Gracias Señor Jesús por tanto amor.
El hijo sabio alegra al padre… Proverbios 15:20
Historia dedicada a todos aquellos que aún recuerdan mis historias y me han dado su apoyo ahora que volví. Dios los bendiga mucho.
Naruto no me pertenece, los personajes e historia son una creación de Masashi Kishimoto.
Capítulo 5. Mi equipo
Kakashi observó a Gai, estaba tal cual Sakura aquel día del chequeo. Bastante cansado y bostezador. —Ne, Gai, ¿seguro que has dormido bien?
—Eh, sí, claro que si— dijo obviamente mintiendo, llevaba desvelado por varias noches, pero Kakashi no lo sabía, ni podía saber.
La primera noche se reunió con Sakumo, fue en la casa de Gai cerca de las 3 de la mañana, estaba profundamente nervioso, pero Sakumo (su clon) le aseguró que había dejado completamente dormido a su hijo, pues la cena de esa noche lo ayudaba a dormir plenamente.
Aquella noche Sakumo elaboró una especie de panel de investigación, como el que suele hacerse para las misiones bien planeadas. Gai estaba sorprendido por su atención al detalle, había fotografías, perfiles, datos, toda una trama de investigación bien planeada y ejecutada. Tal vez por ello fue que casi estaba convencido que Sakura era esa "ella" que tanto ocultaba su mejor amigo y rival. Cuando Sakumo le pidió "toda información posible" sobre ella simplemente no podía creerlo, es decir, ¿por qué sería la pequeña Sakura?
Ciertamente era hermosa y con bastantes cualidades, pero le parecía bastante sorpresivo e imprevisto, aunque no tenía mucho para comparar tratándose del hokage y sus gustos en mujeres.
A pesar de la discreción de Kakashi (que era bastante) Gai conocía algunos antecedentes "románticos", lo cierto que nada serio. No había un patrón definido, tanto kunoichis y civiles, todas hermosas, pero solo eso. Los últimos "encuentros" con mujeres no iban más allá de una noche de diversión.
Después de la guerra aquel tipo de actividad se redujo para el Hokage, Gai creía que se debía a su exceso de trabajo, compromisos laborales, estrés, cansancio, o simplemente discreción y que él no se daba cuenta, etc., todos eran buenos puntos, mucho más creíbles para Maito que alguna otra cosa relacionada con romance y amor, Hatake hijo no era del tipo romántico.
Cuando Sakumo trató de argumentarle su conclusión sobre Sakura le dio a conocer las observaciones que reunió apenas horas atrás. Gai las había leído, pero no le parecían tan contundentes si le preguntaban (obviamente que Sakumo no le preguntó). Para Gai era común que Kakashi estimara a sus alumnos, los tres jóvenes eran muy especiales para él, se sentía orgulloso y bastante contento con ellos.
A Gai no le parecía del todo extraño que Kakashi sonriera, conversara, bromeara y tuviera mayor apertura con Sakura que con cualquier otra mujer, claramente ella era muy importante para él y ciertamente la respetaba, admiraba (como kunoichi, médico y persona) era amable con ella y tenían una buena dinámica, en ocasiones la hacía enojar solo para jugar (como fastidiaba a todos), también reía con ella y simplemente la protegía en lo que podía, pero, sinceramente, nunca sospecharía que fuese algo más profundo que una amistad.
Por eso antes de ver esa pizarra seguía tan sorprendido e incrédulo con la petición que le hizo Sakumo para investigar a Sakura, a la verdad que solo lo había complacido por educación al verlo tan convencido. Como asistente del Hokage fue bastante sencillo conseguir el expediente extendido de Sakura. Indubitablemente Sakumo lo había leído por unas cuatro ocasiones para cuando se reunieron.
Colmillo Blanco miró la pizarra una vez más para después pasearse por la sala, había planeado los últimos detalles, pero no quería dejar nada suelto, Kakashi lo tenía sumamente vigilado en todo momento, en la torre no le dejaba ni a sol ni a sombra y cuando andaba solo había sido muy complicado evadir a esos dos shinobis que lo seguían de lejos cuando salía a "pasear" por la aldea (supuestamente ya le daba esa libertad), así que debía ejecutar todo cuanto antes.
Observó como Gai cabeceaba en el sillón, era un buen amigo, un poco somnoliento, despistado e incrédulo, pero noble y amable, y, sobre todo, confiable. Finalmente fue y lo despertó para comentarle parte del plan.
Gai se removió y despertó, asintiendo aun medio dormido.
—Sujeto A. Hatake Kakashi. Sexto Hokage —comenzó Sakumo.
Lo primero seria lograr que Kakashi aceptara sus sentimientos por ella, sino públicamente o ante la chica, al menos a alguien más, eso ayudaría a que él pudiera abrirse más a las posibilidades.
—Será necesario presionarlo un poco. Unas cuantas reuniones y encuentros "casuales" con ella bastaran para eso.
—¿Seguro, Sakumo san? Ser Hokage absorbe la mayoría de su tiempo.
—Todo a su tiempo Gai. No te preocupes por eso aún. La siguiente parte es lograr que la invite a salir —, Sakumo suspiró y arrojó el kunai justo debajo de la foto de su hijo —No sería fácil, mi hijo ha sufrido demasiado toda su vida, todas sus pérdidas lo han llevado a no expresarse mucho. Fui muy egoísta, no pensé en él. Tal vez deba disculparme otra vez—, dijo con tristeza, se le veía muy arrepentido.
