Disclaimer:Todos los personajes, así como lo que podáis reconocer pertenece a J.K. Rowling.

Flashback 47

El pasillo por donde Voldemort los había conducido cada vez se hacía más estrecho y oscuro. Draco podía escuchar el tarareo de su tía que iba detrás apuntándoles con la varita.

Al final del pasillo había tres puertas. Voldemort se colocó en la de la derecha y levantó su varita.

¡Diffindo!

Presionó su muñeca en la cerradura de la puerta y unas gotas de sangre cayeron hacia dentro de la ranura. La puerta se abrió al instante; la habitación tenía una luz tenue, de color azul. Había una cama en el centro y una mesita a la izquierda. Encima de la mesita descansaba una esfera de color azul con tonos plateados. La esfera estaba cubierta por una cúpula transparente.

· Deja a la sangre sucia en la cama- dijo Voldemort con los ojos inyectados en sangre- Bellatrix, haz los honores.

Bellatrix se acercó riendo a Hermione mientras está empezaba a temblar de nuevo. La cara de Draco se desencajó.

· ¿Qué va a hacerle?- dijo Draco intentando que su voz sonase serena mientras Voldemort empezaba a sonreír-.

· Tranquilo Draquito, tu tía solo va a comprobar que esta sangre sucia no tiene ningún hechizo anticonceptivo- dijo Bellatrix riendo y canturreando- un heredero para los Malfoy, un heredero harán hoy…lalalala

A Draco se le descompuso la cara. La profecía de la que su madre le habló iba a cumplirse. Ya no solo estaría en peligro Hermione, sino también el niño que engendraran…

Una arcada le hizo encogerse y vomitar la bilis. No tenía nada más en su estómago para echar.

· Realmente eres patético, igual que tú padre…que desperdicio de sangre pura- Voldemort escupió encima de Draco-.

· Al menos soy sangre pura- dijo el rubio tan bajito que pensaba que no lo había escuchado-.

· ¡Un sangre pura que se acuesta con una hija de muggles!- Voldemort se carcajeó – ¡tienes tu sangre tan manchada como la de tu heredero! Pero gracias a él, ¡podré cerrar el círculo y no habrá más mestizos en este mundo! Después aniquilaré a todos los muggles y nacidos de ellos y solo quedará la estirpe más pura, ¡la auténtica raza! ¡Todos los sangre pura responderán ante mi!

Draco vio como Hermione lloraba y temblaba. Bellatrix había terminado con ella y se dirigió hacia la profecía sonriendo.

· Mi Señor, la sangre sucia está lista.

· Eso es…¡maravilloso!- la sonrisa serpentil de Voldemort hizo que Draco empezase a tener miedo de verdad- ¡que el milagro de la vida se haga en esta habitación!

Bellatrix empujó a Draco hacia la cama y río divertida dando saltitos y tocando las palmas.

· Tenéis 24 horas para engendrar un heredero. No saldréis de aquí hasta que la chica esté preñada- miró divertido a Bellatrix- Creo que se te ha olvidado darle a nuestros tortolitos la poción de lujuria…o quizás debería usar un imperio…

· La poción será más divertida mi Señor, me gustaría escucharlos follar como perros en celo.- los ojos de Bellatrix brillaban de deseo mientras Hermione sentía unas ganas tremendas de vomitar-.

· Está bien Bella, te concederé un capricho. Un día les doy…sino, volveré y les lanzaré un Imperio. Dásela solo al chico…así jugarán al gato y el ratón un rato- Voldemort salió riendo como un loco y segundos después lo hizo Bellatrix tras meterle la poción a Draco a la fuerza

La puerta de la habitación se cerró dejando a Draco y Hermione en la cama. El horror se reflejaba en la cara de Draco que volvió a sentir arcadas pero ya no tenía nada que vomitar; Un extraño calor empezó a recorrerle el cuerpo.

· Draco…- Hermione le cogió la mano-.

Draco la miró y vio esos labios carnosos abrirse para él. Un deseo incontrolable de besarla se apoderó de él y se lanzó hacia ella.

La chica se apartó hacia el cabecero de la cama, su rostro reflejaba un horror que él nunca había visto en ella.

· Draco, por favor. Contrólate

· No puedo, te he echado mucho de menos y solo quiero hundirme dentro de tí – la chica saltó de la cama pero Draco fue más rápido y la acorraló en una esquina, pegó su frente a la suya y sintió la calidez de su respiración agitada.

