Capítulo 2


Harry pensaba, luego de un par de meses viviendo en su casa, que la vida era muy divertida. Ya había recibido unas cuantas llamadas de su familia y sobre todo de su padre, diciéndole que "podía" regresar a la familia y que estaba perdonado.

Harry no pudo evitar reírse en esa llamada y le colgó a su padre. Amaba a su familia, no debía entenderse de otra forma, pero estaba harto de esa necesidad de querer controlar como debía hacer su vida. Con la familia Potter siempre era una lucha cuesta arriba como Sísifo, no importa cuánto lucharas, la familia siempre encontraría alguna falla a menos que eligieras obedecerlos en todo.

Sus hermanos no habían tenido problemas con su padre, ya que fueron a las escuelas que él y su madre eligieron, tuvieron de amigos a quienes ellos escogieron y estudiaron las carreras que les indicaron. Incluso sus compromisos habían sido escogidos por sus padres, en función de que podrían aportar sus cónyuges a la fortuna familiar o al negocio. Harry era diferente porque era ferozmente independiente y siempre hizo lo que quiso.

Los Potter no tenían nada contra Eton, de hecho la consideraban una muy buena escuela, pero la mayoría de sus conexiones tenía a sus hijos en la Escuela Preparatoria de Cambridge, así que instaron a Harry a unirse a esa escuela. sin embargo, Harry tenía miras en hacer conexiones diferentes con burgueses y la nobleza, así que escogió a Eton.

Fue la mejor decisión, ya que en Eton encontró un "club clandestino" (es decir, sin estar autorizado por la escuela) donde se reunían la mayoría de los becados que no pertenecían a familias muy ricas o nobleza mayor.

Fue ahí donde encontró una mina de oro en sus amigos. Los Weasley eran nobles menores cuyos padres querían que sus hijos lograran matrimonios con nobles de un mayor linaje que el suyo. Los 2 mayores ya se habían graduado cuando Harry ingreso a Eton, Percy estaba en Quinto, los gemelos estaban en Tercero y solo Ron estaba en su año.

Bill, el mayor, eligió a Fleur como futura esposa, que si bien era rica, no era noble y francesa además de todo. Charlie no estaba interesado en casarse y prefería la idea de hacer su propio dinero. Percy tenía sus miras puestas en la política y se había hecho un lugar en la oficina del congresista de la cámara de los lores, Lucius Malfoy. Draco, el hijo del Lord, estaba aprendiendo de su padre y también había asistido a Princeton junto a los "inadaptados", aunque él no había asistido a Eton.

Los gemelos pusieron una tienda de bromas y parafernalia de Halloween que estaba teniendo muy buenos ingresos y Ron estaba luchando por hacerse un lugar en el congreso, pero en la cámara de los comunes, ya que aunque era noble, no heredaría ningún título por ser el último hijo varón.

Por último, la menor de las Weasley, Ginny, era una cantante que estaba peleando por hacerse una sólida reputación dentro del mundo del espectáculo. Hasta el momento tenía algunas canciones que entraron en los primeros 100 éxitos del año, pero no alcanzaba aun el top 10, pero cada vez se estaba acercando más y más.

Hermione, que vivía con Ron, trabajaba como abogada en un despacho que hacía mucho trabajo gratis, pero eso no quería decir que ella no tuviera ambición. De ese despacho habían salido varios abogados que luego terminaron trabajando en bufetes más famosos y que ahora solo trabajaban para ultra-ricos, aunque luego hacían trabajo de caridad. Hermione entendió rápidamente que el jefe de ese despacho, ocupaba esos casos gratis para entrenar fuertemente a sus abogados. Si sobrevivían al despacho y sus casos casi imposibles de ganar, cualquier bufete los contrataría en un abrir y cerrar de ojos.

Neville Longbottom era un jardinero que provenía de una familia de barones venida a menos. Sus padres aun conservaban el título pero solo gracias a que la compañía de paisajismo de Neville lograba mantener el dinero necesario para que no se les arrebatara el título. A Neville no le importaba el título pero como a sus padres sí, Neville les daba una buena parte de sus ganancias para que siguieran siendo nobles.

