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VOL 1 CAP 3: Interrogatorio
Si te preguntas nunca recibio su autografo y en cambio todos fueron llevados a la comisaria donde les quitaron las mochilas, armas y ropa de repuesto; incluso su mascara, por suerte el PipBoy se quedo. admito el errante que fue divertido verlos cargar la ametralladora laser de Fawkes y la servoaramadura de Cross. En esa platica decidieron no mencionar nada del yermo o de sus identidades.
Mientras todos esperaban a que sucediera algo. El grupo estuvo conversando de sus aburridas vidas mientras el errante analiza como salir de esta situació algo que no encontraba sentido fue la habilidad de la bruja, de algun modo los habia cargado con teletiknesis hasta la comisaria. La mayoria se quedo sin palabras por la accion de esta. No supo cuanto tiempo estuvo pensando por que vio a la chica roja saliendo emocionada hacia afuera sin haberlos visto por su emoción.
"Albert Johnson, por favor ingrese dentro" Dijo el policia quien lo veia con sospecha.
"No digas nada hasta que te den un abogado" Bromeo Butch
"Dudo que lo tengamos, Butch" Dijo Albert entrando dentro del cuarto de interrogatorio.
'Al menos estaba limpio' Penso el errante viendo el cuarto y sentandose donde despues de dos minutos entrarian dentro.
La misma mujer con poderes y un hombre mayor con pelo blanco abrigo verde con traje negro, ojos amarillos y lentes aparte de usar un baston. Al sentarse lo analizo momentaneamente por sus cicatrices.
'Actua listo, Albert. Lo ultimo que querremos es volvernos la herramienta de alguien'-.
"¿Puedo ayudarle señor?" Pregunto Albert.
"Buenas noches, joven Johnson" Se presento. "Mi nombre es Ozpin, director de la academia Beacon, ella es mi asistente y maestra de combate Glynda Goodwitch y me gustaria hacerle unas preguntas, con respecto a lo ocurrido en la tienda".
"Bueno, ya estamos aqui. Asi que adelante. Dispara" Dijo tratando de sonar amigable, aunque su tono le recordaba al difunto Azhrukal.
"Primero, ¿Quien es usted y porque vinieron a la ciudad de Vale?".
"Bueno, soy Albert Johnson y vine aqui junto mi equipo por información".
"¿Que clase de información?" Pregunto directamente Glynda.
'Es lista' Penso. "Simplemente de donde estabamos y de pueblos cercanos para ganarnos la vida".
"¿Son mercenarios?" Pregunto Ozpin.
"Si, aunque soy mas lo que necesitas. Ya sea: Ingeniero, mecanico, doctor etc" Dijo.
"Ya veo" Dijo Ozpin. "¿Y supongo que usted es el lider su grupo".
"Si" Dijo sin dudar. "Somos un grupo heterogeneo como has visto, pero trabajamos bien".
"Eso explica como lograron ahuyentar a un criminal buscado en Vale con solo amenazarlo...Por cierto, el dueño le dio esto como pago" Ozpin extendio un mapa de la ciudad. Albert sonrio y lo tomo.
"Por lo menos no robo la tienda, aunque sus amigos destrozaron la tienda".
"Si, una desgracia" Dijo Ozpin.
"Bueno, tengo que irme. Mi equipo y yo tenemos varias cosas que hacer".
"Claro, adelante" Dijo Ozpin mientras Albert se levantaba para irse. "Despues de todo no existen en la fuente de datos, solo aparecieron al ingresar a la ciudad".
'¡Mierda! Piensa Albert, espera no sabe de nosotros. Tengo que jugar bien mis cartas'.
"¿A que se refiere?" Pregunto mientras volvia a sentarse.
Ozpin solo vio a Glynda para verlo seria. "No tienen datos medicos, y los lugares mencionados en sus papeles de ingreso a la escuela no existen. Asi que queremos la verdad señor Johnson o usted y sus amigos estaran en juicio".
Albert la vio viendo que estaba con la espada contra la pared. Debia ser inteligente.
"Bien" Albert penso en una historia falsa, lo suficientemente solida. "Vengo de un asentamiento illegal conocido coloquialmente como Refugio. Fue hecho en una mina abandonada donde creci por diez y nueve años junto mi padre, mi madre murio dandome luz".
