Disclaimer: Harry Potter y sus personajes no me pertenecen.
Lo que te diré cuando te vuelva a ver
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-Asi que...-vaciló Harry la mañana siguiente, mientras desayunaban-me gustaría que Orión conozca a Teddy y a Andrómeda, tu tía materna.
Draco, quien estaba limpiando el rostro manchado con miel de Orión, dejó caer la servilleta.
Orión sonrió enormemente.
-¡Sí!¿Puedo, papá?-preguntó emocionado.
Astoria, quien usualmente estaba ausente en el desayuno pero hoy estaba en la mesa (parecía haber dormido realmente tarde anoche), pareció despertar completamente con esas palabras y miró a Draco con cautela. Cuando éste no respondió, su preocupación la hizo mirar directamente a Harry.
Harry también miro a Draco, y luego a Astoria. Ambos se miraron sin saber si debían hablar o darle tiempo. Por supuesto, Astoria también lo miraba como si hubiese roto a Draco o algo parecido.
Fue extraño que compartieran la preocupación entre ellos, pero parecía que ambos se estaban acostumbrando al otro y a cuidar juntos de Draco. Quien por cierto, se había dado cuenta Harry, era genial cuidando a Orión, pero no hacía un gran trabajo para sí mismo. Al menos ya no se preocupaba por los quehaceres y los alimentos, y parecía menos cansado que antes ahora que muchas de sus actividades habían pasado a Harry y a Kreacher.
-¿Teddy?-preguntó Draco, finalmente; y Astoria suspiró aliviada, y siguió comiendo, como si sus palabras fueran señal de que no necesitaba reanimarlo o algo parecido.
-Sí, Teddy, mi ahijado. Es el hijo del profesor Lupin, y su esposa Tonks, la hija de Andrómeda, que en paz descansen. Él tiene sangre de licántropo, pero es muy leve y no ha mostrado signos de transformarse. Y es algo como un primo tuyo, y por tanto es familia de Orión. Yo... no he sido muy sociable estos últimos años, principalmente solo he salido de casa para trabajar, pero he mantenido el contacto con ellos y con Ron y Hermione, y me gustaría que lo conocieran, a ambos si fuera posible.
-¿A ambos?-preguntó tontamente el rubio.
-Sí-se sonrojó Harry, levemente, pero no apartó la mirada- me gustaría presentarlos a ti y a Orión, como mi compañero y mi hijo respectivamente.
Draco se sonrojó también. No pudo evitarlo, la mirada de Potter parecía gritar que había esperado por años poder presentarlo ante ellos y estaba emocionado por ello. Astoria terminó de comer y decidió dejarlos solos. Aún así, lavó lentamente sus platos, seguramente escuchando.
-No estoy seguro...-comentó Draco, mirando a Astoria, como esperando apoyo. Al mismo tiempo, Orión hizo mirada de cachorro, como pidiendo lo mismo. Finalmente ella los miró a ambos y sacó una moneda. ¿Por qué la llevaba?, probablemente para estos casos.
-Cara-dijo Draco.
-Cruz-dijo Orión. Ella lanzó al aire la moneda y la atrapó rápidamente.
-Cara-dijo la chica y caminó hacia ambos, mostrando el resultado -Es decisión de Draco. Dormiré un poco más. No me despierten.-Bostezó caminando fuera del comedor.
Orión hizo una mueca decepcionada.
-Por favor, papá. Por favor, quiero conocer a Teddy. Papá habla mucho de él y dice que es apenas mayor que yo. Teddy es mágico. Sabe volar en escoba. Quiero conocerlo y jugar con él antes que vaya a Hogwarts y yo a Ilvermorny. Nunca he tenido un amigo mágico antes. ¡Él es familia! ¡No es un extraño! No nos va a lastimar. Y si su abuela es tu tía, es mi tía abuela. Por favor, papá.-Suplicó.
Probablemente fue el impacto sobre Orión que tuvo su propio aislamiento, que Draco se vió indeciso. No quería dejarlo ir con Potter solo, o evitar que tuviera amigos, pero no quería ir con ellos. Tampoco quería negarle que conociera a otros familiares. Ellos tenían razones para rechazar a Draco, pero no para no querer a Orión. Especialmente si era hijo de Harry.
