Epílogo

Winry POV

-Winry sé que estás un poco nerviosa, pero ¿podrías no moverte tanto, por favor? – Escuché la voz detrás de mi sacándome de mis pensamientos – Lo siento, pero la trenza está quedando algo torcida.

-Oh, lo lamento, Mei – Dije mientras trataba de mantenerme quieta, pero resultaba bastante difícil considerando el nerviosismo por el evento del día, y también la sensación de tener el estómago revuelto, incluso habiendo comido apenas un bocado del desayuno.

- ¿Necesitas ayuda, Mei? – Escuché que ofreció Rose mientras traía con ella una corona de flores, muy parecida como la que alguna vez soñé – Ya casi termino con esto.

-No te preocupes, lo tengo cubierto – Respondió la más joven de nosotras mientras sentía sus dedos escarbar entre las hebras de mi cabello, trenzándolo en el proceso – Lo siento si fui ruda, Winry… Me siento un poco nerviosa también porque nunca había peinado a una novia.

Solté una ligera risa ante este comentario – Imagínate estar en el lugar de la novia en cuestión.

-Al menos tienes un gran cortejo para aligerar la tensión que tu querido e impaciente futuro esposo podría causarte si se atreve siquiera acercarse a esta habitación – Agregó Paninya desde el otro lado del cuarto, haciendo que las presentes se rieran – Aunque no es como si no pudiera aligerarla él mismo en la noche de bodas ¿no?

Aquel último comentario me hizo sonrojar hasta la coronilla por la clara connotación sexual que tuvo, mientras que las chicas seguían riendo, sin embargo, de repente todas parecieron pararse en seco y tensarse un poco, especialmente cuando el olor del tabaco llegó a nuestras fosas nasales, así como también una quinta voz dentro de la habitación.

-Por favor sigan haciendo comentarios como esos como si yo no estuviera presente – Dijo la abuela tranquilamente mientras le daba una calada a su legendaria pipa.

-Discúlpeme, señora Rockbell – Contestó Paninya notoriamente arrepentida de haber soltado aquello sin ningún tipo de filtro.

-Hablaba en serio cuando dije que no tenían que preocuparse – Refutó la mujer sin agitarse.

Estuvo a punto de agregar algo, en lo que había logrado quedarme quieta mientras Mei ponía un pequeño gancho para el cabello y así sostener la primera parte del peinado para disponerse a trabajar en el resto, sin embargo, cuando el humo de la pipa de mi abuela me alcanzó de nuevo, sentí una sacudida en mi estómago que empezó a subir con rapidez por mi garganta.

Demonios, no de nuevo.

Ni siquiera tuve la oportunidad de excusarme con Mei o con el resto de las presentes, ya que me tapé la boca con ambas manos y prácticamente salí corriendo de mi habitación con dirección hacía el baño que estaba en el pasillo. Pude cerrar la puerta detrás de mí y de un momento a otro me aferré al retrete mientras expulsaba lo poco que había desayunado.

No recordaba si hubo algún otro momento de mi vida en el que me sintiera tan físicamente mal como en este, pero no es como si no tuviera su explicación.

Estuve un par de minutos más en el retrete esperando sacar todo lo que pudiera, de tal manera que no necesitara volver al baño durante un buen rato o hasta que decidiera ponerme el vestido de novia, y es que definitivamente una vez que me lo pusiera trataría de controlar las náuseas y me alejaría de ciertos olores que, según mi propio monitoreo, solo de percibirlos por poco me revolvían el estómago.

Y para mi sorpresa, acaba de enterarme que el humo de la pipa de mi abuela era uno de ellos.

Me levanté del suelo y limpié un poco el pequeño desastre que había ocasionado y luego me dirigí al lavamanos para cepillarme los dientes, aunque he de admitir que me llevé un poco de sorpresa al verme a mí misma con la mitad del cabello peinado delicadamente con el recogido de trenzas que estaba haciendo Mei, mientras que la otra mitad del cabello seguía revuelto y tuve que cuidarme de no mojarlo o ensuciarlo.

