.

-Buenos días - le dijo Febe sonriendo.

-Hola Ícaro, no me mires así - le dijo Kasandra sonriendo.

-¿Iremos hoy a la playa? - le preguntó Febe.

-Pasaremos la tarde allí, te lo prometí, ¿No? - le dijo Kasandra sonriendo.

-Si, más te vale cumplir tu promesa - le advirtió Febe.

-Ahora, tengo que desayunar e irme a trabajar - les dijo Kasandra sonriendo.

-Tu jefa esta loca por ti, se le nota demasiado - le dijo Febe riéndose.

-Shelena es amable, pero solo somos amigas, lo siento por ella - le dijo Kasandra.

-Lo sé, pero eso no cambia el hecho de que le gustas - le dijo Febe sonriendo.

-Vamos a desayunar - le dijo Kasandra.

Ícaro chilló y levantó el vuelo, Kasandra lo miró sonriendo y ella y Febe bajaron a desayunar, tras terminar Kasandra se marchó y Febe ayudó a Mirrina en algunas tareas antes de salir un rato. Paseó por las calles sin alejarse mucho y se detuvo al ver unos críos tirándole piedras a un cachorrito, los espantó y se acercó al cachorro, vio que tenía una herida en cabeza de la que salía un poco de sangre. El cachorro la miró asustado y Febe lo cogió en sus brazos con cuidado, se alejó de allí, buscando un lugar más tranquilo y cuándo lo encontró, se sentó con el cachorro en su regazo, sin percatarse de la mujer que estaba sentada a su lado:

-Tranquilo, esos tontos no volverán a hacerte daño, yo no les dejaré - le dijo Febe sonriendo.

-Toma, deberías limpiar su herida antes de que se infecte - le dijo la mujer dándole un trozo de tela.

-Gracias, me llamo Febe y este es... Bueno, aún no tiene nombre, lo salvé de unos niños que le tiraban piedras - le contó Febe cogiendo el trozo de tela y limpiando la herida del cachorro con cuidado.

-Encantada Febe, soy Dafne. Eres muy buena para ayudar a un animalito indefenso - le dijo Dafne.

-Hay que ayudar a los que lo necesitan, mi hermana siempre me lo recuerda y además, era injusto lo que hacían - le dijo Febe sonriendo.

-¿Te vas a quedar con él? - le preguntó Dafne.

-Tengo que preguntar en casa, si me dejan, estaré encantada de cuidar de él y ser su amiga - le dijo Febe sonriendo.

-Eres un suertudo pequeño - le dijo Dafne sonriendo.

-Te ves triste, ¡Espera! Has dicho que te llamas Dafne, ¿Verdad? - le preguntó Febe.

-Asi es, ¿Porque? - le preguntó Dafne.

-Eres la hija de Artemisa que le rompió el corazón a Kasandra, ¿Verdad? - le preguntó Febe mirándola.

-¿Como sabes todo eso? - le preguntó Dafne confusa.

-Kasandra me lo contó, somos hermanas - le dijo Febe sonriendo.

-Creía que tenía un hermano - le dijo Dafne.

-Si Alexios, es su hermano de sangre, nosotras nos conocemos prácticamente desde que nací en Cefalonia, era muy pequeña cuando perdí a mis padres y Kasandra cuidó de mi - le contó Febe sonriendo.

-Entiendo, supongo que sabes lo que paso entre ella y yo - le dijo Dafne esbozando una triste sonrisa.

-Si, ¿Porque elegiste? ¿Porque no amar a Kasandra y a Artemisa? Son amores distintos, uno no anula al otro - le dijo Febe.

-Porque fui una estúpida, me arrepiento de todo lo que dije y de dejar que se fuera, nada fue igual después - le dijo Dafne.

-La amas, ¿No es así? - le preguntó Febe sonriendo.

-No he dejado de hacerlo, me fui de las hermanas de Artemisa para buscarla, ya no puedo volver - le dijo Dafne.

-¿Porque? - le preguntó Febe confusa.

-Porque tuve que tomar una decisión para irme, o luchaba a muerte o me exiliaba sin posibilidad de volver - le explicó Dafne.

-Kasandra aún te ama, esta enfada, dolida pero te ama, lo sé - le dijo Febe sonriendo.

-No querrá hablar conmigo, ya me lo dijo ayer - le dijo Dafne abatida.

-Esta tarde iremos a la playa, ve allí, ella te escuchará - le dijo Febe sonriendo.

-Esta bien, iré - le dijo Dafne.

-Me gustaría que lo arreglaseis, no me gusta ver a Kasandra triste - le dijo Febe.