Que tuviera familiares vivos sería bueno, si algo le pasaba. Astoria dijo que cuidaría de Orión si algo le pasaba, pero era soltera y joven y su reputación no era tan alta como la del héroe Potter, que probablemente exigiría sus derechos sobre Orión, si Draco no podía cuidar de él.
Además, ¿cuánto tiempo podría evitar que se conocieran ahora que Potter y Orión ya tenían la idea en la cabeza?
Probablemente nada.
Ellos terminarían haciendo lo que quisieran. Lo único que Draco podía ser era intentar controlar un poco la situación.
Respiró profundo.
Aún así...
-Es solo... su abuela es mi tía desheredada. Ella y mi madre no estaban en buenos términos. Además los padres de Teddy murieron en la guerra...-comentó inseguro- estoy seguro que escuché decir que la tía Bella fue quien mató a su hija.
-¿La tía Bella?-preguntó Orión.-¿Tengo otra tía abuela?
-No, está muerta. Y aunque estuviera viva, no te dejaría cerca de ella nunca. Me daba terror.
Y odiaba a Harry, por lo que seguro mataría a Orión apenas lo viera.
-¿Cómo era?
-Horrible, de cabello negro y ojos negros. Y mirada de loca.
-¿Cómo la señora Sanders?
-Peor.
-Oh.
Harry no sabía quién era la señora Sanders, pero estaba seguro que Draco y Orión estaban bromeando un poco entre ellos.
-Andrómeda es una mujer justa-intervino de nuevo. -Sabe que tú y Narcissa se vieron envueltos en las decisiones de Lucius, y una vez que entró a la mansión tuvieron que obedecer a Voldemort.
-¿Voldemort?-preguntó Orión. Harry asintió pero no dio pie a una explicación. Continuó hablando directo a Draco.
-Además, Andrómeda sabe de mí, como veela y de tí como mi compañero. Ella es lo más cercano que tengo a una madre ahora y me gustaría presentarlos oficialmente.
-¿Mi tía? ¿Qué hay de Molly Weasley?-preguntó sorprendido, y ante el interés demostrado, Harry sonrió levemente.
-Oh. Bueno, -empezó un poco incómodo-me hace bien estar cerca de ella. Es tu familia, y parece que la aprobación de tu sangre es importante para mí. Y ya no soy realmente tan cercano a los Wealsey. Dejé de ir a las reuniones familiares. -Rascó levemente su cuello.-Ellos saben que soy un veela. Tuve que decirles, para explicar mi incomodidad cerca de Ginny y de ellos. Eventualmente tuve que dar explicaciones sobre cómo mi pareja era alguien de la escuela que se mudó lejos por la guerra, y tuve que añadir que era del bando contrario. Eso explicó que no estuvieras cerca y no pudiera encontrarte con facilidad, y que estuviera de un lado a otro por meses.
Draco tragó saliva.
-No todos saben que eres tú-aclaró Harry ante su expresión.- Ron y Hermione lo saben porque estuvieron cuando el medimago me diagnosticó. Bill, porque una vez que desperté mi herencia necesité un veela que me guiara en algunas cosas y Fleur fue muy amable en ayudarme con ellas. Molly y los demás Weasleys solo saben eso. Que eras parte del bando de Voldemort y por tanto eras un sangrepura. Ellos asumieron que estabas en prisión, pero finalmente confesé que parecia que huíste del país. Ella... bueno, intenta ser comprensiva, pero está un poco molesta por como...
-Me fui y tú te quedaste solo.-Adivinó Draco, mordiendo un poco sus labios.
-Si. Pero ella también estuvo molesta con Fleur como novia de Bill al inicio, y ahora la adora. Sabe que no estabas enterado de lo que soy y le dije que no eras malo, solo un poco influenciable. -Draco lo miró incrédulo.-No es gran cosa. Todo niño es influenciado por sus propios padres. Y si un día se encuentran, estoy segura que se pondrá de tu lado, cuando le cuente todo. No quise, no sabía que tanto podía contar acerca de nosotros sin empeorar las cosas, pero le diré todo si es necesario -Draco frunció el ceño, pensando que se avergonzaba de él, pero entonces Potter continuó.-Fui demasiado cobarde para hablar con ella de nosotros. De nuestro último encuentro-se sonrojó.
