"Hola a todos, este es mi primer fic de HP.
Haré un par de aclaraciones:
- Letra cursiva son pensamientos.
–Letras en Negritas- es otro idioma (en este caso ingles). "
+MOWMOWMOWMOWMOW+
CAPÍTULO 1
Otra Realidad
-Demasiada luz.- gruño una joven de pelo negro ondulado, negándose a despertar todavía tomo la cobija azul pálido y la sábana blanca subiéndola hasta su cabeza para escapar de la luz que le molestaba en los ojos.
Se dio la vuelta en la cama, al instante pensó que algo andaba mal, esa no era su cama, mucho menos su cuarto, en su cuarto no entraba nada de luz por las múltiples cortinas que tenía colgadas en la ventana.
-Huele a medicina.- fue su segunda observación aun sin descubrirse. "Otra vez mi abuela está hospitalizada" fue la conclusión a la que llegó, no sería la primera vez, periódicamente debían hospitalizar a su abuela para revisión médica y ella tenía que quedarse a cuidarla un par de noches hasta que cambiara de turno con su madre. Eso explicaba la excesiva luz y el olor a medicina, pero entonces… ¿Por qué había despertado en la cama?
A regañadientes se obligó a sacar la cabeza de su refugio, sintió un escalofrió, no recordaba que la clínica fuera tan fría, en cuanto se espabiló y miro a su alrededor, quiso gritar pero la voz no le salió. No sabía dónde estaba y eso la espantaba.
Estaba en una habitación enorme, con pisos y paredes de piedra antigua, ella estaba acostada en una típica cama de hospital, a su alrededor había dos hileras de camas exactamente igual a la suya que llenaban la enorme habitación de techos altos y como guinda del pastel la pared frente a su cama tenía unos hermosos ventanales que llegaban hasta el techo lo que iluminaba todo el lugar.
La joven estaba impactada, sabía qué lugar era ese, lo había visto millones de veces en películas, libros ilustrados, programas detrás de escena… y eso solo la ponía peor, porque era simplemente imposible que fuera posible, pero una voz al fondo del recinto termino sus sospechas. Frenéticamente trato de liberarse de las sabanas, en cuanto lo logro se paró de la cama a tropezones, aun con el cuerpo entumecido y sintiendo sus pies congelarse por la piedra fría llego hasta la puerta de roble.
- Señorita, escuche la alarma de que estaba despierta y…(1)- La voz de una mujer mayor se escuchó por un corredor diferente hasta que llego al pasillo de camas, se detuvo por completo al ver a la chica levantada.- ¡Oh! Querida, no deberías estar fuera de la cama.
No voltees, no voltees, no voltees. Repitió una y otra vez en su mente, la mujer siguió llamándola y hablando pero sus palabras no llegaban a su cerebro. La mano de la mujer tomo su hombro dándole la vuelta y ahí estaba su peor confirmación.
-Madam Pomfrey…- dijo apenas en un susurro rasposo. Con eso el pánico volvió. Empujó a la enfermera lejos de ella y echó a correr fuera de la enfermería. Aun cuando sus músculos protestaron por el repentino esfuerzo no le importó, corrió lo más rápido que pudo, necesitaba alejarse de ahí, debía salir de ahí.
Corrió a través de largos pasillos, hasta que llego a uno más transitado, eso fue aun peor. Cientos de jóvenes, todos vestidos con túnicas negras, algunos se le quedaron mirando, eso no le importó; hecho a correr una vez más.
Forzó a su mente en salir del estado de pánico, seguía alterada pero debía moverse, empezaba a escuchar el bullicio a su alrededor. Se concentró en recordar en que piso se encontraba, cruzó en la primera escalera que encontró. Lamentablemente no se fijó por donde iba, lo que causo que se golpeara contra algo. Sintió como caía por las escaleras causando un par de raspones en sus manos y piernas que hasta ahora notaba estaban desnudas. Cuando alzo la vista se encontró que había chocado con alguien.
-Auch, que golpe. Oye ¿Estás bien? – pregunto una voz masculina.
Esto no podía ser peor, debajo de ella estaba Harry Potter con los lentes enchuecados pero era El-Niño-Que-Vivió a fin de cuentas. El mago se le quedo mirando asombro, ella no sabía si era por la cara de espanto que traía, como pudo se levantó de encima de él, corriendo escaleras abajo. A lo lejos escucho pasos corriendo, ¡La estaban buscando!
Potter se quedó tirado en el suelo tratando de comprender que había pasado, retardado escuchó el sonido de gritos alterados y pasos apresurados, vio a varios profesores correr por el pasillo, divisó a Moody que bajaba de la escalera de arriba, el hombre con su ojo giratorio lo vio desde arriba.
