Dicen que las costumbres no se pierden. Pues bien, Ash Ketchum estará de acuerdo con este dicho pues, sin perder la costumbre, su pokemon eléctrico lo despertó con un ataque de su tipo una vez el despertador empezó a sonar. El chico se levantó con el pelo alborotado por la descarga y comenzó a perseguir al ratón eléctrico por la habitación.

Tras estar varios minutos persiguiéndolo sin éxito, Ash desistió y se preparó para salir de casa. Hoy había decidido que podría quedar con Clemont por la tarde y aprovechar para entrenar por la mañana. Con esto en mente salió de su habitación ya vestido y tras desayunar llamó a Clemont.

- ¡Hola Clemont! -

- ¡Ash! -

- El mismo jeje. Te llamó para decirte si por la tarde puedes quedar conmigo. Daríamos una vuelta por Luminalia y alrededores. ¿Qué te parece? -

- ¡Por mi perfecto! Pero me pasaré yo por tu casa; así te enseño cosas que hay por el camino -

- ¡Estupendo!¡Te mando mi dirección ahora! - tras esto, el chico cortó la llamada y se dispuso a entrenar. El entrenamiento de ese día sería un tanto diferente. Aprovechando que tenía un jardín trasero lo suficientemente amplio para tener a todos sus pokemon, enfocó ese mañana para explicar los posibles combates que habría contra Tobias y quién se enfrentaría a quién. También aprovecho para revisar junto a sus compañeros alguna repetición de Tobias y así ver que estrategias usaba. Esta batalla se la estaba tomando demasiado en serio pero sabía que así debía ser si quería tener de vuelta a su maestro.

En un momento dado, Snorlax aplastó la cola de Charizard, lo que ocasionó que el lagarto de fuego liberase una pequeña llamarada con tan mala suerte que acabó en la cara de Ash; quemándolo. Ash utilizó para aliviar el calor la manguera que había en el jardín y después mojo a Charizard. Instantes después se había formado una pequeña pelea de agua y tierra que fue finalizada por el regaño de Delia a todos los participantes. Esta había salido para avisar de que la comida estaba lista y había visto horrorizada como su jardín se encontraba medio destruído. Sceptile la calmó prometiéndole que la ayudaría a arreglarlo, cosa que calmó a la madre.

En otro lugar de Kalos, un avión aterrizaba, dejando a dos pasajeros provenientes de Kanto en tierra. Estos tenían como objetivo Pueblo Boceto pero antes decidieron tomar una pausa para comer.

- ¡Ash! - Delia llamaba a su hijo de un grito. En la puerta de su casa ya se encontraba Clemont esperando a Ash. Este último había subido a descansar un rato y aún no había bajado.

- ¡Ya voy! - Delia disculpaba a su hijo con Clemont. Este solo sonreía nerviosamente. De repente, Ash apareció por la puerta un tanto agitado. Tras despedirse de su madre y prometiéndole que algún día Clemont se quedaría a comer, partieron hacia su destino un tanto incierto.

- No sabía que tenías un Pikachu – Clemont se había percatado de la presencia de Pikachu en el hombro de su amigo.

- ¡Si! Pikachu fue mi primer pokemon -

- ¿Pero los iniciales en Kanto no son Bulbasaur, Charmander y Squirtle? - Ash procedió a explicarle con una sonrisa la historia de como recibió a Pikachu.

- No me lo hubiese imaginado jajaja. ¿Y por qué no lo traes al instituto? -

- Pikachu odia estar dentro de su Pokeball así que lo tengo que dejar en casa porque no puede estar liberado en el colegio – Pikachu confirmaba lo dicho por su entrenador, ocasionando una sonrisa en el rubio. Aún no habían salido de Pueblo Boceto cuando se vieron interrumpidos por una Bola sombra que había salido de unos arbustos. Instantes después sintieron una enorme presencia en sus espaldas y, al voltear se encontraron con el pokemon pesadilla. Clemont se cayó al suelo del susto pero Ash y Pikachu se recompusieron rapidamente pues reconocieron al legendario. Desde el final del camino se pudieron apreciar dos siluetas que se aproximaban. Al estar bastante cerca, Ash confirmó sus sospechas de quién era el entrenador del pokemon siniestro.