Luna Lovegood tenía su negocio de té, pero no necesitaba el dinero. Su madre era una Lady que se casó con el Conde Lovegood, un noble que vivía de dinero viejo y que tuvo la visión de invertir en la bolsa la mitad de su fortuna y sus acciones se triplicaron cuando esos negocios resultaron ser muy exitosos. Aun así, Luna quería hacer algo por sí misma e ideo todo un negocio que no existía hasta ese momento. Sus juegos de té eran muy solicitados en el círculo de la nobleza y los superricos porque eran de una calidad impresionante. Y su té solo era producido por su compañía. Los productos de elite siempre eran una apuesta segura en esos círculos.

El resto de sus amigos eran más o menos lo mismo, Dean Thomas y Seamus Finnigan tenían una especie de pub en una ciudad cercana y estaban ya ampliando el local y pensando en poner otra sucursal, ya que ambos provenían de familias que hacían cervezas, pero sus negocios familiares fueron devorados por compañías más grandes. Ahora ellos estaban devolviendo el gusto por la cerveza artesanal a su ciudad y la moda se estaba extendiendo rápidamente.

Pansy Parkinson tenía su propia revista de moda y aunque aún era pequeña, estaba empezando a ser un referente para ciertos círculos dentro de la farándula y las clases altas. Blaise Zabini tenía su propio viñedo y vinatería. Theodore Nott era historiador pero escribía sus propios libros y estaba por poner su propia editorial. En su futuro negocio ya estaban incluidas sus amigas Daphne Greengrass y Tracy Davies quienes eran muy buenas editoras.

Millicent Bulstrode, era jugadora de soccer junto con las gemelas Patil mientras Lavender Brown estaba vendiéndose como diseñadora de modas y empezando a cobrar cierta fama y reconocimiento.

Si, todos los amigos de Harry tenían sueños más ambiciosos que heredar el negocio familiar o casarse con alguien de dinero viejo o rico. Algunos querían empezar sus propias fortunas y todos coincidían en querer controlar sus propias vidas y/o tenían padres que querían cosas diferentes para ellos.

Harry ya había visto el patrón que sus padres querían para su vida desde temprana edad, así que apenas gastaba su asignación mensual mientras estudiaba y junto suficiente dinero para hacer su propia compañía. Eligió la administración y limpieza, ya que sería fácil colar cualquier trabajo en empresas que carecían de su propio departamento para esto y resultó ser la mejor elección.

Cuando se juntó con Tom, su pareja dejó en manos de la compañía de Harry estas áreas, así que Harry decidió hacer contratos de apenas unos meses para poder mover a su gente según conviniera a la compañía de Tom. Tom jamás se interesó por las actividades de Harry o cómo funcionaba su compañía.

La compañía de Harry no solo tenía como cliente la compañía de Tom, pero Harry le había dado cierta prioridad y trato. Ahora eso no importaba y Harry estaba más involucrado en ampliar su cartera de clientes. Afortunadamente, su compañía ya tenía cierta fama ahora y clientes de largo tiempo ya lo estaban recomendando con otras compañías con las que tenían algún acuerdo comercial.

Sumado a su buena suerte comercial, Harry estaba divirtiéndose mucho con sus vecinos. Albus y Gellert eran unos ancianos muy divertidos y pasaron varias tardes hablando de todo y nada. Los ancianos le regalaron historias de cuando ellos eran jóvenes y él les prometió presentarles a su amigo Theo, que era un entusiasta de la historia.

Gellert estaba sin embargo, más interesado en Luna Lovegood, ya que pensaba que su té podía convertirse en una marca comercial del estilo Davenport o algo así, pero para las clases media y media alta. Claro, una versión no tan gourmet. Harry pensó que Luna amaría un buen reto y prometió conectarlos, ya que Gellert tenía algunos sobrinos que trabajaban en una compañía de té no tan conocida pero que ya tenía algunos productos posicionados en algunas tiendas.

Otra persona que Harry disfrutaba conocer era Severus Snape. Mientras Albus y Gellert eran muy platicadores, Severus era un misterio. Hablaba con Harry sobre todo de las noticias actuales y sus puntos de vista sobre ciertas políticas que se debatían en los medios, pero en general, el hombre era una bóveda de alta seguridad respecto a él mismo.

