En cursiva son pensamientos.

En negrita es otro idioma (Español)

Si alguna palabra esta entre comillas es para resaltarla nada más.

+MOWMOWMOWMOWMOWMOW+

CAPÍTULO 8

Planeación

La mañana siguiente fue como cualquier otra, todo el cuerpo estudiantil incluyendo a las escuelas invitadas y sus respectivos profesores fueron a desayunar al gran comedor, parecía que había una buena integración entre los estudiantes, sobre todo entre Dumstrang y Slytherin.

Karkaroff se sentó junto a Snape mientras que Madame Maxim se sentó al lado de Hagrid para conversar, esos dos construían una relación bastante estrecha conforme pasaban los días. La única diferencia notable en el comedor parecía ser…ella.

Mientras hablaba con Karkaroff miraba de reojo la pequeña figura, el uniforme escolar ocultaba bastante bien sus curvas femeninas y su falta de tamaño la hacía pasar fácilmente por una estudiante de cuarto año. Con una miraba más exhaustiva Severus notó que tenía la nariz roja, Gripe, seguramente, pensó el profesor, a pesar de eso hacía el mismo escándalo que el resto de los molestos Gryffindors.

Después de pasar buena parte de su noche meditándolo al final había decidido que accedería a colaborar con Katerina. Cuando la comida terminó todos los estudiantes fueron por sus libros para la primera clase del día al igual que los profesores, Severus no tuvo mucha prisa, ese día no tenía clases sino hasta media mañana por lo que aprovecharía ese tiempo para ir a su laboratorio privado, el cual recordó tardíamente ahora tenía acceso la pequeña intrusa en vista de que le forzaron a tomarla como ayudante. Gruñó en descontento al pensar en una muggle manipulando ingredientes tan delicados de pociones.

Cuando llegó al pasillo que llevaba a su laboratorio se detuvo al escuchar un tarareo que resonaba en las paredes, con horror se dio cuenta que provenía del interior de su laboratorio, caminando sigilosamente se acercó a la puerta escuchando la tonada, adentro estaba Katerina sentada en un taburete alto, con las piernas balanceándose, aparentemente aprovechando la acústica de las mazmorras, Severus se quedó quieto en el marco de la puerta cuando empezó a cantar.

- "Never knew I could feel like this. Like I've never seen the sky before".- comenzó ella con voz suave sin notar la presencia del mago.- "I want to vanish inside your kiss. Every day I'm loving you more and more…"

Por Merlín, no podía cantar algo más empalagoso y sensiblero, Snape bufó en desprecio, sólo un Gryffindor podría cantar una tonta canción de amor.

-"Listen to my heart, can you hear it sings. Telling me to give you everything.- con cada palabra su tono subía un poco más, entusiasmándose con la letra, Katerina tendía a tener un voz chillona, pero la acústica del cuarto la ayudaba a vocalizar en un tono más bajo.- "Seasons may change, winter to spring, but I love you until the end of time"

Sí, claro. Despreció el maestro de pociones.

-"Come what may. Come what may. I will love you until my dying day"(1).- terminó con una larga nota, tuvo que sorberse la nariz puesto que le era difícil cantar con la nariz tapada, le daba una buena entonación pero se le dificultaba respirar.

- Espero que ya haya terminado de perder el tiempo con su tonta cancioncita de amor.- dijo Severus entrando por fin al laboratorio, ella no se asustó al verlo en cambio le sonrió.

- ¿Te molesta que estuviera cantando o que fuera una canción de amor? – preguntó ella sin hacer caso al tono amargo del hombre.

- Ambos. Ni siquiera entonas bien.

- No lo hago porque sea buena cantante sino porque es divertido.- Severus rodó los ojos.

- Como sea.- acercándose al fondo del laboratorio comenzó a preparar lo necesario para reabastecer las pociones de la enfermería.- No sé qué pretendes al haberle pedido al director ponerte bajo mi tutela, no me sirves de nada.

