"hablar" personaje hablando.

"Hablar" personaje pensando.

"Hablar" nombres de las técnicas.

(Hablar) palabras del autor o aclaraciones.

~~~~ • ~~~~ Cambio de escenario o lugar.

Capítulo 14:

"No mames, te violó"

Angel Dust dio un paso atrás por la mirada de ultra tumba que le dio el shinobi que estaba de pie cruzada de brazos, a la par de su perpetradora de anoche que estaba recostada en el sillón del salón, con vendas y yeso alrededor de su cuerpo.

"¡HAY QUE MATARLA!" Grito poseída Miillei que odiaba a la puta Seccubo con toda su alma apenas se enteró que se cogió a su jefe, "¡Se supone que yo tomaría su virginidad!"

Bueno, cuenta como una virginidad demoniaca por así decirlo.

"Estoy de acuerdo con ella" Lute miro con asco a la demonio sexual, la sola idea que un ser así de repugnante se haya aprovechado de Naruto, hizo que también quisiera empalarla con su lanza.

"Esto será divertido" riendo de forma oscura, Nifty ya tenía una motosierra en manos, lista para cortarla en pedazo.

"Ya no es una amenaza…" murmuró en voz baja Naruto que le daba la espalda al grupo, tuvo que usar todo el control que adquirir por años de meditación y senjutsu, sus instintos más bajos aún le decían que la mate sin piedad.

La Succubo no era una amenaza. Solo el estallido de su chakra fue suficiente para romperle los huesos y mandarla a volar como un muñeco de trato.

Era débil, demasiado débil.

Una amenaza tan peligrosa como un civil para un Kage.

"¡Obviamente no es una amenaza! ¿Quién lo sería para ti ahora? Eres poderoso, demasiado de hecho" recalcó Alastor cómo si fuera lo más obvio del mundo, "Los Overlords somos como cacharros tratando de derribar un lobo, y por lo que creo, Verosika no buscaba matarte, no, no, nop, solo te quería de tu lado"

"Mas bien que la joda de lado"

"¡No es momento de tus comentarios estúpidos Angel!" regaño Veggie que se estaba mordiendo los labios con ansiedad, lo que menos quería era que las diferencias fracciones del infierno vengan al hotel a causar problemas, "¡Les dije que tenerlo aquí era una mala idea!" pensó fulminando con la mirada al shinobi.

"Je, la perra tuvo lo que se merece" Velvette no perdió la oportunidad, mirando fijamente a su rival, inconsciente así en la cama, uso una sus garras para cortar poco a poco la carne de su mejilla, sacando sangre, "Ahora solo hay que terminar el traba-"

Su muñeca fue tomado bajo un agarre de hierro.

La Overlord se quedó paralizada cuando vio la mirada del shinobi, una fría y dura, que la hizo sentirse pequeña y débil, tragando saliva su instinto alarmado le dijo que se hiciera lo más pequeña posible y bajara la cabeza.

"Ella no morirá, no así"

"¡¿Qué?!" Lute lo miro como si estuviera loco, "¡¿Después de lo que está perra te hizo la defiendes?! ¡¿Acaso eres estúpido?!"

"¡Jefe tiene razón! ¡Hay que matarla y poner su cabeza sobre la maldita chimenea!"

"Ella es una Succubo" Husk golpeó sus garras con aburrimiento sobre la barra, "Nunca te dejará en paz, una vez que marcan a alguien como su presa, no se detienen hasta que uno de los dos deje de existir, y dudo mucho que seas tu el que pierda"

"…" Charlie estuvo mucho tiempo callada, la verdad estaba muy nerviosa, esa explosión que sacudió su hotel y destruyó una buena parte de el la asustó, y fue peor cuando salió a ver quién fue el responsable.

Jamás vio esta faceta del shinobi.

Estaba tan enojado que sus características demoniacas lo estaban consumiendo, por un segundo su aura se volvió tan errática y oscura, que en verdad lo confundió con un Overlord.

No hacia falta decir que eso no le gusto nada, amaba al Naruto que conoció, una persona amable y tranquila, divertida y bondadosa. Esa faceta le hizo temer lo peor. Al menos hasta que lo vio no matar a la Succubo.

"Aquellos que desprecian la existencia de otros, desvalorizándolas, también lo hacen con las personas que en verdad importan"

