-"Creo que deberíamos mantener a… umm… Farfalla… fuera de toda conversación por un tiempo. Al menos frente a Marinette…"-.
-"¿Qué te pasa, Alya? "- interrogó Alix. -"¿Te asusta que Marinette descubra lo que hiciste…?"-.
-"Alix, te estás pasando…"- advirtió Nathaniel.
-"Oigan, creí que nadie debía saber que somos héroes. Entonces Marinette sabría que Alya es Rena Rouge…"- comentó Kim.
-"Para ser exactos… fuimos héroes"- corrigió Max.
-"Que no tengamos nuestros Miraculous ahora no significa que no seamos héroes. Y cuando Ladybug y Chat Noir regresen… también regresará el Equipo Miraculous"- declaró Kim.
-"Tal vez sería mejor… El Equipo Miraculous, excepto Rena Traidora…"- dijo Alix, mordaz.
-"¡Alix!"- exclamaron Nathaniel y Marc al unísono.
-"Chicos, mantengamos la calma y-…"- comenzó Zoé, pero fue interrumpida.
-"L-lo dice la que… la que abandonó a este equipo cuando habría sido de más ayuda"- exclamó Alya, harta y frustrada.
-"Oye, Alya… eso es un golpe bajo y lo sabes"- comentó Kim.
-"Peor que un golpe bajo. Es ofensivo que compares tu situación con la de Alix"- declaró Kagami.
-"Es verdad, Alix estaba en una situación sin salida"- concordó Max.
-"Chicos, Alya creía que estaba haciendo lo correcto"- argumentó Mylène.
-"Cualquiera de nosotros pudo haber cometido el mismo error"- dijo Iván.
-"Exacto, Lila manipuló a Alya. Al igual que a todos, nosotros incluidos"- dijo Marc.
-"Claro…"- exclamó Alix, secamente. -"No es como si Marinette y Adrien hubiesen tratado de advertirles a todos sobre Lila, y ninguno los escuchó…"-.
-"Tú fuiste la que asumió que Lila no era una gran amenaza"- replicó Alya.
-"¡Al menos yo pretendo fingir para siempre que todo está bien y nada ocurrió!"- respondió Alix. -"… Solo quieren creer que odiar a Lila ahora los redime por ser unos crédulos-…"-.
-"¡YA BASTA!"- gritó Juleka.
Rose estaba llorando de angustia, y Juleka intentaba consolarla.
-"¿Saben qué…? Ya no puedo con esto. No iré a la Noche de Chicas"- dijo Alix y se desconectó.
Hubo un largo e incómodo silencio…
Una llamada entrante…
Alix le dio al botón de responder rápidamente.
-"Luka… si vas a reclamarme, pudiste hacerlo durante la videollamada en vez de quedarte callado"- exclamó Alix, con su voz comenzando a quebrarse y hablando cada vez más rápido. -"¡Y si crees que vas a convencerme de disculparme con Alya, y que esté de acuerdo con ocultarle a Marinette lo que pasó, estás muy equivocado… así que puedes ahorrártelo!"-.
Una pausa…
-No trato de convencerte de hacer nada- dijo Luka tranquilamente.
A Alix le sorprendió que fuese capaz de hablar con tal serenidad luego de cómo le había gritado.
-"¿Entonces qué pasa?"- preguntó Alix, tratando de controlar su tono, pero aún estaba agitada por su arrebato.
-Solo quiero que sepas que si necesitas hablar… estoy para escucharte-.
-"¡No necesito hablar! ¡Es la milésima vez que te lo digo!"-.
-Y por milésima una vez te digo que guardarte lo que te pasa no te está ayudando-.
-"¡Disculpa si creí que ya había dejado claro que estoy furiosa por lo que-!"-.
-Sé que no es solo eso, Alix- la interrumpió Luka con firmeza.
Alix por poco se atragantó con su saliva al escucharlo decir esas palabras con tanta seguridad.
-"… pues no es asunto tuyo"- respondió Alix y colgó abruptamente.
Marinette abrió los ojos lentamente. Ya no podía ignorar los rayos de sol. A veces detestaba tener una ventana justo sobre su cama.
-"Argh… ¿por qué tiene que haber tanto sol justo hoy? "-.
Se sentó un momento, apenas pudiendo mantener los ojos abiertos. Estiró la mano para tomar su celular y ver la hora.
7:19 A.M.
Del sueño, no comprendió lo que significaba. Hasta un minuto después
-"¡¿7:20?! ¡Ya debería haber despertado a papá…! ¡Tiene que preparar todo…! ¡¿Por qué el despertador no sonó?!"-.
Rápidamente, y esforzándose por no caer de bruces, salió de la cama y bajó la escalera de su cama. Abrió la trampilla para bajar a la cocina. Su madre no estaba preparando el desayuno como de costumbre. Dio la vuelta, pasando cerca de la puerta de entrada y abrió la puerta de la lavandería para bajar al piso que ocupaban sus padres. Pero se detuvo en seco al ver un papel pegado en la puerta del dormitorio de sus padres. Había algo escrito con la letra de su madre:
-Es Lunes, Marinette. Mejor vuelve a dormir.
Marinette se dio una palmada en la frente al comprender.
-Claro… la panadería no abre los Lunes. A veces hasta da algo de miedo lo bien que me conoce mamá. Bueno, al menos aprovecharé para usar el baño-.
Al salir del baño, Marinette sintió la tentación de entrar al cuarto de sus padres para revisar a Emma. ¿Era buena idea? ¿O debería mejor dejarla dormir?
-No… en mi estado de somnolencia, es más probable que termine cometiendo una torpeza y despertando a todos. No es la mejor forma de iniciar el día, en especial para un bebé-.
Deseándole dulces sueños en silencio a la pequeña, Marinette se dispuso a regresar a su cuarto.
Al llegar, deteniéndose cada tanto para bostezar, buscó una tela negra dentro de una caja de retazos y algo de cinta adhesiva en su escritorio.
-Debería haber hecho esto mismo anoche, antes de dormir-.
Apenas la cortina improvisada estuvo lista, Marinette volvió a meterse en su cama.
Con un último y largo bostezo, volvió a recostarse y se acurrucó bajo las suaves mantas. Esta vez para no levantarse hasta al menos dentro de una hora más.
UNAS HORAS DESPUÉS…
Otro sueño con Adrien y Emma…
¿Por qué?
-Bueno… a fin de cuentas, los sueños son raros… como una serie de pensamientos y recuerdos mezclados en un raro sinsentido…-.
Pero igualmente esperaba que no fuera algo recurrente.
Miró el reloj en la repisa sobre su cama.
¡MEDIO DÍA!
¡Se había perdido el desayuno!
Marinette se vistió rápidamente y bajó la escalera de su cuarto. Esperaba un inminente regaño de sus padres. Sí, era una adulta y todo, pero había hecho que Adrien también se desvelara, y él realmente necesitaba descanso reparador.
Sus padres estaban sentados a la mesa de la cocina. Mientras Sabine terminaba su propia comida, Tom se ocupaba de alimentar a Emma.
-"Aquí viene la entrega de manzanas frescas…"- dijo Tom juguetonamente, mientras acercaba una cucharita de papilla de manzana a la boca de Emma.
La pequeña se rio y engulló la papilla con gusto.
-"Cuanto extrañaba esto"- comentó Tom.
Al ver a su hija al pie de la escalera, Sabine la saludó; haciendo que Tom se percatara también de la presencia de Marinette.
-"Buenos días, cariño. Hay un plato para ti en el microondas"- dijo Tom.
-"Gracias"- agradeció Marinette y se dispuso a buscar el plato.
-Ensalada nicosia… excelente-.
En cuanto se sentó a la mesa, su padre llamó su atención aclarándose la garganta.
-Aquí viene… el regaño esperado-.
