En cursiva son pensamientos.
En negrita es otro idioma (Español)
Si alguna palabra esta entre comillas es para resaltarla nada más.
Agradezco a yumeatelier y a jess Granger s por sus buenos deseos y comentarios. Ustedes me motivan a continuar ;)
+MOWMOWMOWMOWMOW+
CAPÍTULO 3
¿Quién eres?
La oficina quedó en silencio después de que Ojo Loco salió, Katerina se quedó cerca de la puerta viendo toda la oficina, por un momento Dumbledore pensó que estaba buscando algo, quizás esperaba una trampa pero entonces notó el brillo en los ojos verdes y la sutil curvatura de los labios.
"Está emocionada" pensó el director.
-Katerina.- llamó Dumbledore.- Veo que ya está recuperada, me alegro.- la morena lo vio y ahí estaba otra vez esa mirada de desconfianza.- Tuvimos una pequeña reunión hace un momento y…- ella dejo de prestarle atención cuando vio sus cosas esparcidas sobre una mesa como si fueran evidencia de un delito.
-¡Revisaron mis cosas! – les gritó.- No tienen derecho, no he hecho nada malo.- caminó hasta la mesa, la capa que Harry le dio ondeando tras ella.- ¿Dónde está mi cuchilla? – se giró a los mayores, al parecer ninguno le entendió.- Mi cuchilla. ¿No saben lo que es una cuchilla? – Se pasó la mano por la cara, debía mejorar su inglés.- El pequeño cuchillo azul con la hojilla retráctil.
-Oh, ese artefacto. Alastor se lo ha llevado para examinarlo.- respondió el hombre de cabello cano. Eso molestó mucho a Katerina y antes de que ella volviera hablar McGonagall se acercó con calma.
-Prometiste responder un par de preguntas.- le recordó amablemente, Katy miro a la profesora un momento, no valía la pena ponerse histéricos, al menos no antes de tiempo, estaba segura que lo que diría alteraría bastante a los profesores. La morena se sentó en un sillón señalado.- Sólo por curiosidad ¿Por qué carga ese cuchillo con usted?
- No es un arma.- explicó calmadamente.- Aunque sirve bastante bien para autodefensa.- negó con su mano, mejor no desviarse de tema.- Soy artista, la cuchilla es una mis herramientas de trabajo.- eso pareció satisfacer la curiosidad de la mujer por lo que se sentó en otro sillón.
-Señorita Katerina.- llamó Albus.- ¿Podría explicarnos esto? – señalo al par de muñecos tejidos un poco mal trechos, ignorando el hecho de que seguían invadiendo la privacidad de sus pertenencias ella se paró yendo hasta el escritorio con una mueca de tristeza.
- Se arruinaron…y tanto que me costó hacerlos.- tomo a mini Severus entre sus manos acariciando los ojos de botón negro. Un carraspeo le hizo quitar su atención del muñeco.- Los hice yo, mini Harry era un regalo para una amiga pero ahora que se mojaron no podré dárselo. Son solo muñecos, no son mágicos, tampoco se aplican a magia VUDU, es decorativo.- explicó al final. Ella miro la mesa donde estaban sus cosas.- ¿Nada se salvó verdad? – sin esperar respuesta fue a la mesa con mini Severus aun en la mano, paso la mirada por los objetos poniendo una descomunal cara de desconsuelo cuando se topó con su teléfono, estaba apagado, intento prenderlo y no hizo nada, también le saco la batería encontrando todos los circuitos húmedos.- Mierda.
- Señorita…-empezó Dumbledore pero ella le detuvo.
- Deje el "señorita". Es un poco fastidioso después de las primeras 20 veces.- volvió a su asiento con el teléfono en la mano, quizás si lo metía en arroz un par de horas absorbería la humedad y con suerte encendería, aunque no tenía caso ¿Cierto? El castillo no posee conectores de electricidad y por lo que sabía su teléfono podría explotar por culpa de la magia, mejor dejarlo así.- ¿Qué año es?
- ¿Perdón? – los profesores se miraron entre sí, dudosos.
- Necesito saber qué año es.
- 1994.- respondió Minerva, todos notaron como ella se quedaba congelada, una sonrisa se fue dibujando en su rostro.
- ¿El cáliz de fuego? – los tres adultos se tensaron al escucharla.- ¿Estoy en el torneo de los tres magos? ¿Cuántas pruebas han pasado? ¿Ya se llevaron a los dragones? ¿Puedo verlos? Oh dios ¡Siempre he querido ver dragones! Dragones de verdad.- ella continuó hablando y hablando y haciendo preguntas, los profesores estaban horrorizados por la cantidad de información que una simple muggle manejaba, ni siquiera los representantes de los alumnos que eran muggles tenían acceso a tanta información. Albus se levantó de su puesto con la varita en mano, cuando la morena captó ese movimiento se quedó callada, mirando con recelo la varita de sauco.- Alto, alto…- dejó caer el teléfono cuando se levantó del sillón para esconderse tras el respaldo en un inútil intento de protección.- Puedo explicarlo.
