Capítulo 5.
Lo había sentido nuevamente.
Con movimientos rápidos, Madara persiguió una firma de chakra considerablemente grande. No era una amenaza incluso en su estado debilitado, pero obtener información se había vuelto su prioridad número uno, ya no tenía el lujo de permanecer tranquilo con varios seres poderosos interesados en él. Si las palabras de ese hombre Azazel tenían algo de veracidad entonces necesitaba saber de que eran capaces los llamados "Dioses" de este mundo, si siquiera llegaban a los talones de Kaguya entonces estaría en serios problemas.
Esta fue la razón por la cual dejó de lado cualquier signo de limitación en sus movimientos, moviéndose entre los árboles del bosque donde una vez había despertado. Hace unos minutos sintió la más pequeña de las fluctuaciones de chakra, pero desde ese momento no perdió al responsable en su radar. Los movimientos de este usuario de chakra eran ágiles y veloces, dignos de un shinobi experimentado, pero no tenía la fuerza detrás de sus saltos como para incrementar la distancia entre ellos.
Usando su chakra para potenciar su cuerpo, Madara finalmente logró poner sus manos alrededor del cuello del usuario de chakra que lo había estado eludiendo durante 10 minutos. Para su confusión, se encontró con la textura del pelaje y un maullido. No se había equivocado, este animal, un gato si los maullidos eran descriptivos, era el usuario de chakra, no podía confundirse a esta distancia.
—¿Un animal convocado?— pregunto al aire mientras apretaba el cuello del gato con algo más de fuerza.— Supongo que ese usuario de chakra escapó, entonces tendré que mandarle un mensaje matandote.— incrementó la presión, causando que un grito estrangulado que no era animal saliera de la boca del felino.
—¡E-Espera!— había caído en la trampa.
En un destello de chakra, el cuerpo del felino rápidamente se extendió, transformándose en una silueta humanoide en sus sentidos, las manos pequeñas que sujetaban su muñeca junto al tono agudo de su voz le dijo que se trataba de una mujer. Sin mucho cuidado, golpeó un punto sensible en el cuello de la mujer, cortando su pelea antes de dejarla caer al suelo, escuchando como esta tragaba aire como podía.
—Ahora, niña.— el hombre ciego se arrodilló y sujetó la cabeza de la mujer con un agarre de hierro, colocando su rostro frente al suyo.— Soy nuevo por aqui y necesito información, puedes entregarme lo que sepas o conocerás la razón por la cual el fuego es el elemento más destructivo en la naturaleza.— para poner énfasis en su amenaza, sopló una pequeña bola de fuego, no lo suficientemente cerca para quemar directamente a la mujer, pero sí para que sintiera el calor absurdo que emitía, superior al de su Gouka Mekkyaku por simple concentración de chakra.
—Ugk...— la mujer se ahogó con su propia saliva al tratar de tragar al sentir el calor abrasador.— Te diré lo que quieres.— eso fue más fácil de lo que esperaba.
—Cuéntame todo lo que sepas, y no dejes un solo detalle afuera.— era hora de poner algo de luz sobre este nuevo mundo.
El fantasma de los Uchiha reflexiono las palabras de la mujer, Kuroka, que ahora se encontraba tirada en el suelo, el hombre sentado sobre su espalda para impedir que saliera corriendo como hace una hora, en el instante que el efecto de adormecimiento a sus músculos término. No había logrado moverse más de unos metros, pero todavía no le había contado todo para ese momento, así que la inmovilizó de una forma sencilla y eficaz.
En este mundo existían seres sobrenaturales de todos tipos, Kuroka no conocía exactamente todos, pero afortunadamente tenía información suficiente para que no la matara. La principal fuerza del mundo sobrenatural recaia en los dioses de cada panteón mitológico, desde deidades menores hasta creadores y destructores de mundos, no estaba seguro si ese término era correcto pero tendría que creer las palabras de la mujer. No sabia quienes podrían estar interesados en él, así que grabó los nombres de las deidades más conocidas en su mente.
El segundo trozo de información más importante fue el que concierne al lugar donde se encontraba. Japón, pese a su falta de creencias cristianas, era un imán para lo paranormal, en especial las llamadas tres facciones bíblicas. Se había encontrado con representantes de ambas, demonios y ángeles caídos, pero los ángeles eran extraños de ver y distantes entre sí, así que podría eliminarlos de su lista de peligros inminentes.
Ahora, los ángeles caídos eran una posible piedra en su zapato. Azazel, el nombre que había recibido del hombre en el puesto de ramen, era el nombre del líder de facto de los ángeles caídos en su organización Grigori, el poder que había sentido del hombre daba credibilidad a su identidad como un ser poderoso, como mínimo. Si su líder ya lo tenía vigilado entonces sus acciones podrían estar limitadas gracias a su falta de conexiones, y, aunque le pesaba admitirlo, la falta de sus ojos era un gran impedimento para llevar a cabo muchas cosas.
