-Guarida del Barón Kurai, zona de abordaje de los dirigibles hace unas horas-
Nobita ya había terminado de poner todos los saboteadores en los dirigibles que le tocaban, había salido del último dirigible "¡Uf, menos mal ya están todos! Llamaré a Seiya para decirle que en mi lado ya está todo listo" El joven descorazonado estaba a punto de usar el comunicador pero ve algo que le llama la atención al voltear: Una pequeña ventana.
Con un poco de dudas, el azabache vuelta hasta la ventana y se sorprende al ver por la ventana que había un treceavo dirigible, pero este era negro y rojo a diferencia de los demás que eran de color óxido, además de que era más grande. "¿Otro dirigible? Creí que eran 12, pero este es diferente al resto." El chico solo sacude su cabeza "Aún tengo unos saboteadores, creo que es mejor ponerle uno a ese de ahí"
Buscando por allí cuidándose de la vista de los soldados, Nobita logra encontrar una abertura en la pared lo suficientemente grande para que él pueda pasar a duras penas. Una vez del otro lado baja hasta el cuarto de control entrando por la puerta "Aquí no parece haber nadie, supongo que puedo entrar por aquí sin problemas". Al aterrizar comienza a caminar viendo que había muchas armas y bombas allí "Que miedo, parece que quieren hacer un gran lío con todo esto, no puedo dejar que eso pase."
Al abrir lentamente al cuarto de mandos donde estaba la consola, se sorprende que allí estaba Katami, la mano derecha del Barón Kurai, pero estaba dormida con un antifaz en el asiento frente a la consola, lo que hace poner nervioso a Nobita porque es allí donde tenía que poner el saboteador pero con ella allí, era complicado "¿Esa mujer será la que mencionó el Sr. Hirano que robó la carpeta de su oficina? ¿Cómo voy a poner el saboteador con ella ahí?" El chico solo aspira hondo para calmarse "T-tendré que tener cuidado y colocarlo sin que ella me note, menos mal parece que está durmiendo"
Con pasitos lentos pero seguros, el chico de las gafas se acerca lentamente a la consola pasando lentamente de Katami para evitar que ella lo note, aún dormida podría causarle problemas, estaba ya sacando el saboteador del chaleco cuando... Siente que alguien le agarra de la muñeca, era Katami quien a pesar que estaba quieta lo había agarrado. Por supuesto que eso puso en pánico al chico quien empezó a ponerse pálido y a hiperventilarse pensando que lo habían pillado, pero al parecer parecía seguir dormida y lo que hizo fue un acto reflejo.
"Nobita ¿Cómo vas con tu parte de la misión?" La voz de Doraemon en el comunicador solo lo altera más, tenía que contestar, pero el chico sabía que si hablaba cerca de Katami, iba a ser descubierto, no sabía como liberarse de la mano de la mujer ya que si se suelta con brusquedad, ella se iba a despertar, así que solo se quedó inmovil pensando que así, ella lo soltaría.
"¡Suéltame, suéltame, por favor, suéltame!" Pensaba el azabache rogando que ella lo soltase para huir de allí, el miedo de haber sido atrapado hizo que soltara el saboteador cayendo y rondando abajo del mando, haciendo un poco de ruido al ser un engrane, pero que por suerte no fue oído por la mujer. "Menos mal que no lo oyó, pero debo recogerlo para ponerlo en la consola, pero sigo atrapado aquí"
Para acabarla de liar, Katami se acomoda de estar recostada en el asiento y suelta un bostezo "¡NO, no te despiertes!" Piensa Nobita con el pánico en las nubes para este punto.
"Oyeeeeee... Soldado, traeme el vino de la despensa, quiero tomar algo antes del gran golpe" Como Katami tenía puesto el antifaz y estaba aún medio dormida no podía darse cuenta que le estaba hablando al chico torpe, ella lo suelta "¡Corre inútil!"
