¡Disfruten!
Disclaimer: Ni Dragon Ball, ni sus personajes no me pertenecen son de Akira Toriyama.
Solo escribo por entretenimiento. No lo hago con el fin de lucro, solo los utilizo para sacar toda mi imaginación.
"Primeras palabras"
Un día soleado, un día de visitas en la casa del primer hijo de Goku, pues su familia se encargaría de cuidar a la pequeña Son mientras que sus padres se presentarán a una reunión que el padre de Videl se encargó de arreglar para Gohan, esa reunión se efectuará al siguiente día en Ciudad Satán. Todos disfrutaban de la convivencia en familia entre risas y anécdotas, mientras el pelinegro estaba encerrado en su oficina.
De pie y con el auricular en el oído, el primogénito de Goku observaba a través del cristal de la ventana de su oficina la pequeña reunión familiar que se suscita en ese mismo momento. Impaciente por querer estar con ellos y convivir con su pequeña hija, pues no podía dejar pasar la oportunidad que se le estaba presentando.
Atento a lo que le comentaban del otro lado de la línea, no podía quitar su mirada azabache de su mujer que irradiaba felicidad inaudita con una hermosa sonrisa en sus labios, con un brillo inigualable en esos orbes azulados y al verla tan alegre, le hacía el hombre más feliz del mundo. El primer hijo de Milk sonrió tiernamente al ver a Videl jugar con su primogénita en el jardín de su casa acompañada de su familia quienes se unían para hacer reír a la nueva integrante de la familia Son.
Celos. Celos de querer estar ahí, en ese lugar, en el que quería pasar tiempo de calidad con su princesa. Resopla.
—Bien, entonces lo esperamos mañana al mediodía. Mi secretaria le mandará la dirección por vía correo electrónico —menciona el hombre de edad avanzada.
—De acuerdo, muchas gracias —se rasca la sien no muy convencido.
Inseguro.
Incertidumbre.
—El honor es mío señor Son, será grato entrevistarlo personalmente. Hasta mañana —se despide.
—Gracias a usted por la oportunidad, hasta mañana —cuelga. Exhala.
Dirigiendo sus pasos por el pasillo, siguió órdenes de su cerebro hasta llegar con sus seres queridos. Ensimismado, se sienta en la silla contigua al lado de su esposa, esta lo voltea a ver pues sintió la mirada penetrante de la mujer, esperando a que le comentará algo sobre la reunión de mañana, pero el guerrero dudó en decirle.
La hija del campeón de artes marciales dirigió sus ojos azules hacia la pequeña que seguía de risueña con sus abuelos paternos y Goten que estaban sentados enfrente de ellos— ¿Y bien?
Gohan al escuchar la voz de Videl, sale del trance en el que se encontraba del cual trataba de encontrar alguna solución— ¡Ah! bueno yo… —se rasca la nuca sin saber qué decir.
—Me lo esperaba —dibuja nuevamente una sonrisa en sus labios y coloca su mano encima del guerrero en señal de apoyo en el que dio un pequeño apretón—. Yo confió en ti, cariño. Sé que tomarás la decisión correcta.
Gohan solo asiente.
—¡Qué hermosa nieta tengo! —declara Milk elevando a la bebé en el que reaccionó con una risa juguetona.
—Serás una gran guerrera al igual que tus padres —menciona Goku— y como tu abuelito —señalándose a sí mismo.
—¡¿Qué?! —con el ceño fruncido la matriarca Son voltea a encarar al guerrero— ¡Estas bromeando Goku!
Goku solo traga saliva con pesadez y con una gota de sudor en la frente, temiendo por su vida al decir más de la cuenta. Mientras tanto, Milk se levanta y le entrega la bebé a Videl. Regresa a su lugar para regañar a su marido del disparate que acababa de escuchar, Goten solo miraba con atención lo que su madre le decía al mayor de los Son un poco asustado.
Videl entendía perfectamente a su suegra, ese sentir de proteger a su única hija, esa protección de guiarla por el camino del bien, esa protección de que su primogénita no debía adentrarse en el mundo de las artes marciales y peleas. Sin embargo, no podía negar el linaje al que pertenece su hija, un linaje de sangre saiyajin y por supuesto el instinto de querer pelear como su suegro, su cuñado, su esposo y demás conocidos.
