Un joven de unos 14 años procedente de Kanto se encontraba parado frente al portal de su escuela. El chico estaba realmente nervioso por lo que sucedería ese día. A fin de cuentas, no todos los días tienes la oportunidad de poder representar a tu escuela en la más alta y prestigiosa competición juvenil. Finalmente, tomó aire y cruzó el portal. En el otro lado fue recibido por la sonrisa de una linda chica, quien venía acompañada de un chico de su misma edad.

- ¡Ash! - la enérgica joven abrazó en cuanto vio a su amigo y este quedó mudo y sonrojado por ese acto que a pesar de ser común, siempre le avergonzaba.

- L-l-eaf -

- ¿Estás listo para hoy? ¡Estoy segura que ganarás! - la chica observaba fijamente a Ash, como queriendo transmitirle todo lo que sentía en ese momento con su mirada.

- Ni creas que se lo dejaré tan fácil -

- Eso no pasará Gary porque yo le estaré animando con todas mis ganas -

- ¿Y a mi no? Quien nos escuche no sabrá si eres mi amiga -

- Tu ya tienes a aquellas de allá – Leaf señalaba a un grupo de animadoras a lo lejos mientras le sacaba la lengua a Gary. Ash tan solo reía con esta escena, agradeciendo a los dioses el poder tener amigos como ellos.

Ash hubiese querido que ese momento de paz en donde sus nervios no existían durase para siempre pero nada más reflexionar eso, los altavoces comunicaron la necesidad de que los participantes acudiesen al lugar donde se celebraría el torneo. Tragando saliva y con su estómago revolviéndose, Ash avanzó junto a sus amigos hacia aquel lugar.

- Aún estando en un lugar diferente y después de todo lo vivido, esto me sigue poniendo nervioso – Ash decía esto mientras abría sus ojos lentamente y miraba el techo. El chico se incorporó un poco y pudo ver como Pikachu dormía plácidamente en su regazo por lo que supuso que era temprano. Apartando las sábanas, se levantó y desperezándose se fue a prepararse ya que el reloj marcaba que dentro de muy poco debería despertarse. Pikachu notó movimiento y se despertó pero al ver quien era volvió a cerrar los ojos hasta que fuese necesario moverse.

El tiempo transcurrió con normalidad y Ash abandonó su hogar en dirección al de Serena. La única diferencia era que esta vez si estaba acompañado por un alegre Pikachu. Al llegar al lugar de residencia de la chica, esta ya se encontraba esperándolo.

- ¡Hola Ash! ¿que tal? -

- Buenos días Serena. Pues todo bien,un poco nervioso jejeje -

- Estoy segura que lo harás genial y… - en ese momento, Serena notó a Pikachu en el hombro del chico y quedó confusa. Ash al notar hacia donde miraba comprendió lo que sucedía.

- Ahhhh, es cierto que no os conocéis. Serena, este es Pikachu, mi compañero de vida y también mi primer pokemon – Serena, aún sorprendida, sonrío al roedor y le acarició detrás de las orejas, cosa que agrado enormemente a Pikachu.

- Es curioso. Normalmente no deja que le acaricien tan fácilmente así que habrá percibido algo bueno en ti Serena – la chica se alegro por el hecho de caerle bien a alguien cercano a Ash y siguió acariciándolo hasta que notó algo.

- Ahora que lo pienso, pensaba que en Kanto los iniciales son Charmander, Bulbasaur y Squirtle – Ash rió ante lo dicho y le prometió que por el camino se lo explicaba y así fue. A Serena le hizo gracia el saber como Ash había conocido a Pikachu y se sorprendió al saber que al principio no se llevaban bien.

- ¡Hola chicos! - la pareja ya había llegado a su destino y eran recibidos por Shauna, quién los saludaba alegremente. Detrás de la chica, el resto del grupo de Serena también se acercaba. Para sorpresa de Ash, todos le saludaron sinceramente y incluso Kalm se dirigió a él de forma retadora pero sonriendo.