-"Si te preguntas por Adrien…"- dijo Tom. -"… despertó hace unas horas. Preparó la comida para Emma, comió algo y lo enviamos a descansar un poco más"-.
-"Nos parece bien que pasen tiempo juntos"- acotó Sabine.
-"… Pero intenten no hacer de esto un hábito. Tienen todo el día para hablar de lo que quieran, la noche es para descansar y reponer energías"-.
Marinette esperaba un "¿entendido?". Pero cuando no llegó, se limitó a asentir, lo cual sus padres aceptaron, y todos se dispusieron a continuar en lo que estaban.
Puede que fuera por su "retroceso a sus recuerdos de la infancia" de anoche. La verdad era que había mucho que Marinette no extrañaba de sus años de pre-adolescencia y primeros de la adolescencia. Pero también había algunas que le provocaban nostalgia…
Como preocupaciones típicas de adolecentes; que ahora le parecían más… simples.
Y era en momentos como este, en los que sentía con más peso que ahora era una adulta.
-Todo se siente más complejo ahora-.
UNOS DÍAS DESPUÉS… VIERNES
La panadería ya había cerrado sus puertas.
Marinette y Adrien estaban terminando de ordenar y organizar todo para el día siguiente.
Aunque Tom y Sabine habían insistido en ocuparse de la panadería para que Marinette pudiese ayudar a Adrien a cuidar de Emma, había ocasiones en las que "necesitaban un descanso".
-"Traducción… quisiéramos pasar tiempo con la bebé"- bromeó Marinette, mientras se aseguraba de que hubiese suficientes ingredientes para que su padre preparara los productos a la mañana siguiente.
-"¿Puedes culparlos?"- preguntó Adrien, terminando de barrer.
-"Para nada… Emma es demasiado adorable. Además, resulta que mis padres extrañaban cuidar de un bebé"-.
- … y podría decirse que ellos son lo más cercano que tiene Emma a unos abuelos-.
La idea la habría sonrojado, de no ser por el triste trasfondo. Ambos padres de Adrien estaban muertos. Su tía materna lo había repudiado. Sí, técnicamente, sería tía-abuela de Emma. Pero en mejores circunstancias, tal vez la mujer se habría ofrecido para ayudar a cuidar de la bebé como… ¿cómo decirlo? ¿"Una figura de abuela"?
Claro, estaba Nathalie. Pero tenía problemas de salud y ella misma requería asistencia. Marinette supuso que Adrien no había querido "molestarla", ni que se sintiese obligada a volar desde otro continente para ayudarle. Viendo cómo había intentado ocuparse de la bebé él solo.
-Sin mencionar a los suegros de Adrien… Aparentemente desaparecidos, junto con la madre de Emma-.
Era una incógnita que continuaba rebotando en la mente de Marinette.
Por un lado, quería tener el panorama completo para dejar se hacerse ideas raras.
-Como cuando sospeché que su madre podría ser… Chloé-.
Además de finalmente decidirse si detestar, o no, a la madre de Emma.
-¿Abandonó a su bebé por egotismo o se fue por un buen motivo? ¿O será que no la abandonó y en realidad le ocurrió algo grave?-.
Y por otro lado, se sentía como una entrometida.
-Si Adrien quisiera hablarme sobre la madre de Emma, ya lo habría hecho, ¿no?-.
Tal vez no quería hablar de ella.
Tal vez era demasiado doloroso hablar de ella.
-Tal vez… no habla al respecto porque yo no pregunto y él asume que no me interesa…-.
No podía más.
Necesitaba saber.
-Solo preguntaré, por genuina curiosidad. Y si resulta que Adrien no quiere hablar del tema, no insistiré. Cocinaré mi curiosidad en un macaron y me la tragaré… al menos, hasta que él decida que quiere hablar al respecto-.
-"Adrien…"- le llamó, más tímida de lo que esperaba. -"¿Puedo preguntarte algo?"-.
-"Claro"- respondió Adrien.
-¡Vamos! ¡Solo pregunta…!-.
-"Pues…"-.
-¡Pregúntale!-.
-"Me gustaría saber…"-.
-¡Vamos, Marinette! ¡Hazlo…!-.
-"¿Q-qué pasó respecto a… a-… Lila Rossi?"-.
-Argh, hasta asco me da decir ese nombre…-.
Adrien la miró fijamente por un momento. Primero un poco sorprendido, pero luego su expresión cambió a… ¿Cómo decirlo? Como si sospechara algo.
-¿Se dio cuenta de que no era eso lo que quería preguntarle? ¿Acaso soy tan obvia?-.
-"¿En serio quieres saber sobre ella?"- preguntó Adrien, cauteloso.
-No, me da ardor en el estómago…-.
-"¡Sí!"-.
-Eres una cobarde…- se regañó Marinette internamente. -Aunque, en realidad… esto también podría responder el por qué reaccioné como lo hice en la fiesta del barco, y el ardor de estómago que me provoca. Solo espero no perder el almuerzo-.
Adrien preparó un poco de té para los dos y se sentaron en una de las mesas. Hacía un par de días, los padres de Marinette habían decidido habilitar la cafetería. Comenzando por volver a colocar solo un par de mesas, para unos pocos clientes que desearan quedarse a tomar el desayuno o un té por la tarde.
Adrien tomó una respiración profunda antes de comenzar. Esto preocupó a Marinette.
-Espero que Adrien no termine tan mal como cuando me habló sobre lo que pasó con Félix…-.
-"Lila Rossi era incluso peor que Chloé…"- comenzó Adrien seriamente.
Lila era una nueva estudiante que se había mudado a París desde Italia. Al principio, parecía una chica agradable, aunque algo pegajosa; sobre todo con Adrien. En su primer día de Collège, no paraba de hablar sobre las fascinantes experiencias que había vivido acompañando a sus padres diplomáticos en sus viajes de trabajo y las increíbles vacaciones con las que estos la sorprendían al terminar el año escolar. Además, aseguraba conocer a un sin número de celebridades y figuras importantes de todo el mundo.
-"… Pero en realidad, mentía para llamar la atención. Y era tan buena actriz que tenía a prácticamente toda la escuela comiendo de la palma de su mano antes del final de las clases"- dijo Adrien.
A Marinette le enojó escuchar eso. No soportaba a la gente mentirosa.
-"¿Es que acaso nadie corroboraba sus historias?"- preguntó Marinette con disgusto.
-"Supongo que nadie lo creía necesario. Puede que algo tuviese que ver el hecho de que había otros estudiantes que realmente conocían a celebridades o estaban relacionados con una… Como Mylène, cuyo padre ya era un artista reconocido para entonces. También estaba Max, cuya madre fue elegida para conductora del viaje inaugural del nuevo Star Train. Y claro, Rose conocía personalmente al Príncipe Alí, y solían pasar mucho tiempo juntos colaborando con la caridad. O como tú, que eres sobrina nieta del mundialmente famoso Cheng Shifu"-.
Marinette tuvo una sensación de nostalgia al escucharlo nombrar a su tío abuelo.
Su madre le había contado mucho de él cuando era niña. El tío abuelo no solo era un chef profesional en Shanghái, sino también un artista culinario que siempre buscaba inspiración para transformar sus platillos en algo tanto delicioso como hermoso. De hecho, fue gracias al tío Wang Cheng que Sabine había decidido mudarse a París. Más o menos unos 16 años antes de que Marinette naciera, el tío abuelo había visitado París en busca de inspiración. Y la pequeña Sabine de 10 años le había acompañado porque el tío necesitaba su ayuda. A Sabine siempre le habían fascinado los idiomas extranjeros. Entre ellos, el francés. Bueno, Sabine se enamoró de la ciudad y su gente, hasta el punto de decidir mudarse unos años después, tras el fallecimiento de los abuelos maternos de Marinette.
