Os pido que os leáis todo lo que digo al final del cap. Se agradece 3

En una casa de Pueblo Boceto un joven se encontraba desayunando tranquilamente junto a su madre. El día de hoy sería muy emocionante para este chico ya que tendría una batalla de élite para la que se había estado preparando muchos días atrás. Ash conversaba con su madre, la cual le tenía que dar una mala noticia.

- Lo siento hijo. Intente solucionarlo pero no pude así que no podré ver la batalla – Delia tenía que atender unos asuntos de su trabajo ese día y no podría estar en la batalla más importante para su hijo desde que perdió contra el mejor entrenador juvenil. A Ash no le agradaba que no pudiese estar su madre pero sabía que no podía hacer nada para evitarlo así que tenía que aceptarlo.

- Aún así, estarán Rainer y Gary. Todo saldrá bien – con una sonrisa, el muchacho asentía a lo dicho por su madre. Tras esto, cada uno se dedicó a sus cosas. Ash decidió descansar en su habitación mientras reflexionaba. Mientras tanto, Delia le dejaba la comida preparada a su hijo ya que tendría que ir a su lugar de trabajo antes de comer.

La mañana pasó rápido. Ash descanso todo el tiempo que pudo y lo único que lo interrumpió fue la llamada de Tobias, indicándole que el lugar donde tendría lugar su batalla estaba cercano a la estación de buses de Luminalia. A las 4 pm, Gary y Rainer se presentaron en la puerta del chico, preparados para acompañarle a su pelea. Habían decidido ir andando hasta la ciudad más grande de Kalos con el propósito de que Ash tomase aire fresco y que con eso se disipasen sus nervios. Durante el trayecto hablaron de cosas triviales y se evitó el tema de la batalla y de como la afrontaría Ash lo más que se pudo. Lo único que se mencionó sobre ella fue las palabras de confianza de Gary para Ash, diciéndole que no se preocupase, que pasase lo que pasase en la batalla, que lo afrontase con una sonrisa.

El tiempo transcurrió rápido y cuando se dieron cuenta ya estaban próximos a la estación de autobuses. Fuera de ella ya se encontraba Tobias que, tras saludarlos formalmente, los condujo a la casa donde tendría lugar su encuentro. Los tres provenientes de Kanto se quedaron maravillados por la casa que estaban presenciando. Esta contenía un amplio portal, con dos estatuas a los lados. En el interior tenía 4 pisos muy amplios con miles de decoraciones artísticas que haría arder de emoción a cualquier crítico de arte. Al atravesar el salón, bajaron por unas escaleras que los condujeron a un sótano. Cuando se estaban preguntando que hacían allí, Tobias encendió una luz y un enorme campo de batalla con gradas rodeándolo hacia acto de presencia.

- Esto es gracias a los años de trabajo de mi amigo. Él vendrá en seguida para hacer de árbitro si no tienes ningún inconveniente – Ash negó con la cabeza y se sentó en la grada junto a su Pikachu, reflexionando sobre lo que vendría a continuación. Tan pronto como se sentó, un hombre apareció por las escaleras por las que ellos habían bajado minutos antes. Con una apariencia de mediana edad, el dueño de la casa se presentaba.

- Buenas tardes. Mi nombre es Plutón y soy un científico. Actualmente estudio aquí en Kalos el origen de la mega-evolución y porque solo algunos pokemon son aptos para ella -con esa presentación, el hombre estrechaba su mano con los invitados.

- Plutón es un buen amigo mío. Lo conocí hace unos años en Sinnoh. Él estaba estudiando unos fósiles pokemon y yo buscándolos. Él fue el que me entrego mi Rampardos – el propietario de la casa asintió a lo dicho por Tobias pero demostró tener prisa por empezar la batalla.

- Estaría encantado de conversar sobre pokemon todo el día y más teniendo a un experto entrenador entre nosotros – miró a rainer haciendo una pequeña pausa – pero tengo unos asuntos que atender así que empecemos cuanto antes la batalla – dicho esto, el científico se dirigió al campo de batalla seguido de Tobias. Ash y compañía hicieron lo propio segundos más tarde.

Una vez posicionados en los extremos opuestos del campo de batalla, Plutón comenzó a estipular las normas de la batalla amistiosa.

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- Este será un enfrentamiento 6 vs 6 entre el Ash y Tobias. El primer entrenador que se quede sin pokemon será el perdedor. Dicho esto, ¡comenzad! - una vez dada la señal, Tobias lanzó su primer pokemon. Un imponente Lucario se presentaba en el campo de batalla. Ash contemplaba reflexivo al pokemon aural. En su interior dudas acudían a su mente. Esta sería su primera batalla seria desde su derrota fatal. Ash debía dejar de la do esos pensamientos y concentrarse en disfrutar plenamente esta batalla ya que no se jugaba nada. Dando un fuerte suspiro dejo sus emociones fluir y se concentró en el encuentro. Al echar la mano a su cinturon escogió una pokeball de el. Al mirarla mostró una sonrisa y lanzo al primero pokemon que daría inicio del duelo.

- ¡Adelante Snorlax! - El enorme pokemon apareció generando un enorme estruendo al tocar el suelo. Rainer y Gary contemplaban serios a Ash. Sabían que de aquí se podría ver la recuperación del chico desde aquel día.

- ¡Ultrapuño! - ambos fueron sacados de sus pensamientos puesto que la pelea había comenzado. Lucario salió despedido hacia Snorlax e impactó poderosamente el abdomen del pokemon normal. A pesar de la desventaja de tipo, Snorlax apenas se resintió, dando muestras de que Ash había solucionado los problemas de tipo.

- ¡Combate Cercano! - Tobias seguía presionando a su rival. Sabía que cuanto antes se lo quitase de encima mejor seria ya que a la larga, las defensas de Snorlax ganaría el combate. Los golpes de Lucario iban y venían en el cuerpo de Snorlax pero este resistía perfectamente los golpes. Aprovechando un hueco Ash ordenó a su pokemon usar su movimiento favorito; Golpe Cuerpo. El pokemon pesado se elevo sobre el suelo y antes de que Lucario reaccionase cayó violentamente sobre el. Ash esperaba que ese golpe dejase muy tocado al pokemon aural pero una vez disipado el humo Lucario seguía perfectamente salvo algunos rasguños, lo que demostraba que no solo Snorlax era resistente.

- ¡Combate Cercano otra vez! -

- Descanso – Lucario se abalanzó sobre Snorlax conectando fuertes golpes pero Snorlax ignoró los golpes y obedeciendo a su entrenador se puso a dormir. Tobias contemplo con desagrado esto pero tampoco pareció importarle mucho.

- Aprovechemos que esta dormido para tumbarlo,¡A bocajarro! -

- Ni lo pienses. ¡Snorlax es hora de comer pero primero debes vencer a ese pokemon! - Ash había entrenado con Snorlax para poder eliminar sus debilidades y parecía que surtía efecto. Snorlax abrió los ojos instantáneamente y se protegió a tiempo del golpe.

- ¡A Bocajarro! -

- Protección – La jugada se repitió pero para desgracia de Ash, la protección de Snorlax falló, recibiendo el golpe de lleno. Lucario acababa de perder muchas defensas pero ese golpe había dejado muy tocado a Snorlax por lo que el combate estaba en punto muerto.

- Descans… -

- ¡Yo primero! - Ash quería recuperar a su pokemon pero no se espero esa jugada por parte de Tobias. Lucario absorbió la energía del ataque y se recuperó completamente. Acto seguido Snorlax hizo lo mismo.

- ¿No es una jugada muy arriesgada por parte de Tobias? Es decir, él no puede despertar a Lucario y Ash a Snorlax si -

- Puede ser pero seguramente Tobias tenga algo en mente – Gary y Rainer conversaban sobre la batalla. El entrenador mas experimentado observaba curioso como se finalizaría esa batalla.

- No pasa nada. ¡Snorlax a comer pero antes usa Golpe Cuerpo! - Snorlax despertó y se abalanzó nuevamente sobre su rival confiado en que al estar dormido asestaría el golpe.

- ¡Lucario esquivalo y usa A Bocajarro! - para sorpresa de todos, Lucario se movió velozmente, esquivando el ataque y una vez en el suelo conectó un fuerte golpe en el cuerpo del gigante pokemon.

- ¡¿Qué?! - Ash estaba sorprendido por esa acción ya que Lucario seguía durmiendo pero logró moverse.