- Espero que no nos toque hasta la final. Así podré ganarte allí -

- Eso quiero verlo – Serena se alegró enormemente por el cambio de actitud de todos sus amigos con Ash, sobre todo con el de Kalm, que ahora parecía que veía a Ash como un rival a batir y no como un enemigo.

- Esperad un momento...¡Clemont! - dando a entender que volvería, Ash se alejo momentáneamente del grupo y fue a buscar a su amigo para que se uniese a ellos.

- No sé si querrán… -

- Tonterías. Estarán encantados de que estés – ante la duda de su amigo, Ash lo tomó del brazo y lo arrastró hacia el resto, quién lo recibió igual de bien que a Ash.

- Gracias jejeje… - Clemont respondía tímidamente ante los ánimos por parte de los amigos de Serena que no iban a participar cuando Ash, Kalm y él partían hacia el gimnasio donde descubrirían contra quién les tocaría pelear.

- ¿Silver? - Ash observaba el nombre de su rival intrigado. Según el cartel, ese chico estaba en su clase pero jamás recordaba verlo.

- Mmmm...creo que ya se quién es – ante la mirada atenta de Ash y Clemont, Kalm prosiguió hablando – ahora no suele venir nunca pero al principio aparecía algún día. No se cual es su equipo pero tiene un Nidoking – como si de un botón se tratase, el pokemon pronunciado por Kalm hizo que un recuerdo se activase en la mente de Ash. Cuando se realizaban las primeras clases de combate, el chico de Kanto recordaba ver un Nidoking pelear. Si bien si forma de pelear del chico y pokemon era muy brusca, reconocía que poder no les faltaba.

- A pesar de que eres bueno no deberías confiarte. Según tengo entendido, ese chico aplastó a sus rivales de las rondas previas con Nidoking sin recibir daños – Kalm se había tomado en serio el torneo y su información lo demostraba. Por el lado de Ash, este reflexionaba sobre lo dicho por Kalm. Sabía que debía ir con cuidado y no confiarse. Mientras tanto, a lo lejos un chico los observaba, siendo su principal objetivo el chico de Kanto.

- ¡Vamos Kalm! - desde las gradas, el grupo de Kalos animaba a su amigo. Ash y Clemont también se encontraban allí pero ninguno de los dos animaba; uno por su timidez y otro porque se hallaba sumergido en sus pensamientos,todo esto era observado por cierta pelimiel.

Cuando salieron del gimnasio, Ash identificó a lo lejos al supuesto Silver y, indicándole a sus acompañantes que volvería, se dirigió a saludarlo.

- ¡Hey! ¿Tú debes ser Silver verdad? -

- ¿Y que con eso? - la actitud fría del chico sorprendió a Ash e hizo que también se pusiese a la defensiva.

- Nada. Tan solo venía a desearte buena suerte -

- En vez de centrarte en eso, centrate en darme pelea...Campeón de Kanto – la cara de sorpresa por parte de Ash hizo sonreír con sarcasmo al chico.

- C..co...como sabes eso? -

- Ja, ¿de verdad pensabas que tu secretito estaría a salvo? Iluso – tras pronunciar estas palabras, Silver se levantó y comenzó a alejarse de Ash.

- ¡Espera! -

- No tengo nada más que hablar contigo Campeón. Nuestra próxima conversación será en el campo de batalla. Hasta entonces – con esas palabras el chico abandonó la estancia dejando a un muy confuso Ash.

- Tierra llamando a Ash...Repito, tierra llamando a Ash – el susodicho reaccionó ante los llamados de Serena confundido.

- Lo siento pero es que llevabas así un buen rato y lucías preocupado – ante lo dicho por Serena, Ash solo sonrió y la tranquilizó.

- Descuida, tan solo pensaba estrategias – a pesar de no convencer del todo a la chica, la sonrisa de Ash hizo que no insistiese más y prestase atención al campo de batalla, cosa que emuló Ash.