Sus padres le habían contado que su tío abuelo les había hecho una visita especial cuando ella tenía 13 años, por motivo de un concurso culinario en el Hotel Le Grand Paris. Y desde entonces, había formado un laso con su tío por el interés en común en crear cosas nuevas, innovar y hacer feliz a la gente con sus creaciones. Lamentablemente, no podían darse el lujo de realizar visitas frecuentes. Más que nada por no poder dejar desatendido sus respectivos negocios. Los padres de Marinette tenían la panadería y el tío abuelo un restaurante.
-Lástima que eso esté en la lista de cosas que no recuerdo bien…- pensó Marinette apesadumbrada. Prefirió desviarse hacia un pensamiento más optimista. -Bueno… Podré volver a verlo cuando visitemos a la tía Shu Yin-.
Su padre le había contado que, tras cumplir los 60 años, el tío abuelo había decidido tomar como aprendiz al hijo de un primo, para que este pudiese hacerse cargo del restaurante cuando él necesitase un descanso. Ante esto, Marinette había tenido la idea de invitar al tío abuelo a acompañarlos en su viaje anual a Londres. No solo para reunirse con más familiares de su madre, sino porque el tío abuelo no toleraba ni permitía las tonterías de su sobrina Shu Yin.
Marinette se rio un poco al recordar el comentario de su padre: "Desde que el tío abuelo nos acompaña, los viajes a Londres han sido mucho más amenos… o más bien, menos desagradables".
-"… Además, conocías personalmente a la presentadora Nadia Chamak y al rockero Jagget Stone…"- continuó Adrien.
Respecto a Nadia, Marinette le tenía tanto aprecio como cualquier niña podría tenerle a una buena amiga de su madre. Realmente nunca le había dado tanta importancia al hecho de que Nadia fuese una figura pública. Y casi la veía como una "tía". De hecho, Nadia le había facilitado su primer trabajo como niñera. Algo por lo que le estaba agradecida.
-Luego de tanta experiencia cuidando a la inquieta y traviesa Manon, cualquier otro niño sería un tranquilo paseo por el parque-.
Y respecto a Jagget Stone, Marinette no se impresionó tanto. Ya sabía que Luka y ella habían sido novios, y estaba convencida de que había conocido al rockero gracias a su novio.
-"… incluso diseñaste sus icónicas gafas con forma de la Torre Eiffel, y ayudaste a realizar el boceto de la portada para uno de sus álbumes más populares"-.
-"¿¡YO QUÉ!?"- exclamó Marinette, sorprendida.
Se tomaron un momento para que Adrien le mostrara dicha portada en su teléfono. Aún luego de años, el diseño de portada continuaba siendo un favorito de los fans.
-Y yo que creía que Alya y Nino estaban bromeando cuando me lo dijeron…-.
Volviendo al tema principal…
-"Mentir para llamar la atención era algo relativamente inofensivo. Pero Lila no era una simple mentirosa, sino una experta manipuladora. Encantaba a todos diciéndoles lo que ella sabía que querían oír"- dijo Adrien con la misma seriedad con la que habló sobre Félix.
-"¿Qué quieres decir?"-.
-"Es más una suposición, pero creo que en aquel entonces investigó las redes sociales de nuestros amigos para saber exactamente qué decir para ganárselos. Como en el caso de Nino. Él nunca fue discreto sobre su sueño de convertirse en director cinematográfico, y en su primer día de conocerse, Lila le prometió conseguirle un autógrafo de su buen amigo Spielberg cuando realizara otro viaje a Estados Unidos con sus padres"-.
Marinette se habría reído del hecho de que Nino fuese tan crédulo, de no ser por el tono de Adrien.
-"Y no se detuvo ahí"- prosiguió Adrien. -"Continuó ideando todo tipo de farsas, ya fuera para asegurarse de siempre estar en boca de todos, u obtener lo que quería. Como cuando pretendió que tenía una condición médica para que los demás la cuidaran e hicieran todo por ella"-.
-"¡Qué descaro!"- comentó Marinette, irritada. -"¿En serio absolutamente nadie se daba cuenta de que mentía?"-.
-"Si alguien dudaba de ella, o cuestionaba sus palabras, a Lila le era muy fácil inventar otra mentira que la respaldara o le permitiera hacerse la inocente"-.
-Vaya escurridiza. Es muy malo que manipulase a todos para su propio beneficio y todo, pero… no siento que eso justifique el gran… ¿odio?... que me provoca escuchar su nombre ¡Un momento! Aquí hay algo que no cuadra…-.
-"Pregunta… Si era tan buena mintiendo y manipulando, ¿cómo fue que la descubriste?"- cuestionó Marinette, sonando más enfadada, y hasta acusatoria, de lo que pretendía. Al instante intentó retroceder. -"Digo… s-sé que eres inteligente, Adrien… es que… Por cómo hablas de L-L… Ella… Describiéndola como alguien incluso peor que Chloé y una experta manipuladora… Casi parece como si a hablaras de una astuta y perversa mente del mal… o algo así… Tan buena manipulando a todos que incluso lograría engañar a alguien tan inteligente como tú…"-.
-Bravo, Marinette… Mal momento para que tus mejillas se pongan rojas-.
-"Esa descripción no está alejada de cómo era Lila realmente"-.
Marinette notó cómo Adrien apretaba los puños por un momento.
-"En cuanto a cómo supe que Lila era una mentirosa…"- continuó Adrien. -"… fue gracias a ti. Tú fuiste la primera que vio a través de sus mentiras. De no ser por tu intervención, Lila habría conseguido manipularme a mí también"-.
-¿Una experta manipuladora llega a mi escuela y soy la única a la que no pudo engañar con sus mentiras? En serio quiero oír esa historia-.
-"¿Cómo fue que ocurrió?"- preguntó Marinette.
Adrien se sobresaltó un poco al escuchar esa pregunta. Como si no se la esperase.
-"Pues…umm…"- balbuceó Adrien, rascándose la nuca.
-"¿No lo recuerdas?"- preguntó Marinette.
-"No es eso…"- exclamó Adrien. -"Solo… es complicado de explicar. Dame un momento, por favor"-.
-"De acuerdo…"-.
Ambos tomaron un sorbo de té, antes de que continuara enfriándose.
Luego de unos minutos, Adrien le respondió:
-"Lila mintió sobre ser íntima amiga de Ladybug…"-.
Hizo una pausa.
Por un instante, Marinette supuso que Adrien había asumido que entendería lo que quería decir. ¿Lila había mentido sobre conocer a otra celebridad? Bueno… no una celebridad cualquiera, nada menos que uno de los héroes de París.
-De hecho, si acababa de llegar a París, era muy poco probable que conociera a la superheroína personalmente como para llamarla "íntima amiga". Tal vez fue por eso que no me engañó con su mentira-.
-"Lila aseguraba que Ladybug le había salvado la vida en una ocasión y que, desde entonces, eran muy unidas"- continuó Adrien.
-Bueno, así suena más creíble que se conocieran, a pesar del poco tiempo que llevaba en París-.
-"Hasta hizo una entrevista para el Ladyblog de Alya"-.
-"¿Qué?"- interrogó Marinette. -"Pero… no he visto nada al respecto en el Ladyblog"-.
Desde que había descubierto el Ladyblog, Marinette lo visitaba de vez en cuando para leer algunas de las publicaciones y ojear antiguos videos. Sobre todo, lo que involucraba a Chat Noir. Al principio, pensando que tal vez averiguaría algo sobre él que le daría una pista de dónde podría encontrarlo. Algún "tejado frecuente" donde fuese visto o algo así. Luego, más que nada porque era algo entretenido.
-Definitivamente era muy gracioso cuando era joven…-.
-"Supongo que Alya borró la publicación cuando supo la verdad sobre Lila"- respondió Adrien.
Marinette se contuvo para no saltar del asiento al escuchar tales palabras. Es decir, nadie contradijo a Sabrina cuando explotó sobre Lila aquella vez. Así que la verdad sobre ella debía de haberse rebelado en algún momento. Pero confirmarlo definitivamente de la boca de Adrien se sentía increíble.