Gai se acercó y le palmeó el hombro — No se culpe tanto, Sakumo san, no todo lo que le ha pasado se debe a su culpa, además Kakashi lo ha perdonado ya, ¿sí? —Sakumo asintió recordando su reconciliación —, además, Kakashi ya era muy reservado antes de que usted…pues… muriera.
—Lo sé— mencionó él —, es solo que, primero su madre, después yo, sin mencionar su antiguo equipo, y después todo el lio que se armó con sus alumnos y la guerra. Es normal que las personas que tiene sean tan importantes y valiosas para él. Creo que mi hijo es afortunado de tenerlos a ustedes. Es una suerte que tu seas su amigo.
Gai sonrió y no se sorprendió al notar como Sakumo ya se había leído quien sabe que tantas veces el historial de su hijo. Fue entonces que asintió observando aquella gran pizarra de investigación, Kakashi y Sakura en el centro, fotos, notas, recortes y un sinfín de cosas, todos unidos a un montón de hilos anaranjados (no había estambre rojo).
—Mi hijo no lo hará sencillo, creo que ya sospecha todo. ¿No te ha mencionado nada?
Gai no supo que contestar a eso, aun su fidelidad estaba dividida y no sabía qué hacer, eso de ser doble agente era por demás complicado, ahora entendía porque nunca calificó para ser un anbu.
—¿Por qué lo dice? — resolvió al fin.
—Ha mandado dos hombres a seguirme en todo momento, apenas pude salir de casa sin que me siguieran.
—¿Seguro que no solo quiere cuidarlo?
—No creo.
—Ahora de Hokage, Kakashi siempre me dice cuando hay que vigilar a alguien en particular, creo que lo sabría.
—Seguramente sospecha de nuestra alianza, o simplemente no quiere que cometas alguna imprudencia sin intención.
—¿Yo? Claro que no, yo soy un hombre muy prudente si me lo propongo, Sakumo san.
Sakumo solo sonrió —Sea como sea, habrá que presionarlo un poco. Creo que tiene miedo a lo que siente por ella.
—¿Miedo? ¿Por qué fue su alumna y es menor que él?
—No solo por eso, verás, su personalidad y las tragedias vividas lo han convertido en un hombre bastante renuente cuando se trataba de relaciones personales, alejar o perder a los que ama no siempre es sencillo para nadie. Tal vez tema perderla si se confiesa, después de todo, todos enfrentamos ese miedo al expresar nuestros sentimientos.
—Si. Cierto— Gai regresó su vista a esas dos fotos de Kakashi y Sakura, y, por un momento, le llegó aquel entusiasmo característico que siempre portaba, su amigo valía la pena cualquier riesgo —. Sakumo san, lo ayudaré en todo, Kakashi es un gran hombre, tiene razón al decir que merece una buena vida, y si está enamorado de Sakura no veo que esté mal que busque su felicidad. ¡Cuente conmigo para ayudarlo en todo lo que pueda! Me alegra que usted esté de vuelta, apuesto que es por esto que está aquí, ¿quién mejor que usted para ayudarlo con esto?
Sakumo asintió, contagiándose del entusiasmo de su nuevo compañero de misión —, eres un buen amigo y un gran hombre, Gai kun, no me equivoque aquel día que te elegí como mejor amigo de mi hijo.
Y pasó, Gai se echó a llorar, haciéndolo reír, como siempre.
—Pero volvamos al tema. Sujeto B. Haruno Sakura, kunoichi, ninja médico.
Sakumo miró la fotografía de Sakura, arrojó un kunai justo debajo de ella. Gai se estremeció, las armas no le agradaban mucho, cierto que era muy bueno en manejarlas, afilarlas y evadirlas, pero simplemente "no eran lo suyo", y muy a pesar de haber entrenado, trabajado y servido como blanco de práctica a la mayor experta en armas de toda Konoha, seguían causándole un "no sé qué" que no podía superar del todo.
Aunque tal vez se debía a estar medio dormido, cansado y que Sakumo ni siquiera alzaba la vista cuando los arrojaba, o solamente debía moverse de ahí (estaba parado a un lado de la pizarra).
—Será una excelente esposa —, mencionó emocionado Sakumo, observando la foto de la chica con detenimiento —Kakashi siempre ha tenido buen gusto—. Sakura era una joven hermosa, inteligente, tierna, soñadora, tenaz, competente en su trabajo, de carácter fuerte y pasional—, serán una gran pareja. Mis nietos serán preciosos.
Gai subió una ceja sorprendido y menos emocionado, el padre de Kakashi estaba demasiado seguro y entusiasta (y lo decía él), pero aún no había ni citas, ni nada entre el sujet Sakumo ya hablaba de boda y nietos, —Sakumo san, ¿Y qué me dice de Sasuke Uchiha?, todos saben que está enamorada de él desde niños.
—Estoy al tanto— dijo Sakumo —, pero no me preocupa tanto en realidad.
—¿No tanto?
—Verás, la amiga de Sakura mencionó que llevaba dos citas, ¿no?
—Creí que bromeaban.
—Solo Sakura, la joven Ino solo ha tenido 15 citas. Yamanaka Ino dijo la verdad. Lo investigué. El primero fue un doctor del hospital — mostró una foto que arrojó al aire, luego lanzo un kunai atravesándola en su trayecto hasta la pizarra —, primera cita: Mika, este chico es bastante inteligente y sereno, pero no logró más allá de ir a tomar un helado con ella, si me preguntan, el que sea doctor no le quita que sea un civil, Sakura no pudo congeniar con él; —nuevamente Gai dio un brinco al ver otro kunai con foto incluida volando hacia la pizarra, fue cuando finalmente decidió mejor colocarse al lado de Sakumo —segunda cita: Tadae, es bastante simpático y alto, rango gennin, no tiene expectativas de crecimiento. Es capaz, pero no lo suficientemente templado para resistir la presión. Una estúpida apuesta de sus amigos y se atrevió a invitar a la joven Yamanaka y bien, las dos lo tendieron a golpes, actualmente sigue en uno de los cuartos del hospital
—Valiente, pero no muy listo.