Me dispuse a cepillarme rápidamente, sin embargo, mientras me miraba al espejo me había sentido curiosa de la mitad de mi cabello que estaba peinada, la cual dejaba a simple vista una de mis orejas, que brillaba con aquellas distinguidas perforaciones que finalmente habían vuelto a su lugar luego de 5 largos años.

Sonreí al recordar la noche anterior.

-Flashback-

Me encontraba leyendo una revista de automails que me había regalado la abuela hace unos días, y honestamente la encontraba como el mejor método para aligerar el estrés del día y los nervios por la boda que ocurriría a la mañana siguiente. Y aunque sabía que era un poco irracional de mi parte sentirme preocupada por la boda, cuando tanto Ed como yo estábamos totalmente seguros de que esta era la decisión correcta y que siempre lo había sido, supongo que tenía derecho a verme un poco nerviosa, ya fuese por la rapidez con la que se dio todo…o por lo otro que había estado lidiando esos días.

Percibí como la puerta de mi habitación se abrió lentamente y alejé la vista de la revista, para darme cuenta de que se trataba de Ed, quien parecía tratar de pasar desapercibido para el resto de los habitantes de la casa.

Aquello me causó gracia –Ed ¿qué haces aquí?

Él bufó mientras terminaba de cerrar la puerta – Oh, también estoy feliz de verte.

Me reí ante esto mientras me sentaba en la cama y vi como él se acercaba al borde, apenas estuvimos lo suficientemente cerca Ed capturó mis labios en un beso cálido mientras yo lo abrazaba por el cuello y lo atraía hacía mí, quedando ambos recostados sobre la cama finalmente. Y por la forma en que sus manos viajaron rápidamente a mi cuerpo para acariciarlo y por la intensidad de nuestros besos, casi podríamos decir que hacía mucho tiempo que no teníamos este tipo de contacto.

Pero ¿a quién íbamos a engañar? Por supuesto que aquello era parte de nuestra rutina.

Sentí los labios de Ed alcanzarme el cuello y tuve que morderme el labio inferior para contenerme, aunque aprovechando que ya no nos besábamos, lo vi como la oportunidad para sacarle sus verdaderas intenciones al venir aquí precisamente esta noche.

-Ed – Susurré sintiendo su lengua sobre mi cuello y llevándome sensaciones placenteras hacía el centro de mis piernas – Creí que era de mala suerte que los novios durmieran juntos la noche previa a la boda.

Y no es como si Ed o yo fuésemos los más supersticiosos del mundo, pero Mei nos había insistido bastante en ello, además de que para mí no pasó desapercibido como Ed y Alphonse trataban de pasar el mayor tiempo juntos antes de que este último volviera a Xing con Mei, y nosotros nos fuéramos a Rush Valley, donde viviríamos por un tiempo.

De cualquier manera, apenas se anunció nuestro regreso a Amestris y pudimos comunicárselo a Alphonse, este había abandonado Xing casi de inmediato sin fecha de retorno, y desde que se dio el tan esperado reencuentro entre los hermanos Elric, me era difícil imaginar que esa interacción ya no sería algo de todos los días, sino ocasional.

Y aunque a mí se me siguiera encogiendo el corazón solo de pensarlo, había notado que tanto Ed como Al habían estado manejándolo bien, casi como si esos 5 años separados tan cruelmente los hubiesen preparado psicológicamente a estar lejos del otro, pero no ausentes.

Por supuesto que la versión real y sin censura de los hechos llegó solo a oídos de un par de personas, solo los más allegados, ya que fue sencillo encubrir mi desaparición que duró poco más de una semana, a diferencia de la Ed, la cual seguía sujeta a investigación, una que, por parte de Mustang, trataría de la forma más discreta posible, aunque claro, la primera persona en saber todo con lujo de detalles definitivamente fue Alphonse, y no fue para menos.

Razón por la cual, creo que él y Ed se habían vuelto incluso más cercanos, si es que eso era posible.

-La enana de Mei es la supersticiosa, he dormido contigo durante un mes y nada ha pasado, dudo que lo haga en nuestra última noche de solteros, pero no quise contrariar a la pequeña novia de mi hermano – Dijo Ed mientras se alejaba sus labios de mi cuello y nuestros ojos se encontraban – Además, prometo que solo vine a darte algo.