- Fácil. Lucario esta dormido pero su aura no. A través de ella puede moverse y ver a sus enemigos como si estuviese despierto – al escuchar esas palabras Ash ponía una mueca de disgusto. Tobias acababa de darle la vuelta a todo el combate en una sola acción pero Ash aún tenía una última baza.

- ¡Golpe Cuerpo otra vez! - si lograba conectar el golpe podría derrotar a Lucario ya que sus defensas estaban en las últimas. Lucario repitió la jugada anterior y se movió del lugar donde prevía que caería Snorlax.

- ¡Ahora! - Mostrando una increíble agilidad, Snorlax giro en el aire desplazándose hacia donde se había movido Lucario. Tobias no se espero eso pero logró reaccionar a tiempo.

- ¡Ultrapuño en el suelo a todo poder! - golpeando brutalmente el suelo, Lucario creo una honda expansiva que evito que Snorlax cayese al suelo y quedase suspendido en el aire por segundos. - ¡Y terminalo con A Bocajarro! - Ash, Gary y Rainer contemplaban incrédulos como Lucario salia despedido hacia Snorlax y lo embestía brutalmente, creando una fuerte explosión en la sala.

Una vez disipado el humo se pudo ver a un Snorlax completamente derrotado frente a un Lucario algo agotado pero en pie. Sin mucho más que decir, Ash agradeció el esfuerzo a su pokemon y lo introdujo en su poke ball. Tobias también decidió darle descanso a Lucario luego de la increíble batalla ya que sabía que lo necesitaría más adelante.

Mientras tanto, Ash pensaba que pokemon sería el siguiente. La derrota de Snorlax truncó sus planes de la batalla ya que pensaba que podría usarlo al menos en dos batallas. Ahora tendría que sacar a alguno de sus amigos y esperar que Tobías no sacase otro que le diese ventaja ya que a un entrenador como ese no se le podía dar ventaja.

- Confío en ti, ¡Krokodile! - el siniestro lagarto salía a escena colocándose sus peculiares gafas mientras observaba serio el campo de pelea. Tobías tenía un perfecto rival para el aparte de que así comprobaría el fruto de su entrenamiento. De la poke ball lanzada por Tobías se presentó el pokemon fantasma Gengar.

- ¡Buena baza! / ¡Bola Sombra! - ambos entrenadores no perdieron el tiempo y dieron las respectivas ordenes a sus pokemon. Krokodile se lanzó velozmente hacia Gengar, el cual comenzó a formar una esfera de energía en sus manos que lanzó hacia su oponente. El lagarto logró esquivarla a duras penas y golpeo al fantasma fuertemente; haciendo que retrocediese.

Ash quería aprovechar su ventaja de tipo al máximo así que siguió ordenando a su pokemon ataques directos. Gengar solo trataba de esquivar y lograr confundir a su rival pero la velocidad del lagarto se lo impedía, haciendo que fuese debilitándose poco a poco. En un movimiento precipitado de su rival, Tobias vió el momento perfecto para darle la vuelta a la pelea.

- ¡Ahora!¡Hipnosis! - el descuido de Ash provocó que una energía oscura rodease a su pokemon y lo sumiese en un profundo sueño. Gengar comenzó a golpear a su rival con repetidas Bola Sombra mientras que Ash trataba que se levantase desesperado.

- ¡Vamos amigo, se que puedes, despierta! -

- ¡Terminemos esto Gengar, Pesadilla y Come Sueños! - Krokodile seguía sin despertar y esto sería garrafal para nuestro protagonista. Gengar introdujo en el sueño del lagarto fuertes pesadillas que sin duda iban haciendo efecto en el pokemon siniestro. Prueba de ello eran sus gestos de dolor en su rostro. Al cabo de unos segundos, Gengar se aproximo al pokemon de Teselia y devoró sus sueños, provocando que se despertase en el suelo.

- ¿Puedes continuar? - mostrando su determinación, Krokodile se incorporó como pudo y se dispuso a continuar la batalla. Tobias admiró el gesto pero no iba a permitir que ganase la batalla.

- ¡Termina con Bola Sombra! -

- ¡Es todo o nada Krokodile! ¡Usa Enfado! - ambos pokemon cargaron sus ataques. Gengar formó una vez más una esfera oscura en sus manos mientras que Krokodile se rodeada de la energía de los dragones para acabar con su oponente. Lo que no se espero Tobias fue que Krokodile tuviese suficientes fuerzas para plantarse velozmente frente a Gengar, el cual aún preparaba su ataque. Antes de recibir el impacto, Tobias ordenó un cambio de ataque.

- ¡Mismo destino! - el ataque resonó en los oídos de Ash como si de explosiones se tratasen. Gengar envió una energía azulada al cuerpo de Krokodile antes de que impactase en él. Con el golpe Gengar quedó debilitado pero para el desagrado de Ash, se llevó con el a Krokodile, el cual lucía también debilitado próximo a Gengar.

- Maldita sea – Ash lamentaba su derrota. Si no hubiese ordenado atacar impulsivamente a Krokodile, este no hubiese dejado un espacio y no hubiese recibido todo el daño tras la hipnosis. Sus pensamientos fueron interrumpidos por la aparición del siguiente pokemon de Tobias. Un enorme Golem salía a escena. Ash no había visto nunca a ese pokemon así que intuía que sería nuevo por lo que trató de aprovechar eso para enfrentarlo a su pokemon menos experimentado.

- ¡Glalie! - el pokemon de hielo salió de su poke ball emitiendo su grito característico. Tal y como solía hacer normalmente, trató de acercarse a su entrenador pero al comprender donde estaba volvió a su posición, listo para el enfrentamiento.

- ¡Ventisca! -

- ¡Resiste y Pedrada! - una fuerte corriente de hielo fue lanzada hacia el pokemon roca. Este resistió el ataque ya que era incapaz de esquivarlo y posteriormente comenzó a lanzar piedras a su rival, el cual las esquivaba dificilmente. Tras el primer intercambio de golpes, Golem ya lucía bastantes daños, cosa que comprendía Tobias ya que era nuevo en el equipo y no estaba al nivel del resto. Ash veía la victoria de cerca por la diferencia de fuerza así que decidió hacer un movimiento arriesgado cuando su rival se aproximo a Glalie usando Desenrrollar.

- ¡Aprovecha su proximidad! ¡Frío Polar! - el ataque que debilitaba de un golpe era lanzado. Si este conectaba con Golem sería una victoria instantánea. Golem golpeo a su rival y Glalie liberó su energía tras eso.

El ataque que usualmente fallaba no falló para sorpresa de todos y debilito a Golem. Ash por fin saboreaba la primera victoria y ahora si que pensaba que podría ganar. A pesar de esto, había alguien en las gradas que no compartía esa opinión.

- ¡Genial Ash! ¡Sigue así y podrás ganar! -

- Yo no creo eso – Rainer cortaba la alegría de Gary y ante la mirada interrogativa de este procedió a explicarse. - Esta atacando impulsivamente, sin pensar una estrategia o observar el campo de batalla con detenimiento, tal y como hacia antes. Tal vez eso le funcione con entrenadores no tan experimentados pero con Tobias no. Ese chico es muy bueno y sus pokemon también. Si Ash quiere ganar esta batalla va a tener que cambiar mucho su forma de atacar -

- En la batalla que tuvimos ayer, él ideo muchas formas de atacar, me recordó como antaño. Cual es el motivo por el que aquí no. -

- Tal vez contigo tuviese tiempo de pensar o no estuviese bajo tanta presión pero aquí, donde el más mínimo error se paga caro, no esta pensando – Gary reflexionaba sobre lo dicho por su acompañante. Durante su batalla con Ash, su amigo había ideado buenas estrategias de batalla y, tras fijarse en lo que decía Rainer, comprobó que aquí no había hecho ninguna estrategia y solo atacaba impulsivamente o por instintos. El joven no pudo seguir con sus pensamientos debido a que la batalla continuaba.

- ¡Infernape necesito tu ayuda! - el poderoso inicial de Sinnoh hacia aparición en la batalla. Tobias sonreía por ver a su compañero de vida en escena nuevamente. Desde pequeño ese pokemon le acompañó a todas partes y si hoy era algo se lo debía en gran parte a él.