Albert recordo su vida en el refugio con una sonrisa nostalgica. "Mi padre era el hombre mas brillante que he conocido. Era el medico del Refugio donde era considerado un angel protector por salvar a los residentes. Me enseño todo lo que se. je, recuerdo que en mi cumpleaños numero diez me hizo mi propio campo de tiro para una pistola BB que me regalo" Pero recordo el fatidico dia.
"Un dia abandono el refugio y el lider de la comunidad nos considero traidores, sali lo mas rapido con el objetivo de buscarlo en todo Renmant. Hice mi grupo de busqueda para encontrarlo. Pero...al encontrarlo fue demasiado tarde" Omitiendo a Tranquility Lane y la intervención del Enclave.
Albert se abrio paso entre la batalla contra este grupo que ataco el purificador. Por suerte sus compañeros. Jericho, Charon, Butch, Harkness y Sydney junto Albondiga los retenian. Al entrar vio a la doctora Li afuera del cuarto de control preocupada.
"¡Padre que esta pasando!" Grito Albert mientras golpeaba el cristal que lo separaba del cuarto de control del proyecto pureza, donde estaba dentro su padre, una asistente Janice junto un oficial con gabardina blanca limpia y una mujer con servoarmadura negra.
"Por orden del presidente, esta instalación está bajo el control del gobierno de los Estados Unidos. Dr. James Johnson, se le ordena que entregue todos los materiales relacionados con el proyecto". El hombre habló con una voz que tenía un ligero acento sureño. James tenía una mirada desafiante en su rostro y Janice estaba claramente asustada.
"Coronel Autumn. ¿Se llama coronel, no?" Dijo James, intentando sonar educado—. Me temo que el Enclave no tiene autoridad aquí. Tendrá que irse.
"¿El Enclave?", Penso Albert, recordando los escasos detalles que conocían sobre el grupo. De repente, Albert golpeó el cristal, sorprendiendo al Dr. Li.
"¡Oye!" Gritó. "¡Abre esta maldita puerta!" A sus pies, Russ gruñó en dirección a la puerta.
El hombre se volvió y miró a Albert desde detrás del cristal. Tenía el pelo canoso, bien peinado y los brazos cruzados tras la espalda. Al ver a Albert, la expresión severa del hombre se suavizó un poco y se rió para sí mismo, como si conociera un buen chiste privado. "Bueno, bueno, miren lo que tenemos aquí: el hijo desobediente".
"Albert, retírate" Le advirtió James, levantando la mano. "Déjame encargarme de esto".
"Dejen ir a mi padre" Ordenó Albert.
Autumn se rió para sí mismo un poco más. "No, Albert, creo que no. Tengo a todos justo donde quiero que estén, incluido tú. En este momento, mis soldados están rodeando este edificio, invadiendo sus túneles. Ya hemos ganado".
"¿Quién demonios eres tú?" Preguntó Albert con los puños cerrados con furia.
"Supongo que tenemos algo de tiempo" Dijo Autumn, sacando un reloj de bolsillo dorado, abriéndolo y mirándolo con indiferencia. Se enderezó al igual que la mujer y se dirigió a sí mismo como "Coronel Augustus Autumn del Enclave y mi asociada la general Clementine Smith, Albert Johnson, o 'el trotamundos solitario', como te ha llamado ese idiota parlanchín de la estación de radio GNR. Me gustaría aprovechar este momento para agradecerte personalmente por el papel que has desempeñado desde que dejaste tu bóveda.
"¿Qué?" Preguntó Albert sin entender.
Clementine sonrió y miró a James. "No pudimos localizar a James. Hizo un trabajo notable al mantener un perfil bajo..." Volvió a mirarlo. "... A diferencia de ti. Dando vueltas y resolviendo cada pequeño problema que se te presentaba, era extremadamente fácil seguirte y tenerte bajo control".
"Uno de tus soldados nos atacó antes de que encontráramos a mi padre", dijo Albert, recordando el encuentro cerca de Megatón. "¿Por qué intentaste matarnos si querías que lo encontráramos?"