-¡Potter! ¿Qué demonios haces ahí tirado? – el hombre corpulento llego hasta el muchacho, con una mano le tomo del hombro dándole impulso para que se parara.
-Profesor, ¿Qué está ocurriendo? – pregunto un espabilado Potter acomodándose las gafas.
-Tenemos una fugitiva.- explico a grandes rasgos, comenzando a bajar las escaleras.- Condenada chiquilla…- Harry siguió presuroso al profesor.
-¡Señor! ¿Ella es quien cayó al lago durante la segunda prueba? – Moody asintió distraídamente mientras llegaba a la planta baja. Su ojo mágico giraba a todas partes en segundos.
-Y ahora está intentando escapar, debemos capturarla.- desde otro pasillo, Minerva Mcgonagall, Albus Dumbledore y Severus Snape se unieron a ellos.
-¿Alguna señal de ella Alastor? – pregunto el anciano director.
-Ninguna Albus, es muy escurridiza.- respondió Moddy con una mueca analítica.
-Le dije que no debíamos dejarla en la enfermería sin vigilancia director. Ahora está suelta en quién sabe dónde, podría ser peligrosa.- exclamó Snape con su usual mirada de desprecio.
-Yo no creo que sea peligrosa.- dijo Harry lo suficientemente alto para ser oído, Snape y Moody inmediatamente le mandaron miradas enfadadas.
-¿Por qué cree eso señor Potter? – pregunto Minerva tratando de ser comprensiva con su estudiante.
-Ella chocó conmigo hace un momento.- antes de que Snape le reprochara el haberla dejado escapar se adelantó.- Parecía aterrada, señor.- dijo mirando al director.- Perseguirla sólo la asustará más.- por la mirada rabiosa del profesor de pociones se adivinaba una tormenta pero un patronus interrumpió la conversación del grupo.
"La encontrados, está en las linderas del bosque prohibido, la tenemos acorralada."
Apenas el patronus se desvaneció los profesores fueron a la dirección indicada y Harry les siguió. Llegaron a donde se erguía la caballa de Hagrid, todo el personal docente estaba parado en el huerto de calabazas formando un semi-circulo en dirección al bosque con las varitas en alto.
-Hagrid ¿Cuál es la situación? - pidió el director amablemente en cuando llego al semi-gigante.
-Está tras ese árbol.- señalo uno particularmente grueso que estaba al principio del bosque.- No se ha adentrado al bosque y lanza una piedra a cualquiera que intente acercarse.
-Que primitivo.- bufó Snape.
-Se está defendiendo Severus.- dijo casi divertido Albus.- Educadores, bajen sus varitas. Asustan a nuestra invitada.- el profesorado confiado en que el director estaba presente acataron la orden, el anciano hizo un gesto para que se alejaran y así lo hicieron, Moody y Snape seguían recelosos. El director con paso firme se acercó hasta quedar a 3 metros del escondite de la chica.- Jovencita, soy el director Albus Dumbledore, nuestra intención no es asustarla ni herirla, si fuera tan amable de salir de su escondite podríamos aclarar varios mal entendidos.- hablo el director con ese tono cariñoso que solía usar para aparentar ser un viejito inofensivo. La morena se asomó apenas, miro al director con el ceño fruncido y volvió a esconderse.
- Albus, esto es inútil. Con un Desmayo nos estaríamos ahorrando todo este circo.- opino Alastor de mal humor.
- No es una amenaza Alastor.- advirtió el anciano.
-Señor ¿Puedo intentarlo?- se adelantó Harry. Inmediatamente empezaron las protestas, Dumbledore con un movimiento de su mano los silenció, dando permiso a Harry para proceder.
-¿Albus que pretendes? No puedes enviar a Potter allá.- dijo Minerva preocupada. Mientras Harry se acercaba al árbol.
- Querida Minerva, solo un adolescente puede entender a otro.- para probar su punto hizo una seña en dirección al árbol. Harry ya había llegado a donde había estado parado el director, la chica alerta de que alguien se acercara se asomó de su escondite lista para lanzar una piedra, no que pudiera hacerle mucho daño con eso a un mago pero era todo lo que tenía como defensa personal, cuando vio a Harry se quedó quieta, expectante.
-Tranquila, no te haré daño.- alzo las manos mostrando que no llevaba su varita.- Sólo quiero hablar.- tentativamente dio otro paso, ella no atacó en cambio miró a los adultos detrás de Harry, estaban fuera de su perímetro de peligro por lo que dejó caer la piedra dejando a Harry acercarse.- Eh…hola. Tu chocaste conmigo antes ¿Recuerdas? Soy Harry P…- una mano en sus labios le hizo callar.