"¡Por fin!" Piensa Nobita mientras se aleja lentamente, pero ve que el engrane estaba parado debajo de la tabla de mandos, así que no podía conectarlo "¡El saboteador! Debo recogerlo antes de que..." En ese momento la sirena de aviso para el gran golpe comienza a sonar, el azabache mira al engrane y a la salida "Ya no hay tiempo, tengo que salir de aquí"
Parecía que los problemas del chico descorazonado no iban a aumentar con el sonido de las sirenas en todo el edificio, pero parecía que su mala suerte decidió hacerle una pequeña jugarreta en el momento menos oportuno cuando al ponerse el gorrocóptero para salir por una ventana para escapar del dirigible, el chico siente una gran punzada en el pecho, lo que lo obliga a arrodillarse cerca de la ventana mientras se sostiene el pecho mirando como su mundo se movía a su alrededor con un dolor terrible.
Sí, era otro de sus ataques, JUSTO AHORA.
"¡N-no, no puede pasarme esto, no ahora, no me hagas esto!" Piensa Nobita con terror mientras respira agitadamente ya que al estar con un ataque, él no podía moverse hasta calmarse, lo peor es que no había nadie consigo como para ayudarlo a calmarse más rápido "Duele horrible, creo que debí haber tomado la medicina antes de hacer esto, pero aún no es de mañana" el azabache solo ve lagrimeando que su única salida estaba tan cerca pero a la vez tan lejos por no poder moverse, así que lo único que le queda es usar el comunicador "S-S-S-Seiya... A-a-a-a-auxilio, n-n-n-no puedo mover...me"
El chico trata de levantarse pero no podía, solo escucha el como Katami se había levantado molesta porque nadie le traía su vino acercándose a la puerta del cuarto de mando, mientras que por el otro lado, se oyen las voces de un par de soldados acercándose para subir al cuarto. "T-t-t-tengo que salir... S-se lo prometí a ella..."
Pero justo cuando parecía que iba a ser capturado, Seiya logra entrar por la ventana que iba a usar el chico torpe "¡NOBITA!" El peliazul toma a su amigo poniendo el brazo de este en el hombro para usar sus piernas y huir por la ventana a gran velocidad antes de que sean vistos, con los gorrocópteros logran salir de la zona de abordaje directamente al ducto de ventilación que aprovecharon para entrar antes "Si mis piernas tuviesen unas hélices hubiese sido más rápido volando, no supe donde te fuiste, me preocupé, pensé que te habían capturado hasta que vi por esa ventana y oí tu llamado de auxilio cuando estaba entrando a ese sector."
Seiya acomoda a su amigo dentro del ducto poniendo su mano en el hombro "Respira con calma, dejemos que pase antes de volver con el resto" Nobita empieza a respirar mejor y a calmarse "Bien, así está mejor. Vámonos ahora, aprovechemos que ellos están ocupados preparándose, para regresar a la ruta secreta"
Cuando el chico torpe logró recuperarse, ambos vuelan evadiendo las miradas directo a hacia ruta secreta, los soldados que habían pasado por allí ya se retiraron y justo estaba asomado Doraemon con el aro-túnel en la entrada de la ruta secreta. "Aquí, aquí." Los dos entran a la ruta secreta y el gato mecánico saca el aro-túnel de su sitio. "¡Nobita! ¿Qué pasó? ¡Traté de comunicarme contigo pero no respondías, pensé que te habían capturado!" Doraemon pone las manos en los hombros del chico que solo lagrimea con una mirada culpable.
El chico empieza a temblar mientras movía sus manos de los nervios, empezando a hablar rápidamente por una sensación de culpa que no debería sentir porque sabía que esa misión era muy importante. Por un momento, su yo de hace meses apareció mientras lloriqueaba y explicaba lo sucedido, realmente seguía asustado.