-¿No le dijiste?-preguntó. No lo había pensado, pero una vez que Harry mencionó a los Weasley, Draco estuvo seguro de que ellos sabrían como nació Orión.
-No. Entonces... sé que no te sientes cómodo con Ron y Hermione, pero Teddy y Andrómeda están bien, ¿cierto? Realmente quiero que formes parte de mi vida. Y sé que no estás listo para que lo hagamos público, o para que conozcas a los Weasley, pero me gustaría que Orión y tú pudieran integrarse a aspectos importantes de mi vida y Teddy es uno de ellos. Piénsalo, por favor.
Draco tragó saliva, miró a Orión, y luego a Harry. Suspiró derrotado.
-Está bién, vayamos-susurró, y Harry sonrió enormemente, mientras que Orión festejaba.
-El fin de semana, ¿está bien? Ambos tendremos el día libre y le dará tiempo a Andrómeda de librar su agenda. Apenas es martes.
-Sí, está bien-aceptó Draco con el estómago revuelto. El cual se mantuvo temblando silenciosamente el resto de la semana.
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Andrómeda Tonks vivía en una modesta casa con su nieto Teddy.
Bueno, era modesta en comparación a Manor y la casa Black, probablemente que su propia casa de la infancia, pero más parecida a la de Draco de lo que creía.
Apenas llegaron, Potter tocó a la puerta.
-Puedo llegar por flú, pero quería que la veas por fuera. Por si llegas por el modo muggle. Estaba pensando darte permiso de aparición, pero tengo que preguntarle a Andrómeda primero.
Draco asintió y luego miró a Orión.
-No vas a venir solo-aclaró con mirada asesina.
Orión se encogió culpable.
-Fue la primera vez que salí solo de casa, lo juro-le dijo a ambos.
Draco, por supuesto, no le creía.
Harry, sin embargo, podía saber que decía la verdad. Era como un pequeño sentimiento en él. Tomó nota mental de preguntarle a Fleur por eso.
Cuando la puerta se abrió, Harry sonrió enormemente.
-Andrómeda-saludó con voz fuerte.
Ella sonrió de lado.
-Bueno, ¿no estás de buen humor? No te he visto así en años. Veo que realmente los encontraste. Admito que pensé que por fin perdiste la cabeza cuando de pronto enviaste una lechuza para presentarme a tu hijo y a tu esposo. Pero mira, son reales.
Harry la miró con una mueca insatisfecha.
-No estamos casados-se quejó, Harry-lo sabes, no me molestes. Entonces, él es Orión y él es.. ¿Draco? -preguntó cuando volteó y miró a Draco observar fijamente a la señora Tonks, con lágrimas empezando a brillar en sus ojos.
Draco pareció notar que todos lo veían y parpadeó.
-¿Papá?
-Lo siento. Lo siento. Es solo que te pareces, te pareces mucho a...
Madre, pensó con una mueca.
Retrocedió y se recompuso rápidamente, aunque era obvio que sabía que todos habían visto su reacción.
-Lo siento-repitió. -Buenos dias, señora Andrómeda. Gracias por recibirnos.
-Hola, Draco. Puedes llamarme simplemente Andrómeda.
-Gracias, Draco está bien para mí.
Se miraron incómodos por segundos. Finalmente, Andrómeda dio la vuelta y entró.
-Pasen. Ven Orión, te llevaré al cuarto de Teddy, debe estar jugando o leyendo algo. Eso le dará tiempo a Harry de mostrarle el lugar a Draco. Después de todo, parece que necesitan hablar un poco.
Cuando se alejaron, Harry tomó la mano de Draco y lo guió dentro.
-Vamos a los jardines. Ella se ocupará de los niños.
Draco asintió. El jardin no era muy grande, pero tenía un árbol y un columpio. Harry lo invitó a escoger si quería columpiarse o sentarse en bajo el árbol. Draco escogió el pasto. Se sentó y miró a la casa, sin decir palabra. Harry también lo hizo.