Sentí una inmensa curiosidad sobre eso – ¿Ah si? ¿De qué se trata?

Ed terminó por sentarse sobre la cama y metió su mano en el bolsillo del pijama, hasta encontrar lo que estaba rebuscando, y justo ahí me extendió aquellos aretes de plata que seguían tan brillantes como el primer día.

Juro que sentí ganas de llorar lágrimas de felicidad – Ed, no puedo creer que los conserves.

- ¿Recuerdas que te mencioné en la Tierra que siempre los llevaba conmigo porque los sentía como un amuleto de la buena suerte? – Asentí con la cabeza mientras pasaba la yema de mis dedos sobre los accesorios – Iba a regresártelos esa noche, pero no los encontraba, pero me aseguré de traerlos conmigo, y creo que ya me han dado toda la suerte que le pueden dar a una persona, es hora de que vuelvan a donde pertenecen.

Aquellas palabras me conmovieron mucho, incluso no creía recordar algún momento que me sintiera tan sensible como en este momento, de cualquier manera, Ed procedió a ponerme los aretes, y decidí ayudarlo mientras retiraba los que usé durante un tiempo solo para rellenar el espacio, mientras él se encargaba de poner los otros.

Admito que fue divertido y lo sentí como un momento muy íntimo entre ambos, tanto como lo fue el instante en que decidí dárselos siendo solo una adolescente y sin siquiera imaginarme de la forma en que estos terminarían conectándonos y manteniendo entre nosotros una promesa silenciosa de devolverlos a su sitio una vez que todo terminara.

Y vaya que lo hicieron.

Ed finalizó su tarea y pasó un mechón de cabello por detrás de mi oreja mientras me sonreía y aquello me hizo sentir ligeramente nerviosa, por lo que decidí romper el silencio entre ambos – ¿Acaso te burlas de mí?

-Para nada – Respondió sin borrar la sonrisa de su rostro – Es solo que me diste tus aretes hace tanto tiempo que me parece gracioso que en ese momento solo éramos amigos, y mañana te convertirás en mi esposa… Se siente bastante irreal.

Sabía que sus palabras no eran solo por el hecho de todo el tiempo que había transcurrido, sino por todo lo que tuvimos que vivir para llegar hasta aquí, y es que incluso yo a veces pensaba que este no era más que otros de mis sueños salvajes e improbables, pero debíamos darnos un poco de crédito por haber llegado hasta aquí a pesar de todo.

-Ya no estamos dentro de un sueño, Ed – Respondí mientras tomaba su rostro entre mis manos, viendo cómo se sonrojaba notoriamente – Sufrimos y perdimos mucho, pero aparentemente también nos ganamos una segunda oportunidad, y eso es completamente real.

Sentía que este era un buen momento para decirle aquello que todavía no me había atrevido, sin embargo, creo que ni yo misma había terminado por aceptarlo y esas palabras simplemente no me salían tan fácilmente.

Terminé por besar sus labios suavemente mientras lo abrazaba por el cuello, era un roce pausado, pero intenso, y podía sentir mi corazón palpitar con fuerza, y me pregunté si alguna vez ese efecto pasaría… y esperaba de corazón que no lo hiciera, que ese fuese sencillamente el efecto que Edward Elric causaría en mi en lo que me quedaba de vida.

Así sería nuestra vida de ahora en adelante.

-Fin del flashback-

Terminé de cepillarme los dientes y enjuagué mi boca mientras veía mis notorias ojeras en parte por no haber dormido lo suficiente anoche y también me veía un poco pálida considerando que acababa de vomitar lo poco que estaba en mi estómago, aunque si trataba de evitar ciertos olores y no comer demasiado durante la boca, creo que podría sobrellevarlo y esperar hasta después de la noche de bodas para hablar con Ed.

Aunque, a decir verdad, me causaba un poco de temor su reacción.

- ¿Winry? – Escuché la voz de la abuela desde el otro lado de la puerta del baño.

Me apresuré girarme y abrir la puerta para encontrarla ahí parada, y juro que traté de actuar tan naturalmente como pude – ¿Qué sucede, abuela?

