- ¿Pika?..pika...pika...¡PIKA!...¡PIKA!...¡CHUUUU! -

¡BOOM!

(...)

Nuestro joven protagonista se encontraba desayunando una taza de leche mientras era observado desde la lejanía por Pikachu. El roedor observaba cautelosamente a su entrenador, quién tenía su pelo completamente chamuscado y lucia enfadado.

- Te prometo que la próxima vez te meto en la poke ball – tras varios minutos de silencio, Ash amenazó molestó a su compañero mientras este chupaba su bote de kétchup varios metros alejado. El pokemon eléctrico tan solo trago grueso y se anoto mentalmente no volver a dormir cerca del brazo de Ash y de esa forma evitar ser aplastado nuevamente.

Una vez vestido y aseado, Ash y Pikachu(quién aún lo seguía desde la lejanía) se aproximaron al PC que había en el salón para que el humano pudiese escoger a los 6 que participarían en el torneo.

- Veamos...Pikachu y Froakie estarán...Staraptor puede ser útil...Mmmmm...Iyvisaur también… - a medida que hablaba, el joven seleccionaba las poke ball de los que estarían en el día de hoy – es una pena pero Snorlax aún no está preparado para pelear así que creo que como sústituto perfecto está Muk y por último...mmmmmm… - mientras Ash reflexionaba sobre su equipo, la poke ball de un pokemon en especial comenzó a agitarse violentamente, cosa que tomó por sorpresa a Ash – jejeje, se ve que estás ansioso Charizard pero no creo que sea adecuado. Tu forma de pelear y poder son superiores a todos; realmente no creo que te vaya a usar – tras estas palabras la poke ball se meneó más violentamente por lo que Ash la tomó y la guardo en su cinturón – aún así, te llevaré por si acaso pero ya te digo que no creo que salgas a escena.

Con todo listo Ash partió hacia la casa de Serena. De camino reflexionó sobre lo que le esperaría en ese día. El chico sabía de sobra que era muy probable que le tocase pelear contra Clemont o Kalm pero, tras presenciar todas sus batallas, dudaba que alguno de esos dos le fuese a complicar tanto las cosas como para necesitar del abrumador poder de su tipo fuego. Tan confiado estaba en su análisis de ambos entrenadores que no creía que fuese a necesitar ni a 5 de los 6 pokemon que llevaba.

- ¡Hola Ash! - la reflexión del chico de Kanto fue interrumpida por el alegre saludo de Serena. Cuando el chico levantó la cabeza se encontró con una escena que lo hipnotizó completamente. Los primeros rayos del sol iluminaban el cabello de Serena mientras la suave brisa lo sacudía lentamente, ocasionando que este deslumbrase al asombrado chico, quien consideraba estar observando a un ser celestial recién bajado del mismísimo cielo.

- Te ves increíble hoy, Serena – totalmente hechizado por la chica, Ash no pudo evitar dar su opinión sobre lo que veía, cosa que hizo que Serena se girase totalmente roja mientras jugaba con un mechón de su pelo.

- Gr...ac….ias ...Ash – antes los nervios de la chica, Ash volvió a la normalidad y, recordando lo que había dicho, se pusó rojo mientras trataba de excusarse sin éxito. Al mismo tiempo, Pikachu reía ante la tierna escena que acababa de presenciar.

Tras un tiempo en silencio en el cual ambos mantenían su vista en otra parte totalmente rojos, Ash sacudió la cabeza levemente y rompió el silencio.

- Bueno, cualquiera que nos vea aquí parados sin hacer nada puede pensar cualquier cosa así que si gustas podemos irnos – Ash liberó a Staraptor y, mostrándole una amplia sonrisa a Serena, le tendió su mano, invitándola a subir al pokemon.

- Si...i – totalmente apenada, la chica tomó la mano de Ash y se subió al lomo de Staraptor. Ash hizo lo propio instantes después y le indicó a su pokemon que alzará el vuelo. Ante el despegue y tomando la costumbre de días anteriores, Serena rodeo el pecho de Ash con sus brazos y se recostó sobre su espalda, degustando el calor que emanaba el chico. Ash tan solo sonrió mientras un leve sonrojo aparecía en su cara.

- ¡Ash esto es increíble! ¡Deberías llevarme más días! -

- Siempre qu...e tu quieras...Leaf -

Varios recuerdos comenzaron a aparecer en la mente del chico. Sin duda esta escena era muy similar a las que vivió en Kanto el año pasado. Recordando todo lo que pasó después hizo que varias lágrimas traicioneras abandonasen sus ojos.

- ¿Sucede algo Ash? - Serena, quién a pesar de estar con los ojos cerrados y disfrutando del contacto con el chico, tuvo la sensación de que el calor que emanaba de Ash se desvanecía levemente por lo que alzó su cara y cuestionó al chico tratando de observar su rostro.

