La mañana llegó en un pueblo situado al sur de Kalos. En una acogedora casa se escuchaban unos ruídos desde muy temprano que, si bien no habían despertado a nadie, poco faltaba. Finalmente, la persona dueña de la casa se despertó y se dirigió somnolienta al lugar del cual provenían los sonidos.
- Serena, ¿qué haces despierta ya? - Grace no entendía nada. Tras ver el reloj de la cocina sabía que en pocos minutos tendrían que haberse despertado pero aún así le sorprendía el hecho de que su hija estuviese en pie ya, sobre todo cuando era siempre la última en despertarse.
- ¿No lo ves? Estoy desayunando – la adolescente respondía a su madre mientras seguía saboreando su desayuno. Este día la tenía muy ansiosa ya que sería el comienzo del torneo y tenía muchas ganas de ver combatir a Ash. A pesar de su poca experiencia en batallas, ella había percibido ese potencial en el chico de Kanto y quería ver como se desenvolvía en el famoso torneo de la escuela. Aún queriendo ocultarlo, muy en su interior sabía que también estaba despierta por el motivo de que Ash la fuese a llevar hoy y no quería hacerlo esperar ya que, sin saber muy bien la razón, quería causar una muy buena impresión en el chico.
- Estas hórmonas...- con eso en mente, Grace también se dispuso a prepararse para el día que estaba por empezar.
Mientras tanto, en la casa del protagonista de nuestra historia se estaba llevando a cabo la batalla campal más común en esa familia. Pikachu corría por toda la casa mientras era perseguido por su entrenador con una cara de muy pocos amigos. Su pelo mostraba que nuevamente había sido víctima del despertador eléctrico que habitaba en su hogar. Los minutos pasaron y Ash se sentó en el suelo, totalmente agotado. Desde la escaleras su roedor eléctrico lo observaba curioso y cuando su mirada se cruzó con la de su entrenador, una batalla de miradas penetrantes se dió, la cual se saldó con las risas de ambos.
- Tengo que prepararme ya que no deseo llegar tarde a recoger a Serena. ¡Vayamos a desayunar! - con su apetito de vuelta, el energético muchacho se dirigió a la cocina para saborear los deliciosos platillos que le había dejado su madre antes de irse al trabajo. Debía ser rápido o de lo contrario haría llegar tarde a la chica que había captado su atención y amistad en su poco tiempo en Kalos. En la cocina se encontró la típica nota de su madre deseandole un buen día y al lado de esta estaba otra peculiar nota: "Nos vemos pronto Ashy-boy, confío en que sigas así y ganes el torneo. ¡Yo también participaré así que espero verte en el Mundial Escolar!". Al leerla una sonrisa tomó su rostro. Sabía que su batalla contra Tobias había revivido más que nunca las ganas de batallar de su mejor amigo así que no le sorprendía su decisión.
El tiempo transcurrió con normalidad y ya se encontraba listo para partir. Pikachu protestó cuando su entrenador lo dejaba nuevamente en casa pero Ash le prometió que lo llevaría al día siguiente, cuando el verdadero torneo comenzase. Tras esto, el chico avanzó hacia la casa donde debía recoger a su amiga y para su sorpresa ya que no llegaba tarde, ella ya lo estaba esperando en la puerta.
- ¡Buenos días Ash! -
- ¡Bueno días Serena! Espero no haberte echo esperar -
- ¡Para nada! ¡Justo acababa de salir! - los chicos se sonreían genuinamente mientras se saludaban. Dispuesto a irse, Ash liberó a Staraptor y, tras subirse en su lomo, estiró su mano hacia Serena con el objetivo de que esta la tomase y subiese al ave. Una vez superada la sorpresa inicial, Serena tomó la mano de Ash con un leve sonrojo y se subió al lomo del pokemon. Emulando la acción de días atrás, se aferro al torso del chico, lista para el trayecto.