- Disculpa chico. Pensé que Ash estaría solo y le permití a Darkrai ir a asustarlo -

- ¡Ashy-boy! -

- ¡Te he dicho que no me llames así! - Ash comenzó a perseguir a su mejor amigo. Rainer ayudaba a levantarse a Clemont , el cual no comprendía nada y aún estaba asombrado por la presencia del legendario. Ash detuvo su persecución al notar esto y comenzó con las presentaciones.

- Disculpa Clemont. Estos son Gary y Rainer – aún asombrado, este le dió la mano a ambos a la vez que se presentaba a si mismo. Rainer propuso ir a una cafetería para poder conversar tranquilamente y que Clemont no se sintiese tan confuso. Tras pedir la orden, Ash explicó de que los conocía. A Rainer lo maquilló un poco diciendo que lo había ayudado a entrenar alguna vez; ocultándole que era su maestro. Una conversación amena surgió pero todo lo bueno siempre se acaba.

- ¿Estas listo para tu batalla? - Tanto Rainer como Ash se llevaron la mano a la cara. El mayor había notado como Ash lo había presentado por lo que dedujo que su amigo de Kalos no sabía nada de su pasado. Gary noto las caras de sus amigos y supo que había metido la pata hasta el fondo.

- ¡Perdón Ashh! ¡Pensé que lo sabía! - Gary se apenaba por el error que acababa de cometer. Clemont no comprendía nada.

- ¿Saber el que? - Ash dió un suspiro y comenzó a explicar a Clemont su logro.

- Mi batalla contra el bi-campeón intercolegial de Sinnoh – por la cara de Clemont, Ash supo que seguía sin entender nada.

- Es una batalla entre campeones intercolegiales. Yo lo fuí el año pasado de mi región – la cara de asombro de Clemont decía todo. Estaba totalmente en shock al saber que su amigo había logrado vencer en el campeonato para escuelas más prestigioso de todo el mundo pokemon. Ahora el rubio comprendía como era que sabía tanto de estrategias pokemon y como su pokemon era tan fuerte.

- No era que quisiese ocultártelo Clemont pero ese logro a veces da problemas -

- ¡Pero si es increíble! -

- Lo sé. Pero al ser tan fascinante a veces atrae a personas interesadas y que cuando dejas de estar en la cima te abandonan – Clemont comprendía lo que sentía Ash. Sabía que era el pan de cada día de los famosos pero trató de tranquilizar a Ash. Los dos recién llegados miraban interesados como se desenvolvía la conversación.

- Entiendo pero por mi no te tienes que preocupar. Yo conocí primero al Ash estudiante normal y no al Ash batallador promesa. Y siempre estaré contigo por la primera persona que conocí – Gary y Rainer sonrieron por la respuesta. Ese chico les había agradado. Ash también le sonrío; agradeciéndole sus palabras. De pronto, el teléfono del maestro de Ash comenzó a sonar; ganándose la atención de todos los presentes.

- Lo siento chicos pero me tengo que ir. Tengo que resolver unos asuntos en Pueblo Crómlech. Nos vemos pronto- tras esto, el hombre se levantó y liberando un Pidgeot, abandonó el lugar. Los jóvenes quedaron un poco confusos por la repentina marcha pero no cuestionaron nada.

Al estar solos decidieron dar una vuelta por Pueblo Aquacorde y conversaron de cualquier cosa. Pasados unos minutos, divisaron a lo lejos un campo de batalla que Ash reconoció en seguida. Era el lugar donde había visto pelear a Kalm en su primer día en Kalos.

- ¡Tengamos una batalla Ash! - Gary también había apreciado el campo de batalla e inmediatamente quiso pelear contra su amigo.

- ¿Una batalla? -

- ¡Si, por los viejos tiempos! ¡Aparte, así practicarás para mañana! - Gary estaba entusiasmado ante la posibilidad de batallar otra vez contra Ash. Sabía que ganarle era un gran desafío pero siempre disfrutaba las batallas. Ash terminó aceptando y se dirigieron al campo. Clemont se posicionó en el centro y los dos chicos en lados opuestos; listos para empezar.

- Esta será una batalla 1vs1. El primer pokemon que caiga será el perdedor. ¡Adelante! - Clemont también sentía curiosidad por esta batalla. Más ahora sabiendo que Ash era un entrenador promesa. Este último tomo una pokeball de su cinturón y la lanzó al aire. De ella salió Charizard que, posándose en el suelo, liberó un poderoso rugido. Clemont y Gary se quedaron maravillados por la muestra de poder. El primero por no conocer que Ash poseía uno y el segundo porque, a pesar de conocerlo de sobra, siempre se maravillaba de lo fuerte que era el inicial de Kanto.