- Seguro que me encontrarás algo útil que hacer.- dijo ella apoyando los codos en el mesón, mirando atentamente como Severus se movía con precisa fluidez por todo el lugar.- En todo caso lo pedí para poder estar cerca de ti. Es algo que nos conviene a los dos.

- ¿Cómo podría convenirme el tener una enana insufrible con voz de ardilla que canta inútiles canciones de amor revoloteando alrededor de mí? – con satisfacción vio como ella abría la boca indignada.

- En primera: Auch! No soy enana, ya habíamos establecido que ustedes los ingleses son demasiado altos. En segunda: Puedo cantar todas las canciones de amor que me dé la gana y te aviso que ahora lo haré con más ganas porque sé que te molesta y tercero: Yo no revoloteo, ni siquiera me he movido de éste banco.

- ¿Terminaste? – preguntó cortante.- Necesito que rayes el cuerno de bicornio(2) para la poción pimentónica.- dejó el cuerno frente a ella junto a un rayador y un platito de vidrio donde ponerlo.

- ¿Cuándo vas a hacer poción Oculus? – Severus ya se había rendido en eso de que no lo tuteara así que simplemente iba a ignorarla pero la pregunta de la mujer hizo eco en su mente, la miró con los ojos entrecerrados.

- Liberar a Potter de sus infernales gafas no hará ninguna diferencia, seguirá siendo un mocoso arrogante, pagado de sí mismo y su fama.- despreció el profesor dándole la espalda.

- Sería una buena ventaja en el campo de batalla, pero no la quiero para Harry, a mí me vendría muy bien un poco de esa poción.- dijo comenzando la tarea que le dejó el profesor, tuvo mucho cuidado de no rayarse los dedos o las uñas.

- Tu no usas lentes.- le dijo en un tono pausado como si fuera una niña pequeña a la que se le tenía que hablar despacio para que entendiera.

- De hecho si los uso, no veo nada sin ellos.- Severus le dio esa exasperante mirada que tenía y ella captó lo que estaba pensado.- Los estoy usando ahora mismo.- con un dedo presionó su iris con mucha delicadeza moviendo el lente de contacto color verde revelando que sus ojos eran tan oscuros como los de Severus.- Tengo miopía y astigmatismo desde los 7 años, si me quito los lentes estaré igual o más ciega que Harry.- parpadeó varias veces hasta que el lente volvió a su lugar. Snape hizo un sonido descontento y volvió a hacer lo suyo. Katerina frunció el ceño al verse ignorada.- Otras personas preguntarían sobre ellos, según recuerdo los lentes de contactos blandos con color no existirán sino hasta un par de años después de entrar al siglo XXI pero por supuesto a ti no te interesa para nada.- terminó por decir ella con un puchero pero Snape continuó ignorándola. Ella tampoco volvió a hablar después de eso a menos que fuera para preguntar algo pero no por eso se quedaba en silencio o no, ella continuó tarareando, una canción después de otra. En la media hora que llevaban trabajando Severus podía contar al menos 6 canciones diferentes, no conocía ninguna de ellas y gracias a Merlín no cantó ninguna pero en este punto estaba a punto de ahorcarla.

- ¡Cállate! – terminó por decirle cuando volvió a la misma canción inicial de amor.- Si tarareas una canción más…- comenzó amenazante.

- Me ignoras y pretendes que esté en completo silencio mientras trabajas.- se quejó ella dejando de lado la raíz de Mandrágora y el cuchillo.

- Necesito concentrarme.

- Oh, por favor, no es una poción difícil, ni siquiera necesitas completa concentración para hacerla.- volviendo a su tarea ninguno de los dos volvió a hablar y gracias al cielo ella no tarareó aunque al mirarla de reojo notaba que movía los labios, probablemente cantando sin hacer ruido, debía admitir que se estaba esforzando, claro que no le reconocería eso en voz alta. Cuando dejó la poción a reposar a fuego lento se giró para verla a ella, descubrió que lo miraba fijamente y él se preguntó desde hace cuánto tiempo lo estaba haciendo.