- N...no sucede nada. Tan solo me entró algo en el ojo jajaja – tras frotarse los ojos mientras sacudía su cabeza, Ash se giró y sonrió a la chica, tratando de calmarla. Serena no era tonta y aunque el chico había tratado de ocultarlo, ella reconocía esa voz melancólica a pesar de ser camuflada. Aún así, ella comprendió que aún no sabía mucho del chico por lo que la única manera que se le ocurrió de reconfortarlo sin palabras fue abrazándolo fuertemente, tratando de que su calor le llegase a lo más profundo de su corazón. Ante esta acción Ash se sorprendió pero al observar el rostro tranquilo de la chica, tan solo sonrió mientras enfocaba su vista al frente, perdiéndose en sus pensamientos.

- Debo olvidar lo malo y recordar lo bueno vivido. Así podré disfrutar del cariño de las personas nuevamente -

La marcha por los cielos terminó minutos después y como se estaba haciendo costumbre, fueron recibidos en la entrada por los amigos de Serena. Al bajar del pokemon, Shauna recibió con una mirada pícara a Serena mientras le susurraba algo al oído. Al mismo tiempo, los chicos se acercaban a conversar con Ash. A pesar de que en un primer momento tuvieron una opinión negativa de él, la alegría que desbordaba logró camelarlos, haciendo que lo aceptasen en el grupo.

- Parece que os habéis hecho muy cercanos – las palabras que soltó Kalm al chico de Kanto fueron como un interruptor que hizo que Trevor y Tierno se alejasen de allí en dirección de las chicas. Ante esto, Ash tan solo dirigió su vista a Serena sin decir nada.

- Imagino que siempre es bueno hacer amigos, ¿no? - finalmente, el chico de Kanto miró a Kalm y le respondió.

- Ella me gusta – tajante y firme fue la respuesta de Kalm. Ash lo miró fijamente a los ojos, tratando de descifrar que pretendía con eso.

- ¿No sería más efectivo decirle eso a ella? -

- Te lo digo a ti para que luego no te sorprendas. Haré todo lo que pueda para tener el mejor lugar de su corazón y eso no me lo impedirá nadie. -

- ¿Y que tengo que ver yo con eso? -

- Tu mirada no es de alguien que solo quiere ser su amigo. Te estoy diciendo eso porque no solo seremos rivales en las batallas – Ash analizó la cara de Kalm buscando algún indicador de querer provocarlo pero no parecía tener esa intención. El chico se puso a recordar todos sus momentos con Serena y si había algo que pensaba era que la chica le provocaba diferentes cosas que solo le provocaron una vez. Cuando se disponía a responder al chico de Kalos, Shauna apareció allí y los interrumpió.

- ¿Que tanto habláis vosotros dos? - el resto del grupo también se acercó allí y miraban expectantes a ambos chicos. Shauna y Serena con curiosidad y los dos chicos con intriga por saber como saldrían de esa.

- Nada malo. Tan solo estábamos hablando de nuestro duelo personal -

- Oh ya veo. Estoy deseando vuestra batalla, seguro que será épica – con una sonrisa, Shauna animaba a ambos chicos, quienes solo sonrieron nerviosamente. -

- Queridos estudiantes, es hora de la primera semifinal del torneo. Que se presente todo el alumnado en el patio principal y que Ash Ketchum y Clemont se preparen para la batalla. - el anuncio por megafonía interrumpió a todos, sorprendiendo sobre todo a Ash por el hecho de que debía pelear con su mejor amigo de Kalos. Instantes después, el grupo entro al recinto y se dirigieron al patio central. Al mismo tiempo que caminaba, Ash buscaba con la mirada a Clemont, extrañado de que no hubiese estado con el resto. Finalmente, el joven de Kanto lo divisó ya en el campo de batalla.

- Bueno chicos, Clemont ya esta allí así que me voy -

- ¡Suerte! - al unísono respondieron todos, unos más alegres que otros. Ash solo sonrió y se acerco a su amigo rubio.

- ¡Clemont! -

- Hola Ash -

- ¿Donde te habías metido que no estabas en la entrada? -

- Necesitaba reflexionar sobre nuestro duelo, es por eso que estuve dentro del gimnasio hasta ahora -

- Ash, Clemont, ¿estáis listos? - antes de que Ash pudiese responder, fue interrumpido por el profesor Rowan, quién les pidió que se colocasen en sus posiciones para pelear.

- Ash – antes de alejarse, Clemont llamó a su amigo, captando toda su atención. - quiero que pelees en serio. Si no lo haces me sentiré muy mal – aún sabiendo que podía perder de paliza, Clemont quería experimentar el poder total de un entrenador promesa. Ash tan solo lo miró serio y asintió, dándose la vuelta y yendo a su lugar.

- Debido a que Clemont tan solo tiene 3 pokemon, esta batalla será un 3 vs 3. El primer entrenador que se quede sin pokemon será el perdedor. ¡Comiencen! -

- ¡Adelante, Bunnelby! -

- Se ve que estás motivado para esta batalla, Clemont. En ese caso no te defraudaré.¡Froakie! - ante la señal del árbitro, ambos liberaron a sus respectivos pokemon. Del lado de Clemont salió una especie de conejo mientras que del lado de Ash, la rana shiny salió a escena. Tras mirarse fijamente ambos pokemon y entrenadores, el show comenzó.

