Descargo de responsabilidad: ya saben ustedes que PUCCA y sus personajes no me pertenecen, le pertenecen a su creador Boo Kyoung Kim. Yo sólo usé sus personajes, para crear esta historia loca, pero según yo entretenida.

Descargo de responsabilidad 2: así como el libro de Harry potter sus personajes no me pertenecen, pues le pertenecen a la autora JKRollin. yo sólo utilicé a Harry potter para juntarlo con Pucca, así que no plagien, adapten o copien por favor que eso no está bien.

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"El amor no se mide en competencia, sino en la sinceridad del corazón. Si tu intención es herir, no puedes ganar en un juego donde el verdadero premio es el respeto." _(Ronnie King Kim y Garu William Potter Sanada)

Harry Pucca, Ron y Hermione observaron cómo Garu corría hacia el castillo tras Ronnie. Hermione, aún molesta, se cruzó de brazos, mirando a Harry con una mezcla de decepción y enojo.

–Harry tienes que entender que no todos los Slytherins son malos —dijo Hermione con firmeza—. Y Ronnie, aunque pueda parecer un poco dramático, no me ha hecho daño.

Harry apretó los puños, sintiendo un nudo en el estómago. No podía soportar la idea de alguien más acercándose a Hermione de esa manera, especialmente no un Slytherin.

–Pero, Hermione, ¿y si tiene segundas intenciones? —replicó Harry—. Sabes que siempre debemos estar alertas.

Ron asintió, aunque notó la incomodidad en la mirada de Hermione. Era evidente que el beso de Ronnie la había dejado confundida, pero no quería avivar más la discusión.

–Harry Ron, creo que debemos confiar un poco más en Hermione —intervino Pucca con suavidad—. Ella sabe cuidarse y tomar sus propias decisiones.

Harry suspiró, bajando la varita. Sabía que Pucca tenía razón, pero no podía evitar sentirse protector. Se giró hacia Hermione, tratando de calmarse.

–Lo siento, Hermione. Solo quiero que estés a salvo —dijo Harry con sinceridad.

Hermione suspiró, dejando que la tensión en sus hombros se relajara un poco.

–Lo sé, Harry. Pero también necesito espacio para manejar estas situaciones a mi manera.

Mientras tanto, Garu corrió rápidamente tras Ronnie, dejando a Harry, Hermione, Ron y Pucca atrás. Garu alcanzó a Ronnie cerca de la entrada del castillo, obviamente sin intención alguna de disculparse.

El Slytherin se giró al escuchar los pasos apresurados de Garu, mostrando una expresión cautelosa y ahora sí furiosa. Mientras sacaba su barita de su bolsillo, haciendo un rápido hechizo para secar su cabello azul.

–¿Vienes a seguir humillándome o qué, ninja de pacotilla?

Preguntó firme Ronnie, con un tono mezclado de desafío y rechazo. Garu levantó las manos en señal de paz, dando una sonrisa afilada y diciendo serio.

–No, pseudoMichael Jackson, aunque no niego que me gustaría. Pero no vine a eso, he venido aquí porque les Dije a Hermione y a los demás, que me disculparía contigo por lo que hizo mi gemelo. Pero tú y yo sabemos que mentí, porque el hechizo de agua que Harry te lanzó te lo merecías a pulso.

Ronnie frunció el ceño al escuchar la respuesta de Garu, la ira reflejada en su rostro. No le gustaba en absoluto que Garu intentara justificar el maltrato que había recibido, pero lo que más le molestaba era que Garu tratara de desestimar la situación como si fuera un simple juego.

–¿Así que solo viniste aquí para burlarte más de mí, ninja de pacotilla?

Dijo serio Ronnie, apretando su varita con fuerza. Sus palabras estaban cargadas de desdén, mostrando lo mucho que detestaba a Garu desde siempre.

Garu alzó una ceja, sin perder su actitud desafiante. Negó con la cabeza, hablando con un tono firme.

–No me malentiendas, la actitud de Harry no estuvo bien por mucho que me haya hecho sentir alegre porque te mojara tu cabello y tu ropa. Puedo admitir que me decepcionó, porque mi hermano Harry no se sabe controlar. Sin embargo, lo entiendo, él no es yo y fue tu culpa por besar a Hermione.

Ronnie soltó una risa sarcástica, sacudiendo la cabeza con desprecio. La actitud de Garu le parecía aún más irritante después de esa última declaración, por lo que guardó su barita en su bolsillo.

–Así que tu forma de disculparte es recordarme que mi error fue besar a Hermione.

Dijo serio Ronnie, su tono lleno de desdén.