-No pude despedirme de ella-dijo finalmente Draco. -No pude verla por última vez. Desearía haberla abrazado. Haberle dicho cuánto la amaba y la extrañaría. Suplicarle que se quedara. Desearía haberle dicho cuánto lo amaba a él, a pesar de que jamás pude hacer lo que él quería de mí. Padre siempre deseó que yo fuera igual de rico, influyente y poderoso como él. Que diera honor al apellido, tomara su lugar en el Consejo Escolar, y me casara con una mujer sangre pura que diera a luz a mis hijos. Y mírame-rió amargamente, jugando con la manga de su camisa.-Nunca lograré ser lo que esperaba de mí. Tengo un trabajo de cubículo, un hijo mestizo del hombre al que intentó matar varias veces, y al que di a luz yo mismo, y soy un paria del mundo mágico. Malfoy Manor, su más preciada posesión, está abandonada y su único nieto solo tiene amigos muggles.
Harry lo miró, sin saber qué responder a la repentina sinceridad del rubio.
-Le di un nieto a madre, como prometí-susurró apagado.- Un nieto que nunca va a poder conocer pero que siempre comentó que desearía.
Las lágrimas cayeron silenciosamente. Esta vez, Draco no intentó esconderlas.
Harry tomó su mano y la apretó con suavidad.
-Yo creo que eres grandioso-respondió, limpiando las mejillas de Draco, que seguían cayendo. Draco frunció el ceño ante sus palabras.
-Por supuesto que lo crees. Soy tu pareja. Podría ser un troll y para tí seria lo más grandioso del mundo.
Harry asintió, y colocó su cabeza en el hombro de Draco.
-Lamento que los perdieras. Lamento no haber podido evitarlo.
Draco bajó la mirada. Harry lo abrazó suavemente.
Draco no lloró abiertamente, pero Harry estaba seguro que lloraba, porque su respiración era pesada y sentía los temblores. Además estaba abrazando de vuelta a Harry, apretando los puños con fuerza, como si necesitara sentir que era real.
-La extraño-dijo él con voz débil-desearía que estuviera aquí. He tenido miedo todo el tiempo, y solo deseaba que ella estuviera para ayudarme. Para acompañarme.
Harry besó su cabello.
-Lo sé-dijo. Y lo sabía, porque él mismo había deseado que sus padres estuvieran vivos decenas de veces. La diferencia es que Harry anhelaba lo que pudo haber sido y Draco anhelaba lo que un día fue. Y eso debía ser más doloroso. Haber tenido algo y perderlo. Harry sabía que antes había vivido sin Orión y sin Draco, ahora sabía que no podría hacerlo de nuevo.
-Ella es muy parecida a la señora Malfoy, ¿cierto?-mencionó Harry acariciando suave y repetidamente su espalda..- Yo también me espanté un poco la primera vez. Ella tuvo una hija, Tonks. Era divertida y un poco alocada. Era una auror increíble, con una voluntad fuerte y positiva, pero torpe, y solía chocar contra los muebles todo el tiempo y tirar cosas. Andrómeda solía hacer muecas de disgusto ocasionales cuando la veía. Supongo que esperaba una chica femenina y delicada, elegante como ella. Tonks no era nada de eso. Tropezaba constantemente, hablaba fuerte y con confianza, reía ruidosamente si algo la divertía, o cambiaba su cara y su cabello todo el tiempo para hacer reír a los demás durante la comida. Ella incluso se negaba a usar su nombre, Nyphamdora. Creo que los hijos, simplemente nunca seremos del todo lo que los padres desean, y viceversa.
Draco sonrió tristemente
-Orión lo es. Él es perfecto.
‐Sí, por ahora. Luego traerá a alguien a quien odiamos y se casará con él. O decidirá hacerse un piercing o un tatuaje y ya no lo reconoceremos jamás. Adiós al niño que vivía diciendo detalles interesantes de libros. Hola al adolescente que peleará y se quejará constantemente mientras nos llama anticuados.
Draco rió suavemente, Harry le sonrió, feliz de apartar el pesimismo por el momento.