Se aclaró la garganta para hablar.- He pensado en su propuesta.- dijo simplemente. Katerina se inclinó sobre el mesón dándole toda su atención.- En vista de que tenga o no mi participación usted pretende llevar a cabo lo que sea que esté planeando he decido ayudarla.- Katerina sonrió, Severus temió que ella comenzara a jactarse de que haya cedido en cambio tan sólo dijo:

-Gracias.- dijo sinceramente. Severus desvió la mirada incómodo.

- ¿Y bien? ¿Cuál es el maravilloso plan?

- De hecho esto es un poco largo y según tengo entendido tienes clases en unos minutos.- mirando el reloj que colgaba de la pared el pocionista se dio cuenta de que apenas tenía unos 10 minutos para prepararse.- ¿Podemos reunirnos durante el almuerzo en tus aposentos?

¡Niña atrevida!

Pensó furibundo el profesor.- ¡No me pongas esa cara! Seguramente tienes puestos un montón de hechizos de protección, nadie será capaz de escucharnos y créeme, nadie debe escuchar lo que tengo que decir.

-¿Qué hay de Dumbledore?

- Mucho menos Dumbledore.- saltó ella enseguida. Severus lo pensó detenidamente, al final asintió.

- Bien. Espero que no te retrases.- le advirtió con tono serio.

- Por cierto, vamos a necesitar la ayuda de Malfoy, sólo para que lo sepas.

- ¿Lucius Malfoy? – se permitió decir exceptico.- ¿Cómo pretendes convencer a Lucius de que acepte ayudarnos?

- Te convencí a ti ¿No? – sonrió ella. Severus comenzaba a odiar esa sonrisa.

MOWMOWMOWMOWMOWMOW

Desde hace rato sentía unos ojos clavarse en su nuca, contrario a su habitual valentía Gryffindor no quería voltearse porque tenía la certeza de saber quién lo estaba mirando, desde el desayuno podía sentirlo y no había querido corresponder esas miradas como otras veces.

Desde su puesto Draco estaba concentrado en cualquier otra cosa menos en la clase, más específicamente en un joven de pelo oscuro que se sentaba a dos puestos delante de él. Desde esa primera conversación con la muggle una idea le rondaba por la mente

Olvida todo.

Sonaba tan sencillo, pero habían pasado tantas cosas desde su primer día de clases, las burlas, los ataques verbales a veces con hechizos de por medio, ridiculizaciones en frente del cuerpo estudiantil, dudaba mucho que Potter estuviera dispuesto a dejarlo de lado. La clase se pasó en un suspiro y él no prestó atención para nada, resignado cerró sus libros, cuando Potter pasó a su lado sus ojos automáticamente le siguieron, abrió la boca para llamarle pero al último momento se acobardó, cerró su boca y terminó de recoger sus libros, con el ceño fruncido Crabbe y Goyle le siguieron a la siguiente clase.

Para alivio de Harry la siguiente clase no era compartida con Slytherin, pudo descansar de la insistente mirada de cierto rubio ojiplata, normalmente se hubiera volteado y le hubiera murmurado un "Vete al diablo" pero ésta era una mirada diferente y no se atrevía a corresponderla. Vaya Gryffindor pensó con ironía.

Desde la noche anterior había querido hablar con Katerina pero ella siempre le daba la vuelta al asunto y lo evadía, con un vago gesto le decía que esperara pero sinceramente él no era una persona muy paciente y en vista de las circunstancias se moría de curiosidad por saber qué tipo de secretos estaba dispuesto a revelarle. Esperaba de verdad que le dijera la verdad y no fuera otra artimaña elaborada.