-Tal vez Alya y Nino no quisieron hablarme sobre ella porque les avergonzaba haber caído en sus mentiras-.
-"¿Qué pasó luego?"- preguntó Marinette al ver que Adrien se había quedado callado. -"Quiero decir, luego de que mintió sobre ser amiga de Ladybug y la entrevista que le hizo Alya para su blog"-.
-"¿Recuerdas que mencioné que era pegajosa? Pues luego de pasar la mayor parte del día de aquí para allá, hablando sobre su emocionante vida a quien tuviese oídos curiosos, Lila se pegó a mí. Al terminar las clases, me arrastró a la biblioteca, diciendo que necesitaba mi ayuda para ponerse al día con la tarea de historia, ya que era nueva en la escuela. Pero en realidad dedicó su tiempo a continuar tratando de llamar mi atención. Bueno, yo también esta distraído con… un libro muy interesante que había tomado prestado de mi padre"-.
Marinette notó que su tono se tornaba un poco triste. Al ver la mirada preocupada de Marinette, Adrien se aclaró la garganta y continuó.
-"Era un libro antiguo que mis padres y Nathalie habían encontrado en un viaje al Tíbet. Más que un libro, era un registro de antiguos portadores de Miraculous"-.
-"Recuerdo algo al respecto, del Ladyblog"- comentó Marinette.
-Tal vez pueda distraerlo un poco del tema de sus padres-.
-"Al principio, Alya planteó la teoría de que Ladybug y Chat Noir fuesen un tipo de seres humanoides e inmortales, o algo así. Y que se aparecían cada cierto tiempo para luchar contra supervillanos y fuerzas de la maldad"- continuó Marinette. -"Principalmente porque había visto la imagen de la que parecía ser una Ladybug egipcia en un papiro de más de 5.000 años, expuesto en el Louvre. Además de que un villano akumatizó confirmó que esta Ladybug egipcia había luchado contra un malvado faraón en el Antiguo Egipto. Pero luego… descubrió que no se trataba de una cuestión de inmortalidad, sino de personas normales, de países y épocas diferentes, que eran elegidas para portar los Miraculous cuando era necesario"-.
-"Exacto"- asintió Adrien, con una ligera sonrisa.
-Parece que mi idea funcionó-.
-"En el libro aparecían portadores de la antigua china, incluido un Hawk Moth… aunque en realidad ese seguramente no era su nombre, y tampoco era un villano. En cuando Lila notó que estaba ojeando el libro, me lo quitó para verlo mejor, asegurando que a ella también le encantaban los superhéroes. Cuando comenté que Ladybug era… bueno, asombrosa… Lila utilizó la mentira de que era amiga de Ladybug para convencerme de que nos encontráramos en el parque luego de mi clase de esgrima"-.
-Dijo lo que Adrien quería escuchar… O más bien, dijo algo que supo que a Adrien le interesaría-.
-"Al parecer, Lila consideró que mentir sobre ser amiga de Ladybug no era suficiente para impresionarme. Así que tomó el libro sin que yo me diera cuenta en ese momento"-.
-Además de mentirosa y manipuladora, también era una ladrona. Otro punto más a la lista de motivos para detestarla-.
-"Una vez en el parque, Lila comenzó a contarme que el motivo por el cual era tan cercana a Ladybug era porque tenían algo muy especial en común. Aseguró que era la descendiente de una superheroína. Incluso utilizó un collar para hacerlo pasar por un Miraculous"-.
-"¿Por eso tomó el libro? ¿Para asegurarse de que el collar se pareciera a un Miraculous?"- interrogó Marinette.
-"Exacto"- respondió Adrien. -"Afortunadamente, la viste cuando compró el collar en una joyería, de camino al parque"-.
-Ahora me siento tonta por ser tan orgullosa… Resulta que descubrí su farsa por pura casualidad. Bueno, al menos puedo sentirme afortunada de estar en el lugar y momento correctos-.
-"… y te lo agradezco que me advirtieras sobre ella"- dijo Adrien, mirándola a los ojos.
Marinette sentía que sus mejillas se calentaban.
-¿Por qué ahora?-.
-"N-no… no fue gran cosa… Solo suerte de estar en el lugar correcto"- tartamudeó Marinette, y fingió tomar un sorbo de su té para tratar de ocultar sus mejillas tras su taza.
-"Evitaste que cayera en su engaño. Como ya te había dicho, yo era muy ingenuo en ese tiempo… me costaba creer que las personas tuviesen malas intenciones hasta que lo presenciaba con mis propios ojos. Incluso pensaba que podría hacer cambiar a las personas solo con sermones… Qué tontería, ¿no?"-.
Marinette bajó la taza para responder.
-"Oye, creer que las personas pueden ser mejores no es una tontería"-.
-"Bueno, sigo que creyendo en el poder de las palabras. En decir lo que alguien necesita escuchar. Pero ahora entiendo que, si esa persona no desea cambiar para mejor, no hay mucho más que pueda hacer"- dijo Adrien con resignación.
-"Eso suena bien"-.
-"Al principio, pensé que podría razonar con Lila y convencerla de ser honesta conmigo y los demás. Creía que podría haberle ocurrido algo que la hizo creer que necesitaba mentir para agradar a la gente. Como Chloé necesitando llamar la atención, aunque fuera de forma negativa, porque su madre la ignoraba. Lo peor es que hasta justifiqué su comportamiento porque no creía que unas pequeñas mentiras pudiesen lastimar a alguien. Solo para terminar descubriendo que era una persona malvada"-.
Adrien se puso tenso. Marinette notó que sujetaba la taza con más fuerza. El muchacho tomó una respiración profunda para calmarse antes de continuar.
-"Bajo esa máscara de chica amigable, Lila era muy celosa, rencorosa y vengativa. No le importaba perjudicar a otros con tal de lograr sus objetivos. Y se deleitaba haciendo sufrir a aquellos que consideraba enemigos… especialmente los que sabían la verdad sobre ella"-.
Marinette no supo qué decir.
De repente tenía una sensación de impotencia. Mucho peor que la que sentía cuando Chloé la intimidaba; sufría sus crueldades a diario en la escuela y no encontraba la forma de detenerla. No. Más bien, no creía que hubiese forma de detener a Chloé.
-¿Por qué este sentimiento?-.
-"Fue por eso que… Lila te odiaba. Porque al saber que era una mentirosa, no podía manipularte como a los demás"-.
-"¿Y yo la odiaba por cómo manipulaba a nuestros amigos y todos los demás?"- preguntó Marinette.
-"Sí. También…"- dijo Adrien, un poco inseguro. -"¿Cómo decirlo? Por un tiempo, exponerla frente a toda la clase se convirtió en una especie de misión personal para ti. Hacías todo lo posible por demostrar que Lila estaba mintiendo. Y, a cambio, ella hacía algo para hacerte quedar mal frente a nuestros amigos…"-.
-"Espera… ¿solo yo? ¿no me ayudaste?"- exclamó Marinette, sonando más acusatoria de lo que pretendía.
Marinette sintió culpa al ver a Adrien bajando la cabeza y apartando la mirada.
-Bravo, Marinette… ya ha de sentirse muy mal por no ayudarme. Si es que no me ayudó. Aunque… me da curiosidad el por qué, si es que no me ayudó-.
-"Luego de que un sermón sobre honestidad no funcionara, para sorpresa de nadie…"- explicó Adrien, un tanto juguetón al final. -"… decidí no intervenir. Creía que, si exponía a Lila y la humillaba frente a todos, en vez de cambiar sería akumatizada, y las cosas solo empeorarían. Pensaba que mientras tú y yo supiéramos la verdad… nada importaría"-.