- ¿Estás preparado para el torneo de hoy? - una vez en el aire, Serena se desprendió del miedo y comenzó a hablar con el chico. Eso si, sin soltar en ningún momento su agarre.
- Pues si la verdad. Quiero ver el nivel de nuestros compañeros – a pesar de no querer sonar emocionado, para Ash era imposible ya que desde su batalla contra el chico de Sinnoh sus ansias de pelear habían crecido exponencialmente. Serena sonrió ante esto ya que no había logrado incomodarlo como la vez anterior. En la mente de la chica comenzó un debate sobre que pokemon usaría el chico en ese día pero al no saber la respuesta, no dudo en preguntar; esperando curiosa la respuesta de su acompañante.
- Pues la verdad no sé cuales serán pero de lo que estoy seguro es que son pokemon que no te he presentado nunca. Podría usar a Staraptor pero si lo llegase a hacer mis otros pokemon de Kanto se enfadarían – sin duda lo que Ash decía era cierto. Había decidido usar a sus pokemon procedentes de su región natal con el fin de no levantar más sospechas sobre su posesión de pokemon de otra región y su estatus actual. La chica observó curiosa como el chico hizo un pequeño pero notorio énfasis en la palabra Kanto pero decidió dejarlo pasar.
El resto del trayecto transcurrió en un silencio para nada incómodo. Ambos jóvenes se dedicaron a observar los paisajes mientras disfrutaban de su compañía. Para desgracia de Serena, la cual estaba apoyada cómodamente en la espalda del chico, el viaje llegó a su fin y Staraptor aterrizó en las cercanías de la escuela. Una vez Staraptor estaba en su pokeball, ambos chicos se dirigieron al patio central ya que allí se darían todas las instrucciones sobre el torneo y daría inicio el mismo.
Al llegar allí, la pelimiel vió a sus amigos a lo lejos pero dudaba si acercarse o no. Iba a cuestionarle al chico que iba a hacer pero sin que ella se hubiese dado cuenta, este ya estaba en camino para saludar a Clemont. Sin más remedio, la chica fue hacia su grupo.
- ¡Serena! ¿Donde estabas? No te vimos en el bus – Shauna era la primera en acercarse a su amiga. Si bien sabía que estaba molesta con ellos, esperaba que los perdonase.
- Ayer acorde con Ash que hoy me traería y pues eso es lo que sucedió – ante lo dicho por ella, sus amigos se sorprendieron y molestaron un poco pero conseguir el perdón de su amiga era más importante así que no dijeron nada.
- ¡Eso es genial! - de todos, Shauna era a la que menos le importaba eso. Si bien le habían sorprendido las acciones del chico de Kanto, no lo conocía lo suficiente para juzgarlo. El resto miraba como hablaban entre ellas ignorándolos así que decidieron hablar.
- Oye Serena – Kalm era el que hablaba. Había decidido disculparse con su amiga y tratar de ignorar e incluso tolerar a Ash con tal de que la pelimiel estuviese contenta. Serena observaba atenta a lo que Kalm prosiguió hablando. - En el nombre de todos te quiero pedir perdón por lo del otro día. Lamentamos haber reaccionado así – Serena observaba a sus amigos y realmente veía el rostro arrepentido de ellos.
- Os perdono. Solo os pido que no juzguéis un libro por la portada – tras decirlo, mostró una sonrisa que alivio a todos. Por fin tenían de vuelta a su amiga.
- Atención alumnos. En breve saldrá el director Sycamore para indicaros como será el torneo y para que de inicio el mismo – los chicos fueron interrumpidos por el anuncio de los altavoces. Justo cuando terminó el comunicado, el director apareció seguido de varios profesores dirigiéndose al centro del campo de batalla principal.