"Fue un error del explorador "Admitió Autumn, agitando la mano. "Pensó que eras tu padre. Fue mi decisión que te siguieran. Tenía el presentimiento de que simplemente nos llevarías al premio, el premio es tu padre y este proyecto".
"No trabajaré contigo" Dijo James, llamando la atención del hombre. "Y el Proyecto Pureza tampoco funcionará. Nunca lo ha hecho y probablemente nunca lo hará".
Albert apenas podía creer lo que escuchaba. Su padre había tenido toda la fe del mundo en que el Proyecto Pureza funcionaría. Entonces, se dio cuenta de que tal vez solo estaba tratando de engañar al coronel y que el hombre tal vez no supiera nada sobre el GECK que necesitaban.
Autumn frunció el ceño. "No esperarás sinceramente que crea que volverías a este proyecto después de tanta ausencia sin esperar resultados, ¿Verdad?"
"¿Cómo sabes siquiera de esto?", preguntó Albert. "¿Cómo sabes tanto sobre mi padre, sobre mí y sobre este proyecto?"
Clementine se dio la vuelta y su expresión no era divertida. "Niño, tienes que aprender el orden de las cosas. Primero, tenemos gente. En todas partes. Sabíamos sobre el regreso de James por nuestro agente en el laboratorio científico de Rivet City. Lo comparamos con nuestro agente en Megaton para asegurarnos de que había pasado por allí.
"¿Quién?" Preguntó de repente la Dra. Li, indignada por las acciones traidoras de alguien de su equipo científico. "¿Quién nos vendió?".
"Supongo que, como nunca la volverás a ver, ya lo sabrás, doctora Madison Li. Anna Holt fue nuestra agente en tu laboratorio científico, trabajó junto a ti todo el tiempo, te engañó, se ganó tu confianza. Descubrimos que nuestros agentes son excepcionalmente buenos en eso".
Los ojos de Madison se dirigieron hacia abajo, mientras algo se le había vuelto absolutamente claro.
Autumn, ahora frente al trotamundos solitario, continuó diciendo: "Entonces, he aquí que, después de que James dejó el refugio, apareciste y de repente estabas en el radar de todos. Estoy impresionada con el gran revuelo que has causado en tu corto tiempo en el mundo exterior, muchacho. Y nuevamente, me veo obligada a agradecerles por todo lo que han hecho. Pero me gustaría mencionar que nos diste algo util, joven Johnson".
Los ojos de Albert se entrecerraron mientras miraba al hombre, sin entender lo que quería decir. Autumn sonrió. "Permíteme explicarte. Gracias a tu ausencia, pudimos convencer a tu amiga Amata de que nos permitiera acceder al Refugio 101. Fue patéticamente idealista, en verdad, ya que todo lo que tuvimos que hacer fue ofrecerle que abririamos el refugio para la gente del yermo. Por supuesto, nunca tuve la intención de cumplir esa parte del trato. La puerta de acero del Refugio 101 se abrió y entramos en tropel y tomamos el control. Y ahora, los hemos transportado a través del páramo a un lugar seguro y protegido, bien escondido del rescate".
Albert se estremeció cuando el peso de sus palabras cayó sobre el y se dio cuenta de que era directamente responsable de lo que le habían hecho a la gente del refugio, desde que los ayudo con aquella revuelta para que terminara en terminos pacificos dandole el poder a Amata y que Butch se uniera a ellos. "¿Por qué demonios?", exigió saber Albert, apretando los dientes. Querían derribar la puerta y estrangular al hombre. Pero con el grosor del vidrio y el hecho de que tenían a James y Janice a punta de pistola, no tenían otra opción.
Clementine explicó, permitiendo que un tono petulante de superioridad emergiera en su voz: "El Enclave valora a los civiles que no han sido tocados por el mundo exterior, joven Johnson. Nuestro círculo interno ha determinado que la gente del Refugio 101 será una excelente casta trabajadora en nuestra nueva sociedad".
Albert entrecerró los ojos y preguntó: "¿Qué nueva sociedad?"
"Los nuevos Estados Unidos de América, por supuesto" Respondió Autumn casualmente.
"¡Cómo te atreves!" Gritó Albert al hombre, apretando los puños. "¡Son personas! ¡Humanos! ¡No puedes esclavizarlos!"