MOWMOWMOWMOWMOWMOW

Tal como habían acordado a la hora del almuerzo Severus y Katerina se sentaron en sus aposentos privados para compartir el almuerzo, la morena observó fascinada cuando un elfo domestico apareció en el medio de la estancia, temblando ansiosa por ofrecer sus servicios, no le quitó la mirada de encima hasta que se desapareció con un sonoro crack.

-¿Hasta cuándo tendré que soportar esa mala costumbre tuya de mirar fijamente todo? – preguntó él con el gesto amargo. Katerina tenía esos ojos brillantes que se iluminaban de asombro cada vez que veía algo nuevo, disfrutaba de aplastar ese sentimiento porque a él ya no le quedaba asombro y lo que más le molestaba es que esa mirada a veces era dirigida a su persona, era incómodo.

- Es la primera vez que puedo ver magia, magia de verdad, con mis propios ojos. No puedes culparme por eso.

- Si puedo.- el elfo apareció de nuevo con dos bandejas flotando.- Ya que insistes en que no te trate como una niña deberías comportarte como alguien de tu edad y dejar de derramar asombro infantil por los poros.

Cuando los platos estuvieron servidos el elfo volvió a desaparecer.- Puedo ser tan infantil como quiera, eso no te afecta en nada. Buen provecho.- sonrió ella y comenzó a comer, arrugó un poco la nariz al ver el vaso con el tradicional jugo de calabaza mientras que Severus degustaba una copa de vino, aunque pensándolo mejor seguramente al profesor le gustarían los vinos secos así que no protestó. Casi a Mitad de comida ella habló de nuevo.- ¿Qué sabes sobre los Horrocruxes?

Snape casi se atragante con su copa de vino ante la pregunta.- ¿Disculpa?

-Horrocruxes.- repitió.- El más siniestro de los inventos mágicos.- Severus reconoció ese fragmento de la introducción de "Historia del Mal".

- Un Horrocrux es un objeto muy poderoso en el que un mago o bruja ha ocultado un fragmento de su alma con el propósito de alcanzar la inmortalidad.- comenzó el pocionista recordando sus investigaciones sobre magia oscura.- La creación de un único Horrocrux permite adquirir la capacidad de resucitarse a sí mismo si su cuerpo es destruido, sin embargo la creación de Horrocruxes múltiples permite ser inmortal…- al terminar de hablar dejó su plato de comida a un lado, que ella trajera a colación semejante tema le ponía los pelos de punta y le cerraba el apetito.

- Aterrador ¿Cierto? No me imagino llegando a los noventa años, muchos menos queriendo ser inmortal.- hizo un gesto de tema aparte.- Este es el caso, Volde…- se contuvo a tiempo al ver la expresión de Severus.- El Señor Oscuro hizo este rito y si vamos a derrotarlo tenemos que cortar todas sus opciones.

- ¿Todas? – preguntó arqueando una ceja.

- El Señor Oscuro tiene más de un Horrocruxes, en realidad tiene 7.- si no fuera por el tema tan peliagudo que estaban tratando Katy se hubiera reído de la expresión pasmada del hombre. Adelantándose a cualquier comentario ella continuó hablando.- Tenemos que destruir la mayoría antes de la tercera prueba.

- ¿Por qué ese día en particular?

- Porque si no tendrá una posibilidad de escapar y como te dije hay que cortar esto de raíz.- a diferencia del pelinegro ella no había dejado de comer y ahora se recostó del respaldar de la silla para terminar su jugo de calabaza.- La buena noticia es que uno de ellos ya fue destruido.

- ¿Si?

- Por Harry.- Severus hizo una mueca de disgusto.- Destruyó el diario de Tom Riddle con un colmillo de basilisco, asombroso para un renacuajo de 12 años.- el profesor no hizo comentario alguno negándose a darle crédito de cualquier tipo al mocoso de Potter.- Bien, con eso nos quedan 6 Horrocruxes y dos de ellos no pueden ser destruidos sino hasta el mismo día del torneo.

