FINAL ALTERNATIVO: DECISIÓN DEFINITIVA

Después de ver a Hinata saltar sobre Neji, Sasuke sintió algo muy extraño, no sabía si eran celos, pero no le gustó verlos juntos. Por otro lado, ese beso que le dio Naruto le supo a nostalgia de lo perdido, pero no le gustaría recuperar esos sentimientos ya superados hacia el rubio. Siempre imaginó que, si Naruto lo abandonara o no lo viera más, moriría, pero en este tiempo apenas habían cruzado palabras, y las que intercambiaron siempre terminaban en regaños o insultos por su parte. Cada día estaba más insoportable. Uchiha sintió que se había levantado un muro entre los dos que no sabía si podría romperse algún día, ya no era el mismo con él y cada día se portaba más desagradable.

La verdad sentía que algo había cambiado en él. Cada día estaba más lejos de recordar que fue lo que vio en él; era tierno, perseverante y siempre había estado con él, pero desde que se prometió con Hinata y le confesó sus sentimientos lo había tratado como su propiedad y a la vez como si no valiera para ser algo más que un amigo. Sasuke sabía que no podría volver a enamorarse de él, era un gran chico, pero ya no le producía esa sensación de nerviosismo y anhelo que comenzaba a sentir con Neji. Después de la fiesta, Hyuga se había ofrecido a llevarlo a su casa, lo vio tan apenado que a Sasuke le dio una gran curiosidad de saber por qué estaba así, y de sólo recordarlo sintió que un calorcito se instalaba en él.

Ya eran pasadas a las dos de la mañana y por las solitarias calles de Konoha se veía a una pareja caminar tan pegado uno del otro, que quien los viera por primera vez, jurarían que son un par de tórtolos intentando caminar lo más lento posible para seguir sintiendo el calor de su amante.

Sasuke —llamó Neji sonrojado como nunca y sintiendo que le sudaban las manos por los nervios—. No quiero que pienses mal de mí, yo sólo estaba bailando, no quería provocar de esa manera a mi prima.

Lo sé, Neji —tranquilizó el azabache—. Aunque de verdad me sorprendió mucho la actitud de Hinata, jamás pensé que podría perder la compostura —comentó deteniéndose para luego acercarse más a Neji—. Neji me gustaría que mañana fuéramos a entrenar al medio día, si es que quieres.

Tú sabes que me encanta estar contigo —respondió Neji aferrándose más a la cintura del azabache acariciando delicadamente su mejilla, sintiendo la suavidad y calidez de su piel.

El camino continuo más relajado, conversaron de todo lo pasado esa noche en la fiesta y Neji aún estaba enojado por el descaro de Naruto. No entendía como luego de que rechazó a Sasuke y le rompió el corazón fuera capaz de jugar así, ya que él veía aquel beso como una marca de posesión del cual no tendría por qué. Sasuke no era nada de él, aparte de buenos amigos y no dejaría que jugara con el azabache. Ahora lo tenía a él y pensaba conquistar y sanar el corazón de Sasuke.

Aún recordaba cómo era la mirada de Sasuke después de confesarle a Naruto sus sentimientos y como este en vez de tratar de no dañarlo, lo exponía a que viera como él besaba y acariciaba a otra persona. Apagando día tras día y hundiendo a Sasuke en la soledad y rechazo, aprovechándose del amor que le profesaba el menor de los Uchiha.

Ahora que lo pensaba, desde hace un tiempo que no podía dejar de ver a Sasuke. Tenía muy viva la imagen de cuando lo vio declarándose a Naruto y como este le destrozó el corazón sin contemplación. Si no supiera que Sasuke jamás aceptaría un consuelo de su parte en ese tiempo, él sabía que lo hubiera intentado, pero ese día también se enteró que la mujer que quería ya no estaba a su alcance.

¿Qué pasa? Te has quedado en otro planeta —percatándose que desde hace un rato Neji estaba, mentalmente, muy lejos de él.

No pasa nada, solo que estaba pensando que desde antes que pasara lo de la misión ya pensaba en ti —tomando delicadamente la cara de Sasuke y besando tiernamente los labios del menor, viendo el sonrojo en las mejillas de Sasuke sintiendo una calidez en su corazón. Reafirmando las ganas de enamorar al azabache y que nunca más sus ojos se nublaran por la tristeza. Quería ver esos hermosos pozos negros como una noche sin estrellas nublados, pero de deseo por él.