- Bienvenidos un año más al inicio del torneo escolar donde los dos finalistas tendrán el honor de poder representar a la escuela en el campeonato Intercolegial – Sycamore hizo una pausa para mirar a sus alumnos y continuo – Os recuerdo que este será un torneo dividido en 2 días. El primero será hoy, donde se realizaran las dos batallas clasificatorias para la fase final y mañana realizaremos las batallas de la fase final, con la final incluída. Todas las batallas serán realizadas en los 3 campos de batalla de la escuela; siendo la fase final en este campo central solamente. Las batallas clasificatorias serán de 1 vs 1 y las de la fase final serán de 3 vs 3 octavos y cuartos y de 6 vs 6 las semifinales y la final. Ninguna batalla tendrá límite de tiempo. Los alumnos que no participen o ya hayan peleado siguen estando obligados a permanecer aquí animando a sus compañeros. Por último, os pido ante todo deportividad y compañerismo. No quiero ninguna trifulca tras la batallas. Dicho todo esto, los emparejamientos están colocados en la pared del gimnasio y estos comenzaran en 5 minutos. ¡Buena suerte a todos! - una vez acabado su discurso, el director abandono el campo y se fue con el resto de profesores hacia las gradas, lugar desde donde vería las batallas acompañado de los profesores que no efectuarían de árbitros.
Ash y Clemont se acercaron a al gimnasio para ver cuando serían sus batallas. La de Ash sería de las primeras en el campo central y curiosamente Clemont era de los siguientes en pelear en ese mismo lugar. El rival de Ash llamó mucho la atención de Clemont cosa que el chico de Kanto cuestionó.
- Es un chico un año mayor que nosotros. Fue el ganador del torneo el año pasado, donde le ganó la final a Kalm. Ellos dos representaron a la escuela pero su mala coordinación los hizo perder en la primera ronda. Este año sigue aquí cursando las materias que tiene pendientes y por eso puede participar. Te sugiero que no te confíes. A pesar de que te vaya a parecer un estúpido engreído, en verdad es un buen entrenador – mientras Clemont hablaba un gran murmullo se generaba sobre el campo central; lugar donde tendría su batalla Ash. Ambos jóvenes se acercaron para comprobar que eran los gritos y grande fue su sorpresa al ver como estos llevaban el nombre de Ash.
- ¡Vamos! ¡Quién mierda es Ash Ketchum! - un joven robusto agarraba a otro del cuello de su camisa inquisitivamente. Ash al ver esto decidió intervenir. Apartando al joven robusto del otro chico, se pronunció.
- Yo soy Ash Ketchum – todos miraban sorprendidos las acciones del chico nuevo contra uno de los alumnos más intimidantes de la escuela. El chico robusto que respondía al nombre de Mark clavó su mirada en Ash y se comenzó a reír.
- ¿Tú eres Ash Ketchum? Solo eres un enano -
- Has armado todo este alboroto por algo así que dime que quieres -
- Jajaja...Para ser tan enano tienes agallas – Ash no respondió y simplemente siguió expectante por la respuesta de Mark. Este al comprender el silencio se rió nuevamente.
- No te asustas eh. Eso me gusta pero toda la valentía que muestras desaparecerá en el combate. Te llamaba para sugerirte que te retirases. No me gusta perder el tiempo -
- Ya lo veremos – ignorando lo dicho por el chico de Kalos, Ash se dió la vuelta y se dirigió hacia el profesor que los reclamaba. Este les indicó que debían posicionarse para empezar el combate, cosa que ambos hicieron inmediatamente.
Mucha gente se empezó a acumular alrededor del campo para poder presenciar la batalla que más intriga generaba del día. El sorprendente chico nuevo vs el vigente campeón del torneo. Serena y sus amigos también se sentaron allí para presenciar su batalla. La chica estaba preocupada. Sabía que Ash era fuerte pero también sabía lo poderoso que era Mark y no le gustaría que su amigo perdiese.