—Si. Pero como sea, estas citas son un buen motivo para creer que el asunto de Uchiha está por resolverse teniendo las siguientes probabilidades: a. Intenta olvidarlo, b. Lo ha olvidado. Pero si ella aún está interesada en él, están las siguientes opciones: c. Está dispuesta a olvidarlo y avanzar, d. Sigue esperando porque el joven la note y usó esto como excusa para llamar su atención. Lo cierto es que ella quiere cambiar la situación.
—Las ultimas no suelen ser muy prometedoras.
—En realidad todas me parecen esperanzadoras.
—¿Ah sí?
—Si. No está estancada, ha madurado y quiere avanzar. Quiere dar un cierre a este asunto del Uchiha. Eso siempre es bueno. Además, si tomamos en cuenta que su relación con el sujeto A es muy buena y estrecha al menos indican que le tiene gran estima, lo cual es un buen inicio.
—¿En serio lo cree?
—Si. Aquí lo importante es saber que tanta estima y de qué tipo. Aun es muy joven y puede necesitar ayuda en esto.
—Pues, sinceramente, yo no veo preferencia en el trato que ella siempre ha tenido con Kakashi.
—Quizá— dijo Sakumo —, pero ella luce muy preocupada por su estado de salud.
—Es su doctora.
—Sus arrebatos de enojo y la forma de expresarse y desenvolverse frente a él indica que tienen mucha confianza uno en el otro, lo que demuestra lo estrecho de su relación, y el respeto que le tiene como su maestro, líder y hokage, también son puntos a favor; yo creo que hay muy buenas expectativas entre estos dos. Habrá que lograr que interactúen más para aclarar sus sentimientos.
—¿Y cómo se supone que hará eso? Ambos siempre están ocupados.
—Debemos crear las oportunidades.
—¿Y cómo?
—Necesitaremos ayuda. Grupo: Tornado rubio —, y señaló la foto de Naruto y arrojó un shurinken —, primer integrante: Uzumaki Naruto.
—Si me disculpa, Sakumo san, pero no creo que sea buena idea, Naruto es bastante cosas, menos discreto.
—No necesita saber nada, solo hacer lo que le pidamos.
—¿Y cómo lo conseguirá?
—Sencillo: soborno.
—¿Soborno? ¿Qué podría sobornar a alguien como Naruto Uzumaki?
—Algo que desee desde pequeño y que aún no puede obtener.
—Sakumo san — tragó saliva Gai —, no estará insinuando derrocar a Kakashi para…
Sakumo rio —no, claro que no— luego palmeó a Gai —, eres muy extremista Gai, esa opción es un costo muy alto por pagar, aunque mi hijo (nuera y futuros preciosos nietos) valen eso y más. Por supuesto que no hablo de ser Hokage. Kakashi es un gran hokage y aunque se queje mucho de eso, le gusta, considerando eso, creo que mi hijo debe decidir por sí mismo cuando dejar el cargo. Además, el ser hokage es un buen punto a favor, como ya te dije antes, así que esa opción está descartada, no es viable.
Gai tembló por dentro, que Sakumo considerara descartada e inviable la posibilidad, indicaba que efectivamente lo había evaluado como probable.
—Es muy simple, para reclutar a Uzumaki habrá que sobornado con algo sencillo y que podremos darle en algún punto del plan: el rostro de Kakashi, eso será suficiente para él.
Gai evaluó la situación —tiene razón, no podrá resistirse a ello.
—Y nuestro segundo aliado, el otro miembro del grupo tornado rubio: Yamanaka Ino —, un shurinken lanzado, esta vez debajo de la rubia.
—¿Para qué?
—Número uno: para saber de Sakura, por supuesto.
—Pensé que el expediente ampliado era suficiente.
—Oh Gai, ¿tienes novia?
—No.
—¿Has tenido?
—Si.
—¿Conociste a la mejor amiga de tu ultima novia?
—No, creo que no. No recuerdo.
—Grave error, la mejor amiga de la chica es un punto importante. Si la tenemos de nuestro lado habremos ganado mucho tiempo y muchas más cosas, las mujeres comparten información entre ellas que no dirían ni a los evaluadores shinobis. Número dos: Yamanaka puede ser sumamente útil, sus habilidades shinobis y el que ellas dos comparten el trabajo del hospital la haría una aliada indispensable.
—¿Y cómo rayos la convencerá?
—Para reclutarla habrá que ser precisos y tener precaución, muchos comenten el error de juzgar el libro por su portada, a pesar de la fachada de chica superficial, es una mujer muy inteligente, astuta y perspicaz, así que habrá que ser cuidadosos con ella. Ino quiere mucho a Sakura, usaremos su gran amistad a nuestro favor. De hecho, sospecho que gracias a ella es que Sakura aceptó salir con los otros dos jóvenes.
—¿De vedad?
—Claro, ella desea que su amiga sea feliz, sabe que su enamoramiento con Uchiha la lastima mucho. Así que podemos convencerla si se trata de la felicidad de su mejor amiga.