Al día siguiente Neji pasó a buscar al azabache, Sasuke lo invitó a tomar el desayuno con él, para luego ir a entrenar. Estaban conversando tranquilamente cuando golpearon la puerta, al ver la hora se sorprendieron al notar que ya eran pasada las dos de la tarde. Al abrir se llevaron la sorpresa de sus vidas. ¿Quién no se sorprendería? Si vieron a Hinata y Naruto con cara de furia total mirándolos acusadoramente.

—Neji ¿No tienes casa? —preguntó Naruto mirándolo con cara de psicópata—. ¿Por qué siempre que quiero conversar con Sasuke estás tú con él? Búscate una vida —enojado y con ganas de destrozar al maldito ciego.

—El burro hablando de orejas, si no mal recuerdo eras tú el que no dejaba ir ni al baño al pobre de Sasuke —respondió Neji tomando al azabache de la cintura acercándolo más a su cuerpo, ocasionando que Naruto tomara a Sasuke del brazo y tirara de él hasta aferrarlo a su cuerpo desapareciendo en una nube.

Desorientado y enojado Sasuke se percató que el Dobe lo llevó al lago donde se bañó con Neji después de un arduo entrenamiento, aun recordando cada centímetro y calidez del cuerpo de Neji sobre el suyo. Causando un gran sonrojo y estremecimiento en Sasuke.

—¿Quién te crees para tratar así a Neji y sacarme a rastra de mi casa? —preguntó Uchiha rojo de furia al ver que era tratado igual que un niño pequeño que tiene que ser protegido y a quien tendrían que enseñarle los peligros de la vida, como si no supiera lo bueno ni lo malo.

—¿Qué te pasa a ti? —preguntó Naruto mirándolo furioso pensando que el azabache había pasado toda la noche con el ciego ese—. ¿Qué clase de amor decías sentir por mí sí a la primera te metes con el tipo ese? ¿Tan bueno es en la cama que siendo las dos de la tarde recién están tomando desayuno? —recordando que de la puerta podía ver las tazas en el comedor y las tostadas siendo que a esa hora ya tendría que estar almorzando.

El rubio no vio venir el golpe que le lanzó Sasuke directo al estómago.

—¿Quién te crees para decir eso? En primer lugar, a ti no tiene por qué importarte con quien salgo o no, nosotros no somos nada, sólo buenos amigos así que no te confundas —le recordó el moreno—. Segundo, tú fuiste el que me recordabas una y otra vez que eras muy feliz con Hinata y que yo jamás podría llegar a tu corazón de esa forma. Tercero, ya no siento nada por ti y no creo que nuestro próximo Hokage tenga que dar una mala imagen siéndole infiel a su novia. Así que espero que el beso de la fiesta haya ocurrido por tu estado de ebriedad y no porque hubieras estado caliente por probar cosas nuevas, porque jamás tendrás mi culo. ¿Entendiste?

Sin soportarlo más Naruto se abalanzó sobre Sasuke y lo besó a modo de castigo al escucharlo hablar de otro hombre en su presencia.

—Lo siento —dijo el de ojos cielo mientras ayudaba al azabache a ponerse de pie.

—No quiero que me beses más, yo sólo puedo darte mi amistad, el amor que sentí por ti ya no está, gracias a Neji tú has desaparecido de a poco de mi corazón y él se ha metido mucho más profundo. Siento que lo que sentí por ti fue un amor de niño y por él un amor de adulto.

—Pero… yo te amo Sasuke —sintiendo como su corazón se rompía con cada palabra del azabache, imaginando lo que sufrió Sasuke por cada vez que le contaba lo linda y tierna que era su novia y cuanto amaba a su mujer, sabiendo lo que sentía Sasuke por él.