Harry no sabía que carrera tenía el hombre, si solo vendía propiedades o trabajaba para alguien. No parecía ser rico pero era evidente que tampoco era pobre. Ni siquiera podía llamarlo de clase media porque había ciertos detalles que le indicaban a Harry que el hombre tuvo una educación de clase alta. Harry suponía que quizás era un hijo ilegitimo o su familia había perdido su fortuna o título nobiliario. Alguna historia así.

Como fuera, Harry estaba disfrutando su vida y aunque aún le dolía que Tom ni siquiera lo haya buscado, entendía que él estaba listo para ser una persona más comprometida mientras Tom no lograba sacudirse a su padre. Harry deseaba una pareja que pusiera su relación por encima de sus relaciones familiares.

Y no, no quería que Tom o su futura pareja se alejaran de su familia. Simplemente que no dejara que su familia o cualquier otra persona, decidiera si él, Harry, era una buena pareja para él. Solo su pareja podía decir si lo era o no y Tom estaba dejando que su padre decidiera que él, Harry, no era una buena pareja… para la familia Riddle. Por eso abandonó a Tom. Amaba al hombre pero no podía vivir su vida esperando agradar a "papi suegro".


Tom finalmente había decidido dejar que Harry lo buscará. Por más que investigó, no lo encontraba y es que Tom descubrió que ignoraba muchas cosas de su pareja. No conocía a sus amigos, los Potter no eran muy comunicativos y manifestaban su alegría porque Harry le abandonara y Tom no quería hacer uso de detectives privados porque sería una prueba de su ineptitud como amante él ni siquiera pensar a donde podría haberse ido su pareja.

Además, no es como si Harry no pudiera ser localizado. Tom, cuando quisiera, podría buscarlo a través de su compañía que seguía trabajando en su propio negocio. Pensando en eso, Tom continuo su vida con normalidad y ya había afianzado la relación con Cassandra y la familia Johnson.

Tom estaba algo disgustado con la mujer y no era por que fuera una mala persona. Era más como que la mujer era muy simple. Tom ya había conocido muchas mujeres como ella, todas hijas mimadas de familias ricas, cuyo único objetivo en la vida era casarse con un hombre de otra familia rica y aumentar sus fortunas o mejorar los negocios de la familia.

Cuando Tom conoció a Harry, fue en una fiesta. Tom era básicamente heterosexual y su mayoría de relaciones sexuales fueron con mujeres, pero de vez en cuando se había acostado con hombres. Harry fue una de esas tantas aventuras. Había visto al joven en un coctel y observo una máscara perfecta de clase alta.

Esa perfección de actuación llamó la atención de Tom y vigiló a Harry durante toda la fiesta, según su percepción, de forma discreta. Sin embargo, Tom no había sido tan discreto y Harry lo fue guiando hasta un balcón desocupado. Cuando Tom salió al balcón, fue atacado por unos labios ansiosos. Tom era siempre quien "atacaba" así. Ser atacado de la misma manera y por otro hombre fue una sorpresa bienvenida.

El beso fue electrizante y ambos hombres se fueron de ahí hacia un hotel de lujo y pasaron una noche donde se comunicaron solo con gemidos y jadeos. Tom pensaba que había sido un buen revolcón y Harry no pareció estar en desacuerdo.

Sin embargo, se encontraron en otra fiesta y volvieron a tener sexo caliente y muy satisfactorio. Esta situación se repitió durante varias semanas y un día se dio cuenta de que no estaba teniendo sexo con nadie más. Ese día, Tom invitó a Harry a una cita para cenar.

Ciertamente volvieron a tener sexo, pero esta vez no fue por una coincidencia, sino porque de verdad quería ver a Harry y conocerlo, además de penetrarle repetidas veces durante la noche. Para Tom, estas emociones eran desconocidas y temibles. Para Harry, era excitante e inusual. A Harry, raramente le había gustado alguien y había tenido sexo más por estar aburrido y tener algo que hacer, que por qué sintiera deseo. Con Tom fue precisamente por deseo y lujuria que tuvo sexo con él.