-¡Perfecto!¡Esta será la revancha por mi derrota en el torneo!¡Sal Blastoise! - de la pokeball salió girando una gran tortuga. Al terminar sus vueltas, se paró frente a su adversario, mirándolo desafiantemente. El pokemon de fuego también le devolvió la mirada.

- Oye Ash. ¿De que revancha habla? - Clemont había sentido curiosidad por las palabras de Gary y sabía que o lo preguntaba ahora o no tendría muchas más oportunidades de satisfacer su curiosidad por el pasado de su amigo.

- Como sabrás, en el campeonato intercolegial se escogen varios entrenadores para que representen una escuela – ante el asentimiento de Clemont, Ash continúo su explicación.

- Pues pasadas unas rondas, solo puede quedar un representante ya que serán batallas 6 vs 6 entre un entrenador de cada escuela. A raíz de esto, cada escuela tiene que escoger a un solo representante a través de un torneo. Yo le gané la final de esa selección a Gary y nuestros últimos pokemon fueron Charizard y Blastoise - Ahora Clemont comprendía que esta batalla también tenía un trasfondo y no solo era una pelea más.

Una vez vió que había terminado la explicación, Gary trató de pillar por sorpresa a Ash y ordenó a su tortuga usar hidrobomba. Esto pilló desprevenido a Clemont, que procedió a prestar atención a la batalla. Sentía curiosidad por ver como Ash solucionaba una ventaja de tipo tan grande. En cambio, Ash también fue pillado por sorpresa pero Charizard no. Este levantó el vuelo sin recibir ninguna orden y esquivó fácilmente el ataque.

- Veo que se te olvida que para realizar un ataque sorpresa debemos estar distraídos mi pokemon y yo – Gary puso una cara de disgusto. Había olvidado que tan auto-suficientes podían ser los pokemon de su amigo. Aún sonriendo, Ash ordenó atacar a su lagarto.

- ¡Lanzallamas sobre sus cañones! -

- ¡Refugio con giro rápido! - El semi-dragón lanzó una ráfaga de fuego hacia la tortuga pero antes de que impactase, esta se introdujo en su caparazón y comenzó a girar. De esta manera evitó que tan siquiera recibiese directamente el calor. Blastoise siguió girando velozmente y cuando Ash se dió cuenta de sus intenciones ya era demasiado tarde. El pokemon de agua aprovechó sus giros y se estrelló contra el pecho de Charizard, el cual salió despedido hacia atrás por la honda expansiva.

- ¡Puño Trueno! - cargando electricidad en su puño, Charizard se abalanzó sobre su adversario. Para contrarrestar esto, Gary ordenó a su pokemon realizar los mismos movimientos que hizo en el primer ataque. La tortuga se introdujo en su caparazón y comenzó a girar. El golpe de Charizard fue repelido y, al estar tan próximo del inicial de agua, no pudo escapar de los giros, que nuevamente lo impactaron haciendo que retrocediese por el impacto.

La batalla se encontraba en un punto muerto para Ash. Cada vez que ordenaba a su compañero usar algún ataque, este era repelido fácilmente por refugio con giro rápido, ocasionando que Charizard sufriese daño. Si bien era poco, a la larga sería muy grande el daño que podría ocasionar. Gary sonreía para si mismo. Su estrategia era simple. Contrarrestar todos los ataques e ir haciendo daño poco a poco, a la vez que su rival se agotaba lentamente. En la búsqueda de alguna solución, Ash tuvo una idea.

- ¡Puño Trueno! - una vez más, Charizard envolvió su puño en electricidad y se lanzó sobre la tortuga. Esta repitió la misma estrategia una vez más pero Ash ya tenía una idea para deshacer esa estratagema por parte de su rival.

- ¡Ahora Charizard!¡Golpéalo con Cola Dragón! - veolzmente, el lagarto alado cargó energía en su cola y golpeo a Blastoise cuando este aún comenzaba con los giros. Debido al impacto, Blastoise detuvo sus giros y salió de su caparazón confundido y esto era algo que Ash no podía desaprovechar.

- ¡Rápido!¡Doble Puño Trueno! - aprovechando la confusión, Charizard se aproximo a su rival y, envolviendo sus dos puños en electricidad, golpeo a Blastoise, el cual salió despedido hacia atrás liberando un fuerte grito de dolor.