Ella me miró con sus diminutos ojos a través de sus anteojos mientras entraba por cuenta propia al baño y cerraba la puerta detrás de ella, casi como si aquello fuese un salón de té.

La abuela me miró por unos segundos antes de hablar – ¿Estás bien?

-Claro – Respondí sintiendo mi voz temblorosa – Solo un poco nerviosa por lo rápido que ha sido todo, pero ya sabes, estoy emocionada.

-Si eso lo sé, tu y Edward nunca se habían visto de mejor humor – Dijo ella tranquilamente haciéndome sonrojar – De cualquier manera ¿ya le contaste?

Su pregunta me tomó totalmente desprevenida y sentí como mi cuerpo se tensaba, y mi tono de voz más agudo de lo normal no ayudó en mi causa – ¿Contarle qué?

Creo que la abuela incluso quiso hacer burla de mi por lo ridícula y obvia de la situación, sin embargo, se mantuvo imperturbable y totalmente tranquila mientras me miraba con una sonrisa – Winry puedes engañar a todas las mujeres que están en tu habitación en este momento, pero no a mí… Reconozco a una mujer embarazada cuando la veo, pero, sobre todo, conozco bien a mi nieta.

Y ahí estaban precisamente las palabras que incluso me había costado admitir en voz alta para mí misma, y más aún para quien su vida también cambiaria: Ed y yo seriamos padres.

Suspiré pesadamente mientras me acercaba al retrete y me sentaba sobre la tapa, poniendo una de mis manos sobre mi vientre y sintiendo la mano de la abuela sobre mi hombro – ¿De cuánto estás?

Esta situación era la prueba viviente de que cuando le dije a Ed que estábamos en un buen momento del mes, definitivamente no lo estábamos.

-Estoy en la semana 6, pero apenas lo descubrí hace un par de días cuando me di cuenta de que no tenía el periodo y que estaba vomitando mucho – Respondí mientras sentía mis ojos humedecerse – Lamento no haber acudido a ti para que me examinaras, pero estaba algo abrumada y no quería alertarlos si era una falsa alarma.

-Oh, Winry, no tienes que disculparte – Dijo ella mientras acariciaba mi hombro – Han sido semanas bastante agitadas desde tu desaparición, y luego de que ustedes me contaron, que me digas esto el día de tu boda con Edward no podría hacerme más feliz… pero ¿tú lo estás?

Por supuesto que no podríamos evadir la verdad de la abuela, y ella era de las pocas personas que conocía lo que realmente había sucedido con todos los detalles, por lo que sus palabras me llegaban tan intensamente y solo me hacían sentirme mucho más abrumada… Ed y yo habíamos tenido otra oportunidad y de repente toda la vida que alguna vez solo fue un sueño, de repente empezaba a caer frente a nosotros.

¿Debería tener miedo de eso? No lo creo.

-Lo estoy, abuela – Respondí sonriendo mientras las lágrimas caían por mis mejillas y ella se acercaba para abrazarme – Y creo que Ed también lo estará.

-De seguro que si – Dijo ella poniendo distancia entre nosotras mientras me sonreía – Eso en el caso de que sobreviva a esta boda, acabo de verlo por la ventana y estoy segura de que le abrirá un hueco muy profundo al jardín mientras camina de un lado a otro en lo que apareces.

Ese comentario me hizo reír con fuerza solo de imaginarlo, porque definitivamente ese era el estilo de Ed.

oOo

De nuevo, me vi a mí misma frente al espejo enfundada en un precioso vestido blanco que la abuela me había ayudado a ajustar para que fuese de mi medida, sintiéndome casi irreconocible al verme tan peinada gracias al precioso moño con trenzas que Mei había logrado culminar, y, además, el maquillaje que Rose me había ayudado a hacer. Una corona de flores adornaba mi cabello y también un velo que me llegaba hasta los pies, y podría decir que me sentía un poco como la chica que vi en el espejo de mis sueños, el cual no se alejaba demasiado de la realidad, pero todo era tan real que finalmente podía respirar con tranquilidad al saber que no me despertaría.