Había algo en Tom, algo que despertaba los más bajos instintos de Harry. Quizás era esa arrogancia mezclada con una seguridad única. Tom no era arrogante solo porque sí, era inteligente, mordaz, estratégico, lógico y despiadado. Su humor negro era muy coincidente con su propio humor negro y aunque Harry ciertamente hubiera preferido que Tom fuera más expresivo, en general, estaba feliz con lo que fuera que estaban teniendo.

Esa cita a cenar y follar toda la noche, se convirtió en varias citas a cenar, al cine, a ver películas en casa, a cenar en casa y cuando menos vieron, ya estaban básicamente viviendo juntos pero en dos distintas locaciones. Harry tenía un departamento de soltero bastante pequeño pero funcional. Tom tenía un pent-house. Ambos se mudaron al pent-house y fue cuando papá Potter le dijo a Harry que no estaba de acuerdo con su noviazgo.

El padre de Tom, hasta ese momento había sido un suegro perfecto y amable, pero en cuanto Harry eligió a Tom por sobre la fortuna Potter, ya que James le dio un ultimátum a Harry, ser el heredero de los Potter o su relación con Tom Riddle, Harry eligió a Tom y Thomas Riddle Sr. decidió que sin dinero de los Potter, Harry era un parasito al lado de su hijo.

Harry y Tom aun así lograron mantener su relación por años, pero las constantes quejas de papá Riddle fueron desgastando a Tom y aunque jamás le dijo nada hiriente a Harry, si empezó a sentir que no debería ser tan fiel a su pareja, si era por el bien de sus bolsillos.

Fue cuando Tom empezó a llevar a su cama a algunas socias comerciales e hijas de familias amigas a la suya. Thomas fue desgastando a Tom y convenciéndolo de conseguir una "novia adecuada" y Harry estaba seguro de que esto llevaba fraguándose más allá de un simple acostón.

El padre de Tom era idéntico al padre de Harry, ambos estaban más concentrados en sus apellidos, su prestigio y su dinero, que no consideraban a sus hijos seres humanos independientes de ellos, que tenían sus propios sueños y ambiciones. Para los padres de ambos, eran propiedades defectuosas y solo Harry resistió el embate de aquella tormenta, Tom decidió tomar la mano de su padre y abandonar a Harry a su suerte.

Cierto que Tom podría haber conservado a Harry como amante y aun así, casarse por el beneficio económico, pero Harry no estaba dispuesto a ser un "sucio secreto". Él había sido el heredero de una familia con fortuna equiparable a la de Tom, tenía su propia compañía y nació de su propio esfuerzo y no como la compañía de Tom que fue un regalo de papá. Harry tenía mucho que ofrecer y Tom no estaba haciendo suficiente esfuerzo.

No, con todo el dolor de su corazón, Harry sabía que Tom no lo merecía. Pero eso no evitaba que lo extrañara. Después de todo, fue el primer hombre que logró atravesar sus barreras y hacerse un lugar ahí.

Sin saberlo Harry, Tom seguía pensando en él pero este decidió ponerlo al fondo de su mente y concentrarse en concretar su "relación" con Cassandra. Esta última no estaba tan encantada con Tom pero pensaba que podría haber sido peor, su padre podría haberle arreglado un matrimonio con los herederos de las familias Crabbe o Goyle. Eso sí que hubiera sido peor, mucho peor.


Ya habían pasado casi cuatro meses desde que Harry se fue del lado de Tom y su compañía ya había terminado sus contratos con la compañía de su ex. Actualmente, Harry trabaja en la administración de su empresa, pero desde casa. La compañía aunque tenía ya cierta cantidad de empleados, aun no tenía realmente una oficina. Harry decidió que debería comprar algún edificio para remodelar a su gusto y convertirlo en sus oficinas centrales.

La compañía de Tom había sido un buen cliente, independientemente de su relación con el "propietario", pero Harry sabía que era mejor cortar esa relación en cada aspecto posible, incluyendo el monetario. Cualquier pequeña asociación podría dar la idea de que había una pequeña posibilidad de arreglar la relación y eso no iba a pasar. Harry ya le había dado 3 años de oportunidades a Tom.