Ash, con el ánimo subido por la victoria anterior, decidió continuar con Glalie. Sabía que su pokemon no sería capaz de resistir mucho contra el mono de fuego pero quería desgastarlo lo suficiente para que su inicial de Hoenn pudiese ganar.

- ¡Demosles una lección Infer!¡Envite Igneo! -

- Protecc… - la orden de Ash se vió interrumpida por la velocidad de su oponente. Antes de poder terminar la oración Infernape ya había golpeado con su cuerpo cubierto de llamas a Glalie. El pokemon de tipo hielo salió despedido hacia una pared del gimnasio, donde quedo completamente debilitado.

Ese pokemon no era nada normal. Ash era consciente de eso pero sabía que no tenía que preocuparse, ¿o si?.El temblor de sus manos le indicaba lo contrario. Una gota de sudor recorrió a Ash. Esto era lo que quería vivir nuevamente; el poder disfrutar de una batalla aún cuando fuese por debajo. Justo después una sonrisa apareció en su rostro, una sonrisa que sorprendió a Rainer y Gary pero que posteriormente les alegro. Sabían que algo había vuelto al chico. Aquello que creían que había perdido hace tiempo; el disfrutar una batalla sin importar el resultado.

- ¡Esto se pone emocionante! ¡Vamos Sceptile, demuéstrale quién manda! - el inicial de Hoenn hacia escena, con su peculiar rama en su boca. Ambos pokemon se miraron de forma retadora mientras sus entrenadores se preparaban para continuar la batalla.

- ¡Demuestra quién es más rápido!¡A Bocajarro! -

- ¡Si es en velocidad no nos ganaran! ¡Esquiva todo y carga Rayo Solar! - ambos pokemon iniciaron una persecución por todo el campo de batalla. Infernape era muy rápido pero Sceptile no se quedaba atrás. El pokemon planta acumulaba mucha energía en su boca mientras esquivaba todos los intentos de golpearle de Infernape. Cuando su ataque estuvo listo lo lanzó en dirección del simio de fuego pero si su rival esquivo todos sus ataques, él no iba a ser menos así que girando en el aire esquivo el poderoso ataque tipo planta.

- ¡Lanzallamas! -

- ¡Cola Dragón en el suelo! - Infernape escupió un torrente de llamas en dirección de su adversario pero este golpeo potentemente el suelo haciendo que se resquebrajase y muchas rocas saliesen despedidas hacia arriba, parando las llamas en seco. - ¡Golpea las rocas hacia él y usa golpe aéreo! - Sceptile giro sobre si mismo, lanzando las rocas a su rival como si fuesen proyectiles. Infernape nada pudo hacer para evitarlas y recibió los golpes de lleno. Medio confuso, el simio trató de adivinar donde se encontraba su adversario pero la cortina de humo se lo impedía. Cuando logró sentirlo ya era demasiado tarde. Sceptile atravesó la cortina de humo como un cohete y, con una energía azulada en sus manos, golpeo a su rival brutalmente, haciendo que saliese despedido hacia atrás.

Tobias estaba sorprendido. Ash había logrado aprovechar su entorno a la perfección y usándolo a su favor había ocasionado un grave daño en su pokemon. El originario de Sinnoh mostraba una amplia sonrisa. El duelo se estaba poniendo interesante y eso era lo que deseaba cuando retó al chico de Kanto.

- ¿Infernape todo bien? - el mono de fuego respondía afirmativamente a su entrenador y amigo. Si bien podía seguir peleando, esa sucesión de golpes le habían hecho bastante daño.

- ¡Sigue así Ash! - desde las gradas Rainer animaba a su pupilo. Esa estrategia ideada por Ash había entusiasmado al reconocido entrenador de Kanto. El Ash que estaba peleando ahora era el Ash que había conocido tiempo atrás y el mismo que había ganado el campeonato Intercolegial y por eso no dudaba en reconocérselo.

- ¡Si! ¡Sigamos Sceptile! ¡Lluevehojas! -

- ¡Esquiva! -

- ¡Una y otra vez Sceptile! ¡Lluevehojas! - ambos pokemon parecían bailar en el campo de batalla. Infernape iba de un lado a otro mientras esquivaba los torrentes de hojas. Sceptile se movía tratando de asestar el golpe desde distintos ángulos. Ambos pokemon estaban dando una auténtica exhibición de poder.

- ¡Ahí! ¡Lluevehojas! - Infernape se encontraba en una posición perfecta para Sceptile así que este lanzó el torrente de hojas en su dirección.

- ¡Llamarada! - cuando ya se acercaban las hojas, Infernape emitió un poderoso torrente de fuego que incendió todas las hojas y se dirigió inevitablemente hacia Sceptile.

El ataque colisionó con su objetivo, creando una fuerte cortina de humo en el acto. Cuando esta se disipó se podía ver a un lastimado Sceptile en pie, dispuesto a continuar el enfrentamiento. Del otro lado Infernape no estaba mucho mejor. El daño y el cansancio también habían hecho mella en él pero seguía en pie, listo para otro round más. Ambos entrenadores sabían que sería el último ya que ambas habilidades, tanto espesura como Mar llamas habían sido activadas.

- ¡Este será el último golpe! ¡Sceptile esquiva todo lo que venga mientras cargas Rayo Solar! -

- ¡Lo mismo digo! ¡Infer, acabalo con Énvite Ígneo! - al mismo tiempo, ambos pokemon partieron de sus lugares para realizar las respectivas ordenes. Mientras Sceptile cargaba una enorme cantidad de energía en su boca, Infernape, rodeado de enormes llamas, se abalanzaba sobre su rival tratando de embestirlo con su ataque. El simio había aumentado su velocidad pero Sceptile era capaz de evitar que se produjese el contacto. Durante las esquivas, ambos pokemon se encontraron frente a frente en el aire y sus entrenadores sabían que ese era el momento que buscaban.

- ¡AHORA! / ¡LANZALLAMAS! - ambos ataques fueron lanzados, impactando en sus debidos objetivos. La colisión creo una fuerte explosión que hizo perder la visión del campo de batalla y al mismo tiempo hizo que los escudos del campo moderno para evitar daños a los entrenadores o espectadores se activasen. Cuando se disipo todo el humo se pudo ver a Sceptile completamente debilitado mientras que Infernape se mantenía en pie a duras penas.

- Infernape, lo hiciste bien – el simio se giro hacia su entrenador y, tras mostrarle una amplia sonrisa mientras levantaba su pulgar, se desplomó sobre el campo de batalla completamente debilitado. Tobias solo pudo sonreír y, al igual que Ash, agradeció a su amigo por el esfuerzo realizado y lo regresó a su pokeball. Esa batalla sin duda la había disfrutado; sentimiento que compartía con Ash.

- Si te soy sincero pensaba usar a Infernape con más pokemon pero tu Sceptile lo ha impedido. Te felicito, es realmente fuerte -

- Pienso lo mismo – ambos entrenadores se sonreían mientras halagaban al otro. Los dos estaban empezando a disfrutar esta batalla como nunca, sobre todo Ash, el cual hacia tiempo que no tenía esa sensación en una batalla.

- ¡Sigamos peleando en esta emocionante batalla, Ash Ketchum! -

- ¡Si! -

- ¡Preparate para ver al que acabará con el resto de tu equipo! ¡Ve, Entei! - el legendario pokemon perteneciente a Jhoto hacia escena. Este se posó sobre el campo con elegancia pero generando una fuerte presión que hizo sudar frío a Ash. El chico de Kanto sabía que ahora venía la parte más difícil de la batalla, aquella en la que los legendarios hacían escena. Una poke ball se movía ansiosa por salir del cinturón del chico, el cual la tomó sonriendo y la lanzó al aire para liberar a su ocupante.

- ¡Tengo el rival perfecto! ¡ Muestra tu poder, Charizard! - el imponente pokemon salió de su poke ball y se posó en el campo de batalla emitiendo un poderoso rugido. Tras esto, observó a su rival de forma desafiante mientras que Entei le miraba con superioridad, cosa que molesto al semi-dragón.

- ¡Charizard eh! ¡Estupendo! ¡Entei muéstrale lo que es un ataque de tipo fuego! ¡Lanzallamas! -

- ¡Eso lo veremos! ¡Lanzallamas tú también! - ambos pokemon lanzaron fuertes torrentes de fuego en dirección a su oponente. Los ataques colisionaron y se movían en función de la fuerza del chorro. Para sorpresa de Entei, el lanzallamas de su adversario estaba ganando la pelea de fuerza por lo que tuvo que apartarse de la trayectoria, evitando ser golpeado.