- Vamos enano. Te presentó al pokemon que te sacará del torneo – de la esfera lanzada por Mark salió un Hitmonchan. Por su aspecto se notaba que estaba bien entrenado y sería un duro rival. Por suerte Ash tenía el rival perfecto para pelear en igualdad de condiciones.
- ¡Demuestra que tu fuerza ,Primeape! - el simio luchador salió al campo de batalla lanzando una serie de golpes veloces al aire para después mirar a su rival fijamente.
- Curioso pokemon. ¡Hitmon! ¡Puño Bala! - el pokemon peleador hizó lo dicho por su entrenador y conectó un fuerte golpe en el rostro de Primeape, provocando que retrocediese.
- ¡Contraataca con Gancho Alto! - el pokemon de Ash también se lanzó a la carga. Hitmonchan trató de conectar otro golpe pero Primeape se agachó velozmente para después dar un fuerte golpe ascendente en el rostro de su rival. La evolución de Tyroge se recompuso del golpe rápidamente y esperó por más órdenes de su entrenador mientras se sobaba el lugar donde había recibido el golpe.
- Puño Mareo/Megapuño – ambos pokemon se movieron directamente hacia su rival. Primeape fue más rápido y volvió a conectar un fuerte puñetazo en el rostro de Hitmonchan, el cual retrocedió unos pasos pero logró dar su golpe en su rival. Esto confundió visiblemente a Primeape ya que empezó a asestar varios golpes al aire.
- ¡Mándalo a dormir! ¡Puño Certero! - el pokemon de Mark envolvió su puño derecho en una energía rojiza y se abalanzó sobre Primeape.
Mark estaba confiado de que ese golpe sería el último. A fin de cuentas, Hitmonchan había sido entrenado para tumbar a sus adversarios con ese golpe y Primeape no parecía que fuese a ser capaz de salir de la confusión a tiempo. Cuando el pokemon luchador estaba lanzando su golpe al simio, este, en un veloz movimiento, dejó de lanzar puñetazos al aire para bloquear el golpe. Inmediatamente después atrajo a Hitmonchan hacia él y mientras le hacía un barrido, lo golpeo potentemente en toda la cara. El pokemon de Mark se estrelló contra el suelo mientras emitía un grito de dolor.
- ¡¿Pero que?! - Mark no cabía en su asombro. No comprendía como Primeape había logrado conectar toda esa sucesión de golpes sin recibir orden alguna y estando aparentemente confuso.
- Mis pokemon están entrenados para saber como atacar sin recibir ordenes. La fuerza del Puño Bala no fue suficiente para confundir a mi amigo por lo que Primeape comprendió que solo debía fingir estar confuso hasta poder atacar en el momento preciso -
- Vaya vaya...Veo que no eres alguien a quien subestimar pero aún así no tienes oportunidad. ¡Hitmon! ¡Dejemos de calentar! ¡A Bocajarro! - Ash observaba como Hitmonchan terminaba de levantarse y se disponía a pelear. El pokemon luchador se cubrió de energía y se lanzó velozmente contra su rival. La velocidad del pokemon fue muy superior a la de las veces anteriores por lo que tomó por sorpresa tanto a Ash como Primeape.
Hitmonchan arrasó brutalmente con el simio. Primeape salió muy herido del impacto pero ni Ash ni él se rendirían tan fácilmente. Usando sus brazos para impulsarse desde el suelo, Primeape siguió la orden de su entrenador un conectó una fuerte patada en el abdomen de su rival, haciendo que este cayese de espaldas contra el suelo.
- ¡Hitmonchan! - Mark veía como su pokemon se reincorporaba dificultosamente. Pese a no haber sufrido muchos daños a lo largo de la batalla, este lucía cansado. Se veía que realmente el último golpe de su rival había hecho mella en él. Ash también observaba a Primeape. El simio lucía bastantes magulladuras por todo el cuerpo, fruto del ataque que recién había recibido. El chico sabía que si la batalla se alargaba acabaría perdiendo. Ash se dispuso a empezar la última tanda de golpes cuando su rival habló.