- ¿Por qué? – por primera vez Katy desvió la mirada evitando los ojos oscuros de Severus.- ¿Qué es lo que sabes? – siseó él. Ella retorciéndose los dedos no sabía si decírselo o no, por un lado era necesario porque si necesitaba que Severus confiara en ella debía ser completamente honesta pero por otro lado no quería hacerlo sentir culpable, ya tenía un peso bastante grande sobre sus hombros.

- ¿Recuerdas la profecía que escuchaste de Trelawney? – podía decir el segundo exacto en el que sus palabras hicieron mella en el profesor, su tez cetrina se volvió blanca por el papel y la estaba fulminando con la mirada pero no se amedrentó por eso.- Te seré sincera no me la sé de memoria pero ésta es la parte importante: "El Señor de las Tinieblas lo señalará como su igual, pero él tendrá un poder que el Señor Oscuro no conoce"...- se detuvo intentando recordar el resto de la profecía.- Ah! "Y uno deberá morir a manos del otro, ninguno podrá vivir mientras el otro viva".

- Un poder que el Señor Oscuro no conoce…- repitió, Katy asintió.- Ninguno podrá vivir mientras el otro viva…- Severus se desplomó en su silla al comprender lo que eso implicaba.- Tiene que morir… ¿Lo he cuidado todos estos años sólo para que al final tenga que morir? – Katy no se atrevió a responder eso.

- Dumbledore tiene la errónea idea de que ese poder es amor pero el verdadero secreto estará aquí.- ella trazó un rayo sobre el lado derecho de su frente.- La noche que el Señor Oscuro fue por los Potter su alma estaba muy frágil, no puedo asegurarte que sus intenciones fueran crear otro Horrocruxe pero en el momento que lanzó la maldición asesina a Lily Evans su alma se dividió y se aferró a lo único vivo que había en la habitación, el mismo Harry…- se detuvo un momento para que el profesor asimilara la información.- Dumbledore sabe esto, o al menos tiene parte de la información. Todos estos años ha criado a Harry como un cerdo para el matadero, esperando el momento exacto en que tenga que morir. ¿Entiendes por qué no confío en él?

MOWMOWMOWMOWMOWMOW

En el gran comedor el bullicio reinaba en el recinto. Todos hablando al mismo tiempo mientras reían y almorzaban. Desde su lugar Draco continuaba mirando a Harry, todavía no podía decidirse, estaba actuando como un total y completo cobarde, no que lo fuera a decir en voz alta pero lo reconocía internamente.

Quizás en vez de simplemente mirarlo fijamente hasta ponerlo incómodo -aún desde su puesto podía notar sus hombros rígidos y su espalda recta, como una cuerda de violín a punto de romperse con la menor provocación- debería intentar acercarse, hablarle normalmente, tan sólo decir "Hola" Pero era obvio que si hacía eso Potter pensaría que se trataba de alguna artimaña de su parte ¿Cómo culparlo? Durante casi 4 años se había empeñado en ganarse el odio del niño dorado en vista de que no había podido obtener su amistad…. ¡ALTO! ¿De dónde diablos salió ese pensamiento?

Merlín ¿Por qué todo se estaba volviendo tan confuso?

Pasada la hora del almuerzo Draco tenía que dirigirse a su casa para buscar los libros que utilizaría en la tarde, por cosas de la vida Potter estaba caminando solo, no tenía donde estaban sus dos pegostes pero gracias a esos pequeños milagros de la vida podría acercarse a él, apresuró el paso para alcanzarlo pero cuando iba a poner una mano sobre su hombro se encontró de frente con la varita del Gryffindor.

-¿Qué pretendes Malfoy? – dijo Harry en tono amenazante.

- ¿Yo? Yo no pretendo nada.- el rubio tuvo que tomarse un momento para que su corazón volviera a latir normalmente.