- ¡Hidropulso!/¡Excavar! - la rana acuática se movió velozmente hacia su rival con una esfera de agua en sus manos pero antes de lograr impactar en él, Bunnelby desapareció en un agujero. Ante la orden de su entrenador, Froakie se quedó alerta, tratando de adivinar por donde saldría el tipo tierra.

- ¡Ahora! - el suelo debajo de la rana comenzó a temblar pero antes de que pudiese reaccionar, el conejo salió disparado, embistiéndolo fuertemente. La rana volvió a generar agua en sus manos pero el pokemon de Clemont repitió la estrategia de antes y se sumergió en la tierra.

Ante esta situación repetitiva Ash no podía hacer nada. Cada vez que trataba de acercarse a los agujeros creados por Bunnelby, este salía de otro agujero y lo golpeaba. Sin en vez de hacer eso le decía a Froakie que esperase y tratase de adivinar, Bunnelby salía de cualquier agujero sin que apenas tuviese tiempo a reaccionar. Verdaderamente la agilidad del pokemon bajo tierra era brutal y eso Ash sabía que debía solucionarlo.

- Veamos que sucede.¡Frokaie usa tus frubujas para tapar los agujeros! - el inicial de Kalos hizó lo ordenado y comenzó a lanzar la masa pastosa de su cuello.

- ¡Eso no servirá de nada! ¡Sal y golpéalo con Doble Patada! - la tierra nuevamente comenzó a temblar y Bunnelby salió disparado hacia Froakie. El tipo normal tomó a la rana con sus fuerte orejas y lo azotó dos veces, haciendo que se estrellase contra el suelo.

- ¡Nuevamente usa tus frubujas! - tras ver que su pokemon estaba bien, Ash mandó repetir la acción anterior nuevamente. Clemont no entendía nada. Sabía que su amigo estaba pensando en algo pero lo que veía no tenía sentido. Siempre podía generar más agujeros y las frubujas no evitarían que su pokemon se moviese velozmente por debajo de la tierra.

- ¡Doble equipo! - mientras Froakie seguía con su labor de tapar agujeros, Bunnelby, quien se encontraba debajo del suelo nuevamente, se dividió en múltiples copias a lo largo de todos los túneles. Ante esa orden, Froakie dudo de lo que hacía pero al ver la cara seria de su entrenador supo que debía confiar ciegamente en él.

- ¡Sal y golpéalo con Placaje! - al mismo tiempo que las copias salían de los agujeros, Froakie terminaba de rellenar los agujeros con sus frubujas. En un rápido movimiento la rana hizo caso a su entrenador y usó Burbuja para eliminar las copias. Muy a su pesar, no logró dar con el verdadero, el cual estaba detrás del inicial de Kalos y en un rápido giro golpeo a Froakie.

- ¡Hidropulso! - un Froakie bastante golpeado pero aún en pie generaba una esfera de agua y se la arrojaba a su rival, provocando que este se sumergiese nuevamente en la tierra.

- ¡Pantalla de Humo dentro! - velozmente Froakie escupió una gran cantidad de humo negro en el agujero. Está acción sorprendió a todos, sobre todo a Clemont, quien por fin había comprendido la estrategia de Ash. - Gracias a las frubujas el humo solo se extenderá hasta el túnel en el que este Bunnelby – sonriendo Ash explicaba a Clemont algo que el rubio acababa de deducir – de la misma forma, cualquier cosa que lances ahí dentro irá revotando por las frubujas hasta llegar a tu pokemon. ¡Froakie! ¡Hidropulso! -

- ¡Maldita sea! ¡Sal de ahí! - generando la esfera, Froakie la introdujo en el túnel y saltó para evitar a Bunnelby cuando saliese. El conejo de tipo normal salió de una esquina del campo acompañado por humo negro.

- ¡Es inútil! ¡No logrará salir de la confusión a tiempo! ¡Termina con otro Hidropulso! -

- ¡Bunnelby trata de orientarte con tus orej…! - Clemont pretendía que con sus orejas Bunnelby esquivase un Hidropulso pero sorprendentemente, las orejas de su pokemon estaban cubiertas por las frubujas de Froakie. ¡Había salido por un túnel con Frubujas! Sin poder hacer nada, Bunnelby recibió ambas esferas de agua de lleno.

- Gracias por tu esfuerzo amigo – devolviendo a su pokemon a la pokeball, Clemont se preparaba para el siguiente round de la batalla. Tomando otra pokeball de su cinturón, Clemont liberó al habitante de esta. De ella salió un Heliolisk listo para pelear.