· Draco, ¡Detente ahora mismo! Te juro que te vas a arrepentir si me besas.

· Jamás me he arrepentido de besar cualquier parte de tu cuerpo Granger…- Draco se apretó contra la chica-.

· No soy Hermione- la cara de Draco mostró confusión por un momento pero acto seguido posó sus labios en el cuello de la chica aspirando su aroma pero al inhalar no reconoció el olor a jazmín-.

· Hueles…hueles a vainilla- Draco se retiró confundido, una parte de su cuerpo quería poseerla allí mismo pero algo en su mente intentaba luchar contra ese deseo que había desatado la poción- hueles como mi madre…

· Porque soy tu madre.

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Hermione no paraba de dar vueltas en su habitación. Sabía que aún era pronto pero el no saber que estaba pasando le reconcomía por dentro.

Cuando la noche anterior había ido en busca de Snape para exigirle que le diese el desiluminador e ir a buscar a Draco, encontró a Narcissa junto a su ex profesor discutiendo.

Después de una hora de intentar convencerlos ,Narcissa por fin consiguió salirse con la suya. Ella iría a buscar a su hijo, tomaría una poción multijugos para tener la apariencia de Hermione y así traerlo de vuelta. Solo había que buscar la manera de avisar a Theo de que hiciese su parte y así conseguir que Voldemort volviese a confiar en él.

Avisar a Theo no fue tarea fácil. No podían enviarle un patronus porque no sabían si estaba encerrado o rodeado de mortifagos. Así que finalmente, Hermione decidió mandar a Crookshanks con un mensaje atado en su collar; siempre había sido un gato muy intuitivo y escurridizo y en cuanto Theo lo viese, lo reconocería. Sólo quedaba esperar que Theo captase el mensaje.

Theo siempre había sido muy inteligente y buen estudiante. Hermione lo había visto cientos de veces en la biblioteca de Howarts dedicando las mismas horas que ella al estudio y los días que habían pasado en el refugio habían tenido numerosas conversaciones sobre libros; Theo había sido un gran descubrimiento para Hermione , con él podía hablar de muchos temas y le había sorprendido diciéndole que era un gran admirador de la literatura inglesa muggle y uno de sus favoritos era Shakespeare; Hermione sabía que interpretaría su mensaje a la perfección.

"¡Mi único amor brotó de mi único odio! Demasiado pronto visto, desconocido, y conocido demasiado tarde. Prodigioso es el nacimiento del amor para mi, que debo amar a un enemigo odiado."*

"Nunca hubo una historia más dolorosa que la de Julieta y su Romeo"*

Cuéntala.

Ahora solo quedaba esperar. Y eso era lo que Hermione hacía en su habitación, esperar que su historia no terminase con un final trágico como el de su obra de teatro favorita.

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Molly Weasley estaba cocinando para distraerse. Los chicos estaban nerviosos por ver cómo salían las cosas en la mansión Lestrange. Ella como madre, se sentía con el corazón en un puño pensando en esos dos chicos que se habían metido en la boca del lobo. A pesar de haber cometido errores en el pasado, ahora estaban en el camino correcto y su corazón siempre albergaba sentimientos buenos para las personas que rectificaban de sus errores.

Salió al salón donde estaban Harry, Ron, Neville y Luna. George se había quedado con Arthur y Ginny en la madriguera y ella se había sentido con la obligación de quedarse con los demás para que sintieran un poco de calor hogareño.

· Chicos, venid a la cocina. He preparado un tentempié.- A Ron se le iluminaron los ojos y fue el primero en levantarse-.

· Gracias mamá, que haría sin ti- su madre le besó en la cabeza riendo -.

Se sentaron a comer mientras Molly los miraba con nostalgia, habían perdido demasiado en la guerra y solo eran unos chicos de diecisiete años…Pensó en Hermione, debía sentirse terriblemente sola en el refugio…

Salió al salón para dejar que los chicos comiesen tranquilos y envío un patronus a Kingsley.

Es hora de que Hermione vuelva a casa.

No habían pasado ni diez segundos cuando el patronus de Kingsley se materializó en el salón.

Tienes razón. La traeré esta noche.

N/A: Los fragmentos de la nota que Hermione manda a Theo pertenecen a la obra de Shakespeare , Romeo y Julieta.

Primer fragmento: Julieta (acto 1 escena 5)

Segundo fragmento: El príncipe de Verona ( acto 5 escena 3)