- ¡Garra Dragón! -

- ¡Colmillo de Fuego! - Entei y Charizard se lanzaron hacia su rival velozmente. Ya a la altura, Charizard se dejó morder para la sorpresa de Entei y Tobias y después lo golpeo con sus garras en el abdomen haciéndolo retroceder.

- Pelea en serio. Charizard no está contento con la batalla – un rugido del pokemon de Ash confirmo lo dicho por su entrenador. Tobias solo sonrío. Sabía que Entei solo estaba probando a su rival y por la mirada interesada de su pokemon sabía que la verdadera batalla iba a comenzar.

- ¡Muy bien. Démosle lo que pide, ¡Estallido! -

- ¡Eso es lo que queremos! ¡Infierno! - la tierra comenzó a temblar debajo de Charizard y una explosión se produjo debajo de él pero para la sorpresa de Entei, Charizard había evitado el ataque y estaba emitiendo mucho calor hacia el, causando que se incendiasen algunas puntas de su pelaje.

El perro legendario se lanzó sin recibir orden hacia su rival, completamente molesto. Antes de poder reaccionar, Charizard ya había recibido un fuerte pisotón que lo estrelló contra el suelo.

Una vez en pie, imitando la acción de su oponente, Charizard se lanzó sobre su oponente sin recibir orden y conectó un fuerte golpe con su cola en Entei.

A partir de ese momento, la batalla tomó un rumbo inesperado. Charizard y Entei comenzaron a golpearse continuamente sin recibir ninguna orden de sus entrenadores. Zarpazos, cabezazos y ataques de tipo fuego iban y venían por parte de ambos pokemon. Tanto Ash como Tobias miraban la pelea sin querer interrumpir. Eran conscientes de que sus pokemon eran muy orgullosos y que querían demostrarle a su rival todo su poder sin recibir ninguna orden, tal y como si fuesen pokemon salvajes.

Tras muchos intercambios de golpes, ambos pokemon seguían en perfectas condiciones de pelear, cosa que impresionó a los presentes. Ash contemplaba como su pokemon actuaba bajo su propio juicio pero no dejaba de prestarle atención, como esperando alguna orden de su entrenador. Aprovechando la pausa de golpes, Ash se unió de nuevo a la batalla.

- ¡Ganemos esto juntos Charizard! ¡Enfado! - Charizard se envolvió en energía rojiza y se lanzó contra su oponente, tal y como se lo había ordenado su entrenador.

- ¡Dejame ayudarte Entei!¡Usa… - Tobias intentaba imitar a su adversario pero en cuanto Charizard preparó su ataque, el perro legendario ignoró a su entrenador y se lanzó contra su oponente, dispuesto a conectar un fuerte cabezazo.

A pesar de poseer la condición de pokemon legendario por su fuerza, Entei salió despedido del choque con Charizard y se estrelló contra el suelo. Al cabo de unos segundos se incorporó molesto y adolorido. Ese ataque frontal le había hecho mucho daño y se notaba por los notorios rasguños que habían aparecido en todo su cuerpo.

- ¡Vamos amigo, juntos podemos ganar! ¡Trata de… - nuevamente el legendario no obedeció a su entrenador y se dirigió directamente hacia Charizard.

- ¡Esquiva y golpéalo con Cola Dragón! - ante la impulsividad de Entei, Charizard solo tuvo que emprender el vuelo, esquivando el impacto. Después se aproximo al perro legendario y, con su cola brillando, lo impactó violentamente, haciendo que Entei se estrellase nuevamente contra el suelo.

- ¡Por favor Entei! - una vez Entei se puso en pie,las heridas en su cuerpo ya empezaban a ser muy notorias y el cansancio se percibía perfectamente en el legendario, el cual jadeaba rápidamente. A pesar de las suplicas de su entrenador, el perro de fuego lanzó un poderoso lanzallamas a Charizard, desobedeciendo a su entrenador una vez más. El torrente de fuego impactó con algo, levantando una nube de polvo en el proceso.

- ¡Delante de ti!

- ¡Movimiento Sísmico! - sin que Entei se percatase, Charizard había esquivado su ataque y se dirigía hacia él velozmente. El aviso de Tobias no fue suficiente ya que cuando el perro legendario quiso reaccionar, este ya estaba en los aires, siendo sujetado por su oponente. El pokemon de Jhoto trató de zafarse de Charizard mediante mordiscos pero el semi-dragón resistió el daño y, tras girar varias veces en el aire, soltó brutalmente contra el suelo a Entei.

Haciendo gala de su título, el perro legendario se levantó nuevamente pero su aspecto dejaba claro que estaba en las últimas. Su visibilidad también se había visto reducida debido a un golpe. Prueba de ello era que mantenía su ojo derecho completamente cerrado. Ash sabía que era esta su oportunidad de acabar la pelea así que no perdió el tiempo.

- ¡Acabalo! ¡Anillo Ígneo a todo poder! - Charizard generó mucha energía en su puño e impactó el suelo con el. Una grieta se fue abriendo camino hacia Entei, el cual solo pudo ver como un enorme cráter se abría bajo sus pies y se producía una explosión que lo envolvía de lleno.

Una vez dispersado el polvo, ambos pokemon lucían en cada esquina del destrozado campo de batalla. Solo había algo que los diferenciaba. Mientras Charizard estaba posado delante de su entrenador, esperando la continuación del enfrentamiento, Entei lucía tumbado en el suelo completamente debilitado. Tobias solo pudo dar un suspiro y regreso a su pokemon a la poke ball, agradeciéndole su trabajo y prometiéndole que trabajaría duro para que lo reconociese como su entrenador. Al ver esto, Ash habló tratando de animar a Tobias.

- Es difícil manejar a los legendarios -

- Y que lo digas. Se ve que aún no me reconoce como su entrenador -

- Lo hará. Estoy seguro de eso. Ambos sois fuertes así que no me imagino lo que hará cuando te obedezca

- La próxima vez que nos veamos te aseguro que lo comprobarás. Y ahora… ¿te parece si continuamos la batalla? - tras decir esto, Tobias volvió a lanzar al campo de batalla a su Lucario, el cual ya lucía mucho mejor después de su batalla con Snorlax. A pesar de su batalla con Entei, Charizard lucía bastante bien y tan solo los jadeos lentos mostraban que venía de una dura batalla.

- ¡Lucario, aprovechemos que está débil! ¡Ultrapuño! -

- ¡Una vez te golpee usa Lanzallamas! - Ash sabía lo orgulloso que era su pokemon y era consciente de que tras esas palabras de Tobias ni se iba a dignar a esquivar el golpe así que tan solo le ordenó un contraataque.

Tobias se sorprendió con las acciones de su rival. A pesar de no haber sufrido tantos daño de la batalla contra Entei, recibir un golpe directo de su Lucario era demostrar demasiada confianza en su pokemon. Lucario envolvió su puño en energía rojiza y se lanzó contra Charizard, golpeando su abdomen de lleno. El inicial de Kanto ni si quiera se movió y, una vez Lucario estuvo a su altura, escupió un torrente de llamas que envolvió a Lucario de lleno. Tras disiparse las llamas se pudo ver a un adolorido Lucario tratando de incorporarse con mucho esfuerzo. Ese lanzallamas era mucho más potentes que los anteriores y eso hizo pensar a Tobias que Charizard estaba cerca de activar su habilidad. Aún así, lo que más le preocupó fueron las pequeñas flamas que salían del cuerpo del pokemon aural, indicando que estaba quemado.

- Maldición...No durará mucho… - Observaba a su lastimado pokemon. Sabía que no resistiría muchos más golpes y no tenía pinta de que Charizard fuese a ser compasivo. Si perdía esa batalla tendría que confiar todo a su último pokemon y, aunque supiese que era demasiado fuerte, le preocupaba cuanto pudiese aguantar Charizard para que luego Pikachu solo tuviese que rematar la faena. Con esos pensamientos en mente fue interrumpido por Ash.

- ¡Lanzallamas nuevamente! -

- ¡Yo primero! ¡Rápido! - Lucario logró enviar su ataque a Charizard antes de que este arrojase las llamas y, cargando su lanzallamas también, lo envió directo a su rival. Ambos ataques colisionaron pero la fuerza del ataque de Charizard era mayor, lo cual hizo que arrase con el lanzallamas rival y se dirigiese a su objetivo. En última instancia, Lucario logró evitar el ataque de un salto pero quedó desprotegido en el proceso, cosa que Ash no desaprovecharía.