- Con que Heliolisk, ¿eh? - buscando en su cinturón Ash tomó una poke ball sonriendo – Pues tengo el rival perfecto para él. ¡Sal Ivysaur! - una vez ambos pokemon estaban listos para pelear, sus entrenadores comenzaron a observar el campo de batalla.

- ¡Hierba Lazo! - sonriendo para si mismo, Ash ordenó a su pokemon. Heliolisk se mantuvó alerta para esquivar los lazos por lo que se sorprendió cuando sus piernas fueron aprisionadas por los lazos salidos de uno de los túneles generados antes. Para más desgracia del rubio, el lazo estaba cubierto de las frubujas de Froakie por lo que el agarre al suelo era doble.

- ¿¡Pero que?! -

- Me pediste que pelease en serio y eso estoy haciendo. Por mucho que tu pokemon lo intente no podrá liberarse de ahí – Clemont observaba asombrado a su amigo. El joven de Kanto había ideado una increíble estrategia con tan solo observar unos segundos el campo de batalla. Además, su pokemon la había entendido a la perfección sin necesidad de decir nada.

- La verdad es que me sorprendió como liberaste a Charizard, la estrategia de Gary era increíble -

- Ash es un monstruo en cuanto se trata de estrategias y de aprovechar las desventajas. Por mucho que lleves la ventaja siempre encontrará algo para llevar la desventaja a su favor. Recuerdalo siempre Clemont -

- Vamos, vamos, no es para tanto jejeje – un recuerdo de cuando conoció a Gary se activó en la mente de Clemont. Viendo como estaba la batalla, las palabras de Gary ahora tomaban mucho sentido. El rubio sonrió sudando. Estaba en muchos problemas y verdaderamente no sabía como solucionarlos.

- Somnífero – la voz de Ash lo atrajo nuevamente a la batalla. El inicial de Kanto lanzó unos polvos sobre el pokemon eléctrico, durmiéndolo al instante.

- Maldita sea, no puedo hacer nada. ¡Vamos amigo, despierta y trata de liberarte! - el rubio no podía hacer otra cosa que rezar por que su pokemon lograse lo que pedía.

- Drenadoras y acaba con Rayo Solar – todo sucedió rápidamente para el joven de Kalos. Su pokemon fue infectado por varias plantas y mientras estas drenaban su energía, el pokemon de Ash cargaba el poderoso ataque tipo planta. Una vez acumulada la energía, Ivysaur liberó todo el torrente sobre su rival, debilitándolo al instante.

- ¡Eres verdaderamente fuerte Ash! - el chico alago a su amigo, quién le devolvió una sonrisa agradecida – ¡Pero yo aún no me rindo! ¡Luxio, cuento contigo! - liberándo a su primer pokemon, Clemont depositaba todas sus esperanzas en él. Sabía que era muy difícil que ganase pero aún así no se rendiría hasta que se lo ordenase el árbitro.

Tras observar a su pokemon por unos breves segundos, Ash siguió con la batalla. La igualdad era evidente y a diferencia de la pelea anterior, Clemont lograba solventar los problemas que representaba el tipo planta. Si bien era cierto que había recibido algunos Látigo Cepa o Hoja Afilada, Luxio también había logrado dañar a su rival con sus ataques. En estos momento ambos entrenadores buscaban algún hueco para decantar la batalla a su favor.

- ¡Prepárate para aguantar Ivysaur! ¡Carga Rayo Solar! - una apuesta arriesgada sin duda la de Ash. El muchacho sabía que se arriesgaba a recibir múltiples ataques de su rival mientras cargaba la energía pero confiaba en la resistencia de su pokemon.

- ¡Si logra cargar eso estamos fuera Luxio! ¡Ve con todo y acábalo antes de que termine la Carga! - si permitía que el inicial de Kanto golpease a su pokemon sería el fin. Luxio comenzó a descargar todo su poder en su rival pero la resistencia de Ivysaur era temible y logró aguantar con todo lo que le dió. Teniendo el Rayo Solar listo, el pokemon de Ash se dispusó a liberar toda la energía.

- ¡Rapidez contra el suelo! - en un rápido movimiento, Luxio liberó una gran cantidad de energía contra el suelo, la cual lo impulsó hacia arriba. Justo en ese momento Ivysaur liberaba su poder pero para fortuna del rubio, su pokemon logró evitar el golpe.

- ¡Latigo Cepa contra el suelo! ¡Impúlsate! - aún liberando el Rayo Solar, Ivysaur sacó dos látigos de sus costados y se impulso hacia arriba mientras seguía liberando el Rayo Solar. Una vez estando a la altura de Luxio, lo golpeo con los restos del Rayo Solar ante la mirada atónita de Clemont.

- ¡LUXIO! - el grito de Clemont resonó por todo el campo de batalla. Cuando el humo del impacto se disipó, un muy adolorido Luxio trataba de levantarse sin éxito. - ¡Vamos amigo yo se que puedes! ¡Nos hemos esforzado para llegar hasta aquí! ¡Confío en ti...LUXIO! - de repente, el cuerpo de Luxio comenzó a brillar mientras su cuerpo cambiaba de forma, creciendo en mayor medida. Todo esto era visto por Ash quién estaba incrédulo con lo que veía.