"Sí, claro que podemos" Clementine se detuvo un momento y estudió atentamente al joven, buscando algo. Él pareció encontrarlo cuando dijo—: Debo decir, joven Johnson, que realmente se parece a su tu amiga Amata. Debería saberlo; ambos son muy apasionados antes de que la matara.
Los ojos de Albert se abrieron de par en par y su corazón se hundió por completo. "Tú... tú no..." dijo, apenas lo suficientemente alto para que ambos generales lo escucharan.
Clementine, mirándola directamente a los ojos, respondió: "Sí, lo hice".
Albert con ira sacó su mágnum con mira telescópica y apuntó a Autumn a través del cristal. Disparó y la bala rebotó en el cristal. Autumn no se inmutó ante el disparo, aunque todos los demás sí. El coronel parecía divertido por el repentino intento de asesinato.
"¡Qué noble, señor Johnson! ¡Qué noble, en verdad! Pero me temo que en su posición actual no tiene ningún poder y que ya pasó el tiempo de los juegos heroicos".
Autumn se dio la vuelta, sacó una pistola y apuntó a la cabeza de Janice. "Doctor Johnson, entregará todos los materiales relacionados con el proyecto, como dije. Además, debe ayudar al personal científico de Enclave en todo lo que le pidan para que esta instalación esté completamente operativa. ¿Me expreso con claridad?" Preparó el arma. "¿O tengo que añadir un signo de exclamación a mi orden?".
La mujer levantó las manos y le temblaban las piernas de miedo. Las lágrimas le corrían por el rostro mientras empezaba a sollozar abiertamente. "No le disparen" Suplicó James. "Por favor, no es necesario. Podemos hablar de esto, coronel".
Se oyó un único disparo y Janice cayó al suelo, muerta, con un único agujero ensangrentado entre los ojos. El odio de Albert a los dos aumento , ocultando la visión del asesinato a sangre fría perpetrado por el hombre que afirmaba haber matado a su padre. Si alguien tenía alguna duda de que fuera capaz de hacer lo que decía, ya no la tenía. Los gruñidos de Albondiga se intensificaron.
Autumn guardó la pistola en su funda. "Aunque admito que hasta este momento he sido bastante conversadora, no vine a hablar, doctor Johnson. Ahora, antes de que ocurran más accidentes, ¿Puedo asumir que puede cooperar sin más disidencias? ¿Es así, doctor Freeman?".
James, conteniendo su terrible furia ante la atrocidad cometida ante sus ojos, escupió de mala gana: "Sí, coronel".
Albert casi se atragantó, sintiéndose impotente detrás del cristal. Gritó desafiante: "¡Papá! ¡No puedes hacer lo que él dice!".
James miró a su hijo con una mirada que Albert nunca había visto antes y dijo: "Albert... necesito que te calles". Funcionó; Albert se quedó sin palabras.
Autumn se rió de buena gana ante el intercambio. "Niños. Nunca aprenden del todo cuál es su lugar debajo de los adultos, ¿Verdad, James?".
James sacudió la cabeza y cerró los ojos con frustración. "No me hables de mi hijo, Autumn, maldito bastardo".
"Los insultos mezquinos funcionan con la gente mezquina, doctor Johnson, y yo no soy una de ellas. He disfrutado mucho de nuestra pequeña charla a mi manera, pero me temo que mi paciencia se está agotando. Entréganos el material que necesitamos, ahora" Demando Clementine.
James se enderezó y respiró profundamente. Miró a Autumn y Clementine, luego a Albert y a Madison. Cerró los ojos y, en ese momento, su determinación pareció abandonarlo y pareció derrotado. Sus hombros se hundieron y su cabeza se inclinó ligeramente hacia abajo. Albert observó con los ojos muy abiertos cómo su padre miraba a Autumn y decía con resignación: "Muy bien, Autumn. Finalmente ganaste. Dame un momento para poner el sistema en funcionamiento".
—Papá, no... —dijo Albert, apenas en un susurro.
James miró a Albert, y solo a Albert, una última vez. Luego se dio la vuelta, se acercó a la consola principal y comenzó a presionar las teclas necesarias para iniciarla. Albert y Li observaron cómo sus esperanzas y sueños para el proyecto se desvanecían cuando James, el visionario y líder del equipo, estaba a punto de entregárselo al Enclave.