-Tú y yo… eso suena…-
-"No suena como la mejor idea"- comentó Marinette, más tranquila de que Adrien volviese a ser un poco bromista.
-"Bueno, para ser justos, en ese preciso momento no tenía idea del alcance del rencor y los deseos de venganza de Lila"- se defendió Adrien. -"Y tus métodos-…"-.
Se interrumpió y apretó los labios. Como quien se da cuenta muy tarde de que está hablando demasiado.
-"Mis métodos, ¿qué…?"- preguntó Marinette con una intensa mirada insistente.
Adrien suspiró con rendición.
-"Tus métodos… tampoco eran las mejores ideas que digamos"-.
-"Explícate"- le pidió Marinette.
-"Te frustrabas tanto que no pensabas bien las cosas"-.
-Sí… "no pensar bien las cosas", suena totalmente como mi yo adolescente-.
-"Y tampoco ayudaba en nada el hecho de que, desde el punto de vista de los demás, parecía que odiabas a Lila sin ningún motivo"- acotó Adrien.
-"Qué frustrante…"- exclamó Marinette.
-Sí, suena completamente como alguien peor que Chloé. Por lo menos, Chloé era obviamente mala conmigo y con todos los demás. Mis padres estaban ahí para animarme luego de la escuela. Mi amiga Socqueline hacía lo que podía para protegerme. Y aunque algunos de mis compañeros temían defenderme en la escuela, por temor a ser el próximo objetivo de Chloé, algunos me brindaban apoyo fuera de la escuela. Pero, respecto a Lila… ¡Claro, ese debe de ser el motivo de este sentimiento de impotencia! ¡Lila manipulaba a mis amigos para que se pusieran de su lado! Bueno, ahora que lo pienso… Si los demás no me creían a mí, que me conocían, algunos desde hacía unos años, era menos probable que le creyeran a Adrien, que apenas había llegado a la escuela ese año. Puede que, en parte, Adrien se mantuviese al margen por miedo a ser rechazado si Lila ponía a los demás en su contra también…-.
-"Luego de que comprendí cuan malvada podía llegar a ser Lila, me propuse mantener un ojo sobre ella"- dijo Adrien.
-"Definitivamente suena como un mejor plan que enfrentarla sin pensar"- bromeó Marinette.
Ambos rieron un poco.
-Entonces, Adrien sí intentó hacer algo… Y hasta fue más prudente-.
-"Y… ¿Eso era todo?"- preguntó Marinette. -"Es decir, ¿yo intentando exponerla y ella frustrando mis intentos?"-.
-Algo me dice que aquí falta más sobre esta enemistad…-.
-"Por un tiempo, Lila se limitó a hacer cosas que sabía que te frustrarían, principalmente manipular a nuestros amigos para provocarte. Como una vez que fingió haber tenido una operación de amígdalas para que Alya le invitara un helado"-.
-"¿Trataba de robarme a mi mejor amiga?"- interrogó Marinette.
-"No solo a tu mejor amiga…"- respondió Adrien. -"Lila quería poner a todos en tu contra, nuestros amigos y cualquier allegado a ti. Eventualmente, procedió a atacarte más directamente, pero manteniéndose discreta"-.
-"Por ejemplo…"-.
-"Ideó un plan para que te expulsaran de la escuela…"-.
Ese día, cuando Lila no regresó al salón luego del almuerzo, La Srita. Bustier pidió que alguien fuera a buscarla. Para lo cual, Chloé se ofreció rápidamente. En ese entonces, Chloé aún estaba obsesionada con volver a ser Queen Bee. Por lo que tomaba casi cualquier oportunidad de demostrar que era digna del Miraculous de la Abeja. "Casi" porque únicamente se prestaba para oportunidades que ella considerara que "merecían su atención". Como ayudar a la Srita. Bustier.
Al rato, el Director Damocles entró al salón, junto con Chloé, para preguntarles a los estudiantes si sabían quién había sido la última persona en salir del baño, como antes de que finalizara la hora del almuerzo. Nadie supo responder esa interrogante.
Según Chloé, su "querida compañera" Lila Rossi, había sido atacada en el baño de la escuela, mientras esta buscaba un collar muy preciado que se le había perdido. Esto causó conmoción en el salón.
Incrédula y desconfiada, Marinette intentó descartarlo como otra mentira de Lila. Hasta que Chloé les mostró en su teléfono la fotografía de un tobillo morado (a través de una media traslúcida).
Marinette deseó que se la hubiese tragado la tierra.
De acuerdo con el Director, a Lila le dolía demasiado el tobillo como para permitir que la enfermera la examinara, así que en cuanto llegaran por ella, sería llevada al hospital. Hasta entonces, necesitaban la ayuda de todos para descubrir quién había sido el responsable. Pues Lila estaba demasiado alterada para decirlo.
De repente, Chloé miró su celular y exclamó que Marinette era la culpable. La rubia aseguraba que un informante anónimo acababa de enviarle un mensaje en el cual aseguraba que Marinette había sido la última en salir del baño de chicas.
Por supuesto, Marinette intentó defenderse.
Adrien intentó apoyarla recordándoles a todos que Chloé ya había acusado falsamente a Marinette antes. Para intentar calmar la situación, la Srita. Bustier pidió que todos fueran a hablar con Lila.
Cuando la clase bajó al patio, se encontraron a Lila en una silla de ruedas mientras la enfermera Sissy intentaba consolarla; siempre había un par de sillas de ruedas en la enfermería en caso de una emergencia. La Srita. Bustier se acercó a consolar a Lila también, y dulcemente le pidió que aclarara quién la había lastimado. Que el responsable debía enfrentar lo que había hecho y disculparse.
Lila continuaba muy callada.
Entonces, Chloé rompió el silencio gritando que tenía un nuevo mensaje de su informante anónimo. Se abalanzó sobre Marinette, y le quitó algo del bolsillo de su chaqueta. Nada menos que el collar perdido. Llorando, Lila confirmó que era suyo; había sido un regalo de sus padres, ya que admiraba mucho a la superheroína Rena Rouge.
Ante las amenazas de Chloé de llamar a su padre, el Alcalde, y la falta de refutación por parte de Lila… el Director expulsó a Marinette ahí mismo. Fue tal la decepción de sus amigos y los profesores que, algunos terminaron siendo Akumatizados por Akumas Escarlatas.
Al escuchar esto, Marinette tuvo una sensación de rabia, impotencia y humillación.
-Debo de haber muerto de vergüenza cuando la acusé de mentir sobre el tobillo herido… ¿Por qué simplemente no me quedé callada?-.
-"Pero… logré graduarme del Collège Françoise Dupont, hasta tengo el diploma. Así que en realidad no me expulsaron"- argumentó Marinette.
-"De hecho, te expulsaron. Pero… el director revolcó la expulsión cuando Lila aclaró el… umm… bueno… lo que la mayoría llamó un simple malentendido"-.
-"Espera… Si Lila ideó todo un plan rebuscado para que me expulsaran, ¿por qué habló en mi defensa?"-.
-Quiero decir, llegó tan lejos como para herirse el tobillo a propósito…-.
-"Ese mismo día, mi padre había decidido contratar a Lila como el nuevo rostro femenino de su marca… Se podría decir que Lila estaba tan de buen humor por toda la atención que recibiría, que decidió ayudar a exonerarte y que volvieras a la escuela"-.
Algo en el tono de Adrien le daba la impresión a Marinette que ni él mismo se crecía del todo lo que acabada de decir.
-"Me parece más creíble que no quisiera perder a alguien a quien hacer sentir miserable… Misma razón por la que Chloé nunca exigió que me expulsaran de la escuela. A veces hasta creo que presionó al Director para que me colocaran en la misma clase que ella"-.
-"O tal vez, Lila te consideraba una rival digna…"- dijo Adrien.
-"¿Qué?"-.