Harry era sobre todo, una persona muy pragmática. No tenía caso llorar por un amante que no estaba ni comprometido, ni quería estar demasiado involucrado en la relación. Harry no solo rechazo a su familia por el amor que sentía por Tom, sino porque vio que mientras siguiera en esa familia, todos sus planes serían una pelea constante.

Contrario a la mayoría de sus pares, Harry al igual que sus amigos, ya habían experimentado una vida sin todos los lujos y comodidades de sus vidas como ricos, nobles o ambas. Mientras estuvo en Princeton junto a sus amigos, todos vivieron juntos aunque en sus llamadas, cartas y sesiones de chat, le decían a sus familias que vivían en algún departamento por su cuenta. Todos ellos habían ahorrado todo el dinero que pudieron y vivieron como cualquier universitario que tuviera que ganarse la vida.

Para muchos de ellos fue un shock pero en el buen sentido. Descubrieron que podrían sobrevivir sin sus padres, sin los contactos o el dinero de sus familias. Gente como Hermione que había sido becada, ya había probado esa vida, pero no al extremo que en ese entonces vivieron por decisión propia.

Harry estaba mucho más despierto a la realidad de las personas y veía el dinero y prestigio de su familia como una cadena (algunas pocas veces una herramienta útil) en vez de una ventaja. Tom aun no vivía algo así, así que su visión del mundo seguía siendo manipulada por su padre, gracias a esa dependencia al dinero que le habían creado.

No debía entenderse de una manera equivocada. Harry AMABA el dinero, pero también le tenía respeto y lo entendía como una herramienta. No era pobre, pero aún estaba lejos de la fortuna que su familia tenía. Aun así, tener su propio dinero le permitía negarse a regresar a su casa y su padre sabía que la sólida cartera de clientes de Harry, así como una fama construida a la perfección durante estos 3 años lejos de casa, hacían imposible que James intentara suprimir la compañía de su hijo sin quedar como un padre mezquino.

Y esa imagen le arruinaría muchos negocios.

Harry había hecho cada una de sus acciones de forma que su padre no pudiera intentar obligarlo a regresar. A su padre y madre (Lily solía intentar usar la manipulación emocional con él) se les olvidaba como lo habían criado y todas las cosas que le enseñaron. Simplemente él demostró ser superior en esas tácticas y no pensaba disculparse por eso.

Sus padres quizás pudieran creer que podrían manipularlo pero Harry estaba decidido y había heredado la terquedad de ambos, así como una inteligencia magnificada para los negocios y el corazón frío de su madre al tratar con las personas que se atrevían a interponerse en su camino.

El timbre de su casa sonó, y Harry salió de su mente. Guardo rápidamente los cambios de su organigrama y su planeación mensual antes de ir a abrir. Dio un vistazo por la mirilla y vio que era Severus. Harry abrió y saludo al hombre.

—Severus, gusto en verte. ¿En qué te puedo ayudar? —El hombre estaba vestido ahora de negro, llevando pantalones negros, un suéter de cuello alto y unas Doc Martens. Ciertamente el color le quedaba, aunque un toque de verde o gris plata le daría cierto aire aristocrático que lo haría ver muy atractivo. O quizás una corbata roja si usara un traje.

—Creo que tengo algo que buscas—Harry le hizo una seña para que entrara y Severus fue hasta la sala, siendo seguido por Harry. El hombre traía una carpeta de anillas y forrada en piel—La señorita Granger me comentó que estabas interesado en adquirir un edificio para remodelar, con el objetivo de convertirlo en las oficinas centrales de tu pequeña compañía y bueno, recordé que tengo unos pocos edificios cerca del parque. No es como tener oficinas en el centro de la ciudad, pero se compensa con las vistas de las áreas verdes—.

Harry tomó la carpeta y empezó a hojear las propiedades. Aparentemente Severus se dedicaba a la compra-venta de bienes raíces, ya que la carpeta contenía algunas casas en otras calles cercanas y unos cuantos edificios venidos a menos. No era que estuvieran mal, eran más bien viejos y mucha gente no quería invertir en modernizar y preferían demoler y reconstruir que mantener las fachadas y solo modernizar el interior.