—¿Felicidad? No podemos asegurar eso, Sakumo san.
—Nada es seguro en este mundo Gai. Pero tienes razón, para lograr reclutarla habrá que tomar otra cosa en cuenta: su innata curiosidad.
—¿Y qué pasara con Sasuke?
—Es sencillo: habrá que sacarlo del juego.
Gai casi se cae, y no de sueño —, ¿no se referirá a…?
Sakumo volvió a reír —no, que va, no me dejaste terminar, habrá que sacarlo del juego por el momento. Sasuke Uchiha es demasiado importante para mi hijo y para Sakura, no recomendaría tal cosa, lo he considerado y definitivamente sería un grave error —Gai solo se sintió incomodo al escuchar el "lo he considerado", pero no mencionó nada —Bastará enviarlo a alguna misión para mantenerlo lejos de la aldea unos días, dependiendo como avance veremos qué hacer con él.
—Pero, ¿cómo?
—Eso te toca a ti. Como asistente del Hokage sabes todo sobre las misiones, planes, etc., así que esa parte será enteramente tuya, si Kakashi me ve inmiscuido en eso, no podre ni sacar la nariz de la oficina.
—Hum… —pensó un poco, luego con una gran sonrisa agregó —Creo que ya tengo algo en mente.
—Así se habla Gai —. Le palmeó de nuevo la espalda—, que descanses. Hasta mañana.
Y, repentinamente, Gai estaba completamente solo en su casa.
—Espero que todo esto funcione.
La segunda noche elaboró los pergaminos en un momento que Sakumo le consiguió al sacar a Kakashi a las 11 de la noche de la oficina, obviamente Gai alegó quedarse para un pendiente de última hora, era ultimar detalles de lo de Sasuke y los pergaminos para Ino y Naruto, debió equivocarse por el cansancio, las prisas y el nervio de estar entre esos dos Hatake. Durante el tercer día se había dado a la tarea de mandar los pergaminos a los rubios, pero no supo que se había equivocado hasta la madrugada.
Naruto había recibido el pergamino en su casa, mientras se recuperaba de cierta mala digestión que prefería no tomar en cuenta, el documento era por demás extraño: solo decía "si estas interesado en observar el rostro de Kakashi, te esperamos hoy a las 3:00 am en el campo de entrenamiento 5. Ve solo" y añadían una foto de Kakashi, donde se notaba no tendría máscara, pero una hoja tapaba su rostro. Era aquella foto que Sukea les mostró años antes.
Sin poder evitarlo asistió a la cita, obviamente que si se trataba de una trampa no había muchos ninjas que pudieran enfrentarlo, estaba preparado para todo, menos con encontrarse con Ino.
—¿Qué rayos haces acá?
—Lo mismo digo— dijo Ino —, si es una tonta broma de tu parte…
—Si lo que querías era una cita a media noche solo tenías que pedirlo Ino.
Ino se carcajeó —, yo, por favor Naruto, no perdería mi tiempo, ni mi siesta de las 3:00 am en mi guardia de 12 horas por ti.
—¿No se supone que debes estar en el hospital?
—¿No se supone que debes estar dormido? Recibí un pergamino que me pedía venir acá, al menos es un alivio saber que no es una trampa— murmuró la rubia.
—¿Y para que te querían?
—¿Y a ti que te importa? — contestó ella, en la nota decía que se guardara discreción.
—Eres peor que Sakura, de verás. Pero ahora que lo mencionas, yo también recibí una invitación.
—¿También te citaron para que Sakura…?
—¿Sakura? No, Kakashi sensei.
Gai llegó puntual, y fue a encontrarse con la no grata sorpresa de ver a los dos tornados rubios ahí, se suponía que solo sería Ino.
—¿Naruto?
—¿Gai sensei?
—¿Qué hace usted acá? —preguntó Ino.
Gai suspiró, había metido la pata, se suponía que citaría a los dos rubios, pero por separado, uno cada noche. Sea como sea ahora solo quedaba improvisar.
Era la tercera noche que no dormía bien, pero Maito Gai explicó la situación y realmente se esforzó por mantener los datos más discretos posibles, para fortuna de Gai ambos aceptaron el trato, Naruto para ver el rostro de Kakashi e Ino para ayudar a Sakura y ver en que quedaba todo eso, pero pidieron volver a reunirse para estar completamente seguros y esta vez con quien fuera que estaba orquestando todo. Gai asintió sin más con un dejo de flojera al deducir que no sería la última noche de desvelo.
Durante la mañana le contó a Sakumo sobre el error cometido y para su descanso Colmillo Blanco no se alarmó, solo sonrió y dijo que habría que ajustar las cosas que estaba bastante acostumbrado a situaciones que cambiaban en las misiones y que no se preocupara tanto por eso.
—Es como jugar ajedrez— le dijo, pero lamentablemente Gai no sabía ni jota de jugar ajedrez, pero solo asintió muy alegre de que Sakumo no se molestara con él. Por el contrario, amablemente le agradeció su colaboración y se ofreció en llevarle algo de comer y beber, pues se le veía sumamente cansado. Además, claro, de alentarlo con el hecho de que después de esa noche no se desvelaría más, al menos por unos días.
—¿De qué tanto hablan ustedes dos? —, preguntó Kakashi; el cansancio de su asistente y rival le hizo sospechar de ellos dos.
—Oh, Kakashi, le decía a Gai que ya me da vergüenza ponerme tu ropa.
—Ah, sí, es cierto —dijo tratando de sonar normal, pero en su vida Sakumo le había hablado de tal cosa.