- ¡Muy bien Chesnaught, vayamos con todo!¡Machada! - la batalla había comenzado. El inicial de Kalm endureció su mano y se abalanzó sobre su rival, golpeándolo en la cabeza contra el suelo.

- ¿Zangoose estas bien? - el pokemon normal se levantaba como podía pero lucía bastante adolorido después de un solo golpe. La diferencia de poder entre ambos entrenadores era clara y Kalm no dudo en aprovecharla, derrotando así a su rival con solo Chesnaught.

- ¡Rayo! - mientras la batalla de Kalm finalizaba, en otro lado Clemont llevaba a cabo su batalla de octavos de final. El chico rubio y Ash se habían despedido del grupo de Serena en mitad de la batalla de Kalm y fueron al respectivo campo de batalla donde pelearían Clemont y después Ash. El primero de estos se encontraba en ese preciso instante en la batalla definitiva ya que ambos se encontraban con un solo pokemon.

- ¡Contraataca con Palmeo! - el Shinx de Clemont emitió una poderosa descarga hacia su rival. El golpe dió de lleno en el Machop rival pero no logró detenerlo, cosa que hizo que el pokemon luchador conectase un fuerte manotazo en el pokemon eléctrico, quién salió despedido varios metros.

Shinx trataba de incorporarse ante la mirada preocupada de Clemont pero su rival no lo iba a permitir. Machop comenzó a atosigar a su rival con continuos golpes sin dejarle un segundo de respiro.

- Shinx, por favor, dime que puedes seguir… - tras los golpes, Shinx yacía en el suelo inerte. Su consciencia se iba escapando poco a poco pero de pronto comenzó a escuchar las palabras de ánimo de Clemont siendo estas como una mano que le ayudaba a ponerse en pie. Poco a poco el pokemon eléctrico comenzó a levantarse pero la increíble de todo esto era que mientas se incorporaba, todo su cuerpo era cubierto por una luz brillante.

- ¡Luxio! - ante la mirada asombrada de todos, el pokemon de Clemont había evolucionado y se encontraba listo para otro round más.

- Luxio… - secandose las lágrimas de emoción de su rostro, Clemont se centraba nuevamente en la batalla. - Bien, vayamos con todo! ¡Colmillo Rayo! - con energías renovadas, el pokemon eléctrico se lanzó velozmente contra su rival, conectando un fuerte mordisco en sus brazos, el cual hizo chillar de dolor a Machop.

- Maldición! Mahcop trata de acercarte y golpea con Puño Mareo! - la desesperación del adversario de Clemont se notaba, quién veía como la batalla había cambiado de bando tras la súbdita evolución del pokemon de Clemont.

- Dejes que se acerce! Rayo! - sabiendo que ahora tenía la ventaja, Clemont no iba a desaprovecharlo. Emitiendo poderosos rayos que conectaban en el adolorido Machop, Luxio evitaba que se acercase.

- ¡Machop no puede continuar! ¡Clemont gana y pasa de ronda! - los continuos rayos en el cuerpo del pokemon luchador hicieron mella en el y eso más el cansancio acumulado hicieron que cayese al suelo debilitado. Inmediatamente después, Ash fue hacia Clemont para felicitarle, quien estaba abrazando a su recién evolucionado Luxio.

- Por favor que vengan aquí Ash Ketchum y Silver Braum – ante su llamado, Ash cambió el gesto de su cara a uno serio y se aproximó al profesor que haría de árbitro. En el corto trayecto no pudo evitar reflexionar sobre el apellido de su rival, intentando deducir quién era. Por mucho que pensó no logro recordar a nadie con ese apellido y ese nombre, cosa que hizo que se intrigase aún más sobre el por qué ese chico conocía su posición ya que desde su suceso con "Invencible" la federación había ocultado su información a petición de él mismo.

- Entendido Ash? - ante la pregunta del profesor, Ash salió de sus pensamientos y simplemente asintió deduciendo que lo que explicó eran las normas de la batalla. Al mirar al costado pudo ver la sonrisa burlona de su rival, cosa que ignoró y se fue a su lugar del campo de batalla.