A mitad de la carpeta, Harry notó un edificio de ladrillo rojo que se veía particularmente como una casa noble del siglo pasado. Reviso las fotos del interior y le llamo la atención el recibidor. Con unos arreglos menores, sería un excelente lobby y las habitaciones parecían suficientemente espaciosas para convertirlas en oficinas y departamentos como marketing, ventas y etcétera. El precio parecía adecuado y estaba dentro del presupuesto que manejaba.

Aun así…—Me gusta este edificio pero tomare mi decisión hasta verlo. La ubicación no es problema. Mi compañía no busca hacerse rica pronto y nuestros clientes son más de hacer out-sourcing, así que la oficina es más para que tengan un lugar a donde enviar alguna queja o por si quieren conocer al equipo—.

Severus asintió—Entiendo. No buscas que tu compañía sea un gigante por el momento, sino afianzar la confianza de la marca—Harry sonrió por lo rápido que el hombre entendía las cosas. Harry necesitaba primero crear los fundamentos de su marca y su reputación antes de intentar ir por un mercado más grande. Hasta el momento, eso había hecho que sus clientes nunca buscaran otra compañía.

De todas formas, Severus le insistió a Harry que eligiera otras dos propiedades de la carpeta con el fin de que comparara y viera si el primer edificio tenía todo lo que buscaba. A Severus le agradaba este chico, nunca preguntaba por qué Severus solo vendía propiedades viejas o deterioradas. La verdad es que Severus gasto mucho dinero en comprarlas porque pensaba que era horrible que demolieran casas que solo necesitaban algo de trabajo y tenían historia.

Severus las compró porque no pudo meterlas dentro de los estatutos de protección histórica. Eran edificios que si bien eran históricos, no habían sido "tan importantes" y la ciudad no tenían los fondos necesarios para conservarlos. Severus había sido muy rico y las compró con todo el dinero que tenía, y todas las propiedades que pudo. Algunas las vendió por una agencia pero las peores, las que nadie compraba, esas las vendía él mismo. Todas las casas de esa manzana le habían pertenecido alguna vez, incluyendo la de Hermione y Ron. La de Harry era la única propiedad que no había podido vender hasta que Harry la compró.

Lentamente, Severus fue recuperando su dinero y actualmente vivía de los intereses que habían generado sus ventas. No quería regresar a su antiguo trabajo, aunque había sido muy bueno en él. Le gustaba vivir tranquilamente y con sus vecinos nunca se aburría. Entre los amigos de Harry, los variopintos vecinos, incluyendo a Albus y Gellert y ahora Harry, Severus vivía feliz.

La visita terminó con un té con scones de pasas, mientras ambos hombres debatían algunos puntos sobre construcción.


Harry estaba viendo la propiedad que le interesaba. Las fotos no le hacían justicia al edificio de 3 pisos. Sus ladrillos rojos gritaban "inglés" por todos lados. De hecho, si decidiera restaurarla, sería un excelente edificio para hacer series y películas de época, pero no era un mercado tan popular. Las series de época preferían los castillos sobre las casas. Pero Harry podía imaginar perfectamente un baile salido de la pluma de Jane Austen.

El recibidor tenía un daño considerable pero solo en las baldosas, que eran relativamente fáciles de reparar, la madera por otro lado, había resistido el embate del tiempo irónicamente. La madera solía ser de las primeras cosas que se pudrían con el tiempo y las baldosas resistir, esta vez fue al contrario. Arriba en el techo, colgaba un candelabro que podría adaptarse a luz eléctrica si los cristales eran de la calidad que aparentaban.

Harry revisó cada habitación y cada columna. Con asentimiento, Harry le hizo saber a Severus que iba a comprar el edificio. Salieron del lugar hasta un restaurante cercano y Severus hizo una llamada a su notario para que hicieran valida la compra y siguieron el mismo procedimiento que para su casa mientras comían un poco de Pastel del Pastor y un buen té. El notario se quedó a tomar una taza de té y Harry supo que se llamaba Regulus Black.

Al parecer su padrino Sirius había tenido un hermano menor y Sirius nunca supo ha donde había huido. Su padrino Sirius tuvo una madre mentalmente inestable y apenas cumplió la mayoría de edad, tomo el dinero que le había heredado su tío Alphard y se fue a vivir con su padre James hasta que hizo algo más de dinero y finalmente estableció unas inversiones y compró su propio lugar. Regulus le siguió 2 años después pero nadie sabía a donde había huido.