-"Verás… cuando intentaste confrontarla por primera vez, ella te describió como menos tonta que los demás. Puede que, hasta cierto punto, Lila disfrutase esta… cómo decirlo… Batalla de Ingenio que tenían. Ella ingeniándoselas para que sus mentiras nunca fuesen descubiertas, mientras tú buscabas la forma de exponerla, a la par que debías cuidarte las espaldas y evitar que Lila arruinara tu reputación"-.
-Suena mucho más estresante que simplemente tener que lidiar con Chloé… ¿Será que esa mentirosa manipuladora fue la causa de mis problemas durante ese año? ¿Esos que mencionó la Srita. Bustier cuando hablé con ella?-.
-"Respecto a lo que dijo Sabrina… Eso de que era una ladrona de amigas. ¿Qué puedes decirme sobre eso? "- preguntó Marinette.
-"Unas semanas antes de que finalizaran las clases, Chloé y Lila se convirtieron en amigas a espaldas de la clase"-.
-"¿Podrías ser más claro?"-.
-"Bueno, en realidad… No podía decirse que eran verdaderas amigas… más bien eran aliadas"-.
-"Adivinaré… se unieron por el odio compartido hacia mí"-.
-"No puedo mentirte… sí"- respondió Adrien. -"Durante las clases, o cualquier otro momento en que el grupo estuviese reunido, ellas solo intercambiaban un par de palabras como mucho. Además de que Chloé trataba a Lila con la misma indiferencia que a todos los demás. Pero en realidad, ambas se mantenían en contacto por teléfono y se reunían cuando nadie las veía"-.
-"¿Por qué aliarse con alguien como Chloé?"- interrogó Marinette, confundida. -"Quiero decir, Chloé era mala y todo… pero sus métodos diferían abismalmente de los de-… los de ella"-.
-"Lila era el cerebro y Chloé quien creaba problemas. De esa forma, Lila mantenía su imagen de niña buena, y nadie sospechaba que Chloé seguía las indicaciones de Lila"- explicó Adrien.
-Pues claro… Chloé de por sí no era muy querida que digamos, nadie se habría sorprendido de que estuviese siendo mala-.
-"¿Cómo las descubriste?"- interrogó Marinette.
-"Como dije, mantuve un ojo sobre Lila"- respondió Adrien, haciendo un gesto hacia uno de sus propios ojos. -"… y también obtuve algunos detalles gracias a Sabrina y Kagami"-.
-"Pero Kagami no estaba en nuestra clase, ni siquiera asistía a la misma escuela, ¿qué tiene que ver?"-.
-"Cuando éramos adolescentes, Lila intentó hacerse amiga de Kagami para ponerla en tu contra. Afortunadamente, luego de un incidente con un Akuma, Kagami decidió escuchar nuestras advertencias. Fue lista, observó atentamente, y eventualmente confirmó que Lila la estaba manipulando. Los siguientes años continuó siendo amiga de Lila, más que nada para vigilarla y, de ser posible, exponerla como venganza por mentirle e intentar convertirla en su marioneta"-.
-"Qué intenso"- comentó Marinette. -"Ahora me agrada más Kagami"-.
-"Me alegra, porque está ansiosa de que vuelvan a pasar tiempo juntas "- dijo Adrien. -"… sin presión, es que te extraña mucho. Aunque no lo demuestre"-.
-"Bueno… tendré oportunidad de pasar tiempo con ella durante la Noche de Chicas. Y sabes, prefiero no escuchar el resto de cómo mis peores enemigas se unieron para atormentarme. ¿Podemos saltar a la parte donde finalmente todos se dieron cuenta de quién era Lila en realidad?"-.
-¿Acabo de decir ese nombre y no me siento tan mal? Extraño…-.
-"Umm… en realidad… eso tomó años "- respondió Adrien, apartando la mirada.
La angustia en su voz era casi palpable. ¿Por qué? En su lugar, Marinette estaría más que satisfecha de que la verdad se supiera por fin.
-¿Cómo que tomó años? Bueno… Mejor tarde que nunca. Además, que nadie me haya hablado de ella significa que la han cortado por completo del grupo y quieren dejarla en el olvido. Eso, o están tan avergonzados por haber caído en sus engaños y no escucharme que no saben cómo pedirme disculpas. O tratan de ocultar que se equivocaron… ¡No, Marinette! Aleja ese pensamiento… A todo esto… ¿por qué Adrien está así? Debería alegrarse. A menos que… ¿Es posible que exponer a Lila haya tenido un precio o algo así?-.
Marinette quería preguntar precisamente eso. Pero cuando Adrien finalmente se volvió para verla a la cara, de inmediato bajó la mirada. ¿Estaba viendo algo sobre la mesa a la que estaban sentados?
Marinette bajó la mirada y…
… sintió lo que podría haber descrito como "un brote de fiebre espontáneo".
Sin darse cuenta, su mano había avanzado hasta posarse sobre la de Adrien.
-¿¡Debería retirarla!? ¿No se vería mal? ¿Como si insinuara que Adrien tiene las manos sucias o algo así? Claro que no, sus manos son impecables. Aunque algo maltratadas… Con esos callos, y esas cicatrices de rasguños. ¡Cielos! Adrien trabajó en una panadería, donde la higiene de las manos es primordial. ¡Adrien tiene una bebé! Los seres más delicados y de más cuidado respecto a gérmenes y bacterias… Por supuesto que sus manos son impecables… ¿¡Por qué rayos pienso en esto ahora en vez de simplemente quitar mi mano!? Bueno… lo haré lentamente y me disculparé…-.
Lo intentó, pero su mano no se movió. No por causa de una "parálisis" como tal. Simplemente no podía encontrar las fuerzas para retirar su mano. Se sentía tan a gusto con su mano posada sobre la de Adrien. Era como una sensación de… ¿cómo describirla?
-Como guantes cálidos y suaves en un día frío… nunca quieres volver a quitártelos-.
A riesgo de que esto solo pudiese tornarse incómodo, Marinette levantó la vista para ver a Adrien a la cara.
Adrien tenía las mejillas sonrojadas…
Pero sonreía.
No parecía incómodo o molesto…
Lo vio abrir la boca, tal vez para decir algo, pero…
El teléfono de Marinette comenzó a sonar en su bolsillo, haciéndola saltar un poco en su asiento.
-"A-ah… M-mi teléfono"- tartamudeó Marinette.
-"Deberías contestar"- respondió Adrien.
Con renuencia, Marinette dejó la mano de Adrien para responder. No era solo una llamada. Se trataba de una videollamada grupal. Una última reunión virtual con sus amigas para confirmar la asistencia a la Noche de Chicas del sábado y ponerse de acuerdo con el transporte. Marinette se regañó internamente por haberlo olvidado. Se apresuró a levantarse de su asiento, sacar su teléfono y deslizar el botón de "contestar". En seguida aparecieron sus amigas en pequeñas ventanas individuales. Salvo, por Rose y Juleka, que compartían la misma ventana.
-"Hola, chicas… perdón por la demora"-.
-Hola, chica…- saludó Alya. -¿Todo bien?-.
-"S-sí… solo… me distraje ayudando en la panadería"-.
-Bueno… Lamento comunicar que Ondine confirmó que no puede venir- anunció Rose. -La competencia se alargó debido a inconvenientes. Pero envía saludos y pide que nos divirtamos mañana-.
Marinette miró más atentamente las ventanas de la videollamada. Tomando lista mentalmente.
Alya…
Rose y Juleka…
Mylène…
Sabrina…
Kagami…
Zoé…
-"Oigan… ¿Y Alix?"-.
Por las expresiones de la mayoría, Marinette podía decir que no se esperaban la pregunta.
-P-pues…- tartamudeó Rose.
-Es que ella… umm…- intentó explicar Juleka.
-Le surgió un inconveniente- respondió Kagami, firme e imperturbable.
Todas las demás asintieron de acuerdo. Aunque Alya parecía también algo… ¿molesta?