Gary veía asombrado como su estrategia defensiva había sido inutilizada por su rival y amigo. Aún así, por dentro sonreía ampliamente a la vez que la adrenalina recorría todo su cuerpo. Batallar contra Ash era algo increíble y nuevamente lo estaba experimentando.

- ¡Eres increíble Ash!¡Pero ahora que sabes contrarrestar nuestra defensa, pasaremos al ataque!¡Cabezazo! -

- ¡No nos quedaremos atrás!¡Golpe Cuerpo! - ambos pokemon se abalanzaron sobre su rival. Blastoise rodeo su cabeza de energía y ganó la pelea de fuerza a Charizard, el cual se golpeo contra el suelo tras recibir el cabezazo. Aprovechando esto, Gary ordenó usar hidrobomba pero, cuando ya estaba cargando el agua, chispas comenzaron a salir del cuerpo de Blastosie, haciendo que detuviese su ataque. Su entrenador vió horrorizado como los puños trueno anteriores habían paralizado a su pokemon.

- ¡Preparate para el ataque!¡Comienza a preparar Rayo Solar amigo! - una vez el pokemon fuego se reincorporo, Ash no perdió el tiempo y, aprovechando la parálisis en Blastoise, ordenó cargar uno de los ataques más poderosos de Charizard.

- ¡Hidrocañón!¡Ya! - Gary apreció como las chispas habían desaparecido del cuerpo de su pokemon así que, desesperado, comandó a su pokemon para que usase su ataque más poderoso. Blastoise cargó su energía antes que Charizard y apuntando a su rival con sus cañones, liberó el potente ataque de agua.

- ¡Confío en ti amigo!Recibe el ataque y después usa Rayo Solar! - Clemont miraba asombrado como Ash le decía a su pokemon que recibiese un golpe que, sin duda alguna, dejaría K.O a cualquier pokemon de fuego. El torrente de agua impacto violentamente en Charizard, el cual liberó un grito de dolor. Aún así, resistió el golpe y, teniendo listo su ataque, lo escupió de su boca directo a Blastoise. El rayo de luz golpeo de lleno en la tortuga, creando una nube de polvo en el proceso.

- ¡BLASTOISE! - Gary estaba realmente preocupado por su pokemon. Cuando la nube se dispersó, se podía ver a Blastoise en pie, aunque severas heridas lucían en su cuerpo al mismo tiempo que jadeaba por el cansancio. Charizard también lucía cansado pero, a pesar de haber recibido de lleno un ataque como hidrocañón, no lucía ni de cerca tan cansado como Blastoise, mostrando así su superioridad a pesar de la desventaja de tipo. Prueba del cansancio era que, al contrario de Blastoise, el inicial de fuego aún no había activado su habilidad.

En el punto en el que se encontraba la batalla, a pesar de la ventaja de tipo, la desventaja estaba del lado de Blastoise. Si este recibía un ataque más, probablemente caería debilitado. Gary sabía esto por lo que ahora debía ir con más cuidado que nunca. Ash también era consciente de eso, por lo que quiso sacar partido de su ventaja y terminar la batalla.

- ¡Movimiento Sísmico! -

- ¡Protección! - el pokemon de fuego se aproximo velozmente a su rival, el cual trato de crear una barrera de energía para protegerse pero nuevamente la parálisis lo detenía en seco. Charizard tomó a Blastoise en sus brazos y elevó el vuelo.

- ¡Maldita sea!¡Por favor Blastoise, refugio y giro rápido!¡Tienes que salir de ahí! - desesperadamente, Gary trataba de que su pokemon se desprendiese de su rival porque si Charizard efectuaba el ataque, sería el final de la batalla. La tortuga logró meterse en su caparazón pero a la hora de realizar los giros, la parálisis hacia su trabajo, deteniéndolo.

- ¡Sacalo de ahí!¡Lanzallamas dentro del caparazón! - Ash no iba a consentir que evitase el ataque nuevamente. Aprovechando estar tan próxima su boca de las aberturas del caparazón, Charizard escupió sus llamas en el interior. Blastoise no pudo aguantar el calor y salió nuevamente. En ese instante, Charizard terminó de dar vueltas en el aire y dando una pasada cerca del suelo, estrelló a Blastoise contra el. Segundos después, se podía ver a Blastoise en el suelo totalmente debilitado.