–No me sorprende, Garu, es típico para alguien que es súper moralista a pesar de ser un ninja.

Garu frunció el ceño, sintiendo que Ronnie estaba tratando de desviarse del verdadero problema. Su mirada se endureció mientras mantenía la compostura, sabiendo que la situación podría escalar rápidamente.

–Por lo menos no soy doble cara, Ronnie, a diferencia de ti, que muestras otra cara cuando hay chicas presentes y luego la verdadera cuando te topas con chicos a los que consideras rivales por estar cerca de mi Pucca.

Ronnie enarcó una ceja, sorprendido por la acusación directa de Garu. La mención de Pucca lo hizo enfurecer aún más, y el rostro de Ronnie se tornó rojo por la rabia, apareciéndole en el cabello una corona de príncipe de la ópera, sus ojos ahora rojos y las mismas carcas rojas alrededor de sus ojos y mejillas como cuando Ring Ring se transformaba en la diosa de los vientos. Garu había tocado una fibra sensible al mencionar a Pucca, y eso solo avivó su enojo.

–¡Pucca no es tuya! ¡Ella es mía! ¡Y no te atrevas a hablarme de ser doble cara, Garu!

Exclamó fuerte Ronnie, su voz temblando de furia.

–¡No eres tú quien debería dar lecciones de moral sabiendo que tu rechazabas a Pucca y ahora te atreves a decir que es tuya! ¿Sabes qué? No me interesa tu opinión ni tu "disculpa". Solo sal de aquí antes de que me ponga a la altura de tus patéticos trucos de ninja.

Garu se quedó en silencio por un momento, mirando a Ronnie con una mezcla de incredulidad y desdén. Sabía que su enfrentamiento no iba a llegar a una solución fácil, pero había llegado al límite de su paciencia. Aun así, se esforzó por mantener la calma y evitar escalar la situación más de lo necesario.

–Mira, Ronnie, no estoy aquí para pelear contigo ni para discutir sobre quién tiene derecho sobre Pucca. Aunque odio admitirlo, vine aquí a darte las gracias por besar a Hermione.

Ronnie lo miró con incredulidad, su enojo visible en su expresión. La respuesta de Garu parecía completamente fuera de lugar, y eso solo aumentaba su confusión.

–¿Qué estás diciendo?

Inquirió Ronnie con desdén, claramente desconcertado por el cambio en la conversación. Garu dio un paso hacia adelante, manteniendo su mirada firme y su tono tranquilo.

–Sí, lo has oído bien. Aunque no me gustó cómo se desarrollaron las cosas, sé que lo has hecho para librar a mi hermano de la poción de amor que lo conecta con Pucca. Pero aquí hay algo que no entiendo, sí sabías qué darle celos a Harry con Hermione lo libraría de la poción, ¿Por qué no has buscado la manera de que Pucca sienta celos para que se libere de la poción?

Ronnie se quedó en silencio, claramente desconcertado por la pregunta de Garu. La furia en sus ojos comenzó a apagarse, sustituida por una mezcla de confusión y reflexión.

–No lo entiendes, Garu, al fin y al cabo, sigues siendo un patético humano ninja.

Dijo Ronnie finalmente, su voz más tranquila pero aún cargada de frustración.

–Pucca no es como Harry. Ella... Ella es una hija de una diosa. Sus celos son más fuertes, igual de destructivos que los míos cuando no me controlo y los de mi media hermana Ring Ring. Así que yo no sería tan estúpido para hacerla enfurecer, así como lo hice con tu estúpido hermano gemelo.

Garu sé desconcertó y dio un paso atrás, hablando con perplejidad.

–Estás jugando, ¿Verdad? Pucca, ¿Una semidiosa? Oye, pseudocantante, sé que estás enamorado de Pucca, pero considerarla una semidiosa, ¿No crees que es demasiado?

Ronnie frunció el ceño, irritado por la incredulidad de Garu. Dio un paso adelante, reduciendo la distancia entre ellos.

–No estoy jugando, Garu. es más, ¿Por qué jugaría con eso?

Respondió con firmeza.

–Pucca es hija de una diosa e hija de un mago. Eso es algo que tú, con tu limitada comprensión del mundo, no puedes comprender. Pero debiste darte cuenta, al ver que puede correr más rápido que un humano promedio, casi no sé enferma, nunca sé a lastimado, camina sobre el agua, le salen corazones por encima de su cabeza cuando está enamorada, parte rocas solo con un puñetazo, cambia el clima con forme a sus emociones, cuando está furiosa estira su cabello y puede mandar a quien sea a bolar solo con un manotazo.