—¿Y que puede tener eso de malo, padre? Todo la que te he dado era nueva.
—¿Cómo que qué? Bueno, eso de ponerme ropa de otro hombre no es muy cómodo ni adecuado, además de que no es de mi estilo —dijo bastante sincero —, ¿qué te parece si vamos a comprar un poco de ropa tú y yo? Sirve y te distraes un poco de tanto trabajo.
—Padre, tengo asuntos pendientes que no puedo posponer, pero puedes ir y comprar lo que quieras.
—Anda, vamos tú y yo, como en los viejos tiempos.
—Hum… no puedo ¿Qué te parece si lo dejamos para después?
—Bien, un día más con este uniforme no es tan malo— dijo Sakumo, sonriendo.
El día pasó sin muchos contratiempos, al menos no para ninguno de los dos Hatake, pero para Gai aquello era por demás agobiante, el ser doble agente no era nada sencillo.
Ocultarle las cosas a Kakashi, ocultarle las cosas a Sakumo, parecer cordial con los dos sin tener que hablar nada más allá de lo que ambos le permitían, todo ese trabajo, cansancio y desvelos, era más de lo que podía soportar.
Maito Gai era solo un shinobi de elite y bastante fuerte, pero de carácter sencillo y afable, era demasiado para él, nunca fue de películas de detectives o de suspenso, eran por demás aburridas, y ahora, estresantes para él. Pero, en fin, se había metido en ese enredo y solo quería hacer las cosas lo mejor que pudiera y que su amigo estuviera bien ¿por qué rayos todo era tan difícil cuando se trataba de Kakashi?
Afortunadamente el día de trabajo terminó y solo le quedaban un par de horas para descansar, habría que atender la reunión de madrugada de esa noche, en su casa, obviamente, y no quería meter la pata otra vez, así que sin siquiera cenar llegó y se echó en la cama con la firme intención de dormir esas dos horas y media antes de reunirse con Sakumo y el "equipo tornado rubio".
—Al menos espero que todo esto valga la pena y haya final feliz.
-0-0-0-0-
Era bastante tarde y en casa de los Hatake seguían despiertos, ambos hacían algunas preguntas y contestaban otras, parecían decididos a no dormir esa noche. Sakumo supo que obviamente su hijo estaba resuelto hacer algo más que simplemente mandar un par de anbus a investigarlo. Era bastante evidente que su hijo no quería facilitarle las cosas para salir a reunirse con Gai (y el resto del equipo), así que tuvo que estar con él casi toda la noche hablando de sus anécdotas de niño y revolviendo en el baúl de los recuerdos, lo cual realmente disfrutó a pesar de estar contra reloj.
Pasaron buena parte de la noche conversando (había que recuperar el tiempo perdido y de paso estropear un poco los planes de su padre, un dos por uno), Kakashi perceptiblemente estaba agotado, pero no quería dejar a su padre, sabía que había salido las noches anteriores y aunque los anbu que le seguían eran buenos, su padre era mejor, pues no lograban especificar donde y que hacía. Y, si bien disfrutaba de conversar y recordar su infancia con su padre, seguía contrariado, por un lado, andaba bastante atareado con su trabajo en la aldea, por otro, la incógnita del regreso de su padre, la "cacería donde él era el objetivo" y por supuesto que también el deseo de pasar más tiempo con su padre para recuperar un poco el tiempo perdido, tenerlo de vuelta no debía desperdiciarse, pero no era fácil malabarear con todas esas cosas, por muy genio ninja fuera.
Afortunadamente Sakura no se había parado en la oficina evitando aumentar el riesgo de saberse expuesto a la mirada de su padre, había conseguido convencerlo de que él debía ir a su segundo chequeo al hospital alegando tener una reunión sumamente importante que no podía posponerse y que lo mantendría muy ocupado como para recibir a Sakura o siquiera notificarle que no se presentara en la torre; además Tsunade y Shizune habían ido "por casualidad" a la oficina (por segunda vez en la semana, cabe decir), así que no tenía muchas ganas de andarse complicando más las cosas.
Para alegría suya Sakumo había accedido y fue y vino sin mucha novedad, salvo alguna anécdota graciosa de que Sakura estaba bastante atareada atendiendo una urgencia de un tipo que cayó en una zanja con gatos, así que no logró verla más allá de un saludo formal y la revisión rápida que cualquiera tuviera, alegando que todo estaba bien. Aquello le había dado un respiro a Kakashi al saberlo lejos de Sakura, al menos por ese día.
—Es bastante tarde padre, creo que mejor me iré a dormir.
Sakumo le deseó buenas noches diciéndole que era muy importante dormir bien pues había trabajado en exceso y esperaba que eso cambiara un poco porque de seguir así enfermaría y otra sarta de cosas que ni siquiera escuchó, en algo tenía razón, estaba agotado.
Sakumo no durmió ni un instante y apenas pudo salió, esta vez dejó al clon en la cama, descansando como él quiera poder hacerlo. Estuvo consciente de que Kakashi logró verlo salir, pero no le dijo nada y ni siquiera lo siguió.
Pero todo rastro de buena voluntad se fue cuando aparecieron esos dos, aquel par de anbus ya lo estaban cansando, así que, para su mala fortuna, fue esta vez más allá de simplemente despistarlos y directamente los dejó inconscientes y fuera de combate. Total, solo era más experiencia para que hicieran mejor su trabajo, y Kakashi ya tenía bastante anbus con que sustituirlos por un par de días.
Iba bastante retrasado y cuando llegó encontró a Gai (o lo que se podía apreciar que era Gai después de todo ese embrollo) y los dos miembros más jóvenes de lo que sería su equipo.