- ¡El último golpe Charizard! ¡Puño Trueno! - sin poder hacer nada para evitarlo, Lucario y Tobias cerraron los ojos en el impacto y, una vez disipado el humo creado por el golpe, Tobias los abrió para poder observar a su pokemon tirado en el suelo con los ojos en espiral.

- ¡Estupendo Charizard! ¡Solo falta uno! - Charizard gruñía fuertemente mientras Ash lo felicitaba con alegría, sentimiento que compartían en las gradas aunque no todos.

- ¡Si sigue así podrá ganar! -

- No te precipites – Rainer no compartía la felicidad de Gary. Si bien estaba feliz porque su pupilo estuviese disfrutando de una batalla después de mucho tiempo, sabía que lo más difícil estaba por llegar.

- ¿A que te refieres? -

- Piensa. Tobias solo ha mostrado a 5 pokemon por lo que le falta uno por saberse. Adivina cuál es -

- No...¿Darkrai? - Gary hacía una pregunta retórica consciente de que el mismo sabía la respuesta. Rainer solo asintió. El poderoso entrenador estaba dispuesto a ver el desenlace de la batalla, más aún cuando Tobias poseía un pokemon capaz de aterrar al ser más valiente y su vez, su pokemon más fuerte.

- Lamento tener que dejar todo en tus manos… ¡A pelear Darkrai! - el legendario pokemon apareció en escena y una vez estuvo sobre el campo de batalla, creo una presión en el ambiente que hizo sudar frío a todos.

Ash sabía del poder de ese pokemon. Poseer un legendario siendo menor de edad era algo casi imposible pero Tobias poseía dos y si había capturado al segundo era gracias al primero. El chico de Kanto podía asegurar que el Drakrai de Tobias podía darle pelea a cualquier pokemon de su maestro y eso lo abrumaba. Aún así, estaba dispuesto a dar el todo por el todo en la batalla y viendo la mirada de Charizard sabía que el haría lo mismo.

- ¡Lanzallamas! - sin achicarse ante su rival, Charizard escupió sus llamas sobre su objetivo pero cuando iba a ser el momento del impacto, este desapareció de la vista.

- ¡Bola Sombra! - Darkrai, quien se había posicionado detrás de Charizard al esquivar el ataque, tenía su esfera oscura cargada y la arrojo sobre su rival con una mirada tétrica. El ataque dió en el blanco y un grito de dolor se pudo escuchar de Charizard. Cuando ambos pokemon quedaron a la vista, Charizard ya no se veía tan bien como antes y eso Ash lo sabía; debía evitar más ataques directos o si no perdería el combate.

- ¡Vuela y cuando veas un hueco golpéalo con doble Puño Trueno! - Charizard emprendió el vuelo y trató de golpear a su rival sin éxito. La velocidad de Darkrai era muy superior y apenas podía seguir con la vista al pokemon oscuro.

- ¡Bombardéalo con Bola Sombra! - lo que más temía Ash sucedió. Desde varios puntos del campo de batalla comenzaron a aparecer Bolas Sombra en dirección a su pokemon. Los movimientos de Darkrai eran rápidos y precisos y Charizard apenas podía esquivarlos.

- ¡Más rápido! - la velocidad con la que eran lanzadas las esferas se incrementó, haciéndole a Charizard tarea imposible evitarlas. Tras disiparse el polvo generado por la explosión, Ash observaba atónito como si pokemon yacía en el suelo inerte.

Cuando ya se iba a dar la victoria a Darkrai, Charizard comenzó a incorporarse lentamente. La flama de su cola era realmente grande y su cuerpo estaba envuelto en un tono rojizo, cosa que indicaba que su habilidad había sido activada. El orgulloso pokemon se negaba perder. Desde siempre había tenido cierta repulsión por los legendarios al considerarse a estos como entes superiores. Las formas de atacar de estos y sus miradas de superioridad le hacían hervir la sangre. No estaba dispuesto a perder y mucho menos ante un legendario.

- ¿Charizard estás bien? - ante la pregunta de su entrenador, Charizard rugió, haciendo retumbar la sala en la que se encontraban. Él estaba dispuesto a ganar la batalla por él y por su amigo, al cual no quería ver triste nunca más.

- Tu Charizard es realmente admirable. Ha recibido dos ataques directos de mi Darkrai y sigue en pie dispuesto a dar pelea. Esto es algo que no pasa mucho así que deberías estar orgulloso de semejante pokemon. Aún así...nosotros no perderemos. ¡Termina esto con Bola Sombra! -

- ¡Contrarresta con Lanzallamas! - la esfera de energía oscura fue lanzada hacia Charizard, el cual emitió un poderoso Lanzallamas. El torrente de fuego eliminó la esfera oscura y siguió su curso hacia su objetivo.

Darkrai logró esquivar a duras penas el fuego pero, tras recibir la orden de parte de Ash, no pudo esquivar el Puño Trueno que recibió de Charizard. Ash se alegró con esa acción. Por fin había logrado golpear al legendario y eso era un paso más hacia la victoria.

- ¡Sigamos así! ¡Presiónalo con Cola Dragón! - el inicial de Kanto envolvió su cola con la energía de los dragones y comenzó a perseguir a Darkrai. La velocidad del tipo fuego se había incrementado y ante la mirada atónita de Tobias, Charizard era más veloz que Darkrai. El semi-dragón golpeaba el suelo tratando de dañar a su objetivo sin éxito.

Continuos golpes iban y venían de parte de Charizard mientras Darkrai bailaba al compás de los golpes, tratando de esquivarlos. El no haber alcanzado a su rival enfureció a Charizard aún más, haciendo que incrementase la velocidad de los golpes. Lo que había sido una bonita danza de Darkrai se había convertido en un feo baile, lleno de trompicones y tropiezos, digno de unos novatos. Siendo incapaz de seguir esquivando, Darkrai recibió el golpe, el cual hizo que retrocediese unos cuantos metros, y contraatacó con una Bola Sombra pero ante la mirada asombrada de entrenador y pokemon, Charizard mordió la esfera, haciendo que se evaporase en el acto.

Tobias no cabía en su asombro. Había presenciado el poder de ese pokemon en las batallas anteriores pero esto se salía de sus cálculos sobre el poder del tipo fuego. Y las razones eran que en este momento era Charizard el que tenía la ventaja y como siguiese así el poderoso inicial acabaría la batalla el solo.

- ¡Puño Trueno! - Ash no quiso dejar respirar a su rival y comandó a su pokemon un nuevo ataque. Con su puño cubierto en su totalidad por electricidad, Charizard se lanzó sobre su rival con mucha velocidad.

- ¡Finta defensiva y Brecha Negra! - utilizando el movimiento que habían estado practicando, Darkrai esquivó el golpe de Charizard y una vez estando detrás de él completar la orden de su entrenador era pan comido. Ante la mirada asombrada y asustada de Ash, el legendario sumió a Charizard en un mundo de tinieblas del cual no debería salir.

- ¡Eso es! ¡Ahora vayamos por la victoria Darkrai! ¡Pesadilla! - a pesar de estar inmóvil, Darkrai se había introducido en el sueño de Charizard e hizo que sus peores miedos apareciesen en él. La cara de sufrimiento del pokemon de fuego demostraba que eran un éxito. Ash nada podía hacer; solo mirar y animar a su pokemon a salir de ese sueño.

- ¡Vamos amigo, se que puedes! - por mucho que Ash suplicase, Charizard no despertaba y se iba debilitando lentamente mientras sus peores miedos lo atormentaban

-¡El último golpe! ¡Come Sueños! - en un rápido movimiento, el legendario se aproximó a Charizard y le arrebató los sueños pero causándole a un más dolor. El cuerpo de Charizard dejó de agitarse y su rostro dejó de tener facción alguna. Simplemente yacía inerte en el suelo, totalmente debilitado...o eso era lo que se creía.

- Lo hiciste genial amigo. Te mereces un gran descanso – cuando Ash estaba apunto de regresarlo a su poke ball, el cuerpo de Charizard se movió. El pokemon de Ash se comenzó a mover lentamente, tratando de incorporarse con demasiadas dificultades.