Garu se quedó en silencio, procesando la información. Nunca había considerado la posibilidad de que Pucca fuera más que una chica extraordinaria con habilidades impresionantes. La revelación de Ronnie era impactante, pero al mismo tiempo, encajaba con muchas cosas que había presenciado.

–Entonces, si lo que dices es cierto, ¿cómo puedes asegurar que no estás usando esa información para manipular la situación a tu favor? —preguntó Garu, aún con desconfianza.

Ronnie respiró hondo, tratando de calmarse. La conversación estaba tomando un giro inesperado, y aunque no le gustaba admitirlo, Garu tenía un punto válido.

–No seas estúpido y sígueme.

Dijo serio Ronnie, des transformándose a su estado base y siguiendo con sus palabras, mientras volvía a caminar hacia el castillo:

–Sí hubiera querido manipular a Pucca, ya lo hubiera hecho. Al fin y al cabo, yo nací un catorce de febrero y eso me hace el diós del amor. Sin embargo, ese no es mi plan, porque yo la amo sinceramente. Las demás mujeres podrán ser un juego para mí, pero Pucca no, ella es especial y está destinada a estar conmigo.

Garu lo miró con escepticismo, pero decidió seguir a Ronnie hacia el castillo. La idea de que Pucca pudiera ser una semidiosa y que Ronnie la amara sinceramente era un concepto difícil de aceptar, pero la sinceridad en la voz de Ronnie parecía genuina. Mientras caminaban, Ronnie continuó hablando, su tono algo menos agresivo.

–No te equivoques, Garu. Mi amor por Pucca no es un simple capricho. Ella es parte de algo mucho más grande y poderoso, algo que va más allá de nuestras disputas infantiles. Puedo entender por qué podrías no creerme, pero créeme cuando te digo que no tengo intención de manipularla.

Garu, aún con dudas, asintió lentamente. La conversación estaba llevándolos a un terreno más complicado, pero al menos parecía que estaban comenzando a entenderse. Sin embargo, el ambiente seguía tenso.

–No me importa lo que digas sobre tus sentimientos, Ronnie. Lo que me preocupa es el bienestar de Pucca.

Ronnie asintió firmemente, hablando con suavidad y bufando ligeramente:

–También me preocupa Pucca, Garu, ella es la luz de mi vida. Y como sé que Destiny ya te dijo sobre la poción de amor que Tobe, Chief, Ring Ring y Shaman le dieron a Pucca, no tengo de otra más que decirte que solo besé a Hermione para librar a tu hermano de la pócima que lo conecta con mi Pucca, debo de admitir que solo lo hice siguiendo una suposición, gracias al maestro so que eso funcionó.

Garu observó a Ronnie con una mezcla de incredulidad y preocupación, no le gustaba lo que hizo, pero esperaba que no lo volviera hacer. El hecho de que Ronnie hubiera besado a Hermione para liberar a Harry de la poción de amor que lo conectaba con Pucca parecía absurdo y complicado, pero el tono de Ronnie y su sinceridad le hicieron reconsiderar su postura. Aunque aún sentía un nudo en el estómago por la manera en que se había desarrollado todo, empezaba a entender la complejidad de la situación.

–Entonces, ¿me estás diciendo que lo que hiciste fue por el bien de Pucca y de Harry?

Preguntó serio Garu, tratando de procesar la información. Ronnie asintió lentamente, su expresión una mezcla de determinación y cansancio.

–Solo por Pucca, a mí y a Draco nos da igual Harry Potter. Solo no queremos verlo cerca de ella, así que pensé en ayudarlo solo para que no tocara los labios de esa perfecta chica.

Garu sonrió burlón, no logrando evitar hablar con sarcasmo.

–¿Y aun así dices no ser doble cara?

Ronnie frunció el ceño ante el sarcasmo de Garu, sintiendo que la conversación estaba girando hacia un terreno más espinoso. A pesar de su frustración, decidió mantener la calma y aclarar su posición.

–No, Garu, no soy doble cara. Simplemente estoy haciendo lo que creo que es necesario para proteger a Pucca. Lo que hice puede no haber sido perfecto, pero al menos actúo para asegurar que ella no sufriera a causa de la poción.

Ronnie rodó los ojos, entrando al castillo y prosiguiendo con su conversación:

–Tú, en cambio, no dudaste en creer que Pucca podría enamorarse de un vulgar mago, aun sabiendo que ella te ama a ti y siendo obvio que ella no se fijaría en nadie que no fueras tú, aunque Harry sea tu hermano gemelo.