—Llega tarde— murmuró Naruto bostezando sin mucha discreción.
Hatake padre no vio en ellos rastro alguno de sorpresa al verlo entrar, seguramente Gai ya les había contado que el era el líder de la misión, algo debía hacer todo ese tiempo que tardó en llegar para mantenerlos ocupados.
—Perdón, mi hijo no me deja moverme con libertad, y pues…
—¿Podemos simplemente empezar? — pidió Ino —, he estado bastante ocupada y quiero irme cuanto antes.
—Me parece bien— dijo Gai tomando un poco de agua para lograr estar más alerta.
—Iré al grano— dijo Ino —Sólo aceptaré con una condición: quiero que me aseguren que las intenciones de él son buenas y que realmente la ama.
—¿Qué? —dijo Naruto —, pensé que estábamos aquí para lo del rostro de Kakashi sensei.
—Ay por favor Naruto, eres tan ingenuo.
Gai miró a Sakumo intentando poner una cara menos obvia —, lo siento, Sakumo san, intente que no…
—No te preocupes Gai. No pasa nada. Es como el ajedrez.
—¿De qué rayos se trata esto? — dijo Naruto un poco más despierto —, yo solo vine porque quiero ver la cara de Kakashi sensei.
—Naruto, podrás ser el más fuerte del mundo, pero te falta mucho por aprender— dejó Ino con enojo, estaba muy cansada como para andarse por las ramas.
—Y lo verás Naruto, te lo prometo. Solo tienes que esperar, ¿sí? —Sakumo solo sonrió.
— Ino, sabemos que quieres mucho a Sakura —, dijo Gai —, pero por el momento ni yo, ni Sakumo san podemos darte pruebas tajantes del amor de Kakashi por Sakura.
—¿Del amor de quién por quién? —cuestionó Naruto, tal vez seguía bastante dormido al escuchar el nombre de Kakashi y Sakura unidos por algo como la palabra amor.
—Tenía mis dudas, pero ya no— dijo Ino con una sonrisa que hizo que Gai se diera contra la pared, obviamente la chica aun no estaba segura de que se trataba de cuestiones románticas y cayó en su trampa como un niño, definitivamente no estaba al 100% ese día, o noche, o mañana.
—Muéstrale la pizarra — pidió Sakumo. Gai asintió y pronto les presentaron aquella gran maraña de datos, fotos y más que era el plan de Sakumo.
—¿Qué es eso? Es muy buena, pero sigue sin ser suficiente para mí — enunció con decisión Ino — No quiero tener que ver a mi amiga con el corazón roto una vez más y tener que ver con ello, ¿sabe lo que ha sido verla así todos estos años por causa de Sasuke?
—¿Y no te gustaría cambiarlo? — dijo Sakumo.
—Por supuesto que si — dijo Ino, y sonrió un poco cuando Gai golpeó la mano de Naruto que para evitar que quitara algunas cosas de la pizarra —Estoy harta de eso he intentado ayudarla. Pero por supuesto que no participaré en algo como esto si solo le va a causar daño.
—¡Alguien al menos me podría decir de que rayos hablan! ¡Qué es esto de aquí! ¡Y por qué rayos tengo un shurinken que dice tornado rubio! ¡No entiendo nada! — gritó Naruto sin poder esperar más — ¡Pero sobre todo! ¡Cómo es eso de que Kakashi sensei está enamorado de Sakura chan! Eso dijeron ¿no?
—Sí — dijo Gai, pero no pudo continuar, Ino le robó la palabra.
—Piénsalo Naruto. A ti te ofrecen ver el rostro de tu maestro y a mi algo que tiene que ver con ayudar a Sakura a sentirse mejor, ¿qué podría interesarle a Gai sensei y Sakumo san para reunirnos los cuatro a deshoras de la madrugada que involucren a Kakashi sensei y Sakura y su supuesta felicidad?
—Te dije que no hay que juzgar un libro por su portada— dijo Sakumo, Gai asintió completamente admirado.
—Sí, sí, soy muy lista, en realidad no soy tanto, lo que pasa es que la gente piensa que soy idiota; mi clan se encarga de este tipo de cosas y Asuma sensei nos entrenaba mucho en este tipo de investigaciones y bueno, algo he aprendido con tener a Shikamaru de amigo, es todo un paranoico.
—Es verdad — recordó Gai, el clan Yamanaka y el equipo de Asuma era de lo mejor en investigación.
—Pero sigamos con esto que tengo bastante sueño, el hospital estuvo muy cansado ayer. Realmente quiero Sakura deje atrás todo lo de Sasuke, pero no la voy a meter en esto si Kakashi sensei no la quiere bien.
—No tengo más datos que estos. Te he dado a conocer todo lo que yo sé. Y, como padre, puedo decirte que estoy completamente seguro de que la ama— dijo Sakumo —, lamentablemente a no ser que haya algo que no esté en los registros y que no venga de nosotros, no tengo idea de que otras evidencias pudiera ofrecerte.
—¿De verdad cree que Kakashi sensei la quiere? — dijo Naruto, hablando después de tanto tiempo. Sakumo asintió y Naruto pensó un poco —, es un poco extraño pensarlo así, pero, siempre pensé que la protegía solo porque nos quiere mucho, después de todo también me ha cuidado a mí, incluso a Sasuke.