-Lamento haber arruinado tu visita. Hubiera sido bueno saber que era parecida a madre. Me hubiera preparado emocionalmente.
-Está bien, no se ha arruinado nada. Orión y Teddy se han conocido y ninguno está gritando y exigiendo irse o que se vaya el otro. Lo considero una victoria. Además, ella no pareció tomárselo a mal. Creo que incluso lo comprendió. Andrómeda tuvo su propio duelo ¿sabes?. Después de la guerra, ella estaba destrozada. De un modo distinto al mío, pero lo estuvo. Creo que por eso nos hicimos tan cercanos. Se aferró a Teddy y lo cuidó tan obsesivamente que empezó a deteriorarse, y no me di cuenta, porque yo mismo estaba de un lado a otro corriendo intentando encontrarte hasta que me hospitalizaron. Nadie pareció hacerlo. Su esposo murió, y luego su hija. Le sobrevivió su nieto, quien no podía ofrecerle consuelo o hablar con ella y solo vivía requiriendo y exigiendo de sus atenciones. Estaba deprimida y cansada, y no es muy sociable por lo que reprimió quejas y llantos que la presionaron cada vez más. Una noche se desmayó y fue ingresada en San Mungo. Solo nos enteramos porque Molly decidió llamarla para saber si quería traer a Teddy a conocer a Victorie. Así que, mientras ella estaba en el hospital, alguien tuvo que cuidar a Teddy. Me ofrecí, después de todo es mi ahijado. Teddy fue, bueno, él se volvió como mi propio bebé. No quería salir de casa, pero venir aquí no fue malo. Mantuvo mi mente ocupada. Mis instintos veela bajo control. Cuando salió del hospital, le pedí a Andrómeda continuar viniendo. Ella aceptó. Hablamos mucho, inicialmente sobre Teddy, y sus padres, pero poco a poco empezamos a hablar de nosotros, y hemos continuado así desde entonces. Ella fue quien me dijo que debería ingresar a la carrera de Auror cuando dejé el último año de Hogwarts. Dijo que debería dejar de tener tanta autocompasión y sacar mi trasero a trabajar, para que un día, si regresaras, no vieras a un hombre demacrado e inútil. Supongo que eso ayudó como dijo. Mantuvo mi mente en otras cosas y mi físico en forma.
Draco lo miró fijamente. No se veía muy atractivo, con ojos llorosos, pero se veía agradecido y más accesible, y preocupado respecto a Harry. Tomando en cuenta que solía evitar su mirada , fue maravilloso.
-Orión dijo que los veelas abandonados, caían en depresión. Que probablemente no habías muerto porque tenías un bebé, él. Pero no fue él, fue Teddy.
-Sí, probablemente me deprimí y él fue la razón por la que me obligué a salir de la depresión. Es difícil cuidar a un bebé, especialmente cuando empieza a correr. Y sé que no es realmente mi hijo. Mi veela no lo acepta totalmente como tal, porque no es tuyo, y por su parte licántropa en lugar de veela, pero también sabe que es mi bebé. Que yo lo crecí. Que es mío. Es un sentimiento extraño.
-¿Qué hay de Orión?-preguntó ligeramente nervioso.- ¿Ves la parte veela en él? ¿Supiste de inmediato que era tuyo?
-Oh, Orión es... mi corazón sabe que es mi polluelo y el parecido físico es demasiado para negarlo. Aún así supe que era tuyo en el momento en el que habló. Fue como escucharte una vez más. Fue confuso y doloroso de cierta forma, pero también feliz. Fue aterrador, darme cuenta de lo que su existencia significaba, para tí, para él, y para mí. Y luego apareciste, y todo comenzó de nuevo. Fue como si después de años, hubiera vuelto a vivir. A respirar. A sentir enojo y tristeza, pero sobretodo esperanza.
Se miraron por un gran tiempo. Draco se sonrojó y apartó la mirada. Harry aprovechó para mirarlo atentamente.
-¿Tu corazón sabe que es tu polluelo? ¿No tu magia?-preguntó con suavidad el rubio.-¿Son tus instintos, dices?
Harry sonrió.