Me sentía con el corazón desbocado y con la garganta ardiendo, pero estaba segura de que todo era parte del cumulo de emociones que estaba experimentando. Vagamente me pregunté si me habría sentido de esta forma de haberme casado con Oliver, sin embargo, descarté de inmediato esa posibilidad porque finalmente esa historia estaba terminada y lo importante era el aquí y el ahora.

Hoy finalmente entregaría mi vida para compartirla con Ed para siempre.

-Te ves hermosa, Winry – Escuché una voz detrás de mi desde el marco de la puerta que había quedado ligeramente abierta.

Al girarme, vi como Alphonse me sonreía tan cálidamente como siempre y de repente verlo ahí de pie, listo para llevarme al altar tal y como se lo había pedido, me hizo caer en cuenta de que el momento finalmente había llegado y no pude ignorar la sacudida que recibí de parte de mi estómago.

Oh, ahora no, bebé.

-Gracias, Al – Dije a duras penas tratando de evitar a toda costa volver a vomitar – Sé que debería estar lista y que todos me están esperando, pero creo que necesito solo unos segundos.

Él asintió con la cabeza y mantuvo su actitud positiva – Winry hoy eres la novia, todos debemos esperar por ti y nadie podrá reprochártelo… Mucho menos el impaciente de mi hermano.

-Oh, Dioses – Contesté mientras me sentaba al borde de mi cama, justo al lado del ramo de flores que Paninya me había entregado para llevar en la ceremonia y miré hacia mis pies – ¿Cómo está Ed?

-Nunca ha estado tan insoportable y ansioso al pensar que no vas a aparecer, pero sé que también está más feliz que nunca – Respondió Alphonse tratando de darme ánimos – Esto es tan surreal, pero no me malentiendas, estoy tan feliz por ustedes, y de tenerlos de vuelta a ambos.

Levanté la vista del suelo y me di cuenta como Alphonse sonreía incluso más mientras volvía a hablar – Digo, por 5 años no supimos nada de Ed, ni siquiera teníamos la certeza de que estuviera vivo, y de repente tú también desapareces… Creo que nunca la había pasado peor, ni siquiera siendo una armadura, considerando que incluso ahí los tenía a ustedes. Sentí temor de que eso haya acabado, pero de repente ambos están de aquí de nuevo y eso me llena el alma como no tienes idea, Winry.

Vi como Alphonse entraba finalmente a la habitación y se agachaba para quedar a la altura de mi cama, sus ojos estaban llorosos, pero nunca abandonó su sonrisa – No importa de qué manera fue, pero salvaste a mi hermano y lo regresaste a casa. Gracias, Winry, ni siquiera sé si esas palabras son suficientes, pero me devolviste una gran parte de mi vida, y eso es suficiente para sentirme honrado de llevarte hoy al altar y ver como ustedes dos finalmente son felices juntos.

Hice un esfuerzo sobrehumano por no llorar, ya que no deseaba arruinar el maquillaje que hizo Rose, sin embargo, estaba sensible por el embarazo, e incluso in sin eso creo que estas palabras hubiesen tenido el mismo efecto sobre mí.

No solo yo había salvado a Ed, esto había sido recíproco, y desde el momento en que me tendió su mano para salir de la fuente nunca más volvió a soltarla.

Alphonse se acercó y besó frente para luego ponerse de pie y extenderme su brazo – Cuando estés lista.

Ni siquiera tuve que meditar más la situación, por lo que totalmente decidida y conmovida por Alphonse, me puse pie tomando el ramo con una mano y el brazo de Alphonse. Él empezó a encaminar fuera de la que había sido mi habitación toda la vida, y no pude evitar tener una sensación de nostalgia y de estar dejando atrás una etapa de mi vida, incluso si hacia un tiempo que ya no vivía propiamente en esa casa.

Tal y como lo soñé una vez, recorrimos los pasillos y bajamos las escaleras con cuidado hasta vernos frente a la puerta de la entrada, donde al encontrarnos con Elicia, luciendo un hermoso vestido blanco y dos coletas recogidas en dos lazos, halagaba mi vestido y yo le devolvía el gesto mientras ella pasaba al frente con su canasta de flores.

