Aquí Saint Ninja 11 reportándose.

De nuevo para el cumpleaños de Honoka, haré un pequeño OS en el que saldrá con la persona que consideramos su pareja desde que salió Kamen Rider Pegasus: Kawakita Keiji.

No diré mucho menos, solo disfruten de este pequeño escrito, parte de la Corriente Cyanad.

Sin más, comencemos…

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Una lluvia inesperada golpeó la zona de Akihabara, haciendo que todos los puestos se llenaran por el agua, igual los estudiantes salían rápido de sus colegios.

En un caso, había una moto la cual llegó a un hotel y estacionaron para luego registrarse por unas horas en lo que la lluvia pasara.

Llegando al cuarto, ambos jóvenes fueron a secarse por lo que sus ropas fueron tiradas de su cuerpo al suelo, así mismo, la pondrían frente al ventilador que tenían.

- Me pregunto cuánto tardará en pasar esta lluvia – la chica de cabello jengibre y ojos azules decía completamente desnuda al igual que su acompañante.

- No creo que se vaya por el momento, así que solo tenemos que esperar – el chico era de cabello azul y ojos verdes y solo se sentó en la cama, su amada peli jengibre se unió a él sentándose en sus piernas.

Los dos, Honoka y Keiji, se quedaron ahí sin decir nada, pero decidieron ver algo de televisión en lo que sus ropas se secaban.

La suerte de ambos fue que Keiji siempre iba a recoger a Honoka en su moto, así que tuvieron suerte de no ser bañados por el agua, así que estaban los dos solos en el hotel, incluso avisaron a sus familias para que no se preocuparan, aunque en sí, no dijeron que estaban desnudos ni nada.

- No hay nada bueno en el televisor – Honoka exclamó acostándose en la cama.

- Lo siento, pero es que pensé que habría algo bueno – el peli azul decía mientras continuaba mirando la caja de canales.

- Oh, es que Oshi no ko no lo pasarán hasta dentro de unas dos horas – la oji azul fue a donde estaba su pareja y se hincó frente a él mirando el miembro de su novio.

- Honoka.

- Keiji-kun – la chica le dio unos cuantos besos a la punta del pene para luego meterlo en su boca para darle la felación que el chico disfrutaría.

El peli azul acariciaba la cabeza de su novia mientras que esta seguía con su trabajo, así que sabiendo que le estaba gustando mucho. Keiji sabía que eso le encantaba, así mismo, la técnica que aplicaba Honoka solo hacía que se corriera más rápido.

Y así fue como el oji verde sintió como la presión en su pene estaba acumulándose por lo que apretó un poco la cabeza de Honoka y finalmente se corrió en la boca de su amada.

El semen inundó la boca de Honoka y tragó lo que pudo hasta que estaban calmados, pero luego de eso, decidieron ir al baño a darse una ducha caliente.

Una vez en la tina, Keiji estaba sentada en el lugar mientras que su novia estaba sentada en sus piernas. Los dos estaban disfrutando del agua caliente, al mismo tiempo, Keiji jugaba un poco con los pechos de su pareja.

- ¿Te crecieron un poco?

- Sí, un poco – la chica sonrió mientras dejaba que su amante jugara con sus pechos – ahora llevo talla 79.

- Solo crecieron un poco.

- Pero te gustan ¿no?

- Sí, las amo.

Ambos continuaron un poco en el baño, solo que con el hecho que Honoka se levantó un poco para meter el pene de Keiji en su interior.

No hubo movimiento ni nada, solo se relajaron con todo hasta que minutos después, los dos salieron del baño. Aunque había batas para que se pusieran, decidieron no hacerlo y solo se metieron a la cama a calentarse.

La lluvia seguía afuera, así que el frio se sentía en la ciudad, aunque la habitación de suerte tenía un pequeño aire acondicionado que servía como calentador y el aire caliente los relajó bastante.

- Si pudiera vivir aquí, lo haría.

- No podrías Honoka, saldría mucho dinero.

- Keiji-kun, cuando nos casemos, ¿podremos vivir en un lugar así? – el peli azul se quedó pensando un rato.

- Puede que sí, todavía falta un tiempo para que nos casemos, pero sí, podríamos permitirnos algo así si trabajamos duro.

- Sí, lo haremos – Honoka se acercó a su novio besándolo a lo que las cosas parecían querer subir de tono ya que la peli jengibre se frotaba contra el chico.

Las manos de Keiji fueron hacia el trasero de la peli jengibre acariciándolo y también hacia que se pegara a su entrepierna la cual se puso erecta.

La oji azul se puso encima de su pareja y metió su falo en su interior, la chica soltó un gemido suave a lo que sin más, Honoka comenzó a saltar haciendo rechinar la cama.

El sonido de la lluvia evitaba que los gemidos de la peli jengibre se oyeran al igual que el rechinido de la cama, así mismo, Keiji disfrutaba de todo el espectáculo.

No importaba cuando veces Honoka y él tuvieran sexo, ver el cuerpo desnudo de la peli jengibre era como ver a una diosa que estaba con él. Sus pechos rebotando con cada cabalgada, su cara de excitación por tener su pene dentro y los gemidos que soltaba que eran como música para sus oídos.

El peli azul sonrió por estar en esa situación, no obstante, sintió la presión de las paredes vaginales de Honoka envolver su pene y apretarlo.

- M-Me voy a correr Honoka.

- ¡Vamos papi! ¡D-Dámelo todo! Ah… ah… ¡quiero lechita!

Keiji sonrió de lado y obedeció el deseo de Honoka por lo que acabó soltando su esencia dentro del útero de su amada quien gritó un poco.

- Que rico – susurró la chica. Segundos después, Honoka cayó sobre el pecho de Keiji quien la abrazó acariciando su cabello, esperando a que las cosas se calmaran entre ellos.

El cansancio acabó invadiéndolos por lo que se durmieron un buen rato, justo antes de que las horas que pagaron, se acabaran.

Por suerte para ambos, la lluvia cesó por lo que pudieron irse a casa. Honoka iba en el asiento trasero de la moto de Keiji y llegaron a la dulcería Homura.

La chica se despidió de él con un beso en los labios antes de entrar, por lo que momentos después, el peli azul se fue.

- Menos mal que no te pescó la lluvia Honoka – su madre le decía – ¿se refugiaron con Keiji-kun?

- Sí, nos refugiamos bien – la chica sonrió, sin contar sobre la estadía muy buena que tuvieron.

Solo la lluvia sabría el momento que ambos amantes pasaron.