—Discúlpame, Naruto, pero yo ya no te amo, aparte tú tienes a Hinata no lo arruines con ella por este capricho, no puedo creerte que me ames después de que viste mi sufrimiento y aun así insistías en que me llevara bien con tu pareja. Viendo que en el proceso me moría al ver que los besos que anhelaba se los dabas a ella, mientras a mí me tocaba el rechazo. Jamás pensaste en que sentía yo. Neji llegó para rescatar lo último que quedaba de mi corazón y con amor y paciencia ha ido restaurándolo y aunque aún hay grietas, él cada día me sana más. Por favor, ahora soy yo quien te pido respeto hacia él. Jamás te pediré que sean buenos amigos ni tampoco demostraré mi amor por él frente a ti. Te tengo mucho cariño y tal vez en un futuro podamos compartir y ser amigos, pero primero tenemos que sanarnos —dijo el Uchiha acercándose al rubio, besando suavemente su mejilla acariciando su rostro con un cariño tan puro que sin darse cuenta derramó un par de lágrimas por lo que pudo ser, si el rubio se la hubiera jugado por él, cuando tenía que hacerlo.

Ya sin nada más que decir, Sasuke abandonó el lugar dejando a un Naruto aun en shock por todo lo dicho por el azabache. Uzumaki sintió la aguja de la melancolía instalarse en su pecho con aquel enervante veneno de arrepentimiento, por demorarse tanto en decir lo que debía, dejando que él "te amo" que le dedicó a Sasuke se disolviera en el viento con un adiós.

Mientras en otro lugar los Hyuga hablaban entre ellos.

—¿Qué quieres conversar conmigo, Hinata? —preguntó Neji viendo el nerviosismo de su prima, pensando que todo se debe a lo sucedido en la fiesta.

—Ne… Neji tengo que decirte que estoy enamorada de ti –tartamudeó intentando por todos los medios controlar las emociones que la envolvían.

—Hinata… estás confundida —afirmó el castaño—. En primer lugar, desde que recuerdo siempre has estado tras Naruto y me parece extraño de la noche a la mañana me digas que me quieres. Espero esta confusión no sea por lo de anoche, porque un par de tragos pueden confundir mucho a las personas así que, por favor no hables tan a la ligera de tus sentimientos… no puedo creer que hayan cambiado –dijo intentando hacer comprender a su prima que no podía confiar en lo que decía sentir por él.

—No digas que no sé diferenciar el amor de una borrachera, terminé con Naruto porque me di cuenta de que al hombre al que amo ere tú y no él. Naruto es un gran hombre, pero ahora comprendo que lo que sentí era una obsesión de una niña, te amo y pienso luchar por lo que quiero y ese eres tú —dijo acercándose más a Neji intentando capturar sus labios en un beso, sintiendo otra vez que su primo no respondía el beso.

—Lo siento, pero yo no puedo corresponder tu amor, estoy enamorado de Sasuke y pienso convertirlo en mi esposo —respondió alejando suavemente el cuerpo de Hinata del suyo.

—Por favor, Neji nii-san yo te amo y sé que tu sientes lo mismo por mí, si no hubiera sido por esa bruja entrometida aun me amarías —reclamó enojada al recordar a aquella mujer.

—Y si no fuera por ella tú aun estarías con Naruto y seguirías ignorándome y en algo te equivocas —dijo mirándola directamente a los ojos—. Hace mucho que Sasuke empezó a meterse en mis pensamientos, siempre pensé que sólo era porque sabía lo que él sentía, ya que yo me sentía igual, pero cada día empezaba a verlo más y a sentir un calor agradable cada vez que lo tenía cerca. Esa noche cuando decidí ir a ver qué pasaba, ten por seguro que, aunque no me hubieras dicho que fuera hubiera ido igual, pero no para proteger a Naruto, sino porque estaba preocupado por Sasuke. Y aunque esa mujer pervertida me sacó los sentimientos que sentía por ti, no fue así con los sentimientos que empezaban a florecer por Sasuke, sólo empezaron a ser más visibles.

—¡No! Tú no puedes dejar de quererme, yo dejé a Naruto por ti, no puedes hacerme esto yo te amo —suplicó sufriendo un ataque de histeria al ver que lo había perdido.

—Lo siento, Hinata, pero yo no te amo, ya tengo a quien amar. Siento que te des cuenta tan tarde de tus verdaderos sentimientos, pero tú jamás pudiste ver mis sentimientos, en cambio Sasuke conociéndome menos y con sólo un par de conversaciones, pudo ver el dolor que guardaba mi corazón.