Walburga Black, la madre de ambos, había muerto hace unos años y los hermanos no pudieron encontrarse en la lectura del testamento, ya que la mujer ordenó como última voluntad, que ambos tuvieran lecturas separadas.

Regulus, viendo que Harry parecía ser confiable (y que a Severus, su mejor amigo, le agradaba), le contó a Harry que él había estado trabajando aquí y allá hasta que finalmente llegó con el abuelo de Severus y este le conecto con un amigo que trabajaba en un buffet de abogados inmobiliarios. Viendo que ahí necesitaban un notario, Regulus decidió estudiar eso y terminó siendo el notario que esa firma ocupaba, pero de vez en cuando hacía trabajos para Severus.

Harry pensaba que era triste que los dos hermanos jamás se hubiera vuelto a hablar, pero el desconocía que es lo que los había separado. Sirius nunca habló de su hermano y si no hubiera conocido a Regulus, hubiera pensado toda su vida que su padrino había sido hijo único. Regulus tampoco parecía muy abierto a decir porque no quería hablar con su hermano y Harry no iba a forzar una conversación sobre eso. Todos tenían derecho a tener sus secretos.

Viendo que el joven no quería más detalles, Regulus entendió por qué a Severus le agradaba. Era un joven muy despierto y sabía perfectamente que preguntar y que no. Respetaba los silencios de las personas y era empático, además de que tenía visión de las cosas. Muchos hubieran comprado el edificio para demolerlo pero este chico quería renovarlo y restaurar algunas partes. Eso era mucho mejor. Restaurarlo sería un suicidio económico y demolerlo por completo sonaba a un crimen. Esta solución intermedia era ideal.

Los 3 hombres terminaron su comida y Regulus prometió que él mismo metería la documentación correspondiente para que tuviera sus escrituras del edificio lo antes posible. Se despidieron en una nota positiva y Severus ofreció llevar a Harry, ya que aún no había comprado un auto y había llegado en taxi.

Harry aceptó y tuvo un viaje agradable con el hombre, hablando sobre sus planes para su compañía. Severus era una persona naturalmente agradable, una vez que uno se olvidaba de su apariencia intimidante. Ciertamente el hombre no era accesible, pero tampoco era abiertamente hostil. Parecía que él hombre había navegado en círculos similares a los suyos, ya que manejaba perfectamente el arte de decir muchas cosas con solo unas pocas frases y esa educación era el resultado de años de haber sido influenciado por ese ambiente.

Quizás el hombre había sido rico o un noble caído, Harry no iba a preguntar algo tan delicado a Severus, así que simplemente hablaba con el hombre de lo que él quisiera hablar. Severus agradecía esa peculiaridad de Harry.

Como fuera, ambos hombres pensaban que podrían estar ante el preludio de una amistad duradera. Ambos eran muy parecidos en cuanto a su humor y tren de pensamiento y eso, eso era muy raro de encontrar, así que ambos agradecieron internamente el haberse conocido.


James y Lily Potter no entendían por qué su hijo no se doblegaba ante lo que era mejor para la familia. Ambos habían sido un poco rebeldes en su juventud pero al final regresaron a casa y se casaron como se había pactado entre las familias.

No se habían amado al principio pero luego de todos esos años casados y algunos amantes de parte de ambos, al final sintieron que habían desarrollado amor entre ellos. No era esas pasiones de novela rosa, tampoco es que pudieran morir si el otro moría. Era simplemente que comprendían que era un buen complemento del otro y que sería difícil encontrar a alguien así.

Lily provenía de una familia de abogados de renombre y que tenían una buena fortuna. Sus padres eran amigos de los padres de James y cuando eran niños, pactaron su compromiso. Petunia, la hermana de Lily, ella decidió vivir con su novio Vernon y se casaron contra la voluntad de los padres de ambas. Ella fue desheredada y la familia nunca hablo de la mujer. Ella vivía feliz con sus 2 hijos, Dudley y Dahlia.