A Naruto no le gustaba matar, lo supo desde que era Gennin, y no matar en las naciones elementales como un ninja era muestra de debilidad. Solo mataría a aquello que en verdad representen una amenaza y tendrían que ser detenidos a toda costa.

¿Pero está demonio? Era solo una molestia.

Por eso no iba a matarla.

"¡Eres un gran hombre Naruto!" Charlie literalmente lloro cascadas de agua de pura felicidad, más que conmovida y alegre por escuchar esas palabras. Chillando feliz salto a abrazarlo con todas sus fuerzas.

Los demás demonios sin embargo suspiraron y se quejaron, muchos de ellos desechando planes de darle un sufrimiento lento y horrible a la Succubo antes de exterminarla.

"La verdad no me sorprende" Angel Dust se cruzó de brazos extrañado, "Compasivo o masoquista, la línea es difusa"

"¡Eso se llama conciencia mi amigo promiscuo!" comento Alastor que riendo le dio una sutil mirada a Naruto que sonreía un poco siendo bañado de halagos de Charlie que estaba pegado a él como una garrapata, "Pensar que alguien así llegó a anciano en las tierras elementales, estoy seguro que personas así morían a manos de las personas que le mostraban piedad"

"Eres… único…" Todos voltearon a ver al escuchar a Verosika, que lentamente abrió sus ojos, y fijar toda su atención en aquel que casi la destruye, "… amado mío"

"…" Naruto apartó suavemente a Charlie y le dio una mirada de acero a la Succubo, "No me llames así, solo por esta vez te irás de aquí, no esperes tanta indulgencia la próxima vez"

Riendo Verosika negó con la cabeza, "¿Y dejar ir a la presa más deliciosa y llenadora que haya probado? No creó, no cuando ví los resultados"

Más de uno levanto una ceja cuando un aura roja y burbujeante cubrió a la Succubo, cuyas heridas se curaron de forma acelerada hasta quedar completamente curada.

"¡¿Qué carajo?!" Velvette sudó frío, se supone que esa zorra era de las más débiles de los Overlords, y ahora lo que sentía la dejo en shock, "¡¿Es más poderosa que yo?!"

"…" La sonrisa de Alastor se volvió tensa, el también lo sentía, esa energía que ahora envolvía a la Succubo era Chakra, pensar que unos seres como los Succubo podrían tener acceso a ella a través de la absorción de fuerza vital de los elementales.

Que desperdicio de poder en seres tan básicos y tontos.

Naruto suspiro, el poder que sentía apenas se comparaba a las veces que se dejo influenciar de niño con el poder del Kyubi, como lo fue contra Haku.

Si tenía que darle un número, ni siquiera era una milésima parte de su chakra.

"Mi amado, ¿No tienes idea verdad?" riendo Verosika de levantó del sillón, su ropa cayó dejándola desnuda, y más de uno hizo una mueca de incomodidad al ver sus duros pezones o como un goteo de sus juegos corría de su zona íntima a sus muslos, "Tu presencia aquí, lo cambio todo"

Su presencia desprendió un aroma y esencia que mareo a los demonios, varios de ellos tambaleándose por la ola de calor y excitación que atravesó sus cuerpos.

Los únicos imperturbables eran Alastor, Charlie, Velvette y Naruto, siendo este último más enojado, cuando vio como la Succubo cambiaba de forma.

Cabello azul.

Ojos perlas.

Rostro redondeado.

"¿No soy linda?" pregunto alegre la Succubo tomando forma semejante a una de las mujeres que más impactó tuvo en su amado, ¿Cómo se llamaba? Hinata.

"Largó…" gruño el Uzumaki con una voz que estremeció la realidad misma, asustando a todos los presentes.

"¡Claro!" no siendo estúpida Verosika dejo caer su transformación para volver a la normalidad, temerosa y excitada dio un paso atrás, dos grandes alas surgieron de su espalda, "¡Hasta la próxima cariño!"

Alegando sus alas, despejó hacia la puerta abierta, por dónde huyó hacia su la cuidad.

"¡Oye!" Charlie se dio vuelta y fue hacia la puerta, "Y le iba a preguntar si quería unirse al hotel"

Naruto puso los ojos en blanco, prefería que esa maldita se fuera y por más que deseara no verla jamás, sabía que volvería.