Al mismo tiempo, todo el grupo de Serena llegaba al lugar y se sentaban al lado de Clemont en las gradas.

- Justo a tiempo – Kalm se pronunciaba al ver como la batalla de su rival en más de un sentido iba a comenzar. Shauna le preguntó entusiasmadamente a Clemont que tal le había ido, cosa que hizo que el rubio tartamudease de la timidez. La respuesta del rubio alegró a todos salvó a Serena, quién estaba concentrada en el rostro serio de Ash.

- Rhyhorn -

- Está es la primera vez que pelearemos así que hagamos nuestro mejor esfuerzo, Froakie! - al liberar a la rana acuática, todos se quedaron impresionados por su color, ya que era diferente al resto.

- Desde cuando Ash tiene un Froakie?! -

- ¡Y es shiny! - el grupo de amigos de Serena comentaban intrigados como Ash tenía ese pokemon más sus dudas debían esperar puesto que la batalla daba inicio.

- Hidropulso/ Derribo – ambos pokemon comenzaron sus intercambios de golpes. A pesar de que Froakie batallaba por primera vez con Ash, su química era muy buena, cosa que hizo que explotasen al máximo su ventaja de tipo. A raíz de eso, el pokemon de tierra lucía muy debilitado tras varios intercambios de ataques mientras que Froakie tan solo respiraba agitadamente por el esfuerzo.

- Acabalo con Hidropulso – antes de poder reaccionar, la esfera de agua se estrelló en el pokemon de Silver, quién cayó K.O al suelo.

- Golem – sin una pizca de humanidad y sin decirle nada a su pokemon, Silver lo regresó a su pokeball y lanzó al siguiente pokemon.

- Descansa un rato Froakie, te lo mereces - Ash felicitó a su compañero y mando a Pikachu a pelear haciéndole una seña con la cabeza.

- Espero que no me decepcione ese pokemon – Silver trataba de provocar a su rival sin éxito, ya que Ash ignoró el comentario y ordenó el primer movimiento.

- Rayo -

- Hagámoslo divertido. Desenrollar – convirtiéndose en una pelota de piedra, Golem se lanzó contra la rata eléctrica con lentitud y debido a eso Pikachu pudo evitar fácilmente el golpe, logrando conectar el suyo aunque sin mucho efecto en su rival.

Golem siguió girando y moviendose cada vez más rápido mientras Pikachu trataba de golpearle esquivando. Cada vez le era más difícil esquivar por lo que Ash trató de frenarlo.

- ¡Cola Férrea! - Pikachu saltó justo en el momento preciso para evitar a Golem y golpeó a la roca con su cola endurecida.

- Ahora, golpealo – la fuerza del golpe de Pikachu no fue suficiente y salió adolorido del impacto mientras quedaba suspendido en el aire. Con un veloz giro, Golem impacto violentamente al roedor eléctrico ante la mirada preocupada y sorprendida de Ash.

- ¡Pikachu! - el llamado de Ash tuvo su respuesta cuando Pikachu se levantó adolorido pero listo para seguir.

- Golem, acaba esto – el pokemon roca, quien aún no había roto su acumulación de desenrollar, se lanzó nuevamente contra su rival.

- ¡Detenlo con Trueno! - Pikachu había acumulado toda la electricidad que podía en su cuerpo y, justo cuando Golem estaba a punto de impactar, la liberó toda sobre el cuerpo de este, creando una fuerte explosión. Al disiparse todo el humo, Pikachu seguía en pie, esperando mientras que Golem yacía inconsciente en el suelo con sus ojos en espiral.

- ¡Genial Ash! -

- Con esto se pone 2-0. ¡Le queda uno para ganar! -

- Aún así, ahora viene lo más difícil – en las gradas Serena y compañía celebraban la victoria de su nuevo amigo cuando Kalm se pronunció cortando todo el entusiasmo.