- ¡¿Pero que?! - Ash simplemente no comprendía como podía estar pasando. Luxio acababa de evolucionar hace unos días y era imposible que estuviese listo para evolucionar otra vez. Aún así ahí estaba Luxray para probar lo contrario.

- ¡Luxray! - mientras Clemont abrazaba a su recién evolucionado pokemon, Ash reflexionaba sobre lo que acababa de pasar. A pesar de eso, por mucho que pensaba no comprendía como era posible. Un pokemon recién evolucionado necesitaba tiempo para adaptarse a su nueva forma, aparte de que necesitaba incrementar su poder para poder seguir evolucionando…

- Ah no ser que...- súbditamente un recuerdo de sus enseñanzas en Kanto vino a su mente y levantando su vista al frente llamó a su amigo – Clemont – una vez el rubio respondió Ash prosiguió hablando – ¿desde cuando tienes a Luxray? -

- Pues desde los 6 años. Fue un regalo de mi padre cuando cumplí años –

- Entonces debe ser por eso

- ¿Sabes por qué ha evolucionado tan seguido? - ante la mirada pensativa que tenía su amigo Clemont supuso que estaba pensando el motivo por el cual su pokemon evolucionó dos veces en un corto período de tiempo. Él mismo se lo preguntaba.

- Algo así – la mirada de Clemont instaba a Ash a seguir hablando pero los constantes murmullos de la gente les recordaron que habían interrumpido la batalla por lo que se levantaron, dispuestos a continuar. - Me gustaría hablar contigo sobre varias cosas pero eso será más adelante. Por ahora centrémonos en terminar la batalla – mostrándole una sonrisa conciliadora, Ash se preparó para el siguiente round de esta pelea. Clemont emuló esta acción, no sin antes acariciar el pelaje de su amigo una vez más.

Con la nueva evolución, Luxray desequilibró la batalla a su favor. La diferencia de poder era clara y en un corto intercambio de movimientos Ivysaur ya se encontraba jadeando con su cuerpo lleno de golpes. Viendo que la batalla estaba decidida, Clemont ordenó el movimiento de gracia.

- ¡Triturar! -

- ¡Polvo veneno sobre ti mismo! - a sabiendas de su pokemon iba a caer, Ash le ordenó la última estrategia de modo que le facilitase las cosas al siguiente rival de Luxray. Envolviéndose con un polvo morado, Ivysaur se dejó morder repetidas veces mientras emitía quejidos de dolor. Tras varios mordiscos, el tipo planta se dejó caer al suelo debilitado.

- Gracias por el esfuerzo amigo. La próxima victoria también será tuya – Ash guardaba a su amigo en su poke ball para que descansase. El joven de Kanto sonreía al ver como el pelaje de Luxray había tomado un color morado, dando señal de que había sido envenenado con éxito. Mientras tanto, Clemont comprobaba el estado de su pokemon. El rubio lamentaba el envenenamiento pero sus pokemon no eran tan rápidos de movimientos como para detenerse a tan corta distancia por lo que no le quedaba otra que enfocarse lo mejor que podía en la siguiente batalla.

- ¡Ash y Clemont son increíbles! -

- ¡Esta batalla es increíble!

- ¡Veamos que sucede! ¡La cosa esta muy igualada! -

- Idiotas – mientras Serena y compañía comentaban entusiasmados la batalla, Kalm se encontraba mirando seriamente el campo de batalla mientras apretaba sus puños con furia - ¿Qué esta igualada? ¡JA! Ese idiota de Ash ni siquiera esta peleando al 100%. Es más, estoy seguro que ni está usando sus mejores pokemon… - apretando con mas furia sus manos Kalm seguía viendo fijamente a Ash – ¡Mierda! ¡Ese tipo es demasiado fuerte! -

- ¿Kalm tu que opinas? - su rabia fue interrumpida por sus amigos, quienes no se habían percatado de sus manos apretadas.

- Ash ganará – tajante fue la respuesta que les dió Kalm. Ellos tampoco pudieron opinar mucho más puesto que en el campo de batalla se escuchaba un poderoso rugido que, seguido por un poderoso torrente de llamas, dejaba intimidados a la vez que asombrados a todos los espectadores.

- Mmmm...veamos quién puede ser el siguiente – minutos antes, Ash reflexionaba sobre quién debía ser el siguiente en pelear. En un primer momento había pensado en sacar de nuevo a Froakie o que fuese Pikachu pero un recuerdo interrumpió en su mente.