- ¡Blastoise no puede continuar, por lo tanto la victoria es para Ash y Charizard! - aún sorprendido por la pelea que acababa de ver y por la muestra de poder de Ash y su pokemon, Clemont dictaminaba el final de la pelea, otorgando la victoria a Ash. Gary devolvía a su inicial, felicitándolo por la increíble batalla que acababa de dar. Ash también hacía lo propio con su orgulloso pokemon.

- A pesar de pasar el tiempo, sigues muy por delante de mi – Gary se acercaba a su amigo para darle la mano reconociéndole su batalla.

- Has mejorado mucho desde la última vez que nos enfrentamos. Esa estrategia de refugio y giro rápido fue increíble. Con este nivel tu también podrías ser campeón -

- No lo creo Ash…Solo Blastoise tiene ese nivel, con el resto aún tengo que entrenar mucho – Gary se rascaba la cabeza nervioso ante las palabras de Ash. Sabía que aún le quedaba mucho camino como entrenador pero poco a poco iba mejorando.

- Vuestros pokemon son increíbles. Vaya derroche de fuerza – Clemont también se unía a la conversación. Él también quería ser tan fuerte como sus amigos y para lograrlo debía aprender mucho de ellos.

- Nah jajaja. El único increíble aquí es Ash. Si estuviese en su nivel no podría ni tocarle – Los tres entrenadores empezaron a hablar sobre sus pokemon y los sucesos en el combate. Pero al final, todos compartían el mismo sentimiento: el amor por los pokemon.

- ¡Es verdad!¡Se me olvidaba el encargo de mi abuelo! - Cuando se encontraban hablando sobre que tan importantes eran las ventajas de tipo, Gary recordó el motivo por el que estaba en Kalos.

- ¿De qué se trata? - Gary ya se encontraba recogiendo sus cosas para irse cuando Ash formuló la pregunta.

- Nada importante. Esta interesado en la etapa evolutiva de Fletchling y quiere que le capture uno. Ya he seguido las rutas por las que hay más avistamientos así que no tendré problema en encontrarlos. ¡Nos vemos mañana Ash y Clemont! - Despidiéndose con la mano, Gary abandonó el lugar, con dirección a su objetivo.

- Yo no podré ver la batalla pero ya nos veremos otro día. ¡Adiós! - ante la invitación para ver el combate contra Tobias, Clemont tuvo que declinar la oferta porque tenía que hacer cosas en casa.

Una vez solos, ambos jóvenes avanzaron hacia Luminalia. En el camino, Clemont le explicaba a su amigo lugares de interés. El resto de la tarde pasó volando y cuando llegaron a Luminalia ya estaba oscureciendo, por lo que ambos jóvenes se despidieron.

- ¡Nos vemos el lunes Ash!¡Aunque sea el torneo de clasificación, espero que me cuentes todo sobre el combate de mañana!¡Mucha suerte y recuerda que tu secreto esta a salvo conmigo! - prometiéndole a su amigo de Kalos que le contaría todos los detalles el lunes, nuestro protagonista invocó a su inicial de fuego y tomó dirección hacia su casa sobre el lomo del lagarto. Al llegar a su morada, ceno rápidamente y se fue a dormir. Mañana tendría que estar muy espabilado así que necesitaba dormir todas las horas posibles.

Pueblo Crómlech – Varias horas antes

Rainer se bajaba del lomo de su ave al llegar a su destino. En ese pueblo tan enigmático ya le esperaba la mismísima campeona de Kalos. El maestro de Ash era buen amigo de la campeona y, ante la actividad extraña que hubo en la antigua base del Team Flare, este decidió acudir en su ayuda para investigar quien o quienes eran los entrometidos que estaban fisgoneando en ese lugar prohibido.

- ¡Hola Rai!¿Estás listo para entrar? - ante el asentimiento del hombre, ambos entrenadores de élite se introdujeron en el lugar. Para entrar tuvieron que dar una vuelta y entrar por un cráter, resultado de la batalla de hace mil años. Ya dentro, escucharon voces al final de un largo camino. Estos se aproximaron silenciosamente hasta estar casi a la altura de los intrusos.