Incrédulos, sorprendidos, estupefactos… No habían sinónimos suficientes para describir lo asombrados que estaban, no solo Tobias y su pokemon, si no todos los de la sala al ver como, después de recibir semejante paliza y haber peleado contra dos rivales más, Charizard se terminaba de incorporar en el campo de batalla. Su aspecto era realmente malo. Cortes por todo su cuerpo, un ojo medio cerrado, respiración entrecortada,etc. Todo eso era lo que, a la vista, mostraba Charizard. Aún así ahí estaba, en pie, dispuesto a seguir batallando hasta lograr la victoria.

En su interior Charizard estaba llevando una ardua batalla contra el cansancio y el dolor pero todo eso era mucho menos importante que su deseo principal: ser el pokemon más poderoso de Ash. El inicial de tipo fuego estaba harto de que Pikachu se llevase las mejores peleas, estaba harto de ver como su entrenador confiaba en la rata eléctrica para enfrentarse a los mejores pokemon, estaba harto de ser el segundo mejor. Es por eso que seguía en pie. En circunstancias normales ya habría sido debilitado pero en este momento no. Iba a demostrarle a todos que a partir de ahora él era el mejor pokemon de Ash, el que debería ser el último en salir, el que pelease sin estar cansado contra los mejores pokemon rivales. Para llevar a cabo todo eso debía empezar por derrotar a Darkrai y así mostrarle a su entrenador que no hacía falta Pikachu, que él era suficiente. Con todos estos sentimientos que corrían por su cuerpo, la flama de su cola creció aún más, llegando a dejar con los ojos abiertos a todos los de la sala, a todos menos uno.

Ash se encontraba inmóvil. Estaba realmente preocupado por su pokemon. Los recuerdos dolorosos de su batalla contra Invencible estaban más presentes que nunca. Otra vez se encontraba en esa situación pero esta vez no iba a permitir que sucediese de nuevo.

- Charizard no estas en condiciones de pelear. Regresa por favor – el tipo fuego simplemente no miró a su entrenador, ignorando sus súplicas.

- Por favor...Si te pasa algo yo...yo… - Ash estaba apunto de romperse. Su trauma estaba apareciendo de nuevo y parecía inevitable pero para su sorpresa, Charizard envió un débil lanzallamas a su cuerpo, mostrando su molestia con la mirada.

- Charizard – Ash se encontraba sorprendido. No entendía las acciones de su pokemon. No comprendía porque Charizard no quería regresar a su poke ball. No lo entendía.

- ¡¿ASH DE VERDAD QUE NO LO ENTIENDES?! - Rainer le gritaba a su pupilo desde las gradas. Ash simplemente le dirigió la mirada confuso y asustado.

- CHARIZARD NO SE PIENSA RENDIR. ES CIERTO QUE ESTÁ CANSADO PERO ÉL QUIERE SEGUIR Y TÚ COMO SU ENTRENADOR DEBES APOYARLO – las palabras de Rainer entraban en la cabeza de Ash con fuerza, resonando en todas partes . - SI TÚ REACCIONAS ASÍ CADA VEZ QUE UNA BATALLA ESTÉ EN TU CONTRA SERÁ MEJOR QUE NO PELEES NUNCA MÁS. SI NO ME CREES, MIRA A TU POKEMON Y PREGUNTALE SI NO TENGO RAZÓN – tras escuchar esto, Ash miró a su pokemon, el cual le sonrió con una mirada decidida, dispuesto a seguir peleando. Un nuevo brillo en los ojos de Ash apareció y junto a él una sonrisa adornó el rostro del chico. Tras acomodarse la gorra miro al frente y habló.

- Siento haber reaccionado así amigo. Está vez será diferente – Ash estaba de vuelta. El verdadero Ash estaba de vuelta. Charizard sonrió al ver a su entrenador de vuelta y emitió un poderoso rugido aunque después se doliese por los golpes. Rainer se sentaba en su sitio sonriendo. Por fin Ash se había recuperado y eso era algo que solo hubiese sido posible gracias a los pokemon del chico. Tobias también se alegraba. Él sabía que Ash había estado mal tras aquella batalla y ver como se recuperaba le alegraba.

- Me alegra tu vuelta pero nosotros queremos terminar esta batalla! ¡Bola Sombra! -

- Descuida. Nosotros ganaremos. ¡Lanzallamas! - el inicio del fin de la pelea comenzaba. Charizard contrarrestó la esfera oscura con sus poderosas llamas, creando una explosión debido al empate de fuerzas. Inmediatamente después, Ash ordenó atacar con Puño Trueno y Tobias con Garra Umbría. Ambos pokemon comenzaron a colisionar sus ataques buscando golpear directamente al rival pero por muy sorprendente que fuese, ambas fuerzas estaban igualadas. Ante los contínuos golpes, Darkrai cedió por la fuerza de Charizard y esto era algo que el inicial de Kanto no iba a desaprovechar. Con su puño cubierto de electricidad, golpeo a Darkrai en el abdomen, haciendo que retrocediese unos metros.

- ¡No le dejes respirar! ¡Cola Dragón! - antes de que el legendario se recompusiese, Charizard se abalanzó sobre el, comenzando a dar latigazos contra el suelo tratando de golpear su objetivo.

- ¡Vamos Darkrai, tienes que salir de ahí! ¡Bola Sombra! - Darkrai, quien esquivaba a duras penas, cargó su esfera oscura y se la lanzó a Charizard, el cual al estar tan próximo no pudo hacer nada para esquivarla.

Tras eso, los continuos golpes de Charizard cesaron, dándole un poco de paz a Darkrai. Paz que se vió interrumpida casi al instante por un latigazo que recibió el legendario de lleno, cosa que lo mando lejos, haciendo que se estrellase contra una pared de la estancia.

- ¡Darkrai! - Tobias se estaba empezando a preocupar seriamente. Su pokemon estaba recibiendo muchos daños y si seguía así terminaría perdiendo. Aún así, lo que más soprendía al entrenador de Sinnoh era el poder de Charizard. El pokemon de fuego esperaba impávido la reanudación del combate.

- ¡Puño Trueno/ Garra Umbría! - ambos pokemon obedecieron a sus entrenadores y se lanzaron contra su rival. Al estar tan bajos de fuerzas, ambos simplemente golpearon a su rival sin esquivar el golpe, cosa que hizo que ambos retrocediesen varios metros a lados opuestos.

Tras eso, el frenético ritmo de batalla quedaba oficialmente terminado. Ahora ambos pokemon se observaban detenidamente, dando muestras de amplio cansancio; sobre todo Charizard. Aún así, Darkrai no estaba mejor y el cansancio y los rasguños ya eran notorios en él; cosa que demostraba que la batalla con Charizard se estaba alargando demasiado.

- ¡El último esfuerzo amigo! ¡Anillo Ígneo! -

- ¡Con todo Darkrai! ¡Hiperrayo! - dado el estado de ambos pokemon, no lograrían esquivar los golpes a tiempo por lo que la victoria dependería del que mayor resistencia tuviese; estando en clara desventaja Charizard.

Charizard comenzó a reunir toda la energía posible pero sus fuerzas fallaron. El inicial de Kanto no pudo resistir más en la batalla y cayó al piso debilitado, algo que agradecieron enormemente Darkrai y Tobias ya que si ambos ataques golpeaban, la derrota de Darkrai era inminente.

- ¡Charizard! - el pokemon de fuego simplemente ya no podía oír a su entrenador ya que estaba inmerso en el mundo de los sueños. - Descansa todo lo que quieras amigo, has estado increíble – con estas palabras en mente, el joven entrenador regresó a su amigo a su poke ball para que descansase todo lo que quisiese.

- ¡Vamos Pikachu! ¡Es hora de terminar lo que Charizard empezó! - la rata eléctrica hacia escena en el campo de batalla. Tobias observaba seriamente a su rival. Sabía que era muy fuerte pero no creía que fuese a dar tantos problemas como el pokemon de fuego. La batalla final estaba por comenzar.

- ¡Vayamos con todo Pikachu! ¡Placaje eléctrico!

- ¡No nos ganaran! ¡Bola Sombra! - Darkrai preparó su ataque pero el cansancio hizo mella en él haciendo que tardase en crearla. Pikachu corrió velozmente esquivando la esfera y lo placó, haciendo que retrocediese varios metros.