Garu jaló frustrado una de sus coletas, soltando con desesperación, mientras entraba con Ronnie al castillo:

–Yo también la amo, Ronnie, pero ella sabía bien que no podía corresponderle como quisiera, hasta que yo recuperara el honor de mi familia... Digo, de mis tíos coreanos. Así que pensé que Pucca podría haber decidido que me olvidaría con ayuda de mi hermano Harry, ¿Cómo iba yo a pensar que solo fue por una poción de amor que Tobe, ¿Ring Ring, Shaman y Jing Jing les dieron?

Ronnie dio una carcajada mordaz, sin girarse a verlo y continuando con su camino, mientras secaba su ropa con un hechizo:

–Claro que no te diste cuenta, Garu, tú prioridad nunca ha sido mi dulce Pucca. Lo único que te importa es ser un ridículo ninja y tu ridículo honor, que solo debería importarle a tu primo Gura Sanada, porque el sí es un verdadero Sanada. Pero en vez de eso y en vez de darte cuenta que Pucca no cambia de amor tan rápido, sigues aferrado en rechazar a Pucca por un absurdo legado de ninja.

Garu se detuvo en seco, mirando a Ronnie con una mezcla de incredulidad y enojo. Las palabras de Ronnie lo golpearon fuerte, no solo por la verdad que contenían, sino también por la forma en que desafiaban su orgullo y sus prioridades.

La presión de vivir bajo la sombra de un legado y el peso de sus propias inseguridades habían sido siempre una carga, pero Ronnie había tocado una fibra muy sensible. No sabía por qué no lo entendía, sí Ronnie como Ring Ring eran presionados por su padre Dong King y siempre buscaba que sus hijos fueran perfectos.

–No es solo un: "absurdo legado de ninja", Ronnie. Es la manera en que me han enseñado a vivir, a mantener mi honor intacto. Es más complicado de lo que piensas.

Dijo Garu con voz firme, aunque su tono revelaba la lucha interna que enfrentaba. Ronnie suspiró, sin detener su andar. La tensión entre ellos era palpable, pero estaba dispuesto a dar un paso más allá si significaba que llegaran a una comprensión mutua.

–Ba. Son bobadas, Garu, métete esto en tu cabeza de ninja. Tú no eres un Sanada, ni lo serás jamás, solo eres un Potter que fue obligado a vivir con tíos que no tenían la obligación de cuidarte.

Garu sintió cómo las palabras de Ronnie calaban hondo, como cuchillos afilados que desnudaban sus inseguridades. La verdad en la acusación de Ronnie era dura, y la realidad de su vida se desplegaba ante él en un despliegue de dolor y frustración.

A pesar de su enojo, Garu sabía que había algo de verdad en lo que Ronnie estaba diciendo. Sus esfuerzos por vivir a la altura del legado de los Sanada siempre le habían pesado, y había sido incapaz de liberarse de esa presión y seguiría siendo incapaz.

No porque no pudiera liberarse o porque alguien lo obligara, sino porque él sentía que se lo debía a sus tíos. Ellos lo habían educado como su hijo y no como un sobrino, creyeron en él y en el potencial que tenía en su interior e incluso habían muerto por defenderlo a él del papá de Tobe en la guerra entre clanes.

–¡Tú no sabes nada de mi vida, Ronnie! ¡Eres solo un riquillo consentido que cree que sabe cantar! ¡¿Qué podrías saber tú sobre fuerza y debería?!

Exclamó molesto Garu, con la voz cargada de emoción y frustración. Ronnie se detuvo en seco, girando lentamente para enfrentar a Garu.

Sus ojos brillaban con una mezcla de indignación y determinación, guardando su barita y cruzándose de brazos. La tensión entre ellos era palpable, el eco de las palabras de Garu resonando en las paredes del castillo.

–¡No me hables de deber y fuerza, Garu! yo no te lo compro, aunque Pucca lo vea como algo admirable.

Dijo Ronnie con voz firme, su tono lleno de frustración.

–Mi vida no ha sido fácil, y no estoy aquí para jugar a ser el héroe de nadie. Estoy aquí porque amo a Pucca y estoy dispuesto a hacer lo que sea necesario para protegerla, incluso si eso significa enfrentar a alguien como tú. Y por sí te interesa, la única manera para quitar la otra parte de la poción que aún conecta a Pucca con Harry, es que su verdadero amor la bese o que hagamos un antídoto que contrarreste los efectos de la poción.

Garu lo miró fijamente, sintiendo una mezcla de desesperación y confusión. Las palabras de Ronnie habían cambiado el tono de la conversación y la revelación sobre el antídoto para la poción de amor añadió una nueva capa de complejidad a la situación.