-Mmm... mi magia reconoce el parecido entre ambos, pero es más que eso. Cuando lo veo mi corazón se ilumina o algo así. Es como si me inundara un sentimiento cálido y pesado. Es como verte, pero más ligero. Y sí, hay algo en su magia que lo determina como veela, pero no sé si es ligera porque no heredó lo suficiente o porque no ha conocido o su pareja. Es decir, nadie dijo que mi padre fuera un veela y mi madre no era sangre pura. Yo mismo no sabía lo que era hasta después de la guerra.
-¿Qué quieres decir que es como verme?-preguntó Draco.
Harry rió.
-Mi corazón vibra de alegría . Late suave y a la vez profundamente cuando está cerca, de una manera similar, pero diferente a cuando te miro-susurró y tomó su mejilla-cuando estás en el mismo cuarto, cuando ríes, cuando me miras, solo siento amor. Una cálida pero apasionante llama. Quiero amarlos. Protegerlos. Abrazarlos. Pero cuando te veo a ti, solo quiero tomarte, consumirte, ser tuyo de todas las maneras posibles. Quiero besarte todo el tiempo. Tocarte aunque sea solo la punta de los dedos... quiero alejarte del mundo para que seas solo mío y al mismo tiempo exhibirte para que sepan que eres solo mío y nadie podrá tenerte. He sido muy afortunado, más que nadie al ser tuyo. Quiero hacerte feliz, como tu sola presencia me hace. Tú podrías destruírme y yo jamás te odiaría. Podrías maldecirme, matarme, y yo no dejaría de amarte. Ser tuyo es mi razón de ser. Te pertenezco. Puedes hacer conmigo lo que quieras.
Draco se sonrojó.
-¿No es ese un sentimiento aterrador?-preguntó.
-No cuando estás conmigo. Cuando estás cerca, es el sentimiento más maravilloso del mundo. ¿Puedo besarte?-preguntó Harry. -Aunque sea un poco...-Suplicó acariciando sus labios.
-Sí-respondió Draco.
El beso fue suave y lento, pero Harry aprisionó a Draco contra el árbol poco a poco, hasta que Draco estuvo tan apretado que cualquier movimiento, terminaba inevitablemente rozando a Harry.
No le importó mucho, se dejó hacer.
Como la vez anterior, su pecho se sintió liberado de dolor, y Draco lo agradeció. Quería dejar atrás también las cosas. Quería avanzar y darle a Orión una vida alegre. Quería corresponder a ese amor tan profundo que Potter decía sentir y había querido este beso por días...
-Potter-susurró y abrió las piernas para acercarse más a la vez que rodeaba el cuello del otro con sus brazos.
Harry lo tomó de la cintura y continuó besándolo.
-Mi amado-susurró y Draco suspiró dulcemente.. Esto fue totalmente diferente a todas las veces anteriores que lo hicieron. No eran celos o posesividad. No era consuelo o dominio. Solo era un anhelo cálido y necesitado. Deseado.
Suspiró nuevamente cuando Harry dejó sus labios y fue a su cuello, y tembló cuando sus labios chuparon y mordieron ahí.
-Harry...-susurró, y Harry tarareó feliz, sin detenerse, probablemente dejando una gran marca.
Estuvieron así por un tiempo, con Draco dejando a Potter morder y dejar marcas. Besándose, hasta que Potter separó de golpe, dejando a Draco sonrojado y agitado.
-¿Qué...-preguntó Draco, lamiendo sus labios. Desorientado de porqué se habían detenido.
Harry agitó su cabello.
-Los niños, están bajando las escaleras-susurró. Sus ojos brillaban, sus mejillas estaban sonrojadas... Se veía apuesto, y tímido a la vez.
Él había estado perdido, tan perdido como Draco hace unos segundos.
¿Cómo podía haberse detenido y prestado atención a los pasos de la escalera, dentro de la casa, a metros de ellos?
Draco solo pudo mirarlo con atención, tratando de comprender sus palabras, y luego se avergonzó al descubrir que había estado a punto de suplicar por sexo en un jardín de una casa ajena. Que probablemente Potter se lo hubiera dado, si Orión no estuviera cerca. Si Teddy no estuviera ahí.