- Entonces hágalo.- rezongó Snape con los dientes apretados, él no sacó la varita pero estaba listo para blandirla si era necesario.
- Como pudo ver durante el chequeo no poseo un núcleo mágico, así que soy una muggle, completamente muggle.- lo dejó en claro para que Dumbledore dejara de apuntarle con la varita aunque no causó ningún tipo de efecto.- ¿Cómo pase las barreras de seguridad si tomamos en cuenta que no poseo dicho núcleo? No tengo la menor idea y mucho menos de como llegue aquí. No sé lo que me trajo aquí y no estoy tan alterada como debería porque nada de esto me sorprende, al menos no la parte de que exista la magia y criaturas más allá de mi comprensión, solo el hecho de que estoy en un mundo al que no pertenezco.
- Bien, creo que eso resuelve las dudas más importantes.- tuvo que reconocer el director, un brillo calculador escondido detrás de los lentes de media luna, bajó levemente la varita pero no la guardó.
- Me parece un poco absurdo…-comenzó Snape.- Que en verdad esté tan calmada con respecto a descubrir que la magia en verdad es real. En primer lugar no debería estar aquí, pero dadas las circunstancias es un hecho inevitable. También este el detalle de que posee demasiada información para tratarse de una muggle.
- Un buen punto mi muchacho.- felicito Albus.
- Que observador.- dijo con sarcasmo, no dejó su lugar detrás del sillón, no se iba a mover de ahí hasta que viera que guardaban todas las varitas.- Aunque tratándose de ti es normal.- suspiró, no iba a ocultarlo por mucho más tiempo de lo contrario tendría a un desquiciado Ojo Loco, un atosigante Dumbledore y un amargado Snape tras sus pasos.- De acuerdo, me descubriste. Ciertamente Hogwarts y toda la comunidad mágica no me es desconocida a pesar de ser muggle, pero solo lo sé porque yo no pertenezco aquí.- refiriéndose a todo ese universo en general.- De dónde vengo la magia no existe, al menos no de la manera que ustedes la conocen, la magia en mi mundo es entretenimiento.
- ¿Cómo explica su rápida aceptación entonces? – intervino McGonagall.
- No me queda de otra.- se resignó.- Escuchen, esto es difícil de comprender. Yo no pertenezco a este universo, aun así los conozco a cada uno de ustedes, también conozco hechizos, contra hechizos, elaboración de pociones, criaturas mágicas e historia, no solo eso, se absolutamente todos los sucesos pasados y presentes.- no menciono futuros porque lo creyó innecesario. Observó el rostro de los profesores, no le creían absolutamente nada.
- Exijo una prueba.- siseó Snape, la conversación se hacía cada vez más absurda y eso le molestaba. Katerina aguanto las ganas de reírse, sus ojos brillaron con travesura, salió de su refugio apenas lo suficiente para poder moverse.
- Una prueba, bien. Te daré una prueba, veamos si reconoces esto.- respiro hondo para luego ver a Snape con ese aire de superioridad que el mismo hombre portaba.- "Nadie agitara sus varitas ni hará encantamientos tontos en esta clase. Por lo tanto supongo que muchos de ustedes no apreciaran el valor que tiene la ciencia y el arte de la creación de pociones pero aquellos que serán pocos que posean la predisposición.- se tomó los extremos de la túnica cruzando los brazos, un gesto típico en el profesor.- Les enseñare como dominar la mente y hechizar los sentidos…Le enseñaré como embotellar la fama, generar la gloria e incluso ponerle un alto a la muerte…Aunque quizás…muchos de ustedes hayan venido a Hogwarts dotados de habilidades tan formidables que se sienten con la confianza ¡…De no prestar atención! - ya en este punto Katerina sonreía divertida por la expresión que tenía Snape, pudo notar como el hombre palidecía al reconocer cada exacta palabra de su discurso en la primera clase de pociones de Harry hace 3 años. Katy se acercó entonces al mini Harry que aún estaba sobre el escritorio del director.- Ah, sí.- murmuró.- Harry Potter. Nuestra nueva… celebridad.- tomo al muñeco entre sus manos como si estuviera hablando con el verdadero Harry Potter.- ¿Qué obtendría si agrego polvo de raíces de Asfódelo a una infusión de Ajenjo? ¿No lo sabe? –mini Harry no respondió.- Entonces dígame… ¿Exactamente a donde iría si tuviera que buscar un Bezoar? – miro a mini Harry con el ceño fruncido y murmuro un "No lo sé, señor" imitando la voz del chico.- ¿Cuál es la diferencia entre Acónito y Luparia? - "No lo sé, señor" volvió a repetir con una risita.-…Que pena...Es claro que la fama no lo es todo ¿o sí? Señor Potter".- hizo que la cabeza de mini Harry se moviera negativamente simultáneamente a la suya que se movía de igual manera.