"Me estoy cansando de estos retrasos " Dijo Autumn después de unos segundos, apretando los puños tras la espalda.
"Sólo un momento más" Murmuró James.
Un destello de luz emanó de dentro de la cámara, tomando a todos por sorpresa. Los cegó temporalmente a todos, impidiéndoles ver la explosión que podían escuchar. Albondiga comenzó a ladrar salvajemente mientras el Pip-Boys de Albert comenzo a hacer tictac con un sonido familiar; el contador Geiger estaba registrando radiación. Cuando la visión regresó a los que estaban fuera de la cámara purificadora, fueron recibidos con una vista horrible. Los dos soldados del Enclave con armadura de poder que estaban dentro habían dejado caer sus armas y se tambaleaban, tratando de luchar contra un enemigo invisible, mientras la radiación increíblemente letal hacía su trabajo. Autumn y Clementine, que de repente parecía muy enferma, se tambaleó hacia James antes de caer al suelo y quedaron muy quietos.
Todos observaron cómo James jadeaba y caminaba lentamente hacia el cristal que lo separaba de ellos. Era evidente que sufría un gran dolor porque la radiación que había provocado al sobrecargar la fuente de energía principal del purificador central asaltaba su cuerpo. Luchando con cada paso agonizante del camino, James finalmente cayó de rodillas ante la puerta y puso su mano sobre el cristal.
—Hijo... —dijo con voz ronca y débil. Albert se puso al nivel de su padre y también puso las manos sobre el cristal. Tenía los ojos muy abiertos y temerosos.
Albert miró a su padre y gritó: "¡Papá! ¿Qué hiciste?"
"Les impedí... que se llevaran el proyecto... a mi hijo..." Jadeó James, y antes de que Albert pudiera responder, dijo "¡Albert! Escúchame... debes... correr, escapar... tomar... toma a Madison y su equipo... escapen... corran... corran...
"¡No! ¡Papá, no te dejaré!" Gritó Albert, casi golpeando el cristal.
Su padre cerró los ojos y una lágrima le rodó por la mejilla. "Ya estoy... muerto...esta radiación... Estoy muerto...
"¡No! ¡No! ¡No!" Albert tenía lágrimas en los ojos y le corrían por las mejillas. "¡No he venido hasta aquí... tú no has venido hasta aquí sólo para esto! ¡No me dejes otra vez! ¡No otra vez! ¡No lo hagas!"
"Lo siento mucho... hijo mío... que tenga que ser así..." James tosió. Ante los ojos aterrorizados de Albert, la piel de su padre comenzó a decaer lentamente y en un momento que quedó grabado para siempre en la memoria de Albert, su padre comenzó a parecerse lentamente a un ghoul pero no seria uno.
"Albert..." Dijo James con voz áspera. "Nunca… nunca dejes que te lo quiten… El sueño de tu madre…"
"Papá…" Gritó Albert suavemente. Sentía como si su corazón latiera a mil por segundo, como si se estuviera ahogando, como si todo en el mundo se hubiera derrumbado a su alrededor, destrozado por algún poder superior maligno. Nada podría haberlo preparado para ver a su padre morir lentamente frente a él y sentirse completamente, absolutamente impotente para salvarlo. Li estaba igualmente aturdida, más allá de la capacidad de actuar racionalmente.
Su padre, que exhalaba su último suspiro, de repente adoptó una mirada serena en sus ojos repentinamente lechosos. Levantó la mirada y, con los labios agrietados, dijo: " Yo... soy Alfa... y Omega...". Miró a Albertt y pronunció sus últimas palabras. "Hijo... te... amo... estoy... orgulloso..."
James se desplomó al suelo por un hoyo en su cabeza por parte de la general Clementine quien se desmayo por la radiación, cayo contra el cristal y cerró los ojos. Su último aliento salió de sus labios en una sola y larga exhalación. Madison y quizás el más afectado de todos, Albert, observaron con un dolor devastador cómo el hombre moría.