- Hacía tiempo que no me enfrentaba a alguien así. Eres digno de presenciar mi mejor técnica. Realmente no pensaba utilizarla hasta el campeonato pero viendo que mi participación peligra no me queda más remedio que usarla. ¡Hitmonchan, prepárate! - Ash observaba atento a su rival. Hitmonchan se había puesto en una pose de pelea digna de luchadores de Kung fu y esperaba la orden de su entrenador. Alrededor de su cuerpo se empezó a acumular mucha energía rojiza ante la mirada asombrada de todos los presentes.
- ¡SPEED PUNCHS! - en un abrir y cerrar de ojos, Hitmonchan se desplazó hacia Primeape y lo comenzó a golpear sucesivas veces. El primate nada pudo hacer para esquivar los primeros impactos, los cuales le hicieron retroceder violentamente.
Los golpes de Hitmonchan iban y venían en el rostro del simio. El pokemon luchador no tenía pensado parar hasta que su rival se desplomase en el suelo. Primeape resistía y trataba de reincorporarse a la pelea inútilmente. Cuando este lograba lanzar un golpe al frente, Hitmonchan desaparecía y aparecía en su espalda para seguir golpeándolo.
- ¡Es inútil! ¡La potencia del movimiento A Bocajarro y la precisión de Puño Certero han sido fusionadas en un solo golpe! ¡Jamás lograrás ganar! - Mark estaba realmente confiado. Ellos dos habían realizado muchos esfuerzos para lograr llegar a ese punto y no contemplaban la derrota como opción. Ash observaba disgustado como su pokemon recibía una paliza. Golpe tras golpe iban debilitando poco a poco a Primeape, quien, a pesar de tener una gran resistencia, poco a poco iba flaqueando en fuerzas.
- ¡Vamos Ash! ¡Tú puedes! - desde las gradas, Serena animaba a su amigo al ver como estaba al borde de la derrota. Confiaba que aunque estuviese perdiendo, sus ánimos le llegasen y le diese la vuelta a la batalla. A pesar del ruído de la batalla y de estar concentrado en ella, los ánimos de Serena si lograron llegar al chico de Kanto, el cual mostró una sonrisa.
- ¡Vamos amigo yo confío en ti! ¡Demuestra los frutos de tu entrenamiento! - Los golpes de Hitmonchan no cesaban pero al escuchar a su entrenador, Primeape comenzó a reaccionar. El simio comenzó a bloquear algunos golpes mientras recordaba sus duros entrenamientos en los gimnasios de Kanto, donde se termino coronando como el rey del boxeo.
Hitmonchan veía como su rival comenzaba a detener su técnica por lo que intento aumentar la velocidad de los golpes para imposibilitar esa tarea. Muy a su pesar, era demasiado tarde. Primeape había entrado en el ritmo de los golpes y los comenzó a esquivar a la perfección, logrando que ninguno lo golpease. "Izquierda,derecha, izquierda, derecha… GOLPE". El simio recordaba a la perfección las enseñanzas de su maestro en Kanto y las aplicó en el combate. Moviéndose ágilmente, evitó un golpe y aplicó un poderoso derechazo en el rostro de su adversario. Ya con la dinámica de la pelea perdida y en shock, Hitmonchan no fue capaz de reaccionar a los siguientes ataques.
- ¡ESTUPENDO! ¡ACABALO CON GANCHO ALTO! - tras conectar unos cuantos golpes más en el rostro de su oponente, Primeape se acercó a él y golpeo su barbilla con un golpe ascendente. Hitmonchan salió volando para estrellarse contra el suelo totalmente out de la batalla.
- ¡Hitmonchan no puede continuar! ¡Ash y Primeape son los ganadores! - Ash y su pokemon se abrazaron en cuanto se dió el veredicto pero rápidamente Ash regreso a su pokemon a su poke ball para que pudiese descansar. Mark también regresó a su amigo con un rostro de resignación y se dirigió a su rival.