~~~~~ • ~~~~~

Hoy sería un gran día.

Siempre era un gran día en el paraíso.

En una habitación gigante que parecía hecha de marfil y oro, en una cama que de seguro nadie se quejaría de acostarse y no levantarse nunca más por suave del colchón y la seda de la que estaba hecha.

La sabana salió volando dejando ver a una sonriente Gabriel, que desplegó sus alas y se estiró. Volando en un destello blanco fue al baño, para tomarse una ducha, lavarse los dientes y cepillarse el cabello.

Abriendo su armario saco uno de los miles de vestidos blancos que tenía, vistiéndose miro a su alrededor con cautela y sonriendo fue hasta debajo de su cama, de dónde saco cosas de su colección privada.

Alegre se puso una bandana blanca con el símbolo de la hoja y un kunai de plástico, "¡Gabriel: modo shinobi!"

Diciendo eso giro y fingió dar varios cortes, como si estuviera peleando, hasta que lanzó su kunai hacia la pared, y bueno, con lo poco práctico y mala postura, el arma terminó rebotando en la pared, golpeando la nariz del ángel.

"¡Ay!" frotándose la nariz hizo un puchero y pateo el kunai debajo de su cama, "¡No es justo! Practique mucho" con un suspiro de resignación se sentó en la cama.

Bueno, había algo que siempre le levantaba el ánimo.

Sonrojándose dibujó un círculo en el aire, haciendo qué apareciera un pequeño muñeco que era la versión tierna de la persona que más admiro en la tierra.

Gabriel abrazo con puro amor al muñeco que chillo entre sus brazos.

El es… un héroe.

Uno nacido en el peor continente del mundo, una tierra plagada de odió, guerra y derramamiento de sangre. Dónde una falsa diosa solo empeoró las cosas dándoles un poder que los humanos jamás debieron de tener.

Ella siempre tuvo una debilidad por ese continente, ver tanto dolor fue algo insoportable y por más que creía que debía de interceder, no se lo permitieron.

Las tierras elementales fue un lugar abandonado por Dios.

Gente que alababa ídolos falsos.

Asesinato.

Libertinaje.

Odio.

Resentimiento.

Y todos los pecados eran consumidos, cómo si fuera algo inevitable.

Incluso se llegó a pensar que esa tierra tenía que ser borrada cómo lo fue Gomorra. Algo inaceptable para ella creyendo que ese continente merecía una oportunidad.

Miguel lo acepto, solo por pedido de ella.

Gabriel salvó a las tierras elementales, solo para que esté mismo se llevé casi a la extinción por la tercera guerra ninja. Una vez lo peor del ser humano mostró su cara.

Estaba a punto de perder su fé en ellos hasta que lo vio.

El fruto del amor verdadero de Minato y Kushina, dos personas que en verdad se amaron y de ese amor nació un pequeño bebé que desgraciadamente lo perdió todo en el que tendría que haber sido un día de celebración por su nacimiento.

A la pobre ángel de dolió tanto verlo.

Perder sus padres.

Crecer en un orfanato y ser víctima de un odio que jamás pensó posible hacia alguien tan pequeño e inocente.

Creció rodeado de odio, rechazo y dolor. Y aún así el quiso amor, el amor de las personas a su alrededor, su respetó y ser su líder.

Gabriel lo vio, lo apoyo y ánimo, pasando casi todo su tiempo solo viendo como ese pobre niño crecía y pasaba por tantos obstáculos, y lo que vio no la decepciono.

Su voluntad.

Su determinación.

Y más que nada su corazón.

El verlo llorando por la muerte de quien fue enemigo como Haku, y después con sus palabras ablandar el corazón de un shinobi tan frío como lo fue Zabuza, que no solo admitió el amor que sintió por su aprendiz, sino que lloro por su muerte.

Ese empatía y corazón.

Llorar por tus enemigos.

Entenderlos y enseñarles que hay más en ellos de lo creyeron.

Enemigo.

Gente hundida en la oscuridad.

Personas con el corazón llenas de odio.

Lo que Gabriel creyó que fue una maldición para el continente shinobi, fue su salvación. Su héroe los unió a todos, mostrando que más que un arma, el chakra era una conexión, un lazo, una fortaleza.

Trajo paz a un mundo roto.

Y paso tantos años haciendo su mejor esfuerzo para que siguiera así, nunca se rindió sin importar nada.

"Eres… un héroe Naruto" murmuró Gabriel que levanto al muñeco para ponerlo al nivel de sus ojos, si tan solo pudiera conocerlo en persona, espero tanto para hacerlo.

Tenía que seguir esperando.

Con desánimo tiro del cordón en la espalda del mini Naruto.

"¡Me encanta el Ramen!"

"Alguien que no puede salvar a un amigo, jamás podría ser Hokage"

"¡Dattebayo!"

Gabriel se rio suavemente, divertida iba a tirar de la cuerda de nuevo, hasta que una idea paso por su cabeza, mirando a su alrededor temiendo que alguien la viera.

Dibujando un círculo dorado encima de su muñeco, volvió a tirar de la cuerda.

"¡Hola Gabriel! ¡Wow! ¡Eres muy bonita!"

"¡Gracias!"