- No te hagas. Me has tenido la mirada clavada todo el día, algo te debes traer.

- Yo…Yo…- oh perfecto, cuanta elocuencia.- Quería decirte hola.- ¡estúpido!

Harry no sabía lo que estaba pasando pero definitivamente no se parecía a ningún encuentro que hubiera tenido antes con el rubio, bajó la varita pero no por eso bajó la guardia.

-De acuerdo… No sé cuál sea tu plan pero sea lo que sea no funcionará…

- No hay ningún plan.- dijo firme. Parece que sus neuronas estaban decidiendo cooperar.- Escucha… - suspiró, cuando Katerina le dijo que olvidara todo sonaba más fácil de lo que estaba resultando ser.- Sé que he sido un imbécil pero quiero que las cosas sean diferentes.- eso desarmó por completo a Harry, sus ojos se abrieron en su totalidad, receloso miró a los lados esperando que el grupito de Malfoy apareciera detrás de las armaduras para burlarse de él.

- ¿Qué?...

- Por todos los cielos, Potter. ¡No seas tan obtuso! – el rubio se pasó la mano por la cara un poco exasperado y Harry pudo reconocer a este Malfoy.- He estado pensando y analizando mi vida, quiero que las cosas sean diferentes y quiero que nuestra relación sea diferente.

- Malfoy, no hay una relación entre nosotros.- dijo lentamente todavía no muy seguro de qué mosco le picó al rubio.

- ¡Quiero que haya una relación entre nosotros! – ¡ya! Listo, lo dijo.

Harry se quedó estupefacto, éste no podía el mismo Malfoy que había conocido desde hace 4 años. En realidad no le conoces para nada. Dijo una vocecita en su cabeza que trató de ignorar. No podía confiar en un Malfoy…

Para fortuna de Draco la cara de Harry era prácticamente un libro abierto y podía prácticamente saber lo que estaba pensando, y Harry tenía esa mirada, iba a rechazarlo de nuevo.- ¿Estás preparándote para la tercera prueba?

- ¿Eh? – la pregunta lo sacó de sus pensamientos.- He estado practicando varios hechizos de defensa.

- ¿Qué hay de los de ataque?

- No creo que eso sea necesario.

- Por supuesto que será necesario Potter.- tuvo que contenerse para no rodar los ojos.- Los otros tres campeones estarán practicando todo hechizo de ataque que se sepan.

- ¿A ti que te importa? – regresó la mirada desconfiada.- Fuiste tú el que apostó a que no duraría 10 minutos en la primera prueba.- auch, golpe bajo.

- …Lo sé, lo sé. Es…- suspiró derrotado.- Quiero ser diferente ¿Si? Sé mejor que nadie que no vas a confiar en mí a la primera pero quiero cambiar eso.- entonces se le ocurrió algo.- Te enseñaré hechizos de ataque par la tercera prueba…

- No sé…

- Potter, no tienes nada que perder.- viendo la lógica de esas palabras el moreno asintió lentamente.- Bien. Reúnete conmigo después de clases, ya veremos en donde practicar.

El rubio se alejó dejando a un desconcertado Potter en el medio del pasillo.

+MOWMOWMOWMOWMOWMOW+

(1) "Nunca supe que podría sentirme así.

Como si nunca hubiera visto el cielo antes.

Quiero desaparecer dentro de tu beso

Cada día te amo más y más

Escucha mi corazón ¿Puedes oírlo cantar?

Diciéndome que te dé todo

Las estaciones pueden cambiar, de invierno a primavera.

Pero yo te amo hasta el final de los tiempos

Pase lo que pase. Pase lo que pase

Te amaré hasta el día de mi muerte" – Come what may. Iwan McGregor/Nicole Kidman. Moulin Rouge.

(2) Aclaro que no tengo idea de cuál es el procedimiento de la poción pimentónica, pero en " " salen como ingredientes el cuerno de bicornio y la raíz de mandrágora.