- Felicidades, ha sido una batalla increíble – extendiendo su mano, Mark felicitó a Ash ante la mirada asombrada de todos los presente.
- Lo mismo digo. Tu Hitmonchan es realmente un duro oponente, está muy bien entrenado -
- Primeape igual. Jamás había perdido contra un tipo lucha y me alegra que haya sido contra ese pokemon – con una sonrisa Ash y Mark se felicitaron. Cuando este último ya se iba se giro para decir una última cosa.
- Y perdona mi actitud antes de empezar el combate. Te deseo suerte en el torneo -
- No todos somos lo que parecemos -
- Je… - con eso, el chico más rudo de toda la escuela abandonaba la estancia dejando atrás a un Ash sorprendido por el cambio de actitud de su rival pero alegre al mismo tiempo. Inmediatamente después este se reunió con Clemont y, tras recibir los halagos de su amigo, se dispusieron a presenciar los combates siguientes.
- ¡Sii, ganó! - en las gradas, Serena celebraba la victoria de su amigo. El resto de sus amigos también estaban impresionados por la gran batalla que presenciaron e incluso Kalm admitía que el chico era muy bueno.
El resto del día paso rápidamente. Ash venció su segunda batalla fácilmente y con eso quedó clasificado para la fase final. El Goldeen de su oponente no era rival de Ivysaur y apenas resistió unos golpes. Clemont también fue capaz de pasar las dos rondas con algunas dificultades, sobre todo en la segunda ronda y Kalm hizo lo propio abriéndose paso en sus combates con su Chesghnaut. Ahora, Serena esperaba a Ash junto a sus amigos en la entrada, lista para irse.
- ¡Hola! -
- ¡Ash! ¡Hola! - Serena se alegraba con la llegada de Ash ya que deseaba otra agradable marcha en el aire. El grupo de Serena se disponía a irse pero antes, para sorpresa de Serena, felicitaron sinceramente a Ash por su clasificación. Incluso Kalm lo felicito a su manera.
- Espero que estés listo para mañana ya que te derrotaré en la final – con una mirada retadora, Ash devolvía lo dicho a Kalm y ya tomaba la pokeball de Staraptor para marcharse.
Obviando los ligeros sonrojos de Serena durante el viaje, este transcurrió con normalidad y para disgusto de Serena sucedió muy rápido. Los chicos se despidieron con la promesa de Ash de volver por ella al día siguiente y cada uno tomó su propio rumbo.
- Hoy haremos algo divertido Pikachu – mientras degustaba la comida preparada por su madre, Ash le decía a Pikachu sus planes para la tarde de ese día.
- Ya lo verás – ante la mirada curiosa de su pokemon, Ash respondía con una sonrisa burlona. Pikachu hizo una mueca pero no protestó puesto que en nada ya partirían hacia ese misterioso destino.
Una vez finalizada la comida, Ash y su fiel amigo partieron hacia el Bosque donde normalmente entrenaban. Una vez allí, Ash empezó a gritar como tratando de llamar la atención de algo. Pikachu lo miraba confundido hasta que una sorpresiva masa viscosa se estrelló en frente de ellos. De entre los árboles salió el Froakie al que habían ayudado hace unos días y al verlo, Pikachu comprendió a la perfección que era lo que pretendía su entrenador.
- ¡Hola Froakie! ¡Vengo por una batalla contigo! - Froakie no dijo nada y tan solo tomó una pose de pelea. Pikachu siguió la orden de su entrenador y se colocó frente a él, listo para pelear.
- ¡Bien amigo, es hora de la acción! ¡Es hora de los rayos! - pasando a la acción, Pikachu cargó electricidad en sus mejillas y emitiendo un grito lanzó toda esa electricidad acumulada hacia Froakie. La rana esquivo el golpe y lanzó un poderoso hidropulso sobre Pikachu.