—Me encantaría poder darles algo más, pero no encuentro más que simplemente pedirles que me ayuden para que mi hijo pueda al menos decirle lo que siente por ella —Ino suspiró, no estaba tan convencida y miró a Gai, pero Maito estaba casi igual que ella (seguía sin estar al cien por ciento seguro de todo eso) —Simplemente sé que mi hijo la quiere, él es distinto con ella, más atento y siempre está preocupado por que este bien, sonríe más y convive con ella y bueno…
Naruto abrió los ojos, sorprendido —, ahora que lo menciona, creo que si tengo algo que no tienen acá.
—¿Qué?
—Cuando estuvimos en la pelea contra el tal Madara él siempre estuvo muy pendiente de su seguridad. Y eso no se ve aquí.
—¿Y cómo va a salir eso si solo estuvieron ustedes ahí? — dijo Gai, bastante emocionado.
—Dinos que pasó— pidió Sakumo.
—Bueno, Kakashi sensei la salvo muchas veces (aunque siempre ha hecho eso), pero en esa ocasión jamás se apartó de ella. Y ahora que lo veo bien y por lo que están diciendo…pues a lo mejor y si…
—¿Y cómo fue, nos podrías especificar más?
—Bueno, estaba bastante ocupado tratando de no morirme y salvar el mundo como para prestar mucha atención a esos dos para recordar todo tan a detalle.
—¿Pero lo recuerdas? —preguntó Ino, Naruto asintió —, con eso es suficiente para mí.
—¿Qué?
—Entraré en tus recuerdos y veremos que hay ahí. También podemos conectarnos todos y veremos lo que pasó.
—¿Qué? No, no puedes.
—Vamos, lo he hecho con más personas y con cosas más complicadas, claro que puedo— dijo Ino.
—Me parece muy buena idea— acotó Gai.
—Por mi estaría perfecto— acotó Sakumo.
—¡Ay, no lo sé! Eso de que se metan en tu mente como que no me gusta mucho.
—Por favor Naruto, no seas collón, no te pasará nada.
—Además, no lo sé, Kurama esta por ahí, él ya no es tan problemático, pero no creo que se sienta dispuesto a recibir visitas inesperadas, no me gustaría que se encontraran con él y…
—No te preocupes por eso, sabré como salir a tiempo.
—Pues… — dudó mucho, no quería seguir lastimando indirectamente a nadie.
—¡Por Kakashi Naruto, por él!
—Pues… ya que…está bien, dale Ino — dijo contagiado por el entusiasmo ardiente de Gai —. Por Sakura y Kakashi sensei.
Yamanaka sonrió y se tronó los dedos completamente emocionada—Tienen suerte de tenerme con ustedes. Trata de concentrarse en lo que quieres mostrarnos Naruto. Yo trataré de enfocarme en ti.
No fue sencillo, la mente de Naruto era una especie de laberintos de todo tipo, había lindos, aterradores, difíciles, sencillos y más, todos enredados y conectados entre sí o sin salida. Era bastante difícil de relacionar, era un desorden por todos lados e Ino pronto encontró cierto pasillo oscuro que estaba enrarecido a muerte, en el fondo sobresalía una sonrisa torcida y una mirada que brillaba con una luz aterradora.
Ino hizo caso omiso a las palabras que salían de ese lugar, y realmente luchó con todo lo que pudo para moverse y salir corriendo de ahí, casi estaba a punto de caer y ser arrastrada hacia allá cuando la voz de Naruto le ayudó a ubicarse. No solo Kurama estaba en su mente, también lo estaba el mismo Naruto, y fue él quien la ayudó a salir de ahí apareciendo y llamándola insistentemente.
Pronto Ino supo que había salido del peligro, y nunca estuvo más alegre de ver a Naruto que ese momento, él le extendió la mano y se tomó de ella como si se le fuera la vida en ello, que casi era verdad.
—No puedo creer todo lo que vives Naruto —dijo Ino cuando salieron de ese lugar tan extraño y aterrador, Naruto sonrió y dijo algo, pero su voz se opacaba, no estaba tan concentrado para lograr expresarse bien.
Finalmente, Ino le dio algunos consejos y logró conectarse por completo con él diciéndole que solo escuchara su voz y pensara en lo que quería mostrarles, aquello mejoró notablemente la comunicación, de igual manera estuvo segura de lograr conectar a los otros dos hombres. Pronto la imagen de Gai y Sakumo estaban junto a ellos dos en aquel mar de recuerdos de la guerra. Eran como sombras, como fantasmas moviéndose dentro de una película. Todo era espectacular, Ino siempre había querido ver de primera mano la batalla, lo mismo que Gai, que después de haber participado con su brillante actuación no recordaba nada.
—Allá —, señaló Sakumo, todo eso era admirable, pero para él solo importaba su hijo, así que logró encontrarlo bastante más rápido que los otros. Estaba en una especie de risco, colgando con Sakura.
—Oh, si, recuerdo esa parte— dijo Naruto —, hey, ¿realmente me veo así? Parezco… parezco…
—Una luciérnaga en medio de la noche— dijo Ino, divertida — que se está quemando.
—Ahora veo que te limitaste mucho el otro día, jovencito— dijo Sakumo, Naruto solo sonrió con esa costumbre suya.
Las imágenes siguieron y siguieron, avanzaron y lograron ver en muchas escenas como él la rescataba de múltiples formas y en bastantes ocasiones. También observaron como ella siempre lo estuvo ayudando con lo referente a su cuidado. Todo aquello les dejo bastantes impresionados, aunque de formas muy distintas.