- Quiero que pelees en serio – las palabras que Clemont le había dicho antes de empezar resonaron sobre su mente. Si quería que pelease en serio, tenía al rival perfecto pero…

- Esta bien – con una media sonrisa, Ash tomaba una poke ball de su cinturón y la lanzaba al aire, liberando a la criatura que habitaba en ella. - ¡Charizard! - Ash sabía que podría arrepentir por enseñar tan pronto a su pokemon más fuerte pero su amigo le había pedido algo y que menos que cumplírselo. Mientras tanto, Clemont sudaba frío al escuchar el pokemon que salía a escena. Sabía de buena mano el poder de ese pokemon pero experimentarlo iba a ser algo completamente diferente. Aún así, se alegro por el hecho de que su amigo si iba a ir con todo contra él.

El rugido acompañado de las llamas sorprendió a todo el mundo. Incluso el Profesor Rowan quedó asombrado por el increíble pokemon, aún sabiendo quién era realmente Ash Ketchum.

- ¡Es el Charizard más grande que he visto! - El grupo de amigos de Serena se preguntaba impresionados como Ash tenía semejante pokemon. Kalm tan solo observaba serio. Intuía que ese pokemon era fuerte por su tamaño pero quería ver cuánto.

- ¡Clemont! ¡Ven con tu mejor ataque! - el grito de Ash se perdió entre los murmullos de las gradas pero aún así Clemont logró escucharlo.

- Con mi mejor carta eh...- Clemont sonreía ante lo dicho por su amigo. Sabía que si le decía eso quería decir que todo terminaría en un golpe. Necesitaría muchas vidas para alcanzar en poder a ese Charizard pero aún así trataría de ir con todo. - Necesito tiempo para que cargue el ataque por completo...¡Luxray! ¡Prepárate para aguantar todo lo que venga mientras cargas electricidad! - Clemont dudaba que su pokemon aguantase tan si quiera un ataque de su rival pero no podía hacer otra cosa más que confiar ciegamente.

- ¡Esperaré! - el grito de Ash lo sorprendió completamente - Es tu mejor carta, ¿no? ¡Ven con todo lo que tengas! - el orgullo de Charizard era enorme y eso Ash lo sabía. El chico también era consciente de su poder y lectura de batalla por lo que sabía que Charizard no esquivaría el golpe ni atacaría. Y en el fondo él quería eso. Ver el máximo poder de su rival y aplastarlo con una fuerza superior. Lo último era más propio de Charizard pero aún así ambos se parecían bastante.

- ¡Está bien! ¡LUXRAY CON TODO! ¡VOLTIO CRUEL AL 100%! - tras varios minutos de carga, Luxray estaba listo. El pokemon eléctrico avanzó cubierto por demasiada electricidad hacia Charizard y lo embistió brutalmente. Una fuerte explosión siguió tras el impacto.

- El poder de ese ataque era muy fuerte pero… - cuando ambos entrenadores pudieron ver, Clemont no daba crédito a lo que veía. Luxray estaba de pie al lado del estómago de Charizard, quién lo observaba serio y sin ningún rasguño. - Charizard no pierde. Lanzallamas – un poderoso torrente de fuego atravesó a Luxray, quién fue repelido hacia atrás brutalmente. Clemont se preocupó al ver a su pokemon en el suelo, totalmente lastimado pero tratando de incorporarse. Finalmente el veneno de Ivysaur hizo efecto y Luxray calló debilitado.

- ¡Luxray no puede continuar! ¡Ash Ketchum pasa a la final! - ante lo dictaminado por el árbitro todo el mundo grito emocionado. La mayoría de la gente estaba con Ash y creían que por fin su escuela tenía un digno representante. El grupo de Serena no era excepción, obviando la parte de ser un digno representante, más que nada por no ofender a Kalm. Aún así, si hubiesen dicho algo, lo más probable era que el chico no se enterase. Él estaba completamente absortó en sus pensamientos mientras apretaba sus manos con furia.

- ¿Kalm? - Serena notó los gestos de Kalm y no dudó en preguntar el motivo. El chico tan solo la miró y se tranquilizó.

- No pasa nada. Tan solo estoy ansioso de pelear contra él – y mostrando una sonrisa conciliadora, Kalm se levantó y fue hacia el campo de batalla, listo para pasar a la final.

- Estoy seguro que ese es uno de sus mejores pokemon. ¡Mierdaaaa! ¡No puede haber tanta diferencia! -

Al mismo tiempo que Kalm se dirigía al campo de batalla, Ash y Clemont lo abandonaban en dirección a la enfermería. Al pasar al lado de ellos, el joven no dijo nada y tan solo lanzó una mirada seria a Ash, mirada la cual fue correspondida.

- ¿Como están tus pokemon? - mientras esperaban a que terminasen de examinar a sus equipos, ambos jóvenes se sentaron en un banco a hablar.

- Todos están bien. Ninguno recibió muchos daños por lo que me los dará en unos minutos. ¿Y los tuyos? -

- Igual. Por suerte Snorlax ya está listo por lo que lo he incluido en el equipo -

- ¿A quién sustituye? -

- A Charizard. No es bueno que pelee tan seguido conteniéndose. Le causa demasiada frustración y al final puede explotar. Si eso llegara a pasar, el pokemon rival se vería en serios problemas -

- Ni con mi mejor golpe pude hacerle nada. Realmente hay tanta diferencia entre tú y yo… - Clemont solo sonreía triste al recordar como fue con todo y aún así no logró hacer ni un rasguño al tipo fuego. ¡Y eso que tenía la ventaja de tipo!