- Impúlsate con Cola Férrea sobre la esfera y golpéalo a él también – poniendo en práctica una estrategia que ya había realizado tiempo atrás, la rata eléctrica saltó con su cola cubierta de acero y golpeo la esfera, cosa que causo que tomase más impulso y cayese con mucha fuerza sobre Froakie.
- ¡Estupendo! Termina esto con Placaje Eléctrico – Pikachu se disponía a dar el golpe de gracia cuando algo le impidió moverse. Sus patas estaban pegadas al suelo mediante las frubujas del inicial de Kalos. Froakie, quien aún se reincorporaba del golpe anterior, no iba a dejar pasar esa oportunidad. Cargando una gran esfera de agua en sus manos, se aproximó hasta estar muy cerca de su rival y se la lanzó contra el cuerpo, creando en el proceso una gran explosión.
- ¡Pikachu! - el pokemon de Kanto se reincorporaba adolorido por ese golpe pero podía continuar y así se lo hizo entender a su entrenador.
- Bien, sigamos – en su mente Ash se preguntaba cuando diablos había lanzado Froakie sus frubujas pero por más que lo pensaba seguía siendo una incógnita. El chico fue sacado de su trance al ver como el pokemon de agua se aproximaba a su amigo, el cual aún seguía atrapado por las frubujas.
- ¡Rayo sobre ti mismo! - cuando Froakie quisó reaccionar ya era demasiado tarde. Un potente rayo cayó sobre la rata eléctrica y este se extendió por todo el empapado campo de batalla hasta dar de lleno en la pobre rana. Una vez pasado el humo, se podía ver a Froakie en pie pero muy lastimado.
- Ya basta Froakie. No estás en estado de seguir peleando y aquí no hay un centro pokemon para curarte. Dejémoslo en un empate. Ahora comete estas bayas para recuperarte – dando por finalizada la pelea, Ash se aproximó a la rana ya debilitada para darle las bayas que restaurarían su salud. Una vez volvió al mundo de los conscientes, Froakie se lo agradeció y esperó a ser capturado más eso nunca ocurrió. Cuando levantó la vista Ash ya se estaba alejando en dirección al final del bosque así que lo llamó para que se voltease.
- ¿Qué pasa? ¿Quieres venir conmigo? - ante la mirada afirmativa de Froakie, Ash habló.
- ¿Y qué pasará con el bosque? Según entendí tu eras su protector – la rana le hizo un gesto de que lo siguiese hasta una determinada parte del bosque. Allí un Ursaring alimentaba a otros pokemon, quienes se asustaron al ver a Ash pero se relajaron con la presencia de Froakie.
- Así que el Ursaring que os atacó se ha vuelto bueno eh… En ese caso, ¿quieres unirte a mi aventura? - tras ver como Froakie le explicaba la situación, Ash mostró una sonrisa y sacó una pokeball vacía de su bolsillo. Inmediatamente después, Froakie saltó y pulso su interruptor, introduciéndose dentro de ella. Segundos después esta emitía el sonido clásico de que la captura había sido completada con éxito.
Con su mente en el torneo del día siguiente, Ash abandonó el bosque mientras observaba orgulloso la pokeball del Froakie shiny que acababa de atrapar. Sin duda había percibido un gran poder en ese pokemon y no dudaría en exprimirlo para llevarlo al máximo…
Y aquí estamos con un capítulo más. Respecto a la historia, pues… vamos avanzando. Poco a poco se empezaran a desvelar muchos misterios por lo que ya se está viniendo lo chido XD. Sin más que decir, os animo a dejarme un comentario sobre vuestra opinión del cap ya que ayuda mucho. ¡Nos vemos pronto con la continuación! ¡Byeee!
Reviews:
Guest: Gracias xd :)
hero93: ¡Muchas gracias por el apoyo! Espero que la continuación no te defraude :)