- ¡Cola Férrea/ Bola Sombra! - endureciendo su cola, Pikachu se lanzó sobre su rival. Darkrai lanzó su ataque pero Pikachu lo esquivó impulsando sobre la esfera y impactó violentamente al legendario.

Tobias observaba esto horrorizado. Debía hacerle daño al pokemon eléctrico o de lo contrario perdería. Aún así, decirlo era fácil pero hacerlo era complicado. La gran velocidad de Pikachu lo hacía muy difícil y la situación empeoraba debido al cansancio más que notorio de Darkrai. Ash también era consciente de eso y por eso no podía desaprovechar toda la ventaja que Charizard había propiciado.

- Placaje Eléctrico otra vez! -

- ¡Hagamoslo ahora Darkrai! - tras un breve asentimiento de parte del legendario, Tobias daba inicio a la estrategia que debía allanar el camino de la victoria. Pikachu se rodeó de mucha electricidad y se lanzó sobre su rival, el cual generaba una Bola Sombra. Cuando parecía que lo había golpeado, este desapareció junto al ataque para aparecer posteriormente detrás del roedor.

- ¡Psíquico! - el legendario envolvió a Pikachu en una energía rosada y lo comenzó a manipular a su antojo, haciendo que se golpease contra las paredes del campo de batalla.

Una vez terminó el efecto del ataque, Pikachu cayó al suelo adolorido. Ese ataque le había hecho bastante daño aunque sin entender como, cosa que compartía su entrenador. Al ver la cara confusa de Ash, Tobias le explicó lo sucedido.

- Hace un tiempo descubrí que Darkrai se podía ocultar en su sombra sin moverse y creando una falsa ilusión de si mismo y hasta de ataques que pueden hacer daño. Es decir, es como si peleases con dos Darkrai. Así podemos esquivar ataques muy fácilmente. - Ash se asombrada a la vez que sonreía. Su rival era excepcional y lo sabía. Rainer también se sorprendía enormemente. En todo este tiempo jamás había pensado en hacer eso con Darkrai y eso que llevaba con el legendario desde su niñez. Sin duda, Tobias era un entrenador fuera de lo común y eso lo sabía; aunque Ash tampoco se quedaba atrás. Sin duda esos dos chicos serán muy importantes en el futuro negro que se avecinaba.

- ¡Eres increíble! ¡Pero una vez sabemos tu estrategia, no caeremos otra vez en el mismo juego! ¡Placaje Eléctrico! -

- ¡Eso me gustaría verlo! ¡Hazlo de nuevo! - una vez más, el roedor eléctrico se rodeo de electricidad y lanzó sobre su rival. Darkrai creó una Bola Sombra pero cuando Pikachu lo golpeo, este desapareció y nuevamente apareció detrás de él, golpeándolo con la esfera oscura.

- ¿Qué pasó Ash? ¿No ibas a detenerla? - Tobias había vuelto a poner el combate a su favor y eso lo alegraba. Por el otro lado, Ash solo sonreía ante las burlas de Tobias. El originario de Kanto sabía que hacer y con una breve mirada se lo hizo saber a Pikachu.

- ¡Cola Férrea! - el mismo proceso se repetía pero cuando estaba a punto de golpear, Ash lo detuvo.

- ¡Ahora! - desde debajo de Pikachu asomó el legendario pero el roedor ya sabía que hacer. Antes de que el señor de las tinieblas golpease al pokemon eléctrico, Pikachu dió un giro en el aire y golpeo a su rival contra el suelo ante el asombro de Tobias.

- ¡Trueno! - aprovechando la confusión del legendario, Pikachu creó un poderoso torrente de electricidad que cayó directamente sobre Darkrai, el cual liberó un grito agudo de dolor.

- ¡DARKRAI! - Tobias se preocupaba enormemente ya que ese ataque podía haber sido definitivo pero al ver como su pokemon se incorporaba, respiró aliviado. A pesar de eso, el aspecto de Darkrai era lamentable. Apenas se sostenía en pie y su cuerpo estaba repleto de magulladuras. El combate anterior con Charizard había sido crítico y por eso apenas había logrado recuperarse.

- ¿Qué te pareció Tobias? -

- Eres sorprendente. Realmente pensaba usar solo esto con entrenadores de alto nivel pero veo que tu no solo me has obligado a usarla si no que también la has solucionado. Aún así, el combate no se termina ¡Darkrai! -

- Me alegra oír eso pero no comparto tu opinión ¡Pikachu! - ambos pokemon se prepararon para los últimos golpes. Ash sabía que estaba más cerca de la victoria que nunca y no iba a permitir que se le escapase. Pikachu se lanzó sobre su rival, el cual una vez más preparaba una Bola Sombra. Pikachu frenó en seco esperando la salida del legendario del suelo más eso nunca sucedió. Cuando Ash y Pikachu dirigieron su vista hacia donde siempre estuvo la "ilusión", Darkrai los miró con una sonrisa burlona.

- ¡Brecha Negra! - en un abrir y cerrar de ojos, Pikachu cayó al suelo totalmente dormido. Ash no se lo creía. Había sido engañado y ahora Tobias lo tenía a su merced, cosa que el proveniente de Sinnoh no iba a desaprovechar.

- ¡Ya está! ¡Acabemos esto Darkrai! ¡Pesadilla! -

- ¡Pikachu! - una vez dormido, Darkrai apenas necesitaba moverse para hacer sufrir a su rival. La inexpresiva cara de Pikachu se transformó en una que denotaba dolor. El roedor comenzó a agitarse y chillar más por mucho que gritase su entrenador este era incapaz de escucharlo.

- ¡Y el golpe final! ¡Come sueños! -

- Pika...pika...¡CHUUU! - entre el mar de pesadillas que estaba sufriendo Pikachu, la voz de Ash resonaba muy lejana pero acercándose; tendiéndole una mano para salir de ahí. Darkrai, dispuesto a dar el golpe de gracia, se aproximo a su rival y se introdujo en sus sueños, arrebatándoselos; pero cuando se iba a alejar tras cumplir su trabajo, la voz de Pikachu comenzó a escucharse, haciéndose cada vez más audible. Pikachu, vagando aún entre el mundo de la consciencia y la inconsciencia, logró dar un último ataque. Un poderoso rayo fue lanzado, golpeando de lleno a Darkrai.

La nube densa por la explosión comenzó a desaparecer, dejando a la vista a ambos pokemon. Por muy increíble que pareciese, ambos seguían en pie, expectantes. Los humanos en la sala no daban crédito a lo que veían y la tensión en el ambiente era casi palpable. Tras unos segundos de incertidumbre, Darkrai se tambaleo pero no cayó, logrando mantener el equilibrio. Al contrario, Pikachu no soportó más y se desplomó en el suelo inconsciente.

- ¡Pikachu no puede continuar, Darkrai gana por lo que el vencedor de la batalla es Tobias! - las palabras de Plutón resonaron en la estancia, dando por finalizada la larga batalla. Ash corrió a abrazar y felicitar a Pikachu por su excelente batalla. El vencedor emuló a su oponente y acarició a su amigo legendario para después regresarlo a su poke ball con el fin de que descansase. Tras esto, se acerco a donde estaba Ash con Pikachu.

- Ha sido una excelente batalla Ash. La mejor que he tenido en mucho tiempo sin lugar a dudas -

- Igualmente. Hacia mucho tiempo que no disfrutaba una batalla y eso te lo tengo que agradecer a ti y a tus pokemon. Sois todos increíbles. - posteriormente, Ash, con Pikachu entre brazos, estrechaba su mano con la de Tobias en señal de respeto y amistad. En las gradas, Rainer y Gary se acercaban junto a los entrenadores para también felicitarlos.

- ¿Las batallas más complicadas son a su vez las más divertidas verdad? - ante las palabras del campeón de Kanto ambos entrenadores sonreían. Sin duda sus palabras las compartían al cien por cien. Plutón también se acercó a ellos y, tras felicitarlos y prometer enseñarles sus investigaciones, les comunicó que tenía que irse ya que tenía una reunión que atender.

El grupo subió las escaleras dejando atrás un campo de batalla completamente destrozado, cosa que prometió Plutón que arreglaría rápido, que no se preocupasen. Ya en la salida, el científico desapareció tan rápido como vino y Tobias comunicó que también debía irse.