Sabía que era algo raro lo que estaba haciendo. Sin embargo no podía evitarlo. Una vez más tiro de la cuerda del muñeco.

"Gabriel, me gustas"

La sagrada ángel tuvo que tirarse a su cama para gritar en su almohada avergonzada de lo que acababa de hacer, aunque no negaría que escuchar eso hizo que su corazón latiera con tanta fuerza y el calor fuera a su rostro que se tiño de un color dorado oscuro.

Una vez más tiro de la cuerda.

"¡Gabriel! Me gustaría casarme contigo"

No hacía falta decir lo mal que se veía que anheles a un hombre casado y de familia. Pero técnicamente el matrimonio es hasta que la muerte los separe, así que no creía que hubiera nada mal.

"¡No! ¡Gabriel mala!" se regaño a si misma la legendaria ángel por los pensamientos confusos y pecaminosos que alteraban su mente, "¡Puedes ser solo su mejor amiga! Nada más"

Asintiendo con la cabeza ante esa idea, era hora de dejar de soñar despierta.

Tenía que actuar como el ángel supremo que era.

"¿Quieres ir a pasear de la mano conmigo Gabriel?"

Al parecer su mano inconscientemente tiro de la cuerda haciendo hablar de nuevo al muñeco, sonrojando a la pobre rubia que dejó escapar un largo suspiro.

Madurar era difícil, pero debía.

Unos golpes en la puerta llamaron su atención, "¡Gabriel iremos a jugar a las escondidas en el bosque encantado! ¿Quieres venir?"

"¡Si!" entusiasmada por la invitación de Emily salió volando de la habitación para ir a jugar con una de sus mejores amigas, no sin antes esconder todo lo que tenía que ver con Uzumaki Naruto.

Internamente se pregunto que estaba haciendo.

~~~~~ • ~~~~~

"¡Ha llegado su amada princesa!"

Como una Overlord reciente y poco poder, Verosika tuvo que conformarse con que su Guarida fuera uno de los viejos castillos levantados por los demonios más ancianos fuera del círculo de la cuidad, una guarida ideal.

Dónde nadie podría escuchar sus gritos.

En jaulas colgando de los techos había otros demonios, que eran acosados por siluetas voladoras que los romperían tanto físicamente como mentalmente.

Un Succubo estaba eternamente excitada y deseosa de satisfacer un deseo sexual infinito, y como su acceso al mundo humano era limitado, tendría que conformarse con otros demonios que les esperaba un destino oscuro.

El placer tenía una gama amplia, algunas tan tétricas y oscuras que solo a las mentes más retorcidas de los Succubo les era gratificante, lastima por sus víctimas.

Verosika voló por el gran salón, hasta aterrizar en un su trono de piedra, siempre lo quiso cambiar por un sillón más cómodo, pero carajo, se veía ruda sentada en el.

"Mis hermanas… reúnanse" de la oscuridad cientos de ojos rojos se encendieron, deslizándose para llenar rápidamente el salón, inclinadas ante una de las Succubo más fuerte de los últimos años.

El pensar que alguna vez fue humana era hilarante.

"¿Cómo te fue en tu búsqueda princesa?"

"¿Pudiste darle una probada ese semental elemental?"

La expresión de Verosika era de anhelo, "No solo lo probé, ahora siento que llevo una parte de el en mi, es tan increíble~"

"¡Eres mala princesa! ¡Pudimos ir varias!"

"¡Si! ¡Deberíamos ir a asaltar ese hotel y tomarlo para nosotras!"

"¡Nosotras!"

Si, las Succubo no eran exactamente la raza más inteligente del infierno, aún sabiendo que seres como la hija del señor del infierno o uno de los Overlords más poderosos estaba ahí, por no decir un elemental que no tomaría bien una invasión de su raza.

"¿No les dije mis hermanas? Una parte de el… ahora está en mi…"

Las Succubos presentes jadearon al ver un aura burbujeante roja envolver a su princesa, de inmediato la sensación de placer y lujuria golpeó fuerte a cada una de las mujeres demonios.

Algunas gimieron.

Otras gritaron.

Algunas temblaban por el propio climax que sacudió hasta sus huesos.

Chakra, un chakra poderoso y potente, que su sola presencia casi enloqueció a toda las Succubo.

"Si…" riendo de forma oscura al ver el estado de euforia de sus hermanas, que de rodillas se arrastraron a ella, rodeándola para empezar besando sus pies y poco a poco ir subiendo para pasar sus lenguas por su cuerpo.

No solo estaban enloquecidas, también hambrientas.

Y como buena princesa que era, Verosika dejo que cada una de sus hermanas le diera una probada al chakra que ahora misma salía de cada célula de su cuerpo.

Con todo lo que le dio Naruto, sentía que tenía de sobra energía para repartirla, no solo para enloquecer a sus hermanas, claro que no. También era hora de llevar a adelante un plan que siempre deseo llevar a acabo.

"¡Vayan mis hermanas!" aún rodeada de sus hermanas que lámina y besaban su cuerpo, Verosika sonrió enloquecida al apuntar hacia el cielo, "¡Llamen al resto de nuestras hermanas! ¡Que se unan a la nueva causa!"

Por demasiado tiempo las Succubo no fueron más que juguetes y burlas de otros demonios. Ahora habría un cambio de planes, serían ellas quien tomarían la batuta.

¡La era Succubo tenía que empezar!

Y sabían bien quien sería el pilar de este movimiento, alguien que podría alimentar a todas las Succubo de los siete anillos del infierno, no solo alimentarlas, ser más que eso.

Bueno, toda princesa merece su príncipe.

Extendiendo sus alas, Verosika destruyó el techo del castillo seguida de cientos de sus hermanas. Para ir a diferentes direcciones y bueno, empezar con la diversión.