-A mí también me gustaría arreglarlo, gracias Febe - le dijo Dafne.

-¿Porque? - le preguntó Febe confusa.

-Por escucharme, hacía tiempo que no hablaba con otra persona - le dijo Dafne.

-Puedes hablar conmigo cuando quieras, nos vemos luego entonces, tengo que volver a casa, es casi la hora de comer - le dijo Febe sonriendo.

-Nos vemos luego, me alegro de conocerte - le dijo Dafne sonriendo.

-Igualmente, vamos Temis - le dijo Febe sonriendo.

Febe volvió a casa seguida de Temis, nada más entrar vio a Alexios y Kasandra sentados hablando y a Mirrina dejándo algo en la mesa y mirándola, Febe cogió a Temis en brazos y los miró nerviosa:

-Siento llegar tarde, estaba ayudando a Temis, unos niños le tiraban piedras y le hicieron una herida en la cabeza - les contó Febe.

-Has salvado al cachorro, eso esta bien - le dijo Alexios sonriendo.

-Necesita un baño - le dijo Mirrina.

-Estoy orgullosa de ti Febe - le dijo Kasandra sonriendo.

-¿Puedo quedármelo? - les preguntó Febe.

-No veo porque no - le dijo Alexios.

-Si lo vas a cuidar tu, no veo problema - le dijo Mirrina.

-Esta bien, puedes quedarte a Temis - le dijo Kasandra sonriendo.

-¡Gracias! Puedes quedarte Temis - le dijo Febe sonriendo.

-Ve a lavarte antes de comer - le dijo Mirrina sonriendo.

Febe fue corriendo a lavarse y se unió a ellos, comieron tranquilamente y tras recoger la mesa, Kasandra y Febe se despidieron para ir a la playa. Dieron un paseo hasta llegar y ambas se sentaron en la arena mientras Temis salía y entraba del agua jugando:

-Le gusta la playa - le dijo Kasandra sonriendo.

-Si, gracias por dejar que me lo quede - le dijo Febe.

-Es un buen amigo y te necesita - le dijo Kasandra sonriendo.

-Si, sabes, esos niños se fueron corriendo - le dijo Febe sonriendo.

-Te pareces mucho a mi - le dijo Kasandra sonriendo.

-¿Eso es malo? - le preguntó Febe sonriendo.

-No, estoy orgullosa de ti - le dijo Kasandra sonriendo.

-Vamos, te echo una carrera hasta el agua - le dijo Febe poniéndose de pie.

-¡Intenta ganarme si puedes! - le dijo Kasandra sonriendo.

Ambas dejaron sus ropas y fueron corriendo hasta el agua, nadaron, se salpicaron agua entre risas mientras Temis las veía y ladraba contento. El sol estaba empezando a ponerse cuando ambas salieron del agua, Febe vio a Dafne y miró a Kasandra sonriendo:

-Kasandra, allí hay una mujer - le dijo Febe.

-Febe, espera aquí con Temis - le dijo Kasandra mirando a Dafne.

-Vale - le dijo Febe sonriendo.

Kasandra se acercó a Dafne, que la miró un momento y bajo la mirada sonrojada al verla desnuda:

-No es la primera vez que me ves desnuda - le dijo Kasandra sonriendo.

-Lo sé, pero eso fue antes, ahora no esta bien que lo haga - le dijo Dafne.

-Podemos hablar, si quieres - le dijo Kasandra.

-Lo que te hice es imperdonable, cuando te fuiste me sentí horrible - le dijo Dafne.

-Quise volver pero respeté tu decisión y no lo hice - le dijo Kasandra.

-No he sido la líder que necesitaban, no pude ser fuerte, no pude... Todas las noches lloraba hasta quedarme dormida, tuve que tomar una decisión - le dijo Dafne.

-¿Qué decisión? - le preguntó Kasandra.

-Ir a buscarte, decidí ser desterrada para siempre de las hijas de Artemisa para poder hacerlo - le dijo Dafne mirándola.

-Pero eres una hija de Artemisa, ¿Que has echo desde entonces? - le preguntó Kasandra sorprendida.

-Buscarte, no tenía nada más - le dijo Dafne.

-¿Solo buscarme? - le preguntó Kasandra.

-No me queda nada más, quería hablar contigo y pedirte perdón por lo que te hice, después, no lo se - le dijo Dafne.

-Dafne, yo... - le dijo Kasandra mirándola.

-Lo sé, no tienes que decir nada - le dijo Dafne alejándose.