Y repentinamente pronto estuvieron fuera de los recuerdos de Naruto. Ino lucia cansada y Gai la ayudó a sentarse. Había sido muy complicado mantener todo ese jutsu, más aún si se trataba de Naruto. Estaba bastante fatigada y parecía que había corrido un maratón.
—¿Estas bien? —preguntó genuinamente preocupado Gai, se le veía completamente agotada.
—No— dijo ella, todo le daba vueltas, la experiencia era más fuerte y aun el encuentro con la bestia de las nueve colas la estremecía un poco —, pero estaré bien — dejó en una sonrisa.
—Eres una kunoichi muy fuerte— le dijo Sakumo —, bastante talentosa y valiente, debes querer mucho a Sakura.
Ella sonrió —, sólo no le digan nada a la frentona, que se le subirá a la cabeza, ¿sí?
—No debiste hacerlo Ino— comentó Naruto, sentándose a su lado —, no quería que tu vieras eso.
—No te preocupes Naruto, estaré bien. Además, si debí haberlo hecho—otro mareo y se tuvo que recostar contra el sillón —Es admirable que puedas vivir con eso siempre Naruto— dijo ella, completamente sincera —, en verdad ahora me queda claro porque fuiste capaz de lograr ser el héroe de todos—. Naruto la miró sorprendido, Ino no salía andar regalando halagos a no ser que fueran para ella misma. —Serás un excelente Hokage— y le sonrió, Naruto asintió muy contento —Gai sensei, ¿tiene alguna píldora soldado?
Gai pareció despertar —sí, ahora que lo mencionas sí.
—Con una será suficiente— dijo Ino, cuando la trago se le escapó una mala palabra por el mal sabor.
—¿Y qué pasó con ellos después? — dijo Sakumo bastante alegre de haber visto tan maravillosa pelea. Jamás se hubiera imaginado tremendo poder de esos dos jóvenes que su hijo había entrenado, también Sakura era admirablemente fuerte y resistente y ni que decir de cuando logró ver la técnica especial de su hijo (que Naruto no dejaba de alabar), habían logrado apreciar casi todo, excepto la parte final del combate de Naruto y Sasuke, y aunque Sakumo estuvo bastante convencido de que sus deducciones eran correctas, solo quedaba una duda, cuando Naruto y el joven Sasuke se enfrentaban su hijo y Sakura habían quedado atrás y sólo tenía curiosidad de que había pasado durante ese tiempo, así que simplemente le preguntó si tenía idea.
—Pues Sasuke estaba queriendo matarme así que estaba bastante ocupado como para darme cuenta— murmuró Naruto —, así que no tengo idea que pasó entre ellos durante ese tiempo, solo recuerdo estar tirando desangrándome sin mi brazo y Sakura llegó a curarnos y Kakashi sensei con ella.
—No te preocupes. No será necesario— dijo Ino, ya estaba recuperándose y el mareo había cedido. Se levantó completamente decidida —, estoy dentro. Sakumo san, ¿cómo puedo ayudar?
Sakumo asintió completamente contento, Ino sería un gran elemento en la misión, definitivamente.
—¿Qué? — dijo Naruto —¿ya te convenciste?
—¿Estas ciego o qué? Es evidente que la quiere.
—Ah… pues… la verdad, la verdad, es que si no me hubieran dicho sus sospechas, nunca lo hubiera considerado.
—Pues eres un gran tonto.
—Hey, ¡más respeto para tu futuro Hokage!
—Yo te respeto, claro que sí, pero no puedo creer que no te dieras cuenta con todo eso que pasó esa vez.
—Discúlpame, estaba muy ocupado intentando no morirme.
Ino sonrió y Naruto solo rio débilmente —, entonces futuro Hokage, ¿estas dentro o qué?
Naruto se removió un poco, luego miró a Sakumo y sonrió —, claro que sí, ¡De verás! ¿Qué tengo que hacer?
—Esperar— dijo Sakumo, aquello desinfló a Naruto por completo, —, ya llegará el momento, primero debo crear oportunidades para que ellos dos se encuentren.
—Yo trataré de sacarle información a Sakura para saber qué es lo que siente por él — dijo Ino mirando la gran pizarra como si fuera lo más interesante del mundo.
—Me gusta como piensas Ino— dijo Gai —, me recuerdas un poco a Asuma.
Ino sonrió con nostalgia, su sensei los había entrenado en muchas cosas, en especial en espionaje e investigaciones, además tener a Shikamaru a su lado al fin servía de algo —, he aprendido muchas cosas. Además, creo que hay probabilidades de éxito.
Gai no dijo nada, aun no estaba del todo seguro, y francamente opinaba igual que Naruto, no había visto nada más allá de lo que siempre había visto.
La verdad que Kakashi cuidaba de ella, pero siempre hacia eso y Sasuke y Naruto no podían hacer mucho en esas circunstancias para ayudarlo en ese momento; además, Sakura aún se sentía atraída por Sasuke, era bastante evidente.
Aunque debía admitir que ver a Kakashi bastante molesto y tocar el rostro de Sakura le había dejado muy sorprendido. Tal vez él y Naruto eran muy pesimistas, o Sakumo e Ino muy románticos. Lo cierto era que no podía echarse para atrás, ya había cometido un error en las ordenes que Sakumo le dio y el plan volvió a reformularse por su culpa, así que no volvería a meter la pata.
-0-0-0-0-0-
Saludos desde Sinaloa, México.
17-08-24
Hola.
Acá otro episodio, espero les guste, quiero mucho a Sakumo, cuiden y aprecien a sus padres, yo ya no tengo al mío, desde hace ya bastantes años, pero lo sigo amando.
Nos vemos pronto.