"¡L-lo siento, por mi culpa casi comprometo la misión. Me di cuenta que había un dirigible extra y traté de ponerle un saboteador pero la mano derecha del barón estaba allí, aún así traté de colocarlo pero ella me agarró del brazo estando dormida, por eso no pude responderte porque si hablaba me iba a descubrir! ¡Por suerte pude liberarme y no me vio porque tenía un antifaz para dormir, así que huí sin poder poner el saboteador, no sé si fue por el susto de casi ser descubierto pero me dio un ataque justo cuando iba a escapar así que llamé a Seiya por el comunicador porque cuando me da un ataque no puedo moverme!"
"¡Él me estaba buscando y fue por él que no me atraparon, pero casi hago que nos descubran a todos, ahora por mi culpa nos faltó un dirigible! ¡Perdón, lo siento, lo arruiné, realmente soy un inútil, he vuelto a meter la pata y... y...!"
Doraemon abraza a Nobita antes de que le diese otro ataque "Oye, eso no importa ahora, todos hicieron un buen trabajo, tú también lo hiciste, no te menosprecies. Viste una oportunidad que trataste de aprovechar, pero las cosas a veces no salen como están planeadas, más que la misión estaba preocupado de que te hayan lastimado, pero Melia tenía razón, con Seiya estuviste a salvo" el gato mecánico mira al peliazul "Gracias por ayudarlo con lo del ataque"
"Somos amigos, nos apoyamos, no podía dejarlo atrás después de todo lo que han hecho por nosotros, estamos juntos en esto" Seiya sonríe y Melia asiente.
"Y gracias a él ahora sabemos que en realidad eran 13 dirigibles, fue un error de cálculo, y aunque no se pudo colocar el saboteador en ese, al menos ustedes pudieron con los otros, los prisioneros ya están a salvo y las armas y los robots están con los neutralizadores, podríamos decir que es una primera fase cumplida" Dice Hikaru por el comunicador.
Mia suspira y justo cuando Nobita se quita su gorra un momento, ella le acaricia la cabeza lo cual sorprende a todos "Todos lo hicieron bien hasta ahora, 807. Solo nos falta el paso final y seremos libres de ese monstruo" El azabache aunque también sorprendido le sonríe cálidamente por ese gesto lo que hace soltar un ligero rubor a la mecánica quien solo mira a otro lado con cara de molestia "¡N-no te relajes todavía, que aún nos falta la fase 2! Por ahora tocará esperar un rato hasta que sea la hora del plan falso, aprovechemos para prepararnos bien porque nos tocará luchar."
"¡Claro que sí jefa!" Dice Melia bromeando para aliviar el ambiente haciendo a los demás sonreír salvo a la pelinaranja, la chica inventora le susurra a Nobita "Lograste que ella deje de lado su modo frío por un momento, eres mi ídolo" Ese comentario pone nervioso a Nobita pero de manera alegre haciendo que se rasque la nuca con alegría y orgullo para inmediatamente volverse a poner la gorra.
Después de todo, un pequeño descanso antes del acto final era una buena idea.
Doraemon aprovecha para darle la medicina a Nobita antes de que empiece la fase 2. Por otro lado, el Barón Kurai estaba en su oficina que ya estaba vacía por el traslado, Katami entra un poco fastidiada "¿Puedes creer que no hay ni un sirviente competente que me pueda dar un poco de vino? Ni siquiera el soldado que le agarré de la mano porque llevaba el antifaz pudo hacerme un pequeño favor"
"Deja el vino para el final del día, mi querida Katami" El barón estaba sin su casco porque lo tenía en sus manos, el monstruo inventor estaba con la mentalidad de ya haber ganado lo que él no merecía, todo para seguir lastimando sin fronteras. "Si el plan sale como ellos lo diseñaron, ese equipo de saboteadores ahora mismo intentarán hacer algo, pero nosotros somos más fuertes, más experimentados, más listos."
El monstruo sonríe mientras se coloca el casco lentamente "Es hora de que el más fuerte ocupe su lugar como el ente superior convirtiendo a toda Sutirushiti en mi laboratorio, como debe de ser. EL DESTINO DE LAS VIDAS DE LOS DÉBILES ESTÁN EN MIS MANOS AHORA"