La música empezó a sonar y sentí mi corazón acelerarse, especialmente cuando la puerta de abrió y una potente luz casi me cegó, sintiéndome levemente asustada al recordar esa misma luz de lo que sea que me llevó a la Tierra, sin embargo, esta vez eso no era parte de mi realidad, ya que frente a mí se hicieron las caras de nuestros familiares y amigos, pero especialmente la de él.

Finalmente, la imagen de Ed esperándome frente al altar fue una realidad.

Las personas a mi alrededor desaparecieron por una fracción de segundo y caminaba por pura inercia al estar del brazo con Alphonse, pero en realidad me sentía como caminando entre nubes a medida que la distancia entre nosotros se hacía menor. Ed lucía más guapo que nunca, con el cabello peinado hacía atrás como había prometido y usando un traje que solo me recordaba de nuevo una y otra vez el contexto en el que estábamos, y me di cuenta como sus ojos brillaban más que nunca y me sonreía de una forma que nunca había visto, casi como si tampoco se lo pudiera creer.

Y en ese momento, recordé la diminuta prueba de vida que crecía dentro de mi vientre y aunque hacía un rato me sintiera temerosa de su reacción, ver esa sonrisa me hizo confiar en que esto no sería una sorpresa desagradable.

Una vez frente al altar, Alphonse soltó mi brazo y nos sonrió a ambos para volver a su lugar. Tuve el presentimiento de que Ed al verme quiso robarme un beso, sin embargo, se contuvo y en su lugar, tomó mi mano con tanta seguridad que me transmitió una indescriptible sensación de que nunca la soltaría.

Y era eso lo que deseaba experimentar hoy y lo que me quedaba de vida con él.

FIN

N/A: ¡Hola a todos por aquí! Por poco no me da tiempo de pasar, pero lo logré :D

Les traigo el capítulo que le da cierre a esta historia que ha sido todo un viaje para mí, y pues como les comenté en el capítulo pasado, iba a ser algo que se les iba a hacer familiar, y es que la misma Winry ya había soñado con algo parecido cuando estuvo en la Tierra y pues se hizo realidad… con unas pocas variantes :D

Soy fan de los finales felices y pues ya creo que este par había sufrido mucho y era justo que no esperaran tanto para casarse, además de que tenemos a alguien en camino, cosa que también podríamos decir que viene directamente de estos sueños que ambos compartieron en algún momento. Y también me parecía justo que los aretes volvieran a su lugar original, aunque ya dedique un one-shot dedicado a esto en el canon, creo que acá también merecían tener ese cierre por lo simbólicos que resultan ser para el EdWin.

Espero de corazon que este final y en general la historia haya sido del agrado de todos los que han estado acompañándome en el camino. Como les dije, hubo ciertos altibajos en mi vida durante la publicación de este fanfic y me resulta difícil leer ciertas partes, pero también estuvieron los comentarios, las vistas, los votos y eso hizo una buena diferencia. Nunca voy a tener las palabras para agradecer a todos los que dedicaron un poco de su tiempo para leerle y hacerme saber que les estaba gustando.

Como es tradición en mis historias, este ultimo capitulo se lo dedico a quienes dejaron al menos un comentario:

Golden Flame 611

WinterElric

Criskylorena

Ashley123XD

Yirmawu

Yukijoteon645

Todos los Guest

De nuevo, mil gracias a cada una de las personas que se unió a esta historia y espero que haya sido un buen escape para algunos durante su publicación y que la hayan disfrutado.

Recuerden que ya estoy publicando mi nueva historia EdWin llamada "Burning Pile" por si desean pasarse a leer.

Espero que nos podamos seguir leyendo pronto.

Un abrazo a todos.

ACLARATORIA: Esta historia es de mi autoría, no existen colaboraciones con nadie y en el caso de que las hubiese se le darían sus respectivos créditos. Esta historia solo es publicada a la fecha en las plataformas FanFiction, Wattpad y AO3; si está en alguna otra es porque no está autorizada por mi persona y se considera plagio. No se permite la copia y/o adaptación de esta historia.