-Necesito... necesitamos detenernos-lamió sus labios el veela, como un espejo del gesto de Draco- o verán cosas que no deben ver.
Draco asintió.
Y luego rió. No pudo evitarlo.
-¿Draco?
-Lo siento. ¿Tienes un seguro cerca de los niños?¿Es algo veela? ¿Así es todo el tiempo?¿Simplemente aparece un niño en tu radar y tú te apagas o algo así? ¿Cuántos metros abarca ese radar?
Harry lo miró ofendido.
-No tengo un seguro veela. Y no me apago. Aunque sí, no me excito mucho si está presente Orión-admitió de mala gana-pero no es que cualquier padre se tire sobre el otro frente a los niños.
Draco rió. Debería sentirse culpable y avergonzado, pero parecía que no negarse a la magia de Potter lo relajaba y hacía sentir mejor de ánimo. Molestarlo también era genial.
Harry bufó y lo arrinconó de nuevo.
-No tengo un seguro veela-le dijo- pero tengo un botón de encendido cuando estás excitado. Puedo olerlo, saber cuando lo quieres. Y lo querías, Draco.
Draco retrocedió, enrojeciendo.
Harry acarició su cuello con su nariz.
-Puedo saber cuando lo quieres. Y no me molesta en dártelo. Incluso cuando yo aun no había pensado en ello. Incluso si es en un lugar público. Pero no con Teddy y Orión buscándonos.-Sonrió engreído.Y se separó de nuevo, acomodando más alto el cuello de la ropa de Draco.
Draco apretó los labios.
-Idiota-reclamó, pero dejó que Harry tomara su mano y lo guiara dentro. En lo que parecía la sala de estar, Orión jugaba con un niño más alto.
-Padrino-gritó el niño cuando lo vio, y sus cabellos se volvieron negros y sus ojos se volvieron verdes. Orión dejó salir un grito ahogado, mientras dicho niño trepaba sobre Harry en un gran abrazo.
-¡Cambió! Es como yo-gritó.
Draco parpadeó sorprendido, al ver dos copias parecidas del hombre frente a él, y entonces el niño lo miró y cambió una vez más. Esta vez sus cabellos brillaron de un color rubio platinado y sus ojos se volvieron grises.
-Hey, me gusta como te ves-dijo Harry separándose y mirándolo con orgullo.
Y entonces se fijó sus ojos.
-Son grises-dijo y miró a Draco-aunque debe ser un poco más oscuro.
Draco se sonrojó cuando descubrió que Potter sabia el tono de sus ojos.
Teddy miró fijamente a Draco y entonces, igualó el tono.
-Increíble-murmuró Draco.
-Teddy es un metamorfomago. Igual que su madre.
Teddy rió, y su cabello se volvió rosa chicle.
-Teddy ya conociste a Orión, mi hijo. Él es Draco, mi pareja.
Teddy lo miró con cautela, regresando al color oscuro de cabello. No obstante, sus ojos siguieron grises.
-¿Tu hijo? Pero él dijo que era hijo de mi primo. Dijo que era un Malfoy.
-Y lo es, pero también es mío.
Teddy pareció traicionado.
-Harry es mi papá-dijo y lo abrazó con fuerza. Draco parpadeó sin saber cómo responder a los celos infantiles. Es decir, sabía que no era cierto biológicamente, pero suponía que era el único vinculo paterno que Teddy había desarrollado. Miró a Orión, quien miraba la escena atentamente, como preguntándole si él también fue recibido de esa manera.
Orión sonrió.
-Él también es mi papá-dijo Orión-lo conocí hace poco, ¿eso nos hace hermanos? En ese caso, debes conocer a papá Draco. Él y papá se casarán pronto. ¡Y podrá ser tu nuevo papá!
Harry rió levemente.
Draco abrió la boca para hablar, pero la cerró cuando el niño en brazos lo miró menos alerta y más curioso.
-¿Lo conociste hace poco?-preguntó, seguramente pensando que él lo conocía desde siempre.
-Sí. Antes solo vivía con mi papá.
-¿Pero es tu hijo?-le preguntó a Harry.