-"¿Te ocurre algo, Alya?"- preguntó Marinette.
-¡N-no…! Es solo que… No es justo que tenga que perderse la Noche de Chicas- respondió la pelirroja.
Habría sido simple posponer la reunión para otra ocasión en la que todos pudiesen asistir. Pero habían elegido precisamente la fecha porque se suponía que todas estarían disponibles. De posponerla, no podrían volver a reunirse hasta después de la llegada del bebé de Rose y Juleka. Y la finalidad de la Noche de Chicas era precisamente reunirse como amigas una última vez, antes de la entrada de dos de ellas a la maternidad.
Por supuesto, la maternidad no significaba que nunca más podrían volver a ver a sus amigas. Pero ciertamente pasaría tiempo hasta que Rose y Juleka se adaptaran a una nueva etapa de sus vidas.
-"Cosas que pasan"- comentó Marinette.
-Bueno… Entonces… ¿Ya todas estamos de acuerdo con el transporte?- preguntó Rose.
El grupo había acordado que Mylène y Sabrina compartirían auto, Kagami iría por Zoé y Alix, y Alya le pediría el auto a Nino para recoger a Marinette.
-Ya que no Alix no asistirá, puedo llevar a Marinette además de a Zoé- dijo Kagami.
-¡No!- exclamó Alya.
Todas quedaron en silencio un momento.
-Quiero decir… Puedo ir por Marinette. No tienes que hacerlo, Kagami-.
-Hay suficiente espacio en mi auto ¿qué tal si también voy por ti, Alya?- sugirió Kagami tranquilamente.
Alya pareció deliberar internamente la propuesta.
-"Podría ser… divertido… Y… ya no tendrías que pedirle el auto a Nino"- intervino Marinette. -"¿Qué dices, Alya?"-.
-De acuerdo…- respondió Alya; aunque parecía esforzarse por no apretar los dientes.
-¿Qué le pasa a Alya?- pensó Marinette.
-¡Un momento! ¿Ese de ahí es Adrien?- preguntó Rose.
Marinette se extrañó por la pregunta, hasta que se dio cuenta de que se había estado caminando por la panadería mientras conversaba. Y sin darse cuenta, la cámara de su teléfono había captado a Adrien a sus espaldas.
La mayoría comenzó a hacerle algunas preguntas. La más común era: "¿Adrien estaba bien?".
Marinette no comprendió la reacción de las chicas. Hasta que recordó que Adrien había estado aislado del grupo los últimos meses; salvo por Kagami y Luka.
-"Chicas… calma"- las tranquilizó Marinette. -"Adrien está bien"-.
Miró sobre su hombro a Adrien. Una parte de ella pensó que él se apresuraría a levantarse de su asiento para salir de la mira de la cámara. Pero en cambio, estaba sonriendo, y hasta saludando.
-No seas absurda, Marinette… Adrien no tiene motivos para esconderse… Además, Emma está arriba con mis padres. Así que no hay problema-.
-"Como sabrán, Adrien ya me explicó que somos amigos desde el Collège, y por qué no estuvo presente…"-.
-No, no sabíamos- exclamó Sabrina.
-"¿Acaso Alya no se los comentó?"-.
-Supuse que querrías decírselos tú misma- dijo Alya.
-¿Amigos…?- preguntó Mylène de la nada, y al instante se cubrió la boca.
-"¿Por qué preguntas?"- interrogó Marinette.
-… Por nada… es que…- tartamudeó Mylène, nerviosa.
-¿Por qué preguntaría eso?¿Acaso a Mylène le parecía mal que fuese amiga de Adrien? No creo… Mylène es demasiado dulce, sin duda le agradaría alguien como Adrien. Y es muy razonable como para detestarlo solo porque solía ser amigo de Chloé. ¿Será que no escuchó bien…? Debe ser eso-.
-"Sí, amigos"- aclaró Marinette. -"Adrien ya me contó del malentendido que tuvimos en nuestro primer encuentro y que luego de aclararlo todo estuvo bien"-.
-Me alegra saberlo- respondió Mylène con una sonrisa.
-Tal vez debería sugerirle que se revise los oídos… pero después, en privado. Y de paso… también podría preguntarle a Kagami sobre la madre de Emma. Intentaré preguntar, y si no quiere hablar del tema, no insistiré… Pero, ¿y si no lo sabe? Entonces podría decirle a Adrien que estoy investigando-… no, más bien, que me estoy entrometiendo en su vida amorosa… ¡Qué vergüenza!-.
En un punto, Marinette llegó a considerar la posibilidad de que Adrien hubiese contratado a una madre subrogada para tener un bebé y criarlo como padre soltero. Simplemente porque quería ser padre y ya. No sería la primer ni la última persona en querer un hijo y considerar que no necesitaba esperar a la "persona correcta" para formar una familia.
Pero luego de lo ocurrido con la muñequita...
La manera en la que veía el pequeño juguete…
La forma en que había pronunciado las palabras "alguien muy especial para mi"…
Era más que evidente que estaba esperando a alguien.
-¿Y si les preguntara a Alya y a las demás si saben si Adrien tuvo una novia, más o menos… antes del Ultima Ataque? Ellas no están en contacto con él como Kagami, él nunca se enteraría… No, no, no… ¡Terrible idea! Alya le diría a Nino, Nino se lo diría a Luka, y Luka se lo diría a Adrien… ¡O peor! Las chicas podrían asumir que estoy interesada en Adrien… Y si resulta que no saben siquiera que Adrien tuvo una novia, podrían intentar juntarnos. Nah… Esto no es una comedia romántica. Sin embargo, podrían intentar persuadirme de invitarlo a salir, ignorando que él ya tiene a alguien, la madre de su hija. Argh… Y no podría explicarles por qué no puedo salir con Adrien. No podría soportar que la primera impresión que la madre de Emma tenga de mí sea que soy una sinvergüenza que le roba su pareja a otra persona. Aunque… ¿y si resultara que la madre de Emma solo quiere coparentar con Adrien? No lo había pensado antes. De hecho, hasta podría resultar que Adrien se refería a alguien más con el asunto de la muñequita… Hay más tipos de amor que el amor de pareja… Tal vez la muñequita era de un amigo muy cercano o un familiar del que no me habló aún… O alguien a quien consideraba familia sin estar unidos por sangre… Las parejas románticas no son las únicas "personas especiales" en la vida de alguien, ¿verdad?... Hasta podría tratarse de alguien que lo apoyó cuando ocurrió lo de sus padres, y por eso es importante para Adrien…-.
-¿Estás bien, chica?- preguntó Alya, sacando a Marinette de sus pensamientos.
-De repente te quedaste muy callada- comentó Zoé.
Antes de que Marinette pudiese pensar en qué responder, se escuchó la voz de Nino.
-¡¿Adrien?! ¡Viejo, finalmente apareces! ¡Nos tenías preocupados!- exclamó, apareciendo detrás de Alya.
-"¡Dennos un momento!"- exclamó Marinette.
Rápidamente silenció el micrófono y colocó el teléfono bocabajo sobre el mostrador.
-"Bueno, ¿qué quieres hacer?"- le preguntó a Adrien.
-"No quisiera inmiscuirme en su reunión"-.
-"Creo que es tarde para eso… Y no te estoy culpando, yo fui la distraída que te metió en esto"-.
-"Entonces, solo queda enfrentar esto con gracia"- respondió Adrien, levantándose de su asiento. -"¿Volvemos a la reunión?"-.
-"Si estás de acuerdo, entonces sí"-.
-"Claro"-.
Con eso resuelto, Marinette tomó su teléfono y volvió activar el micrófono.
Todos continuaban conectados; incluso Nino continuaba al lado de Alya.
Hubo un momento de silencio.