James afortunadamente era hijo único y no tuvo problemas con nadie que disputara la sucesión. Ninguno de los dos en realidad tuvo una mala infancia, pero ciertamente nunca pensaron en ir contra la voluntad de sus padres. Ellos fueron criados de cierta forma y sabían que mientras cumplieran, las fortunas pasarían a su control.

Sus tres hijos fueron criados de la misma manera, pero aparentemente el gen rebelde de los Evans que había heredado Petunia, también existía en Harry, el hijo mayor de ambos. Mary y Elliot ciertamente no lo habían heredado y eran hijos obedientes pero no se acercaban al nivel de genialidad empresarial que tenía Harry.

James sabía que las tácticas coercitivas no funcionarían con su hijo y pensó que quizás debió aceptar el noviazgo de su hijo con Tom, pero es que no podía soportar a Thomas Sr. El hombre era demasiado intrigante y su hijo parecía ser una copia al carbón del padre.

James y Lily no eran homofóbicos pero pensaban que la familia Riddle se beneficiaba más de ellos, que los Potter de los Riddle. Al final, cada amistad y boda entre las personas de su círculo, debía ser una buena transacción para ambas partes.

Todos sabían lo que le había sucedido a la familia Gaunt y como Riddle básicamente absorbió a la familia y el título de ellos, convirtiéndose en Lord Thomas Riddle, con una pequeña baronía. No era el título más prestigioso pero le abrió las puertas de la clase noble a los Riddle. Los Potter no eran nobles más allá de un título de Lord que los colocaba en un estrato muy bajo pero eran muy ricos gracias a sus familias, inversiones y su amistad con el heredero del título de Duque de los Black.

Era evidente que Thomas Sr. pensó que su vástago había hecho un buen trato comercial cuando Harry empezó una relación con Tom y lo único que se le ocurrió para que su hijo abandonara a Riddle fue amenazarlo con desheredarlo. Harry se rió cuando se lo dijo y salió de la mansión con solo una maleta y su laptop. Fue la última vez que lo vieron fuera de alguna fiesta donde coincidieran y Harry fingía no verlos.

Ahora que Tom Riddle Jr. estaba fuera de escena, ninguno de los dos padres o los hermanos, sabían cómo hacer que Harry regresara a casa. Era evidente que el problema no era solo que no hubieran aceptado a Tom. Había algo más que le molestaba a Harry, pero ninguno de los 4 miembros de la familia, podía entender que era.

El mayordomo Argus suspiro. Los Potter eran una buena familia y se amaban mucho a pesar de todo, pero eran obtusos con las cosas simples de la vida. Argus vio crecer al joven y siempre le pareció que Harry era el tipo de chico que podría conquistar el mundo, literalmente, si se lo proponía. Pero si Harry no quería hacer algo, no habría poder en la tierra que pudiera convencerlo de hacerlo.

Si simplemente hubieran dejado que el joven hiciera lo que quisiera, probablemente Harry hubiera logrado llevar el negocio de la familia a niveles insospechados pero James y Lily siempre quisieron llevar la voz cantante en las decisiones de sus hijos. Era la manera en que fueron criados y funciono con el hijo menor y la única hija, pero no con el primogénito.

Argus sabía que los Potter no podrían traer al joven amo a casa hasta que se quitaran esas anteojeras que les impedía ver a sus hijos como personas aparte de ellos y sus propios deseos.

Además, por los mensajes que le había enviado el joven amo, actualmente estaba muy bien con su empresa y estaba alineando sus preparativos para llevarla al siguiente nivel. Harry, después de todo, era un Potter y eran conocidos como los Rey Midas de las empresas. Todo lo que tocaban, lo convertían en oro y de todos los Potter, Harry era el mejor en hacer dinero hasta de las piedras.

Argus le contestaba los mensajes con fotos de la Sra. Norris, la gata que Harry encontró herida y Argus ocultó como propia. Al final, Harry no se la llevó con él porque la gatita estaba muy acostumbrada a cierto estilo de vida y no quiso desarraigarla de la mansión. Era después de todo, una gata vieja.

Como fuera, Argus sabía que esto iba a terminar mal, pero él no iba a ser quien se los dijera.