Albert no podía respirar ni cerrar los ojos ni apartarlos de la vista de su padre muerto, el mártir, el hombre que había sido la persona más importante de su vida. Le dolían los dedos, tan fuerte empujaba contra el cristal, deseando que desapareciera para poder sacar a su padre y salvarlo. Totalmente indefenso, completamente derrotado y en una desesperación increíble, Albert golpeó el cristal y gritó. Gritó muchas cosas, ninguna de las cuales recordaría, porque todo le parecía silencioso, como si el mundo hubiera perdido su control sobre él y él estuviera muy lejos, atrapado en una prisión oscura. Gritó y golpeó, presionando su cara contra el cristal, haciendo todo lo posible para que todo terminara, para que todo se revirtiera, cualquier cosa para evitar que la horrible mano del destino le repartiera esta carta. Cualquier cosa para cambiar lo que acababa de suceder.
Charon al entrar y ver lo que sucedio lo arrastro de vuelta, ni siquiera cuánto tiempo había pasado desde la muerte de su padre. El tiempo no tenía ningún significado para él en ese momento. Mientras lo apartaban, nunca apartó la mirada de la puerta de la cámara, esa simple cosa que lo había separado de su padre y luchó contra ella cada segundo, sin saber siquiera por qué. Lo sacaron de la rotonda, lo llevaron al pasillo y lo bajaron por una alcantarilla que conducía a los túneles debajo del monumento. Ahora, en la oscuridad, Albert se quedó en silencio, sus gritos cesaron mientras cerraba los ojos y simplemente lloraba.
Sin haberse dado cuenta habia soltado algunas lagrimas que no pasaron desapercibidas por Ozpin y Glynda quienes lo vieron en simpatia. Albert con ira se quito las lagrimas; odiaba que lo vieran asi.
"Murio frente a mi por un grupo supremacista nacional. Y los mate y a todos... Ahora nos ganamos la vida como mercenarios".
Ozpin lo vio con simpatia. "Paso por mucho, señor Johnson. Mis grandes pesares por su padre".
Glynda susurro una oracion en silencio. "Lo lamento".
Albert se calmo un poco. "No lo sientan, ya los muertos no pueden regresar".
Ozpin movio su cabeza a Glynda dando un mensaje en silencio que ella saldria, solo para volver en dos minutos con una taza de chocolate caliente. Albert vio el contenido caliente sin entenderlo, pero al olerlo y tomar un poco sintió tranquilidad.
"Le tengo una propuesta. señor Johnson".
"¿Que quieres?" Pregunto algo tranquilo.
"Con solo ver sus armas y armaduras de usted y su equipo, se ve que saben lo que se debe hacer para mantener el orden; incluso matar para hacerlo. Por eso les propongo ir a mi escuela donde mejoraran sus habilidades, aparte de tener un hogar. Sin mencionar que con una licencia de cazador le da mas libertad que la de un mercenario".
Albert considero sus palabras, y parecían una buena alternativa que vagar sin rumbo hasta que la hermandad volviera. Pero quería saber algo. "¿Los que no son humanos, seran tratados como igual por los estudiantes y docentes?".
Ozpin sonrio. "Mi escuela tiene cero tolerancia contra el racismo tanto para los faunos. Como para sus compañeros".
Eso convenceria a Albert. "Bien, nos uniremos".
Ozpin asintio con una sonrisa y le extendio la mano. "Hizo una buena decision, joven Johnson"
Albert estrecho su mano. "Eso esperemos, director Ozpin".
Al soltar su mano. Ozpin se levantaria. "Mañana antes de la escuela, mi asistente Glynda hara que tengan un papel oficial para ser estudiantes, tanto para usted y sus compañeros. ¿Tienen un lugar donde pasar la noche?".
"Amm no" Dijo algo inseguro.
Ozpin anoto algo en una hoja que saco de su bolsillo junto una pluma. "Vayan a esta direccion, ahi podran pasar la noche; yo invito y aparte esta la direccion de oficinas de Beacon donde se veran con Glynda para sus entrevistas" Dandole el papel escrito.
Albert tomo el papel. "Gracias, profesor Ozpin".
"El placer es tuyo, joven Johnson. Es lo menos que puedo hacer por usted".
Los tres saldrian, pero algo dentro de Albert sentia que algo andaba mal con esto. Pero por ahora tenian un plan y aparte lo aprovecharian al maximo.
¿Que les parece? Dejenme sus comentarios y los veo luego.