El hombre no se atrevió a decir palabra alguna en cuanto ella calló. Era imposible, impensable. ¿Cómo había logrado saber aquello? Podría pensar que quizás algún alumno de aquella clase pudo haberle dicho, pero era bastante improbable. Ella apenas y había hablado con Potter, y dudaba bastante que el mocoso tuviese tan buena memoria como para recitar cada exacta palabra que él había dicho. Por ende, aquello aplicaba a que solo había tenido contacto con Potter, ningún otro alumno pudo haberle dicho algo referente… Sus ojos se entrecerraron, la mandíbula apretándose, fulminándola con la mirada.
-Parece que mi prueba solo te hizo sospechar más de mi.- ok, tenía que admitirlo, esa fue una jugada muy estúpida pero no pudo evitarlo, la cara cara de Severus era todo un poema, valía la pena hacer todo ese espectáculo tan sólo para sacarle esa expresión de incrédulo asombro.- Ahora, tengo una pregunta ¿Dónde estoy? – quiso retomar la preguntas que hizo antes de que Dumbledore la amenazara con la varita.
-Estas en el Colegio Howarts de Magi…-comenzó Dumbledore pero fue interrumpido.
-Lo siento no me explique bien, me refería a qué punto del año escolar ¿Qué ha ocurrido hasta ahora?
- Los campeones ya pasaron dos pruebas...- comenzó Minerva, Snape la fulmino con la mirada, no deberían estar dándole información.
-Entonces solo queda el laberinto.- afirmo la morena. McGonagall se quedó con la palabra en la boca.
-Nadie menciono que la prueba es un laberinto.- señaló Albus.
-No hace falta, ya lo sé, solo quiero ubicarme.- se volvió a sentar en el sillón sintiéndose sólo un poquito más segura.- Cambiando de tema, imagino que no tienen la menor idea de cómo podré volver a mi universo.
-Estoy seguro de que podremos hallar una solución a su problema, Katerina.- respondió Dumbledore al fin guardando su varita.- Mientras tanto deberás quedarte en los terrenos del colegio, podría ser peligroso.
- ¿Exactamente para quién? – bufó la morena.- ¿Dónde me quedare?
- Podemos seleccionarte en una de las casas.- propuso el director.
-Pero Albus ella ya no tiene la edad para cursar y como pretendes que curse las materias practicas.- intervino McGonagall contrariada. Le agradaba McGonagall por eso, siempre se podía contar con ella para traer la lógica a la cabeza de Dumbledore.
- Su estatura la hace pasar fácilmente por un estudiante.- dijo Snape burlándose de ella.
- ¡No me llames enana! – protestó ella.- La profesora McGonagall tiene razón, no puedo cursar las clases, la mayoría de ellas son mágicas y les recuerdo que soy muggle.
- ¿Qué solución propones entonces? – rezongó Snape ya exasperado con ella, no estaban llegando a nada.
- Puedo ser la asistente del profesor Snape.- propuso de prisa.
-¿Qué? Oh no, eso sí que no.
- Es perfecto, en pociones casi no se necesitan movimientos de varitas, todas las instrucciones están en los libros y el profesor Snape estaría ahí para asegurarse de que no explote nada.- dijo con entusiasmo ¡Trabajar con Severus! Que emoción.
- Es completamente absurdo…- comenzó el pelinegro pero al voltear a ver a su mentr se dio cuenta del ligero brillo calculador en sus ojos azules.- Albus, no estarás si quiera considerándolo.
- Oh, mi muchacho pero si es una excelente solución, incluso podrás vigilarla de cerca.- le dijo en un tono de voz confidencial.
- ¿Y dónde se supone que se va a quedar? Sería sumamente inapropiado alojarla en mis aposentos.- Minerva fue la única en notar la coloración en las mejillas de la morena por tal sugerencia.
- Podría quedarme en Gryffindor.- sugirió Katy.
-¿Qué le hace pensar que pertenece a Gryffindor? – protestó Minerva.
-De todas la casas prefiero estar en Gryffindor y si voy a estar en Howarts por no sé cuánto tiempo tengo derecho a escoger en que casa voy a quedarme, escojo Gryffindor.
-Típica actitud Gryffindor.- halago el director.- ¿Minerva? –La sub directora analizó a Katerina largamente suspirando al final.
-Deberás acatar todas las reglas, no importa si estás aquí por circunstancias extraordinarias. Serás tratada como todos.
-No esperaba menos.- sonrió Katerina.
+MOWMOWMOWMOWMWO+
Otro capítulo reeditado. Como se darán cuenta aquí si hay un par de cambios bastante importantes y ahora la actitud de Katerina es mucho más creíble, gracias de nuevo por los comentarios.