Tanto Videl como Gohan, estaban sumidos en sus propios temas de qué hablar, pues la conversación entre Milk y Goku no llegaba a ningún lado además de que no le ponían atención alguna. Ambos sabían que ese día llegaría, es el día de afrontar aquel tema. También sabían que el día llegaría para dejar en claro a la madre de Gohan de la decisión que ambos pelinegros han tomado con respecto al destino de su hija.
—¡Gohan, Videl! ¡No permitiré que esa niña se vuelva una rebelde! —cruza los brazos quedando delante del matrimonio— Pan debe de dedicarse de lleno a la escuela ¡Entendido!
—Bueno mamá —mira a Videl— eso lo hemos platicado en reiteradas ocasiones —con su mano alcanza a acariciar la mejilla de Pan y sonríe— y bueno…
—Llegamos a la conclusión de que Panny debe decidir lo que quiera hacer con su vida —concluye la hija de Satán— si quiere hacer ambas cosas, está bien. Tendrá todo nuestro apoyo.
Milk no daba crédito a lo que está escuchando, un poco alterada y por mucho de que procesar, Milk entendía que ambos jóvenes educarían a la pequeña a su manera, pues no podía hacer nada ya que ella solo es la abuela.
—Espero lo comprendas mamá —arquea ambas cejas.
Tomando respiración una y otra vez para tranquilizarme, no le quedaba de otra que aceptar la realidad. Relajando sus facciones y su postura, la hija de Ox Satán se deja vencer—. De acuerdo, confiare en ustedes dos —señala con su dedo pulgar— porque sé que son más responsables, no como otras personas —se inclina para sujetar las pequeñas manos de su nieta tan suaves y delicadas— ¿Verdad? pequeña Panny —sonríe con ternura.
Pan solo la mira con atención en el que dibuja una pequeña sonrisa en sus labios. Sin que nadie se lo esperara balbucea una palabra—: abu-abue-lita —aplaude con ambas manos en reiteradas ocasiones.
Milk se sorprende al escuchar aquella palabra que algún día esperaba a que le dijeran y que solo en sus sueños se imaginaba cualquier escena en donde le dijeran abuelita, en el que se le iluminaron los ojos azabaches de alegría, de emoción, de ilusión.
Sin previo aviso, Pan continuó en seguida con los presentes.
—Ma-má —desvió su cabeza y señala con su dedo índice— pa-pá —vuelve a señalar— abue-lito —se detiene por unos segundos observando a Goten— tío —ríe con júbilo moviendo los pies y brazos de arriba hacia abajo.
—Dijo sus primeras palabras —a punto de llorar la matriarca Son con un pañuelo en las manos— ¡Dijo sus primeras palabras! —voltea para informarle al resto de la familia— ¡Goku, Goten. Panny dijo sus primeras palabras!
Ambos pelinegros se miran contentos y sonrientes, con una emoción que no podían describir. Una emoción de que su hija dijera sus primeras palabras al mencionar a cada uno de los integrantes de la familia Son.
Felicidad.
—Picoyo —señala con su pequeño dedo en el aire— Picoyo, Picoyo.
Ambos pelinegros rieron y observaron la dirección en la que señaló Pan, el maestro de Gohan solo observada desde lo alto con los brazos cruzados. Su hija iba a pasos agigantados con el pasar de los días, no se imaginaban que su vida había cambiado con la llegada de su primogénita, no se imaginaban que otra sorpresa les traería la pequeña Panny.
FIN
Hola, nuevamente les traigo otro fic. Espero que sea de su total agrado, así como yo al escribirla. La verdad, cuando veo nuevamente los capítulos una y otra vez de DBS salen las ideas, pero en esta ocasión, las partes donde dice Pan: "abuelito o Picoyo" me nace la ternura hacia la pequeña Pan y me hacen quererla más ¿A quién no? ¡A mí me encanta Pan! En fin.
Mi historia número 50 ¡número 50!, pues con este fic, celebro mis siete años en Fanfiction. Siete años en donde he soltado la rienda de mi imaginación presentando posibles historias. Siete años de los cuales me llevo a conocer a maravillosas personas de otros países. Agradezco estos siete años aquí y espero seguir por más tiempo trayéndoles nuevas historias. Para concluir y terminar, mil gracias aquellos que se toman el tiempo de leer y comentar, en verdad muchas gracias.
Cualquier follow, fav o review es bienvenido.
Cuídense mucho.