–¿Así que el antídoto es lo único que puede contrarrestar la poción de la parte de Pucca?

Preguntó Garu con voz tensa, tratando de procesar toda la información. Ronnie asintió, su expresión dura pero sincera.

–Sí, esa es la solución, o que la beses.

Garu se puso más rojo que el cabello de Ron Weasley, negando con sus manos y diciendo avergonzado.

–Y-Yo no... Yo no puedo besar a Pucca, dame solo la otra solución.

Ronnie levantó una ceja ante la reacción de Garu, notando la incomodidad del ninja. dio una carcajada burlona, sonriendo con malicia y diciendo engreído:

–¿Qué pasa, Garu? ¿Le temes a los labios de una chica? Esos dulces labios que ya has probado con todos los besos que Pucca te ha robado.

Garu se sonrojó aún más, apretando los dientes y tratando de controlar su respiración. La idea de besar a Pucca en estas circunstancias le parecía inconcebible, especialmente después de todo lo que había pasado. El desafío en la mirada de Ronnie no ayudaba a calmar la tormenta interna que estaba sintiendo, solo lo ponía más nervioso y furioso ante su arrogancia.

–No es que les tenga miedo a los labios de Pucca.

Respondió serio Garu con esfuerzo, tratando de mantener la compostura.

–Es que... no es el momento ni el lugar para hacerlo. No puedo simplemente besarla así, en medio de este caos.

Ronnie frunció el ceño, cruzando los brazos con frustración. El tono de Garu le pareció evasivo, pero también podía sentir la verdad en sus palabras. La situación era complicada, y el amor y el deber estaban enredados en un lío emocional y práctico.

–Está bien, Garu, no tienes que besarla. Así no tengo que soportar ver su dulce boquita en tus horribles labios, además de que así te evitas una pelea conmigo y con Draco Malfoy.

La tensión entre Garu y Ronnie seguía creciendo mientras ambos trataban de encontrar una solución a la situación en la que se encontraban. Garu, aún sonrojado y perturbado por la posibilidad de besar a Pucca, se esforzaba por mantener su dignidad y controlar su frustración.

–Entonces, ¿cuál es el plan? –preguntó Garu con un tono más calmado, aunque aún cargado de ansiedad.

Ronnie, visiblemente molesto por la actitud evasiva de Garu, respiró hondo y trató de calmarse.

–El plan ya está siendo ejecutado, le he mandado a mi padre una carta con los ingredientes del antídoto para que me los mande después y yo haga esa solución.

Garu asintió lentamente, sintiendo una mezcla de alivio y preocupación. Aunque prefería evitar el beso, sabía que depender del antídoto de Ronnie también traía sus propios riesgos y complicaciones.

–Espero que tu padre responda pronto, Ronnie.

Dijo serio Garu, su voz aún tensa, pero con un toque de esperanza.

–No podemos permitirnos que Pucca siga bajo los efectos de esa poción por mucho tiempo.

Ronnie asintió, su expresión suavizándose un poco al ver la preocupación genuina en los ojos de Garu.

–Lo sé, Garu. Confío en mi padre y en sus habilidades. Si alguien puede conseguir los ingredientes necesarios, es él.

Ambos caminaron en silencio por unos momentos, cada uno sumido en sus propios pensamientos. La presión de la situación y sus diferencias personales hacían difícil encontrar un terreno común, pero al final del día, ambos querían lo mejor para Pucca.

–Perdóname por la pregunta, Ronnie. pero necesito saber, ¿Por qué tú y Draco se enamoraron de Pucca si son ustedes sus primos?

Ronnie se detuvo en seco al escuchar la pregunta de Garu, su expresión se volvió seria y reflexiva. No esperaba esa pregunta, y le tomó un momento responder. Finalmente, soltó un suspiro y miró a Garu con una mezcla de resignación y Honestidad.

–Mi inculto y amargado ninja, los dioses y los hijos de dioses no siguen la regla insípida de un humano. En la larga historia de la vida divina, dioses y semidioses han estado con sus hermanos, primos, hijos o sobrinos. Como ves, para nosotros no es pecado. Y aunque lo fuera, Pucca solo es mi media prima, pues ella es hija de la diosa, Ming Ming y el humano, Sirius Black, mientras que yo soy hijo de la diosa, Rang Rang y el dios del espacio, Dong King. Contra respecto a Draco Malfoy, no lo sé, la complejidad de los sentimientos humanos no me interesa. Así que no sé por qué Draco está enamorado de Pucca, o si sabe que él y ella son primos.

Ronnie terminó serio, alejándose a las mazmorras del castillo y dejando solo a Garu.