~~~~~ • ~~~~~

"¡Debiste haberla matado!"

"Lute, es suficiente"

"¡No!"

Había exterminado miles de estos demonios a lo largo de cientos de purgas, seres tan viles y miserables que merecían el filo de su lanza que acaben con sus existencias.

Esa Succubo tenía que ser purgada.

"¡Todos te ven ahora como alguien débil y tonto!" Rugió señalando hacia afuera, "¡Allá afuera está alguien que te faltó el respeto y uso! Y tú… no haces nada"

Naruto se dejó caer en la cama, sentándose un largo paso su mano por su rostro ya agotado, "Lute, no estoy de humor, por favor-"

"¿Tan poco valió el vínculo que dices tener con la que fue tú esposa? ¡Por que una puta tomo su lugar está noche!"

"…"

"…" Lute sudo frío al darse cuenta de lo que acababa de gritar, con su lengua sintiéndose de plomo y mandíbula temblorosa, bajo la mirada al suelo.

El shinobi se quedó mirando a la nada un largo rato, "Lute…"

El cuerpo entero de la chica se sacudió al ver unos ardientes ojos rojos, que irradiaban tanto poder que sentía que seria reducida a cenizas por solo ser observada.

"Lo… lo siento…"

Disculpándose se dio la vuelta para salir de la habitación, dejando solo a un sombrío Naruto que se recostó en su cama y miro fijamente el techo.

"Hinata…" murmuró con pesadez el nombre su amada, apretó los dientes hasta casi romperlos, la furia demoníaca lo estaba carcomiendo por dentro.

Lo sentía.

Lo que era se estaba perdiendo ante un nuevo ser violento, oscuro y cruel.

El no era así.

El Hokage de su amado pueblo.

El padre que sus hijos tuvieron.

El esposa que su amada Hinata amo.

Era una buena persona.

Todo el mal que pesaba en el corazón del shinobi se fue alejando, para darle un poco de la paz que tuvo alguna en vida, recordando todo lo que lo hizo quien fuera.

Respirando hondo, puso calmar suficiente su mente para poder dormir de nuevo.

Fin del capítulo.

Entiendo los comentarios de que hayan querido a Veroshika muerta. Pero los que querían que Naruto la torturara… ¿Queeeeeee?

Esta historia trata de cómo Naruto lucha para llegar al paraíso y ver de nuevo a su familia, no tiene porqué ser un hijo de puta Edgy cruel y malparido como los que hicieron otros autores con Naruto en Hazbin hotel.

Si esperan un Naruto gobernados del infierno con mano de hierro, que tiene mil perras chupándole la pija y asesinando a quien lo mire mal. Se equivocaron de historia, porque por ese lado no va.

Si, admito mi error, hice los lemon demasiado largos y se perdió el hilo de la historia, lección aprendida, bajare un cambio aunque no lo dejare tampoco, solo hay que aclarar los puntos.

No me gustan los Evil Naruto.

Trágicos tal vez.

Pero malvados que se excusan de un triste pasada, nha para mí esas son pura mierda. El dolor solo deja ver quien siempre fuiste, un pan de Dios o un loquito más.

Solo miren a mi muchacho Guts, la puta vida miserable que le dieron y la acarrea para ser una persona mediamente decente.

Bueee la hice largo.

Leo sus comentarios y opiniones, seguro perderé la mitad de mis lectores actuales, pero tenía que aclarar las cosas.

Mirio fuera.