—Sasuke, Sasuke, Sasuke deja de nombrarlo —pidió Hinata—. Deja de nombrarlo, ¿no ves que cada vez que lo nombras siento que mi corazón se rompe más? —dijo tapándose los oídos para dejar de escuchar su nombre.

—Lo que tú sientes ahora es lo mismo que yo sentí durante años, lo siento, pero tengo que encontrarlo y decirle lo que siento, no puedo dejar que Naruto lo confunda ni le haga daño —dijo Neji y desapareció dejando a una destruida mujer, recriminándose una y otra vez lo que perdió por su estupidez.

Neji intentaba encontrar el chakra de Sasuke, desesperado por lo que le diría el rubio, al saber que ya no era un hombre comprometido. Tenía la esperanza de que Sasuke sintiera algo por él, ya que últimamente se veía muy tímido y siempre se sonrojaba por pequeñas caricias o comentarios que él hacía y más de una vez sintió el corazón de Sasuke latir más fuerte con su cercanía.

Él conocía muy bien esas reacciones, porque eran las mismas que él sentía al estar con el azabache y esperaba con toda el alma que él también ya no sintiera nada por ese amor del pasado. Ya se estaba impacientando, cuando decidió detenerse un poco y serenarse para sentir la presencia del menor. Estaba tan concentrado que sabía que detrás de él, se encontraba el hombre al que tanto amaba, al sentir un calor agradable en su espalda fue lo más maravilloso que le podía pasar, esos brazos enredándose en su cintura fue como ir al paraíso.

—Quédate así un poco, Neji necesito decirte algo muy importante pero no quiero que me veas —aferrándose a la espalda del mayor, sintiendo esa espalda tan firme y a la vez tan cálida—. Neji… sé qué hace un tiempo te dije que jamás podría olvidar a Naruto, pero desde que estoy cerca de ti no sé… empezaste a meterte en mi corazón reconstruyéndolo pedazo a pedazo y te has instalado allí. Sé que es raro, pero te amo y no sé qué sientes tú, sé que amas a Hinata, pero no puedo seguir ignorando lo que siento, si después de esto no quieres… —no alcanzó a seguir. Neji se giró rápidamente sellando los labios del azabache con los propios, convirtiendo la protesta del menor en un exquisito gemido de placer.

—Te amo, Sasuke y desde hace mucho que Hinata no ocupa mi corazón ni mi mente esos lugares sólo te corresponden a ti. Quiero que seas mi novio, que vivamos juntos y en un futuro muy próximo. No pienso esperar un mes para que seas mi esposo, si tú también lo quieres y si no estás seguro pienso enloquecerte de amor, que te despiertes y acuestes pensando en mí hasta lograr poner un anillo en tu dedo dejándole claro a todos que Sasuke Uchiha es mío como yo soy de él —dijo sonriéndole tiernamente al azabache, al ver la cara de sorpresa del menor, aprovechó para acariciar suavemente la mejilla tan suave y cálida del menor.

—Sí, Neji quiero ser tu novio, pareja y esposo, pero ¿cómo vamos a ser tantas cosas en un mes? —preguntó pensando en cómo reaccionarían sus amigos al enterarse que de un día para otro pasaron de amigos a novios y de eso a esposos—. Va a ser un trauma para Sakura, y Lee te va a querer matar por ganarle. Recuerda que pensaba pedirle matrimonio a Sakura y ser los primeros en casarse de nuestra generación.

—Al diablo con ellos, yo quiero que seas mi esposo Sasuke y si es posible mañana mismo. ¿Tú crees que Tsunade nos dé una licencia especial para la próxima semana? —interrogó dejando sorprendido al azabache por lo impaciente de su pareja jamás pensó que conocería esa faceta del mayor, bueno… jamás pensó tampoco que se enamorarían tan apasionadamente.

—Tu déjamelo a mí, sé cómo convencerla —dijo al recordar las botellas de sake que su padre tenía guardadas antes de que pasara la masacre.

En la lejanía se podía observar a Kimiko sosteniendo entre sus manos la rosa totalmente marchita y muerta. Esos pálidos pétalos que le quedaban se habían desprendido, para ser llevados por el viento en una danza directa, pero suave hacia el olvido.

FIN