- ¡Clemont! - Ash alzó la voz llamando a su amigo, el cual le miraba sorprendido – No digas esas cosas. Diste una pelea tremenda y eso no te lo quita nadie. Debilitaste a uno de mis pokemon más antiguos y dejaste muy lastimado al otro con un enorme potencial. ¡Y eso que yo tenía la ventaja! - las palabras de Ash alegraron a su amigo – Y sobre todo, tu Luxray ya lastimado y envenenado aguanto un lanzallamas de Charizard. Eso no lo puede decir mucha gente así que cambia esa cara y siéntete orgulloso de ti y de tus pokemon -

- Gracias Ash – las palabras le llegaron a Clemont a lo más profundo de ser. El chico le estrechó la mano a Ash mientras le sonreía. - Oye Ash – el chico de Kanto solo miró expectante a su amigo – es obvio que ha entrenado mucho pero...¿Charizard ha realizado algún entrenamiento especial? -

- Sí. ¿No se si sabes quien es Lance? -

- ¡Si se! ¡Él es el mayor entrenador de pokemon tipo dragón aparte de que es miembro del alto mando de Kanto! -

- Jejejeje, veo que es bastante reconocido -

- Pues claro, el vino aquí hace un tiempo y dió una batalla épica contra Diantha. Tranquilamente podría ser Campeón Regional – ante la información dicha por su amigo, Ash solo sonrió al recordar lo impresionante que podía ser Lance – pero, ¿qué tiene que ver él con Charizard? -

- Como bien sabes yo gané el torneo Intercolegial de Kanto – Clemont asintió, esperando que continuase - Después de eso se me permitió viajar por regiones bajo la tutela de un entrenador de élite. Rainer, a quién conociste días atrás, fue mi mentor pero Lance también se había interesado en mi. Más bien en mi Charizard. Durante un tiempo estuve entrenando con él y cuando yo estaba con mis viajes, Charizard se quedaba entrenando con él. Eso fue así hasta que cumplimos su premisa -

- ¿Cual era? -

- No podía usar a Charizard en combate hasta que venciese al Dragonite más fuerte de Lance – lo dicho por Ash hizo que Clemont abriese los ojos de par en par.

- Espera,espera,espera! ¿¡Me estás diciendo que tu Charizard venció al mejor pokemon de un alto mando?! - la sorpresa se reflejaba en el rostro del rubio. Sabía de sobra que el Charizard de su amigo era fuerte pero...¿en serio tenía el poder suficiente para derrotar a un pokemon de un entrenador del más alto nivel?

- Bueno vencer, vencer, no lo diría yo. Más bien lo considero un empate – ante la mirada confusa de Clemont, Ash se explicó mejor – Es cierto que lo derrote pero después de vencer, Charizard se desplomó debilitado por lo que pienso que fue un empate ante el corto periodo de tiempo entre un debilitamiento y el otro -

- Aún así es increíble eso que dices. Empatar contra un pokemon así está al alcance de muy pocos -

- Sí jejeje… -

- Yo desearía ser tan fuerte como tú pero no soy capaz -

- Oye, no digas eso. Es cierto que yo supe entrenar a Charizard pero eso no es todo. Una gran parte que nos hizo ganar fueron los lazos que nos unen. Charizard y yo llevamos juntos desde que tengo uso de razón. Es por eso que nos entendemos tan bien –

- Lo sé. Pero… -

- Nada de peros. Hoy pude comprobar los grandes lazos que tienes con tus pokemon así que tan solo con un poco de confianza en ti mismo llegarás lejos – para Clemont, Ash era una persona fántastica. Sin duda agradecía a los dioses por haberlo traído a su vida. Los ánimos que le daba el de Kanto le hacían querer salir a comerse el mundo.

- Gracias por todo Ash -

- No se dan – mirando a Clemont con una sonrisa, Ash le ofreció su puño. Clemont sonrió ante este acto y lo chocó, mostrando así la camaradería que tenían.

- A propósito, hace un momento has dicho que Charizard llevaba contigo desde que tienes uso de razón pero según has dicho siempre, Pìkachu fue tu primer pokemon. ¿Qué es lo que no cuadra ahí? -

- ¡Ash Ketchum y Kalem Xavier preséntense en el campo de batalla para celebrar la final! - el anuncio por megafonía interrumpió la charla de ambos, dándoles a entender que llevaban mucho tiempo hablando.

- Es la hora – Ash se levantó de su asiento pero al voltear hacia su amigo, pudo ver que aún tenía una mirada curiosa. - Te prometo que un día de estos te contaré todo lo que quieras saber sobre mi. Al igual, espero que tu me respondas lo que quiero saber -

- Hecho – dándose la mano, ambos chicos partían hacia el campo de batalla con el pacto cerrado.