- Muchas gracias por la batalla Ash. Espero verte en el gran campeonato dentro de un año -

- Descuida, estaremos ahí. Tú preocupate por ser más fuerte ya que la próxima vez ganaré yo -

- Ya lo veremos… ¡Nos vemos! - tras el intercambio de palabras, Tobias emprendió su rumbo al aeropuerto. Al chico de Sinnoh ya lo esperaban en su escuela para continuar con sus objetivos.

- Me temo que yo también tengo que irme Ash. Debo solucionar unos asuntos en la liga cuanto antes. Me alegro ver tu desempeño en este batalla; sigue así y llegarás lejos muchacho. Adiós chicos – el campeón se marchó despidiéndose con un gesto con la mano. En su mente ya estaba en otra parte, pensando en lo que se avecinaba.

- Sin duda es la persona más misteriosa que conozco – ante el comentario de Gary ambos jóvenes rieron fuertemente, pensando en todas las veces en las que el hombre actuaba como si fuese un espía.

- Bueno Gary, ¿cuándo te irás? -

- Mañana. De hecho, me preguntaba si podría… -

- Claro que puedes quedarte en mi casa. A mamá le encantará. Ya sabes, como en los viejos tiempos – Gary sonreía ante la respuesta afirmativa de su mejor amigo. Lo último dicho por el les hizo recordar todas las veces que se quedaron durmiendo en la casa del otro y todo lo que hacían en esas noches. Desde ver batallas hasta juzgar que pokemon era mejor. Incluso alguna vez llegaron a hablar de chicas y sobre como Gary hacía para siempre ser rechazado. Desde luego esos momentos jamás los olvidarían.

Con esos recuerdos en mente, ambos jóvenes partieron andando rumbo a la residencia de Ash. Por el camino Ash le fue contando cosas sobre su estancia en Kalos y los amigos que había hecho. Ash también le habló de Serena, la chica que era su vecina y amiga. Gary solo sonrió ante toda esa información. En tan solo una semana Ash había rehecho su vida y esa sonrisa que lo caracterizaba estaba presente en su rostro nuevamente, algo que era digno de festejar.

- Pueblo Aquacorde – Misma hora -

Una madre y su hija hacían las últimas compras del día en la tienda del pueblo. La más joven ya estaba cansada de esperar a su madre en la puerta del establecimiento y lamentaba no haber quedado con Shauna para tener una maratón de series, tal y como hacían muchas veces en verano.

- ¿Serena? - la chica fue sacada de sus pensamientos por la persona más inesperada. Y es que no era otro que el joven que había llegado a su pueblo hace unos días y había puesto patas arriba su mundo.

- ¿Ash? -

- El mismo que come y baila – ante lo dicho por el muchacho Serena no pudo evitar reír pero entonces notó otra presencia que se hacía notar al lado del chico de Kanto.

- Ejem…ejem... ¿No crees que es muy maleducado de tu parte no presentarme Ash? -

- ¡Perdón! Serena te presentó a Gary, el es mi mejor amigo y también es de Kanto -

- Mucho gusto señorita – sacando sus dotes de Don Juan, Gary besaba la mano de Serena a modo de saludo, cosa que era observada con extrañeza por la chica y con lamentación por parte de Ash.

- Sisi, lo que tu digas Gary… ¿Que haces aquí Serena? - apartando a Gary de Serena, el cual lo miró de mala gana, Ash cuestionó a Serena su solitaria presencia en el pueblo.

- Verás… Estoy con mi madre haciendo unas compras y pues ella está dentro – la chica señaló el establecimiento donde muchos minutos antes había entrado su madre, la cual, como si fuese invocada, hizo acto de presencia detrás de su hija.

- Buenas tardes Ash, es una sorpresa verte aquí -

- Lo mismo digo señora Grace. De hecho estaba de camino a mi casa cuando encontré a Serena aquí sola -

- Ya entiendo. Esta jovencita no ayuda nada a su madre y deja que entre en la tienda sola; debería tomar más ejemplo de ti – Serena se molestaba por lo dicho por su madre mientras Ash reía. Riendo, el chico buscó a su amigo con la mirada, lo vió unos metros alejado con una aura oscura rodeándolo.

- ¿Por qué todo el mundo me ignora? - Gary lloraba cómicamente mientras era observado extrañamente por el resto.

- Por cierto Ash, todavía no te he agradecido por llevar a Serena el otro día – la madre de Serena se ganó la atención de todos, incluso de Gary, el cual ya se había recompuesto y estaba atento, esperando con curiosidad de que se trataba.

- Oh no fue nada. De hecho si Serena quisiese yo la podría llevar todos los días. Su presencia es muy grata para mi y para mis pokemon – lo dicho por el chico sorprendió a Grace y Gary y sonrojo notoriamente a Serena, la cual no sabía como hacer para ocultar su rostro.

- Eso sería estupendo. ¿Tú qué dices Serena? -

- Yo...yo… ¡Acepto! – la chica estaba muy nerviosa y alzó la voz sin darse cuenta, cosa que una vez notó, hizo que se pusiese aún mas roja. Ash solo sonrió ante la respuesta afirmativa de la chica y le prometió que mañana pasaría por ella. Todo esto no paso desapercibido por Gary y Grace. Ambos notaron la buena química que tenían la pareja de jóvenes. Sin duda iban a aprovechar eso para molestarlos más adelante.

- Bueno señora Grace, Serena; nos disculpamos pero tenemos que irnos. ¡Nos vemos mañana Serena! - ambos jóvenes provenientes de Kanto se despidieron de las mujeres y partieron rumbo a la casa de Ash. Serena estaba absorta en sus pensamientos. ¿Por que le pasaba esto ahora con el chico de Kanto? Sin poder saber la respuesta, sonrió para sus adentros ya que intuía que no era nada malo.

El día siguió su curso y pronto dió entrada a la noche en la región de Kalos. En la casa Ash, ambos jóvenes y la madre del primero conversaban alegremente sobre todos los recuerdos que compartían. Sin duda eran muy felices en aquellos tiempos. En la casa de Serena ya estaba todo preparado para dormir. La chica no quería quedarse dormida mañana ya que deseaba tener una vez más ese paseo por los aires junto al chico de Kanto. La noche cerrada apareció, dando fin a toda actividad en las casas y cerrando oficialmente un día que había estado lleno de emociones para nuestro joven protagonista...

¡Feliz Navidad!

Siento estar tan inactivo estos meses pero varias cosas que os explicaré mas abajo me tenían ocupado. Respecto al capítulo, pienso que no está tan mal aunque uno mismo siempre se juzga mejor que los demás JAJAJA. Al principio tenía pensado que Ash perdiese por paliza pero se me ocurrió otro modo y es el que he plasmado en el cap( aunque os soy sincero, estuve tentado de hacer que ganase pero me contuve porque no le correspondía). Me gustaría que me dieseis en los comentarios vuestra opinión sobre mi forma de narrar batallas(cosas a mejorar, cosas que faltan, sobran….) ya que será muy importante para el futuro debido a la gran importancia de estas. Con esto me despido, prometiendo que no tardaré más de dos semanas en actualizar(eso espero xd).

Ahora tratare varias cosas sobre mi inactividad:

1. La universidad fue un punto determinante ya que estos meses fueron muy duros por trabajos y exámenes que me quitaban mucho tiempo.

2. Tenía algo de tiempo libre que use en jugar a videojuegos o viciarme a ver animes por culpa de un friend. Los que me vi fueron Attack on titan, Kimetsu No Yaiba y Boku No Hero. Respecto a este último, me quedé totalmente enamorado de la pareja que hacen Midoriya y Ochaco. Los shippeo demasiado y me apetece subir algo del IzuOcha en el futuro. ¿Qué os parece?

Ahora que os he explicado todo os informó que mínimo hasta febrero tendré tiempo así que podré escribir lo que quiera. También como compensación trataré de traer un cap o un one-shot antes de año nuevo aunque no prometo nada XD.

Una vez dicho todo esto, espero que os haya gustado el cap, me alegraría que dejaseis algún comentario sobre el cap o sobre cualquier cosa de las que os hablo...ejem...IzuOcha...ejem XD.

Nah, fuera bromas, cualquier cosa que se os ocurra esta bien :)

Review:

carlos29: ¡Muchas gracias por el apoyo! Respecto al nombre, lo escogí porque tenía que ser original y la verdad es que el nombre que escogí como mínimo da miedo XD. Puede que haya otras razones pero aún no las puedo explicar por el punto de la historia en el que estamos. Más adelante habrá tiempo :)

¡Nos vemos en la próxima!