Luan quería decirle algo en privado: una queja/petición/ordenamiento, pero Lincoln seguía comparando sus pechos: los de ella y Lori. Puestos en sus manos extendidas, a pesar de que la castaña los tenía hinchados de leche, eran los de la rubia los que las tenía más grandes, los que no cabían para nada en la mano de él, hundiéndose los dedos, ella veía, y en ese hecho, crecían sus complejos y complicaciones.

La comediante pensando que había ganado su afecto y amor exclusivo, mas ahora era su hermana que sumaba a la ecuación, habiéndolo aceptado a la ligera, y su rostro parecía sereno y ufano a comparación al de ella, viendo cómo el chico sostiene las tetas de ambas, y por separado mirándolas orgulloso, como uno ve sus logros o "propiedades", parecido a un coleccionista.

Para Lincoln aquello no era una competencia obviamente. No elegía a una sobre otra a desprecio o mejoría. No le importaba mucho que una tuviera los senos más chicos, y si los comparaba en sus palmas, basculando la suavidad y apretándolos con ternura, los separaba y los contemplaba concediéndoles sus valores y propiedades individuales.

Por los pezones de Luan salían gotas blancas inmaculadas de leche, y los de Lori, pesados y tersos, no parecían estar llenos como los de Luan.

A Linky se le hacía agua la boca y su pene se endurecía. Tragaba saliva, y ya tenía ganas de probar y mojar la verga.

—Lucy, ¿estás grabando esto... ? —preguntaba con voz baja a su hermanita.

—Uh, sí...

Lucy no decía mucho. Los veía, y ella misma grababa según ordenó su hermano, que vuelto un cosificador de carné mundano, tenía la afición de Lori de guardar recuerdos fotográficos y fílmicos, para una futura masturbación, aún siendo que ahora simplemente tenía sexo cuando se calentaba, y no utilizaba material más que disfrutar sus cuerpos, a menos cuando sus hermanas no estaban acostadas con él, y se la jalaban o lo estimulaban, preparando a la gótica mostrándole los videos, las metidas y salidas de su pene cubierto de secreciones vaginales.

Ahora le toca grabar en vivo y en directo a Lucy, la que, solo con calcetas y panties de calaveras, sostiene el teléfono con el flash activado y con sus pezones rositas al aire, duritos y excitados.

—Captura bien esto, Lucy —le decía su hermano juntando a sus hermanas inclinadas hacia donde residía acostado, viendo los cuerpos juntar sus pieles junto a sus tetas ricas, y Lincoln codicioso, las hacía chocar y empezaba a mamar las glándulas mamarias a la vez, cosa que solo implicaban los pezones duros, que a veces se le salían de la bocaza produciendo gemidos de satisfacción, en donde solo uno de ellos realmente sacaba leche —. Vaya. Joder... —suspiró Lincoln satisfactorio, y bajó una de sus manos con desesperación debajo de los cuerpos femeniles a sus pantalones, para sacar aquello que hacía aguar las bragas de sus hermanas, y chocaba caliente contra sus cutís —Uhmmm... —soltó degustando la lactancia de Luan, metiendo todo lo que podía del seno a su boca.

Luan sonrió a pesar de sentir algo de dolor por la succión, y ella solita agarró su pene para masturbarlo de una forma maternal, y él se dejará y aprovechara a sostenerle el pecho por el que bebía.

Lori tuvo un sentimiento celoso parecido al anterior de la comediante al ver la acción de ambos. Arrugo la nariz y se tocó los senos grandes inconsciente, pero no cejo y empezó a meter sus dedos delicados por abajo de la camisa de su hermano, para acariciar su estómago y subir a sus tetillas cuales acarició, en lo que él volvía a tocarla de nuevo con su mano libre, abriendo uno de sus ojos, dándose cuenta que la ignoraba.

—Suspiró...

Lucy seguía grabando, y Lincoln sabía que cómo Lori, también se olvidaba de ella, por lo que, chupando y guardando un trago de leche qué pasó por sus muelas, encías y lengua, tragó alejando su cara, pasándolo a su garganta con gusto, cuando notó a ella haciendo una mueca en la niña oscura que compartía con la mayor, solo que sin un recelo propio.

—Disculpen, preciosas —empezó a decir limpiándose los labios con el dorso de la mano —, es que a Luan la debo ordeñar cada rato, porque o si no le duelen las tetas con la leche. ¿Por qué no cambiamos de actividad para que todas estén contentas, y vean lo mucho que me excitan?

Se produjo un instante vergonzoso de unos segundos por lo dicho con las hermanas.

—Mierda, Lincoln, ¿desde cuando hablas así, literalmente? —espetó Lori enojada —Te recuerdo que Lucy no debería de estar haciendo esto.

—Y tú tampoco, Lori —contestó Lincoln —. Recuerda que somos hermanos, y tú hace mucho empezaste a tocarme y a besarme, a espaldas de todas. Tú me iniciaste, así que tú tienes parte de la culpa…

—Sí, pero… Yo… —hablo y vio a sus hermanas.

Luan molesta la veía, y Lucy solo se mostró sorprendida, aunque sabía la historia por lo visto y descubierto por las sombras y gestos.

—Vaya hermana tenemos, Lucy —comentó Luan cruzándose los brazos y alzando su busto, dándole más tamaño aparentemente.