- ¡Aquí no hay nada! -

- ¡Buscad bien! - cinco sujetos estaban husmeando en los restos de la base, tratando de encontrar algo. Las vestimentas de los cuatro sujetos que seguían las órdenes del quinto consistían en un traje negro con el logo de un fantasma grabado en el. El líder del grupo se percato de la presencia de alguien más en la sala.

- Creo que espiar a las personas no es muy ético que digamos -

- ¿Quiénes son ustedes? - Rainer y Diantha salían de su escondite con cautela, manteniendo sus manos cerca de su cinturón por si fuese necesario.

- Ohhh...Vaya vaya, pero mira a quién tenemos aquí. Si son la campeona de Kalos y el campeón de Kanto en persona. ¿Que se les ofrece? - el sujeto encaraba a ambos campeones con una sonrisa confiada en el rostro. Rainer se encontraba sorprendido ya que su título era algo secreto que muy poca gente sabía.

- No se quienes son pero como la máxima autoridad de Kalos quedan detenidos por infringir las normas y entrar en este lugar prohibido – Diantha liberaba a su Gardevoir mientras daba un paso al frente. No iba a consentir que violasen las leyes de su región y aún por encima se burlasen. Rainer también liberaba a su Darkrai, preparándose por su había algún ataque. El líder simplemente los miraba con una risa burlona.

- Yo no creo eso.¡Seguid con la búsqueda!Yo jugaré con ellos… - tras ordenar a sus secuaces, el hombre se giro hacia ambos campeones con una sonrisa que ocultaba intenciones mucho más sádicas. Este liberó al pokemon de la muerte: Yvetal. El aura oscura que emanaba el pokemon causó que un escalofrío recorriese el cuerpo de los dos campeones y sus pokemon.

- Como veo que no atacáis, empiezo a jugar yo...¡Yvetal, muéstrales tu poder!¡Ala Mortífera! -

- ¡Esquiva! - a pesar de tratar de esquivar el ataque, ambos pokemon de los campeones fueron demasiado lentos y recibieron el ataque mortal, haciendo que su energía vital les fuese arrebatada.

- ¡Bola Sombra!/¡Fuerza Lunar! - al unísono, ambos pokemon cargaron dos esferas de energía y las lanzaron hacia su rival. Yvetal fue capaz de esquivar la primera pero recibió de lleno la segunda. Aún así, el legendario soportó el ataque sin problemas y se dispuso a atacar nuevamente con su ataque destructivo, el cual fue esquivado con muchas dificultades por parte de los pokemon de los campeones.

- Jugar uno solo no es divertido así que yo también peleare en serio. ¡Juego sucio! - con una amplia sonrisa el entrenador de Yvetal pasó al ataque. El legendario se rodeo de energía oscura y golpeo a Darkrai y Gardevoir sin que estos pudiesen hacer nada. Ambos campeones miraban atónitos como un solo Yvetal estaba pudiendo con sus dos pokemon más fuertes. Cuando Diantha iba a realizar la mega-evolución, unas voces la interrumpieron.

- ¡Jefe!¡Lo hemos encontrado! - ante lo comunicado por sus reclutas, el entrenador de Yvetal sonrío devolviendo a este a su pokeball.

- ¡Estupendo! Bueno campeones, lamento tener que dejar nuestra batalla inconclusa pero ya tengo lo que quería… Darkmian. Recordad mi nombre – tras decir esto, todos los intrusos liberaron unos botes de gas y cuando el humo se disipo, ya no había rastro de ellos. Rainer y Diantha abandonaron el lugar muy sorprendidos y nerviosos. La mujer comenzó a realizar llamadas nada más salir del sitio y Rainer se fue de allí, prometiéndole a su amiga que investigaría sobre este enigmático grupo. El hombre sabía que algo gordo se estaba formando y necesitaba descubrir el que y quien era ese poderoso entrenador que los acababa de vapulear. Aún así, decidió posponer eso para más adelante ya que mañana tenía que presenciar la batalla de su discípulo y después volver a Kanto a ocuparse de su cargo. Ya tendría tiempo de encontrar información…

Reviews:

carlos29: ¡Muchas gracias! Espero que te vaya gustando como se van desarrollando las cosas xd

usuarix: Gracias jajajaja. Veamos que las cosas que les van sucediendo. Pd: el naruto shiny no puede faltar xddd

Sin más que decir, muchas gracias por vuestro apoyo y como siempre os animo a dejarme un comentario con vuestra opinión sobre la historia. Nos vemos dentro de poco con la continuación.¡Byeee!