Fue en ese momento cuando sintió un ligero movimiento debajo suyo, la fuerza de Kuroka había incrementado ligeramente, y con cada segundo que pasaba se estaba haciendo más fuerte. Frunció el ceño al sentir una energía extraña teñida de odio unirse al chakra de la mujer, pero luego alzó una ceja al reconocer la forma de asimilación.
Un sabio.
Aunque brevemente, había absorbido el Senjutsu de Hashirama, entonces podía reconocer cuando alguien usaba energía natural para potenciarse, y aunque era crudo, podía sentir los rastros de la naturaleza unirse a Kuroka. Claro, no permitiría que siguiera con sus juegos, entonces agarró la cabeza de la mujer y la estrelló contra el suelo, rompiendo su concentración, pero algo extraño ocurrió…
Con su sentido de chakra, noto con genuina sorpresa como la energía natural que había habitado el cuerpo de Kuroka era absorbida por su mano, su chakra mezcladose perfectamente con la energía natural para crear Senjutsu. Pequeños susurros comenzaron a sondear su mente, pero con su fuerza de voluntad indomable aplastó la intrusión e instintivamente parpadeo por la sorpresa de este nuevo desarrollo.
Luego parpadeo nuevamente...
Y otra vez...
Podía ver.
Su visión se había recuperado, ahora era capaz de observar sus alrededores y notar los rasgos extraños de la mujer debajo suyo, en específico sus orejas felinas y cola, rasgos de un animal pegados a un cuerpo humano, algo que nunca antes había visto. Sin entender lo que estaba pasando y la razón detrás de la recuperación de su visión, se levantó del suelo y flexiono sus manos, notando el flujo de su chakra moviéndose más rápido de lo estrictamente necesario, pero cuando trato de controlarlo, su chakra comenzó a jugarse, una porción considerable de este dispersandose en el aire, al mismo tiempo que su visión y las voces lejanas en su cabeza desaparecian.
Ya no sentía el senjutsu en su cuerpo.
¿Quizás esa podría ser la solución a su ceguera?
No sabía cómo, pero el agregar energía natural a su chakra le permitió volver a ver. No era un sabio él mismo, y tampoco conocía los métodos para recolectar energía natural, sólo podía absorberla gracias a las células de Hashirama, aunque primero tenía que ser procesada por un sabio. Necesitaría una segunda muestra para concluir que estaba en lo correcto.
El gemido lastimero de una mujer le dio la idea perfecta a Madara, por lo que con poco cuidado pateó a la mujer gato sobre su espalda, solo para pisotear su estómago con fuerza suficiente para sacarle el aire de los pulmones.— Vuelve a usar Senjutsu, ahora.— sin dudarlo aplicó más presión, decidido a obligarla si era necesario.
—E-Esta bien... so-solo dejame... ¡Respirar!— la urgencia en su voz no tentó el corazón del Uchiha, pero accedió a aligerar un poco la presión en su estómago.
Cuando pudo recuperar su aliento, la mujer cumplio con la orden y reunio energia natural, y pasado un minuto en el cual no pudo librarse del pie en su estómago, Madara bajo su mano para sostener el rostro de Kuroka firmemente, absorbiendo la energía Natural al mismo tiempo que Kuroka creaba Senjutsu. Su visión volvió nuevamente, y esta vez pudo escuchar claramente las voces de antes, todas gritando con odio cosas sin sentido, aunque su voluntad seguía siendo suficiente para callarlas.
El Senjutsu era la respuesta a su problema, si aprendiera a utilizarlo entonces sus ojos volverían. Para probar si sus ojos funcionaban correctamente, dirigió el chakra a estos, y la sensación de agudeza visual familiar lo recibió, aumentó el poder, saltando de las tres aspas a su Mangekyou Eterno, viendo el mundo en cámara lenta. Durante un sólido minuto trató de desbloquear su Rinnegan, pero el flujo de energía se cortó antes de que alcanzara la cantidad correcta.
Cuando volteo hacia abajo, notó a la mujer sudando profusamente, su chakra agotado al punto de no poder crear más Senjutsu. Antes de que su tiempo se terminará, abrió uno de los ojos de la mujer grandemente y aplicó un genjutsu poderoso con su sharingan para someterla a su voluntad, antes de que su visión se volviera negra nuevamente, notó el patrón de su Mangekyou aparecer en los ojos de la pelinegra.
Una vez sus ojos habían sometido al poderoso Kyuubi no Yoko, una simple niña no tenía posibilidades de resistirse a sus ojos malditos por la sangre.— Enseñame Senjutsu.— no tenía prisas, pero tampoco tiempo que perder, iniciaría su entrenamiento para dominar el Senjutsu cuanto antes, antes de que el chakra que había inyectado en el cerebro de la pelinegra desapareciera, sin su Sharingan no podría repararlo y no estaba dispuesto a matarla por absorber demasiado de su chakra, ni siquiera sabía la tasa de recuperacion de chakra en este mundo, por lo que si bien no había una amenaza inminente, usaría su tiempo correctamente.
Se convertiría en un sabio y recuperaría su visión, aunque no sabia que haria despues de eso... le pregunto al chico que duplicó su poder su motivo para luchar, pero realmente...
¿Cuál era su propio motivo?
Fin del capítulo.