Al salir al exterior, notaron como todos los alumnos estaban apelotonándose en las gradas, preparándose para observar la batalla final. Una vez cerca del campo de batalla, fueron asediados por una chica pelimiel, quién los había buscado sin éxito.

- ¿Donde estabais metidos? -

- Jejeje lo sentimos Serena. Nos sentamos a hablar y ni nos dimos cuenta del tiempo -

- Ya veo. Yo también quería estar hablando con vosotros – haciendo un puchero que a Ash le pareció muy tierno, Serena mostraba su inconformidad con la desaparición de ambos chicos.

- Ohh en verdad lo siento. ¡Te prometo que no nos escaparemos más! - ante lo dicho por Ash, Serena sonrió alegremente. Ella en verdad quería que ambos fuesen parte de su grupo de amigos. Muy en su interior solo quería pasar mucho más tiempo con Ash pero eso no lo admitiría fácilmente.

- A propósito Serena, ¿como fue la batalla de Kalm? -

- Pues bastante igualada. Al principio empezó muy bien pero en la fase media su rival logró remontar. Por suerte logró vence -

- Ya veo…Bueno, creo que tengo que irme – mirando como ya solo faltaba él en el campo de batalla, Ash hizo un gesto con la mano y se marcho sonriéndole a ambos.

- ¡Suerte Ash! - correspondiendo el saludo, ambos jóvenes se despidieron de su amigo y se fueron hacia las gradas. Clemont estaba a punto de irse a un punto distinto de Serena pero esta al darse cuenta lo evitó.

- ¿A donde crees que vas? -

- Yo...esto… - el chico se sentía abrumado por la mirada de Serena. La chica tan solo lo agarro del brazo y lo arrastró con sus amigos mientras le decía que él también había prometido juntarse con ellos. Al llegar allí fueron recibidos con alegría por el grupo, quienes no se dieron cuenta de la presencia del rubio hasta más tarde.

- ¡Oh hola Clemont! -

- Ho...l...a – la timidez del rubio volvió a atacarle al ser observado por todos a la vez.

- ¡Felicidades por tu batalla contra Ash! ¡Realmente debe ser un duro rival y aún así lo hiciste genial! - las palabras dichas por Shauna le hicieron ponerse muy nervioso por lo que tan solo agradeció con un simple gracias apenas audible. Realmente solo se sentía cómodo hablando con ellos cuando Ash estaba presente. Y no era porque le cayesen mal, al contrario, le parecían unos chicos estupendos pero su timidez y soledad de tantos años le impedían comunicarse sueltamente con ellos.

- ¡Mirad, están apunto de empezar! - al voltear los 5 al campo de batalla, un Pikachu y un Espurr ya se encontraban listos para pelear.

Minutos antes, Ash saludaba a Kalm y le deseaba suerte. Lo que no esperó el chico fue que Kalm le dirigiese la palabra seriamente.

- No se quién diablos eres ni por qué eres tan fuerte. Aún así, quiero que vengas contra mi con todas tus fuerzas -

- Pensaba hacerlo -

- Mejor. Así cuando te gane en tu máximo esplendor, Serena comprenderá que yo soy mejor partido -

- ¿Aún sigues con eso? Ya te he dicho que yo no trató de hacer que me quiera por impresionarla. Si alguien se va a enamorar de mi, que sea por como soy y no por quién soy -

- Esas son palabras de alguien débil – Ash apretaba los puños con fuerza. Realmente esos comentarios le habían enfadado. No entendía que mierda ganaba Kalm diciéndole eso más que provocarlo.

- Si quieres jugar a eso juguemos – mientras se alejaba a su lugar del campo, Ash pensaba sobre como actuaríaPikachu, prepárate para pelear. Usaremos eso – los ojos del roedor eléctrico se abrieron al escuchar las palabras de su entrenador pero saltó al campo de batalla dispuesto a pelear como se le ordenase.

¡Lo siento! De verdad que no quería dejar el cap así pero estaba quedando largo y la batalla aún sería mucho más por lo que prefiero dividirlo en dos. De esa forma procesáis todo mejor XD. Obviamente habrán muchos caps más largos pero quiero ir aumentando el número de palabras de los caps poco a poco y no de golpe. Así os acostumbráis poco a poco.

Sin más, espero que os haya gustado. Como siempre os agradezco el apoyo y os animo a votar y comentar vuestra opinión sobre la historia. ¡Gracias de antemano!

Pd: He publicado una nueva historia. No es sobre pokemon, es sobre Attack on Titan. Más exactamente sobre el shipp EreMika. Ns si os gusta el Eren x Mikasa o si tan si quiera os gusta Attack on Titan pero me alegraría que le dieseis una oportunidad ;)

Reviews:

carlos29: ¡Muchas gracias por el comentario! Espero que este te guste más :)

Dicho todo esto, ¡nos vemos en los próximos días con la continuación! (prometo no desaparecer por meses XD)