- ¿A que te refieres? - ante la pregunta de Serena, Kalm se fijo en el campo de batalla y señalando al Nidoking que acababa de liberar Silver, habló.

- Ese pokemon de ahí es muy fuerte. Aunque Ash lleve la ventaja tanto Pikachu como Froakie están muy cansados por lo que todo esta muy igualado. Habrá que ver como lo hace el último pokemon de Ash – todos entendieron a que se refería Kalm y se dispusieron a observar la reanudación de la batalla.

Nidoking lucía imponente y eso Ash lo sabía. Era por eso que el chico de Kanto había sacado nuevamente a Froakie con el propósito de aprovechar su ventaja de tipo aunque fue un poco. Para su desgracia, la superioridad de Nidoking era muy notoria y de un solo golpe mando a Froakie al mundo de Cresselia. El siguiente en salir fue Pikachu pero para sorpresa de Ash, este tuvo el mismo destino que la rana acuática.

- Tsk...Ese pokemon es muy fuerte. ¿A quién debo sacar? - en su mente Ash debatía quién debería ser el último pokemon y el encargado de ganar íntegramente a Nidoking. La pokeball de Charizard se movía muy ansiosa pero Ash dudaba si sacarlo o no.

- Maldita sea. No quiero usarte tan pronto Charizard pero si no puede que perdamos… - gotas de sudor caían del rostro del chico mientras su mano temblaba, dudosa de que pokeball escoger. Finalmente, Ash respiró hondo y libero al habitante de una de las pokeballs.

- ¡Snorlax, confío en ti! - mientras la pokeball de Charizard se movía inconforme con la decisión de su entrenador, el enorme pokemon aparecía en escena, ocasionando una mueca de disgusto en Silver.

- ¿En serio lo escoges a él como último pokemon? Me decepcionas -

- Snorlax es tan capaz como los demás así que callate y pelea – la rabia que llevaba conteniendo Ash salió a flote ante ese insulto de su rival. Silver tan solo sonrió satisfecho puesto que había logrado su acometido.

(…)

- ¡SNORLAX! - la batalla se había desarrollado muy en contra de Ash. Su enfado con el entrenador rival había ocasionado que no pensase con claridad y el lamentable estado de Snorlax lo reflejaba. - Mierda… Tengo que calmarme joder, si no acabaré perdiendo por mi estupidez -

- ¡Snorlax, perdón! A partir de ahora será diferente, vamos por la victoria – ante las palabras de su entrenador el pokemon normal se levantaba jadeando y totalmente adolorido pero listo para seguir.

- ¿Crees que cambiarás algo? La batalla ya estaba decidida desde que escogiste a ese inútil pokemon jajajaja – nuevamente las provocaciones eran dirigidas hacia Ash pero a diferencia de antes, este no hizo caso de la provocación y pensó en como solucionar la amplia diferencia del combate.

- A pesar de no estar concentrado totalmente he podido deducir que su defensa no es muy buena. Tal vez con dos o tres buenos golpes logremos tumbarlo pero Snorlax es muy lento y ataques como Hiperrayo o Giga Impacto necesitan tiempo de recuperación. Ahggg, ¿que puedo hacer? -

- Ash está en problemas -

- Cierto. Si no hace algo ya seguramente pierda -

- Yo os lo dije – mientras tanto en las gradas los amigos del chico debatían la mala situación del chico.

- ¡Yo confió en que ganará! - la frase de Serena sorprendió a todos. Ella confiaba plenamente en el chico y no dejaría de apoyarle.

- ¡Si! ¡Ganará! - Clemont también apoyaba a Serena. Si bien en un primer momento había dudado de su amigo, las palabras de la pelimiel le habían recapacitar. Los demás sonrieron, dejándose llevar por la confianza de los dos. El único que no sonrió fue Kalm. Él dudaba de que Ash le pudiese dar la vuelta pero no dijo nada para no molestar a los demás. Ya se había comportado como un niño lo suficiente.