Kasandra se quedó viendo como Dafne se alejaba y se movió, la cogió de la muñeca, deteniéndola y la abrazó, Dafne se derrumbó y dejó salir las lágrimas que había estado reteniendo. Febe, que se había secado y vestido, y que las miraba preocupada, se acercó a ellas acompañada de Tamis:

-¿Estáis bien? - les preguntó Febe preocupada.

-Si, no te preocupes - le dijo Kasandra.

-Veo que aún tienes a Temis - le dijo Dafne.

-Si, me dejaron quedármelo - le dijo Febe sonriendo.

-¿Ya os conocéis? - les preguntó Kasandra sorprendida.

-Si, la conocí despues de salvar a Temis, le dije que estaríamos aquí por la tarde - le dijo Febe.

-Y no pensabas decírmelo, ¿Verdad? - le preguntó Kasandra sonriendo.

-Si, pero después de que hablaseis - le dijo Febe.

-Dafne, no te vayas - le rogó Kasandra.

-¿Quieres que me quede? - le preguntó Dafne sorprendida.

-Si, no he dejado de amarte - le confesó Kasandra.

-Mereces a alguien mejor que yo - le dijo Dafne.

-No, te quiero a ti Dafne, no podría estar con nadie más - le dijo Kasandra sonriendo y limpiando sus lágrimas suavemente.

-Me quedaré, pero buscaré un trabajo y una casa, empezaremos de nuevo, me gustaría hacer las cosas bien y conquistarte - le dijo Dafne.

-No es necesario, pero si quieres hacerlo, no te lo impediré - le dijo Kasandra sonriendo.

-Volveremos a vernos cazadora de bestias - le dijo Dafne sonriendo.

Dafne se separó de Kasandra y se alejó caminando por la playa, Kasandra miró a Febe y tras vestirse, volvieron a casa. Las lunas fueron pasando y Dafne encontró trabajo como cazadora y una pequeña casita cerca de playa, quería de todo corazón hacer las cosas bien y Kasandra y ella comenzaron a verse, una cita para comer, un paseo por la playa, hasta una comida familiar para que Mirrina y Alexios la conocieran por fin. Kasandra paseó por el mercado hasta llegar a un puesto de carne, se detuvo al ver a Dafne hablando con el dueño del puesto y los miró sonriendo, cuando Dafne terminó, se guardó los dracmas y se giró para ver a Kasandra sonriendo y sosteniendo una flor en sus manos:

-Hola - le dijo Dafne sonriendo.

-Hola, vengo a por ti, si has terminado claro - le dijo Kasandra sonriendo.

-Estoy a tu disposición Kasandra - le dijo Dafne sonriendo.

-Es para ti, me recordó a tus ojos - le dijo Kasandra sonrojada.

-Es preciosa, gracias - le dijo Dafne oliendo la flor.

-Se que íbamos a cenar las dos solas, pero tengo que ir a por Febe, esta con una amiga en el muelle, espero que no te importe - le dijo Kasandra.

-Claro que no, vamos - le dijo Dafne sonriendo.

Ambas fueron paseando al muelle y tras recoger a Febe, fueron a cenar. Febe les contó su día en el muelle y hablaron de como les hiba a ellas también. Cuándo terminaron, dejaron a Febe en casa y pasearon hasta detenerse en la playa, Kasandra se sentó y Dafne se sentó entre sus piernas, apoyando la espalda en su pecho y Kasandra la abrazó:

-Dafne, quiero estar contigo - le dijo Kasandra sonriendo.

-Ya lo estás cazadora de bestias - le dijo Dafne sonriendo.

-Quiero decir, que me gustaría pasar el resto de mi vida, a tu lado - le dijo Kasandra sonriendo.

-¿Lo dices de verdad? - le preguntó Dafne sonriendo.

-Si, te amo - le dijo Kasandra.

-Yo también quiero estar contigo, te amo - le dijo Dafne sonriendo.

-Nos veo envejeciendo juntas, casándonos, seguro que teniendo más de una discusión, pero juntas, superando todas las cosas que vengan - le dijo Kasandra sonriendo.

-Me gusta lo que ves - le dijo Dafne sonriendo.

-Mira el cielo, las estrellas parecen brillar más - le dijo Kasandra sonriendo.

-Es verdad, es precioso - le dijo Dafne sonriendo.

Kasandra se tumbó en la arena y Dafne la miró so

nriendo, se tumbó a su lado y apoyó la cabeza en su hombro, Kasandra le dió un beso en la cabeza y ambas contemplaron el cielo en silencio hasta que las venció el sueño.

Fin