—Vamos, chicas, eso ya no importa. Las amo a las tres y no puedo evitarlo... Digo... Embarace a Luan por tanto amor que le daba —río apenado y Luan se sonrojó —. No puedo creerlo, me vine tantas veces en ella, que ahora carga a mi bebé y de sus pezones sale leche. ¿Crees que no me detendría en amar a una hermana, una hermosa y fértil mujer como ustedes... ?

—Ahí vas de nuevo con eso de "fértil" —repuso Lori ruborizada —. ¿Tú qué sabes de fertilidad? ¿Crees que esas son cosas que le gustan escuchar a las mujeres? ¿Tan jodido estás?

—A mí sí me gusta oír eso, Linky~ —dijo Luan dulcemente mostrando sus dientes con su aparato ortodoncista —. Yo soy muy fértil, como se puede ver, jeje. Y quiero por sobretodo, tener a todos tus hijos, Linky. Nada me hace más ilusión que eso en la vida...

—¿Es lo que te hace más ilusión?

Lincoln sonrió y la tomó de las mejillas ignorando a Lori, y Luan yendo con él, se dieron un beso tronado y dulce en la boca, que rápidamente se tornó lujurioso mientras sus lenguas se metían en los interiores de sus cavidades bucales, para revolverse frenéticamente.

—Oigan, ustedes, paren de una vez —soltó la rubia y como no hacían caso y seguían con las lenguas, los separó celosa —. No pueden hacer eso... ¿Qué no se escuchan...?

—Ya cállate, Lori, y no seas hipócrita —bramo Luan separándose, sentándose en la cama con las tetas lactantes de fuera, y su barriga como una pequeña bola, únicamente con sus pantalones de su pijama de tigres blancos sobre fondo amarillo —. Tú solo estás celosa. Solo es eso, de otra forma no estuvieras aquí, dejándote chupar los senos. Bien que te gusta, y si tanto lo repruebas, ¿por qué no te vas de aquí?

Lori se molestó e hizo un ademán de pegarle.

—¡Tú cállate dientona. No me hagas hacerte un pretzel humano!

—Lori, baja la voz y no peleen por favor —intervino Lincoln alzando un poco la voz —. Saben lo mucho que odio que peleen entre ustedes. ¿Por qué no son como Lucy? Si ni siquiera se ha quejado y no ha hecho nada más que grabar. ¿No es cierto, Lucy? Ven acércate, mi linda cosita oscura...

Lucy asintió y subiéndose a la cama y gateando desnuda, fue con ellos, que poniéndose en la circunferencia del tercio muy cerca, parecía como una de esas cachorras que iban con su madre acostada para alimentarse, aunque aquí, Lincoln era macho que no perdonaba nada, y saliéndose de la presión de los cuerpos tersos de sus hermanas mayores, se sentó para recibirla con la verga de fuera que no quería soltar Luan, la cuál sin embargo se le iba, debido a que Lincoln se acercaba al pequeña que se ponía a su lado obediente, con sus pezones y su pelvis pálido al aire, y pegaba su cosa caliente al vientre, y llegaba hasta sus costillas.

—Bien, mi bebe —dijo Lincoln y poniendo sus pulgares en sus pezoncitos, los acaricio y apretó mientras la besaba en la boca y la invadía en breve con su lengua profana, para después bajar su mano y apretar una de sus nalguitas.

Luan y Lori vieron la acción, y la celosía y lo anormal se entremezclaron con una excitación inusual en el par.

Cuando el chico sacó su lengua, con la saliva en sus comisuras, dijo: "Buena niña, así me gusta", y se acomodó derecho en la cama, despojándose de sus pantalones y bóxers, Luan ayudándolo con la camisa y sacando su torso encluequé, quedando solo con calcetas para ellas.

Lori tragó saliva al verlo. Se le antojó besarlo todo y su corazón empezó a golpear su pecho. Su cuerpo preadolescente la excitaba y poniéndose roja, no puso un pero cuando Lincoln fue a darle un beso en los labios, solo parando la trompa para corresponder, y aprovechó para abrazarlo, tocarlo y hacer el beso apasionado mientras Lincoln agarraba las tetas gordas de Lori, y las apretaba, separaba y tiraba con lujuria, estirando sus manos a su prominente y gordo culo, cuál masajeo y estiro, todavía después de zafarse de ella, la cuál hacía lo propio con su trasero, acariciando su espalda y tomándolo de la cintura por su cuenta.

—Bien, tranquila, que ya pronto nos disfrutaremos… —dijo y luego sintió mucha vergüenza y timidez.

Tuvo qué controlarse, y ellas se pegaron a él, abrazándolo.

—Necesito que me la metas, Lincoln —pidió Luan.

—Bésame de nuevo conejito…

—Yo quiero participar también.

—Esperen… Esperen… —pidió Lincoln —. Tengo una idea. Lucy, ¿podrías pasarme mi teléfono por favor?

Lucy asintió energética, y checando en la esquina de la orilla, ella se lo pasó y entregó con rapidez.

Lincoln agradeció y sujetando su pene, les anunció a las chicas, cuál sería la actividad que desempeñarían en conjunto y equitativamente, para no dejar atrás a ninguna y reforzar sus lazos sanguíneos y fraternales, mientras le regalaban un video para él en el proceso.

Un video, que si cualquier persona fuera de esa habitación veía, probablemente se estremeciera, palideciera, asqueara o se horrorizara, conociéndolos.