-Sé quién eres.- hablo ella por primera vez en un vago inglés, su voz sonaba rasposa, como si le costara mucho trabajo hablar. Miró a Harry con detenimiento, convenciéndose de que era real lo que veía. Estiro la mano hasta la frente del chico rozando su cicatriz.- Eres real.- susurró.
Harry detalló a la joven frente a él, tenía piel morena, el cabello desordenado y los ojos verdes con destellos grises aunque no parecían muy naturales ¿Un glamour quizás? La bata de la enfermería estaba llena de tierra y rota en el borde, sin mencionar que las líneas de expresión acentuadas le daban un aspecto cansado, seguro por todo stress que estaba sufriendo, comprendió que sólo era otra adolescente, perdida y confundida, incluso más que él mismo.- Sólo queremos ayudarte.- extendió una mano hacia ella. La joven le miro por largos minutos, no dudaba que las palabras del héroe mágico fueran ciertas, lo que la llenaba de incertidumbre era saberse en un mundo que supuestamente debería ser ficticio. Tomando en cuenta todas sus posibilidades era mejor ir con Potter a quedarse en ese sitio y morir estúpidamente por alguna criatura del bosque prohibido, eso pensamiento le hizo estremecer, cuanto hubiera dado por ser ignorante de los peligros de ese mundo. Salió de sus pensamientos cuando sintió algo en sus hombros, levanto la vista asustada; era Harry que se había quitado su túnica para colocársela a ella.- No te asustes es que parecías tener frio.- explicó algo avergonzado.
Bueno si quería volver a su hogar iba a necesitar ayuda. Con una sonrisa suave tomó la mano de Harry, eso iluminó el rostro del joven que le devolvió el gesto. Ella ya sabía que Harry era lindo pero no pudo evitar pensar que se veía adorable cuando sonreía así.
En el huerto de calabazas la mayoría de los profesores se había retirado por órdenes de Dumbledore, solo quedaban McGonagall, Snape y Alastor –Hagrid no se quedó alegando que alguien de su tamaño solo asustaría a la invitada- aun discutían si la repentina aparición de esta chica era peligrosa o no.
-Debemos interrogarla.- opinó Moody, su ojo mágico girado en dirección a los árboles.
-Alastor ella no es una amenaza.- reprendió la única mujer del grupo.
-Pero tampoco podemos confiar en ella.-fue la opinión de Snape.
-Caballeros por favor, dejaremos nuestra discusión para después.- se escuchó ruido de hojas crujiendo, todos voltearon a ver que Potter regresaba con la chica a su lado usando la túnica negra del adolescente.- Bien hecho Harry, bien hecho.- felicitó el anciano. Se acercó a ambos jóvenes, la chica al ver lo que pretendía Dumbledore mostro una mueca hostil y se escondió tras Harry, eran casi de la misma estatura por lo que le fue fácil ocultarse.
Todos los adultos se mostraron asombrados por tal comportamiento.- Señor, tal vez lo mejor sería volver a la enfermería, está muy alterada.- dijo Harry después de que la morena se parara en puntillas para susurrarle algo al oído.
-Sí, quizás sea lo mejor.- murmuro el anciano mirando con interés a la joven.- Profesor Snape escolte a la joven a la enfermería, después de que Madam Pomfrey le dé una poción revitalizadora podremos hablar con más calma.- Severus se acercó a Potter, para sorpresa de todos y más para el adusto educador la morena no tuvo problemas en acercarse al profesor de pociones. Severus la guió por el camino de tierra hasta la entrada del castillo, la chica observó a Dumbledore y Ojo Loco con recelo hasta que estuvo lo suficiente lejos.
-Ella…confía en el profesor Snape.- balbuceó Harry asombrado.
-Esa niña no me da buena espina Albus.- opinó Alastor con el ceño fruncido.
-Todo a su tiempo mi buen amigo, todo a su tiempo.- fue la respuesta del director comenzando a caminar hacia el castillo, los demás le siguieron.
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(1) las negritas las estoy utilizando para referirme a otro idioma. Ya que el mundo de HP está inspirado en Inglaterra los personajes están hablando inglés. El personaje OC habla otro idioma, en el próximo capítulo revelare más sobre la inesperada visitante.
A medida que avance la historia iré aclarando un par de cosas, por el momento disfruten la historia y si tienen alguna duda no duden en preguntar, tratare de responder lo que pueda sin adelantarme a los hechos :3