- Es arriesgado pero no me queda otra opción – Ash había ideado una idea para darle la vuelta a la batalla y estaba dispuesto a llevarla a cabo con éxito. Confiaba en su pokemon y sabía que lo lograría. - ¡Snorlax! ¡Golpe Cuerpo! -

- Demasiado lento. Nidoking, Filo del Abismo – el pokemon tipo tierra se apartó de la zona donde caería Snorlax y con un fuerte coletazo en el suelo invocó una sucesión de rocas afiladas que conectarían con Snorlax.

- ¡AHORA! ¡HIPERRAYO! - justo instantes antes de recibir el ataque, Snorlax liberó un poderoso ataque sobre Nidoking, quién no pudo hacer nada para esquivarlo. Este cambio de ataque repentino no hubiese sido posible de no ser por los años de entrenamiento con Snorlax. Aún así, el pokemon gigantesco no pudo salir ileso de allí. Sumando la honda expansiva del Hiperrayo más el choque con las rocas creadas por Nidoking, Snorlax salió despedido con una fuerza brutal hacia arriba, llegando a dejar de estar a la vista por unos instantes.

-AUNQUE NO HAYAMOS LOGRADO GANAR TU POKEMON AÚN NO SE HABRÁ RECUPERADO DE ESE ATAQUE. ¡ES AHORA O NUNCA SNORLAX! ¡GIGA IMPACTO PERSONALIZADO! - ante la mirada atónita de todos, Snrolax cayó del cielo como si fuese un proyectil en dirección a Nidoking, quién no pudo hacer nada para evitar el impacto. Con la brutal explosión digna de una bomba atómica, todos los espectadores de la batalla tuvieron que cubrir sus caras y agarrarse a algo para evitar que la fuerte corriente creada por la explosión no se los llevase por delante. Una vez disipado un poco el polvo, la gente de las gradas y otros estudiantes y gente de la calle que no estaba allí pero que se habían acercado al presenciar semejante explosión pudieron observar asombrados a ambos entrenadores y al árbitro varios metros más haya de donde estaban, llenos de polvo y algo adoloridos. Ash fue el primero en levantarse con algo de dificultad y dirigió su vista al lugar donde debían estar ambos pokemon. Al establecer contacto allí, tanto Ash como el resto de personas quedaron incrédulas con lo que veían. En donde se suponía que estarían Nidoking y Snorlax había un gran cráter y el centro de este tan solo se veía a Snorlax medio enterrado pero ni rastro de Nidoking.

-Nidoking debería estar ahí -

- ¿Lo habrá esquivado? -

- No creo, si no deberíamos verlo ya -

- ¿Es...es...estará debajo de Snorlax? - múltiples reacciones se podían escuchar por toda la gente pero nadie lograba descifrar cual era el resultado de la batalla.

- Snorlax, ¿puedes moverte? - aunque en un principio no obtuvo respuesta, pronto Snorlax comenzó a moverse lentamente hacia un lado. Cuando logró ponerse boca arriba la vista que le quedó a todo el mundo fue horripilante. Toda la parte frontal de Snorlax estaba ensangrentada, sus os apenas los mantenía abiertos y parecía tener alguna roca clavada en su cuerpo.

- ¡Snorlax! - al ver esto, Ash salió disparado hacia su pokemon, totalmente preocupado. Mientras tanto, el profesor y Silver se dirigieron al cráter para ver el estado de Nidoking, todo esto seguido por la mirada expectante de todo el mundo.

- ¡Nidoking se ha debilitado, no puede continuar! ¡Ash Ketchum pasa de ronda! - la gente gritó victoriosa por semejante batalla que acababan de presenciar. Ash tan solo guardo a Snorlax en su pokeball, pidiéndole que aguantase un poco, que saludaba a su rival y lo llevaría a la enfermería.

- Tsk… Estúpido pokemon – mientras Ash se acercaba a Silver, este regresaba a su pokemon con unas palabras no muy bonitas, todo esto siendo escuchado por Ash.