Nadie estaba seguro de qué decir…
-Oye, Adrien…- dijo Nino. -Ya que las chicas tendrán una noche para ellas, ¿qué tal si nosotros y los demás tenemos una Noche de Chicos…? Seguro te urge salir un poco. Nada de desmadre, lo prometo, una simple reunión de amigos y ya-.
Su sonrisa incómoda delataba que intentaba romper el hielo.
-"Tendrá que ser en otra ocasión"- respondió Adrien. -"Me ordenaron guardar reposo, órdenes del doctor"-.
-Más te vale seguirlas… porque si no…- dijo Rose en una fingida voz seria.
-Qué pena, viejo… ¿Seguro no pueden darte una noche de descanso del reposo?- preguntó Nino; obviamente siguiéndole el juego a Rose.
-"Que mi cara bonita no te engañe. Por dentro sigo tan agotado que si cierro los ojos… no despertaré hasta dentro de 100 años "- bromeó Adrien.
Todos se rieron. Kagami incluida, para sorpresa de Marinette.
-Se ve más bonita cuando sonríe-.
-"Bueno… En otra ocasión será. Lo prometo"- dijo Adrien, rascándose la nuca.
-Me alivia ver que estás bien, viejo- respondió Nino.
-Está bien, chicos… ya tuvieron su turno- dijo Alya, empujando a Nino juguetonamente para que saliera de la vista de la cámara. -Ahora les toca a las chicas-.
-Hasta luego, Adrien…- se despidió Nino.
-"Hasta luego, Nino"- se despidió Adrien; saliendo de la vista de la cámara del teléfono de Marinette.
-Entonces… Así quedamos: Mylène trae a Sabrina y Kagami trae a Marinette, Alya y Zoé- verificó Juleka.
-Sí- respondió Alya, sin ánimo.
-Está bien. Entonces… nos vemos el sábado- dijo Juleka.
-Y todas… ¡No olviden sus mejores pijamas!- exclamó Rose.
Todas se despidieron y una a una abandonaron la reunión. Marinette salió de la reunión y guardó su teléfono. Nuevamente eran solo ella y Adrien.
Otra vez silencio…
Marinette no estaba ansiosa de volver al tema de Lila.
-"¿Puedo preguntarte… porqué hay un currículum tuyo? Digo… mis padres ya te conocen…"- preguntó Marinette, rogando internamente que a Adrien no le pareciera raro el cambio de tema.
Adrien la miró por un momento, notablemente confundido. Pero respondió:
-"Admito que quisiera poder decir que quería que me trataran como a cualquier otro empleado potencial, sin favoritismo ni… amiguismo. Pero lo del currículum fue porque no capté la broma de Tom sobre presentarle mi currículum. Y bueno… seguimos adelante con la formalidad"-.
Ambos rieron un poco.
SÁBADO EN LA TARDE…
Marinette estaba en su habitación, tratando de decidir qué ponerse para la Noche de Chicas.
El grupo se había puesto de acuerdo en que fuera una "Pijamada"; como cuando eran más jóvenes. Ya que algunas de las chicas son figuras públicas; como una alcaldesa, una actriz, una artista, de esta forma no tendrían que preocuparse por paparazzis, fanáticos, o en el peor de los casos haters. Solo una noche de relajación con amigas. Sin preocupaciones.
Ya había elegido su pijama. Un conjunto de short y camisón corto, de color rosa claro con pequeños corazones rojos y encajes negros.
Pero claro que no saldría a la calle en pijama, aunque fuera solo para subir a un auto. Llevaría el pijama en un bolso y se cambiaría en casa de Rose y Juleka.
Ya que se cambiaría a un pijama de todas formas, ¿debería utilizar topa sencilla? ¿O era mejor algo un poco más formal? No quería que pareciera que salió de casa con lo primero que encontró tirado en el suelo en su cuarto.
-Tal vez comenzar por un accesorio me ayude-.
Se acercó a su escritorio para revisar su joyero. Era de las pocas cosas que conservaba de su "antiguo cuarto". Es decir, el cuarto que recordaba de su adolescencia.
No lo había revisado hasta el momento. Por un lado, no tenía motivos para utilizar joyería últimamente. Era importante no utilizar ninguna joyería al preparar los productos de panadería. Prefirió no arriesgarse a que Emma pudiese romperle algún collar, o peor, que se perdiera una pulsera o un anillo y que la bebé terminara llevándomelos a la boca. Y no tenía sentido usar joyas para salir un rato. Además, temía abrirlo y no encontrar algunas cosas que, al menos para ella, eran "tesoros".
Al abrir el joyero, se encontró con muchas piezas de joyería femenina. Que no era para menos, siendo una mujer en sus 20´s. Todo era hermoso, pero también extrañaba la joyería que tenía antes. Bueno, en realidad no era realmente "joyería", sino bisutería confeccionada a mano por ella misma.
-Tal vez podría fabricar algunas piezas de bisutería y venderlas en la cafetería, en un pequeño exhibidor junto a la caja registradora. Al menos hasta que logre abrir el cuaderno de bocetos o ver qué hago respecto a mi tienda online-.
Al rebuscar entre la joyería, encontró un collar sencillo con un dije. Era como una piedrita roja en forma de la mitad del signo Yin-Yang.
-Creo que Mylène me habló de estos una vez. ¿Cómo dijo que se llamaban? ¿Magatamas?-.
Tomó su celular para hacer una búsqueda rápida. La imagen era muy parecida al dije.
Rebuscó un poco más en el joyero y encontró una pulsera hecha a mano. Un hilo rojo con grandes cuentas amarillas, turquesas y azules. La cuenta en forma de ave era particularmente adorable.
Marinette tuvo un repentino semiento de alegría. No podía explicar por qué, pero esa pulsera y el collar con el Magatama le parecían más valiosos que cualquier pieza de joyería de oro o plata del joyero.
-¿Quién me obsequió estos dos?-.
Al ver de nuevo la pulsera, esta le recordó a la que había hecho cuando tenía 10 años. "El amuleto Marinette de la suerte"; como lo llamaba, una pulsera para que le diera suerte en los videojuegos. Las tardes de videojuegos con sus padres siempre la animaban. Especialmente luego de un día particularmente horrible en la escuela. Ese pasatiempo era de las pocas alegrías que ni Chloé pudo arrebatarle.
Buscó en el joyero, pero no pudo encontrar la pulsera.
-¿Qué pudo haberle ocurrido? ¿Acaso me deshice de ella al crecer?-.
De ser el caso… ¿por qué había conservado la nueva pulsera? ¿O acaso había perdido la primera y fabricó otra?
Dio vuelta el joyero sobre el escritorio para buscar bien. No estaba la pulsera.
Sin embargo, una pulsera de plata con amuletitos llamó su atención. La tomó para verla mejor. Había un amuleto en forma de corazón, una mariquita, un gatito…
-¿Un gato? ¿Por qué no un hámster?-.
Y el último, una llave.
Una idea la golpeó.
-¿Será posible…? Bueno, no pierdo nada con intentarlo-.
Sacó su libro de bocetos de un jacón del escritorio. Introdujo la lleve en el candado y…
¡Sí! ¡Era la llave de su libro de bocetos!
¡Finalmente!
Marinette ojeó las páginas. Le costaba un poco creer que ella había diseñado cada prenda bocetada. Ya no se sentía tanto como si "estuviese viendo los diseños de otra persona". Sino más en un buen sentido. Realmente había mejorado mucho su técnica de dibujo, pero aún reconocía su estilo personal.
Se saltó a la última página en la que había dibujado. Los últimos bocetos que había trazado antes de quedar en coma…
Lo último que hizo fueron unos bocetos rápidos de ropa de maternidad.
-¿Para quién estaba diseñando esto?-.
NOTA DEL AUTOR: Algunas aclaraciones...
- Me tomé la libertad de realizar una reescritura del plan de Lila del episodio "Ladybug" (temporada 3).
- Sí, el collar que encuentra Marinette es el Kwagatama.