-Sí-respondió Harry.
Por supuesto, Orión sabía que Teddy era no era hijo de Harry, pero no parecía muy entusiasmado por pelear la paternidad de Harry. Teddy en cambio miró a Orión, contrariado. Todos miraron a Draco.
-Bueno, es lindo saber que ahora tengo dos nietos. Solo trata de no recolectar más hijos en el camino, Harry, incrementan con tal velocidad que siento que envejezco de un día para otro-bromeó Andrómeda volviendo. Tenía dos tazas de chocolate.-Teddy, bájate de Harry y saluda apropiadamente a tu primo Draco. Es hijo de mi hermana, Narcissa.
Los ojos de Teddy se abrieron sorprendidos.
-¿Porqué parecen noticias para ti? Te dije ayer que mi sobrino nos visitaría. También te dije que tu padrino vendría. Has estado jugando con su hijo desde que llegó. Él mismo te dijo que era Orión Malfoy, hijo de tu primo Draco.
-No creí que vinieran juntos. Dijiste que Harry traería un nuevo amigo. Trajo un novio. Y cuando dijiste que traería a su hijo, no dijiste que era hijo de Harry-reclamó.
Andrómeda negó con la cabeza.
-¿No lo dije? Pero si es igual a él...
-Yo puedo ser igual a Harry, pensé que trajiste a alguien como yo.
Draco admitió que el pensamiento tenía lógica.
-¿Cómo puede ser hijo de Harry? ¿Dónde estaba?
-Les dejaré todas las preguntas divertidas a ustedes-respondió Andrómeda.
-Bueno, yo tampoco sabía que tenía un hijo. Es un hecho reciente, por eso no te lo dije.
-¿Pero si lo hubieras sabido no me hubieras querido?
Harry hizo un sonido de ternura.
-Oh, Teddy siempre te hubiera amado. -Respondió acariciando el pequeño cuello con su nariz, y haciendo reir al niño.-Es por eso que quiero que conozcas a Orión. Para que pasemos tiempo todos juntos.
-¿Ahi has estado? Creí que trabajabas.
-También lo hice. Necesito trabajar para comer.
-No lo haces, eres rico-rió Teddy.
-¿Por qué no vamos los tres y jugamos en el jardín?- dijo Harry.
-Sí-gritaron ellos y corrieron. Orión, tras Teddy.
Draco suspiró aliviado.
Harry besó a Draco en la frente rápidamente y escapó.
-¿Quieres un poco de whiskey de fuego?-preguntó Andrómeda- parece que lo necesitas.
Draco la miró.
No habia bebido en años un whiskey de fuego,eso no significaba que quisiera beber con ella.
-Te daré una poción anti resaca cuando entren, a menos que quieras correr y sudar, y apestar, bajo el sol-dijo la mujer. Draco arrugó la nariz ante la idea.-Sí, eso supuse. Déjemos que los niños jueguen mientras los adultos reviven un poco.
Su madre jamás hubiera dicho algo así. En ese tono. De pronto, Draco pudo ver las pequeñas diferencias entre ellas, hacía las cosas más fáciles.
-Sí-dijo. -Sí, por Merlín.
Y oh, fue genial no tener que cuidar qué decía.
-Sí, parece que realmente lo necesitas. Y yo también. Cuando Harry está, puede usar toda su energia veela en gastar emocionalmente y físicamente a Teddy. Dormirá como tronco en la noche y podré tener horas de paz. Vamos, tomemos un poco juntos y no hablemos de mis hermanas muertas. O los padres muertos. O los hijos. Solo tomemos en silencio, y pretendamos que no hubo una guerra y solo soy tu suegra nueva y estoy evaluando qué vio en ti, aparte de tu apariencia y el hecho de que te embarazó irresponsablemente.
Draco suspiró aliviado.
-Si, me parece perfecto-respondió con una pequeña sonrisa.
Tomó más alcohol del que habia probado en años.
Y fue caliente, mirar por la ventana al auror, sudando y persiguiendo dos niños iguales a el. Atrapándolos antes de dejarlos ir. Fue sexy, y divertido a la vez.
Draco pensó, inconscientemente, que era una bonita escena.