- No deberías tratar así a tus pokemon. Ellos dieron todo en la batalla -

- Metete en tus asuntos -

- No llegarás a ninguna parte así -

- ¿Qué quieres idiota? -

- Buena batalla – a la vez que decía esto, Ash estiraba su mano en dirección a Silver, quién al ver esto la apartó golpeándola.

- Jamás le daré la mano a alguien como tú -

- ¿Como yo? -

- Solo te lo diré una vez. Deja de meterte en lo que no te llaman o acabarás pagándolo – ignorando la pregunta de Ash, Silver dirigió esas palabras venenosas a Ash mientras pasaba a su lado, alejándose poco a poco.

Ash se quedó viendo de reojo como se iba, pensando en lo que le acababa de decir. Sin duda presentía que algo malo estaba o iba a pasar pero decidió dejarlo para después. En ese momento su prioridad era curar a sus pokemon por lo que avanzó rápido al centro pokemon. A lo lejos, su grupo de amigos también lo seguían, siendo Serena y Clemont los más ansiosos y preocupados en esos momentos. Al llegar allí observaron a Ash hablando con la enfermera.

- ¿Ash como están tus pokemon? - con preocupación preocuparon todos los del grupo, a excepción de Kalm, quién se encontraba unos metrso más alejado, completamente pensativo.

- Por fortuna todos están bien, incluso Snorlax. Lo único malo es que él deberá estar ingresado un par de días por las heridas del combate pero por suerte no es nada grave y podrá pelear nuevamente en nada – de esa forma Ash los tranquilizaba a todos con una sonrisa. - A propósito, seguramente ya habrán salido los siguientes emparejamientos pero a mi aún me quedan unos minutos aquí, ¿podéis ir a ver contra quién voy?

- ¡Sí! - Shauna, entendiendo que Ash deseaba estar solo, tomaba la iniciativa y alejaba a todo el grupo de ahí, arrastrando a Serena en el proceso, quién estaba preocupada por el chico que le producía diferentes sentimientos confusos.

- Lo que llevas haciendo estos días no es de alguien normal. Espero que algún día me expliques quién eres realmente, Ash Ketchum – Kalm, el cual se había quedado atrás de todo del grupo, le susurraba eso a Ash y sin decir nada más se iba con el resto. Ash no se pronunció y tan solo miró para el suelo, tratando de poder pensar con claridad sobre todo lo sucedido en tan poco tiempo.

Una vez recogido a todos sus pokemon salvo Snorlax, Ash se unió al grupo. Al llegar allí se enteró sorprendido de que pasaba directamente a las semifinales ya que si rival de cuartos se había rendido. Sin poder objetar nada, se dedicó a observar las peleas de Kalm y Clemont, quienes ganaron ambas peleas, clasificándose para las semifinales. El resto de la mañana transcurrió rápidamente y llegó el momento de la vuelta, donde Serena no dejó de atosigar a Ash con preguntas sobre su estado y el de sus pokemon. Tras varios intentos, Ash logró tranquilizar a la chica y la dejó en su casa, prometiéndole que al día siguiente estaría como nuevo, que tan solo necesitaba descansar. Una vez sin Serena, Ash se dirigió a su casa y allí le mando un mensaje a su mentor.

- Hola Rainer soy Ash. Me gustaría hablar contigo de varias cosas que me han pasado en el torneo-

- Hola Ash. ¿Supongo que has pasado a las semifinales verdad? - pocos segundos pasaron antes de que Rainer contestase, cosa que sorprendió a Ash.

- Así es -

- Enhorabuena chico, ahora a por la final. Y respecto a lo otro, mejor hablamos cuando acabe el torneo, así me cuentas todo junto – Ash le respondió con un simple "vale" y se tumbó sobre su cama, reflexionando sobre esa intensa mañana...

Al mismo tiempo que esto sucedía, un hombre completamente cubierto por una capa oscura y desgastada abandonaba la ciudad tras a ver presenciado la muestra de poder del entrenador de Kanto.